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HELLOWEEN: PUMPKINS UNITED WORLD TOUR 2017/2018. Un sueño hecho realidad

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Helloween ha sido durante toda la mañana de hoy trending topic en Twitter, y no era para menos. El acontecimiento que muchos deseaban, la noticia que muchos esperaban ver en los medios y, sobre todo, ese rumor que cada año que pasaba más fuerza tomaba, hoy por fin se ha materializado. El sueño de muchos se ha hecho realidad esta mañana cuando los alemanes anunciaban la tan ansiada reunión con Michael Kiske y Kai Hansen.

LA NOTICIA

Aunque antaño esto era impensable, en los últimos años era de esperar que esto ocurriera tarde o temprano. Ya en 2008 Hansen y Weikath limaban toda aspereza y se reunían en aquél Hellish Rock donde la banda liderada por Hansen, Gamma Ray, abría para Helloween en su gira del Gambling With The Devil. Cada noche, juntos acababan el show en los bises tocando Future World y I Want Out. Había química entre Kai y sus antiguos compañeros y lo demostraron en cada actuación. Aunque años antes ya Kai compartió escenario con Helloween en el famoso festival Wacken en el año 2004 tocando algunos temas clásicos juntos, fue a partir de este Hellish Rock donde empezó a fraguarse una futura reunión. Pero hilando fino, fue definitivamente con Michael Kiske, su reconciliación con el Metal del que tanto renegaba y su vuelta a los escenarios, cuando la idea de reunirse ya iba convirtiéndose en un proyecto a corto o medio plazo. Ya han pasado más de cinco años de la vuelta de Kiske a la palestra. Han tenido todo un lustro para hablar, proponer ideas, darse tiempo para meditarlo, volver a hablar y por fin, como hoy mismo se ha hecho saber, todo ha desembocado en lo que muchos esperaban. Ya está en marcha PUMPKINS UNITED WORLD TOUR 2017/2018.

Comprensiblemente, esto se llevaba fraguando desde hacía tiempo, no es algo de un día para otro como el que dice. Pero era lógico que se dejara para más adelante debido a los proyectos de cada músico. Recordemos que Kiske estaba bastante comprometido con Place Vendome, más aún con Unisonic, Amanda Somerville y sobre todo con Avantasia y su exitosa gira. Lo mismo sucedía con Kai Hansen y su entrada en Unisonic y con Helloween y su última gira presentando el que es ya su decimoquinto álbum de estudio, My God-given Right. A esto hay que sumarle la ya conocida por todos aversión mutua entre Weikath y Kiske. Pero el tiempo lo cura todo (o la pasta, la pasta también cura muchas cosas) y los dos habrán limado más que asperezas para subirse juntos a las tablas. Imagino que entre ellos dos no habrá nunca el feeling que hubo, pero si han hecho esto es porque son profesionales y porque algo de ilusión les hará ¿no? No creo que sea todo por la pasta. No podemos dudar de la profesionalidad de estos alemanes, si han presentado este proyecto juntos es porque están plenamente convencidos de que van a mostrar algo muy bueno.

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QUÉ ES LO MÁS IMPORTANTE QUE DEBES SABER DE ESTA REUNIÓN

El comunicado es largo y lo podéis leer pinchando en este enlace, pero son tres las cosas más importantes que por ahora, se puede leer respecto a la reunión. La gira titulada PUMPKINS UNITED comenzará en octubre de 2017 y su primer show será en Brasil. Helloween desde siempre ha tenido una vasta y calurosa acogida en tierras brasileñas y quieren empezar este nuevo proyecto a lo grande. Su último DVD fue grabado mayoritariamente en Brasil y no me extrañaría que grabaran algunas tomas allí. Porque es obvio que de esta reunión dejarán constancia en un CD/DVD. Pero eso ya es otra historia. Otro dato importante es algo que, desde que se rumoreaba todo esto, resultaba bastante obvio tenerlo en consideración, y me refiero a que los tres, Kai, Kiske y Deris, estarán juntos y llevarán la voz cantante, nunca mejor dicho. Algunos vaticinaban que al ser el 30 aniversario de los míticos Keepers, Andi no estaría en esta reunión. Pues se equivocaban. Como también se equivocaban los que decían que Roland Grapow y Uli Kusch podrían estar presentes. Aunque esto a mí me hubiera encantado. Me encanta Roland Grapow y mi etapa favorita de Helloween va de 1994 a 2000, estando él en la banda y siendo un miembro muy activo en cuanto a composiciones.

Pero el detalle revelado hasta la fecha respecto a la reunión que considero muy importante, es que los conciertos tendrán una duración de 3 horas. Tiempo más que suficiente para repasar gran parte de la excelente trayectoria musical de Helloween. Tiempo más que suficiente para que Michael Kiske se vuelva a lucir interpretando los temas que lo llevaron a ser una de las mejores voces de la historia del Metal y para que Andi Deris se centre exclusivamente en esos temas pertenecientes a los discos que ayudaron a resucitar a la banda. Tras esta noticia, las expectativas son muy altas, porque cada etapa tiene un encanto radiante. Walls Of Jericho con Kai Hansen, los Keepers, Pink Bubbles Go Ape e incluso Chameleon, (del que os hablaba hace poco en Anhelarium), con Michael Kiske y los grandes discos que Helloween ha ido sacando desde 1994 con Andreas Deris al frente, como Master Of The Rings, Time Of The Oath (que es el disco más vendido de Helloween), Better Than Raw, The Dark Ride…De esta gira de reunión puede surgir algo muy grande. Aún no hay fechas confirmadas. Pero, desde que esta mañana ha salido la noticia, ya han comenzado a circular nuevos rumores (sabia es la rumorología en este país) de que sólo será un concierto por país, algo que pongo en duda. Pero de ser así, está claro que Madrid o Barcelona se disputarán la enorme fortuna presenciar esta gira.

Son muchos discos, muchos temas emblemáticos entre tanto himno y mucho talento encima del escenario. Juntos harán un gran repaso a los temas más significativos de Helloween. Es imposible que alguien quede esta vez insatisfecho con un concierto de la banda y esto lo digo porque el tema de los set-lists ha traído de cabeza en estos últimos años a los seguidores de las calabazas. Porque si bien es cierto que en esta última gira el conjunto de canciones elegidas ha sido muy superior al de años anteriores, aún hoy día se dejan muchos grandes temas fuera, sobre todo de la era Deris. Y es Deris mejor que nadie quien los debe interpretar ahora en esta reunión. Cada uno debe exprimir al máximo su etapa en Helloween. Ganas no, lo siguiente, de que se acerque el momento. ¡Larga se me va a hacer la espera! Por mí me compraba ya la entrada y me plantaba en la cola del concierto. ¡Larga vida a Helloween!

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Mi etapa favorita de Helloween Better Than Raw – El mejor disco
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Helloween – Chameleon [1993]

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Es el disco más controvertido de la banda, por el cambio radical en su sonido y por lo que supuso para la trayectoria del grupo en sí. Un disco odiado por la mayoría y elogiado por muy pocos. Un disco muy incomprendido, como incomprensible fue el giro tan drástico en el estilo musical de Helloween, donde no sólo se distanciaron del Power Metal que ellos mismos se encargaron de concebir y presentar al mundo entero, sino que se alejaba directamente del Heavy Metal. Chameleon marcaría un antes y un después en Helloween. Este disco provoca que la banda se despedace, y no sólo en lo musical, sino en lo personal. Este sería el último disco de Michael Kiske en Helloween, como también lo sería para el batería Ingo Schwichtenberg, que dejaría la banda por sus problemas mentales y su adicción a las drogas. Ingo sufría esquizofrenia, no podía actuar con el grupo, la depresión se hizo mayor y dos años después, en 1995, se suicidó lanzándose a las vías del metro. Dicen que llevaba puesta una camiseta de Helloween cuando lo hizo. En paz descanse. Simboliza sin duda el fin de una era. ¿Simbolizaría también el fin de la banda? Muchos pensaron que sí, pero ocurrió todo lo contrario en 1994 con la llegada de Andreas Deris y ese disco, Master Of The Rings. Pero a partir de ahí, es otra historia.

La portada de Chameleon ya hacía presagiar a los fans que algo raro pasaba. Para mí, no es una portada tan horrorosa como muchos dicen. Pero es que estos Helloween de 1993 ya nada tenían que ver con los de los Keepers. Absolutamente nada.  Posteriormente, gracias a entrevistas que los miembros de la banda concedieron a lo largo de los años venideros, se supo que ninguno estaba contento con la dirección musical que había tomado la banda. Kai Hansen había dejado Helloween pocos años atrás, en 1989. Para Kai, Helloween se alejaba de lo que él había ideado. Michael Weikath y Michael Kiske tomaron el timón del barco, y en ambos recaería el peso compositivo a partir de entonces. Weikath lamentaba el giro que había dado la banda desde Pink Bubbles Go Ape en 1991 y había perdido el control del grupo del cual él era el líder. Y Kiske, cada vez sentía más desapego por el Heavy Metal. Entre un ambiente tenso y enrarecido por notables diferencias entre los miembros del grupo, publican Chameleon. ¿Quisieron alejarse del Heavy porque veían que ya no pegaba tanto como antes? Recordemos que era la época en la que el Grunge se abría camino a pasos agigantados. El foco de atención ya no estaba puesto exclusivamente en el Hard Rock y el Heavy Metal como en los años ochenta. Sea como fuere, Michael Weikath llegó a decir que la banda casi muere en esos días. Habían perdido a muchos fans y tenían que retomar de alguna manera esa senda de la que, por una razón u otra, se habían extraviado.

Muchos grupos legendarios han experimentado con su música, y como melómano, es algo que yo personalmente no lo veo mal. El problema aquí es que Helloween quizás experimentó demasiado pronto. Acababan de deslumbrar al mundo con sus Kepeer Of The Seven Keys Part I y Part II, y aun alcanzando una gran popularidad, aún les quedaba para consagrarse y afianzarse como una banda gigante, de esas que jamás pierden seguidores hagan lo que hagan y pase el tiempo que pase. Quizás si Chameleon hubiese sido un disco en paralelo a otro del calado de los primeros, pero no, parecía ser el nuevo rumbo musical de la banda. De hecho lo era. Y a las pruebas me remito, cuando Helloween a finales de 2009, poco antes de anunciar su 7 Sinners, lanzó Unarmed, un disco experimental en el que llevaron sus canciones más emblemáticas a otros terrenos musicales, nadie se rasgó las vestiduras. Era simplemente eso, un disco anecdótico y desenfadado. Pero no fue así en aquellos días de 1993. La banda estaba de capa caída, sin ideas y, sin mucha visión de futuro.

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Han sido muchas las veces que he sentido el impulso de escribir sobre Chameleon. Los que me conocen saben de mi pasión por los de Hamburgo, es mi banda favorita, y después de siete años con este blog, ya iba siendo hora de que me pusiera manos a la obra con este disco que a mí, os confieso, me entusiasma. Mi etapa favorita de Helloween son los años con Andreas Deris al frente, pero soy un incondicional de la banda al completo y disfruto como loco con todos y cada unos de sus discos. Y este Chameleon desde el primer momento me gustó y lo consideré una obra a valorar. Es un buen disco de Rock. El problema con este disco es que está estigmatizado de por vida. Pero es un disco que firmarían muchas otras bandas e infinidad de músicos. Chameleon posee una gran calidad técnica y también compositiva, no es un disco hecho a lo loco. El problema es en el momento en el que fue concebido. Apreciamos en él un gran trabajo a las cuerdas por parte de Weiki y Grapow, ambos, dos virtuosos de la guitarra. Y qué decir de Kiske. Él es un sello de calidad, su voz, una de las mejores de la historia del Heavy Metal (y me atrevería hasta decir que del Rock), se luce como siempre y pone los vellos de punta. Pero no sólo derrocha calidad con su voz, sino en la composición, pues cuatro de los temas que componen el disco llevan su firma y, creedme, son los mejores. Kiske dejaba ver a todos en qué campo se sentía mejor jugando. Este trabajo oscila entre diversos sonidos, llegando a momentos algo progresivos, pero su base es el Hard Rock y el Pop. Chameleon comienza con el tema First Time, el tema más rockero y rápido del disco. Compuesto por Michael Weikath, es un tema que recuerda los momentos más Happy Metal de la banda, algo muy distintivo en ellos. Es rápido, con buenas guitarras y estribillo más que decente. La canción recuerda a los temas que alberga Pink Bubbles Go Ape, y de hecho, podía pasar perfectamente por un tema de ese disco. Suena igual. Es a partir de la segunda canción donde encontramos a unos Helloween difíciles de reconocer. When The Sinner es el single elegido para presentar Chameleon y fue Kiske quien lo compuso. Para los que hayan explorado los discos en solitario de Michael Kiske, podrá comprobar cómo era esto lo que él anhelaba hacer. Este tema me recuerda a los temas de sus primeros discos, sobre todo al Instant Clarity, publicado en 1995 o Readiness To Sacrifice, de 1999. El tema se caracteriza por la utilización de instrumentos de viento y arreglos orquestales que la hacen atípica como poco para una banda como Helloween que venía haciendo lo que venía haciendo. El tema además posee un buen solo de guitarra.

Le sigue I Don’t Wanna Cry No More, compuesta por Grapow. Durante años he mantenido mi deseo de escuchar este tema en directo, pero el tema de los créditos hace que sea imposible. Grapow dejó la banda por culpa de Weikath, que lo echó a él y a Uli Kusch de una manera algo rastrera (enviándoles a ambos unos emails donde les comunicaba que prescindía de sus servicios) y claro está, escuchar esta canción se hace harto difícil. Mantuve durante mucho tiempo mi deseo de escucharla en la voz de Andi Deris, que sin ser este mejor vocalista que Kiske, a las baladas les impregna mayor sentimiento. Es un medio tiempo que cumple con creces. Esas guitarras acústicas dotan a la canción de un ritmo atractivo y el estribillo y la letra resultan muy melancólicos y melosos. Helloween tiene temas de este corte con mucho más feeling, pero este tema lo disfruto bastante. Es de los mejores temas que contiene Chameleon. Cuarto tema del disco, Crazy Cat, de nuevo de Roland Grapow, un tema jazzero y gamberro que lo pongo en un pedestal por la labor en las cuerdas, que me parecen un prodigio por cómo suenan. No es un gran tema, pero se deja escuchar.

Giants, compuesta por Michael Weikath, sí la tocaron en directo estando ya Andi Deris como frontman del grupo en su gira del Master Of The Rings. Con Deris suena de escándalo, lo siento por los más acérrimos de Kiske, pero creo que Giants es la única canción de la era Kiske que Deris mejora. Esto no quiere decir que con Kiske no me guste, todo lo contrario. Son dos cantantes muy distintos, dos registros muy distintos, y con los dos, el tema es portentoso, pero el halo que le impregna Deris me emociona más. Este tema mejora en su segunda mitad, aumenta el tempo y por supuesto, el final que aporta Kiske es bestial. Él y sus vibratos, únicos. Kiske es el cantante más imitado y nunca igualado que conozco dentro de la escena metalera. Impresionante. Windmill es el siguiente tema del álbum, una nana compuesta por Weiki. Sí, leen bien, es una nana, y ellos mismos lo reconocen. Fue compuesta con esa intención. Llamadme ñoño, pero a mí me encanta. Esta es ya la segunda balada que nos encontramos en el disco y disfrutamos de la armoniosa voz de Kiske en sus estribillos, apreciando los cambios de registro que tiene este hombre en su voz. Aumentan los decibelios con Revolution Now, otro tema de Weikath y que lastimeramente no han vuelto a tocar en directo. Me encandilaría escucharla, es el tema con más fuerza del plástico e intuyo que sería de lo más coreable en directo. Este tema vuelve a encerrar en su interior otro gran trabajo a las cuerdas, Roland y Weikath se lucen que da gusto. Con In The Night vuelve Kiske a las riendas en la composición. De nuevo Kiske nos deja una prueba de lo que sería su trayectoria como solista. Es un tema nuevamente muy atípico y, sobre todo, osado a sabiendas de quiénes los escucharían.

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Llegamos a las últimas canciones de Chameleon con un tema épico que no han sabido sacarle más partido, una pena. Music es un tema portenoso, de un trabajo técnico sobresaliente. Compuesta por Roland Grapow, creo que por todo lo que abarca, es el tema más meritorio del disco. Por la labor de Kiske, las tremendas guitarras que suenan, la energía en los parches de Ingo, las notas de teclado y esos toques progresivos. Una maravilla de canción. Step Out of Hell descorre las cortinas del Rock más progresivo. De nuevo es Grapow quien está detrás de esta canción, un tema enérgico y arrojado. Es comprensible la reacción de muchos fans. Si no llega a ser por la reconocible voz de Kiske, nadie diría que está sonando Helloween. Roland consiguió encauzar su carrera musical fundando Masterplan junto a su amigo Uli y dejando grandes discos para la historia. Lástima que la gasolina se le haya agotado desde hace ya años. Es un buen compositor y lo ha demostrando con creces.

I Believe es el mejor tema de Helloween compuesto por Kiske. Eso otro tema glorioso. Para mí está difícil elegir qué tema es el mejor. Pero entre Music, I Believe y Longing, está la cosa. El cometido de Kiske en la composición de esta canción es extraordinaria, pero más lo es su voz en ella. Es un derroche de talento y sentimiento. Puedo afirmar que es la balada en la que más sentimiento pone Michael Kiske de todas las que le he escuchado. Y cerrando este Chameleon, Longing, donde Kiske nuevamente es el compositor. ¿La canción? Yo me atrevo a decir que es de las mejores de la etapa de Kiske en Helloween. Longing mantiene la expectación y oscila entre unos pasajes instrumentales sorprendentes. Esta canción, como alguna de las anteriores, no suena a Helloween, pero son grandes temas de Helloween. Existen caras b de Chameleon, temas bastante desenfadados y muy hard rockeros como I Don’t Care You Don’t CareAin’t Got Nothin’ Better la cual me gusta bastante. Y las instrumentales, la blusera Red Socks and the Smell of Trees y Oriental Journey. Roland acostumbraría en Helloween a delitar en los b sides con temas instrumentales.

¿Qué hubiera pasado si …

…con esta formación Helloween hubiera seguido en esta senda musical?

Ese ‘¿Qué hubiera pasado si…?’ es desde luego infinito y abierto a mil conjeturas. Quizás Helloween hubiera lanzado más discos de este calibre, pero desde luego, con el tiempo se habría convertido en una de esas bandas que en sus conciertos no congregan a más de cien personas en un bar. O quizás, se hubieran convertido en una banda tributo a Duncan Dhu. Ahora en serio, dada la situación de la banda, poco futuro se les veía juntos.

…siguiendo con Kiske y Roland en la banda, hubiera vuelto a la senda del Power Metal?

Por supuesto tampoco lo sabremos. Pero de ser así, seguro que hubieran parido grandes discos, porque calidad para ello había, y de sobra. Pero lo que no habían eran ganas y buen rollo entre ellos. Era el fin de una época. Era renovarse a morir, y la solución por todos es conocida. Quizás si no hubieran tomado la decisión de seguir adelante con un nuevo cantante como fue con Andi Deris, la banda alemana Helloween hubiera dejado de existir por el rechazo de sus fans y la desgana de sus integrantes.

¡Larga vida a HELLOWEEN!

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Helloween – My God-Given Right [2015] Recobrando la magia de sus primeros discos. Demostrando ser los Reyes del Metal más melódico

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My God-Given Right es el disco con más personalidad desde el aclamado Gambling With The Devil. Muy superior a sus dos últimos trabajos y con claras reminiscencias a Master Of The Rings, llegando su melodía a evocar por momentos a aquellos Pink Cream 69.

Me resulta emocionante comprobar cómo una banda con más de treinta años en el mundo de la música y con quince discos de estudio a sus espaldas, sigan publicando trabajos de tan alto nivel y que transmitan tanta frescura. Tras su Straight Out of Hell (2012), un disco bueno pero que no llegó al nivel de sus anteriores trabajos, Helloween nos presentan un disco de mucho mayor calado. My God-Given Right es un álbum más flamante, alejado del Power Metal y más centrado en un Heavy de corte más clásico, un disco que sí hace grandes honores a aquél Gambling With The Devil (2008) o al asombroso 7 Sinners (2010).

Como ya dejaron claro en las primeras entrevistas, para este nuevo disco decidieron embadurnarse de un sonido ochentero utilizando una producción parecida a la de la época, algo que de primeras dejó perplejos a muchos fans. Tanto es así que, según comentó Michael Weikath, llegaron a utilizar ecualizadores, compresores, transcodificadores y limitadores de potencia que convierten lo digital en analógico y viceversa, haciendo que el sonido sea más orgánico, cálido y armónico, comentaba el que es uno de los fundadores de la banda. Y si bien es cierto que la producción de los últimos discos de Helloween es tema de discusión entre los fans por su más que cuestionable calidad, de nuevo con el productor Charlie Bauerfeind, han logrado para esta ocasión alcanzar un sonido más nítido y no tan aturullado. Algo que por supuesto, se agradece.

Pero para un servidor, este disco no solo logra transmitir nuevamente ese halo nostálgico de los ochenta si no que consigue, ya no sólo por su sonido sino también por su melodía y composición, recordarme con sus canciones al venerado por todos, Master Of The Rings. Y esto para mí sí que ha sido una grata sorpresa. Como ya comentara en el post donde reseñaba brevemente las dos primeras canciones que se filtraron de este nuevo trabajo, me pasmó un poco ese acercamiento al sonido Keeper, un acercamiento la mar de conseguido. Pero escuchando este disco, es algo que sólo se ha quedado en Battle’s Won. En un primer momento creí que con esas declaraciones donde expresaban su afán por conseguir ese sonido añejo y sobre todo, escuchando Battle’s Won, estaríamos ante un disco inspirado puramente en el Power-Speed Metal más keeperiano. Y no ha sido así en absoluto.

Durante años he anhelado un disco más cercano a esa onda Master o Time Of The Oath, discos en los que el buen melómano logra deleitarse con temas variopintos, algunos orientados al Heavy Metal clásico, como Sole Survivor; a un Hard Rock melódico y bailable en canciones como Why? o Perfect Gentleman; e incluso al Rock más progresivo, como ocurría con temas como Mission Motherland. Y deseo concedido.

Recordando al personal que soy muy crítico con esta banda y que no pierdo realmente la objetividad por mi pasión por Las Calabazas, considero (y me contenta saber que coincido con la gran mayoría) que este My God-Given Right es lo más cercano que ha hecho la banda en estos últimos años, gracias a temas de gran atrevimiento, seducción y mucha melodía, a discos tan significativos como Master Of The Rings, Time Of The Oath y Better Than Raw. Creo que nadie, incluido yo, esperaba toparse con un disco de tan alta calidad y carácter. Así, para los que pensamos que la mejor etapa de Helloween (y por tanto nuestra favorita) es la enclavada entre los años 1994 y 2000, este álbum es todo un embrujo.

My God-Given Right alcanza el nivel de los mejores discos de la etapa Deris.

Heroes abre este nuevo proyecto, un tema que para mí ha mejorado con las posteriores escuchas. Tema rápido, de guitarras pesadas, de corte muy clásico y con un estribillo que no es de los que más brilla del disco pero que consigue seducir. Es Battle’s Won el tema que le sigue y como ya os comentara en esta entrada, me dejó muy sorprendido porque para mí es el tema de toda la etapa Deris que más se acerca a los vetustos Keepers. Si, como bien comentaran en sus primeras entrevistas, la intención del grupo era alcanzar ese sonido de los ochenta, con esta canción lo consiguen de sobremanera. Es la canción más cercana a su Speed Metal habitual y uno de los platos fuertes del disco.

My God-Given Right, tercer tema que además da nombre al disco y el cual han usado para presentar su nuevo video. De este tema también os hablo más detalladamente en esta entrada donde comentaba mis primeras impresiones. Tras haberlo escuchado muchas veces más, la canción me sigue pareciendo todo un acierto.

Las estrofas cobran un gran protagonismo en este disco, son en ellas donde se ve ese nuevo toque, esa pequeña variable a la hora de componer este nuevo álbum. Con Stay Crazy lo comprobamos, y con ella nos acercamos por primera vez en mucho tiempo, al lado más Hard Rock de Helloween. Un tema que recuerda a la añorada etapa de aquél Master Of The Rings. Es el tema más pomposo y bailable del disco, ideal para disfrutarla en directo, con un estribillo pegadizo y de lo más enérgico.

Lost In America y Russian Roulé son los temas Happy Metal por excelencia que la banda siempre suele presentar en sus discos. El primero relata la simpática anécdota en la que se vieron envueltos en su última gira latinoamericana. El segundo, más compacto y menos melódico. Tengo que reconocer, que éste último tema, el único que me deja algo frío del disco, lo hubiera dejado fuera y en su lugar hubiese seleccionado uno de los bonus tracks, que como viene siendo muy habitual en Helloween, son imprescindibles y muchos de ellos de gran calidad.

The Swing Of A Fallen World es el tema más oscuro de este My God-Given Right. Echaba de menos un disco de Helloween en el que sus temas consiguieran tener mucha presencia por sí mismos, diferenciándose unos de otros. Esa alternancia hace, al menos en mi modesta opinión, sacar la mejor parte de estos alemanes. Con esta canción llegamos a sentir que estamos ante los Helloween de finales de los 90, esos que publicaron el que para muchos es el mejor disco del grupo, Better Than Raw.

Llegamos a la que es la primera de las canciones que más me han sorprendido de este disco, Like Everybody Else. Quién diría que su compositor es el joven Sascha Gerstner, pues al escucharla, me retrotrajo a esos medios tiempo tan característicos de Andi Deris en su etapa con Pink Cream 69. Este medio tiempo sorprende por tener unos arreglos muy poco habituales en Helloween. Para mí, otro de los platos principales de este álbum. Magnifico tema.

Comienza ahora Creatures In Heaven, tema compuesto por Michael Weikath. Sus composiciones en estos últimos años no me han entusiasmado lo suficiente, pero esta vez me deja realmente fascinado. El tema es algo experimentado, rápido y de lo más melódico. Es uno de los temas en el que mejor escucho la voz de Andi que, en mi opinión, en este disco suena muchísimo mejor que en los anteriores. Todos sabemos que la voz de Deris en estudio nada tiene que ver con la que escuchamos en sus directos, pero para esta ocasión me resulta que ha hecho un gran trabajo. Daos cuenta que con ella estamos ante la novena canción del disco y en ningún momento se percibe que baje el listón.

If God Loves Rock ‘N’ Roll es otro de los temas que más me contentan del disco a pesar de su gran parecido en su estribillo a Final Fortune. Llámenlo auto plagio, pero la canción me resulta muy atractiva, divertida, otra de las idóneas para ser tocadas en directo. Le sigue Living On The Edge, con un gran comienzo y en el que mejor se disfruta del dúo de guitarras Gerstner-Weikath. Destaco el puente que posee esta canción, se respira puro Heavy Metal por los cuatro costados. Claws es junto a Creatures In Heaven la canción donde más despliega Andi su actual nivel de voz, muy bien aprovechada en este disco. Como bien aprovechada esta la batería de Dani, la cual no suena tan ametralladora como en 7 Sinners por ejemplo, el único fallo que le saqué a ese disco. Este tema es otro de los que más he disfrutado del disco. Gran canción. Me recuerda mucho a esos temas tipo Falling Higher, temas que suenan como una apisonadora, un Heavy Metal aplastante, potente, rebelde.

Y a continuación,  aparece en escena el segundo tema más sorprendente de este decimoquinto álbum de Helloween, You, Still Of War. Hacía mucho tiempo que no me impactaba tanto escuchar por vez primera un tema de Helloween. Todos y cada uno de los fragmentos de esta canción me inclinan a pensar que es de los mejores temas que ha compuesto la banda en estos últimos diez años. Su estribillo es excelente, el teclado que se oye de fondo no podría ser más acertado y las guitarras nuevamente suenan descomunales.

Algunos esperaban un disco como el anterior, donde tan sólo fueran rescatables 4-5 temas. No sería la primera vez que Helloween saca un disco en el que entre tantos temas compruebas que tan sólo te quedas con unos pocos. Para la ocasión, considero que Russian Roulé es la única canción que desentona del resto, que no llega al nivel de los demás temas y que, sí en su lugar metieras uno de las caras b, quedaría un disco más excelente si cabe, en que, como ya ocurriera en 2008, todos sus temas son un fenómeno. Es una opinión personal, además ya he leído a más de uno declarar su admiración por este tema y entiendo que todo es muy subjetivo. De todas formas, independientemente de qué canción este en primera línea y cuáles se hayan quedado en un segundo plano, el caso es que las tenemos todas ahí, pudiendo difrutar nuevamente de temas extraordinarios. No todas las bandas, incluso de las más clásicas y veneradas, pueden ofrecer tras tantos años discos tan repletos de grandes canciones.

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Lo de Helloween y sus bonus tracks trae cola…

Tan sólo con sus caras b, Helloween podría confeccionar auténticos discazos. Recordemos los extras que traían The Dark Ride, Gambling o 7 Sinners. Con ellos podría cualquier grupo presentar un disco pasmoso. No entiendo la manía que tiene esta banda de dejar fuera del álbum que presentan temas tan destacables como, en este caso, son I Wish I Were There. Tema que merecen mil veces más estar en el plástico principal que Russian Roulé. Es precisamente en este tema donde más disfruto de la guitarra de Sascha y en que volvemos a deleitarnos con unas estrofas y estribillo más que notables.

Wicked Game o Free World, es otra muestra de lo que os comento. Menos mal que ahora y desde hace varios años, gracias a Internet, las caras b no pasan tan desapercibidas como antaño, que las escuchasbas si además del disco te comprabas el single (acompañado de los dos o tres bonus de turno). Éstos están a día de hoy más a la mano de los fieles de esta música. Wicked Game es horrorosamente atractiva, una canción apasionante, como apasionante es también Free World, con unas melodías mucho más elaboradas, enérgicas, y contagiosas. Me faltan por escuchar dos bonus más a los que no tengo acceso ahora como son Nightmare y More Than a Liftime. En cuanto les preste oídos, editaré esta entrada y daré mi opinión sobre ellas. ¿Qué os jugáis a que, igualmente, ambas son idóneas para estar en primera línea del disco? EDITO: Y efectivamente, acabo de escucharlas ahora mismo y son como me esperaba, dos canciones potentes, técnica y compositivamente muy bien ejecutadas, con buenos puentes, sobre todo en Nightmare, que bien podría ser uno de los temas integrantes del The Dark Ride, disco que como el buen vino, mejora con los años.  Sigo sin entender cómo la banda deja fuera del álbum temas así. Con More Than A Lifetime hablamos de otro gran estribillo acompañado de buenos coros, una canción rápida y pesada. Como dijera justo al empezar este párrafo, me alegra que al menos estas caras b no queden para el público en general tan “semi ocultas” como ocurrían con los sobresalientes bonus tracks de sus discos de los 90.

La producción con este nuevo disco mejora una barbaridad y los arreglos de estas canciones las hacen muy atrayentes. Volvemos a regocijarnos con un gran disco de Las Calabazas, tremendamente melódico, mucho más interesante que sus dos últimos trabajos, cargado de temas que no te dejarán impasible, sino todo lo contrario, en el que encontramos canciones que con el tiempo serán icónicas en la discografía de la banda.

Helloween lo ha vuelto a hacer. Cuando nadie lo esperaba, regresa esta clásica banda una vez más para cautivarnos con un gran disco, rebosante de melodías y grandes canciones, esas que nos recuerdan su mejor etapa. Un disco con el que los fans de Helloween de toda la vida van a quedar ilusionados y muy complacidos.

¡Enhorabuena Pumpkins, y millones de gracias por tantos y tantos años de buena música!

Long live HELLOWEEN!