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HELLOWEEN: PUMPKINS UNITED WORLD TOUR 2017/2018. Un sueño hecho realidad

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Helloween ha sido durante toda la mañana de hoy trending topic en Twitter, y no era para menos. El acontecimiento que muchos deseaban, la noticia que muchos esperaban ver en los medios y, sobre todo, ese rumor que cada año que pasaba más fuerza tomaba, hoy por fin se ha materializado. El sueño de muchos se ha hecho realidad esta mañana cuando los alemanes anunciaban la tan ansiada reunión con Michael Kiske y Kai Hansen.

LA NOTICIA

Aunque antaño esto era impensable, en los últimos años era de esperar que esto ocurriera tarde o temprano. Ya en 2008 Hansen y Weikath limaban toda aspereza y se reunían en aquél Hellish Rock donde la banda liderada por Hansen, Gamma Ray, abría para Helloween en su gira del Gambling With The Devil. Cada noche, juntos acababan el show en los bises tocando Future World y I Want Out. Había química entre Kai y sus antiguos compañeros y lo demostraron en cada actuación. Aunque años antes ya Kai compartió escenario con Helloween en el famoso festival Wacken en el año 2004 tocando algunos temas clásicos juntos, fue a partir de este Hellish Rock donde empezó a fraguarse una futura reunión. Pero hilando fino, fue definitivamente con Michael Kiske, su reconciliación con el Metal del que tanto renegaba y su vuelta a los escenarios, cuando la idea de reunirse ya iba convirtiéndose en un proyecto a corto o medio plazo. Ya han pasado más de cinco años de la vuelta de Kiske a la palestra. Han tenido todo un lustro para hablar, proponer ideas, darse tiempo para meditarlo, volver a hablar y por fin, como hoy mismo se ha hecho saber, todo ha desembocado en lo que muchos esperaban. Ya está en marcha PUMPKINS UNITED WORLD TOUR 2017/2018.

Comprensiblemente, esto se llevaba fraguando desde hacía tiempo, no es algo de un día para otro como el que dice. Pero era lógico que se dejara para más adelante debido a los proyectos de cada músico. Recordemos que Kiske estaba bastante comprometido con Place Vendome, más aún con Unisonic, Amanda Somerville y sobre todo con Avantasia y su exitosa gira. Lo mismo sucedía con Kai Hansen y su entrada en Unisonic y con Helloween y su última gira presentando el que es ya su decimoquinto álbum de estudio, My God-given Right. A esto hay que sumarle la ya conocida por todos aversión mutua entre Weikath y Kiske. Pero el tiempo lo cura todo (o la pasta, la pasta también cura muchas cosas) y los dos habrán limado más que asperezas para subirse juntos a las tablas. Imagino que entre ellos dos no habrá nunca el feeling que hubo, pero si han hecho esto es porque son profesionales y porque algo de ilusión les hará ¿no? No creo que sea todo por la pasta. No podemos dudar de la profesionalidad de estos alemanes, si han presentado este proyecto juntos es porque están plenamente convencidos de que van a mostrar algo muy bueno.

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QUÉ ES LO MÁS IMPORTANTE QUE DEBES SABER DE ESTA REUNIÓN

El comunicado es largo y lo podéis leer pinchando en este enlace, pero son tres las cosas más importantes que por ahora, se puede leer respecto a la reunión. La gira titulada PUMPKINS UNITED comenzará en octubre de 2017 y su primer show será en Brasil. Helloween desde siempre ha tenido una vasta y calurosa acogida en tierras brasileñas y quieren empezar este nuevo proyecto a lo grande. Su último DVD fue grabado mayoritariamente en Brasil y no me extrañaría que grabaran algunas tomas allí. Porque es obvio que de esta reunión dejarán constancia en un CD/DVD. Pero eso ya es otra historia. Otro dato importante es algo que, desde que se rumoreaba todo esto, resultaba bastante obvio tenerlo en consideración, y me refiero a que los tres, Kai, Kiske y Deris, estarán juntos y llevarán la voz cantante, nunca mejor dicho. Algunos vaticinaban que al ser el 30 aniversario de los míticos Keepers, Andi no estaría en esta reunión. Pues se equivocaban. Como también se equivocaban los que decían que Roland Grapow y Uli Kusch podrían estar presentes. Aunque esto a mí me hubiera encantado. Me encanta Roland Grapow y mi etapa favorita de Helloween va de 1994 a 2000, estando él en la banda y siendo un miembro muy activo en cuanto a composiciones.

Pero el detalle revelado hasta la fecha respecto a la reunión que considero muy importante, es que los conciertos tendrán una duración de 3 horas. Tiempo más que suficiente para repasar gran parte de la excelente trayectoria musical de Helloween. Tiempo más que suficiente para que Michael Kiske se vuelva a lucir interpretando los temas que lo llevaron a ser una de las mejores voces de la historia del Metal y para que Andi Deris se centre exclusivamente en esos temas pertenecientes a los discos que ayudaron a resucitar a la banda. Tras esta noticia, las expectativas son muy altas, porque cada etapa tiene un encanto radiante. Walls Of Jericho con Kai Hansen, los Keepers, Pink Bubbles Go Ape e incluso Chameleon, (del que os hablaba hace poco en Anhelarium), con Michael Kiske y los grandes discos que Helloween ha ido sacando desde 1994 con Andreas Deris al frente, como Master Of The Rings, Time Of The Oath (que es el disco más vendido de Helloween), Better Than Raw, The Dark Ride…De esta gira de reunión puede surgir algo muy grande. Aún no hay fechas confirmadas. Pero, desde que esta mañana ha salido la noticia, ya han comenzado a circular nuevos rumores (sabia es la rumorología en este país) de que sólo será un concierto por país, algo que pongo en duda. Pero de ser así, está claro que Madrid o Barcelona se disputarán la enorme fortuna presenciar esta gira.

Son muchos discos, muchos temas emblemáticos entre tanto himno y mucho talento encima del escenario. Juntos harán un gran repaso a los temas más significativos de Helloween. Es imposible que alguien quede esta vez insatisfecho con un concierto de la banda y esto lo digo porque el tema de los set-lists ha traído de cabeza en estos últimos años a los seguidores de las calabazas. Porque si bien es cierto que en esta última gira el conjunto de canciones elegidas ha sido muy superior al de años anteriores, aún hoy día se dejan muchos grandes temas fuera, sobre todo de la era Deris. Y es Deris mejor que nadie quien los debe interpretar ahora en esta reunión. Cada uno debe exprimir al máximo su etapa en Helloween. Ganas no, lo siguiente, de que se acerque el momento. ¡Larga se me va a hacer la espera! Por mí me compraba ya la entrada y me plantaba en la cola del concierto. ¡Larga vida a Helloween!

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Helloween y su disco 7 Sinners
Unarmed – The Best Of (2010)
Mi etapa favorita de Helloween Better Than Raw – El mejor disco
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Helloween – Chameleon [1993]

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Es el disco más controvertido de la banda, por el cambio radical en su sonido y por lo que supuso para la trayectoria del grupo en sí. Un disco odiado por la mayoría y elogiado por muy pocos. Un disco muy incomprendido, como incomprensible fue el giro tan drástico en el estilo musical de Helloween, donde no sólo se distanciaron del Power Metal que ellos mismos se encargaron de concebir y presentar al mundo entero, sino que se alejaba directamente del Heavy Metal. Chameleon marcaría un antes y un después en Helloween. Este disco provoca que la banda se despedace, y no sólo en lo musical, sino en lo personal. Este sería el último disco de Michael Kiske en Helloween, como también lo sería para el batería Ingo Schwichtenberg, que dejaría la banda por sus problemas mentales y su adicción a las drogas. Ingo sufría esquizofrenia, no podía actuar con el grupo, la depresión se hizo mayor y dos años después, en 1995, se suicidó lanzándose a las vías del metro. Dicen que llevaba puesta una camiseta de Helloween cuando lo hizo. En paz descanse. Simboliza sin duda el fin de una era. ¿Simbolizaría también el fin de la banda? Muchos pensaron que sí, pero ocurrió todo lo contrario en 1994 con la llegada de Andreas Deris y ese disco, Master Of The Rings. Pero a partir de ahí, es otra historia.

La portada de Chameleon ya hacía presagiar a los fans que algo raro pasaba. Para mí, no es una portada tan horrorosa como muchos dicen. Pero es que estos Helloween de 1993 ya nada tenían que ver con los de los Keepers. Absolutamente nada.  Posteriormente, gracias a entrevistas que los miembros de la banda concedieron a lo largo de los años venideros, se supo que ninguno estaba contento con la dirección musical que había tomado la banda. Kai Hansen había dejado Helloween pocos años atrás, en 1989. Para Kai, Helloween se alejaba de lo que él había ideado. Michael Weikath y Michael Kiske tomaron el timón del barco, y en ambos recaería el peso compositivo a partir de entonces. Weikath lamentaba el giro que había dado la banda desde Pink Bubbles Go Ape en 1991 y había perdido el control del grupo del cual él era el líder. Y Kiske, cada vez sentía más desapego por el Heavy Metal. Entre un ambiente tenso y enrarecido por notables diferencias entre los miembros del grupo, publican Chameleon. ¿Quisieron alejarse del Heavy porque veían que ya no pegaba tanto como antes? Recordemos que era la época en la que el Grunge se abría camino a pasos agigantados. El foco de atención ya no estaba puesto exclusivamente en el Hard Rock y el Heavy Metal como en los años ochenta. Sea como fuere, Michael Weikath llegó a decir que la banda casi muere en esos días. Habían perdido a muchos fans y tenían que retomar de alguna manera esa senda de la que, por una razón u otra, se habían extraviado.

Muchos grupos legendarios han experimentado con su música, y como melómano, es algo que yo personalmente no lo veo mal. El problema aquí es que Helloween quizás experimentó demasiado pronto. Acababan de deslumbrar al mundo con sus Kepeer Of The Seven Keys Part I y Part II, y aun alcanzando una gran popularidad, aún les quedaba para consagrarse y afianzarse como una banda gigante, de esas que jamás pierden seguidores hagan lo que hagan y pase el tiempo que pase. Quizás si Chameleon hubiese sido un disco en paralelo a otro del calado de los primeros, pero no, parecía ser el nuevo rumbo musical de la banda. De hecho lo era. Y a las pruebas me remito, cuando Helloween a finales de 2009, poco antes de anunciar su 7 Sinners, lanzó Unarmed, un disco experimental en el que llevaron sus canciones más emblemáticas a otros terrenos musicales, nadie se rasgó las vestiduras. Era simplemente eso, un disco anecdótico y desenfadado. Pero no fue así en aquellos días de 1993. La banda estaba de capa caída, sin ideas y, sin mucha visión de futuro.

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Han sido muchas las veces que he sentido el impulso de escribir sobre Chameleon. Los que me conocen saben de mi pasión por los de Hamburgo, es mi banda favorita, y después de siete años con este blog, ya iba siendo hora de que me pusiera manos a la obra con este disco que a mí, os confieso, me entusiasma. Mi etapa favorita de Helloween son los años con Andreas Deris al frente, pero soy un incondicional de la banda al completo y disfruto como loco con todos y cada unos de sus discos. Y este Chameleon desde el primer momento me gustó y lo consideré una obra a valorar. Es un buen disco de Rock. El problema con este disco es que está estigmatizado de por vida. Pero es un disco que firmarían muchas otras bandas e infinidad de músicos. Chameleon posee una gran calidad técnica y también compositiva, no es un disco hecho a lo loco. El problema es en el momento en el que fue concebido. Apreciamos en él un gran trabajo a las cuerdas por parte de Weiki y Grapow, ambos, dos virtuosos de la guitarra. Y qué decir de Kiske. Él es un sello de calidad, su voz, una de las mejores de la historia del Heavy Metal (y me atrevería hasta decir que del Rock), se luce como siempre y pone los vellos de punta. Pero no sólo derrocha calidad con su voz, sino en la composición, pues cuatro de los temas que componen el disco llevan su firma y, creedme, son los mejores. Kiske dejaba ver a todos en qué campo se sentía mejor jugando. Este trabajo oscila entre diversos sonidos, llegando a momentos algo progresivos, pero su base es el Hard Rock y el Pop. Chameleon comienza con el tema First Time, el tema más rockero y rápido del disco. Compuesto por Michael Weikath, es un tema que recuerda los momentos más Happy Metal de la banda, algo muy distintivo en ellos. Es rápido, con buenas guitarras y estribillo más que decente. La canción recuerda a los temas que alberga Pink Bubbles Go Ape, y de hecho, podía pasar perfectamente por un tema de ese disco. Suena igual. Es a partir de la segunda canción donde encontramos a unos Helloween difíciles de reconocer. When The Sinner es el single elegido para presentar Chameleon y fue Kiske quien lo compuso. Para los que hayan explorado los discos en solitario de Michael Kiske, podrá comprobar cómo era esto lo que él anhelaba hacer. Este tema me recuerda a los temas de sus primeros discos, sobre todo al Instant Clarity, publicado en 1995 o Readiness To Sacrifice, de 1999. El tema se caracteriza por la utilización de instrumentos de viento y arreglos orquestales que la hacen atípica como poco para una banda como Helloween que venía haciendo lo que venía haciendo. El tema además posee un buen solo de guitarra.

Le sigue I Don’t Wanna Cry No More, compuesta por Grapow. Durante años he mantenido mi deseo de escuchar este tema en directo, pero el tema de los créditos hace que sea imposible. Grapow dejó la banda por culpa de Weikath, que lo echó a él y a Uli Kusch de una manera algo rastrera (enviándoles a ambos unos emails donde les comunicaba que prescindía de sus servicios) y claro está, escuchar esta canción se hace harto difícil. Mantuve durante mucho tiempo mi deseo de escucharla en la voz de Andi Deris, que sin ser este mejor vocalista que Kiske, a las baladas les impregna mayor sentimiento. Es un medio tiempo que cumple con creces. Esas guitarras acústicas dotan a la canción de un ritmo atractivo y el estribillo y la letra resultan muy melancólicos y melosos. Helloween tiene temas de este corte con mucho más feeling, pero este tema lo disfruto bastante. Es de los mejores temas que contiene Chameleon. Cuarto tema del disco, Crazy Cat, de nuevo de Roland Grapow, un tema jazzero y gamberro que lo pongo en un pedestal por la labor en las cuerdas, que me parecen un prodigio por cómo suenan. No es un gran tema, pero se deja escuchar.

Giants, compuesta por Michael Weikath, sí la tocaron en directo estando ya Andi Deris como frontman del grupo en su gira del Master Of The Rings. Con Deris suena de escándalo, lo siento por los más acérrimos de Kiske, pero creo que Giants es la única canción de la era Kiske que Deris mejora. Esto no quiere decir que con Kiske no me guste, todo lo contrario. Son dos cantantes muy distintos, dos registros muy distintos, y con los dos, el tema es portentoso, pero el halo que le impregna Deris me emociona más. Este tema mejora en su segunda mitad, aumenta el tempo y por supuesto, el final que aporta Kiske es bestial. Él y sus vibratos, únicos. Kiske es el cantante más imitado y nunca igualado que conozco dentro de la escena metalera. Impresionante. Windmill es el siguiente tema del álbum, una nana compuesta por Weiki. Sí, leen bien, es una nana, y ellos mismos lo reconocen. Fue compuesta con esa intención. Llamadme ñoño, pero a mí me encanta. Esta es ya la segunda balada que nos encontramos en el disco y disfrutamos de la armoniosa voz de Kiske en sus estribillos, apreciando los cambios de registro que tiene este hombre en su voz. Aumentan los decibelios con Revolution Now, otro tema de Weikath y que lastimeramente no han vuelto a tocar en directo. Me encandilaría escucharla, es el tema con más fuerza del plástico e intuyo que sería de lo más coreable en directo. Este tema vuelve a encerrar en su interior otro gran trabajo a las cuerdas, Roland y Weikath se lucen que da gusto. Con In The Night vuelve Kiske a las riendas en la composición. De nuevo Kiske nos deja una prueba de lo que sería su trayectoria como solista. Es un tema nuevamente muy atípico y, sobre todo, osado a sabiendas de quiénes los escucharían.

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Llegamos a las últimas canciones de Chameleon con un tema épico que no han sabido sacarle más partido, una pena. Music es un tema portenoso, de un trabajo técnico sobresaliente. Compuesta por Roland Grapow, creo que por todo lo que abarca, es el tema más meritorio del disco. Por la labor de Kiske, las tremendas guitarras que suenan, la energía en los parches de Ingo, las notas de teclado y esos toques progresivos. Una maravilla de canción. Step Out of Hell descorre las cortinas del Rock más progresivo. De nuevo es Grapow quien está detrás de esta canción, un tema enérgico y arrojado. Es comprensible la reacción de muchos fans. Si no llega a ser por la reconocible voz de Kiske, nadie diría que está sonando Helloween. Roland consiguió encauzar su carrera musical fundando Masterplan junto a su amigo Uli y dejando grandes discos para la historia. Lástima que la gasolina se le haya agotado desde hace ya años. Es un buen compositor y lo ha demostrando con creces.

I Believe es el mejor tema de Helloween compuesto por Kiske. Eso otro tema glorioso. Para mí está difícil elegir qué tema es el mejor. Pero entre Music, I Believe y Longing, está la cosa. El cometido de Kiske en la composición de esta canción es extraordinaria, pero más lo es su voz en ella. Es un derroche de talento y sentimiento. Puedo afirmar que es la balada en la que más sentimiento pone Michael Kiske de todas las que le he escuchado. Y cerrando este Chameleon, Longing, donde Kiske nuevamente es el compositor. ¿La canción? Yo me atrevo a decir que es de las mejores de la etapa de Kiske en Helloween. Longing mantiene la expectación y oscila entre unos pasajes instrumentales sorprendentes. Esta canción, como alguna de las anteriores, no suena a Helloween, pero son grandes temas de Helloween. Existen caras b de Chameleon, temas bastante desenfadados y muy hard rockeros como I Don’t Care You Don’t CareAin’t Got Nothin’ Better la cual me gusta bastante. Y las instrumentales, la blusera Red Socks and the Smell of Trees y Oriental Journey. Roland acostumbraría en Helloween a delitar en los b sides con temas instrumentales.

¿Qué hubiera pasado si …

…con esta formación Helloween hubiera seguido en esta senda musical?

Ese ‘¿Qué hubiera pasado si…?’ es desde luego infinito y abierto a mil conjeturas. Quizás Helloween hubiera lanzado más discos de este calibre, pero desde luego, con el tiempo se habría convertido en una de esas bandas que en sus conciertos no congregan a más de cien personas en un bar. O quizás, se hubieran convertido en una banda tributo a Duncan Dhu. Ahora en serio, dada la situación de la banda, poco futuro se les veía juntos.

…siguiendo con Kiske y Roland en la banda, hubiera vuelto a la senda del Power Metal?

Por supuesto tampoco lo sabremos. Pero de ser así, seguro que hubieran parido grandes discos, porque calidad para ello había, y de sobra. Pero lo que no habían eran ganas y buen rollo entre ellos. Era el fin de una época. Era renovarse a morir, y la solución por todos es conocida. Quizás si no hubieran tomado la decisión de seguir adelante con un nuevo cantante como fue con Andi Deris, la banda alemana Helloween hubiera dejado de existir por el rechazo de sus fans y la desgana de sus integrantes.

¡Larga vida a HELLOWEEN!

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AVANTASIA en Madrid. El mejor concierto al que he asistido en toda mi vida

Toby, Atkins y Kiske. Como podéis comprobar, viví el concierto muy de cerca

Toby, Atkins y Kiske. Como podéis comprobar, viví el concierto muy de cerca

Llevo desde los catorce años asistiendo a conciertos y estoy a punto de cumplir treinta. Son muchos años yendo a conciertos y jamás me había sentido como el domingo pasado viendo el show de AVANTASIA en Madrid. Tres horas y cuarto de concierto y trece estrellas del Rock encima del escenario. Cuando digo que es el mejor concierto al que he asistido en mi vida no lo digo sólo por lo bien que sonaba el directo, las voces, los instrumentos o por lo mucho que me gustaban las canciones, lo digo por la energía que trasmitía cada uno de los artistas que formaban semejante plantel. No se comportaban como meros invitados, sino como lo que son, una pandilla de amigos que henchidos de ilusión y ganas se juntan para tocar buena música. Toda esa energía que trasmitían se fusionaba con la ilusión del que va a asistir a un concierto deseando que empiece. La química entre esos artistas y los que allí nos encontrábamos, era única. Uno no podía esperar menos sabiendo que se daban cita a tantos artistas de renombre en la escena Rock/Heavy. Ah, y antes que se me pueda olvidar, semejante concierto a un módico precio de 40 euros. Nada, pero que nada mal. Llevo enamorado de AVANTASIA desde el lejano año 2001 que disfrutaba vehementemente de aquella ópera prima, The Metal Opera Part.I, su alter ego fuera de EdGuy. Desde que tenía catorce años no he dejado nunca de escuchar el primer disco de AVANTASIA, es de los discos más significativos para mí, un imprescindible en mi vida. Con el paso de los años ese ambicioso proyecto que veía la luz a principios de la década pasada se iba convirtiendo poco a poco en todo un emblema del Metal actual hasta convertirse en lo que es hoy, un transatlántico del Heavy Metal, el espectáculo más esperado por todos los fieles de esta música, al menos en Europa. Durante todos estos años Tobias Sammet ha demostrado lo que muchos ya pensábamos hace quince años, que él es un genio de la música y que él es el futuro de esta música. Esto mismo tuve la suerte de decírselo en persona en el verano de 2006, cuando disfrutaba del Metalway de Jerez.

El concierto fue impresionante, insuperable. Los músicos y los cantantes congeniaban con el público como si nos conociéramos de toda la vida. A las ganas y energía de estos artistas, sumémosle las canciones que se sucedían una a otra y lo bien que sonaban en directo. Hablo ahora de los temas que componen el mundo de AVANTASIA, dejando un poco bastante olvidado la segunda parte de su Metal Opera, el setlist estaba compuesto de temas desbordantes, desde su primer trabajo hasta los últimos, haciendo en éstos más hincapié y dejando las canciones más emblemáticas de los clásicos para la recta final. Cada canción era recibida con mayor ímpetu que la anterior, porque cada uno de los temas que sonaban eran una ola que crecía más y más. Temazo tras temazo, temazo tras temazo. Los que conocemos bien la discografía de Sammet con AVANTASIA sabemos de sobra que este proyecto está repleto de canciones hímnicas, de estribillos poderosos y melodías que no se te quitan de la cabeza. Yo personalmente tomé la opción de no saber qué setlist venían trayendo, quería que la sorpresa fuera mayúscula y sentirme más apasionado al escuchar los primeros acordes de cada canción. No es la primera vez que lo hago y, si eres un asiduo de los conciertos, créeme, es un subidón.

El gran Bob Catley

El gran Bob Catley

Antes de detallar la que fue una velada para el recuerdo, quiero dedicarle esta humilde crónica a mi amigo Néstor, que vino desde Ferrol para disfrutar juntos de este grandísimo concierto y con el que me lo pasé en grande,  es todo un señor del Norte, y a mi querida Jazmín, por desear haber estado conmigo esa noche, pero que lo estará más adelante en muchos conciertos más, de eso no hay duda. Michael Kiske es la voz del Power Metal y una de las voces más prodigiosas. Qué barbaridad. Esto me daría para mucho de qué hablar, porque bien es cierto que su vuelta a los escenarios es de hace unos pocos años y su voz no ha sufrido largas giras durante décadas, conservando así una voz que recuerda por momentos a la de aquél Kiske de dieciocho años que con su enorme melena y llamativos pantalones iba de gira por medio mundo presentando los Keepers. ¿Qué hubiera pasado si no le hubieran expulsado de Helloween? ¿Y si durante tantos años no hubiera renegado del Metal? ¿Dejó perder tanto talento? Esto es harina de otro costal, y aquí vengo a hablaros del excelente concierto de AVANTASIA. Pero lo siento, para muchos, este tipo ha sido el cantante de muestra adolescencia. Y es por eso que tras deciros que con Michael Kiske todos lo flipamos en colores, sin desmerecer a ninguno de los que en ese escenario daban lo mejor de sí, tengo que deciros que Jorn Lande fue el amo de la noche. No me lo esperaba, nunca había visto a Jorn Lande en directo y me dejó impresionado. Todos tuvieron su protagonismo, Tobias Sammet supo ser un buen anfitrión y supo tejer la función de manera que cada uno de ellos se luciera como mejor sabe. Pero, Jorn Lande y Michael Kiske fueron los dos colosos de la noche, y si no que venga alguien y me lo discuta.

Tobias Sammet estaba pletórico, su rostro siempre sonriente exhibía satisfacción, parecía sentirse como un padre orgulloso de ver triunfar a su hijo. Ya son siete discos, señor Tobias, siete discos de AVANTASIA y todos de una calidad casi inalcanzable para la mayoría de artistas y grupos de este estilo. Muchos tenemos que esperarnos a que salga lo nuevo de AVANTASIA para poder gozar de canciones con semejante fuerza y melodías. Durante aquella noche, Tobias sonreía, miraba al público con gestos de sincero agradecimiento, siempre amable, pero también era muy visible la admiración con la que Toby se dirigía a sus invitados, cómo los miraba y cómo les hacía participar dándoles su merecido lugar en el escenario. El genio de Tobias Sammet disfrutaba en el escenario de la compañía de artistas que fueron y son sus ídolos, como el entrañable Bob Catley, Eric Martin o Michael Kiske. Se sentía privilegiado por ver hasta dónde ha llegado lo que comenzó siendo un disco de colaboraciones hace casi veinte años, y lo que es ahora. Y seguramente también se sintiera asombrado, desde luego bien lo parecía, tanto como nosotros, al ver toda esa la magia que se creaba en el ambiente. Yo particularmente jamás había visto algo así en un concierto, nunca había visto tanta comunión entre los músicos y el público. Tobias sabía que eso no se veía todos los días. Además, Sammet cantó muy bien, aguantó esas tres horas y cuarto sin que se le fuera la voz, cosa que ya le ha pasado en ocasiones anteriores, pues en directo su voz no es la de antes. Yo ya le he visto cuatro veces y ésta ha sido la mejor noche que le he visto.

Herbie, Lande y Eric

Herbie, Lande y Eric

Las puertas del recinto se abrieron quince minutos antes de lo previsto, a las siete menos cuarto, pero a las ocho menos un minuto, cuando la sala estaba ya repleta de gente, las luces se apagaron y dio comienzo un concierto que nunca olvidaremos. Era la segunda función en La Riviera, la noche anterior habían reventado el aforo de la sala y la anterior habían hecho lo mismo en Barcelona. Tres noches seguidas de trabajo, más de nueve horas de concierto en tres noches seguidas. Mi temor era que se les notara el cansancio, y qué memo fui al pensar eso, porque a las ocho de la tarde sonó Mystery of a Blood Red Rose y de ahí en adelante, no cerraría la boca durante todo el concierto. Me tuvieron más de tres horas embobado, emocionado, efusivo e infatigable, si por mí hubiera sido, nada más terminar el concierto les habría pedido que lo comenzaran de nuevo, eso era sensacional. Tras interpretar la canción con la que se presentaron a Eurovision, comenzó el segundo tema de la noche, Ghostlights, junto a Michael Kiske. Al verle salir al escenario, con sus típicas poses y esa voz única, la gente se volvió eufórica. Yo era la primera vez que veía a Kiske en directo y fue una toda una experiencia para mí. Y llegados a este punto no puedo olvidarme de los grandes músicos como Sascha Paeth, guitarrista y productor que durante todo el concierto se mostró sonriente y con toda profesionalidad llevó el peso de musical del concierto junto a Oliver Hartmann, haciéndonos disfrutar con sus magníficos solos de guitarra. Comenzó Invoke the Machine y era tiempo para el gran Atkins, líder de la banda Pretty Maids. Sigo a esta banda desde hace años pero nunca he tenido la oportunidad de verles en directo. Y ahí estaba el señor Ronnie Atkins, como si fuera su primer concierto, totalmente entregado. Tal era su actitud que se llevó todos mis vítores, me encantó cada vez que salía al escenario. La actitud de un viejo rockero por el que no pasan los años. Mientras, debo hacer mención a la bellísima Amanda Somerville, pues, aunque luego tendrían mayor protagonismo, durante todo el concierto se dedicó, junto a Herbie Langhans, a hacer los coros de las canciones en la parte posterior izquierda del escenario. Amanda no paró de sonreír y de mover su preciosa melena rubia. Su presencia daba más brillantez y notoriedad a este espectáculo.

La bella Amanda Somerville

La bella Amanda Somerville

Y ahora, junto a Atkins y Kiske en el escenario, Tobias Sammet presentó Unchain the Light, otro de los grandes temas de su último trabajo Ghostlights. El principio de esta canción me viene genial para hablaros ahora de un par de músicos que se llevaron la admiración de todos los allí presentes por su entrega y buen rollo durante el show, y me refiero al teclista Miro Rosenberg, que sentado junto a Herbie y Amanda, inundaba nuestros oídos de melodías y se mostraba siempre simpático, como simpático y bastante loco es Felix Bohnke a los parches. Batería de EdGuy desde 1998, lo es también en AVANTASIA y tuvo momentos bastante graciosos a lo largo del show. Nosotros estábamos en cuarta fila, justo delante de la batería y nos hartamos de doble bombo. Comenzaba acto seguido el que sería uno de los momentos más agradables del concierto, ver aparecer por el escenario al señor Catley (Magnum) interpretando ahora el tema A Restless Heart and Obsidian Skies. Con 68 años ahí estaba Bob, con esa elegancia casi decimonónica y con esa voz tan peculiar, interpretando uno de los temas más bonitos de AVANTASIA junto a Tobias Sammet. Lloré, os lo confieso, en este momento, sobre todo justo al estribillo, lloré. Y tras este idílico momento, comenzaron los acordes de The Great Mystery y juntos volvieron a dejarnos el corazón como un puño. Impresionante. Creedme, es difícil escribir al detalle lo que uno podía sentir en ese momento.  Si ya me encontraba cerca del escenario, como el que no quiere la cosa me iba acercando más, ambicioso, quise sentir más de cerca lo que jamás olvidaría. La actitud del señor Catley a sus casi setenta años era excelente, y ya quisiéramos muchos llegar a esa edad así.

Y a continuación, otro momentazo de la noche, comienza a sonar The Scarecrow y entra en escena el que sería el jefazo mayor durante toda la noche, el gran Jorn Lande. Repito que no pretendo desmerecer a los demás, pues sería imposible a la par de estúpido por mi parte, pero Jorn Lande nos guardó a todos en su bolsillo e hizo lo que quiso. Este hombre hacía que cada vez que pisara el escenario no quisieras apartar la vista de él, pues a cada instante le ponía una entrega y una pasión descomunal. Y con toda esa energía, dieron paso a otro plato fuerte, Lucifer. En esta ocasión la voz rasgada de Lande se cubría de todo sentimiento para dar comienzo a una canción que luego se torna rápida y contundente. Uno de los mejores temas del último disco. A continuación uno de los tantos momentos cómicos del show. Oliver Hartman intentaba darle lecciones de acordes a Sammet a lo que éste se mostraba arrogante como sabiéndolo hacer todo. Tras ello, Oliver ya no sólo se lució con las cuerdas, sino que también lo hizo como cantante, ahora con el tema The Watchmakers’ Dream, perteneciente al penúltimo trabajo, The Mistery Of Time. Tras esto, juntos dieron paso al que fue otro de los momentos más emotivos para mí. Las luces se apagaron, una pequeña luz iluminaba la escalera central situada en el escenario, y ahí estaba, uno de mis cantantes favoritos, Eric Martin (Mr.Big) dando comienzo a What’s Left of Me una de las canciones más bonitas de AVANTASIA, perteneciente al mismo disco que la anterior. Era la segunda vez que disfrutaba de la voz de Martin en directo, pero esta ocasión era algo más especial, era una noche muy especial, demasiado única. Ver a tantos grandes cantantes juntos. Qué maravilla, amigos míos. La inigualable y extraordinaria voz de Eric retumbaba en nosotros para luego aparecer Sammet y encumbrar aún más esta preciosa canción.

Sascha y Oliver

Sascha y Oliver

Sutilmente se dio paso al que sería otro clímax de la noche, The Wicked Symphony, canción que congregó a Oliver Hartmann, Jorn Lande, Amanda Somerville, Herbie Langhans y Eric Martin (en esta ocasión sin Tobias Sammet) y que hizo las delicias de todos los allí presentes. Era turno ahora para Draconian Love, uno de los nuevos temas del último disco y que a las primeras escuchas recuerdo que no me convenció. Luego le tomé el gusto y sobre todo, me acabé enamorando de la voz de Herbie, que hasta la fecha, me era totalmente desconocido. Su momento en el concierto me sirvió para, cómo no, volver a deleitarme pero también, para conocer a otro artista más. Herbie Langhans y su portentosa voz me ha llevado a conocer un grupo que se me había escapado por completo, Sinbreed, que recientemente han presentado nuevo disco, Master Creator. Volvería el orgasmo colectivo en esta ocasión con Farewell interpretado ahora por Amanda Somerville de la mano de Michael Kiske y Tobias Sammet. Poco puedo deciros de esta canción que no sepáis ya, solo que en directo te deja el vello de punta desde el primer segundo hasta que acaba. Alucinante. Como alucinante fue el siguiente tema, Stargazers, mi preferido de Angel of Babylon y que contó con la participación en el escenario de Kiske, Atkins, Lande y Hartmann y que fue de los más grandes y mejores momentos de la noche, porque justo después, llegarían con Shelter from the Rain con Kiske y Catley a las voces. Como podéis comprobar, son grandísimos temas que se suceden uno a otro, haciendo que la euforia no cesara ni por un instante. Como ya comentara en mi reseña del Ghostlights no hace mucho, AVANTASIA es de esas pocas máquinas generadoras de majestuosos e inigualables temas, de esos que muchos grupos darían lo que fuera por tener en sus discos, una máquina que se mueve por el accionar de una manivela sujeta por el que es el personaje más perspicaz y extrovertido de este mundillo del Rock/Heavy a día de hoy, Tobias Sammet. 

Tras la epicidad y la veleidad de Shelter from the Rain, le llega el turno a The Story Ain’t Over donde vemos a Catley en el escenario interpretando uno de mis temas favoritos de los últimos discos de AVANTASIA. Tras dos horas de concierto, aún estaba algo lejos de acabar, y Let the Storm Descend Upon You, el que por unanimidad es el mejor tema del último disco, comenzaba. Lande y Ronnie Atkins elevaron este tema a mayor categoría con su interpretación en directo y fue otro de esos momentos cumbres de la noche. Y siendo el jefe Lande de nuevo el protagonista, que además, entre canción y canción, se dirigía a nosotros con amables palabras, nos regocijamos con el que es mi tema favorito, Promised Land. Todos los temas sonaron estupendamente pero este fue el que más, lástima que este concierto no esté gravado en DVD con alta calidad porque fue verdaderamente exultante. Esta actuación fue el preludio de otro de los platos fuertes de la noche, Reach Out for the Light, con un Michael Kiske entregadísimo, haciendo alarde de su chorro de voz y mostrando a todos por qué él es y será la voz del Power Metal. Tras esta canción hubo una pequeña pausa donde Tobias bromeaba con el público sobre la manera de cantar de Kiske. Y acto seguido, la canción que da título a este proyecto,  la canción que nos hizo enloquecer en nuestra adolescencia, la que más nos hizo soñar y vibrar, Avantasia. Entre mis recuerdos, aún me veo con total nitidez, siendo aquel adolescente que con temas como este se adentraba en una senda que me conduciría a un frondoso bosque del que jamás querría salir, un pequeño paraíso musical llamado Heavy Metal. Tobias Sammet, entre otros, tiene la grata culpa de provocar en mí esta pasión interminable de querer disfrutar mientras viva de este estilo de música.

Sascha y Michael Kiske

Sascha y Michael Kiske

Los últimos pases eran para Twisted Mind, mi tema favorito del álbum The Sacrecrow, interpretado por Eric Martin y Atkins. Disfrute como un poseso, creedme. Escuchar esta canción con Eric Martin fue para mí algo bestial. No dejaba de dar botes y cantar a grito pelao el estribillo. Tras esta enorme canción, Eric se quedó unos minutos bromeando con Toby, diciéndole que la música de éste estaba muy bien, unos temas cojonudos, pero todos hablaban de dragones, y…¡Ninguno hablaba de sexo! ¿Por qué no hay sexo en tus canciones, Toby? ¡Enorme, Eric! Y así es como se dio paso a Dying for an Angel, canción que otrora cantara Klaus Meine (Scorpions) y que ahora, en mi opinión, mejoraba con la voz de Eric Martin. Su versión la hizo aún más preciosa dejándonos a todos atónitos. A mí al que más.

Cuando ya llevábamos tres horas de concierto, se plantó Sammet en mitad del escenario para cantar Lost In Space, también, otro de los mejores y más demandados temas de AVANTASIA y que personalmente me trae unos muy bonitos y buenos recuerdos. Aprovechó Tobias ese momento para presentar al elenco de artistas que lo acompañaban. Tras ello, la manera de finalizar un show así tendría que ser por todo lo alto y Tobias no supo elegir mejor cómo hacerlo. Estuvo de lo más acertado haciendo que todos se subieran al escenario para cantar juntos un Sign of the Cross y The Seven Angels, ambas canciones entremezcladas como si de una sola se tratase. Cuando los trece artistas se subieron juntos a cantar Sign Of The Cross no hubo en la sala un corazón que no latiera con fuerza, pero cuando sonó el estribillo de The Seven Angels interpretado por 13 estrellas del Rock, no hubo una sola alma allí presente que no se dejara llevar a la locura.

Escuchando The Seven Angels como jamás lo habría imaginado

Escuchando The Seven Angels como jamás lo habría imaginado

¡Un concierto apoteósico! Hasta la fecha, el mejor concierto al que he ido en mi vida.