Kingdom Come y el majestuoso Superman de Alex Ross
El origen de uno de los mayores cómics de la historia
Cada viñeta de este cómic es un cuadro a venerar. Una verdadera muestra de arte en el mundo del cómic. Que no resulten exageradas mis palabras. Compruébalo tú mismo. Ningún fan de este arte puede perderse un cómic así, y menos si te apasionan los cómics de superhéroes. Pero no es sólo el dibujo lo que hace que esta obra sea un must have de cualquier coleccionista de cómics. Es también por su gran guion, por la historia tan elaborada que encierra sus viñetas.
Corrían los años 90, poco tiempo atrás Alan Moore había triunfado como las bellotas con sus peculiares héroes de Watchmen y en un primer momento él sería el encargado de poner argumento a esta obra. Pero por causas que al menos yo desconozco y de las cuales nada oficial he encontrado por la red, se rechazó esta primera idea y el guion pasó a manos de Mark Waid conocido guionista estadounidense de cómics de superhéroes. Muchos se preguntan si esta obra sería más notoria a día de hoy si finalmente Moore hubiera sido el encargado del guion. Puede ser. Pero yo no cambio nada de este cómic. Para mí es perfecto tal y como es. Desde la primera hasta la última página, sólo veo un cómic soberbio, de lo más atrayente y horrorosamente imprescindible
Como he dicho, corrían los años 90 y los cómics habían evolucionado hacia derroteros un tanto insulsos. Parecía que en los cómics de aquellos días lo único y verdaderamente importante era dibujar corpulentos superhéroes repartidores de hostias a diestro y a siniestro. Verdaderamente la trama la dejaban en un segundo plano. Una moda que no tardaría mucho en desaparecer. Así, en 1996 y bajo el sello de Elseworlds, la editorial DC Comics publicó la obra que hoy os presento en Anhelarium, Kingdom Come.
Su argumento: la ausencia de valores
Su historia nos muestra a un Superman ya retirado, apartado de todo y de todos. Tras su marcha, se abrieron paso al mundo una nueva ola de héroes encabezados por Magog. Unos héroes que tienen una especial visión de la justicia, impartiéndola de la manera más violenta y amenazante. La sociedad no miró con malos ojos a estos nuevos justicieros, pero con el tiempo el miedo se apodero de todos. Nadie sabía lo que serían capaces de hacer y dónde estarían sus límites. Tal es la falta de escrúpulos de estos nuevos salvadores y tantas las víctimas inocentes que dejan a su paso, que hasta villanos de la talla de Lex Luthor, entre otros, lideran el Frente de Liberación de la Humanidad, para así, en esta ocasión, poder acabar con el predominio de los súper poderosos.
Los valores que encarnaban los superhéroes de días pasados han desaparecido. Es por ello que la Liga de la Justicia se ve forzada a regresar, Superman, Batman, Wonder Woman se ven obligados a salvar al mundo una vez más. La historia tiene notorias reminiscencias bíblicas ya que toda la trama se ve encuelta en una atmósfera apocalíptica. Es por eso que el libro de de las Revelaciones, último libro del Nuevo Testamento, hace de partitura en los acontecimientos de Kingdom Come.
Así, alejándose del estereotipo de los superhéroes que se veían en los cómics de la década de los 90, en 1996, el dibujante Alex Ross y el guionista Mark Waid presentaron este comic, cuyos superhéroes lucían de manera más realista y con un claro aire vintage. Nada que ver con los ciclados y corpulentos personajes que tanto bregaban en las viñetas por aquél entonces. Pero no por ello encontrarás unos superhéroes vulnerables o menos poderosos, nada más lejos. Precisamente Superman con el tiempo, al estar sometido durante años y de manera ininterrumpida a la exposición del sol, se ha vuelto más poderoso, tanto que llega a ser inmune a la kryptonita.
Un cómic convertido en obra de culto al instante y que no puedes dejar pasar.
La historia trata de manera bastante profunda la existencia de los superhéroes. Personajes como Batman o el mismísimo Superman recibirán una cura de humildad, pues éstos nunca han estado exentos de errores. Impartir justicia no se consigue sólo con lucir un traje y una máscara. Nadie dijo que fuera fácil y mucho menos que no trajera graves consecuencias.
El Superman de Alex Ross
Alex Ross tiene una peculiar forma de trabajar. Este artista se inspira en amigos y familiares para crear sus dibujos. Para la ocasión, contó con su viejo amigo, Frank Kasy, tomándolo como modelo para inspirarse en su sensacional e imponente Superman. Lo que más destaco de este cómic es su dibujo. Es para mí una de las mayores expresiones artísticas dentro del género del cómic. Son muchos los dibujantes de cómic que realizan un trabajo espectacular en sus viñetas, como Jim Lee, Frank Miller o Neal Adams. Pero considero que Alex Ross da un paso más. Con sus dibujos, Ross eleva a una potencia este admirable arte de dibujar.
Como habrás podido comprobar con tan sólo haber echado un vistazo, esta versión de Superman refleja una imagen del Hombre de acero que se escapa de la primera que te llega a la mente al pensar en el kryptoniano. En esta obra el señor Ross nos presenta a un Superman bien entrado en años, curtido en mil batallas y afligido por la traumática muerte de Lois Lane. Además, la indulgencia y afabilidad han desaparecido de su fuero interno. En Kingdom Come vemos a un Superman más apático, un tanto desidioso, inexorable e intransigente por momentos. Un Superman que, ahora que podemos disfrutar de su última versión en las películas de Zack Snyder, me resulta mucho más imponente y monumental, uno que inpira mucho más respeto y esto es precisamente por la veteranía que los lápices de Ross han sabido reflejar.
Una obra grandiosa para un superhéroe legendario.

Batman. Blanco y negro
Un demonio de la noche, que se cuela cuando menos te lo esperas, un demonio que hace aterrar a los malvados, que se convierte en la peor pesadilla para un mortal. Con su enorme capa negra intimida a todo aquel que deambule con malas intenciones por las oscuras calles de la ciudad gótica. Ese demonio que nunca descansa, el demonio que hace que la noche sea suya. Batman, el caballero oscuro, siembra justicia cuando ésta parece haber desaparecido.
Siempre es un placer para mí leer cómics de Batman, pero hacía tiempo que no disfrutaba tanto como con Batman. Blanco y negro. No es de extrañar que uno disfrute tanto de esta lectura, pues los dos tomos que componen esta obra albergan diversas historias realizadas por grandes autores del cómic. Todos ellos, a su manera, rinden tributo a uno de los superhéroes más aclamados de la historia del cómic. Autores de la talla de Ted McKeever, Joe Kubert, Andrew Helfer, Dennis O`Neil o Bill Sienkiewicz entre otros.
Todas y cada una de estas historias cortas que podrás encontrar en ambos números te harán sentir algo, ninguna te dejará indiferente. La que más me ha impactado sin duda fue Dejar y tomar guionizada y dibujada por Dennis O`Neil, una historia corta pero intensa, desgarradora, como también lo es Luto Perpetuo de Ted McKeever (guión) y John Workman (dibujo), un pequeño relato contando en primera persona, de forma muy sentida, empática, muy conmovedora. Batman sufre continuamente por aquellos a los que no puede salvar, es el espejo donde se reflejan aquellas víctimas que para él, nunca caerán en el olvido.
Uno de los relatos más espectaculares es Buenas noches, media noche, cuyo guión y dibujo se presentan de la mano de Klaus Janson. Otra historia, en este caso, muy inteligente, es En sueños, de Andrew Helfer, quizás la más sorprendente.
Otras historias como Heroes, de Archie Goodwin y Gary Gianni o Una navidad mortal, de Dennis O`Neil hacen de esta obra un auténtico must have para los fans del hombre murciélago.
Podéis disfrutar de algunos relatos de esta obra realizados en Motion Comic por DC pinchando en este enlace.





































Lo último que se ha dicho