Falling Skies… ¡Ahí vienen otra vez los alienígenas!
La nueva apuesta de los de TNT
Nada nuevo bajo el Sol, Falling Skies es la repetición de una fórmula que se nos presenta una y otra vez, esta vez de la mano del conocido canal de televisión TNT, pero ¿es esta una fórmula efectiva? Está claro que sí, desde Independece Day, mítica película donde las haya (y quizás la que reactivó de nuevo el género de pelis sobre extraterrestres), siempre que se presente un escenario apocalíptico y una estrepitosa invasión alienígena, ya ganas la atención del público respetable o al menos a priori, porque luego puedes darte el castañazo como los productores de SkyLine, pero eso es otra historia. Y hablando de historia, es eso lo que verdaderamente importa, el cómo se lleve a cabo esa historia porque lo que es la puesta en escena la tenemos más vista que la cara de Belén Esteban. Con Falling Skies se apunta alto y no es para menos sabiendo que Steven Spielberg está tras las bambalinas.
Cienca Ficción en su máximo esplendor
Creada por Steven Spielberg y Robert Rodat, Falling Skies nos introduce en un mundo asolado por una invasión extraterrestre, un mundo destrozado por las duras secuelas de la que es, una nueva dimensión en cuando a conflictos bélicos se refiere, una nueva forma de hacer la guerra para el hombre. La historia comienza justo seis meses después de tal invasión y se centra en Tom Mason, el protagonista de esta nueva serie, un antiguo profesor de historia que ha perdido a su mujer y a uno de sus hijos tras el ataque de los deslizantes (como así se les llama a los extraterrestres en la serie). Tom forma parte de la resistencia, una resistencia formada por militares y civiles que juntos intentarán encontrar la forma de acabar con los alienígenas, unos alienígenas que han acabado con el 90% de la población mundial además de haber eliminado por completo gran parte de la tecnología militar, medios de transportes y comunicación, etc.
¿Similitud con Terminator Salvation?
Sí, y mucha. Desde los primeros minutos de su capítulo piloto es imposible no acordarse de Terminator Salvation y apurando más, el personaje de Tom Mason recuerda de sobremanera a John Connor cuyo papel interpretaba Christian Bale en la película. Para un servidor, que salió muy contento del cine tras visionar la última entrega de Terminator, es un placer encontrar una historia enfocada al mismo punto, o al menos, en gran parte.
Primeras impresiones
Falling Skies fue estrenada el domingo 19 de junio de 2011 y a día de hoy se pueden disfrutar los cuatro primeros capítulos de esta primera temporada que contendrá tan sólo diez episodios. La serie ha tenido de primeras una buena acogida y no es para menos, la serie está realmente bien, cada capítulo es una prueba de supervivencia, te adentra más y más en ese mundo insidioso, te sentirás parte de la resistencia y es que la serie te inmiscuye bastante bien en la trama. Esperemos que Falling Skies no sea un fiasco y que no sea de esas series bien logradas que por muy mala suerte se ven condenadas al más injusto olvido, véase Jouerneyman, Traveler, Life y un gran etcétera.
La Cúpula, de Stephen King. La Ciencia-Ficción, a un segundo plano
Vuelve El Rey
Sin duda, Stephen King es uno de los mejores y más prestigiosos escritores y para muchos, éste es el más creativo e ingenioso de entre todos. Hay personas a las que no les hace falta conocer demasiado la sinopsis de la obra y mucho menos, las criticas que conlleva. Tan sólo con ver el nombre y apellido del autor en cuestión impreso en la portada, no les falta tiempo para hacerse con un ejemplar. Es lo que suele suceder cuando estos libros son creados por mentes tan poderosas como la de Stephen King y es lo que a un servidor le pasó cuando se percató de que ya había salido a la venta la última obra de este gran novelista. Desde el primer instante que, en la sección de libros de un conocido centro comercial del que soy asiduo, vi La Cúpula, no lo dudé ni un segundo, el libro ya estaba en mis manos.
Cuando el paraíso se convierte en un infierno
Amanece otra dulce y apacible mañana en Chester’s Mill, un pueblo de esos que parece que pertenece a otro plano de nuestra realidad, un pueblo que, estando en plena conexión con el resto de la sociedad, parece que tienen una vida aparte, una vida paralela a este nuestro estruendo mundo. Tranquilidad, sosiego, eso es lo que se respira en Chester’s Mill, un lugar que no conoce la contaminación, el exceso ruido, las trifulcas y reyertas diarias de una ciudad en constante brote de violencia. Caminar por la calle principal de Chester’s Mill, aunque sea para dirigirte al trabajo, es como dar un tranquilo paseo respirando aire puro, ese aire que baja de las altas montañas que abrigan el apacible pueblo. Apacible al menos de puertas para fuera, ya que cualquier pueblo, esconde oscuros secretos que muy pocos saben.
En una mañana, todo cambiaría, se invertirían las cosas y los habitantes de Chester’s Mill se verían envueltos en un caos irrefutable, en una serie de catastróficas desdichas que asomaría a cada segundo y que provocaría una anarquía absoluta donde saldrá a relucir la autentica maldad del ser humano, aunque para algunos, esta desgracia los hará afrentarse de la forma más solidaria posible a una lucha por encontrar solución a los problemas y sobre todo, deseos de sobrevivir.
Una transparente y brillante cúpula de más de seis mil metros de altura, mantiene aislado a todo un pueblo y a los habitantes que en él habitan. La Luz, el agua, la comida, todo escasea, todo se va acabando, aumenta la demanda pero no existe oferta alguna. Crisis de ansiedad, accidentes, enfermedades, suicidios, enfrentamientos masivos y todo esto, mientras están aislados esta vez, y literalmente, del mundo entero.
Pasarás a ser un habitante más de Chester’s Mill
Con la excelente narración de Stephen King, te sumergirás de lleno en el conflicto, sentirás que es a ti a quién le suceden todas esas adversidades, te meterás de lleno en esta historia, pasaras a formar parte de la situación. Serás un habitante más de Chester’s Mill. Y es que Stephen King centra su obra, en casi toda su totalidad, en los conflictos internos que se dan dentro de la cúpula. Mientras tanto, el resto del planeta, está pendiente de lo que sucede allí dentro, como si Chester’s Mill fuese una bola de cristal, en la que dentro, se libra una tremenda batalla por la supervivencia. Así, la Ciencia-Ficción a la que nos tiene acostumbrados Stephen King, queda relegado a un segundo plano que poco a poco va acercándose más y más, hasta hacerse más evidente.
Una obra densa, que por momentos llegará parecerte un poco pesada, pero que nunca provocará que tu lectura se hastíe. Un libro que merece la pena leer.
Último capítulo de LOST ¿Y a ti? ¿Te ha gustado?

Nunca llueve a gusto de todos
Esto está claro y por ello, este final no ha calado a todos de la misma forma. Para muchos, este final ha sido una decepción y sin embargo para otros, ha resultado fantástico el desenlace.
Pero es comprensible, tanto si te ha gustado, como si te ha defraudado. Durante estos seis años, sobre todo, con la emisión de la cuarta y quinta temporada, las expectativas aumentaban por momentos.
Este final, para mí, ha sido de lo más agridulce, porque sí, soy muy sensiblero y los momentos de reencuentro, abrazos, y besos me han emocionado mucho. Y qué decir del final, viendo a Jack tumbado viendo pasar el avión de Ajira. Si a eso, le añadimos que tras seis años viendo esta serie, la historia acaba y para siempre, es natural que uno se sienta compungido.
¿Qué ha pasado con este final?
Es innegable que se han dejado muchos interrogantes en el aire para los cuales, nunca sabremos la respuesta, aunque nunca se sabe. Es probable, que con el paso del tiempo, los creadores de esta fantástica serie, a modo de podcast, libro o rueda de prensa, aclaren todas y cada una de las cuestiones, que no son pocas.
Frenéticos misterios a modo de anzuelo
Los poderes de La Isla, la mítica estatua, los símbolos egipcios, las apariciones fuera de La Isla, los enfermos que fueron curados milagrosamente, las mujeres que pueden tener hijos y las que no, Richard Alpert y su relación con el némesis de Jacob, Chirstian en el carguero con Michael, qué es la luz, qué es exactamente el humo negro, los números, y así, podríamos estar un buen rato.
Queda claro que los guionistas han jugado con los espectadores durante todos estos años. Todos estos agitados enigmas no han sido más que un arpón que ha clavado profundo en todos nosotros.
Pero ahí está el encanto de la serie. Es lo que la ha convertido en la serie más vista y exitosa de la historia de la televisión.
La Isla, como muchos creían, no ha resultado ser el purgatorio (teoría que fue rechazada por Damon Lindelof y J.J. Abrams a finales de la primera temporada) todo lo contrario. Los perdidos estaban muy perdidos y muy vivos. Es esa realidad alternativa que hemos podido ver a lo largo de esta última temporada, la que se asemeja más a la idea de purgatorio que tenemos.
Un diálogo muy importante
Cuando Jack Shepard se encuentra con Chirstian, su padre, justo al final del final, y mantienen ese breve dialogo, nos aclara taxativamente la situación en la que están en ese momento los losties.
Chirstian Shepard dice “todos murieron, algunos antes que tu, y otros después”. Queda claro, que en esa realidad alternativa a la que hemos denominado purgatorio, todos están muertos. Algunos, como Kate, Sawyer y el resto de los pasajeros del último vuelo, se entiende que fallecieron mucho después, como Hugo y Ben, que quedaron al cuidado de La Isla.
Cada uno fue muriendo a su debido tiempo, pero al hacerlo, todos se encontraron ahí, en esa enrevesada vida paralela, con el fin de reencontrase, entender lo sucedido y subir juntos al cielo.
Juntos, vivieron la etapa más importante de sus vidas y juntos, debían partir, como bien dice Kate en su última conversación con Jack en el coche, antes de entrar en la iglesia.
Queda claro una vez más, que Desmond Hume, es el personaje más importante de la serie
Ya lo dijo el malévolo John Locke, “necesito la ayuda de Desmond para destruir esta isla”. Desmond, no sólo era útil debido a la inmunidad de éste ante las cargas electromagnéticas para poder así adentrarse en el núcleo de La Isla y destrozarla, incluso muerto, Desmond figura un papel esencial para todos.
Él es el encargado de guiarlos en esa realidad paralela para unirlos en ese emotivo reencuentro del que todos hemos sido testigos.
Cual Melinda Gordon (Jennifer Love Hewitt en Entre Fantasmas), Desmond debe ayudar a todos sus compañeros del vuelo 815 de Oceanic a dirigirlos a La Luz y poder así, descansar en paz.
El vacío que deja LOST en nosotros
Siempre nos quedará la duda de qué era exactamente La Isla, y cuál era su función. Muchas dudas corretearán por nuestras mentes a lo largo de todos estos días, semanas y años. Pero lo que sí es quedará en nuestro interior, en nuestra mente y nuestro corazón, es ese vacío que LOST ha dejado en nosotros. La mejor serie televisiva que jamás se ha creado. Difícil será, igualarla.
Jack, Kate, Sawyer, Desmond, Locke, Sun, Jin, Charlie, Hugo, Ben, Richard, ya os echo de menos.




































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