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Crónica de Primal Fear + Riot V + Existance en Madrid. Una fantástica noche de Heavy Metal

Qué me gusta una noche de Metal en vivo y en directo

Ya había visto a Primal Fear y a Riot V con anterioridad, pero uno nunca se cansa de ver a estos grupos. El grupo del siempre amable Ralph Scheepers, que siempre ha sido uno de los mejores y más portentosos vocalistas de Metal, visitaba España con motivo de la publicación del último trabajo de Primal Fear, Apocalypse, lanzado el pasado mes de agosto. Diez son los temas que conforman este nuevo trabajo que como siempre, nunca decepciona. Doce discos han lanzado los Primal Fear desde que en 1998 se dieran a conocer y es de los pocos grupos de Metal que no tiene disco flojo. Aunque para gustos ya sabéis. Pero esta banda es de las más prolíficas y activas del panorama metalero en Europa. Y así, una vez más, Primal Fear se dejaron caer por Madrid y el pasado sábado nos brindaron un concierto excepcional. Primal Fear es un grupo que suele estar presente en muchos festivales, al igual que Doro, éstos están en casi todos los saraos. Pero como ocurre con cualquier banda de cualquier estilo musical, donde verdaderamente se disfruta de ese grupo es en petit comité, y la Sala MON de Madrid no podía ser mejor lugar para disfrutar de estas bandas. La noche la abría el grupo francés Existance a cuya actuación llegamos tarde pero lo suficiente para comprobar, porque no la conocíamos de nada, que es una grupo que suena estupendamente y que sus canciones resultan muy efectivas. Mención especial a su cantante y guitarrista, Julian Izard, que se comía el solito el escenario. Lo suyo era actitud, nos dejó a todos embobados. Las puertas de la Sala MON se abrieron a las 19:00, Existance, por lo que pude saber, tocaron muy poquito y al poco tiempo ya salieron al escenario los Riot V.

Riot V

La discografía de esta banda es excelente. Han tenido varios cambios de formación, incluso problemas legales con el nombre de la banda, han pasado por momentos complicados debido al fallecimiento de Mark Reale y ahí siguen. Para nada podría decirse que estos estadounidenses están de capa caída. Pocas bandas pueden rejuvenecerse de la manera que han hecho Riot V. Con el fichaje de Todd Michael Hall desde luego lo han tenido más facil, claro. Menudo frontman, y menuda voz tiene el amigo. Todd canta de manera espectacular y como si no le costara nada de nada. Desde su ingreso en la banda, siempre ha dejado al público hechizado. Nos ofrecieron diez temas en directo y qué pena que no fueron diez más. Por mí podría haber tocado una hora más porque el concierto que ofrecieron fue una pasada. También están de gira presentando su nuevo disco de estudio. Comenzaron con Victory, canción de este último trabajo titulado Armor Of Light publicado el pasado mes de abril. Los tres últimos discos del grupo son imprescindibles para cualquier amante del Metal. Son geniales, cargados de temas muy pegadizos y melódicos que además en directo quedan como un himno que público corea. Siguieron con Flight Of The Warrior, de su disco Thundersteel, de 1988, el disco más conocido de la banda. La banda se muestra en plena forma y con la ilusión de una banda novel. Mike Flyntz y Nick Lee forman la pareja de guitarras que en todo momento estuvieron formidables. No me puedo olvidar mencionar al batería Frank Gilchriest, todo un oso pardo tras los parches que dejó a todos flipando por su manera de tocar. Siguieron con Thundersteel obsequiándonos otro de sus temas clásicos, Johnny’s Black para regresar nuevamente a su Armor Of Light con Caught in the Witches Eye. A estas alturas ya todos estábamos rendidos a Riot V. ¡Qué concierto, madre mía! Sonaron siempre muy bien, no hubo ningún bajón en el sonido. Eso, unido a la energía y calidad de la banda, es más que suficiente para llevar a término un show a la altura de las expectativas.


Bloodstreets, también de su Thundersteel (1988), Take Me Back, de su Unleash The Fire (2014) y Angel’s Thunder, Devil’s Reign, de su último disco, fueron los siguientes temas. El grupo, sobre todo Todd, interactuaba continuamente con el público que al mismo tiempo se mostraba muy entregado y atento al concierto de los norteamericanos. Regresaron en esta ocasión a 1981 para ofrecernos uno de los temas más celebrados por los fans en directo, Swords and Tequila, de su disco Fire Down Under. Las dos últimas canciones que eligieron para despedirse del público madrileño fueron, Warrior, una de las que nunca pueden faltar, uno de los mejores temas de su discografía que pertenece a Rock City (1977). Y cómo no, para cerrar, otro temazo de su Thundersteel, su disco más laureado, para esta ocasión, eligieron el tema que da nombre al disco. Para mi gusto, hubiera colocado alguna canción de su etapa más reciente, y sobre todo y como ya he dicho, me hubiera encantado que su show durara una hora más. De Riot V nunca me canso. En definitiva, un concierto estupendo en un ambiente inmejorable.

Primal Fear

La sala estaba repleta. en torno a unas mil personas nos congregábamos allí para disfrutar de una fantástica noche de Metal. La banda alemana no se hizo esperar. Primal Fear salió a escena con un público ya calentito gracias al gran concierto que acabábamos de presenciar. 15 canciones nos esperaban por delante. Comenzaron con Final Embrace, como bien podéis ver en el vídeo, que pertenece a su disco Jaws of Death de 1999. El público aún aplaudía dicho temazo cuando comenzaba a sonar Chainbreaker de su disco debut de 1998. Este quizás sea uno de los temas más reconocidos de Primal Fear y es que su primer disco es impresionante. Uno de los mejores discos de Metal alemán. Una bestialidad. Siguieron con Blood, Sweat & Fear, de su último disco que andan presentando por Europa. Una tema sensacional, como así es su último trabajo que os recomiendo escuchar encarecidamente. Nos trasladamos a continuación a la etapa de su New Religion (2007) para disfrutar en directo de uno de sus temas, Face the Emptiness. Ralph estuve desde el primer momento pletórico, era su noche, de voz estuvo muy bien sólo sufriendo algo en los dos últimos temas. A estas alturas conocemos muy bien a esta banda y más concretamente a Ralph. Siempre sonriente, amable y entregado con el público. Matt Sinner, el bajista, fue junto a Ralph de los más simpáticos. La banda sonaba que era todo un lujo. Tenerlos ahí, tan cerca, fue una maravilla. En todo momento tuve una sonrisa de satisfacción dibujada en mi cara. Era en todo momento consciente de lo afortunado que era por poder estar pasando una noche de sábado viendo de una manera tan privilegiada a una banda tan consagrada del Metal internacional. Siguiendo con New Religion, le tocó el turno al tema Hounds of Justice. The Ritual fue el siguiente tema, también de su último disco. El tema técnicamente es tremendo y en directo los músicos lo ejecutan con maestría.


El público corea varias veces el famoso oe, oe, oe, oeee, que tanto se oye en los conciertos por España. Eso les encanta a los grupos que vienen de fuera, no están acostumbrados a que en otros países les canten eso y aquí se ponen gordos cuando el público, en agradecimiento por el buen show, cantan ese curioso “himno”. A Ralph le encanta y también lo canturrea. Del nuevo disco también cae otro tema, Under Your Spell, para pasar a continuación a Nuclear Fire, de su Jaws of Death de 1999. La verdad es que el concierto encadena temazo tras temazo. Los temas son chulísimos y en directo, cómo no, mejoran. Regresan a la ristra de temas de su Apocalypse con Eye of the Storm, otra canción apasionante y King Of Madness. LE toca el turno a otro temazo (para variar), y suenan los acordes de The End Is Near, single de presentación de su disco Rulebreaker de 2016. Con esta canción Ralph se le ocurrió hace un breve y divertido juego con el público, preguntando eso de: Dou you wanna die? When Death Comes Knocking vino después, un tema de su disco Delivering the Black (2014) que dio paso a otro tema insignia de la banda, Metal Is Forever. Canciones de Metal que hablen del Metal hay muchas, algunas muy repetitivas e incluso algo infantiles y facilonas, pero con esta canción no es el caso. Precisamente, este es uno de mis temas metaleros que hacen referencia a la pasión por el Heavy Metal. Esta gran canción pertenece a su disco Devil’s Ground (2004). Llegando a la recta final del concierto, Primal Fear nos regaló todo un momentazo, uno de los mejores del concierto. Se lucieron aún más llevando al directo el tema Fighting The Darkness, un asombroso medio tiempo que cuando lo escuché por vez primera en su disco New Religion me dejó enamorado. En directo quedó impresionante. Para despiderse por todo lo alto y cerrar una noche inolvidable, nos regalaron en directo otro tema de su disco debut, Running in the Dust.

Alien Isolation. La mejor manera de despedirme de mi querida PS3

Una bonita relación

11 años va a cumplir mi PlayStation 3 estas navidades. Y llegará estando en perfectas condiciones. Durante todos estos años no he sentido la necesidad de hacerme con la PS4, todo lo contrario. Durante todos estos años ansiaba seguir disfrutando del extenso y lujoso catálogo de juegos que posee PS3. Sin lugar a dudas, esta consola a día de hoy posee la mejor colección de videojuegos. En aquél lejano mes de diciembre de 2008 la compré y desde entonces no me ha dado ni un solo problema. Puedo sentirme doblemente afortunado. Me he deleitado durante más de una década con una máquina maravillosa que no me ha dado nunca problema alguno. Sobre todo cada verano. Era terminar el curso y pasarme por el Game para comprarme cinco o seis juegos para pasármelos durante el verano. Menudas viciadas me pegado en todos estos veranos. Y este, por supuesto, igual. Este verano de 2018 decidí que fuera el último al que le dedicara toda mi atención a la PS3. Y es que desde hace ya varios meses, ahora sí, he sentido la tremenda necesidad de pasar al siguiente nivel. Desde que salió la PS4, muchos han sido los juegos que me han embelesado, pero más lo hacía la idea de seguir con la 3. Pero el cuerpo ya me pedía pasar a la siguiente generación (a buenas horas mangas verdes) de videoconsolas. Nunca he sido de Xbox, ni me interesa. Tampoco he sido muy fan de Nintendo aunque pasara muy buenos ratos en mi infancia con la clásica Nintendo NES y la GameBoy. Yo siempre  fui de SEGA y Sony.

Ayer mismo me compré la PS4. Aún quedan dos años para que salga la 5. Y cuando ya esté en el mercado, tendrá que pasar un año o dos para que la quinta máquina de Sony posea un interesante y amplio catálogo de juegos. Así, a bote pronto, aún tengo como tres o cuatro años por delante para disfrutar al máximo de la PlayStation 4. Y así haré. Pero antes, tenía que despedirme de alguien.

Alien Isolation. Una de las mejores entregas de PS3. ¡Tienes que jugarlo!

Quería sentir algo parecido a The Last Of Us, juego del que ya os hablé en Anhelarium hace unos veranos. Quería jugar a un juego que me brindara una experiencia así. Jugar a uno de esos juegos que te atrapa. Alien Isolation no tiene, ni gráfica ni técnicamente, las cualidades de The Last Of Us, ni tan siquiera tiene nada que ver en ningún aspecto con el de Naughty Dog.  Pero es de los que te enamoran al instante. No es simplemente un juego que entretiene y mola mucho, ideal para pasar la tarde. Alien Isolation es mucho más. Y si encima eres, como yo, fan de la saga Alien, no puedes dejar pasar este juego. Tampoco hace mucho que hablara en Anhelarium sobre la primera entrega de la saga. Publiqué una entrada rindiéndole homenaje a la obra maestra de Ridley Scott, Alien, el octavo pasajero (1979). Podéis leer la reseña pinchando en este enlace.

Los amigos de SEGA y The Creative Assembly han querido hacernos olvidar (y, muchas gracias) el mierdolo que fue aquél Aliens: Colonial Marines en 2013. Pedazo de mierda de juego, tío. Espero que no gastaras mucho dinero o tiempo en él. No, Alien Isolation hace que olvidemos el bochorno de Colonial Marines para que nos acojonemos con esta magistral obra que no puede ser más fiel a la película de Ridley Scott. Alien Isolation es un survival horror, un juego completamente inmersivo, que si además juegas a él utilizando unos cascos la experiencia es ya máxima. No es baladí decir que si juegas de noche, a oscuras, el juego se hace más opresivo. Este juego por momentos llega a ser desesperante. Te hace sentir que estás ahí, o mejor dicho, te hace sentir que el puto bicho está ahí, justo detrás tuya, a un paso de devorarte. Además, y como es comprensible, no puedes acabar con él, si te ve, estás muerto. Es por eso que Alien Isolation es uno de los mejores juegos de sigilo, el sigilo debe ser tu mayor virtud. Aquí no hay una acción pura y dura. Olvídate de pegar tiros, poner bombas, no, aquí no puedes hacer ruido. Las armas a las que tienes acceso sólo te servirán para defenderte de humanos y androides (estos últimos te pondrán también de los nervios).

De los mejores lanzamientos de PS3. Es el juego que la saga Alien se merecía tener

Eres Amanda Ripley, hija de la desaparecida teniente Ripley, oficial de la U.S.C.S.S. Nostromo. La joven Amanda es contactada por el androide Christopher Samuels que le informa que la caja negra de la Nostromo ha sido recuperada por la nave de transporte Anesidora que pertenece a la corporación Seegson en la estación Sevastopol, una estación espacial de comercio que orbita al rededor de KG348 en el sistema Zeta Reticuli. Amanda no duda y se dirige a la estación. Ahí comienza la pesadilla. Cuando Amanda y su equipo llegan a la estación, se la encuentran echa un caos, la estación está desolada y pronto se darán cuenta de la amenaza que acecha en sus entrañas. Sevastopol es una estación gigantesca, está llena de rincones y escondrijos, y tendrás que saber moverte muy bien para poder sobrevivir.

El juego enamoró a la prensa especialidada y por supuesto por los gamers. PC Gamers le dio al juego un nota de 93/100. GamesRadar un 4,5/5, Official Xbox Magazine dio al juego 9/10 y otras páginas de reseñas como GameRankings y Metacritic dieron un 85,5 % y un 80/100 respectivamente. El juego se desarrolla en primera persona, pero olvídate de vivir una experiencia tipo Call of Duty. Si buscas eso, este no es tu juego. Recalco que esto es un juego de horror y supervivencia. El juego es largo, pero no se hace pesado, y sí es cierto que es algo difícil aun poniéndote en el nivel más fácil. Y me explico: en el juego te matan mucho, aunque seas muy bueno y sigiloso. Si el el bicho te ve, estás muerto, es así de sencillo. Por suerte   hay muchos puntos de guardado y eso, en este juego, creedme, es un alivio.  Pero sí es cierto que te matan bastante. Y eso hace que el juego se te haga más largo y como dijera, en ocasiones desesperante, porque si a eso le sumas lo angustioso que resulta el ambiente en el que está envuelta Amanda (la Sevastopol parece el escenario onírico perfecto para una pesadilla al estilo de David Lynch) y lo opresivo que resulta el alien, al que escuchas moverse a cada momento y muy cerca tuya, hacen que el clima sea denso, angustioso.

Ha sido una bonita forma de despedirme de la PS3 y encima en verano donde más ligado he estado a ella. Este verano he pasado largas tardes y madrugadas jugando a este Alien Isolation. Mi PS3 está en perfectas condiciones. Seguramente algún día la vuelva a encender y a disfrutar de ella. Con respecto al juego, podría contaros muchas más cosas sobre él. Detalles, consejos, pero seguro interferiría en la experiencia de juego. Así que prefiero que la sorpresa sea mayor para ti y te deleites con esta genialidad. De los mejores lanzamientos de PS3. Es el juego que la saga Alien se merecía tener. Juega y dime como ha sido tu experiencia con este Alien Isolation.

¡GRACIAS ALIEN ISOLATION! Por una una experiencia de juego estupenda. ¡GRACIAS PS3! Por tantos años a mi lado, por tan buenos momentos. Y los que te quedan por darme, seguro. 

 

Helloween – Walls of Jericho [1985] Un disco irresistible

El pasado invierno subí un programa de Milencora, el podcast musical de Anhelarium.com, donde hacía un repaso a la trayectoria musical de Helloween para, entre otras cosas, alabar la versatilidad existente en su discografía. Que su música es distinta según qué etapa es algo evidente, pero lo mejor está en que, en una misma etapa, presentan siempre nuevos matices en cada uno de sus discos. Si os apetece escuchar ese programa, sobre todo si sois fans de Helloween, sólo tenéis que pinchar en este enlace que estáis viendo que os dirigirá al servidor de Ivoox. Pero a lo que iba: estos días de verano he estado escuchando muchos discos que tenía pendientes y otros que acababa de conocer, aunque también he vuelto a disfrutar de viejos y muy queridos discos que tanto me hacen disfrutar y tan buenos recuerdos me traen a la mente. Uno de esos discos ha sido Walls of Jericho, el primer disco de estudio de mi grupo favorito, Helloween.

Este disco no guarda semejanzas con ningún otro lanzamiento de la banda a lo largo de sus treinta años de vida. En 1985, año en el que se publico este disco, Helloween tenía un alma distinta a los Helloween que posteriormente todos conocimos. En 1984 la banda sorprendió a prensa y público cuando participó en un recopilatorio llamado Death Metal creado por un sello independiente llamado Noise Records. Esta compilación pretendía dar a conocer bandas europeas de la escena metalera.  En ese disco colaboraron grupos como Running Wild, Dark Avenger y HellHammer. Helloween aportó a ese disco conjunto dos temas: Walls of Jericho y Oernst Of Life. La banda aún estaba por hacer. Fue en 1984 cuando la banda comenzaría a potenciar su imagen, haciendo uso de su logotipo y utilizando calabazas que ayudarían a potenciar su aspecto y publicidad. Ya en 1985 a las filas del grupo se unió Michael Weikath en sustitución de Piet Sielck, quien con los años acabaría fundando la banda Iron Savior. Ahora sí, la banda ya estaba preparada para arrancar por todo lo alto con su primer álbum de estudio. Este primer disco se tituló Walls of Jericho y dejó a toda Europa embelesada por la manera de hacer y presentar su música.

«How Many Tears[…] En poco más de siete minutos, este tema concentra toda la rabia, épica y melodía que encierra el Power Metal que ya por estas alturas del disco, acababa de venir al mundo»

Este disco es irresistible, tiene un sonido muy característico, peculiar, único. La banda, que dos años después, con su segundo disco de estudio titulado Keeper Of The Seven Keys. Part I, crearía todo un estilo musical, el Power Metal, con todo lo que ello ha conllevado hasta nuestros días y habiendo parido dos discos que forman parte de la cúspide del Heavy Metal como son los dos Keepers, en 1985 ya entraban en la escena del Rock duro como un elefante en una cacharrería, marcando además con fuego su sello musical. En ese año lanzaron un EP homónimo que contenía canciones asombrosas como Starlight, Murderer, Warrior, la fabulosa Victim of Fate y Cry For Freedom, canciones que con el paso del tiempo se incluirían en una edición expandida de este Walls of Jericho. Este es un disco que partiendo del Metal tradicional, se embarca aparentemente en un halo de Speed Metal pero que, considerándolo detenidamente, suena más a una suerte de Punk-Metal que a otra cosa. Es un Speed Metal que, si ya de por sí era poco común en aquellos días de mediados de los ochenta del siglo pasado, suena además muy rancio, crudo, sucio, macarra. Era y es el trabajo más punki de Helloween. La banda, con el paso de los años, ha sido la misma en reconocerlo. Recientemente Michael Kiske lo comentó en una entrevista. Pero no hacía falta esperar a que alguno de los miembros de la banda dijera algo parecido. Cualquiera que escuchara este disco en su día, hace años o ahora, sabe que este trabajo tiene una esencia punkarra imposible de negar.

Tras una intro de trompetas que acabaría siendo reconocida por todos como la música con la que se recibe en comitiva a Las Calabazas de Hamburgo por cada rincón del planeta coreando al unísimo ese Happy Happy Helloween, Walls of Jericho da comienzo con un trallazo de canción: Ride The Sky, una de las canciones más identificadas con esta etapa  en la que Kai Hansen se hacía cargo de la voz. Con Kiske y Deris en directo esta canción queda soberbia, un tema perfecto para un concierto de puro Heavy Metal, pero es una canción compuesta por y para Hansen, es un tema que le va como anillo al dedo. Es por eso que todas esas canciones como mejor suenan en un concierto, es con el Tito Kai. Actualmente, y mejor que nunca, podemos disfrutar con Pumpkins United de Kai Hansen frente al micro, guitarra al hombro, enamorando a la gente al interpretar estos temas. Ride The Sky, que es toda una masterpiece de la banda, está compuesta íntegramente por Hansen como íntegramente está compuesta por Weiki la siguiente canción: Reptile un tema en el que las guitarras se recrudecen aún más. Guapísimo cómo suena el bajo de Grosskopf en esta pieza. Si bien es cierto que el punk carece de melodía y este disco las melodías asoman la patita muchas veces, el trasfondo recuerda al Punk ochentero que sonaba en los pubs de Inglaterra. Pero por mucho que suene punki, no nos podemos engañar, esto es puro Speed Metal, es el mejor disco de Speed Metal que se ha hecho jamás. Sigamos desgajando el disco y verás que no exagero.

Helloween – Chameleon [1993]
Mi etapa favorita de Helloween
Un disco incrompendido ¡Larga vida a Las Calabazas!

Guardians también es enteramente obra de Weikath, posee un estribillo épico y muy melódico, un estribillo que si ya has escuchado los primeros discos de Kai Hansen con Gamma Ray, reconocerás que el guitarrista se decantó por hacer estribillos así en su nueva banda. Tanto en la letra como en la manera de ejecutar el estribillo, ya vemos cómo el Power Metal comienza a brotar por los poros de la banda. Quizás sea Guardians el tema germinador de dicho estilo. Parece que cada canción suena aún más rápido que la anterior, Guardians definitivamente es toda una oda al Power-Speed Metal. El quinto tema del disco está compuesto únicamente por Kai Hansen: Phantoms of Death.  Es el segundo tema más largo del disco y técnicamente suena aún más impresionante. La manera en la que se encadenan los instrumentos, a esa velocidad, es una auténtica pasada. La canción suena rápida pero mucho más densa que las demás, deja de lado su hebra más melódica y se centra en esa crudeza tan característica de este primer gran trabajo de Helloween. La siguiente pista también corre a cuenta de Kai Hansen, hablamos de Metal Invaders, otro de los temas cuyos primeros acordes vuelven locos a los fans en los conciertos. Con este tema la banda daba otra clase magistral de cómo tocar Speed Metal. Los riffs de guitarra y el estribillo de Metal Invaders son una locura, pero también el trabajo de Kai a las voces, esas estrofas y ese estribillo que le sigue son de obligada escuchar si se quiere entender bien por qué Helloween marcó un antes y un después en la historia del Metal y la importancia de esta banda en la música. El tema que viene a continuación desde luego tampoco se queda atrás. Con otro inicio de lo más identificable con la banda, suena Gorgar, compuesta por Weikath y Hansen. Esta canción, por su letra, siempre me ha recordado a esas pelis de terror cómico tan típicas de los ochenta, donde el típico monstruo de las tinieblas atemoriza a una pandilla de adolescentes que intentan escapar. Si sonara de fondo en alguna de ellas, quedaría estupenda.

Le toca el turno a un emblema del Metal, a otro de sus himnos. Heavy Metal is the Law es todo un cántico a este género musical. «Si no está en tu sangre, no lo entenderás», dice esta canción. Y continúa: «el Heavy Metal no puede ser derrotado por ninguna dinastía, somos magos luchando con nuestro hechizo. Heavy Metal es la ley, que nos mantiene unidos y libres». Quizás suene naíf, pero qué queréis que os diga, la canción mola un huevo y medio del otro. Pero la joya de la corona no es esta canción, sino con la que la banda cerró ese magistral trabajo: How Many Tears. Considero que esta canción es una de las que más han servido de base para las posteriores bandas de Power Metal que tantas veces intentaron, a veces con acierto, otras ni por asomo, emular el sonido de Helloween y más concretamente, a lo creado bajo este título. How Many Tears es un tema impresionante que hace de este álbum sea aún más irresistible. En poco más de siete minutos, este tema concentra toda la rabia, épica y melodía que encierra el Power Metal que ya por estas alturas del disco, acababa de venir al mundo. Si antes dije que Ride The Sky sólo termina de hechizar con Kai Hansen a la voz, debo de ser justo y tengo que decir ahora que este tema, las veces que Andi Deris lo ha interpretado en directo, ha quedado siempre sensacional. Os dejo con una prueba de ello si pincháis en este enlace. La canción es toda una crítica social hacia las guerras y toda la devastación y dolor que provocan en los más débiles e inocentes. La letra, en su parte final, es de vello de punta. Acaba como un mazazo, te deja estupefacto. Pero la letra no es lo único sorprendente, los puentes que se utilizan para pasar de una estrofa a otra, y de éstas al estribillo, son grandiosas además de que, los instrumentos, cómo suenan, reflejan el dramatismo de esta canción. La voz de Kai Hansen es otro espectáculo. Apenas dos años después del lanzamiento de este disco, Kai Hansen sería sustituido por Michael Kiske a la voz y éste haría de esta canción algo portentoso, como con los años acabría igualmente haciendo Andreas Deris. Ya es cuestión de gustos con qué cantante te llega más esta canción. Pero de lo que no hay duda es que este Walls of Jericho es uno de los mejores discos de la historia del Metal, es el disco que indicó el camino que seguirían tantas y tantas bandas que a su vez, también nos sorprenderían con trabajos espléndidos, pero pocos, muy pocos, como este, Walls of Jericho, el disco con el que en aquél lejano año de 1985, debutaron Las Calabazas.

Seguid disfrutando de este gran verano, amigos míos. Un fuerte abrazo a todos.