Anhelarium

Anhelarium cumple 9 años

Con lo rápido que pasa el tiempo, en nada ya estoy escribiendo la entrada en la que celebre los diez años de Anhelarium. Precisamente parece que fue ayer cuando escribiera la entrada correspondiente al cumple de este blog el verano pasado. Aunque obviamente no parece que fuera ayer cuando comencé esta andadura de crear un blog y escribir sobre un montón de cosas para compartir con los demás. Han pasado nueve años ya. Creo que sólo las personas que tenemos un blog entendemos bien lo que significa esto para nosotros. Fijaos hasta qué punto, que soy de los que piensa que todos deberíamos tener uno.  De hecho muchas veces he pensado (tonterías que se le pasa a uno por la cabeza), cómo sería ésta o esa persona si tuviera un blog, qué escribiría o qué pondría. ¿No tenemos todos o casi todos un Facebook o un Instagram? Pues veo más “sano” tener un blog. Si bien es cierto que en esas y en otras redes sociales uno puede libremente expresarse y contar sus cosas, creo que no llega a ser lo mismo que esto, desde luego no da tanto margen a la creatividad y a la expresión como lo da tener un blog personal.

No es por narcisismo, nada más lejos, pero me encanta la idea de que todo esto que hay en Anhelarium siga permaneciendo cuando yo ya no esté. Que cuando me haya marchado, los míos, o simplemente la gente que pase por aquí aunque no me conozca de nada, disfrute de las cosas que a mí me apasionaban y que, creo, pueden gustar a los demás. Ya sea una fotografía, una entrada sobre un cómic, un programa de música, un relato o un poema. No sé, es simplemente dejar algo que a otra persona le pueda agradar o le sirva de ayuda. Por otro lado, de Anhelarium me gusta que sea esa ventanita en la que pueda mostrarme tal y cómo soy, poder expresarme de la manera que quiero en cada momento y que otras personas puedan conectar conmigo de alguna u otra forma.

Son ya nueve años, amigos míos, y espero con todo mi corazón que sean muchos, muchos más. Lo mínimo que haré será hacer de Anhelarium algo mejor de lo que ya es. Para mí y para todos vosotros.

Gracias por estar ahí, muchas gracias.


¿Escuchas Milencora? Si no es así, deja que te enseñe algo

Es mi programa musical en Ivoox dentro del podcast de Anhelarium. No es más que una selección musical que realizo con mucha ilusión para compartir con todos vosotros las canciones más bonitas, los artistas más espléndidos. Mi melomanía me ha hecho querer ir más allá y no sólo escribiros sobre música, sino contárosla con mi voz, hablaros de ella de tú a tú, sentir que comparto algo con todos vosotros y vosotras de una manera más cercana. Comencé haciéndolo con mis poemas, pero sentía aún más la necesidad de hacerlo con la música, mi gran pasión.

Os dejo aquí con los dos primeros programas que hasta la fecha he realizado. Espero que os gusten. Habrá más, muchos más. No me importa cuánta gente los escuche, en Ivoox no hago -al menos por ahora- las estadísticas que desde hace muchos años llevo haciendo en este blog de Anhelarium. Pero es saber que alguien, aunque sólo sea una persona la que disfruta de las canciones que comparto y de cómo os hablo de ellas, siente el más mínimo placer en hacerlo, me hace feliz, muy feliz. Pero una cosa más, este programa, como todo lo que llevo años compartiendo de la manera más creativa que puedo, también lo hago por mí. Me gusta lo que hago, lo amo.

Milencora. Episodio 2. Leonard Cohen y su extraordinaria elegancia

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Milencora. Episodio 1. Un poco de Ambient y Post Rock para este primer programa

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Puedes entrar en mi canal de Ivoox haciendo click en la imagen y suscribirte para estar informada/o de todos los audios que vaya subiendo. Muchas gracias, nos seguimos leyendo, nos seguimos escuchando, amigos míos.


¡8 añazos, Anhelarium!

Compartir es la palabra

Anhelarium es el espacio que me permite plasmar la poca creatividad que poseo y compartir con los demás todo lo que me apasiona. De todas las entradas que he escrito refiriéndome a la intención o razón de ser de este humilde blog, la palabra compartir es la primera que se me viene a la cabeza y la que mejor puede resumir el propósito que me marqué hace ya ocho años. Esa era, es y será siempre la idea, compartir con todos vosotros las pequeñas y grandes cosas que me diviertan y me impresionen.

De todo un poco y de nada en concreto

Anhelarium nunca ha tenido una tématica fija aunque parezca un blog sobre música. Pero qué le voy a hacer, soy un melómano empedernido. A lo largo de estos ochos años he publicado todo tipo de entradas: desde las más frikis hasta las más personales. Los que le hayan echado un buen vistazo a esta página verán que el contenido es variado y más que podría serlo, porque me encantaría escribir sobre otros temas, como historia, filosofía o política, pero no me convencía la idea de crear semejante batiburrillo en una misma página. Por ello creé Ecos de Selah, página hermana de Anhelarium que acabé eliminando por la escasísima repercusión que tenía. Es por eso que, con el tiempo, tengo en mente dar salida a esos temas pero en formato podcast donde, y estoy seguro, tendrán mejor alcance y quedarán mucho mejor.

Y es que, sin vosotros, esto no tendría sentido

Este blog se ha mantenido durante tantos años por la cantidad de visitas y comentarios que recibe. Si bien es cierto que el blog no alcanza los números de hace años, cuyas razones ya os explicaba en esta entrada sobre la situación actual de los blogs y bloggers, no me puedo quejar  de las estadísticas de Anhelarium y más teniendo muy en cuenta los meses en los que dejo, por motivos personales, el blog bastante varado. Un blog sin visitas y comentarios, queda algo triste. He visitado a lo largo de estos años que llevo navegando por la blogosfera muchos blogs de contenido bastante interesante donde la participación era prácticamente nula. Siempre me  ha parecido algo desoladora la idea de que nadie lea o participe en algo que has publicado con tanta ilusión y esmero. Por eso, GRACIAS, MUCHAS GRACIAS A TODOS por hacerme sentir tan animado. Los que lleváis un blog o simplemente compartís de alguna manera todo aquello que con afán realizáis, bien sabréis lo mucho que reconforta recibir la atención, que no la aprobación, de los demás. Ver que aquello que presentas no caen en un saco roto.

Siempre que Anhelarium cumple años, no sólo me acuerdo de todos los que por aquí dejan su huella, sino también, de todos aquellos que desde años, siguen dejando su estampa aquí. Si es vivificante comprobar que personas de todo el mundo leen, participan y comparten lo que aquí presento, lo es mucho más cuando veo a esas personas que desde el inicio de esta andadura en el ciberespacio, aún caminan a mi lado.

Es muy reconfortante veros ahí. De todo corazón, muchísimas gracias a todos. ¡Seguimos a por otro año más!