Anhelarium

¡8 añazos, Anhelarium!

Compartir es la palabra

Anhelarium es el espacio que me permite plasmar la poca creatividad que poseo y compartir con los demás todo lo que me apasiona. De todas las entradas que he escrito refiriéndome a la intención o razón de ser de este humilde blog, la palabra compartir es la primera que se me viene a la cabeza y la que mejor puede resumir el propósito que me marqué hace ya ocho años. Esa era, es y será siempre la idea, compartir con todos vosotros las pequeñas y grandes cosas que me diviertan y me impresionen.

De todo un poco y de nada en concreto

Anhelarium nunca ha tenido una tématica fija aunque parezca un blog sobre música. Pero qué le voy a hacer, soy un melómano empedernido. A lo largo de estos ochos años he publicado todo tipo de entradas: desde las más frikis hasta las más personales. Los que le hayan echado un buen vistazo a esta página verán que el contenido es variado y más que podría serlo, porque me encantaría escribir sobre otros temas, como historia, filosofía o política, pero no me convencía la idea de crear semejante batiburrillo en una misma página. Por ello creé Ecos de Selah, página hermana de Anhelarium que acabé eliminando por la escasísima repercusión que tenía. Es por eso que, con el tiempo, tengo en mente dar salida a esos temas pero en formato podcast donde, y estoy seguro, tendrán mejor alcance y quedarán mucho mejor.

Y es que, sin vosotros, esto no tendría sentido

Este blog se ha mantenido durante tantos años por la cantidad de visitas y comentarios que recibe. Si bien es cierto que el blog no alcanza los números de hace años, cuyas razones ya os explicaba en esta entrada sobre la situación actual de los blogs y bloggers, no me puedo quejar  de las estadísticas de Anhelarium y más teniendo muy en cuenta los meses en los que dejo, por motivos personales, el blog bastante varado. Un blog sin visitas y comentarios, queda algo triste. He visitado a lo largo de estos años que llevo navegando por la blogosfera muchos blogs de contenido bastante interesante donde la participación era prácticamente nula. Siempre me  ha parecido algo desoladora la idea de que nadie lea o participe en algo que has publicado con tanta ilusión y esmero. Por eso, GRACIAS, MUCHAS GRACIAS A TODOS por hacerme sentir tan animado. Los que lleváis un blog o simplemente compartís de alguna manera todo aquello que con afán realizáis, bien sabréis lo mucho que reconforta recibir la atención, que no la aprobación, de los demás. Ver que aquello que presentas no caen en un saco roto.

Siempre que Anhelarium cumple años, no sólo me acuerdo de todos los que por aquí dejan su huella, sino también, de todos aquellos que desde años, siguen dejando su estampa aquí. Si es vivificante comprobar que personas de todo el mundo leen, participan y comparten lo que aquí presento, lo es mucho más cuando veo a esas personas que desde el inicio de esta andadura en el ciberespacio, aún caminan a mi lado.

Es muy reconfortante veros ahí. De todo corazón, muchísimas gracias a todos. ¡Seguimos a por otro año más!


Anhelarium también en Ivoox y YouTube

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Este no es el primer intento en los mundos del podcasting de este que os escribe. Hace siete años, junto a un amigo, decidí crear uno, y una tarde de verano nos pusimos al lío. Sólo hice uno, y quedó simpático, lo titulé Ocean Boulevard y en él hablamos sobre cine, literatura, música y hasta videojuegos. Esa era la intención, que fuera un programa ameno y por supuesto muy friki. El fenómeno Podcast, y sobre todo Ivoox, que aún le quedaba mucho para dar el salto a los móviles como aplicación, acababa de echar a andar por esos días. Técnicamente el programa me quedó bastante bien, pero el contenido me parecía pobre, y a la semana de publicarlo lo borré. No es que sea de esos perfeccionistas que todo lo quieren niquelado, pero sí me gusta que luzca todo aquello que pretendo transmitir o presentar a los demás. Abandoné por completo la idea de seguir adelante con el podcast. Sobre todo porque la idea que tenía en mente quedaba bien si participaba más gente y no lo hacía todo yo solo. Durante estos últimos años, desechaba aún más la idea de rescatar esas ganas de crear un podcast ya que con el tiempo habían surgido (y no paran de surgir) programas bastante notables y de todo tipo de temática. Nada nuevo, y nada que igualara a lo ya presentado por muchos, podía hacer yo.

Pero la idea, o más bien el anhelo de hacer algo en formato audio para Anhelarium aún persistía. Y no piensen que ahora lo que os presento es algo interesante, y por supuesto nada nuevo. Pero es un pasito más en el intento y las ganas de querer seguir compartiendo con todo el mundo, y en otro formato, aquello que me ilusiona compartir.

Donde el viento aún ondee tu aroma

Ve a Ivoox para descargarlo o suscribirte
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Lo mismo sucede en formato vídeo. Por mucho que siga y admire la predisposición de muchos en hacerse youtubers y subir una infinidad de vídeos hablando ante la cámara, no todo el contenido compartido en YouTube tiene que ser así. Desde hace un tiempo acompaño mis crónicas de conciertos de varios vídeos subidos a mi canal. Y no es lo único que tengo en mente subir a YouTube. Estoy interesado en la edición de vídeos y planean por mi mente algunos proyectos, todos, por supuesto, muy humildes.


Pero no aspiro a tener miles de seguidores y visitas en ambas plataformas. Tan sólo dar salida en diferentes formatos a parte del contenido que presento a menudo en Anhelarium. En este, mi segundo intento en Ivoox, tan sólo he subido la narración de unos de mis poemas. Nada interesante, nada que merezca relevancia ni apenas atención. Pero a la creatividad, y mucho menos a las ilusiones de la gente, jamás hay que ponerle barreras. Ahí está, para quien lo quiera descubrir. Yo, como cada comentario y visita que llevo agradeciendo años, desde que abrí en 2009 este blog personal, seguiré agradeciendo todas y cada una de las atenciones que siempre reciba.

Gracias. Un abrazo a todos.


7 años

Anoche, a eso de las tres de la madrugada, estaba disfrutando de un rico helado mientras veía una serie. Era muy tarde sí, pero así soy yo en vacaciones, exprimiendo las horas que tiene el día todo lo que puedo. Pero a lo que iba. En ese momento, me salta un mensaje de felicitación de WordPress recordándome que mi blog cumplía siete años. Si ya de por sí me sentía como un rey con mi aire acondicionado, mi serie y mi helado de tarta de queso y fresa, en ese momento no podía sentirme mejor, pero sobre todo, orgulloso y satisfecho. No he pintado una obra de arte ni he descubierto la pólvora. No he hecho nada relevante para el mundo. Y muy probablemente jamás lo haga. Pero anoche me sentí orgulloso de ver como algo a lo que le puse tanta ilusión y corazón, siga ahí, siga aquí, acompañándome, y acompañándote a ti si así lo quieres. Hace siete años de aquel verano que me enamoré de la idea de escribir a la gente, de compartir con los demás. Muchas gracias a todos por hacer posible que pueda seguir haciéndolo. Gracias a todos y cada uno de los que se paran a leer algo de lo que aquí escribo.

Nos seguimos leyendo, amigos míos. Que sean por muchos años más. Buen y largo verano a todos.