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The Last Of Us Part II – Jamás un videojuego me ha impresionado tanto

Esto era lo que pensaba de la primera parte del videojuego The Last Of Us cuando lo jugué en 2016, así que imaginaos lo que ha significado para mí esta esperada continuación. La espera ha merecido la pena, porque tenemos entre manos algo que, tanto por la parte tecnológica, como por la historia que nos muestra, es de lo mejor que se ha hecho en la industria de los videojuegos. Para mi The Last Of Us es el mejor juego de PS3, lo dije en su momento muy convencido y lo sigo manteniendo. Y aunque peque de fanático, me atrevo a afirmar con igual rotundidad, que The Last Of Us Part II es el mejor juego, hasta la fecha, de PS4. Soy consciente de que en el universo PS4 hay entregas de una calidad magnífica y que no sólo son difíciles de superar, sino que son difíciles de igualar. Hablo de entregas como Red Dead Redemption 2 de Rockstar Games o Death Stranding de Kojima. Sin olvidarme de God Of War, Batman Arkham Knight o Bloodborne. Pero estaréis conmigo en que sólo los dos primeros que mencioné antes, junto al futuro Cyberpunk 2077, que en un par de meses podremos disfrutarlo, podemos, junto a The Las Of Us Part II, meterlos en un saco aparte. Son indiscutiblemente videojuegos que están muy por encima del resto. Pues bien, en esta suerte de Olimpo de los videojuegos de PS4, en el que seguramente haya que incluir algunos más que me he dejado en el tintero, como es el caso de Ghost Of Tsushima (al que daré su merecido hueco en Anhelarium próximamente), encontramos juegos con la misma calidad técnica que esta secuela que nos ofrecen los de Naughty Dog pero que carecen de algo que sí posee este videojuego al que le dedico esta nueva entrada de blog, y es la historia que se nos narra y lo mucho que conmociona a los jugadores.

Su hiperrealismo hace que sobrepase las expectativas

Pero antes de adentrarme en su narrativa (porque vaya narrativa…) y bombardearos a spoilers, quiero centrarme en su apartado técnico porque esta producción, tanto en 2013, cuando vio por primera vez la luz, como su secuela, lanzada al mercado este verano de 2020, resulta ser un videojuego adelantado a su época. La primera parte parecía más un juego de PS4 que de PS3 y esta secuela parece más una obra de la ansiada PS5 que de PS4. Imagino que esto es el resultado de que ambos juegos hayan salido al final del trayecto de sus respectivas consolas. Recordemos que The Last Of Us salió en junio de 2013 y, ya en noviembre de ese mismo año, salió al mercado la PS4. Ahora, esta segunda parte se pone a la venta este verano que ya está llegando a su fin, a poco de que irrumpa en el mercado la Play Station 5. Las expectativas que había respecto a esta secuela eran muy altas y no solo ha cumplido con cada una de ellas sino que las ha superado. The Last Of Us Part II es un videojuego hiperrealista y lo demuestra a cada momento, pero más concretamente en algunos detalles. Son muchos los programadores, algunos muy conocidos del mundillo, los que ha través de las redes sociales alucinaban con los detalles tan realistas del juego, sobre todo con el que más asombro y admiración despertó, y son las escenas en las que Ellie tiene que utilizar una cuerda (a veces un cable) para poder sortear un breve y sencillo puzzle para poder seguir hacia delante en su aventura. La manera en la que Ellie coge la cuerda, cómo la enrolla, cómo la arroja y cómo, tras hacerlo, al tirar de la misma, cuando ésta se tensa, Ellie recibe un ligero tirón que hace que hasta se le mueva el mechón de pelo que le cuelga. Justo aquí abajo os dejo con un vídeo que no revela nada de la historia, no contiene spoiler alguno. Es sólo para que veáis reflejado esto que os comento y sobre todo para que apreciéis la increíble calidad técnica que tiene este videojuego.


El juego es de lo más asombroso. A este detalle, quizás el que más haya resaltado, le siguen muchos detalles más que son, como decía, hiperrealistas. Como por ejemplo, la manera en la que los personajes utilizan otros objetos como las armas, la manera de disparar con ellas y sobre todo, la manera en la que recargan la munición. Los movimientos que hace el personaje al recargar su arma, los sonidos, todo tiene un nivel de detalle fascinante. No comparto los comentarios que dicen que tiene la misma jugabilidad que el juego de 2013, para nada. Puede que ciertos patrones sean similares, es normal, hablamos de una secuela, no de otro videojuego distinto. Pero en su jugabilidad ha habido un paso bastante grande, y como ejemplo, resaltaré otro detalle, y son las distintas posturas que el personaje adopta a la hora de adentrarse en determinados lugares o entornos. Como ocurre también con los gestos de la cara de los distintos personajes tanto en las escenas jugables como en las de vídeo. Daré otro ejemplo más que rompe con ese argumento de que esta segunda entrega tiene la misma jugabilidad que la primera. En el juego de 2013 la IA del mismo fallaba en algunos momentos, haciendo que Ellie a veces se paseara delante de un enemigo y éste no la viera. En esta segunda parte vemos como Ellie a veces va acompañada de algún personaje a inspeccionar algún territorio y aunque te escondas muy bien, los enemigos pueden ver a tu acompañante y delatar vuestra posición, haciendo que a veces resulte desesperante que tus enemigos te maten no por tu culpa, sino por la del personaje que te acompaña. Claro, la IA de este videojuego hace que tu acompañante se esconda bien si tú, con sigilo, también lo haces. Es brillante. En esta primera parte del artículo que pretende no spoilear (al menos creo que no lo he hecho) no quiero adentrarme más en detalles porque es una experiencia que tiene que vivir el jugador, experimentar toda la colección de detalles que muestra esta maravilla de juego. Creo que de forma general he comentado lo más remarcable respecto a los detalles técnicos de esta secuela de Naughty Dog. Así que a continuación me voy a centrar en su historia, spoileando a tope, porque además es de lo que más a dado que hablar durante todo el verano. Vamos allá.

El sigilo será tu mejor aliado, y más si aumentas el nivel de dificultad del videojuego, pues en ese caso la munición serán más escasa. Obviamente esto aumenta la sensación de realismo al sentirte muy cerca de la muerte. Por otro lado, tiene mucho de shooter, más que su antecesor, hay muchas escenas de disparos y mucha violencia. Esto último es un punto igualmente a destacar. Esta segunda entrega es muy violenta y sangrienta, es un juego bastante crudo tanto en lo visceral como en lo emocional. Hay momentos en que los personajes a manejar en este juego son auténticas máquinas de matar. Aniquilarás por doquier tanto a monstruos e infectados como a humanos. En este juego Ellie te recordará a una Lara Croft pero con muchísima más mala leche. El tiempo de juego es algo que desde Naughty Dog lo anunciara, sorprendió a mucha gente, entre 25 y 30 horas de juego que, si te lo pones en el máximo nivel de dificultad y eres de esas personas a las que les gusta explorar y dedicarle más tiempo a los pormenores del juego, perfectamente te puedes encajar en las 40 horas. Más si a eso le sumamos la cantidad de veces que te maten en el juego, claro. Considero que la minoría que vierte una mala crítica hacia el juego está siendo algo injusta, y no porque critiquen negativamente un juego al que adoro, para nada, a mi la objetividad no me la quita nada ni nadie, pero creo que todos los que están despotricando del juego, que repito, son una minoría, verán este juego con otros ojos. Creo que a diferencia de su antecesor, The Last Of Us Part II envejecerá muy bien y con el tiempo algunos podrán apreciarlo mejor.

 

**** ATENCIÓN EMPIEZA LA ZONA DE SPOILERS ****

Su historia te pone a prueba

Todas las críticas que ha recibido el juego han sido motivadas por su historia, esto ya, indirectamente, te demuestra lo excelente que es el juego en su aspecto técnico, ya que en este asunto el juego no ha tenido apenas criticas negativas, sino que las que ha cosechado, son todas excelentes. Como decía, ha sido su historia la que ha originado mucho revuelo, y lo ha hecho por dos razones, una muy estúpida y la otra con cierto peso que da lugar a debate. La primera razón por la que The Last Of Us Part II empezó a dar que hablar, bastante antes de que saliera al mercado y al gente pudiera jugarlo, es porque sus creadores publicaron que Ellie es lesbiana y su pareja, Dina, tendría bastante peso en la trama. Como también que uno de los personajes secundarios de esta secuela sería una persona trans. Hablamos aquí de Lev, que antes se llamaba Lily, y que forma parte de la secta de los Serafitas. No se ahonda demasiado en su historia, lo suficiente para mostrarnos que Lily decidió ser un chico y que tanto él como su hermana mayor, Yara, decidieron abandonar la secta y por ello son perseguidos por los seguidores de la misma para darles caza. Que la orientación sexual de Ellie y la condición de Lev despertara revuelo antes de que el juego fuera lanzado al mercado me resulta algo estúpido en pleno año 2020. Esto dice mucho del videojuego y poco, muy poco, de los que lo han visto con malos ojos. Tanto la homosexualidad, en este caso el lesbianismo, como las personas transgénero, no es nada nuevo, y más aún en estos años que todo este asunto, por suerte, se va normalizando. Por ello resulta algo irrisorio que haya quien se rasgue las vestiduras porque un juego o una película presenta personajes así. Entendería que hubiera revuelo si en la próxima película de Batman vemos como Bruce Wayne es un tipo negro transexual, porque sería romper radical y totalmente con un personaje de manera innecesaria, pero aquí hablamos de personajes nuevos que no trastocan toda la trayectoria de un determinado personaje. No le doy mas pábulo a esto y paso a comentar lo que sí que ha dado lugar, y con razón, a un intenso debate.

Vamos ahora a entrar a donde más duele…

 

 

¿Cómo nos hacéis jugar tanto tiempo con la asesina de Joel? Entiendo perfectamente la conmoción de muchos jugadores al verse manejando durante tanto tiempo al personaje que ha asesinado cruelmente al protagonista más querido en esta historia, Joel Miller. Justo al comenzar el juego, controlamos a Abby Anderson, una chica de aspecto rudo, musculada y malhumorada que poco sabemos de ella, no sabemos cuales son sus intenciones hasta que se cruza con Ellie y Joel. Ahí comienza la escena más dolorosa para los que amamos la historia de este videojuego y empatizamos con sus principales protagonistas, a los que inevitablemente, les hemos cogido cariño. A sangre fría y delante de Ellie, que se encuentra inmovilizada por amigos de Abby, ésta le revienta a Joel la cabeza a golpes. Es una escena desagradable y dolorosa, aún más, repito, para los que admiramos la historia de Ellie y Joel y la relación “paterno filial” que hay entre los dos. Os recuerdo que hay videojuegos que prácticamente te están mostrando una película, y como también nos ocurre en el séptimo arte, aquí acababamos por tomarle cariño a ciertos personajes. A partir de aquí, prácticamente la mitad del juego, te pasas el tiempo manejando a Abby y esto al jugador le choca bastante, deseando que en cualquier momento, y lo antes posible, ansíes volver a jugar con Ellie, pero no es así. Si la intención de los guionistas del juego era que los jugadores empatizaran con Abby y entender por qué le hizo lo que le hizo a Joel, creo que no lo han hecho de la mejor manera. Porque es imposible empatizar con Abby si a los pocos minutos de comenzar esta secuela, ésta asesina, y de qué manera, a Joel.

Abby es la hija del cirujano Jerry Anderson, ambos miembros de los Luciérnagas, y que pretendía operar a Ellie para poder encontrar la cura que salvara a los supervivientes de la infección. Como todos sabréis, para proceder con la intervención quirúrgica y dar con la posible cura, era necesario que Ellie perdiera la vida, algo que Joel no iba a permitir. Es por eso que Joel, para sacar con vida a Ellie del complejo de los Luciérnagas, acabó con la vida de los que la retenían para proceder con la operación. Así, con el tiempo, Abby se encomendó la misión de dar caza a Joel y hacerle pagar por lo que hizo. Antes, la relación entre Ellie y Joel se veía en crisis ya que ésta sí quería que su vida sirviera para algo, en este caso para salvar a la humanidad, aun teniendo que morir ella, algo que Joel no dejo que pasara. A Ellie esta radical decisión de Joel no le gustó, le costaba entenderlo, era algo que no podía perdonarle. Esta crisis entre los dos es algo que nos muestra este secuela desde bien temprano. Así que, si de verdad la intención de los creadores del juego era hacer que empatizáramos con la situación de Abby y comprendiéramos, un poco aunque fuera, su sed de venganza, esa misma sed que comparte Ellie al querer vengar la muerte de Joel, ha sido un error. El error, considero yo, ha sido hacernos jugar con Abby tan pronto o al menos, justo después de matar a Joel. Bien distinta sería la cosa si, tras jugar con ambos personajes largo rato, haciendo que puedas sentir simpatía por Abby, ésta posteriormente asesinara a Joel. El impacto hubiera sido mayor para el espectador, pero el rechazo hacia Abby sería menor. Considero esto una leve cojera en el guión. De todas formas, no es óbice recordar que a estas alturas, veo imposible que los jugadores le tomen más cariño a Abby que a Ellie, dicho se de paso.

Por último tenemos el final. Y vaya final. Se nos muestra a Ellie viviendo con Dina y criando juntas el hijo que ésta ha tenido fruto de su relación anterior. Los tres viven en una linda casa en mitad del campo, el ambiente es bucólico, el ideal para tener una vida feliz con quien más amas. Pero se nos muestra a una Ellie al mismo tiempo apagada y tras recibir la visita del hermano menor de Joel, Tommy, diciéndole que ha dado con el más que posible paradero de Abby, nuestra protagonista se sentirá embriagada por la sed de venganza que querrá consumar. A pesar de los intentos de Dina por detenerla, Ellie al día siguiente de que Tommy partiera en busca de Abby, decide poner el mismo rumbo y dar caza a su antagonista. Así, tras jugar también con Ellie, llegamos al final, donde, habiendo pasado un tiempo, ambas se encuentran frente a frente. Ellie se topa con una Abby desmejorada, consumida como una vela, ya no queda rastro de esa chica forzuda y tan poco femenina. Ahora es una chica que, tras haber estado en cautiverio y haber sido torturada junto a Lev, personaje que durante gran parte del juego le acompaña, luce muy distinta a la que fue. De este modo los guionistas en el final del juego nos quieren mostrar a dos chicas que ahora están al mismo nivel, tanto físico como mental. Abby ya nos esa chica musculada y se encunetra incluso más delgada que Ellie y, ambas, no pueden estar más hartas, cansadas y atormentadas. Tras una intensa pelea entre las dos, Ellie decide perdonarle la vida, permitiendo que Abby y Lev abandonen el lugar montados en una pequeña embarcación. Si de verdad querían presentarnos a los jugadores un dilema, ¿no sería mejor hacernos elegir, jugando con Ellie, si queremos consumar la venganza o no? Eso hubiera hecho que el final hubiese sido más impactante, poniendo a prueba la moral del jugador. He aquí otro error en mi opinión. Aunque siendo autocrítico, no sé si debería decir que esto es un error, es simplemente el final que han querido darle los creadores y ya está, te puede gustar más o menos. Pero quizás no debiera utilizar la palabra error puesto que igualmente, la historia me ha parecido apasionante, inquietante y muy conmovedora. Estos dos puntos que a mi parecer podrían haber sido algo mejorables, no restan calidad alguna a un juego que la desborda a cada momento.

Estás antes un videojuego sobresaliente, a un nivel que muy pocos alcanzan, así que juégalo, vívelo, porque no te arrepentirás.

 

 

 

Anhelarium cumple 11 años

Haciendo autocrítica

Es cada mes de julio cuando Anhelarium cumple años, pero este verano no ha habido fin de semana en el que no tuviera invitados en casa, un verano totalmente insólito en mi vida (el cual agradezco enormemente), así que, hasta ahora no he tenido el momento que quería para ponerme a escribir sobre ello. Yo soy muy comodón y para escribir en el blog necesito estar a mis anchas, buscar ese momento de esparcimiento total como ahora, ¡y ya estamos en el primer día de septiembre! Y esto es precisamente uno de los objetivos que, a buenas horas mangas verdes, tras once años con el blog, tengo que intentar corregir. Porque en estos días, echando una ojeada general al blog, me he dado cuenta una vez más que ha habido categorías de entradas que he dejado totalmente descuidadas, como las reseñas de cómics o las entradas personales. Han habido dos etapas en estos últimos años que han hecho que no le dedique tanto tiempo al blog como me hubiera gustado, hasta el punto de tenerlo bastante abandonado: la primera; mi etapa en Madrid, donde la carrera me tenía totalmente absorbido, haciendo que durante mi tiempo libre no me apeteciera en absoluto estar delante de una pantalla escribiendo. Comenzar una nueva vida desde cero, cuando te estás acercando a los treinta años, por muy bien que te vaya, genera un estrés y más cuando tienes que sacarte toda una carrera para labrarte un nuevo porvenir. Esto me desprendió muchísimo de Anhelarium y desatendí el tiempo que me gustaba dedicarle en sus primeros años. Y la segunda; Milencora. Mi podcast de Rock y Metal acaba de llegar a su fin este verano, es una decisión que me ha costado tomar, pero definitivamente llega su fin (como ya comenté en mi Cartapacio 2020) por la escasa respuesta que injustamente tiene. Durante más de dos años he dejado de lado (y bastante) escribir entradas de blog para dedicarle tiempo al podcast. No entiendo por qué a principios de 2019 la audiencia de Milencora bajó tanto tras un 2018 buenísimo. Durante todo el año pasado y este, he intentado reflotar el podcast pero me ha resultado muy frustrante ver cómo casi todos los episodios sufrían para llegar a las apenas cien descargas. Y esto me minaba mucho más cuando comprobaba una y otra vez que hay podcasts de Rock y Metal a los que nada tiene que envidiar Milencora y, sin embargo, éstos tienen el triple de audiencia. El podcast siempre ha tenido su pequeño grupo de seguidores, algunos bastante incondicionales, y durante un tiempo me debí a ellos, por eso no lo dejaba. Pero anímicamente agota ver cómo el esfuerzo y la ilusión que uno pone, no tiene la respuesta que merece.

Para ser aún más sincero, debo añadir un elemento más, y es la desidia. Confieso que esa vena bloguera se me apagó hace tiempo. A los motivos dados anteriormente, hay que añadir que durante un tiempo no me ha llenado o ilusionado escribir en el blog como antes, de ahí que escribiera pocas entradas y tan distanciadas en el tiempo. ¿Por qué? Difícil de explicar, ha sido un cúmulo de todo. No me motivaba escribir, ya no sólo en el blog, sino en general. Llevo años sin escribir un relato y mucho sin escribir un mísero poema. He priorizado otras cosas, he estado centrado en construir mi vida aquí tras regresar de Madrid, he pasado por diversas etapas dentro de una misma etapa y por diversos estados de ánimo que han hecho que mi mente la haya tenido ocupada en otras cosas. El estrés, el exceso de preocupaciones, la falta de un propósito y, no puedo olvidarme, que esto de los blogs ya no es lo mismo, como comentaré a continuación.

Todo este batiburrillo ha hecho que descuidara mi blog y es algo que voy a remediar. Vaya si lo haré.

Frikerio me ha encantado y me ha picado cosa mala

Este mes de agosto recibí varios comentarios en Anhelarium de Antonio Salgado, administrador del blog Frikerio. Tras contestar y agradecer los comentarios que su autor había depositado en mi blog, me pasé por el suyo y me encantó lo que vi, pocas veces un blog me engancha tanto y al primer vistazo. Amor a primera vista, vaya. ¿Por qué? Porque al entrar vi el tipo de blog que tanto me gusta, ese blog tan variado que trata sobre muchas cosas y sobre nada en concreto, como así digo cuando me pregunta la gente sobre qué escribo en mi blog. Sigo muchos blogs, de poesía, de fotografía, de fútbol, de variedades, pero pocos son como Frikerio, porque pocos blogs quedan ya como este. Este espacio recoge la esencia de esos blogs que a mediadios de la década pasada comenzaban a crecer como la espuma. Era la época dorada de los blogs, no había redes sociales, y para informarte sobre todo lo relacionado con la cultura pop, la literatura y el séptimo arte, debías seguir religiosamente un buen número de webs y blogs. Como muchos de mis lectores sabrán, comencé en esto de la blogosfera en el verano de 2009 tras pasar varios años leyendo y comentando en varios blogs. Me picó muchísimo el gusanillo, quedé enamorado a más no poder de la intención de crear un espacio y, como hacían los blogers a los que seguía fielmente, escribir y compartir con los demás todo aquello que me apeteciera. Y eso es lo que hice hace ya once años. Frikerio no sólo me ha emborrachado de nostalgia sino de ganas de continuar esa senda por la que comenzó a caminar Anhelarium.com hace más de una década. Frikerio, como Viruete, es ese tipo de blog que ha sobrevivido y sigue sobreviviendo a las redes sociales. Porque como ya escribí hace años en la entrada No son buenos días para los blogueros, la gente desde hace años, se ha acostumbrado a leer (poco) y comentar todo en las redes sociales. Publicitias algún artículo de tu blog en las redes sociales para que llegue a un mayor número de espectadores y la gente a veces ni tan siquiera pincha para leer el artículo o entrada de blog al completo, sino que mira el titular del mismo y comenta directa y únicamente en Facebook, Twitter o donde sea que hayas publicitado dicho escrito. Lejos han quedado ya esos días donde existía esa constante participación en los blogs, porque los mismos, no sólo se alimentan del contenido que aguardan, sino de las visitas y comentarios que reciben. Anhelarium mismamente, ha advertido una bajada en sus estadísticas, tanto en visitas como en participación, aunque parte de culpa, y por los motivos que antes destaqué, la tengo yo por descuidar el blog durante años, eso es algo que tengo muy claro, por supuesto. Ya hacía tiempo que sentía la necesidad de escribir más en el blog, llevaba años notando cómo abandonaba este espacio, un espacio importantísimo para mí y al que le tengo un cariño enorme por lo que supone en mi vida. Poco a poco ha ido aflorando en mi esa ilusión por escribir más, tanto entradas de blog para Anhelarium como otras cosas que tengo en mente, como es la publicación del que será mi segundo libro. Pero conocer  Frikerio, ha sido de lo más estimulante, me ha servido como un empujón más y ha reforzado la idea de darle más vida a esta página, en definitiva, ha hecho que se despierte en mí esa vena bloguera que andaba moribunda. Así que le estoy enormemente agradecido.

Sin más que añadir, solo me queda dar las gracias a todas las personas que han leído Anhelarium.com alguna vez. A todos mis lectores y oyentes, muchísimas gracias, porque valoro profundamente vuestra atención y el tiempo que me habéis dedicado.

Anhelarium cumple 11 años, y los que le quedan. Aquí sigo, jóvenes, un abrazo gigante a todos.

Heavy Metal is the law! #6. Un 2020 cargado de discos impresionantes

2020 será recordado como el año del Covid, atravesamos por una pandemia mundial que además de dejar miles y miles de muertos, va a traer unas consecuencias desastrosas. Pero el arte, aun en los peores momentos, siempre está y estará ahí, de alguna u otra forma. Al igual que pasa con los estrenos cine, muchos discos tenían desde tiempo atrás, fijada su publicación para este año. Aun queda bastante de 2020, pero en lo que llevamos de año, ya son bastantes los discos nuevos que han salido y muchos de ellos son autenticas joyas. En esta nueva entrega de Heavy Metal is the law, quiero traeros los que más me han gustado a mí y que os aseguro que son unos discos muy pero que muy buenos. ¡Comenzamos!

 

Sölicitör – Spectral Devastation

El pasado mes de abril se publicaba el disco debut de Sölicitör, una banda venida desde Seattle que está siendo todo un furor. Ellos hacen un Speed Metal espectacular con toques muy clásicos. Comenzaron a atraer las miradas de todos cuando en 2019 publicaban su primer EP y actuaban en el festival alemán Keep It True. Fue allí cuando comenzaron a enamorar a los fieles de este género musical. Esta banda norteamericana presentan un disco que ya de primeras llama la atención por su producción, es una producción algo rudimentaria, parece que estás escuchando un disco de principios de los ochenta, y para los que les gusta lo retro, desde luego esto es una delicia. Amy Lee Carlson es la cantante de la banda y tiene un carisma y una voz que tira para atrás, te deja totalmente embelesado. Su voz, tan cruda como suave, marca aún más el estilo de estos Sölicitör que presentan un disco impresionante dentro de un subgénero del Metal bastante encasillado. Spectral Devastation comienza potente y se mantiene así hasta su final. Blood Revelations es el tema que abre este debut, un tema rápido con un juego de guitarras alucinante. Suenan rudas en todo momento, invitándote a headbangear de lo lindo, pero luego sorprenden con unos solos que son para flipar. De las guitarras se encargan Patrcik Fry y Matt Vogan, del bajo Damon Cleary-Erickson y de la batería Johann Waymire. El tema más potente del disco y, en mi parecer, el tema estrella, es Betrayer. Esos riffs, la voz de Amy, y ese estribillo algo épico, hacen que el tema sea una auténtica pasada. Con este disco vais a gozar muchísimo, un disco altamente recomendable. Otro tema a destacar es Night Vision, una canción que comienza con un punteado acústico para luego convertirse en otro de los platos fuertes del álbum. Y e reitero, la voz de Amy es pura magia. Este grupo ha entrado como un elefante en una cacharrería en el panorama metalero y como sigan así, todo apunta a que será todo un grupo de culto en la escena más underground del Metal internacional.

 

Lamb of God – Lamb of God

En Milencora ya os hablé sobre esta pedazo de banda en un episodio dedicado en parte al Groove Metal. También norteamericanos, en este caso de Richmond, Virginia, este banda, que ya cuenta con ocho discos de estudio a sus espaldas, nos presentan ahora uno homónimo que fue publicado este mismo verano, a mediados del pasado mes de junio. Partiendo del anterior, con este disco aumentamos la potencia, porque este grupo suena como una apisonadora. Esta expresión la suelo utilizar mucho, pero es que me encanta y viene de perlas cuando quiero referirme a determinados grupos. Quizás sea un poco pronto para decirlo y haya que esperar un poco más, digerirlo y repasar nueva y concienzudamente su discografía, pero este grupo me gusta muchísimo, es de esas bandas fetiche para un servidor y os puedo garantizar que este homónimo es de lo mejor que han hecho en toda su carrera musical. De sus ocho discos destaco por encima del resto Sacrament (2006) y Resolution (2012), sobre todo este último, que para muchos fans, siempre ha sido el mejor de todos. El mejor de todos hasta la fecha, porque creo que a partir de ahora con el que se va a medir es con este octavo álbum que, considero, está un escalón por encima. En definitiva, estimados lectores, este es el mayor trallazo que ha presentado Lamb of God y uno de los mejores discos de lo que llevamos de año. Comienza con tres temas que te vuelan la cabeza, Memento Mori, Checkmate y Gears. Aún no has llegado a la mitad del segundo tema y ya percibes que estás ante un disco impresionante. Escuchar la voz de Randy Blythe es escuchar la voz del Groove Metal, y es que Lamb of God es una de las bandas estandarte de este subgénero. Lamb of God es además una de las bandas más potentes de la escena del metal más duro y con cada disco y cada concierto lo demuestran. Este disco posee una producción de lo más cuidada, contiene diez temas que se pasan de seguida, y posee una energía que te hará vibrar todo el cuerpo. Los mejores cañonazos de este nuevo trabajo son Memento Mori, un tema ideal para abrir el disco, New Colosal Hate, uno de los singles de presentación de este disco y Reality Bath. Que sobresalte estos temas del resto no quiere decir que los demás sean mediocres, en absoluto, todo el disco es una obra maestra del Metal. Y si quieres prueba de ello, atento a On The Hook. ¡Vaya tema más impetuoso! Si quieres escuchar un disco brillante de Metal extremo, este es el ideal. Ellos mismos van a tener muy difícil superar este trabajo.

 

Katatonia – City Burials

Y ahora, desde Estocolmo, nos llega el nuevo disco de Katatonia, publicado también el pasado mes de abril y que, si bien no logra colarse entre los tres mejores discos del grupo, es un disco muy notable que a cualquier fan del grupo y del Metal en general, le agradará muchísimo. Dance of December Souls (1993), Tonight’s Decision (1999), Last Fair Deal Gone Down (2001) o Viva Emptiness (2003) son discos muy superiores y este City Burials no llega al nivel de estos, pero como os acabao de decir, es un gran trabajo y a nadie dejará indiferente. Comienza este duodécimo disco de Katatonia con Heart Set To Divide y con él arranca al estilo más progresivo. Como ya sabemos a estas alturas, Katatonia es de esas bandas que con el tiempo han ido cambiando de sonido, y desde 2015 la banda anda centrada en ofrecer discos más orientados al Metal alternativo y progresivo que al Death y el Gothic que en sus inicios tenían costumbre. A este primer tema le sigue Behind The Blood, donde disfrutamos mejor la voz de Jonas Renkse, que aunque nunca ha destacado por ser un gran vocalista, su voz y su estilo a la hora de cantar viene ideal para los temas más pausados y emotivos como es el caso de Lacquer, uno de los platos fuertes de este City Burials y que evidencia una vez más lo ecléctica que resulta la música de esta banda sueca. Estamos ante un tema bastante alternativo que por momentos roza una suerte de Pop electrónico. Además del progresivo y el alternativo, en este nuevo disco notamos cómo Katatonia ha hecho que sus temas tengan cierta carga atmosférica, algo con lo que ya jugaron en discos anteriores. El tema que le sigue, Rein, es otro maravilla del disco. Siendo lo más objetivo posible, y sobre todo pensando en los que se acercan a la música de Katatonia por primera vez (y más aún si lo hacen con este disco), creo que a muchos les puede descuadrar un poco los perceptibles cambios de registro, sobre todo para los que vengan buscando un disco de puro Metal. Si eres de esos, el disco te parecerá algo raro, si eres de los que se deleitan escuchando buena música, sin encasillarte en etiquetas, este disco será como una copa de buen vino para tu paladar. Esto lo digo porque canciones como Lacquer o The Winter Of Our Passing, que se salen notoriamente de lo que Katatonia suele ofrecer al público. Por cierto, este último, es un tema sensacional, uno de los mejores de los once que componen este álbum. También puede llamar la atención cómo el disco pasa de temas más densos y oscuros a temas más suaves cristalinos y buen ejemplo de ello es Vanishers, donde a Jonas le acompaña la dulce voz de una señorita cuyo nombre, a pesar de haberlo buscado, no lo encuentro. City Glaciers o Neon Epitaph son otros de los grandes temas de este City Burials. Es disco es toda una delicia, a mí, que me encanta perderme en estos rincones melancólicos y experimentales del Metal, me ha parecido toda una joya. Altamente recomendado.

Paradise Lost – Obsidian

A mediados del pasado mes de mayo era lanzado el decimosexto álbum de esta banda inglesa titulado, Obsidian. Nueve son los temas que conforman este nuevo trabajo de Paradise Lost, una de las bandas más interesantes del Metal y que desde 2012, año en que publicaron su disco Tragic Idol, vive una segunda juventud. Desde dicho disco, nos han ofrecido grandísimos trabajos como The Plague Within (2015), Medusa (2017) o este Obsidian (2020). El sonido de esta banda oscila entre el Doom y el Gothic Metal. El disco comienza sereno, suena Darker Thoughts, con la voz aterciopelada del gran Nick Holmes, pero eso será en el primer minuto y medio, porque a partir de ahí comienzan los guturales y las esferas más densas en la música de estos británicos. Teniendo en cuenta los anteriores trabajos de Paradise Lost, podemos decir que Obsidian se presenta muy variado y en el que Holmes intenta explorar nuevos registros. Le sigue un más potente, Fall From Grace, donde las guitarras de Mackintosh y Aedy cobran un mayor protagonismo y donde Nick Holmes despliega toda su calidad como cantante. Otro tema, esta vez más rápido y de gran calidad es Ghosts, donde la batería de Väyrynen suena bestial. Forsaken, el tema más gótico del álbum y Ending Days, donde entran a escena los sonidos del violín y el cello, son otros de los temas a destacar. No me puedo olvidar de The Devil Embraced y ese órgano de iglesia, la canción es una gozada, como tampoco Hope Dies Young, un tema muy melódico, con unas guitarras y unos coros magníficos. El disco, amigos, es muy bueno, es un disco de Metal de mucho quilates. Se puede decir con total tranquilidad que Paradise Lost son los reyes del Metal gótico y con este disco lo vuelven a demostrar por si hay alguna duda.

Haken – Virus 

Un disco recién salidito del horno. A finales del pasado mes de julio veía la luz el nuevo disco de los británicos Haken. Esta banda es la sensación del Metal progresivo desde hace ya unos años. Su primer disco, Aquarius, data de 2010 y con este ya son seis los discos de estudio que posee Haken. Aún estoy paladeando la discografía de este grupo y no puedo afirmar con rotundidad si este es el mejor disco de la banda, pero no estaría mal encaminado si lo pensara, pues este Virus es un disco sobresaliente. El disco comienza con Prosthetic, un tema que recuerda por momentos a los mejores TOOL, aunque ya en el estribillo notamos el sello ya característico de estos ingleses. Invasion y sobre todo, Carousel, que dura más de diez minutos, harán las delicias de los fieles del progresivo. Esta última tiene una carga melódica maravillosa. Ross Jennings es el cantante de esta banda y sin tener una voz prodigiosa, resulta impecable para la música que hace Haken. Este grupo está viviendo su época dorada, aun que llevan ya poco más de diez años en la escena metalera, sigue siendo una banda joven que aún tiene mucho que dar y más con los éxitos que está cosechando y la legión de fans que ha logrado reunir. Con Vector, su anterior trabajo publicado en 2018, rompieron todos los moldes y terminaron demostrando que son el futuro de este subgénero del Metal. Mención especial a Diego Tejeida por el trabajo que hacen en los teclados y a Ray Hearne por lo bien que suena esa batería. Imposible no destacar en este disco Messiah Complex, este tema está compuesto por cinco piezas y abarca casi los veinte minutos. Un disco imprescindible si te gusta los rincones más progresivos del Metal. Por cierto, ya que este Virus es la continuación de Vector, deciros que, escuchar ambos discos seguidos es toda una gozada.

 

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Dynazty – The Dark Delight

En abril se publicó el nuevo disco de Dynazty, una de las mejores bandas de Metal melódico que hay en la actualidad. Como muchos sabréis, ellos comenzaron haciendo un Hard Rock súper melódico, pero desde 2014, decidieron endurecer su sonido y desde ese año, con la publicación de Renatus, pasaron a ser una banda de Heavy Metal. A Dynazty le dediqué otro episodio de Milencora, por lo que si os apasiona la música de estos suecos, pinchad en este enlace y subid el volumen, porque vais a pasar un rato increíble escuchando a estos muchachos. Renatus (2014), Titanic Mass (2016), Firesign (2018) y este nuevo trabajo, The Dark Delight, son discos que son absolutamente imprescindibles para cualquier metalero, pues todos estos discos están repletos de temas absolutamente enérgicos, con unos estribillos brillantes que hechizan desde la primera escucha. Para presentarnos este nuevo disco, los de Estocolmo eligieron la canción Presence of Mind y la acompañaron de un videoclip chulísimo. El tema es uno de los mejores que la banda ha hecho, y mira que tienen temas alucinantes, pero con este Presence of Mind, como sucede con su segundo single, Waterfall, es la llegada a la cumbre. Este último tema es una canción cuya letra es desgarradora, y es el tema mas conmovedor que ha creado la banda. Dynazty ya se han consagrado, porque hacer canciones como estas no está al alance de cualquier banda, en absoluto. La voz de Nils Molin luce como siempre, tan impresionante. Siempre me gustó la voz de este muchacho, quedé totalmente encandilado de su voz cuando los vi en directo en 2009 teloneando a The Poodles. Por aquel entonces aún no hacían el Metal que hacen hoy y su portentosa voz, esos agudos, me dejaron embobado. Tuve la suerte esa noche de hacerme una foto con él ya que, cuando la banda terminó su show, se mezclaron entre el público para disfrutar igualmente del concierto de los caniches. Pero fue en 2014, tras la publicación de Renatus, cuando su voz, esta vez haciendo Heavy Metal, me terminó de enamorar, sobre todo por canciones como Incarnation (madre de Dios…). ¡Pero volvamos a este nuevo disco, que me enrollo como una persiana! A los dos temas antes citados, hay que destacar sí o sí otros como Hologram, un medio tiempo sublime, o Paradise of the Architect, todo un bombazo de Power Metal. La producción del disco es impecable, suena cristalino. Como elemento novedoso, la banda por primera vez introduce guturales, al menos así es en el tema From Sound to Silence, y si tenemos en cuenta que Nil es desde hace ya un tiempo una de las voces de Amaranthe, irremediablemente este tema nos recordará a dicha banda. Es prácticamente imposible encontrar un Metal más melódico que el que hacen estas dos bandas, ambas, cómo no, salidas del norte de Europa, la cuna del mejor Heavy Metal desde hace más de veinte años.

¿Estamos ante el mejor disco de Dynazty? Soy un fanático de esta banda, su música está muy arraigada en mi vida, tengo bastante criterio a la hora de hablar de esta banda y creo que así es. Con este The Dark Delight han llegado musicalmente a lo más alto. Para los que somos unos locos del Metal más melódico no os podéis hacer una idea de lo que supone este disco y más habiendo salido en estas circunstancias. Este disco fue la alegría del confinamiento, escuchar este disco en los momentos más crudos de esta maldita pandemia fue como ver algo de luz en un oscuro túnel.  En este disco todos los temas son platos fuertes, no hay uno que baje el listón, como es The Black, uno de los temas más impresionantes, a mí particularmente es de los que más me han gustado, por esos coros, esas guitarras, ese estribillo, brutal, amigos. ¡Vaya trallazo de canción! Pero es que ahí no queda la cosa, porque Heartless Madness es una canción de lo más seductora con esos riffs, ese teclado y ese estribillo. Sus anteriores trabajos tenían ciertos altibajos, salvo Renatus. Pero este nuevo disco es perfecto, es de matrícula de honor. Escucha este disco, por favor, es fascinante.

Espero que estéis pasando todos un buen verano, al menos si escucháis todos estos discos nuevos, seguro que os lo amenizarán aún más. Disfrutad mucho, amigos míos. Long live Heavy Metal!