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Les affamés. Los hambrientos [2017] – Cine Z de altos vuelos

Tenía ganas ya de volver a escribir sobre Cine Zombi en Anhelarium y no he visto mejor momento que este. Hace unas semanas pude disfrutar de Les affamés, una película canadiense dirigida por Robin Aubert que hace las delicias de todos los que amamos este género tan particular. Los hambrientos, como así se ha titulado en nuestro país, es un drama impactante que resulta un soplo de aire fresco a las películas de muertos vivientes. Y eso es algo que se agradece a raudales. Lo que más me atrapó de esta cinta es su escalada de tensión y lo mejor de todo: el miedo que transmite. No es habitual ver películas de zombis que den miedo al espectador. Para encontrar algo así tendría que remontarme a 28 días después (2002) del británico Danny Boyle (Trainspotting, Sunshine, La Playa, Slumdog Millionaire). Por si fuera poco, además esta película canadiense presenta una escasa pero buena dosis de humor negro en algunas de sus escenas que resultan efectivas y arrancan la carcajada al espectador. Es una peli implacable de este género que tienes que ver.

Los hambrientos no nos explica el por qué la sociedad de ha ido al carajo. No conocemos el motivo ni tampoco las consecuencias de semejante catástrofe. En esto no peca de originalidad pues son varias las obras donde se busca centrar la atención de los espectadores en el drama que sufren los protagonistas y en cómo manejan éstos la situación e intentan salir adelante. Prueba de ello lo vemos en la archiconocida serie The Walkind Dead o en su hermana pequeña, Fear The Walking Dead, de la que os hablé hace un tiempo en Anhelarium. ¿Qué nos presenta entonces Les affamés? Los hambrientos va un poco más allá, es una película de zombis muy intimista. Esta película nos sitúa en un apartado y pequeño pueblo de Quebec, donde los vecinos, algunos presa del pánico y otros con cierta sangre fría, comprueban sin dar crédito cómo los habitantes de la pequela localidad comienzan a transformarse en sedientos canívales. El director Robin Aubert aprovecha este escenario que ya de por sí resulta terrorífico para envolvernos en una atmósfera densa llena de sobresaltos.

La película presenta una peculiaridad más respecto al género, y es que en ella no vemos demasiados zombis  mordiendo y descuartizando. Salvo alguna que otra breve escena, no vemos visceralidad ni secuencias explícitas. Los hambrientos, a base de exhibir la tensión y el sufrimiento por el que atraviesan sus protagonistas, sumerge al espectador en el siguiente dilema: ¿qué nos empuja a seguir viviendo en una circunstancia tan extrema? Y aún así, este dilema no se nos presenta en forma de diálogos o una historia llena de triquiñuelas. De forma sugerente y sobre todo, utilizando mucho la ambientación, nos expone una adversa coyuntura humanista. Sí, Los hambrientos es una película muy ambiental, tanto en los momentos de aparente tranquilidad como en los momentos donde los muertos vivientes atacan, como las escenas nocturnas en el bosque. El paisaje, un paisaje gris y denso, pero enormemente bello, ayudan para tal encomienda.

Por otro lado, como se suele decir, en los detalles está la diferencia. No quiero entrar en spoilers pero, incluso los zombis, exteriorizan ciertos pormenores que hacen que esta película sea sorprendente y muy recomendable. El punto negativo es que los personajes, aunque interactúan entre sí de manera interesante, no tienen mucho desarrollo individualmente y resultan planos en algunos momentos. Recomendadísima, si te gusta el cine Z, no te defraudará.


ALIEN, el octavo pasajero [1979]

No sé que ha tenido siempre este bicho que es el que más miedo me ha dado de todos los monstruos del cine. Siento fascinación por Alien. Cada cierto tiempo me veo la saga completa. Cuando hablo de la saga me refiero a la saga original, no hablo ni de Prometheus (2012) ni de Alien: Covenant (2017). La primera, un despropósito; la segunda, aún sigo digiriéndola. Y ya ni hablemos de Alien vs. Predator (2004) y su secuela, un crossover para el entretenimiento barato, demasiado estúpido. Alien es la obra maestra de Ridley Scott, por lo que siempre será recordado. Ya sé que este director tiene en su haber grandes obras como Gladiator (2000) o Blade Runner (1982), pero su nombre siempre estará ligado a Alien, siempre se hablará de él como el director de Alien. En 1979 Alien marcó un antes y un después en el cine de ciencia ficción y de terror y por supuesto, una enrome franquicia que ha dado cómics, libros, videojuegos y todo tipo de merchandising. Alien es de las películas más reconocidas del género, una de las más transcendentales. Alien, el octavo pasajero, es de las películas que mejor envejece, han pasado más de treinta años de su estreno y no ha perdido ni una hebra de calidad. Sus secuelas, esas que componen la que todos conocemos como la saga original, son joyas del séptimo arte. Cada una de esas secuelas fue dirigida, además, por excelentes directores de cine. Alien, el regreso (1986) fue dirigida ni más ni menos que por James Cameron (Titanic, Avatar); Alien 3 (1992), por David Fincher (Seven, El club de la lucha). Ya en 1997, para Alien Resurección, sería Jean-Pierre Jeunet (La ciudad de los niños perdidos, Amelie) el encargado de dirigir la última de las clásicas. Pero yo me quiero centrar en la madre de todas ellas, en Alien, el octavo pasajero, porque muchas películas han seguido los pases de esta cinta, pero pocas han conseguido transmitir la angustia y la intensidad de ésta.

Oscuridad, terror y belleza

Esta película cuenta la historia de la nave Nostromo, una nave de carga que recorre un largo viaje y en el que sus tripulantes están sumidos en un sueño criogénico. MADRE, como así llaman al ordenador central de la nave, tras detectar una extraña transmisión procedente de un planeta cercano y aparentemente deshabitado,  procede ha despertar a los siete tripulantes de la nave. Así, los navegantes espaciales decidirán acercarse al planeta para comprobar e investigar la procedencia de dicha transmisión. Dallas, el capitán de la nave, comunica al resto de la tripulación que MADRE ha dirigido a Nostromo al desconocido planeta porque ha interpretado la señal interceptada como una alerta de socorro. Una vez que la película nos ha presentado los roles de todos y cada uno de los tripulantes, éstos de disponen a aterrizar en el extraño planeta para comprobar lo sucedido y desvelar el inquietante misterio. Cuando el capitán Dallas y su equipo aterrizan en el inhóspito planeta, accederán al lugar donde se originó la transmisión. Allí se encontrarán con una nave alienígena que parece haber sido abandonada mucho tiempo atrás.  Mientras tanto, la teniente Ripley ordena a MADRE que realice una descodificación de la extraña transmisión obtenida para su interpretación y es ahí donde descubrirá que el mensaje no era una alerta de socorro, sino de advertencia. Uno de los oficiales, Kane, descubre en la nave que han abordado una sala llena de lo que parecen ser huevos en incubación. Uno de ellos se abre y una extraña y viscosa criatura se adhiere a su casco de forma violenta, derritiendo su visor y aferrándose a su rostro. Kane es llevado de urgencias a Nostromo. Allí, uno de los tripulantes, un androide llamado Ash, intentará liberar a Kane de semejante engendro. Cuando parecía imposible desaferrar a ese extraño ser del rostro del oficial, éste cae aparentemente muerto. Kane despierta ileso, la nave Nostromo pone de nuevo rumbo a la Tierra. Pero Kane comienza a convulsionar y una extraña criatura sale de su interior reventándole la caja torácica. Y es aquí donde comienza una tragedia galáctica que no se olvidará jamás.

Los oscuros pasillos y rincones de Nostromo forman un escenario claustrofóbico y amenazador. La pequeña y violenta criatura tiene innumerables formas de esconderse a placer de los tripulantes que ahora se muestran inquietos y asustados. La teniente Ripley comienza a mostrar sus dotes de mando y determinación y es donde poco a comienza a obtener el protagonismo. Desde el inicio de esta cinta vemos como los planos y secuencias están medidos al detalle. La música, encargada a Jerry Goldsmith, pone sutil y paulatinamente énfasis a cada momento. La nave Nostromo presenta cierto aire disco (como no podría ser de otra manera en pleno años setenta) para dar paso a un ambiente gótico y tenebroso, convirtiendo la nave en el mayor de los pasajes del terror. Como bien rezaba el cartel con el que se promocionaba esta película: «En el espacio, nadie puede oír tus gritos». 

El octavo pasajero

El pequeño Alien, ese que anda correteando por la nave, es el octavo pasajero, al que nadie a invitado a bordo. El pequeño ser sufrirá ciertas transformaciones que ni el mismísimo Frank Kafka hubiera imaginado. La metamórfosis del bicho es espectacular y lo que lo hace más brillante es que no se usan efectos digitales en esta película. Hablamos de una cinta rodada en 1979 y de ahí el atractivo que jamás conseguirán las películas de hoy día. Los monstruos y estrafalarios personajes de las películas de aquellos días eran maquetas o disfraces que se conseguían a base de horas de concienzudo esfuerzo. De un sangriento cangrejo pasaba a una suerte de escarabajo repugnante para convertirse finalmente en un ser bípedo, imponentemente alto y fuerte, con una especie de armadura irrompible, tan oscuro como un agujero negro, de un aspecto que no podría ser más amenazador y espeluznante, y con unas mandíbulas que por si fuera poco, escupían ácido corrosivo. Un ser inmune, un ser invencible.

El bicho, por excelencia. Uno de los inconos del cine de terror más impactantes y reconocibles. El monstruo que más miedo me ha dado de todos. Llegué a tener pesadillas con él. Recuerdo cómo un primo mío me regaló de pequeño un póster enorme que regalaba Pepsi con motivo del estreno de la tercera película, Alien 3, en 1992. En él se veía a este monstruo a tamaño original, de esos pósters que se pegan detrás de la puerta de tu habitación o en una de los armarios. No recuerdo qué hice con él, si lo tiré o lo regalé, pero jamás lo coloqué en mi habitación. Este bicho tan letal no cesará en su empeño de matar a todo ser viviente que se cruce en su camino. De la forma más mortífera, irá acabando con toda la tripulación. Perseguirá de manera incansable a la teniente Ripley y no sólo en esta película. Ay! La teniente Ripley…

Sigourney Weaver


El bicho se pasa toda la película soltando babas, escupiendo ácido y persiguiendo a una Sigourney Weaver ensagrentada, sudorosa y en braguitas, que corretea por toda la Nostrodomo. Puede parecer soez o simplista esto que acabo de escribir, pero tan sólo es la imagen que tengo grabada a fuego en la cabeza cuando pienso en esta película. Las escenas de Weaver y el Alien son las que más me marcaron y las que primero se me vienen a la mente. Son las dos piezas inquebrantables, insustituibles y que más perdurarán en el universo Alien. Como si de una versión alternativa de La bella y la bestia se tratase, Ripley y Alien son en esta cinta la pareja de un baile violento y sangriento. Sólo ella es capaz de hacerle frente a un monstruo de tal calibre, Ripley nunca dejará de ser una de las más admiradas heroínas del celuloide. Su periplo con Alien será la columna vertebral de toda la saga. La actuación de Weaver en la película es una de las más logradas de su carrera cinematográfica. Si Ridley Scott será siempre el director de Alien, Sigourney es y será siempre la actriz de Alien. Cuántas veces habré oido decir eso de: Sí, esa que hizo la peli de Alien, cuando alguien se quiere referir a la actriz. Todos los actores que dan vida a los miembros de la tripulación dan la talla, transmiten intensidad y realismo en la pantalla. Todos, sin excepción, Dallas (Tom Skerritt), el oficial científico Ash (Ian Holm), Brett (Harry Dean Stanton) y Parker (Yaphet Kotto), Kane (John Hurt) y Lambert (Veronica Cartwright). Pero el coraje, la valentía, el papel femenino por excelencia, es el de Ripley, Sigourney Weaver. Sin alardes, tan sólo con el arrojo de una mujer cabreada, Ripley se enfrenta a Alien. Es tal la determinación y entereza de Ripley, que a su lado Alien no parece tan imbatible.

Alien, el octavo pasajero, es una película para disfrutar viéndola varias veces. Como esa botella del mejor vino que puede durar meses en tu pequeña bodega y que sólo sacas en ocasiones especiales. Esta película es para apreciar todos sus detalles. Su atmósfera opresiva, la interpretación de sus actores, la música, su fotografía, el ingenio de un director en estado de gracia, y la calidad de una actriz irrepetible como es la señorita Weaver, sin olvidarnos, ¡cómo podríamos!, del terror que infunda esta especie de quimera del espacio. Una obra maestra del séptimo arte. Yo, seguiré cada cierto tiempo disfrutando de esta saga como vengo haciendo desde hace años. Una noche que no tengas plan alguno, y no quieras salir de casa, ya sabes qué hacer.



MINICRÍTICAS de CINE #8 – Southbound – Suspiria – SPRING – Life Afther Beth – Cheap Thrills – Deathgasm

Hace unos días terminaba la esperadísima segunda edición de INSOMNIA, el Festival de Cine Fantástico  que se celebra cada verano en mi ciudad, El Puerto de Santa María. Para un servidor, que se celebre este festival hace que cada verano cobre mayor aliciente. La expectación que este festival levanta a todos los que por estas tierras amamos este tipo de cine es enorme. Desde el nacimiento de INSOMNIA, este festival se ha convertido en uno de los planes más esperado del verano. Al menos lo es para mí, que celebro con mucho entusiasmo la llegada de este festival palomitero.

Para este segunda edición se siguió con la emisión de cortometrajes como ya se hiciera el pasado verano. Se proyectaron más de 35 cortometrajes en un conocido pub de la localidad, hubo 3 exposiciones de género y una charla con Javier Coronilla, que ha trabajado en los efectos especiales para películas como Star Wars VII, Rogue One, Un monstruo viene a verme. Por si fuera poco, y para completar el programa del festival, el día 18 de julio pudimos vivir una bonita experiencia:  la proyección inédita gracias, al departamento de cultura, de Nosferatu (1922) y con banda sonora en directo gracias al trío Cinetones. Los tres músicos se encargaron durante toda la proyección de poner música y efectos sonoros a la película. Fue precioso, para mí, una experiencia antes no vivida.

Pero vamos con las películas elegidas para esta nueva edición e INSOMNIA. He de decir que el cartel del pasado año me pareció mejor, pero no por ello desmejoro las pelis elegidas para este ocasión. Pero tengo que decir que eché de menos la proyección de otra película de mayor calado (algo al estilo Coherence o We Are Still Here, proyectadas el año pasado) y no tanta de corte juvenil.

SOUTHBOUND

La película que abriría el cartel de INSOMNIA II fue todo un acierto. Para los que hemos disfrutado con las entregas de V/H/S y su secuela, esta peli no podía defraudarnos. Y es que los creadores de la antes citada dieron forma a una nueva antología del terror en forma de roadmovie. En esta ocasión son cinco relatos de terror conectados entre sí los que nos provocarán todo tipo de sensaciones. La película te hará sentir como si vivieras en primera persona estas cinco pesadillas que no te dejarán indiferente en ningún momento. Con Southbound vemos cómo sus creadores le han puesto mucho más mimo que en V/H/S. Con cierto regusto a aquellas historietas de Creepshow, estos relatos se nos presentan inquietantes, sobre todo el tercero, en el que empieza con un hombre conduciendo por una larga y oscura carretera.


SUSPIRIA

¡Nunca pueden faltar los clásicos! La película del italiano Dario Argento fue la elegida para esta nueva edición. Suspiria (1977) es una película demasiado densa y difícil de ver, no todo el mundo la aguanta. Jessica Harper da vida a una joven que ingresa en una exclusiva academia de baile la misma noche en que asesinan a una de las alumnas.  La protagonista de esta cinta se verá sucesivamente envuelta en una pesadilla de la que no sabrá despertar. Suspiria es una película estéticamente perfecta, quizás la película de terror más hermosa y elegante que jamás he visto. Cuidada al más mínimo detalle, con una música tremendamente hipnótica. Digo que es una película difícil de ver porque no se centra en un argumento remarcado y en los efectos típicos de las pelis de terror. No, Argento se centra en cada metraje en el arte oscuro, tétrico y a veces incomprensible, que encierra esta película.


SPRING

Para mí, y seguro que para muchos de los asistentes al festival, fue la gran sorpresa de esta nueva edición de INSOMNIA. En Spring, el terror y el amor van de la mano en una película muy intimista. Evan, un joven norteamericano, viaja a Italia donde conocerá a una chica atractiva a la par que enigmática. Los dos viven un romance pero él descubrirá el oscuro secreto que aguarda en ella. En esta película no vemos grandes sustos, no es ese estilo de película. De hecho, me atrevería a decir que a partir del segundo o tercer acto de la película, ésta deja de ser una de terror para convertirse en toda una historia de amor, aunque una historia muy especial. Si bien la primera parte de la película te engancha por el misterio que encierra la joven Louise, lo restante te encandilará por la química que surge entre los dos actores y final de su historia.


LIFE AFTER BEATH

Titulada en español como Amor Zombie, esta cinta nos sitúa en la vida de Zach tras la repentina muerte de su novia. Ésta, como si nada, regresa a la vida, pero ella ya no es la de antes, ni ella ni muchos más. ¿Por qué? Porque esta es otra historia de zombis, de muertos vivientes. Esta película no es nada original, y tampoco aporta nada del otro mundo al género zombi, pero es una muy buena película si este es tu género. Los que me conocen saben que me desvivo por estas películas, que el cine zombie, aun el más cutre, es música celestial para mis oídos. Tanto que, como podéis comprobar, tengo hasta una sección dedicada a los zombies en Anhelarium. A principios de verano fallecía George A. Romero, creador de esta temática, y durante la proyección de esta película me acordé de él, pensando en todo lo que nos ha dado el cine y la literatura gracias a lo que este director comenzó a hacer en 1968 con aquella noche, la Noche de los muertos vivientes. Esta es una comedia zombi que sin llegar a ser como Zombies Party (2004), sigue su estela y nos deja pasar un buen rato.


CHEAP THRILLS

Segundo plato fuerte del festival. Junto con SPRING, las dos mejores de esta reciente edición. En un principio, esta película iba a estar dirigida por Tarantino, pero acabó abandonado el proyecto y fue E.L. Katz quien le dio vida. Juegos sucios, como se llamó en España, nos cuenta la historia de Craig, un padre de familia en serios apuros económicos que conoce de casualidad a una pareja algo excéntrica. Él le propondrá una serie de pruebas a cambio de dinero, de mucho dinero. Todo comienza siendo un juego absurdo para terminar siendo la peor noche de Craig. ¿Qué estamos dispuestos a hacer por dinero? Esa es la idea en la que gira esta película, una película repleta de escenas violentas, hilarantes y eróticas. Pero hay algo más, no todo gira en torno al dinero. La película deja como último mensaje si todo aquello que hacemos, por muy extremo que sea, puede o no estar justificado. Juega, digamos, con esa ambigüedad. Cheap Thrills es gamberra como ella sola, con escenas que rayan lo gore y con otras que es para partirse de la risa. Es una película perfecta para festivales, para que todos los presentes griten, rían y aplaudan, en definitiva, hagan ruido con esta película porque bien lo merece.


DEATHGASM

Película con la que cerraría esta segunda edición del festival portuense. Esta película si que fue gore. Desde Nueva Zelanda nos muestran una cinta cargada de violencia y vísceras a ritmo de Heavy Metal. Otra película festivalera con la que disfrutar en compañía, sobre todo si tus amigos y tú sois jevis que una lluvia de hachas. Deathgasm es la historia de Brodie un joven metalero que acaba de trasladarse a un pequeño pueblo donde hará amistad con Zakk, el típico rebelde sin causa. Los dos son fanáticos del Metal extremo y hacen muy buenas migas, tanto que deciden montar una garage band con otro par de perdedores que conocen del instituto. Todo bien hasta que sin querer, tocan una partitura que le roban a una estrella del Rock y que resulta estar endemoniada. Han abierto las puertas del infierno y ahora todo está perdido. Delirante comedia y poco más que decir de ella, la verdad sea dicha.

Es un inmenso placer poder disfrutar durante unos días de este tipo de películas en un patio hermoso, bajo un manto de estrellas y rodeado de gente enamorada de este género.

Esperando con ansias INSOMIA III…