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¡Helloween en el estudio preparando nuevo disco!

 

Con este vídeo la banda alemana ¡AL COMPLETO! ha hecho público que se encuentra en el estudio preparando nuevo disco. Ahora sí que sí, una vez que ya su gira mundial puso fin hace tiempo, se van a centrar sola y exclusivamente en el nuevo disco, ¡el decimosexto! Y quién nos lo iba a decir hace años, que todos juntos, iban no solo a hacer una gira reunión por todo el mundo sino que además, grabarían un nuevo disco de estudio. Esto nadie se lo creería hace dos o tres años y no os digo hace una década. Un nuevo disco donde estarán los tres cantantes del grupo, Kai Hansen, Michael Kiske y Andi Deris. Los ideólogos de los Keepers y los de álbumes como Better Than Raw o Time Of The Oath juntos. ¿Qué puede salir de ahí? Vamos a recrearnos los fans un poco en esto, o lo que es lo mismo, vamos a hacernos unas cuantas pajas de sangre con este nuevo disco que  ni el título del mismo sabemos aún (y quizás ni ellos mismos, jajaja).

¿Qué podemos esperar de este nuevo disco de Helloween?

A lo largo de la gira ya comentaron en diversas entrevistas que todos veían con buenos ojos meterse en estudio para dar forma a un nuevo álbum. Irían poco a poco, pues lo primordial era centrarse en los conciertos y festivales y en ir preparando el nuevo DVD que aún está por lanzarse y que recogerá muchísimo material de la exitosa gira de Pumpkins United. Pero ya ha pasado el tiempo y tienen ganas de más. Si sorpresa en mayúsculas fue el anuncio de su reunión después de tantos y tantos años (fueron trending topic en Twitter durante dos días), comprobar lo increíblemente bien que Michael Kiske y Andi Deris se llevan desde que se juntaron, algo que ha quedado atestiguado en cada uno de los escenarios que han pisado en estos casi dos años de gira, ha sido algo que nadie, absolutamente nadie, imaginaba. Si bien es cierto que entre Kiske y Deris nunca hubo reproches, ni acusaciones, ni malas palabras, hace años se hacía inimaginable verlos a los dos encima de un escenario cantando temas juntos y en tan inmejorable sintonía. ¡Ay! Si esto se hubiera hecho mucho antes…

A nivel compositivo Helloween, en cualquiera de sus épocas, ha mostrado tener un talento único. Independientemente de la calidad del disco que escojas, en él vas a encontrar temas espectaculares, tanto por su ritmo, melodía y estribillo como por sus letras. Y eso es porque detrás de esas canciones hay compositores tan inteligentes e ingeniosos como Michael Weikath, Andi Deris, Michael Kiske o Kai Hansen. Sin desmerecer las últimas aportaciones de Sascha Gerstner y Markus Grosskopf o Roland Grapow en aquellos años de militancia en Helloween. Pero es que ahora los principales compositores están juntos y juntos van a componer material para este nuevo disco, el disco soñado por todo fan de Helloween. En una entrevista reciente a Andi Deris, éste comentaba que tenía material interesante y que ese material está pensado desde el minuto uno para ir acorde con la voz de Kiske. Que un compositor como Andi Deris que, siendo rigurosamente objetivo (de verdad) puedo decir que ha sido y es el mejor compositor que ha tenido la banda, diga que tiene material pensado para Michael Kiske, es algo que dar para emocionarse un rato. ¡Menudo hype, oiga! Pero imagino que también tendrá material pensado para él y quizás para Hansen, y éste, el Tito Kai, también tendrá ideas muy interesantes que aportar. Que sí, que Kai Hansen en estos últimos años con Gamma Ray ha demostrado que se repite más que el ajo, sus últimos discos de su banda son muy ramplones y faltos de ideas, pero sigue siendo Kai Hansen, es el cerebro que hay tras discos como Walls Of Jericho o los Keepers, y ahora está más motivado que nunca. Ya dijeron en varios medios que se sienten jóvenes e igual de ilusionados que hace treinta años. Esto pinta de lujo. Pero Markus y Weiki imagino que estarán igual, y supongo que Sascha querrá poner su granito de arena en este nuevo disco que aún se encuentra en pañales.

http://www.nacionmetal.net/2018/08/21/helloween-anuncia-lanzamiento-de-su-nuevo-album-en-vivo-de-la-gira-pumpkins-united-world-tour-2019/

Fuente: nacionmetal.net

Un disco ecléctico 

Indudablemente vamos a tener un disco muy variado, heterogéneo. Al menos es la sensación que tengo yo. Además sería los más sensato. Tres cantantes, cada uno de un estilo distinto y que componen distinto. Ahora Andi Deris puede “librarse” un poco del Power Metal y de intentar cantar agudo, puede dejarle ese peso a Kiske y centrarse en componer e interpretar canciones más acordes con su voz, más cercanas al Metal melódico o Hard Rock. Óigase temas como Soul Survivor, As Long As I Fall, I Can, Mr.Torture y tantas y tantas otras. ¿Quedaría bien entonces un disco que combine Hard Rock y Speed/Power Metal? Quedaría de lujo y más con el pretexto de haber más de un cantante en el grupo. De hecho, discos así ya los hay, Better Than Raw es el ejemplo más claro. En este disco podemos disfrutar de canciones muy speedmetaleras como Falling Higher o Push y temas más hardrockeros como I Can, Time o Hey Lord. Bien es cierto que ya tenemos un tema estando ya todos juntos en el estudio y ese tema es el que compusieron para presentar la gira-reunión: Pumpkins United. Es una canción que nada tiene de Hard Rock, todo lo contrario, es un tema muy rápido y de lo más metalero. ¿Y si es así el nuevo disco? También podemos encontrarnos con un disco vertiginoso, lleno de temas repletos de rapidísimos riffs, muy metalero y por supuesto, súper melódico, algo que desde los Keepers, ha sido siempre marca de la casa. Por otro lado, ¿en qué disco van a basarse? Cuando un grupo saca disco nuevo, salvo que quieran experimentar, siempre suelen tomar como referencia el disco de más éxito. O al menos quieren intentar sonar frescos pero sin perder la esencia de aquello que tanto  éxito cosechó. No creo que quieran hacer ahora, a estas alturas de la película, un disco al estilo Keepers, como tampoco creo que se decanten por hacer un disco puramente al estilo del Time Of The Oath. Desde luego la veda está abierta y tienen campo para correr a sus anchas. Pueden beber de muchas fuentes y tomar inspiración de todo. Hagan sus apuestas, ¿qué nos presentarán estos genios del Metal? 

¿La formación definitiva?

Esto es ya apuntar a largo plazo y quizás sobre, pero Helloween es mi banda favorita y no puedo pasarlo por alto. Se reunieron para una gira, ahora para un nuevo disco. ¿Es esta la formación definitiva de Helloween? Todos amamos Helloween, algunos una etapa más que otra. Yo he dicho siempre, y en varias ocasiones lo he dejado en este blog por escrito, que mi etapa favorita de Helloween es la que se sitúa entre 1994 y el año 2000. El nivel técnico y compositivo de la banda en esos años con Roland y Uli era insuperable. Muchas bandas, incluso las más consagradas, ya hubieran querido disfrutar del talento y la originalidad de los Helloween de esos años. Pero desde la reunión tenemos a unos nuevos Helloween. Pumpkins United es nuevo comienzo para la banda. A gusto se les ve, a todos, incluido Kiske, que era el más irascible y receloso cuando se le preguntaba años atrás por una supuesta reunión de la banda. Todos se muestran felices y henchidos de energía e ilusión. Quizás sea esta la formación de Helloween hasta su retirada. Y si lo hacen como en esta pasada gira y sacan ahora un discazo, a ver quién es el listo que se niega a ello. No sé qué recorrido tendrá Helloween con esta nueva alineación, si será un recorrido duradero donde lloverán los éxitos o todo lo contrario. Pero viendo cómo comenzaron en esta nueva aventura y viendo cómo están, la cosa luce de escándalo. Es inevitable, uno acaba por crearse expectativas. Llevo pensando cómo será ese nuevo disco desde que Weikath, Hansen, Kiske y Deris dejaron caer que estarían encantados de hacer un disco juntos. Y ahora, amigos míos, ya están en el estudio preparándolo. Estoy más que expectante, estoy feliz y apasionado. Helloween es mi banda favorita desde que era un pipiolo, qué queréis que os diga.

Helloween 4ever!!

Cuando el curso estaba a punto de acabar

Esta es la última semana de cole para los niños, además este viernes muchos tendrán la ansiada fiesta de fin de curso, en las que se suelen programar pequeños torneos de fútbol, actuaciones de baile, música y muchas chucherías y refrescos, todo para celebrar por todo lo alto que terminan esos largos nueve meses de colegio y que llega la mejor época del año, las vacaciones de verano. Recuerdo estos días con mucho cariño. Y quién no, claro. Yo ya comenzaba a entusiasmarme semanas antes de que llegara la fiesta de fin de curso. Era llegar el mes de mayo y sentir los ecos del verano en mi interior. El simple hecho de despertarme por las mañana para ir al cole y ver cómo el sol ya brillaba radiante antes de que me quitara las legañas de los ojos ya me hacía emocionarme. Ya me sentía distinto. Como simple también era le hecho de salir a la calle en mangas cortas. Después de tantos meses de abrigo y jerséis, me encantaba percibir esa sensación de salir a la calle en camisetas de manga corta. Yo, tanto la primaria como la secundaria, la hice en colegios privados donde teníamos que ir uniformados. En ambos colegios habían uniformes de invierno y de verano. La diferencia radicaba en que en invierno íbamos con camisa y corbata y en verano con polito. Esto, lo de dejar la camisa y la corbata por el polito de verano, para un chiquillo, era algo muy significativo, al menos para mí. Como decía, para mí el entusiasmo ya comenzaba con la llegada del mes de abril, pero era meternos en mayo y yo ya me sentía más feliz. Me siento como nuevo con la llegada de la primavera, aunque de esto ya he hablado varias veces en Anhelarium. Recuerdo perfectamente como todos comenzábamos a contagiarnos de esa energía y alegría de ver el curso llegar a su final. Las actividades en el cole eran distintas. Algunos profesores tenían la costumbre de ponernos películas en las últimas semanas del curso. Lo más importante del temario estaba dado y a pocos días de acabarlo, apagábamos las luces de la clase y nos ponían la película de turno. Y en esa sala de cine improvisada que era nuestra clase, podíamos estar comiendo todo tipo de chucherías y bebiendo refrescos.  Todo ello partía la monotonía de tantos meses. Agradecíamos enormemente el gesto que tenían los profesores. De las excursiones no me puedo olvidar tampoco, claro. Por estas fechas hacíamos varias visitas. El problema del colegio donde hice la primaria era que cada año las excursiones eran siempre las mismas. Ahí digamos que no se esmeraban tanto. El museo del Puerto de Santa María lo teníamos ya muy visto, si nos entusiasmaba ir al museo de la ciudad de excursión no era por ir al museo precisamente, era por hacer algo que nos quitara de estar en el colegio. Hasta las pelotas me quedé de ver todos los años el famoso cuerno de mamut que tenía más pegamento y plástico que marfil el pobre. Otra de las excursiones que hacíamos era ir al polideportivo a pasar una larga jornada de deporte. Todos los años igual. No le dedicaban mucho tiempo a eso de programar excursiones, la verdad. Pero igualmente nos motivaba dejar los uniformes y las clases para ir a jugar al fútbol o baloncesto. Bueno, yo no, yo ni jugaba al fútbol ni al baloncesto ni nada. Esa jornada deportiva la aprovechábamos a nuestra manera, porque yo, con dos o tres amigotes más, empleábamos dicha salida para hacer merendolas. ¡Ay esas merendolas! Eran merendolas ya las hiciéramos a las tres de la tarde que a las doce de la mañana. Y la merendola consistía en traer en nuestras mochilas copiosas provisiones de chuches, paquetes de patatas y refrescos y claro, algún que otro bocadillo. No todo iba a ser ensuciarnos el estómago. Así eran nuestras jornadas deportivas. Comiendo, riendo y hablando de películas de terror o videojuegos allí sentados a la sombra en las gradas del polideportivo de nuestra ciudad. No habían ganas de sudar, eso ya se lo dejábamos a los demás. Por estas fechas, semana arriba semana abajo, otra de las absurdas visitas que organizaba mi colegio donde hice la primeria era visitar las bodegas. El Puerto de Santa María se caracteriza por ser la ciudad del vino. Grandes y reputadas son las numerosas bodegas de esta ciudad. Pero más de lo mismo. La elaboración del vino y las bodegas nos daba absolutamente igual. A nosotros lo que nos importaba era el momento merendola. Los bodegas podían salir ardiendo. Pero había una actividad que acaparaba toda nuestra atención, había un ritual que se hacía cada año y que nos mantenía exaltados desde el día antes de celebrarse. Esa era la guerra de globos de agua. Días antes de aquella mañana donde acabábamos todos calados hasta los huesos ya hacíamos acopio de bolsas de globos. Comprábamos cientos. Recuerdo que era el profe de religión, “El Piru”, como así lo llamaban profesores y alumnos (y no sé por qué, la verdad) quien organizaba todos los años la guerra de globos de agua. Era un tipo raro, más feo que un taladro, pero que resultaba simpático, siempre con su sonrisa imborrable y por todos querido, sobre todo por organizar en la hora de su clase de religión la famosa guerra pasada por agua. Cambiar las mermadas clases de religión por eso, creedme, era algo de agradecer.

Era llegar el mes de mayo y sentir los ecos del verano en mi interior

No había ninguna norma, bueno supongo que la de no darnos de hostias. Era una guerra de globos de agua, no una pelea entre ultras de fútbol. Pero me refiero a que no se hacían bandos o equipos, ni se apuntaba quién era al que menos agua le había caído para darle algún tipo de premio o reconocimiento. No, simplemente nos bombardeábamos todos hasta que no quedara un solo globo utilizable. Cuando ya nadie tenía más globos que arrojar al compañero que fuera, ahí acababa la guerra. Algunos compañeros tenían la brillante idea de traer otra muda de ropa para cambiarse en los vestuarios del gimnasio, pero la mayoría, sobre todo este subnormal que os escribe, nunca pensó en ello. Pero no era el único. Éramos muchos los que nos quedábamos con los cojones bien remojados ahí plantados esperando que el solo nos secara. Menos mal que hacía buen tiempo, de hacerse en enero más de uno pillaba seguro un resfriamiento. Lo pasábamos bien, muy bien. Otra de las cosas que típicas de estas fechas era que el horario escolar se veía reducido. Tal y como comenzaba el mes de junio ya dejábamos de salir a la hora habitual, que eran las cuatro y media e la tarde para salir a la una. Eso era algo maravilloso y lo agradecíamos una barbaridad. Una vez en casa, las cosas también cambiaban. Era habitual dejar el uniforme del colegio para ponerme el bañador y jugar en el jardín o la piscina hasta que quedara poco para que cayera la noche. Algunas tardes bajábamos a la playa y veíamos el atardecer al son de las olas. Sonreía ilusionado por saber que tenía todo un verano por delante. Era un niño más que saboreaba la llegada de este tiempo como si de un helado se tratara. Deseo que todos los niños que ahora están deseando pillar las vacaciones tengan el verano que desean. Que rían y jueguen, tanto o más como lo hacía yo.

8×06. El capítulo en el que Juego de Tronos llega a su final

* DESDE SU INICIO, ESTE ARTÍCULO ESTÁ REPLETO DE SPOILERS *

Sí, no voy a entrar a reseñar la serie desde sus inicios como ya hiciera con LOST hace varios años, primero porque no me apetece y porque me quedaría una entrada de blog muy larga. Pero lo que sí que me apetece es hablaros de su final. Y aquí, un friki fan de esta saga, tanto de los libros como de la serie, quizás si que tenga algo que aportaros. Esta es mi visión del final de una de las mayores series de culto de toda la historia: No sé si este último capítulo llegó a impactar tanto como el penúltimo. El 8×05 fue demoledor, fascinante, pero muy demoledor, nunca mejor dicho. Y no sólo por el caos y la devastación que Daenerys provocó en Desembarco del Rey, que no fue poca, sino porque nos dejaba divisar cómo acabaría todo esto, bastante mal. En Juego de Tronos no existen los finales felices donde se comen perdices. Si alguien esperaba algo así, era demasiado iluso. En la madrugada del veinte de mayo se emitió en horario norteamericano el último capítulo de la serie. Ayer por la tarde, día de mi cumpleaños por cierto, con mucha emoción me dispuse a despedirme de ella. Antes de que se emitieran los últimos episodios ya pude comprobar a través de las redes sociales cómo una gran cantidad de seguidores pedían que se rehiciera la última temporada de Juego de Tronos con nuevos guionistas. ¿La gente está loca o qué? No creo que fuera el sentir mayoritario de los fans de esta serie, pero qué tontería más grande. Si antes de que se emitieran los dos últimos episodios ya mucha gente estaba de uñas, ahora que la serie llegó a su fin hay quienes, tras ver este final, se rajan las vestiduras. De veras, no lo entiendo. ¿Qué esperaba la gente? Es una saga que siempre, como en los libros, ha jugado con los espectadores y lectores, siempre mostrando giros de guión y finales inesperados y pasmosos. Para mi, este 8×06 de Juego de Tronos es hermoso, un episodio muy válido, un final digno de para una serie única, espectacular. Este final, como buen final que es, lo cierra absolutamente todo. Este capitulo comienza mostrándonos a los hermanos Lannister, Cersei y Jaime. Su final fue igual de trágico que fueron sus vidas y ambos acabaron como querían, juntos. Murieron como vivieron, solos ellos dos. La hermosa Sansa Stark, esa altanera niña que siempre soñaba con ser reina y que pasó por todo un calvario, tuvo lo que más deseaba, ahora ella es la Reina en El Norte y jamás tendrá que volver a arrodillarse ante nadie. No, si os dais cuenta no es un absurdo y forzado final. Es el final que todos querían tener, el que todos anhelaban, sólo que, muchos espectadores no nos dimos cuenta que los engranajes poco a poco iban colocándolos en su sitio. ¿Y Tyrion Lannister? El enano, el personaje más inteligente de los Siete Reinos, acaba siendo la mano del nuevo rey, el tullido Bran Stark. Bran, desde que se convirtió en el Cuervo de Tres Ojos ya sabía lo que sucedería como bien acabó diciendo: «¿Por qué crees que estoy aquí?» Le dijo al enano cuando éste expuso antes todos que no habría mejor rey que Bran, aquél que conoce todos los errores y traiciones del pasado y los designios del presente y el futuro, un rey sabio. Aquí no pude evitar acordarme del Rey Filósofo de Platón. ¿Casualidad? ¿O de verdad es un claro guiño a esa idea utópica de Platón? La de un rey alejado del seseo y rebosante de sabiduría. Daenerys de la Tormenta siempre tuvo la visión de que jamás se sentaría en el codiciado Trono de Hierro. Quizás por eso, al verse tan cerca de él, se volvió loca. ¿Pero fue únicamente su deseo de poder lo que le volvió así? No lo creo. Recordad su cara cuando sentada sobre Drogon contemplaba la Fortaleza Roja. Su sed de venganza le devoró por dentro y como bien sabemos, de familia viene eso de perder la chaveta pronto. Y hablando de Drogon. Este temido e imponente dragón, el único de los tres hijos de Daenerys con vida, percibió en ese momento en el que Jon le arrebata la vida a su amada Danny, que la culpa de todo es de ese maldito trono que los vuelve a todos locos. La causa de todo mal. Me puse a aplaudir  cuando vi al dragón derretir con su poderoso fuego ese trono. Grandísima escena. Ayra, mi querida Arya. Ella es un alma libre, siempre lo fue. Nunca le interesaron las damas, los buenos modales y los cotilleos de palacio. Arya termina como siempre deseo, siendo una guerrera que se propone conocer lo que hay más allá de los mapas. Gusano Gris es otro que acaba donde tiene que acabar. Después de todo, tras haber perdido a su único amor, Missandei, y a su única reina, pone rumbo junto al resto de Inmaculados a las Islas de Nath, como ya prometió. El adorable Samwell Tarly, es el personaje más entrañable de esta serie de HBO. Vimos cómo pasó de ser un cobarde a ser todo un valiente luchador que acaba con la vida de uno de los caminantes. Es un personaje que se ha ido forjando con cada una de las diferentes etapas y experiencias, sobre todo desde que pasó a formar parte de la Guardia de la Noche. Pero a él siempre le gustaron más los libros que las espadas y el saber antes que la gloria. Este personaje acaba como soñó, rodeado de libros. Sam acabaría ostentando un cargo importante, nada más y nada menos que el de Gran Maestre de la Corte del Rey Bran. Y su amigo Jon Nieve…El bastardo que resultó ser un Targaryen, tras comprobar la deriva que iba a tener la historia, sabiendo que el genocidio provocado por Daenerys sólo sería el principio y que sus hermanas acabarían luchando contra ella, sin posibilidad alguna de victoria, decidió poner fin. Acabó con la vida de la madre de dragones y jamás se convirtió en rey. Jon Snow tiene un final digno, precioso. Jon salva al mundo de la tiranía, cumplió como protector de los Sierte Reinos y regresa a sus orígenes, al Muro. Jon es un héroe, no un rey.

The Leftovers
Breaking Bad
Cuando la humanidad intenta entender la locura
El extraño caso del Dr. White y Mr. Heisenberg

Dicen que la forma en la que se llevó a cabo el nombramiento de Bran como nuevo rey es una alegoría al surgimiento del Parlamento británico en el Siglo XII y el origen del Rule of Law o Estado de Derecho. Como también he leído por ahí que la separación del Norte como reino independiente y con Sansa Stark como su soberana recuerda la situación inversa de Escocia y la reina María previo al nombramiento de su hijo Jacobo como primer Rey de Gran Bretaña a través de la unificación con Inglaterra. Desde que conocí los libros hace ya más de una década, ya se sabía por su autor, George R.R. Martin que la saga estaba inspirada en los numerosos conflictos que de la Inglaterra del Siglo XV. Los acontecimientos que tienen lugar a lo largo de Canción de Hielo y Fuego se basan en La Guerra de las Rosas (también conocida como La Guerra de las Dos Rosas) cuando dos casas pretendían el trono: la Casa de los York y la Casa de los Lancaster. Se le denomina Guerra de las Rosas precisamente por los emblemas de ambas casas. Así que, de ser ciertas las primeras líneas de este párrafo, sólo hace que esta serie sea aún más maravillosa de lo que ya es.

Esa sensación cuando la serie que amas llega a su fin. Una mezcla de entusiasmo, sorpresa, pena. Ay…(suspiro largo). Sólo queda decir: ¡Gracias por todos estos años! Me habéis tenido encandilado. Serie de culto donde las haya