Series

Netflixeando #2: PELÍCULAS: El hoyo, Los dos papas, Diecisiete, Loving Vincent, Quién te cantará, La perfección, Wishky. SERIES: Unorthodox, The Witcher

Pues un año después, regreso con otra entrega de Netflixeando, intentaré publicar nuevas entregas con más regularidad, aunque siempre que digo esto acabo haciendo todo lo contrario. Para esta segunda entrega os traigo muy buen material que podéis encontrar en la arhiconocidísima plataforma y, como no podría ser de otra manera, al igual que recomiendo yo, también me gustaría que me recomendaseis a mí qué pelis y series os gusta de Netflix. La gracia de estas entregas de Netflixeando es que sólo sean cosas que sea puedan ver en Netflix, para recomendarme películas o series fuera de su esfera ya están las otras entradas sobre cine que podéis encontrar en Anhelarium como también otra mítica saga de cine de este blog a la que titulo: Minicríticas de cine y cuya última entrega podéis leer pinchando en este enlace. Pues bien, vamos a ello, aquí os presento en primer lugar una serie de películas que no podéis dejar escapar si queréis ver buen cine de calidad.

PELÍCULAS

El Hoyo

La gran sorpresa del cine español en lo que llevamos de año, al menos la más controvertida. Esta es la primera película del director Galder Gaztelu-Urrutia que ya se dio a conocer con dos exitosos cortometrajes como son La casa del lago (2011) y 913 (2004). A través de la distopía que se nos muestra en esta cinta su director expone con contundencia una enorme crítica a la sociedad actual. ¿Habla la película de las distintas clases sociales? ¿Quizás sobre las sociedades del primer y tercer mundo? ¿Es demasiado pretenciosa? Ya lo decidirás tú. Con un reparto más que acertado, en el que brillan más los personajes secundarios que el propio protagonista, entre ellas la gran Antonia San Juan, disfrutamos de una película asombrosa, muy impactante no sólo visualmente sino por su delirante y pesadillesca historia donde, por si fuera poco,  hay alguna que otra escena bastante gore. El Hoyo no es más que una gigantesca plataforma, una especie de edificio enorme con distintos niveles, no se sabe exactamente cuántos. En cada nivel sólo pueden haber dos personas. De manera aleatoria, los niveles van cambiando, de tal manera que a veces estás arriba y otras abajo. En medio de cada nivel hay un hueco por el que, una vez al día, sube y baja una plataforma con comida, un gran banquete preparado por auténticos chefs de cocina. Si estás en los niveles superiores, podrás comer como un jeque, ahora bien, si estás en los niveles inferiores, comerás peor que un cerdo vietnamita, pues sólo quedarán las sobras, la pringue y la mierda. Ademas, la convivencia en cada nivel tiene sus normas, unas normas extremadamente violentas. Estamos ante un gran film de terror psicológico que no te defraudará. Te recordará algo a la más que mítica saga CUBE, más bien por su atmósfera tan agobiante y enigmática, pero las normas aquí, como la agonía, son distintas.

 

Los dos Papas

Película que no agurda emoción alguna y a la que, personalmente, le sobra metraje, es algo larga. Pero es tan interesante ver la relación que hubo en sus días entre el Papa Benedicto XVI y su sucesor, el Papa Francisco, que merece mucho la pena verla. Lo primero que llamó mi atención es el parecido tan increíble entre el actor Jonathan Pryce y el Papa argentino, parecerá que estás viendo a este último realmente. En el papel del Papa Benedicto XVI tenemos al gran Anthony Hopkins. Los dos actores muestran sus mejores dotes para meterse en la piel de ambos religiosos y mostrarnos la relación que hubo entre los dos desde tiempo antes de que Benedicto fuera elegido Papa. Las conversaciones que ambos mantienen a lo largo del tiempo que abarca la película son muy interesantes, a mí hubo una, concretamente en la que ambos Papas están sentados en un banco a la sombra en el jardín, la que más me hizo reflexionar. Los dos representan dos visiones distintas de la Iglesia católica, dos maneras de liderar el Vaticano y a media humanidad. La película está muy bien dirigida, y los planos excelentemente bien cuidados, porque los planos adquieren mucho protagonismo en esas conversaciones. Esta cinta está dirigida por el brasileño Fernando Meirelles (El jardinero fiel, Ciudad de Dios) y creedme, hace un trabajo extraordinario mostrándonos a estos dos Papas en una faceta que nunca antes habíamos visto y quizás, ni imaginado.

Diecisiete

Dirigida por Daniel Sánchez Arévalo (La gran familia española, Primos, AzylOscuroCasiNegro), se nos presenta la historia de Héctor, un chico de diecisiete años con problemas de comportamiento que anda interno en un reformatorio. Es un niño con una personalidad muy compleja, difícil de llevar, se pelea con todo el mundo. Su vida siempre parece derrumbarse, pero un día, los cuidadores del centro de menores en el que está, tienen la brillante idea de hacer terapia con los chavales trayendo unos perros sin dueño que esperan ser adoptados. Es en ese momento cuando Héctor quedará prendado de uno de esos perros, al que llamará Oveja por el aspecto que éste guarda con dichos animales. Entre os dos se forjará un vínculo muy especial a medida duran las continuas sesiones de terapia. Pero un día Oveja no regresa, porque a Oveja ha sido dado en adopción. Aquí comienza la aventura de Héctor para recuperar a su amigo, el único que ha tenido, y para ello se escapará del centro de menores y en su periplo, meterá en el ajo a su hermano, con el que en los últimos años no ha tenido una buena relación. Per en este road trip, ambos en busca de Oveja montados en una destartalada caravana, volverán a conectar como cuando eran niños. Es una película en la que Oveja no será lo que más te enternezca, no es la típica película donde el protagonista es un perrete que no para de hacer monerías y provocar ternura. En esta película el protagonista es Héctor, encarnado en el joven actor Biel Montoro que hace un trabajo sensacional durante toda la cinta. Esta película trata el abandono, la soledad, la incomprensión, el reencuentro, la importancia de la familia y nos enseña que siempre tenemos que tener a un perro cerca nuestra, los perritos y los gatitos son lo mejor compañía. Acompaña a Héctor en esta aventura, que deja momentos hermosos y muy divertidos, porque te va a encantar.

 

Loving Vincent

La forma en la que está hecha esta película me recordó a la mini serie Undone, aunque visualmente, Loving Vincent es muchísimo más admirable, porque a diferencia de Undone, cada escena de esta cinta es un dibujo, uno tras otro, todos hechos a mano, en ella han trabajado cien pintores de todo el mundo. La película te sumerge no sólo en la vida personal de Van Gogh sino en todos sus cuadros. Todas las escenas son sus pinturas pero en animación, así que no me quiero ni imaginar la complejidad que tiene detrás esta película. Loving Vincent, que cuenta con un reparto de lujo, nos sitúa un año después de la muerte del atormentado pintor. Un joven cartero llamado Armand tiene la misión de entregar la última carta escrita por Van Gogh y que está dirigida a su hermano Theo, también fallecido. Por el camino, este joven soñador quedará cada vez más fascinado por los últimos días de vida del pintor más que por su capacidad artística. Como una suerte de detective, intentará dilucidar si Vincent Van Gogh fue asesinado o realmente se suicidó, se entrevistará con todas las personas que rodearon al artista en sus últimos días. Como decía, el reparto es sensacional, pero lo mejor de la película es cómo está entretejida la trama, hace que te sumerja en un mar de dudas, que desconfíes de uno y de otro, como si fuera el juego del Cluedo.

Quién te cantará

Otra genial obra de Carlos Vermut, el que fuera director de la gran Magical Girl, estrenada en 2014 y que tanto éxito cosechó. Además, esta es la mejor interpretación que ha hecho la brillante Najwa Nimri en toda su carrera como actriz, y no exagero nada diciendo esto, es su mejor papel. Acompañada de otras grandes actrices como Eva Llorach o Carme Elías, esta cinta nos cuenta la historia de una diva de la música Pop española que trágicamente pierde la memoria. Se llama Lila Cassen y se dejó de saber de ella así sin más, pero tras una década desaparecida y sumergida en el más absoluto anonimato, decide regresar, pero algo trágico sucede, tras un accidente, la estrella de la música de los 90 sufre amnesia, no recuerda quién es y lo peor de todo, es que parece haber perdido su capacidad de cantar. La otra protagonista de esta película es Violeta, interpretada por Eva Llorach, cuyo papel por momentos ensombrece el enorme trabajo de la señorita Nimri. Violeta se pasa las noches trabajando hasta altas horas de l madrugada en un karaoke donde allí, cuando puede da rienda suelta a su mayo pasión: imitar a Lila, su ídolo. Pero un día Violeta recibe una propuesta que no podrá rechazar, deberá enseñar a Lila Cassen a cantar como lo hacía años atrás. Me quedo con una frase funfamental para entender esta película: Lila y Violeta, son el mismo color. Si te gusta el cine español, debes ver esta película porque es todo un bastión del cine patrio más actual.

La perfección

Impresionante y brillante puesta en escena de esta película cuya trama, de principio a fin, te deja absolutamente enganchado, donde además rompe moles y sienta como el aire fresco. Con ciertas pinceladas del gore más clásico, esta película, dirigida por Richard Shepard, nos presenta la historia de una chica que vive por y para su violonchelo. Ingresará en una prestigiosa academia desde bien niña, pero por cuidar de su madre enferma, decide dejar aparcada su carrera musical, algo que cada día le pesaría como una losa, se convirtió en una mujer infeliz. Pero un día regresará a la academia que tanto la encumbró y esta vez, todo será distinto. Esta película está escrita y dirigida con mucha perspicacia, es súper entretenida y sus giros te dejarán totalmente en fuera de juego. Las dos chicas en las que recae el protagonismo de esta historia hacen un papel más que decente, llegando a odiarlas y amarlas al mismo tiempo. Una película que mezcla la más elegante música con el instinto más animal. Destacar que la banda sonora merece especial mención, sus giros no resultarían tan efectivos sin esa música de fondo, parece que la música hace brotar aún más la vehemencia de esta película. El gran cazador, cazado.

 

Wishky

 

Película uruguaya del año 2004 que descubrí gracias a Netflix. Es de esas películas que o la detestas o te encanta, y a mí me encantó, por eso la incluyo en esta nueva entrega de Netflixeando. Estamos ante una película más seria que un tanatorio que, incluso, llega en algún momento a provocar alguna risa. Esta película te sumerge en una atmósfera densa, deprimente, llena de silencios y de la soledad más amarga. Y es que esta cinta es toda una oda a la soledad. Jacobo Köller es dueño de una pequeña y destartalada fábrica de calcetines venida con los años a menos. Su vida es pura rutina y monotonía, la fábrica parece albergar algo de vida cuando entran a trabajar dos lindas y jovencitas muchachitas, pero Marta, la encargada del lugar, parece salida de la obra teatral, La casa de Bernarda Alba. La relación de Marta y su jefe, Jacobo, es la misma que puede tener el frigorífico con la lavadora en una cocina mugrienta. Un día, reciben la visita inesperada del hermano de Jacobo, Herman. La llegada de este cambiará bastante esa monotonía y quizás, solo quizás, haga cambiar la rutina de Marta y Jacobo. La película muestra la triste y solitaria vida de estos tres personajes, tres maneras distintas de vivir en soledad.

Se ha dignificado lo friki  
Trilogía del Vatídico: Aprendiz de asesino, de Robin Hobb
Quizás no es correcto decir que se ha dignificado algo que siempre ha sido muy digno, porque ya me diréis […]
Un libro de una narración impecable, una historia trepidante y llena de intriga y emoción. Desde hacía tiempo tenía en mente aventurarme con estos […]

SERIES

Unorthodox

Magistral mini serie estrenada recientemente en Netflix que refleja la insoportable vida que lleva Esty, una jovencísima neoyorquina que vive en un ambiente extremadamente religioso y machista. Toda su familia es judía ortodoxa y han concertado su matrimonio con un chico al que la obligan a amar y ser una madre ejemplar. Esty no aguanta más ese ambiente tan opresivo y asfixiante y decide escaparse a Berlín, donde se reencontrará con su madre biológica que también escapó de dicha vida y vive con su novia en la capital alemana. Esta historia está basada en las memorias de Deborah Feldman, en las que narra en primera persona cómo logró huir de semejante vida. Esty tiene sueños, metas, ansias de vivir otra vida, pero no por ello no siento una tremenda tristeza por dejar plantado a su marido y escapar con el hijo que lleva en su interior.  La joven judía conocerá a una buena pandilla de amigos en Berlín que la ayudarán a integrarse en el ambiente berlinés y a que pueda canalizar mejor sus decisiones. El guión hace de esta mini serie, dividida en cuatro capítulos, algo espectacular, porque la trama es realmente bien simple. Pero sería injusto no achacar el éxito de esta serie al peculiar carisma de su joven actriz, porque el papel que hace es maravilloso y conmovedor.

The Witcher

La gran apuesta de Netflix en cuanto a series se refiere. Su estreno fue arrollador y ya se espera con ansia su continuación. Henry Cavill, el Superman actual, se enfunda en la piel de Geralt de Rivia, un hechicero que se gana la vida cazando monstruos. Esta serie es la adaptación a la pantalla de la saga de literatura fantástica del gran Andrzej Sapkowski, uno de los escritores más valiosos de este tipo de literatura. He de deciros que tengo pendiente leerme sus libros, lo dejo y lo dejo y para el siguiente pedido de libros que haga, caerá alguno. La serie comienza agresiva, potente, y aunque uno no ve nada nuevo en ella, se refleja algo distinta, tiene su encanto, y eso se agradece porque todos sabemos lo sobado que está este género. Lo que más me gustó de esta primera temporada es comprobar la cantidad de personajes y lo interesante que resultaban todos ellos. Según he podido leer por ahí, la serie respeta bastante los libros pero pretende marcar su estilo, algo parecido a lo que se hizo con Juego de Tronos. La serie psee una banda sonora muy pero que muy buena y una mejor fotografía, esto último me sorprendió muchísimo en una serie de este estilo. Espadas, brujería, espíritus, monstruos, y violencia, mucha violencia. Me llamó también mucho la atención lo excelentemente trabajadas que están las luchas a espada y las peleas. Geralt no pretende ser un héroe, caza monstruos para vivir, pero sí le preocupa el bien y que prevalezca sobre el mal. Cavill hace que el personaje gane muchísimo carisma y te invita a seguir viendo capítulos tras capítulo. Totalmente recomendada y más si eres un orgulloso friki, porque difícil que esta serie te pueda decepcionar y, si encima eres seguidor de los libros de Andrzej, menos aún.


8×06. El capítulo en el que Juego de Tronos llega a su final

* DESDE SU INICIO, ESTE ARTÍCULO ESTÁ REPLETO DE SPOILERS *

Sí, no voy a entrar a reseñar la serie desde sus inicios como ya hiciera con LOST hace varios años, primero porque no me apetece y porque me quedaría una entrada de blog muy larga. Pero lo que sí que me apetece es hablaros de su final. Y aquí, un friki fan de esta saga, tanto de los libros como de la serie, quizás si que tenga algo que aportaros. Esta es mi visión del final de una de las mayores series de culto de toda la historia: No sé si este último capítulo llegó a impactar tanto como el penúltimo. El 8×05 fue demoledor, fascinante, pero muy demoledor, nunca mejor dicho. Y no sólo por el caos y la devastación que Daenerys provocó en Desembarco del Rey, que no fue poca, sino porque nos dejaba divisar cómo acabaría todo esto, bastante mal. En Juego de Tronos no existen los finales felices donde se comen perdices. Si alguien esperaba algo así, era demasiado iluso. En la madrugada del veinte de mayo se emitió en horario norteamericano el último capítulo de la serie. Ayer por la tarde, día de mi cumpleaños por cierto, con mucha emoción me dispuse a despedirme de ella. Antes de que se emitieran los últimos episodios ya pude comprobar a través de las redes sociales cómo una gran cantidad de seguidores pedían que se rehiciera la última temporada de Juego de Tronos con nuevos guionistas. ¿La gente está loca o qué? No creo que fuera el sentir mayoritario de los fans de esta serie, pero qué tontería más grande. Si antes de que se emitieran los dos últimos episodios ya mucha gente estaba de uñas, ahora que la serie llegó a su fin hay quienes, tras ver este final, se rajan las vestiduras. De veras, no lo entiendo. ¿Qué esperaba la gente? Es una saga que siempre, como en los libros, ha jugado con los espectadores y lectores, siempre mostrando giros de guión y finales inesperados y pasmosos. Para mi, este 8×06 de Juego de Tronos es hermoso, un episodio muy válido, un final digno de para una serie única, espectacular. Este final, como buen final que es, lo cierra absolutamente todo. Este capitulo comienza mostrándonos a los hermanos Lannister, Cersei y Jaime. Su final fue igual de trágico que fueron sus vidas y ambos acabaron como querían, juntos. Murieron como vivieron, solos ellos dos. La hermosa Sansa Stark, esa altanera niña que siempre soñaba con ser reina y que pasó por todo un calvario, tuvo lo que más deseaba, ahora ella es la Reina en El Norte y jamás tendrá que volver a arrodillarse ante nadie. No, si os dais cuenta no es un absurdo y forzado final. Es el final que todos querían tener, el que todos anhelaban, sólo que, muchos espectadores no nos dimos cuenta que los engranajes poco a poco iban colocándolos en su sitio. ¿Y Tyrion Lannister? El enano, el personaje más inteligente de los Siete Reinos, acaba siendo la mano del nuevo rey, el tullido Bran Stark. Bran, desde que se convirtió en el Cuervo de Tres Ojos ya sabía lo que sucedería como bien acabó diciendo: «¿Por qué crees que estoy aquí?» Le dijo al enano cuando éste expuso antes todos que no habría mejor rey que Bran, aquél que conoce todos los errores y traiciones del pasado y los designios del presente y el futuro, un rey sabio. Aquí no pude evitar acordarme del Rey Filósofo de Platón. ¿Casualidad? ¿O de verdad es un claro guiño a esa idea utópica de Platón? La de un rey alejado del seseo y rebosante de sabiduría. Daenerys de la Tormenta siempre tuvo la visión de que jamás se sentaría en el codiciado Trono de Hierro. Quizás por eso, al verse tan cerca de él, se volvió loca. ¿Pero fue únicamente su deseo de poder lo que le volvió así? No lo creo. Recordad su cara cuando sentada sobre Drogon contemplaba la Fortaleza Roja. Su sed de venganza le devoró por dentro y como bien sabemos, de familia viene eso de perder la chaveta pronto. Y hablando de Drogon. Este temido e imponente dragón, el único de los tres hijos de Daenerys con vida, percibió en ese momento en el que Jon le arrebata la vida a su amada Danny, que la culpa de todo es de ese maldito trono que los vuelve a todos locos. La causa de todo mal. Me puse a aplaudir  cuando vi al dragón derretir con su poderoso fuego ese trono. Grandísima escena. Arya, mi querida Arya. Ella es un alma libre, siempre lo fue. Nunca le interesaron las damas, los buenos modales y los cotilleos de palacio. Arya termina como siempre deseo, siendo una guerrera que se propone conocer lo que hay más allá de los mapas. Gusano Gris es otro que acaba donde tiene que acabar. Después de todo, tras haber perdido a su único amor, Missandei, y a su única reina, pone rumbo junto al resto de Inmaculados a las Islas de Nath, como ya prometió. El adorable Samwell Tarly, es el personaje más entrañable de esta serie de HBO. Vimos cómo pasó de ser un cobarde a ser todo un valiente luchador que acaba con la vida de uno de los caminantes. Es un personaje que se ha ido forjando con cada una de las diferentes etapas y experiencias, sobre todo desde que pasó a formar parte de la Guardia de la Noche. Pero a él siempre le gustaron más los libros que las espadas y el saber antes que la gloria. Este personaje acaba como soñó, rodeado de libros. Sam acabaría ostentando un cargo importante, nada más y nada menos que el de Gran Maestre de la Corte del Rey Bran. Y su amigo Jon Nieve…El bastardo que resultó ser un Targaryen, tras comprobar la deriva que iba a tener la historia, sabiendo que el genocidio provocado por Daenerys sólo sería el principio y que sus hermanas acabarían luchando contra ella, sin posibilidad alguna de victoria, decidió poner fin. Acabó con la vida de la madre de dragones y jamás se convirtió en rey. Jon Snow tiene un final digno, precioso. Jon salva al mundo de la tiranía, cumplió como protector de los Siete Reinos y regresa a sus orígenes, al Muro. Jon es un héroe, no un rey.

The Leftovers
Breaking Bad
Cuando la humanidad intenta entender la locura
El extraño caso del Dr. White y Mr. Heisenberg

Dicen que la forma en la que se llevó a cabo el nombramiento de Bran como nuevo rey es una alegoría al surgimiento del Parlamento británico en el Siglo XII y el origen del Rule of Law o Estado de Derecho. Como también he leído por ahí que la separación del Norte como reino independiente y con Sansa Stark como su soberana recuerda la situación inversa de Escocia y la reina María previo al nombramiento de su hijo Jacobo como primer Rey de Gran Bretaña a través de la unificación con Inglaterra. Desde que conocí los libros hace ya más de una década, ya se sabía por su autor, George R.R. Martin que la saga estaba inspirada en los numerosos conflictos que de la Inglaterra del Siglo XV. Los acontecimientos que tienen lugar a lo largo de Canción de Hielo y Fuego se basan en La Guerra de las Rosas (también conocida como La Guerra de las Dos Rosas) cuando dos casas pretendían el trono: la Casa de los York y la Casa de los Lancaster. Se le denomina Guerra de las Rosas precisamente por los emblemas de ambas casas. Así que, de ser ciertas las primeras líneas de este párrafo, sólo hace que esta serie sea aún más maravillosa de lo que ya es.

Esa sensación cuando la serie que amas llega a su fin. Una mezcla de entusiasmo, sorpresa, pena. Ay…(suspiro largo). Sólo queda decir: ¡Gracias por todos estos años! Me habéis tenido encandilado. Serie de culto donde las haya


Netflixeando #1: PELÍCULAS: Hush, Creep, Aniquilación, Triple Frontera, La balada de Buster Scruggs, Cuando los ángeles duermen, Calibre. SERIES: THE OA, Mindhunter

Llevo como más de un año utilizando Netflix y desde hacía tiempo me apetecía hacer esto en el blog: reseñar y recomendar de vez en cuando en Anhelarium aquellas películas y series que conozco gracias a esta plataforma. Serán películas que tengan el sello Netflix, pues lo veo más que oportuno, pero también me gustaría dar cabida a esas películas que sin tener el sello de la compañía pueden verse a través de su portal. Porque gracias a Netflix he descubierto muy buenas películas, de esas que debido a la sobre información, los quehaceres y la falta de tiempo libre, no te enteras que existen hasta que un día de topas con ellas. Y claro, Netflix es uno de los mejores escaparates a la hora de querer echar un vistazo cuando tienes ganas de disfrutar del séptimo arte. Es muy obvio que si eres una persona cinéfila Netflix no pude ser la única ventana por la que te asomes, de ser así corres el riesgo de perderte una infinidad de películas excelentes. El amante del cine busca y busca sin parar, visitando webs, redes sociales, foros, suscribiéndose a otras plataformas como HBO, Amazon Premium.  Y aún así, como ya comentaba, siempre hay películas de las que no te enteras que se han estrenado hasta que un día, sea a través del medio que seas, las descubres. Los que amamos el cine siempre nos las apañamos para conocer más y más películas. El otro día dediqué media tarde a navegar por internet y descubrir nuevas joyas, escudriñé qué películas tenían mejor puntuación y elaboré una lista con las que más me interesaban. Esto, por fácil y tonto que parezca, es muy necesario hacerlo de vez en cuando, haciéndolo me he llevado muy gratas sorpresas. Pero para aquellas personas que no pueden darse el lujo de hacerlo por falta de tiempo, es más que comprensible que tire únicamente de Netflix y similares. En las entregas de Netflixeando reseñaré siempre siete u ocho películas y un par de series o tres. Voy pues a recomendaros cositas interesantes que ver allí. Al igual que suelo hacer con entregas como Heavy Metal is the Law o MINCRÍTICAS DE CINE, intentaré mantener una regularidad, aunque a veces no pueda. ¡Vamos a alla!

 

PELÍCULAS

Hush

Película de 2016 y que fue de las primeras que disfruté cuando aterricé en el planeta Netflix. El género de terror es mi favorito y dar con una película de este género que merezcla la pena es harto difícil. No me cansaré nunca de decir que el género de terror está más trillado que el porno. Así que toparte con una buena película de este tipo es para ponerse a celebrar. Aunque he de decir que quizás enmarcar únicamente esta película en el género de terror no es apropiado, porque si bien bebe del género slasher, Hush es un verdadero thriller que mantiene en vilo al espectador. No me enrollo mucho pues la intención es hacer aquí una serie de mini críticas así que, al lío: estamos ante una película que, si bien no ofrece nada nuevo en cuanto a su argumento, pues aquí vemos la historia de una chica acosada por un extraño que quiere matarla, sí es cierto que se sale de lo arquetípico, sobre todo por la protagonista. Kate Siegel interpreta a una escritora de éxito sordomuda que decide instalarse en una casa apartada del mundanal ruido en mitad del bosque. Allí encuentra la tranquilidad e inspiración para dar rienda suelta a su imaginación. Pero una noche un extraño, ataviado con una máscara, intentará entrar en la casa para matarla. La película usará todos los recursos que ofrece el hecho de que la protagonista sea sordomuda para incidir aún más en el miedo. Es una película donde la tensión, que es mucha, se mantiene y nos mostrará cómo la escritora se resiste a ser la pobre  víctima discapacitada. Su director es Mike Flanagan y habrá que estar muy pendientes de él pues ha exhibido que tiene mucho potencial. Y es que también está detrás de películas como El Juego de Gerald (2017) bajo el sello de Netflix, o la exitosa serie también de esta casa, La Maldición de Hill House (2018).

 

 

Creep

No nos vamos de la órbita del terror pero nos adentramos ahora en una película que juega al mismo tiempo con la comedia: Creep. Estrenada en 2014, esta película es el debut de Patrick Brice y nos cuenta la historia de Aaron, un camarógrafo que acepta la propuesta de Josef, un tipo extraño que ofrece mil dólares al día a quien filme su vida. Josef vive en una cabaña perdida y querrá que Aaron documente su día a día. Como cabía esperar, Josef es un tipo de lo más extraño y las cosas no tardarán en torcerse. Es una película de bajo presupuesto, bastante modesta, pero de lo más efectiva. No peca de original en cuanto a que estamos ante otra peli que simula un metraje encontrado. Pero esta Creep, cumple su función que es la de entretener y provocar tensión al espectador. Si una peli de terror ni tan siquiera provoca tensión, sino que resulta apática, entonces no vale para nada. En pantalla siempre aparecerán los dos actores que encarnan a Aaron y a Josef, y entre sus diálogos y las idas de olla de Josef, esta cinta da lugar a un ambiente malsano y enrarecido, en ocasiones brutal. Creep va en aumento como en aumento va la locura de Josef. Pobre Aaron…En 2017, y de la mano nuevamente de Patrick Brice, se estrenó su secuela. Mucho más retorcida y violenta. Me gustó, pero me sigo quedando con esta primera entrega, la considero de mejor calidad.

 

American Gods, de Neil Gaiman
Los Hambrientos [2017]
Neil Gaiman es uno de mis autores de cómics favoritos, pero también […]
Tenía ganas ya de volver a escribir sobre Cine Zombi en Anhelarium y no he […]

 

Aniquilación

Esta película británica dirigida por Alex Garland (Ex Machina) y protagonizada por la siempre hermosa Natalie Portman fue la puesta segura de Netflix el pasado año. Quizás la mejor película de la plataforma estrenada en 2018. Ciencia Ficción en estado puro. La película está basada en el best-seller de Jeff VanderMeer y nos presenta una historia que cabalga entre la ciencia ficción y el terror. Esta cinta nos cuenta la historia de Lena, una bióloga que se alista en un pelotón formado por mujeres para ir a investigar la Zona X, una zona de la que nadie sale y si lo hace, lo hace sufriendo graves consecuencias. Nada se sabe de esa zona, sólo que está hostigada por seres de otro planeta. Lo que más me gustó de la película es el aparato técnico, su fotografía, su música, es magistral. Pero por otro lado tenemos una película cargada de emociones que alteran al espectador, sobre todo si eres de esos espectadores que les gusta meterse en la piel de los protagonistas. Natalie Portman está soberbia, como cabía esperar, y siempre es un placer verla en películas de este tipo. No te vas a encontrar aquí una película tipo La Llegada (Denis Villeneuve) o Interstellar (Christopher Nolan), no ahonda tanto como éstas en cuestiones filosóficas, o al menos no resulta así a lo largo del metraje, pero sí es cierto y sería injusto no reconocérselo, que la cinta sí da lugar a debate de tipo científico o filosófico, sobre todo en su final. Considero que esta cinta bebe, y mucho, de Esfera, película dirigida por Barry Levinson (Acoso, Rain Man) estrena hace más de veinte años, en 1998 y protagonziada por Sharon Stone y Dustin Hoffman. Esta peli, Aniquilación resultan tan inquietante como angustiosa y no defrauda a los amantes de la ciencia ficción.

 

Lobezno: ¡Snikt! 
Deadpool 2
Un cómic muy interesante
Regresa el antihéroe

 

Triple Frontera

Otra peli marca de la casa. Triple Frontera es una de las películas más interesantes que Netflix ha estrenado en lo que llevamos de 2019. Dirigida por J.C. Chandor (Cuando todo está perdido, El año más violento) se nos presenta a un grupo de ex militares que deciden da un buen golpe a los narcotraficantes. Pretenden robar a un poderoso narco con mucho poder en Sudamérica para hacerse ricos. Esta película nos centra en ese debate incómodo que hay en la sociedad estadounidense, la de miles y miles de veteranos que después de jugarse el pellejo por su país no tienen luego ni para pagar las facturas. Malas pensiones, cero ayudas, daños físicos y psíquicos. Están solos y ahora ya no se conforman con vivir dignamente, ahora quieren hacer uso de su conocimiento militar y de sus contactos para hacerse ricos, pero una vez que llegan a Sudamérica, las cosas no son tan fáciles como creían. Buena película de acción que va cada vez más a un ritmo acelerado que además de ofrecernos escenas frenéticas de disparos y persecución, nos hará sentir el miedo de verse solos en un lugar tan inhóspito como hostil. Oscar Isaac, Ben Affleck, Charlie Hunnam, Pedro Pascal, Garrett Hedlund, Adria Arjona, son los actores que dan vida a estos ex soldados que se las verán y desearán para poder salir vivos de ese infierno tan hermoso. Esto de hermoso lo digo porque Triple Frontera posee una muy buena fotografía y puesta en escena, mostrándonos los bellos parajes colombianos. Esta película no es de esas que cuando la ves estás deseando decirles a todos que qué hacen que no la han visto ya, pero es una buena peli de acción donde no todo son tiros.

 

 

La balada de Buster Scruggs

Muy buena apuesta de Netflix esta cinta titulada La balada de Buster Scruggs. Se estrenó el pasado año y está dirigida por los hermanos Cohen (No es país para viejos, Fargo, Valor de Ley). Esta película está dividida en varios capítulos donde se nos narran diferentes historias con diferentes protagonistas cuya única relación es que sobreviven al Lejano Oeste de los Estados Unidos. Bueno sí, diría que todas esas historias tienen algo más en común, mostrarnos las bondades y maldades que conviven en la condición humana. Cada una de estas historias, algunas más que otras, resultan impactantes, la que más, la protagonizada por Liam Nesson. Pero todas resultan opresivas, duras, algunas dan cierot margen para sonreír, pero todas, absolutamente todas, impactan. Pero a cada espectador le gustará más un relato u otro, pero de lo que estoy seguro es que cualquier espectador gozará con la puesta en escena de esta película. El cuidado visual, los escenarios, el vestuario, son una maravilla. Aquellos que sienten debilidad por el género Western no pueden quejarse con La Balada de Buster Scruggs porque recoge toda su esencia y la potencia. Por supuesto, no puedo terminar este mini reseña sin hacer referencia a los diálogos de esta cinta. Qué deciros, los que conocéis bien las películas de los hermanos Cohen sabéis de lo que os hablo. No te dejará indiferente esta cinta y la disfrutarás.

 

 

Cuando los ángeles duermen

Gracias a Netflix he descubierto una joya del cine español. Qué coraje me da que en este país sean las españoladas a las que más bombo y platillo se les da sin embargo películas como esta lleguen a pasar desapercibidas. Sin duda una de las sorpresas del 2018. Dirigida por Gonzalo Bendala y protagonizada por Juan Villagrán, al que conocí hace muchos años por un grandísimo monólogo que hizo en la Paramount Comedy, se nos presenta una película muy angustiosa. El planteamiento es aparentemente sencillo, pues la película gira entorno a un atropello en mitad de la noche, pero no lo es tanto. Germán (Juan Villagrán) es un padre familia que intenta hacerlo lo mejor posible a pesar de estar absorbido por su trabajo. Una noche, de camino a casa, se cruza con una chica a la que atropellará. Ahí comienza su calvario. Sí, no el de la chica, el de él. Tendrá que hacer todo lo posible para salir de esa espiral cruel y angustiosa y en el espectador estará si Germán actúa de la mejor o peor forma posible. De verdad que pasé agobio al ver esta peli, imaginarme en esa situación me angustiaba. Es una película muy digna de nuestro cine, y el único pero es quizás el guión. Ciertos diálogos me parecían que podrían haber sigo mejor elaborados en determinadas escenas que desde mi punto de vista así lo requerían. A veces se me hacía desesperante ver cómo Germán no decía o hacía esto o aquello. Quizás sea así a propósito, para provocar de algún modo al espectador. Otro ejemplo más de que con no mucho presupuesto se pueden hacer cosas geniales como esta, una película que luce como un buen thriller.

ALIEN, el octavo pasajero [1979]
El arte de contemplar
Yo era un niño en 1994. Acababa de hacer la primera comunión […]
No sé que ha tenido siempre este bicho que es el que más miedo me ha dado de todos […]

Calibre

Volvamos a otra de esas películas donde Netflix marca a fuego su sello. Calibre es una cinta británica donde nuevamente nos envuelve un thriller opresivo. Es el debut del director Matt Palmer que nos cuenta la historia de dos amigos que deciden irse un fin de semana de caza por Escocia. Todo aparentaba ir bien, sólo dos amigos que después de tanto tiempo sin verse, deciden pasar juntos un fin de semana y compartir entre risas y charlas, la pasión por la caza. En una de esas expediciones al bosque, algo sucede allí dentro, algo con lo que no sabrán cómo lidiar. La historia es extrema y para ello era necesario unos personas que estuvieran a la altura. Ambos actores, ninguno de renombre, lo consiguen, como también los secundarios, teniendo estos últimos una gran importancia no sólo en los acontecimientos. Calibre tiene un desarrollo in crescendo que tiene su origen en las malas decisiones tomadas por sus personajes. Esta cinta presenta una atmósfera turbadora que impacta de lleno en el espectador, pues cada escena es un momento de tensión.

 

SERIES

Mindhunter

La primera serie de la que os voy hablar en esta primera entrega de Netflixeando es Mindhunter, una serie original de Netflix que además ya ha anunciado que tendrá una nueva temporada. Esta serie es una adapatación del libro Mind Hunter: Inside FBI’s Elite Serial Crime Unit de Mark Olshaker y John E. Douglas. Sin duda es una muy buena serie que recomendar donde nos topamos con dos agentes del FBI, interpretados por los actores Jonathan Groff y Holt McCallany. Ambos agentes se dedican a dar charlas a otros compañeros y a distintos cuerpos de policia sobre la mente de los asesinos en serie. Estudian la mente de los psicópatas para establecer patrones que los ayuden a capturar con más facilidad a los nuevos asesinos que están por llegar. Aunque el creador de la serie es Joe Penhall, la dirección de algunos episodios corre a cargo de David Fincher, Andrew Douglas, Asif Kapadia y Tobias Lindholm. Creedme que la mano de David Fincher (Perdida, Seven, El Club de la Lucha, Zodiac) se nota y bastante. Esta no es una serie al uso, carece de una trama central y como ocurre en muchísimas otras, en Mindhunter no encontrarás un final que hate todos los cabos y todos los malos acaben encerrados. Y no, no te he hecho ningún spoiler. Es una serie que, parece, va concinándose a fuego lento. Y entiendo que esto a muchos espectadores les pueda echar para atrás. Es una serie para degustar, no es de consumo rápido. Es la serie ideal para todos aquellos amantes de los thrillers policiacos y psicológicos. Es imposible no destacar los diálogos que ambos agentes, sobre todo el protagonista interpretado por Jonathan Groff, tienen con los serial killers. El nivel interpretativo de Groff es muy talentoso y ensancha aún más esta serie. 

THE OA

Es la serie que más estoy recomendando últimamente. Aunque comenzó en 2016, empecé a verla hará un mes y medio aproximadamente y puedo considerarme un afortunado. Porque justo cuando acabé la primera temporada de esta sensacional serie de ciencia ficción, comenzaba su segunda. Y es que la segunda se ha hecho esperar bastante, tres años ni más ni menos. La dirección corre por cuenta de tres personas: Zal Batmanglij, Anna Rose Holmer y Andrew Haigh y la protagoniza la bella Brit Marling que muchos conocemos de películas como Otra Tierra (2011) u Orígenes (2014), ambas dos joyas de la ciencia ficción que no puedes dejar escapar. The OA empieza con Prairie Johnson (Brit Marling), una chica ciega que desapareció sin dejar rastro y que como si nada, regresa a casa de sus padres seis años después y habiendo recuperado la visión. Pero Prairie es distinta, totalmente distinta, tanto que no se hace llamar así, dice llamarse OA y lo que ha vivido en todos esos años es difícil de creer, tanto que prefiere no contárselo ni a sus padres ni a los agentes de policía. OA seleccionará a cinco personas para contarles dónde ha estado, cómo ha regresado y qué necesita de ellos. OA les contará qué hay más allá y ellos la creerán, serán los únicos en hacerlo. Estamos ante una serie dramática (es un claro drama familiar) mezclada con una ciencia ficción para gourmets, nada de sci-fi arquetípico y desabrido. No, es una ciencia ficción reflexiva, que es lo que mola. ¿O no estáis conmigo? Podría decirse que es la serie que más se acerca al universo Interstellar (Christopher Nolan) y que eso sea así, se agradece una barbaridad. El resto de actores hacen un trabajo estupendo pero no están a la altura de Brit. Ya pudimos disfrutar de su rostro angelical y su excelente manera de actuar en Otra Tierra, una película que os recomiendo muy mucho. Brit, en su papel de OA, contará su historia a sus nuevos amigos, estas historias se nos aparecerán en forma de flashbacks. Pero con esta serie pasa algo curioso. Creemos conocer el final, sabemos que el final es que la joven Prairie vuelve a casa y todo lo que sabemos es parte del pasado. En absoluto, los flashbacks no sólo ayudan a entender el pasado sino que empujan los acontecimientos, esta historia aún no ha terminado y la trama avanza a medida que se ahonda en el pasado. Por otro lado la serie irradia una belleza descomunal. Nos recordará a películas como El Árbol de la Vida (2011), pero aquí nos deleitamos más pues apreciamos esa delicadeza en varios episodios. Por supuesto, la segunda temporada he podido verla y, aunque resulta un tanto confusa y enredante, luce espectacular. La ciencia ficción cobra aún más fuerza y tiene un mayor impacto visual si cabe, además posee escenas muy originales. Y hasta aquí, esta primera entrega de Netflixeando, jóvenes. A seguir, pues, disfrutando de Netflix por mucho tiempo más.

 


Cobra Kai. La gran sorpresa de este 2018

Nadie se esperaba que fueran a hacer algo así treinta y cuatro años después de que se estrenara Karate Kid. Y cuando uno ve esta maravilla piensa: ¿Por qué han tardado tanto en hacerlo? Pero como se suele decir, nunca es tarde si la dicha es buena. Y esto es más que eso. Karate Kid es una de las películas más icónicas de la historia del cine. Es una de las películas más queridas y es LA PELÍCULA para miles de personas. Es una de las películas de mi infancia porque, aunque la primera entrega de la saga data de 1984 y yo naciera en el 86, no paraban de reponerla con el paso de los años en televisión una y otra vez. Así, en los años 90, Karate Kid no sólo seguía siendo una peli más que demandada en los videoclubs, sino que era la película estrella en la parrilla de muchas cadenas de televisión. Y así ha sido hasta hace bien poco. Por lo que muchos niños crecimos viendo a Daniel Larusso (Ralph Macchio) y al señor Miyagi (Pat Morita) hacer karate. Treinta y cuatro años después de estrenarse, desde YouTube Red, nos presentan la continuación de aquella historia que hechizó a millones de personas. El pasado 2 de mayo de 2018 se estrenó Cobra Kai. Esto no es otra entrega más de la saga Karate Kid. Tras la primera película ya le vinieron nuevas entregas, como Karate Kid II (1986), Karate Kid III (1989), ambas protagonizadas también por el señor Miyagi y su pupilo, e incluso en 1994, se estrenó El nuevo Karate Kid, donde el alumno ya no sería Dani Larusso, sino una hermosa joven, Julie Pierse, interpretada por Hilary Swank (Million Dollar Baby, Posdata: Te quiero). Cobra Kai sigue exactamente la historia de Karate Kid pero más de treinta años después.

Nos encontramos así con un Dani Larusso como un hombre de negocios, exitoso, con familia modelo que vive en una lujosa casa y parece haber cumplido, y con creces, el sueño americano. Por otro lado, tenemos a Johnny Lawerence (William Zakba), un currelante al que todo le parece ir mal. No se habla con su hijo desde hace años, se lleva fatal con su ex mujer, se encuentra sin trabajo y mal vive en una habitación mugrienta donde no para de beber su marca de cerveza favorita. ¿Que quién es John Lawrence? Es el que fuera aquél chico rubio, algo malote, que se enfrentó en la final del torneo de Karate de All Valley contra Dani Larusso en 1984. Dicho de otro modo, es aquél al que Dani Larusso le hizo la famosa táctica de La Grulla, ganando así el torneo y dando lugar a una de las escenas más famosas y emocionantes del cine. Por circunstancias de la vida ambos se vuelven a encontrar y ahí, la historia, parece volver a repetirse. Cada capítulo tiene una duración de unos veintidós minutos aproximadamente, y a medida que los iba viendo, no podía sentirme más contento e ilusionado. No daba crédito a lo que mis ojos estaban viendo. ¡Los mismos personajes de aquella película, otra vez, juntos frente a frente! Casi tres meses después de haber sido estrena Cobra Kai ha sido cuando me he enterado de su existencia. Cosas de la sobreinformación, que entre tanta y tanta cosa, siempre hay algo que se te acaba pasando o de la que no te enteras. Ha sido gracias a la recomendación de una amiga que durante estos días he estado disfrutando como un niño de los diez capítulos que componen la primera temporada de Cobra Kai. ¡Atención porque habrá segunda temporada para principios de 2019! No entraré en spoilers, jamás lo hago, y menos para esta ocasión porque el fan de Karate Kid se emborrachará de ilusión en cuanto comience a ver el primer episodio de Cobra Kai.

cobra-kai

Hace años, Barney, el mejor personaje y el más querido de la exitosa serie Cómo conocí a vuestra madre (How I Met Your Mother, 2005-2014) en un capítulo expuso una teoría que acto seguido se hizo viral. Para él, Dani Larusso era el verdadero malo de la película Karate Kid. De la forma más graciosa, Barney explicaba a sus amigos en aquella escena por qué odiaba a Daniel Larusso, y las razones por las que realmente Lawrence es el que sufre el acoso de Larusso, que hasta llega a levantarle la novia. El argumento de Barney sonó tan convincente que miles de personas secundaban dicha teoría a través de las redes sociales. Durante todos estos años ha sido tema de conversación entre la fandom y no me extraña nada de nada que haya sido la mecha que haya dado lugar a que esta serie haya salido a la luz. Ahora, con Cobra Kai, podrás conocer la historia pero en esta ocasión, desde dos puntos de vista. Desde la perspectiva de Dani o desde la de Johnny y sacar así tus propias conclusiones. Ahora John Lawrence se ha propuesto abrir nuevamente el dojo que tan mala fama se ganó hace tantos años, Cobra Kai está de vuelta y eso no agrada en absoluto a Larusso, atormentado aún por lo que sucedió en su adolescencia con los chicos del gi negro que lucían esa cobra agresiva a la espalda. En breve se cumple el 50 aniversario del Torneo de Karate de All Valey y para la nueva edición nuevos jóvenes se disputarán el título y Cobra Kai ya tiene a su campeón. Es ahí donde Larusso y Lawrence recogerán el hacha de guerra que jamás enterraron para hacer frente a esos viejos fantasmas del pasado. Es una lástima que Pat Morita no haya podido ser parte de esta reunión, porque entonces Cobra Kai serie una serie más perfecta de lo que ya es.

No sólo ha sido la sorpresa de este 2018 en cuanto a series, sino que es de lo mejor que puedes ver en estas vacaciones de verano. No te la puedes perder. Conéctate a internet y disfruta de esta serie porque bien lo merece. Si eres fan de Karate Kid esta serie no sólo te va a enganchar sino que te va a traer mucha nostalgia. Y es que por si fuera poco, la serie además intercala escenas de la película original a modo de flashbacks. ¡Casi nada! Y si nunca has visto Karate Kid, esta es la mejor excusa para ponerte este verano con la película original y acto seguido ponerte con esta serie que está siendo la sensación del momento. Sólo el primer episodio en YouTube tiene más de 40 millones de reproducciones.

He disfrutado con esta primera temporada de Cobra Kai como pocas veces he disfrutado viendo una serie. Y es que a la gran apuesta que es, por esos actores, por el modo en que han enfocado la historia, las escenas de lucha y el guión tan divertido que tiene, hay que sumarle la carga sentimental que irradia cada escena, cada capítulo. Es, junto a Peaky Blinders (que ya os hablaré de ella más adelante en Anhelarium), la serie que más recomiendo en estos momentos.

Os dejo con el primer episodio de la serie. ¡DISFRUTADLA!


¡COBRA KAI! 


Fear the Walking Dead – Cuando la hermana pequeña tiene más talento

fear-the-walking-dead-logo

Esta serie, spin-off de la que es su hermana mayor, The Walking Dead, lleva la marca de Robert Kirkman y eso era algo que me atraía enormemente hacia ella. Para quienes a estas alturas aún lo desconozca, Robert Kirkman es el guionista de cómics que parió el fenómeno The Walking Dead. Hace ya bastantes años que le sigo, hace mucho que compré esos cómics en blanco y negro sobre muertos vivientes cuando aún quedaban unos años para que la historia diera el salto a la pequeña pantalla.  Saber que Robert Kirkman estaba al cargo de este proyecto me ilusionaba. Porque a pesar de que la serie The Walking Dead ha remontado el vuelo y su quinta y sexta temporada son una maravilla –hace muy poco se estrenó la séptima y no pinta nada mal–  las anteriores temporadas me dejaron bastante decepcionado y la serie parecía haber perdido el rumbo. Desde luego, ya se anunció en su debido momento que la serie se separaría de la línea argumental de los cómics y seguiría su propia trayectoria. Esa noticia, a los que hemos seguido el cómic, no nos alentó demasiado y, efectivamente, la serie cambió bastante y no para bien. ¿Por qué? Porque era insulsa, cayó en la desidia. No aportaba nada y sus personajes caían en la mediocridad. El dramatismo, ese que dejó grabado Kirkman en las viñetas, se difuminaba para dar paso a un show de zombis. Porque, y lamento decirlo, es una pena que The Walking Dead haya desperdiciado la cantidad de material que poseen los cómics. Hasta me sorprende que la serie mantuviera la audiencia hasta la llegada de la quinta temporada donde todo, por suerte, cambió.

Fear the Walking Dead deja a un lado es ansia Hollywoodiense de querer sorprender con escenas grandilocuentes repletas de efectos especiales y mucho maquillaje para retomar, desde una perspectiva más humilde, ese halo de emoción y tragedia que emanan los cómics. La hermana pequeña de TWD se vuelca en el drama y para ello se centra en una familia desestructurada que será la protagonista de esta otra visión del apocalipsis. La importancia ahora no recae en los zombis, estos quedan relegados a un segundo plano. El foco de atención está puesto en los personajes y la tragedia, conjunta y particular, por la que atraviesan. Como si de un estudio de psicología se tratase, desde el primer capítulo vemos la transformación de los personajes. La serie, ahora enfocada en un ambiente más urbano, nos sitúa en Los Ángeles, California, y nos muestra a una familia numerosa pero desestructurada que tendrá que hacer frente a la infección que poco a poco se va extendiendo para poder permanecer juntos y sobrevivir. Al principio todo está como siempre, pero se van sumando los casos aislados que alertan a la población y todo se va torciendo. Si no quieren saber cómo saben sus vecinos y familiares, tendrán que poner todo de su parte, necesitan que la familia ahora sea otra, porque el mundo es otro.

Guerra Mundial Z
Sangre y terror para una noche de Halloween
Otro tipo de, ¿zombis?  [Relato]

La serie cuenta con una primera temporada de seis episodios y una segunda temporada de quince. El canal AMC confirmó recientemente la renovación de la serie para una tercera temporada que contará para la ocasión con dieciséis episodios y que verá la luz el próximo año. En la primera temporada ya podemos comprobar cómo Fear the Walking Dead tiene ese algo que durante tanto tiempo le faltaba a su hermana mayor. Si bien es cierto que se centra en la supervivencia, sin esclarecer el verdadero origen de la epidemia zombi y quién anda tras ella, el guión ya resulta más definido y la dirección más acertada. La serie, muy acertadamente, cuenta el comienzo de un apocalipsis zombi. En un primer momento, los afectados son mendigos, drogadictos, personas más propensas a coger enfermedades. La policía carga contra ellos y los que lo presencian se echan encima, denunciando lo que aparentemente es otro caso de abuso policial. Paulatinamente, esa extraña rabia se propaga, la gente se da cuenta de ello, algo les está pasando a las personas que las convierten en caníbales. Mucha gente se va dando cuenta y hacen acopio de provisiones y se refugian. Y como ocurría en las películas de George A. Romero, los medios de comunicación alertan de lo sucedido en las calles pero en ningún momento dan una explicación. Fear the Walking Dead es el inicio del declive, y refleja el enorme impacto que surte en las personas. La vida normal, como antes se concebía, está llegando a su fin.

amcs-fear-the-walking-dead-season-2-finale-episode-15-nick-clark

En esos seis capítulos empatizamos con un grupo de personas, todas muy diferentes, atrapadas en mitad de un caos que no tiene explicación y que apenas acaba de comenzar. Uno de sus protagonistas, Nick Clark, es joven adicto a la heroína que será el primero en esta historia en vivir de cerca la infección. Pero estaba demasiado colocado para saber si lo que vieron sus ojos era cierto o producto de una locura. Su madre, Madison, interpretada por la atractivísima Kim Dickens, se verá en la imperiosa necesidad de buscar a su hijo, ayudarle a desengancharse y recomponer a su familia. En la primera temporada vivimos un drama familiar y, a medida que avanza, la serie muestra con desgarro la fatalidad de esta familia en cada uno de los eventos que se suceden. Ya en la segunda temporada, todo se intensifica, pues la sociedad ahora es cuando realmente entra en colapso. Los zombis son cada vez más numerosos y toman comprensiblemente más protagonismo, pero sigue siendo la baza este núcleo familiar que cada vez y, para sorpresa del espectador, es más y más fuerte. Esta serie, en contraposición a The Walking Dead, donde vemos cómo es cierto eso de que el hombre es un lobo para el hombre, es más humana.

Cine Zombi
Zombis A.C. – La otra cara de Roma
Las pelis que no te puedes perder si te gustan los muertos viviente Un cómic muy diferente

Un auténtico survival horror, esta vez más realista, cercano, que muestra un mayor talento y que tiene por delante mundología a explotar. Una serie muy recomendada, llena de suspense, donde los personajes calan de verdad y por cada episodio se van definiendo aún más por sus vivencias. Esperé a que ambas temporadas estuvieran cerradas para poder disfrutar de la serie como a mí me gusta, viendo los capítulos de seguido. Antes de hacerlo, ya había leído u oído opiniones diversas sobre ella, la mayoría bastante negativas, y el comentario que más se repetía era que nada tenía que ver con su predecesora. Y tenían todos mucha razón, nada tiene que ver. Fear the Walking Dead no es peor ni mejor. Es, al menos hasta la fecha, muy diferente. Está hecha para un público distinto, ese que simplemente quiere ver a personas sobrevivir sin mayor espectáculo.

Por último, mencionar que, entre la emisión de estas dos temporadas, el canal AMC colgó en su página web una interesante historia en dieciséis mini episodios (cuya duración total es de 16 min) que muestran a unos pasajeros de un avión que se ven sorprendidos por la epidemia. Bajo el título de Fear the Walking Dead: Flight 462, podéis ver esta breve webserie en este enlace. Lo ahí acontecido es un spin-off de este spin-off y supuestamente, ambas historias se cruzarán en algún momento. Desde luego, los que somos unos frikazos de la temática zombi, llevamos mucho tiempo de enhorabuena, porque no paran de salir series, películas y cómics de zombis y yo desde luego, nunca me canso. Por cierto, hacía tiempo que en Anhelarium no escribía sobre muertos vivientes ¿eh? Ya era hora.



The Leftovers – Cuando la humanidad intenta entender la locura

poster1

Gracias a la recomendación de una amiga he disfrutado recientemente de las dos primeras temporadas de una serie que no puede dejar indiferente a nadie. Se trata de The Leftovers (Los restos) y actualmente se encuentra rodando la que será su tercera y última temporada. Para cualquier serieadicto, ver un capítulo de esta serie es querer ver el siguiente y el siguiente y el siguiente. Por su confusa y excéntrica originalidad y esos capítulos rebosantes de una incertidumbre in crescendo y por lo raro e incongruente que presenta cada capítulo, me llega a recordar a LOST (Perdidos), esa gran serie que tuvo enganchado a millones de personas, la que provocó el aumento de serieadictos y de la que os hablé en Anhelarium hace ya unos años. Sólo espero que no acabe como acabó la obra de J. J. Abrams, que aunque en su día defendí ese final, con el paso de los años y analizándolo todo fríamente, me pareció una tomadura de pelo que no se diera respuesta a todos esos enigmas que eran los que verdaderamente mantenían a millones de seguidores expectantes frente a la serie temporada tras temporada (6 temporadas, 121 episodios). Sólo espero que los creadores de esta serie de la que hoy os escribo algo (Damon Lindelof y  Tom Perrotta entre otros) no cometan el mismo error y eviten que mucha gente sienta que ha desperdiciado su tiempo. Con The Leftovers estamos ante un diamante en bruto que en sus dos primeras temporadas ha demostrado ser una obra maestra y que puede llegar a ser todo un hito en el mundo de las series. 

He titulado esta entrada Cuando la humanidad intenta entender la locura porque los protagonistas de esta serie intentan vivir y entender una locura desde una desquebrajada cordura. ¿Acaso no es una locura que el 2% de la población mundial desaparezca repentinamente y sin explicación alguna? Millones de personas han dejado de existir y no hay el más mínimo rastro de ellas. Personas que mientras trabajaban, cuidaban de los suyos o simplemente dormían plácidamente al lado de sus parejas, desaparecen como por arte de magia, dejando al resto, a los que se han quedado, trastornados por entender qué ha sucedido y desquiciados por saber qué deben de hacer ante tal desgracia. Pues, ¿volverá a suceder? ¿Será algo cíclico? La serie toma forma tres años después de lo sucedido el 14 de octubre, día en que todos se fueron y donde aquí, sólo quedaron los restos.

Breaking Bad Último capítulo de LOST. ¿Y a ti, te ha gustado?
El extraño caso del Dr.White y Mr.Heinsenberg
La serie que ha enganchado a medio mundo

La primera temporada es soberbia. Sitúa al espectador ante una tragedia devastadora que no tiene explicación alguna y en esta no hay intención alguna de mostrar al espectador qué ha ocurrido y por qué, sino cómo los distintos personajes se amoldan e intentan afrontar lo sucedido, cómo intentan mantener la cordura cuando ésta parece haber desaparecido también. Ante colosal e inexplicable desastre, muchos lo atribuyen a algo divino, y es por eso que a lo largo y ancho del mundo proliferan las sectas y todas y cada una de ellas tendrán sus propósitos y sus extrañas singularidades. Los principales protagonistas de The Leftovers forman una familia rota por la desgracia y por una excéntrica secta, el Remanente Culpable, que visten siempre de blanco, fuman como carreteros y han hecho un voto de silencio y poco se sabe de sus oscuros planes. Pero para oscuros, muchos de los personajes que salen en esta serie que sumado a los enigmas que plantea el núcleo argumental, hacen que la serie parezca un constante sinsentido. Aparecen muchos iluminados que saben qué hacer, salvadores que dicen saber qué y por qué ha pasado todo. Líderes de sectas que enloquecen aún más a las personas y otras que luchan para no caer en la locura pero que se muestran recelosas y en un estado permanente de depresión como el principal protagonista, Kevin Garvey (Justin Theroux). A todos les une el duelo al que se enfrentan por haber perdido a sus seres queridos y de aquella manera. Pero también comparten los sentimientos de culpa y el miedo, miedo que cada uno expresa a su manera. Pero estos personajes son crudos, realistas, cargados de sentimiento, tanto que llegan a ponerte de los nervios y que hacen que la serie se revista de una calidad que no tienen las demás. Por si fuera poco, the Leftovers cuenta con una banda sonora prodigiosa y admirable, compuesta por el compositor y productor británico Max Richter.

La primera temporada termina como empezó, llena de interrogantes y con unos protagonistas con los que no tardas en empatizar. Es una temporada que explora los límites de sus personajes y cómo no, las de sus espectadores. Y esos mismos espectadores seguro que aguardarán ver la segunda temporada, pues es lo que deberían hacer. Con esta entrada recomiendo ver esta serie pero sobre todo recomiendo a esos que quizás y por la razón que sea, no han querido seguir viéndola, que le den una nueva oportunidad porque es con la segunda temporada donde esta serie cobra mayor fuerza y la historia, mucha más relevancia. La segunda temporada mejora indiscutiblemente la anterior y hace que ya de manera fanática, permanezcas pegado a la pantalla viendo lo que se acontece. En su segunda temporada hasta la fotografía mejora. HBO se atreve con lo que sea y el giro argumental de la serie propone todo un reto pues incrementa el desconcierto y resulta aún más impactante y críptica.

¡23 años de aquellos Power Rangers! DAREDEVIL
Una de las series que más marcó nuestra infancia
La justicia es ciega

En definitiva, The leftovers es una revelación, otra obra maestra de la cadena HBO que tantas alegrías lleva dándonos desde hace años. Y aunque te recuerde a Lost, recuerda también que no es Lost. Pues lo que The Leftovers presenta y arriesga, a mi modo de ver, vale mucho más. Para los que llevamos ya muchos años entusiasmados con las series, de manera casi incontrolable le buscamos el parecido con Perdidos, pero al tercer o cuarto episodio comprobamos estar ante algo mucho más inteligente y una serie más hipnótica.


¡23 años de aquellos Power Rangers! Una de las series que más marcó nuestra infancia

pr1__mighty_morphin_by_scottasl-d76af4zEl otro día recordé este post que publiqué hace casi un año en el que le daba las gracias a los Power Rangers no sólo por haberme hecho disfrutar tanto en mi niñez sino por meter en mi vida el AOR y hacer que me acabara enamorando de esta música para los restos. Y aunque hay que aclarar que era algo muy habitual que el AOR fuera la música elegida para poner melodía a una gran cantidad de series y películas de la época, sin duda, junto con Los Vigilantes de la Playa y su I’m Alway Here de Jimi Jaminson, los Power Rangers fueron los que más hicieron que esta música calara en lo más hondo de mí.

Y precisamente al recordar esto, me pregunté cuánto tiempo había pasado ya desde entonces, desde que esa serie encandilara a todos los niños que por aquél entonces teníamos una infancia saludable, acorde a nuestra edad (pobrecillos los niños de ahora con tanta fornicación y violencia a su alrededor). Así que tras googlear un poquito me percaté que nuestros añorados Power Rangers cumplirán este próximo mes de agosto 23 años. Y parece que fuera ayer…

¡A metamorfosearse!

Los Mighty Morphin’ Power Rangers fue el comienzo de una de las mayores sagas de nuestra cultura televisiva. Y esto precisamente lo digo por su duración, ya que a día de hoy, tras 23 años, dicha saga continúa. Como es todo un habitual aquí en occidente, le copiamos la idea a los del otro charco. La serie original provenía de Japón y fue Haim Saban, un productor de televisión estadounidense de origen israelí quién adquirió los derechos para adaptarla al público occidental y comercializarla sacándole el máximo rendimiento. En Japón, y desde hace más de 30 años, se emiten series denominadas sentai (en español: grupo de héroes), y sólo unas pocas atravesaron el Pacífico y triunfaron en las parrillas televisivas de occidente como Ultraman o los Turbo Rangers. Pero hay que decir que las series asiáticas de este tipo fascinan a los asiáticos, se amoldan a su cultura, costumbres y manera de ser. Y es por eso que Haim Saban acondicionó la idea al estilo americano. Y ya sabemos todos que lo que mola en Norteamérica mola en todo el mundo.

Sin duda alguna, la versión yankee de Mighty Morphin’ Power Rangers es superior en todos los sentidos a la japonesa. Los americanos son los amos del entretenimiento y endulzaron la atmosfera de estos coloridos superhéroes encajándolos en el típico instituto americano. Y es que las series de instituto precisamente tuvieron su origen pocos años antes con Parker Lewis nunca pierde, serie de la que ya os hablé hace años en Anhelarium y Salvados por la campana, creando una exitosa fórmula televisiva que dura hasta nuestros días. Porque sí amigos míos, las series de instituto eran lo más en esos días, pero los productores americanos no sólo supieron encuadrar la serie en un ambiente típico de instituto.

La serie además contaba con una canción muy, pero que muy chula, y estaba protagonizada por personajes mucho más carismáticos que la versión nipona. A esto añadir que los capítulos eran mucho más emocionantes y estaban cargados de humor. Recordad si no a los míticos masillas, al adorable y en ocasiones ahostiable Alpha 5 y los malotes del cole, Bull y Skull. ¡Todos nos reímos con ellos!

El éxito estaba asegurado

Comenzó a emitirse en agosto de 1993 y la serie tenía todo lo que podía encandilar a un niño de la época. Si ya de por sí resultaba molón ver a unos superhéroes que aún iban al instituto y entre clases, exámenes y actividades extraescolares combatían al mal, liderado en esta ocasión por Rita Repulsa y sus secuaces, molaba un puñado más si veíamos a estos héroes enfundados en trajes de colores a cada cual más chulo. Sin olvidarnos de las armas y por supuesto de los dinozords, los primeros Zords de los Power Rangers, con apariencia de dinosaurios, que constituyen la fuente de poder de las primeras Power Monedas y que utilizaban cuando los malotes de turno, porque todos lo hacían, se transformaban a tamaño gigante. Era ahí cuando se ponían a pelear entre edificios de cartón y donde saltaban chispas del suelo en plan petardos baratos de la manera más cutre. No sé si muchos se dieron cuenta, pero las escenas de lucha entre los zords y los malotes eran escenas totalmente copypasteadas de la versión japonesa.

Si no me equivoco, esta primera saga de la serie duró 3 temporadas, con un total de 155 capítulos. Además Power Rangers era una serie regular que se emitía en USA a diario y esto hacía que no hubiera niño que no conociera la serie. La misma se emitía en pleno horario infantil y recuerdo con mucha nostalgia que en aquellos veranos de principios de los noventa emitían sus capítulos todos los días a mediodía.

Recuerdos de infancia

Pero lo que más recuerdo con cariño son todas esas charlas que teníamos sobre los Power Rangers en el recreo del cole o cómo pasábamos las horas y horas jugando a ser uno de ellos. Cualquier momento era el idóneo para jugar a ser Power Rangers. Nunca olvidaré aquellas mañanas de verano que me iba a casa de Armando a jugar con nuestros Power Morphers para metamorfosearnos, esos que nuestras madres nos habían comprado en la juguetería y por supuesto, nuestras Blade Blaster, las armas básicas de los cinco Power Rangers que disponían de dos modos, un modo cuchillo y un modo pistola láser.

A mí me encantaba ser el Power Ranger rojo, pero cuando comenzó la saga del Green Ranger y éste pasó a formar parte de los buenos, todos nos enamoramos de él. Todos queríamos ser el Power Ranger verde porque el verde tenía un escudo dorado la mar de chulo, tenía una daga que usaba al mismo tiempo como ocarina con la que llamaba a su zord y además éste era el más soberbio de todos, el famoso Dragon Zord. Entre todas esas charlas que teníamos, me acuerdo perfectamente de lo jodidamente hechizados que nos dejó ver las nuevas imágenes promocionales de los que serían los nuevos episodios de los Power Rangers. ¿Por qué? Pues porque junto a los cinco Power Rangers, aparecía uno más, ya no estaba el Green Ranger entre ellos, en su lugar, uno de color blanco, con un escudo aún más elegante y de apariencia más poderosa que tenía la forma de un tigre. Me río al recordar cómo teorizábamos sobre quién sería ese nuevo Ranger y cómo algunos de mis amigotes decían que ese sería el mismísimo Zordon, mentor de los Power Rangers que fue encerrado por Rita Repulsa en un agujero en el tiempo, una especie de contenedor espacial donde permaneció 10.000 años.

white_ranger_movie_pic_1_by_kellhiro-d4nzqm1El White Ranger colmó el vaso. Si la serie ya era un éxito, con la aparición de este nuevo personaje, que resultó ser Tommy Oliver, el antiguo Green Ranger que abandonó el grupo para regresar nuevamente como el líder pero esta vez como el Power Ranger blanco, ahora no había niño que no hablara de lo mucho que le gustaban los Power Rangers. Por cierto, me acuerdo que Tommy estaba enamorado de Kimberly, la Pink Ranger, que posteriormente salía en la serie Felicity y que finalmente se hicieron pareja. Como White Ranger, Tommy recibió los poderes del Tigerzord, y su arma era el sable parlante llamado Saba. El Power Ranger blanco pasó a ser el preferido por todos. A mí es el que más me acabó gustando.

La serie fue todo un fenómeno, y como es comprensible, nadie quiso parar la franquicia que tantos y tantos beneficios estaba reportando. Pues no sólo la serie triunfaba, sino también todo lo relacionado con ella. Juguetes, merchandising…Así, la serie se fue renovando cada año y cada año comenzaba una saga distinta. Creo que la siguiente fue Power Rangers Zeo y a partir de ahí, me pierdo totalmente en la infinidad de sagas y personajes que hasta la fecha no paran de salir. Es indiscutible que la primera saga fue la más aclamada. Y si bien es cierto que las generaciones van sucediéndose y cada una se identifica con la saga que le corresponde temporalmente, a día de hoy sigue siendo Mighty Morphin’ Power Rangers la más añorada y venerada por el público en general. Los productores se aseguran que cada generación de chavales tenga su serie de Power Rangers y en mi opinión, creo que ya saturan bastante y es por eso que ninguna saga ha tenido ni tendrá el impacto de la primera.

mighty-morphin-power-rangers-the-movie-frontEn el año 1995 se hizo la película: Power Rangers: The movie. Me acuerdo nítidamente del momento en que mi amigo Armando, su hermano pequeño y yo, acompañados por el padre de éstos que aburrido se sentó atrás a echar una cabezadita, estábamos expectantes en la sala de cine esperando que diera comienzo la esperada película. Se presentaba muy atractiva pues lo primero que llamaba la atención de ésta eran los nuevos trajes. Ya no parecían unos llamativos pijamas, sino que para la ocasión, eran unas armaduras, con un aire mucho más estilizado y moderno. Y si mucho me marcó la serie, la película no se quedó atrás y en el post que os enlazaba antes explico por qué. No olvidaré jamás el final de la peli, con todos los Rangers juntos, contentos por haber derrotado a Lord Zedd y sonando de fondo el Dreams de Van Halen. Ya en el 97 se volvió a hacer otra película que ni de lejos alcanzó el éxito de la primera y que ponía fin a la saga de Power Rangers protagonizada por Jason Lee (Red Ranger), Kimberly Hart (Pink Ranger), Trini Kwan (Yellow Ranger), que acabó pocos años después falleciendo en un accidente de coche, Zack Tylor (Black Ranger), al que me acuerdo percatarme de que le faltaba un dedo, Billy Cranston (Blue Ranger) y Tommy Oliver (Green/White Ranger). Aunque éste último ha sido el protagonista más notorio y acabó participando en varias sagas posteriores.

Con qué cariño y nostalgia he escrito este artículo. Espero que os haya gustado y sobre todo, haya hecho que rememoréis bellos tiempos, esos que nunca desaparecerán de nuestra memoria. Un abrazo amigos míos.

Go, go Pooooower Rangeeeeers!


Daredevil [2015] La justicia es ciega

daredevil-01

No soy de MARVEL, prefiero millones de veces el Universo DC. Pero no soy de esos frikis que entran en discusiones absurdas y se dedican a echar bilis mental sin sentido. Detesto este tipo de fanatismos absurdos provocándome bastante vergüenza ajena muchos de los comentarios que leo cuando se tratan estos temas. Tan sólo, y sin desvalorar a nada ni a nadie, prefiero DC por la autenticidad de sus personajes, personajes de mayor calado en mi modesta opinión. Porque a pesar de que MARVEL ofrece una amalgama superior de superhéroes y superheroinas, siendo sin duda alguna la editorial que más personajes ha aportado al mundo de los cómics, su infinidad de personajes no llegan a transmitirme a penas ningún tipo de interés salvo unos pocos, concretamente dos, Lobezno y Daredevil.

Lo mejor que ha lanzado MARVEL en la actualidad

Hacía mucho tiempo que no publicaba una entrada donde dejara correr mi lado más friki y creo que tras haberme quedado totalmente prendado con la serie de Daredevil, no hay mejor momento para hacerlo. He disfrutado muchísimo de todos y cada uno de los episodios que componen la que por ahora es la única temporada de las serie, protagonizada por Charlie Cox (La Teoría del Todo, Encontrarás Dragones) y dirigida por Drew Goddard (La Cabaña en el bosque). Todo el mundo me la recomendaba, y si así era, pensaba yo, es que no sería una serie al estilo Flash o Green Arrow (lo siento, no puedo con ellas, y me temo que Supergirl va a ir por los mismos derroteros). Todo lo contrario. Por eso deseaba deshacerme ya de los exámenes finales y meterme de lleno con esta serie.

¡Es que ni Los Vengadores! Que me perdonen los acérrimos de MARVEL, pero no ha habido nada que hayan hecho tanto en cine o televisión que me haya dejado mínimamente hechizado como esta serie. Esperando a que hagan algo parecido, ya sea en cine o televisión, con Logan (nuestro venerado Wolverine, cuya última película -Lobezno: Inmortal- es para olvidar), con Daredevil nos topamos con una serie con alta dosis de realismo y crueldad. Donde se lleva al personaje más allá, envuelto en un formato más para un público adulto, que incluso muestra por momentos un lado gore.

La readaptación que se esperaba de Daredevil y la serie que MARVEL necesitaba

Y digo readaptación porque no se podía haber hecho nada peor que aquél Daredevil de Ben Affleck allá por 2003. Ni recuerdo cual fue el director de esa película ni me molestaré en buscarlo, porque evito acordarme de esa porquería, quizás la peor película que se haya hecho sobre superhéroes sin olvidarnos por supuesto de la Catwoman de Halle Berry. Así, la readaptación, digo, era y ha sido necesaria, porque junto al mencionado Lobezno, Daredevil es de los poquísimos personajes marvelianos que considero, tienen una historia atrayente, además de una autenticidad incomparable.

Ah, y sí. MARVEL necesitaba algo así. No quiero entrar en la dialéctica de compararlo con DC. Pero éstos han sabido dar esa giro de tuerca, tomar ese otro camino para ofrecer algo más de esos personajes que todos conocemos. Y no me refiero exactamente a ese halo oscuro y serio con el que han impregnado hasta al mismísimo y querido Superman. Sino de ahondar en la legitimidad del personaje. Nada de saltos, postureos y frases con chispa en momentos de infantil heroicidad. MARVEL durante mucho tiempo (y lo sigue haciendo) ha rayado lo infantilesco y en mi opinión, ahora han dado en el clavo. Ofrecen algo que cala y no roza lo típico, tópico e insulso.

La justicia es ciega

Y a veces ni es justicia. Pero tampoco los villanos van siempre con ridículos disfraces. Por eso en esta nueva versión de Daredevil, vemos como los villanos son los políticos corruptos vestidos de traje de chaqueta o violentos y mafiosos rusos con sus sucios negocios de trata de blancas y tráficos de drogas. Como dije anteriormente, la serie tiene una alta dosis de realismo y no sólo en esto se escenifica, sino también en esos momentos de acción que tanto uno ansía ver en este tipo de producciones. Las peleas tienen una gran coreografía, una bastante creíble que poco tiene que ver con las que vemos en otras series del género, donde abusan de planos cortos, movimientos lentos que poco dejan ver de una pelea entre un héroe y un villano.

Pero no queda ahí. Son sus escenarios, su ambientación, su banda sonora y sobre todo su trama, lo que hacen que esta serie no resulte una serie más de superhéroes. Y la fórmula para dar con ello no ha sido más que mezclar un género cinematográfico con otro. Combinar lo mejor del thriller policiaco con el atractivo de un héroe enmascarado.

Tampoco puedo olvidarme de los flashbacks que nutren la historia de esta serie. Con ellos vemos al personaje en dos etapas de su vida: la de aquél niño ciego que cuidaba de su padre, un fracasado y arruinado boxeador, y la del abogado que es hoy y que se toma la justicia por su mano cuando cae la noche.

La resurección del personaje

Directores como Joel Schumacher, con su esperpéntico Batman & Robin, o como el que hizo el Daredevil de Affleck (que no, que todavía me niego a recordar su nombre). Enterraron a ambos personajes y con ellos su franquicia. Sus descalabros en taquilla y la malísima crítica que cosecharon, provocaron que hasta Hollywood perdiera el interés por hacer películas sobre superhéroes. El género estaba manido. Si bien con el Spiderman de Sam Raimi la cosa pintaba de otro color, no fue hasta el Batman de Christopher Nolan cuando el mundo de los héroes de cómics cobraba una mayor índole.

Fruto de ese cambio de nivel, de esa nueva forma de presentarnos a estos personajes de cómics, vemos a superhéroes como este Daredevil, que no es uno de esos que ni se despeina cuando pelea, sino uno que se ensucia y sangra cuando quiere impartir justicia.


True Detective – Entre la luz y oscuridad

Anoche terminé de ver los ocho episodios que componen la primera temporada de esta espléndida serie. Una nueva serie policiaca que no ha pasado desapercibida para nadie. Una nueva serie policiaca, como otras muchas que están por llegar, como muchas que ya se han hecho, y que en esta ocasión, se encarga de pulir, y a la perfección, los errores de las series de este género. True Detective toma ciertos matices de series como Twin Peaks, algo que se aprecia sobre todo en los primeros minutos de su capítulo piloto, pero no es más que una pincelada, la recuperación de algo que pertenece a la vieja escuela para dar forma a algo mucho más allá, pues True Detective adquiere una forma única nunca vista antes en la pequeña pantalla, una serie con una personalidad rotunda y que sin duda alguna, se convierte en un referente, en un nuevo punto y aparte en las series televisivas.

Cuando creíamos que no volveríamos a ver, al menos a corto plazo, una serie como Breaking Bad, Nic Pizzolatto, creador de True Detective, da forma a una nueva serie de culto. Porque en esta nueva serie sobre detectives, no vemos (y damos gracias) a esos clichés del género, esos personajes tan repetitivos y con falta de carisma, porque quizás carisma tenía el primero de ellos y el resto son una copia barata. True Detective excava en la personalidad de estos dos detectives, Martin Hart (Woody Harrelson) y Rustin “Rust” Cohle (Matthew McConaughey) de la División de Investigaciones Criminales de la Policía Estatal de Luisiana. Sorprende de primeras ver a dos pesos pesados e Hollywood en la pequeña pantalla, y más en una serie que apuesta a lo grande. Sobre todo Matthew, que en estos últimos años ha pasado de ser el mediocre actor de insoportables comedias románticas a ser uno de los mejores actores del momento. Matthew parece ser que envejece como el buen vino. Desde luego, la serie parecía tenerlo todo. Parecía no poder salir nada malo de este proyecto. HBO es de las cadenas que más calidad con sus series ha aportado a la televisión (véase A Dos Metros Bajo Tierra, por ejemplo) y con estos guionistas y estos actores, indiferente no dejaría nunca, eso seguro. Y así ha sido. Porque vemos a unos personajes interpretados de manera magistral. Y es que hasta los personajes secundarios resultan de lo más relevantes, como es el caso de Maggie Hart (Michelle Monahgan) la cual ha estado pletórica y bellísima a lo largo de estos ocho capítulos. Y qué decir de Glenn Fleshler, un actor para mí desconocido hasta el momento pero que en los breves momentos en los que aparece en la serie, levanta una tremenda turbación en el espectador. Un papel espectacular.

El guion es ya, como he dicho antes, toda una referencia. Un soberbio guion que no sólo se centra en los diálogos, sino que ahonda en todos los perfiles y matices de los personajes, en sus gestos, su mirada. El guion requiere hasta el último detalle, incide hasta en la manera en la que Rust fuma su cigarrillo. Esta guion es autenticidad, completa autenticidad. Pero un buen guion no es nada sin una buena realización, y ahí entra en juego Cary Joji Fukunaga, que es quien ha creado la atmósfera en la que se esparce True Detective, creando una puesta en escena tensa, tenebrosa y recóndita. Porque sin muy exagerado que parezca, uno siente al ver esta serie como si algo lo acompañara, como si el espectador fuese también observado por algo o alguien, por alguna extraña entidad que persigue a los protagonistas por todo el camino.

La historia comienza en un escenario que parece de lo más irreal. Martin y Rust se topan con un crimen perpetrado de una manera que sobrepasa lo macabro. El cadáver de una mujer desnuda, con extraños símbolos ocultistas en su cuerpo, atada de pies y manos, con unos cuernos de venado en su cabeza y en mitad de una plantación de caña de azúcar, es el punto de partida de un largo recorrido, lleno de oscuridad y brujería, maldad, y mucho nihilismo. La pareja de detectives formada por Hart y Cohle encabezan el grupo especial de investigaciones, todo indica que un asesino en serio anda suelto, y juntos irán tras su pista. Por el camino, a medida que va quedando aún más latente la mezquindad de este mundo, ambos detectives irán dejando ver el drama que encierran sus vidas. Martin Hart es un conservador padre de familia, una familia tradicional y cristiana, con ciertos problemas de comportamiento, muy integrado en la sociedad rural de Luisiana y con cierto prestigio dentro del cuerpo de policía. Pero Cohle, recién llegado del estado de Texas, es un hombre renegado, de personalidad rara y pesimista y que arrastra una profunda depresión por la muerte de su hija pequeña. Rust tiene una visión muy pesimista y negada de la humanidad, es ateo y su filosofía nihilista ofende la mentalidad religiosa de los pobladores de esa zona rural de Luisiana. Ambos detectives son como la noche y el día, y es por ello que su relación es muy compleja y a veces chocante, llegando a vivir numerosos climas de tensión entre ellos.

TrueDetectiveRustMarty

La investigación avanza y va dejando al descubierto varios crímenes perpetrados por delincuentes marginales, una misteriosa secta que utiliza a Jesús como reclamo pero que sus rituales tienen más que ver con la brujería y el satanismo y una popular iglesia cristiana evangélica en la que se han producido delitos encubiertos de pederastia en el pasado y que está liderada por un rico y poderoso reverendo muy ligado a las altas esferas del poder político de Luisiana. Pero no nos podemos olvidar el misterioso Rey Amarillo, supuestamente el cerebro de toda la trama criminal, y un lugar, Carcosa, el escenario de todos los crímenes y violaciones.

Los primeros episodios nos muestran los hechos del pasado de forma no cronológica, en un lento transcurrir, en flashbacks narrados por ellos mismos, quedando los dos últimos como los más perceptibles al situarse ya en el presente. Matthew McConaughey y Woody Harrelson están soberbios, tanto que al finalizar anoche el octavo episodio, ya los echaba de menos. La segunda temporada contará con una pareja de detectives completamente nueva, pero será muy difícil superar a ésta, creedme.

Estás ante una serie cuidada al detalle y de una calidad excepcional. Una serie llena de luz y oscuridad, en la que sus personajes dialogan con el infinito y miran hacia las estrellas. Una serie que hasta en sus momentos de silencio, tiene algo que decir. Sin duda alguna, la primera temporada de esta serie quedará en la historia como una de las mejores de la televisión americana.

 


Me Llamo Earl – ¡El buen rollo y la diversión, están asegurados!

me_llamo_earl

He tardado en escribir sobre esta serie, lo reconozco, porque hace ya bastante tiempo que terminó y con lo tremendamente bien que me lo hizo pasar, no le he hecho justicia en todo este tiempo al no dedicarle su hueco en Anhelarium como se merece. Y la verdad es que me acuerdo de ella contínuamente y con mucha nostálgia. La seguía a ritmo de USA, y es que no podía perderme ni uno sólo de sus episodios. En ocasiones veía los capítulos por partida doble, una vez en castellano y otra en versión original. Y qué deciros, me reía igual o más en la versión original que en la versión doblada. Me Llamo Earl, junto a la mítica Malcolm In The Middle, es para mí la serie más simpática y divertida que ha pasado por la televisión. Comedias televisivas ha habido y habrá muchas, y para gustos los colores, pero a mis 27 años, jamás he visto una serie igual. Con un humor apto para toda la familia, Me Llamo Earl, con sus 96 capítulos emitidos, consiguió estar nominada en 14 ocasiones a los Emmy, ganando cuatro de ellos y además, dos nominaciones a los Globos de Oro y dos nominaciones a los Premios BAFTA a la mejor serie internacional.

Supongo que muchos la conocerán, y para los que no la conozcan, desde este rinconcito les digo que por favor, la vean, porque la risa es sinónimo de felicidad, y esta serie te brinda con muchas y muchas risas. La serie gira en torno a la vida de Earl Hickey (Jason Lee), un simpático holgazán que ha cometido innumerables errores en su vida y que, tras perder su billete de lotería premiado al ser atropellado por un coche, se da cuenta que el karma no anda de su lado, y que sólo logrará que las cosas no le vayan mal si enmienda todos sus errores y logra hacer el bien a los demás, algo que precisamente nunca había hecho, pues Earl ha sido un cabronazo toda su vida y desde bien pequeño.

“¿Han pensado alguna vez en ese tipo que sólo comete malas acciones y se pregunta por qué su vida es una mierda? Pues ese soy yo” – Earl

Lo que más llama la atención de esta formidable e inigualable serie de televisión son sus personajes, pues son de lo más variopinto que hay. Todos y cada uno de ellos son imprescindibles, tanto que se te hace difícil elegir uno. Además, cada uno de los actores se enfundan a la perfección en el papel que les ha tocado interpretar, tanto que parece que realmente son así, y en ocasiones más que una serie parece un reportaje de idiotas que salen por la televisión, algo que escenifican mucho en la serie, y el que ya la haya visto sabrá de qué hablo. Tanto Earl, como su hermano Randy (Ethan Suplee), Joey (Jaime Pressly), el hombre cangrejo (Eddie Steeples), Catalina (Nadine Velazquez), son espectaculares, y ni de coña me olvido de los personajes secundarios como la querida Patty, la puta de las mañanas, interpretada por Dale Dickey o el tronchante y alocado Ralph Mariano (Giovanni Ribisi). Cada uno de ellos es motivo de auténticas carcajadas.

My Name Is Earl

Pero estos personajes son así en gran parte por los elaborados guiones que les dan vida. Unos guiones magníficos, poseedores de muchísimos giros, guiones que son los que provocan la cantidad de disparatadas e irreflexivas conversaciones que en la serie encontramos. Podría hacer de esta entrada de blog la más larga de todo Anhelarium, porque la serie está llena de guiños y puntazos (como solemos decir en mi tierra) que son tremendamente divertidos. Yo, con lo que me quedo, son con las conversaciones entre los hermanos Hickey, sobre todo con las reflexiones tan jodidamente absurdas de Randy y sus dudas existenciales, unas dudas totalmente significativas para él y que suele planteárselas a su hermano Earl, dudas como: “¿Crees que los monos se preocupan por su aspecto?” – A lo que Earl responde: “Ya te lo he dicho, si lo hicieran, llevarían pantalones” (respuesta que a Randy convence inmediatamente).

Me Llamo Earl es una serie fresca, muy fresca, y no me cansaré de repetir lo tremendamente divertida que es, sin olvidar lo adictiva que resulta. En esta serie no encontrarás a protagonistas guaperas que conducen deportivos y viven en apartamentos de en sueño y que tienen novias despampanantes con piernas de infarto, en absoluto. Aquí encontrarás gente de la calle, con sus problemas, lógicamente, muy exagerados, al igual que sus reacciones, pero nada de esos estereotipos que tanto abundan en las series norteamericanas. Esta serie siempre te arrancará una sonrisa de la cara, aunque te haya ido el día horrorosamente mal. Earl, Randy y compañía, harán que el rato que dure cada episodio (poco más de veinte minutos), lo pases muy bien frente a la pantalla. Haciendo que en ti crezcan las ganas de seguir viendo más y más capítulos.

Siempre recordaré con añoranza aquellas noches en las que en mi habitación, me abría una cerveza bien fresquita y disfrutaba de una buena cena mientras veía los episodios de esta magnífica serie. Muchos seguidores quizás no sepan que la última temporada de esta serie sufrió una considerable caída de audiencia, y la culpa no la tuvo la serie, pues (y os juro que en esto estoy siendo muy objetivo), la serie seguía manteniendo el listón bien alto en su cuarta y última temporada, la culpa la tuvo la exitosa novedad que supuso la serie The Big Band Theory o Como Conocí a Vuestra Madre, las series que se pusieron de moda en esos días. Y, siendo aquí ya totalmente subjetivo, éstas nada tienen que hacer ni en originalidad ni en guion, ni en gracia, en definitivas cuentas, con Me Llamo Earl, pero ya se saben cómo son las modas.

Y a diferencia de éstas series que os he mencionado, Me Llamo Earl en ningún momento aburre, cosa que sí ocurre en The Big Band Theory, serie que, llegado un momento, se repetía más que el ajo, motivo por el que mucha gente, entre la que me incluyo, dejó de verla.

Jamás me olvidaré de la manera tan inocente en la que Randy veía la vida. Tampoco de aquellos destornillantes episodios de Cops, de los que Earl y los demás eran mayoritariamente los protagonistas, y por supuesto, de los momentos tan agradables que pasé con esta serie, la serie que más buen rollo me ha transmitido. Una estupenda serie de humor que nadie debería perderse.

 


Breaking Bad – El extraño caso del Dr. White y Mr. Heisenberg

Ya lo he dicho en más de una ocasión, y es que, queridos amigos, el verdadero cine se encuentra en las series de televisión. Al menos es así desde hace ya varios años. Sólo hay que echar la vista atrás y recordar series como Los Soprano, A Dos Metros Bajo Tierra, The Shield, 24, etc. Entre tanta serie de notable mediocridad y de las cuales abundan en su mayoría, nos encontramos con auténticas obras maestras, con un arte exquisito que se nos muestra a modo de ficción y por entregas. Cuando comencé a aficionarme a ver series de televisión, pronto me convertí en un serieadicto, por poco que me llamara la atención una serie, la acababa viendo entera. Pero con el tiempo, tras visionar series de tal calibre como las anteriormente mencionadas u otras como Galáctica, Dexter, Perdidos, Prison Break, por nombrar las más notorias, es lógico y habitual que el telespectador medio vea cómo sus gustos por las series se refinen y ya no se conforme con tan poco.

Pasé entonces a seguir por completo sólo esas series que lograban engancharme tanto o más como las que había visto con anterioridad. Las cribaba a todas y me quedaba sólo con un par de ellas o a lo sumo tres. Y las que me entretenían solamente, pasé a verlas sólo de vez en cuando y sin la intención de seguirlas concienzudamente. Por supuesto, a esto hay que sumarle que con los años, cada vez parece uno tener menos tiempo para estas cosas. Así que el poco tiempo que hay para ver series hay que dedicarlo precisamente a esas buenas series que tanto merezca la pena ver.

Así fue como llegué este pasado verano a decantarme por Breaking Bad. Sabía por boca de todos que era una gran serie, y de hecho la serie llamó mi atención mucho antes, pero entre la falta de tiempo y que por entonces estaba visionando algunas a las que les había dado preferencia, no fue hasta este verano cuando me metí de lleno en la vida de Walter White. Sabía que me encantaría, sabía que toda esa amalgama de excelentísimas críticas que la serie ha cosechado temporada a temporada no sería una exageración por parte de la fandom. Y por eso decidí que Breaking Bad sería la serie idónea para este verano, quería disfrutarla a mis anchas y dedicarle el tiempo que fuera (y mereciera).

¡Y qué destino el mío! ¡Qué potra he tenido! Porque, amigos míos, he podido disfrutar, capítulo a capítulo, sin parón ninguno, de la mejor serie del mundo. Capítulo a capítulo, temporada tras temporada. Me siento afortunado de poder haber visto una serie así de esta manera, toda seguida, como ya hiciera con otras grandes series años atrás. Hay gustos para todos, y cada uno lo disfruta a su manera, pero sé que mucha gente tuvo que esperar tediosamente durante algo más de un año para ver que ocurría tras el final de la tercera temporada. Así que, permitidme que me regocije y me sienta orgulloso de haberla visto toda de golpe. Me sentía afortunado por terminar de ver uno de los tantos buenos e impactantes episodios, y sin dificultad e inconveniente alguno, poder disfrutar del siguiente y del siguiente hasta, así, terminar de verla.

De esta forma pude apreciar aún más la tremenda transformación de la serie y sus personajes, sobre todo de Walter y Jesse. Viendo la serie como la vi, pude distinguir y tener en cuenta la evolución de la misma, evaluar meticulosamente el desarrollo de la trama, el progreso y el cambio en los protagonistas, y aún más, pude estar atento al evidente despliegue de giros argumentales que la serie tiene.

Su primera temporada no es ni de lejos tan espectacular como las siguientes, y me vais a permitir que incluso diga que la serie parece otra. En la primera temporada, que consta de tan sólo siete episodios, vemos a dos mojigatos que se meten en el mundo de las drogas, una nueva tragicomedia al estilo Weeds. Walter White (Bryan Cranston) es un profesor de química en un instituto de Albuquerque, Nuevo México al que le diagnostican cáncer terminal de pulmón y que, con el miedo de morir tempranamente, decide meterse en el mundo del narcotráfico para así poder pagarse el tratamiento y permitir que su familia nunca pase apuros tras su muerte. Para ello cuenta con la ayuda de su ex alumno Jesse Pinkman (Aaron Paul) un joven muchacho, mal estudiante y adicto a las drogas y a las juergas, con apariencias de no tener ningún talento innato, sin expectativas de futuro. Para colmo, el cuñado Walter, Hank (Dean Norris), trabaja para la DEA (Drug Enforcement Administration).

Pero nada más lejos de la realidad, pues en la segunda temporada, ya no vemos a dos inexpertos intentando cocinar metanfetamina y jugando a ser narcos, la serie da un giro de tuerca y comienza a generar una atmosfera mucho más seria y malhumorada. Y como dijo el propio Walt en el episodio titulado “Say My Name”, Walter se refiere a sí mismo y Pinkman como “los dos mejores cocineros de metanfetamina en los Estados Unidos“.  La serie comienza a ser un drama en toda regla.  Es aquí donde la serie toma cuerpo y sorprende a cada episodio, dejando al espectador totalmente metido en la historia, y es precisamente gracias a esos episodios tan llenos de tensión y apuros, con esas escenas nunca vistas en una serie de televisión, donde Breaking Bad se gana un multitudinario e incondicional público, convirtiéndola en la serie más vista y comentada. En esta segunda temporada, mientras ambos intentan cocinar la mejor metanfetamina de los Estados Unidos dentro de una caravana familiar en mitad del desierto, Walter encuentra a un nuevo socio de negocios, Gus Fring (Giancarlo Esposito), un narco predispuesto a pagar más de un millón de dólares por la metanfetamina que éstos produjeron en el desierto de Nuevo México y que además, resulta que es dueño de una cadena de restaurantes de comida rápida. Un hombre afable y servicial en apariencia, pero que llega a inspirar miedo con tan sólo ajustarse la corbata. Hablar de la segunda temporada es hablar de un abogado de dudosa reputación que se anuncia en la televisión de forma bastante penosa con su lema “Better call Saul” (Mejor llama a Saúl). ¡Me encantó este personaje desde el minuto uno! Saúl Goodman (Bob Odenkirk) ayuda a Walter y a Jesse a blanquear los beneficios del negocio de la metanfetamina y a solucionar problemas legales con métodos muy poco ortodoxos, por decir algo.

En la tercera temporada de la serie, Walter confiesa a su mujer (que sospechaba desde hacía tiempo una doble vida por parte de su esposo) que se dedica al narcotráfico y ésta, enloquecida, le pide el divorcio. Comento esto porque creo que el personaje de Skyler (Anna Gunn), gana muchísimo peso en esta temporada, su papel llega incluso a ser tedioso para muchos seguidores de la serie según he podido leer por Internet. Tanto que hasta la propia Anna Gunn lo comentó en una entrevista reciente en el New York Times. Considero que su papel es inmejorable a partir de esta temporada, y que es precisamente gracias a sus intervenciones donde la serie recobra una mayor crudeza. Otro personaje que adquiere una gran importancia es el de Giancarlo Esposito en su papel de Gus Fring, quien ofrece a Walt tres millones de dólares por tres meses de su trabajo además de un laboratorio nuevo, moderno y totalmente completo y con un brillante asistente, Gale (David Costabile). Gus no es partidario de que Jesse, al cual considera un simple drogadicto, trabaje para él, pero Walt lo quiere a su lado, y aquí se complican aún más las cosas. Debido a que Hank va tras los talones de Jesse Pinkman, éste amenaza con entregar a Walt si es arrestado.

Ver esta serie es como ver un coche arder. Arde, parece que va a explotar de un momento a otro, pero sigue ardiendo y no sabes cuando explotará

Y es en este preciso momento, al menos así lo considero yo, donde existe un punto de inflexión. Es aquí donde somos testigos de cómo los protagonistas de la serie cambian radicalmente. Aquí es donde se asienta esa transformación, Walter ya no es Walter, ahora es Heisenberg a todas horas del día, ya no será tan fácil para Walt llegar a casa y quitarse el traje del famoso Heisenberg, porque ahora más que nunca, Heisenberg está siempre presente y continuamente actúa como tal. Es como si ese alter ego por él mismo creado se hubiera apoderado de él, le hubiese fagozitado. Y quizás sea por la razón de que Walt ve en el reflejo de Heisenberg lo que siempre quiso ser, un líder, alguien imprescindible, todo lo contrario al antiguo y bondadoso Walter White ninguneado por sus compañeros de Gray Matter. Walter ordena a Jesse que asesine a Gale para así obligar a Gus a contar con ellos como únicos, sobre todo con Walt, como único químico profesional para elaborar la droga.

Llevo años siguiendo muchas series de televisión y jamás he visto una serie con tanto ingenio y tanta perspicacia y capacidad. Y eso es sobre todo, gracias a unos excelentes actores, porque precisamente pocas serán las veces que veas a tan buenos actores en una misma serie. Breaking Bad lleva el arte de la actuación a un nivel superior, sobre todo si nos centramos en el trabajo que hacen Aaron Paul y Bryan Cranston. Tanto que toda una leyenda del cine como es Anthony Hopkins, escribió recientemente una carta pública a Bryan Cranston para comunicarle que “su interpretación como Walter White es la mejor actuación que he visto jamás”Por otra parte, la serie contiene además una serie de elementos que ensalzan su encanto aún más, y no sólo hablo de esa metanfetamina azul y el hecho de que ésta sea cocinada en una destartalada y antigua caravana, hablo de los problemas conyugales de la familia White, las conversaciones entre Walter y su hijo Walter Jr. los Pollos Hermanos, las adicciónes de Jesse, y un largo etcétera.

Comienza así la cuarta temporada. Jesse mata a Gale, y como era de esperar, Gus decide separar a Jesse y a Walt, haciéndoles trabajar por separado. Mientras Walt cocina, Jesse acompaña a Mike (Jonathan Banks), uno de los matones de Gus, para encargarse de recoger pagas y servirle de apoyo. Y es aquí donde comienza otro trascendental punto de inflexión. Puesto que esto provoca que Jesse y Walter se distancien y entren en continuas disputas el uno con el otro. La hostilidad entre los dos se hace latente y pone en peligro el negocio. Pero lo que verdaderamente tensa la situación es que Hank, investigando el asesinato de Gale, descubre la conexión de éste con Gus. De esta forma, todo se tuerce aún más, ya que Gus, una vez que sabe de la relación existente entre Walt y Hank, amenaza a Walter y a toda su familia para no poner en peligro el multimillonario negocio. Sobra decir que a estas alturas, Walter White ha conseguido poder pagar su tratamiento sin problema alguno y, lo que es más llamativo, es que, gracias a su inigualable arte para cocinar metanfetamina de gran calidad, ya guarda más de diez millones de dólares como seguro para su familia. Lo que da de sí el negocio de la droga… Antes de que se me olvide, me gustaría destacar a dos personajes secundarios, a Skinny Pete y Badger, amigotes de Jesse y que merecen mención especial por sus apariciones, poniendo la nota cómica a tanto drama.

En estos momentos la serie está en su punto más álgido. La tensión es máxima, todo parece ir a peor, parece no haber salida alguna. El escritor de la serie, Peter Gould y su director, Vince Gilligan, hacen que la serie haya sido y sea, la mejor serie dramática televisiva de todos los tiempos. Y no, amigos, que no es una exageración. Ver esta serie es como ver un coche arder, arde, parece que va a explotar de un momento a otro, pero sigue ardiendo y no sabes si cuando explotará.

Jesse y Walter se reconcilian y se ponen de acuerdo para matar a Gus. Convencen así al antiguo criminal del cartel Héctor Salamanca, ingresado en una planta geriátrica de hospital, para que éste haga explotar una bomba suicida en presencia de Gus. Héctor logra su cometido y se mata a sí mismo, a Gus y a Tyrus, su principal secuaz. De esta forma, Walter White, alias Heisenberg, y Jesse Pinkman, destruyen el laboratorio de Gus, eliminando así toda amenaza. Fue aquí cuando ya no me hacía falta ver más para saber con toda seguridad que estaba ante la mejor serie que jamás había visto.

Walter White, la mutación de un hombre humilde e introvertido en un hombre feroz, frío, inhumano, desalmado, un hombre que no conoce límite alguno, un hombre salvaje y sin piedad.

Asesinado Gus, Walter y Jesse dan comienzo a una quinta temporada que en ningún momento decaería. Esta última temporada logra rizar el rizo, siendo aún más sorprendente que la anterior, algo que parecía difícil de superar. Walter, Jesse y Mike, comienzan a trabajar juntos. Y si la idea de Gus de ocultar su negocio  bajo una cadena de restaurantes de comida rápida, el ingenio y la perspicacia de Heisenberg iría por delante. El nuevo modelo de negocio consistiría en trabajar con un equipo de fumigadores de casas para cocinar metanfetamina en casas cerradas completamente cerradas y asiladas durante días por fumigación. Pero Hank y la DEA están cada vez más cercas de las huellas de Walt y logran identificar a nueve prisioneros y a un abogado que guardan estrechos lazos con Mike. Motivo suficiente para que nuestro querido Walt acabe con él asesinándolo. Pero por si fuera poco, Walt contrata a una banda criminal de matones neonazis para que asesine a los informantes que estaban en prisión. De esta forma, manteniendo a la DEA al margen, Walt a estas alturas, logra reunir nada más y nada menos que ochenta millones de dólares sin apenas haberse planteado si seguir o no en el negocio de la droga. Me es imprescindible destacar el coraje y la tremenda valentía que muestra Jesse a medida que avanza la serie.

Las cosas siguen retorciéndose en esta quinta temporada. Y precisamente por ser tan enrevesada esta recta final de la serie, y sobre todo, porque se me está alargando bastante este artículo, comentaré para finalizar que no había mejor manera de ponerle el broche final a esta sensacional serie de televisión. Hank descubre quién es Heisenberg y queda en shock. Pero esto no le parará los pies y sin tapujos irá tras el criminal de su cuñado. Las cosas entre Walt y Jesse vuelven a ir mal, todo vuelve a dislocarse, sus discusiones van a mayor, porque Jesse descubre algunas de las sucias artimañas acometidas por Walt tiempo atrás. Ambos querrán matarse por ello y Walt será abandonado por su familia y desenmascarado ante todo el mundo. Esto hará que Walt se vea obligado a huir de Alburquerque y a obtener una nueva identidad.

A estas alturas es cuando se da el momento más grandioso de la serie, al menos desde mi humilde opinión. Walt es despreciado por su familia y abandonado a su suerte. Ve que todo su trabajo no ha servido para nada, sólo para atraer desgracias que lo destrozarían todo. Todo el dinero que ha conseguido reunir para su familia es rechazado por ésta. Walt decide visitar a Gretchen y Elliot Schwartz, sus antiguos compañeros de Gray Matter que poco o nada contaron con él, ninguneándolo, y bajo amenaza de ser asesinados, les pide que en los meses siguientes,  y a modo de donación desinteresada de ambos, entreguen a la familia de Walt el dinero. Es en este precioso momento donde se da la que para mí es la mejor escena de tantas que tiene la serie. Gretchen y Elliot en esta escena magnifican esa sensación de sorpresa y conmoción que todos los seguidores de esta serie hemos sentido, al confrontar la cruda realidad y la impresionante transformación de Walter White, la mutación de un hombre humilde e introvertido en un hombre feroz, frío, inhumano, desalmado, un hombre que no conoce límite alguno, un hombre salvaje y sin piedad.

A pesar de que en esta entrada he destripado un poco bastante parte de la trama, me aguanto las manos y no diré nada sobre el final. Porque si has leído este artículo y no has visto la serie y no ves el final, no tienes perdón de Dios. Porque con esta entrada no sólo he querido rendir homenaje a la mejor serie del momento, sino que pretendo alentar a todos aquellos que aún no la hayan visto a que la disfruten, porque en la televisión no siempre podrás ver tanto talento y calidad al mismo tiempo.


Parker Lewis Nunca Pierde – Una significativa serie de los años 90

Son muchas las cosas que se pueden decir con respecto a esta divertidísima serie de televisión. Por ejemplo, la primera cosa que se me viene a la mente, es el por qué no se hacen cosas así a día de hoy. Los 90, aquella maravillosa década de la cual siempre hablo y nunca acabo por publicar su merecido artículo, una década que tantísimo ofreció y de la cual en la actualidad, y por desgracia, se conservan muy pocas cosas. Y muestra de ello es que series así no se hacen ya, y no sólo por lo ocurrente y graciosa que es toda en sí, sino por lo sana y elocuente que resultaba, donde por cada capítulo y tratados de la forma más amena y chistosa, siempre se mostraban unos valores a tener en cuenta, valores como la amistad, la generosidad y el respeto a los demás.

Pero vamos por partes porque la serie merece ser detallada justamente, créeme, sigue leyendo porque de seguro te sorprenderás.

Una de las mejores series de adolescentes de todos los tiempos

Hablar de Parker Lewis Nunca Pierde es hablar no sólo de una de las mejores series de adolescentes e institutos, sino de un antes y un después en cuanto a las series de televisión. Mientras que a día de hoy tenemos enormes mierdas en nuestra parrilla televisiva como Física o Química, donde los profesores se acuestan con alumnos y éstos tienen problemas de drogas y demás, en aquellos primeros años de la colorida década de los 90, series como Salvados Por La Campana y Parker Lewis Nunca Pierde, entre otras, entretenían a los adolescentes del momento (y a los no adolescentes también, que conste) con sus estrafalarios y alegres capítulos.

¿Pero qué diferenciaba a esta serie de las demás? Pues, además de ser de lo más alegre y divertida, la serie estaba realizada en un formato poco común tanto en esos años como en los actuales ya que la serie estaba hecha como si fuera una serie de dibujos animados o un cómic. Dosis de surrealismo y efectos sonoros son las sustancias de las que se compone la serie y las cuales hacen que marque la diferencia para con el resto. Tuvo 3 temporadas, de 1990 a 1993, con un total de 73 episodios y de 30 minutos de duración cada uno. En esos años se podía ver en los canales autonómicos, en nuestro caso, por Canal Sur. Pero hace unos años, gracias a canal CUATRO, que como bien prometió en sus inicios sería un canal muy nostálgico que rescataría series de antaño, como V o El Príncipe de Bel Air, dio una alegría a más de uno rescatando esta encantadora serie emitiéndola los sábados y domingos por la mañana.

La serie trata sobre el día a día de tres buenos amigos, Parker Lewis (Corin Nemec), el principal protagonista, cuyos padres regentan un videoclub (el MONDOVIDEO), Mickey (Billy Jayne), el guaperas rockero del colegio e inseparable amigo de Parker y Jerry Steiner (Troy Slaten), el empollón más empollón de todos y que además de ser un fiel amigo, hace las veces de sirviente y secretario de Park y Mickey cual nerd de turno. Éste poseía una gabardina de color gris y de ella se sacaba en cualquier momento el objeto que deseara. En ocasiones, Jerry sacaba del interior de su gabardina elementos tales como una sierra mecánica, una tabla de planchar e incluso llegó a sacar en una ocasión a un Doverman. ¡Ríete tú del inspector Gadget!

Park Lewis es el chico más popular del instituto Santo Domingo, y no crean que es el típico quarterback guaperas de instituto como en muchas pelis norteamericanas nos pintan, para nada, guaperas es, sí, pero es a su vez uno de los tipos más listos y más carismáticos de todo el colegio, sino sólo tienes que comprobar las excéntricas y horteras camisas que siempre lleva y su más que llamativo tupé. Frases como “¡Caballeros, sincronicen sus relojes!“ o ¡No problem!” son las más repetidas por Parker en cada capítulo y las que más éxito tuvieron entre el público juvenil de aquellos años. En un instituto siempre hay problemas, pero no en todos los institutos tienen a Parker Lewis para resolverlos. Y en eso consiste esta fantástica serie, en tratar los problemas cotidianos de jóvenes y no tan jóvenes de la manera más natural posible y sobre todo, con mucha gracia. Pero antes de centrarnos en ello, es de obligada mención resaltar los personajes secundarios de esta serie, los cuales probablemente sean los que más relevancia otorgaban a la misma.

Más que simples personajes secundarios

Como suele pasar en muchas historias, el personaje siempre tiene un enemigo, en este caso, una pequeña enemiga. Y es que aquí, ese papel lo juega Shelly Lewis (Maia Brewton), la hermanita pequeña de Parker y que siempre intentará quedar por encima de él haciendo lo que mejor sabe, ser una chivata de categoría. ¿Y a quién se iba a chivar? ¡Lo puedes imaginar! Porque… ¿Qué es de un instituto sin su correspondiente director? En este caso, la cruel, maquiavélica, despiadada y terriblemente atractiva, señorita Musso (Melanie Chartoff), la cual, cada vez que se cabrea, en cada capítulo rompe el cristal de su despacho tras pegar un sonoro portazo. Esta directora se sirve de un perrito faldero, de otro chivato más chivato todavía, un rango conocido en la serie como “ayudante soplón” y ese papel recae en Frank Lemmer (Taj Johnson), el siniestro del colegio que, lo único que pretende es, y con la autorización de la señorita Musso, someterlos a todos.

Pero si hay un personaje que más encandiló al público en general y que por ello se convirtió en uno de los más importantes de la serie, es Larry Kubiac (Abraham Benrubi), el bruto, el grandullón del instituto que sólo piensa en comer comer comer comer y comer, eso sí, es un tipo que puede pasar de despiadado a bondadoso en centésimas de segundo ya que tiene un grandísimo corazón. A lo largo de la serie como es evidente van apareciendo otros personajes pero ninguno tiene la importancia como los aquí detallados.

Capítulos a modo de ejemplo

Como anteriormente mencioné, cada capítulo se basa en algún que otro problema cotidiano en nuestra sociedad, como las drogas, el sexo, la discriminación social, la adicción, el maltrato animal o la delincuencia entre otras cosas. Por cada uno de esos capítulos, Parker, Mickey y Jerry, acompañados del inherente elenco de actores que siempre les acompaña, siempre intentan salir de esos conflictos y cuestiones de la mejor manera y siempre, teniendo en cuenta el sentido y conclusión final.

Como por ejemplo, aquél capítulo en el que Mickey decidió abandonar los estudios prematuramente para dedicarse plenamente a su grupo de Heavy Metal. En esa ocasión, ahí estaban sus amigos para hacerle ver que ése no era el camino correcto. O como aquella vez que Jerry se negaba a aceptar su adicción a los videojuegos (concretamente a los de nuestra querida y añorada Nintendo NES). Y por supuesto, Parker tampoco se libra de tener que luchar contra sus propios demonios.

Pero de toda la serie en general, lo más destacable de todo, es el valor de LA AMISTAD, la amistad verdadera. Quizás la serie sea muy idílica en ese aspecto, pero a medida que veía la serie, varias fueron las veces que resoplé, maldiciendo el por qué jamás he tenido una amistad tan pura y desinteresada. Y es que Parker Lewis Nunca Pierde es una serie que entre muchas otras cosas, lo que más refleja, lo que más enseña, es que un buen amigo es más que una simple compañía, es mucho más que eso, un buen amigo puede convertirse en un pilar fundamental en tu vida en el que apoyarte en los peores y mejores momentos, todo un tesoro a guardar.

Curiosidades de la serie

La principal curiosidad de esta serie es que sus dos primeras (y benditas) temporadas no tienen nada que ver con su mal lograda tercera y última temporada. Tras finalizar la segunda temporada de Parker Lewis Nunca Pierde, la FOX se desentendía de ella, pero debido a la presión de los fans y sus incansables peticiones de que la serie volviera a la televisión, la FOX aceptó hacer una tercera temporada pero eso sí, ésta tendría que ir por otros derroteros. Y así fue como esta magistral serie pasó a convertirse en la típica Familiy Show tipo Cosas de Casa o Blossom y perdiendo así todo el encanto que anteriormente tenía.

Fijaos si el cambio fue drástico, que Parker dejó de utilizar sus horteras camisas e incluso cambió su particular tupé por el típico peinado a lo Zack Efron. Eso sin contar con que algunos personajes como Frank Lemmer desaparecieron por arte de magia. Todo esto provocó que la tercera temporada, aunque ésta llegara a su final, no obtuviera la suficiente audiencia y por ello jamás se volviera a emitir nuevas temporadas, quedando así para la historia.

Como otras curiosidades, la aparición en el primer capítulo de una jovencísima Mila Jovovich, la cual jamás ha estado tan radiante y bella como en ese capítulo. Contaba con tan sólo 17 añitos.

Además, las exóticas camisas usadas por Parker se vendían en los comercios ya que éstas tenían mucho éxito entre los fans. Por último, la serie se aludía frecuentemente a Ferris Bueller (personaje de la película Ferris Bueller’s Day Off), se decía que el personaje de Parker estaba inspirado en él.

El por qué se tiene que ver esta serie

A los que nunca habéis visto ni un solo capítulo de esta distinguida serie, por favor, véanla, os la recomiendo decididamente, ¡no se arrepentirán! ¿Por qué? Porque, si además eres un nostálgico como yo y añoras esos coloridos años y encima deseas pasar buenos momentos, ya no sólo recordando tu infancia o adolescencia, sino pasándolo realmente bien y a gusto viendo una serie, deja entrar en tu vida a Parker y a sus amigos, ¡te aseguro que será toda una experiencia!

 

¡Vivan los 90!



Falling Skies¡Ahí vienen otra vez los alienígenas!

La nueva apuesta de los de TNT

Nada nuevo bajo el Sol, Falling Skies es la repetición de una fórmula que se nos presenta una y otra vez, esta vez de la mano del conocido canal de televisión TNT, pero ¿es esta una fórmula efectiva? Está claro que sí, desde Independece Day, mítica película donde las haya (y quizás la que reactivó de nuevo el género de pelis sobre extraterrestres), siempre que se presente un escenario apocalíptico y una estrepitosa invasión alienígena, ya ganas la atención del público respetable o al menos a priori, porque luego puedes darte el castañazo como los productores de SkyLine, pero eso es otra historia. Y hablando de historia, es eso lo que verdaderamente importa, el cómo se lleve a cabo esa historia porque lo que es la puesta en escena la tenemos más vista que la cara de Belén Esteban.  Con Falling Skies se apunta alto y no es para menos sabiendo que Steven Spielberg está tras las bambalinas.

Cienca Ficción  en su máximo esplendor

Creada por Steven Spielberg y Robert Rodat, Falling Skies nos introduce en un mundo asolado por una invasión extraterrestre, un mundo destrozado por las duras secuelas de la que es, una nueva dimensión en cuando a conflictos bélicos se refiere, una nueva forma  de hacer la guerra para el hombre. La historia comienza justo seis meses después de tal invasión y se centra en Tom Mason, el protagonista de esta nueva serie, un antiguo profesor de historia que ha perdido a su mujer y a uno de sus hijos tras el ataque de los deslizantes (como así se les llama a los extraterrestres en la serie). Tom forma parte de la resistencia, una resistencia formada por militares y civiles que juntos intentarán encontrar la forma de acabar con los alienígenas, unos alienígenas que han acabado con el 90% de la población mundial además de haber eliminado por completo gran parte de la tecnología militar, medios de transportes y comunicación, etc.

¿Similitud con Terminator Salvation?

Sí, y mucha. Desde los primeros minutos de su capítulo piloto es imposible no acordarse de Terminator Salvation y apurando más, el personaje de Tom Mason recuerda de sobremanera a John Connor cuyo papel interpretaba Christian Bale en la película. Para un servidor, que salió muy contento del cine tras visionar la última entrega de Terminator, es un placer encontrar una historia enfocada al mismo punto, o al menos, en gran parte.

Primeras impresiones

Falling Skies fue estrenada el domingo 19 de junio de 2011 y a día de hoy se pueden disfrutar los cuatro primeros capítulos de esta primera temporada que contendrá tan sólo diez episodios. La serie ha tenido de primeras una buena acogida y no es para menos, la serie está realmente bien, cada capítulo es una prueba de supervivencia, te adentra más y más en ese mundo insidioso, te sentirás parte de la resistencia y es que la serie te inmiscuye bastante bien en la trama.  Esperemos que Falling Skies no sea un fiasco y que no sea de esas series bien logradas que por muy mala suerte se ven condenadas al más injusto olvido, véase Jouerneyman, Traveler, Life y un gran etcétera.

 


The Walking Dead – Del cómic a la tele

Hace más de un año ya, cuando publiqué en Anhelarium un artículo sobre mi cómic favorito, Los Muertos Vivientes, mientras me documentaba un poco mejor sobre los creadores de dicho cómic en internet, me topé con la gran noticia: La obra de Robert Kirkman daría el salto a la pequeña pantalla.

Ha pasado más de un año desde entonces y cosas de la vida, se me había olvidado por completo lo de la serie de televisión. Seguí leyendo los cómics, por supuesto, pero entre los estudios, los viajes y que tengo que reducir mi tiempo de sueño para poder recrearme en mis hobbies (porque si no, no me daría el tiempo para nada), se me olvidó por completo que la serie ya se había estrenado.

Y fue la pasada noche del viernes cuando vi en una conocida página de películas y series online, que el capitulo piloto de The Walking Dead ya estaba disponible. Loco de contento, rápido y veloz fui a la cocina, cogí una cerveza fresquita, cogí mi portátil y me acomodé en la cama, mis cinco sentidos debían de estar expectantes, solos y exclusivamente proyectados al capítulo que me disponía a ver.

En ese breve y precioso espacio de tiempo, justo antes de ver el episodio piloto, mis expectativas no podían estar más altas,  y no sólo porque la novela gráfica sea una de las más privilegiadas de la historia, además, porque en el elenco de actores de la serie aparece la que fue y es mi amor platónico, Sarah Wayne Callies, la actriz de la famosa serie, Prison Break.

Tras estar haber estado absorto durante más de una hora que dura el primer capítulo, cuando éste terminó, ardía en deseos de ver el segundo, y el tercero, y si hubiera sido posible, en esa misma noche me habría visto toda la temporada entera. ¡Ya tengo serie a la que engancharme este año! The Walking Dead ha conseguido alegrarme y quitarle el mal sabor de boca que me está dejando la sexta temporada de Sobrenatural, la cual espero que de un cambio drástico urgentemente, de lo contrario la veo fuera de parrilla en pocos meses.

The Walking Dead sigue los patrones de la esplendorosa novela de Kirkman y Moore, y nos cuenta cómo el policía Rick Grimes (interpretado por Andrew Lincoln), tras despertar de un largo estado de coma provocado por un disparo en un altercado con unos delincuentes, se halla así mismo envuelto en un apocalíptico y solitario mundo repleto de mordedores, como se les suele llamar en esta historia a los muertos vivientes. Rick, emprende la búsqueda de su familia y por el camino, se une a distintos supervivientes que va encontrando con los cuales tendrá que vivir situaciones extremas, como tropezar en una ancha avenida atestada de cientos de cadáveres andantes.

Está claro que aún deben suceder muchísimas cosas en esta serie, pero en este primer encuentro, podemos vivir momentos de tensión llevados a cabo por unos personajes bien definidos, notablemente interpretados por buenos actores y sobre todo, bajo la dirección de Frank Darabont, director de películas como La Milla Verde o Cadena Perpétua.

Los que somos adictos a las historias de zombis, estamos de enhorabuena. La serie apenas acaba de comenzar y tras la gran expectación por parte del público, la cadena ha encargado a la productora una segunda temporada. Esto nos señala que, ¡tenemos zombis para mucho tiempo!

Recomendada no, ¡recomendadísima!

 


Último capítulo de LOST ¿Y a ti? ¿Te ha gustado?

Final de LOST

Nunca llueve a gusto de todos

Esto está claro y por ello, este final no ha calado a todos de la misma forma. Para muchos, este final ha sido una decepción y sin embargo para otros, ha resultado fantástico el desenlace.

Pero es comprensible, tanto si te ha gustado, como si te ha defraudado. Durante estos seis años, sobre todo, con la emisión de la cuarta y quinta temporada, las expectativas aumentaban por momentos.

Este final, para mí, ha sido de lo más agridulce, porque sí, soy muy sensiblero y los momentos de reencuentro,  abrazos,  y besos me han emocionado mucho. Y qué decir del final, viendo a Jack tumbado viendo pasar el avión de Ajira. Si a eso, le añadimos que tras seis años viendo esta serie, la historia acaba y para siempre, es natural que uno se sienta compungido.

¿Qué ha pasado con este final?

Es innegable que se han dejado muchos interrogantes en el aire para los cuales, nunca sabremos la respuesta, aunque nunca se sabe. Es probable, que con el paso del tiempo, los creadores de esta fantástica serie, a modo de podcast, libro o rueda de prensa, aclaren todas y cada una de las cuestiones, que no son pocas.

Frenéticos misterios a modo de anzuelo

Los poderes de La Isla, la mítica estatua, los símbolos egipcios, las apariciones fuera de La Isla, los enfermos que fueron curados milagrosamente, las mujeres que pueden tener hijos y  las que no,  Richard Alpert y su relación con el némesis de Jacob, Chirstian en el carguero con Michael, qué es la luz, qué es exactamente el humo negro, los números, y así, podríamos estar un buen rato.

Queda claro que los guionistas han jugado con los espectadores durante todos estos años. Todos estos agitados enigmas no han sido más que un arpón que ha clavado profundo en todos nosotros.

Pero ahí está el encanto de la serie. Es lo que la ha convertido en la serie más vista y exitosa de la historia de la televisión.

La Isla, como muchos creían, no ha resultado ser el purgatorio (teoría que fue rechazada por Damon Lindelof y J.J. Abrams a finales de la primera temporada) todo lo contrario. Los perdidos estaban muy perdidos  y muy vivos. Es esa realidad alternativa que hemos podido ver a lo largo de esta última temporada, la que se asemeja más a la idea de purgatorio que tenemos.

Un diálogo muy importante

Cuando Jack Shepard se encuentra con Chirstian, su padre, justo al final del final, y mantienen ese breve dialogo, nos aclara taxativamente la situación en la que están en ese momento los losties.

Chirstian Shepard dice “todos murieron, algunos antes que tu, y otros después”. Queda claro, que en esa realidad alternativa a la que hemos denominado purgatorio, todos están muertos. Algunos, como Kate, Sawyer y el resto de los pasajeros del último vuelo, se entiende que fallecieron mucho después, como Hugo y Ben, que quedaron al cuidado de La Isla.

Cada uno fue muriendo a su debido tiempo, pero al hacerlo, todos se encontraron ahí, en esa enrevesada vida paralela, con el fin de reencontrase, entender lo sucedido y subir juntos al cielo.

Juntos, vivieron la etapa más importante de sus vidas y juntos, debían partir, como bien dice Kate en su última conversación con Jack en el coche, antes de entrar en la iglesia.

Queda claro una vez más, que Desmond Hume, es el personaje más importante de la serie

Ya lo dijo el malévolo John Locke, “necesito la ayuda de Desmond para destruir esta isla”. Desmond, no sólo era útil debido a la inmunidad de éste ante las cargas electromagnéticas para poder así adentrarse en el núcleo de La Isla y destrozarla, incluso muerto, Desmond figura un papel esencial para todos.

Él es el encargado de guiarlos en esa realidad paralela para unirlos en ese emotivo reencuentro del que todos hemos sido testigos.

Cual Melinda Gordon (Jennifer Love Hewitt en Entre Fantasmas), Desmond debe ayudar a todos sus compañeros del vuelo 815 de Oceanic a dirigirlos a La Luz y poder así, descansar en paz.

El vacío que deja LOST en nosotros

Siempre nos quedará la duda de qué era exactamente La Isla, y cuál era su función. Muchas dudas corretearán por nuestras mentes a lo largo de todos estos días, semanas y años. Pero lo que sí es quedará en nuestro interior, en nuestra mente y nuestro corazón, es ese vacío que LOST ha dejado en nosotros. La mejor serie televisiva que jamás se ha creado. Difícil será, igualarla.

Jack, Kate, Sawyer, Desmond, Locke, Sun, Jin, Charlie, Hugo, Ben, Richard, ya os echo de menos.

 


PERDIDOS en una misteriosa isla

¿Quién no conoce a día de hoy esta serie? Hablar de Perdidos es hablar de la mejor serie de televisión que se ha creado jamás, e incluso me atrevería a decir, que es lo mejor que ha ofrecido la televisión en toda su historia. Millones son las personas que se han convertido en Lost-adictos y no es para menos, ya que esta impresionante obra te atrapa desde el primer segundo, no da lugar a que te apartes de ella.

Ha sido indiscutiblemente todo un fenómeno mundial, coronándose como una de las producciones más vistas en todas las televisiones del mundo, llegando a unos picos de audiencia que muy pocos productos televisivos han conseguido. Pero Lost llega más allá, y es que la serie ha provocado que millones de personas compartan el entusiasmo y la emoción que incita el visionar tan sólo un capítulo de la misma. Una pasión que ha unido en numerosos foros y redes de internet a gente que de la manera más sana, debaten, opinan y exponen sus teorías sobre cómo concluirá el fin de la grabación, un final que ya se acerca, y es que la serie está a sus últimas, emitiéndose actualmente la que es la temporada final.

Tal es la turbación que provoca la serie, que uno se pone nervioso cuando está disponible el nuevo capítulo de turno por internet y de la manera más apasionada nos ponemos frente a nuestros ordenadores o televisores para estar atentos y observadores a todo lo que pueda suceder en cuarenta y pocos minutos que dura un capitulo.

(más…)


DEAD SET: Muerte en directo.¿Cómo sería ver a Mercedes Milá devorando un cadáver mientras el pobre Arturo corre por salvarse de una feroz y sangrienta Indira? Sólo por curiosidad…

Los que somos fieles seguidores del género zombie, estamos otra vez de enhorabuena.  Aunque ya la serie se emitió en Inglaterra en octubre de 2008, no ha llegado a España hasta este invierno. Hace un año vi el capitulo piloto, pero sabe Dios porqué, deje olvidada la serie por completo y no la seguí… hasta ahora.

Dead Set: Muerte en directo, es una serie inglesa de terror creada por el prestigioso escritor y guionista inglés Charlie Brooker. No tuvo una buena acogida en su primera emisión, pero tras una breve temporada, volvió a emitirse y tuvo el esperado y merecido éxito. La serie está rodada en la casa del Gran Hermano británico y cuenta con la participación de concursantes de ediciones pasadas y para más inri, también con su presentadora, la popular Davina McCall.  Otro detalle muy importante es que la producción va a cargo de Endemol (productora del Gran Hermano británico).

Inglaterra está sufriendo una inconcebible pandemia que está acabando con toda la población y convirtiendo a sus habitantes en lo que parece ser auténticos actores de relleno de cualquier película de George Romero, es decir, en zombies deseosos de pegar bocado.

Entretanto, los habitantes de la casa de Gran Hermano, no se enteran de nada y siguen con sus importantes quehaceres diarios, cómo estar tumbados en el sofá, durmiendo, o criticando del uno o del otro, vamos, cosas productivas.

Pero la casa no resistirá ante tantos muertos vivientes sedientos de sangre. Pronto se cerciorarán de lo sucedido gracias a la entrada a la casa de una de las becarias que trabaja en la productora y del mismo director ejecutivo del Big Brother. Así mismo, de la manera menos inteligente y torpe, intentarán sobrevivir ahí dentro.

La serie, como es evidente, tiene una gran carga de violencia y escenas sangrientas acompañadas del humor negro más característico de los ingleses. Vamos, una serie apta para todos los públicos…

Tanto critica cómo publico han acogido a la serie en buen regazo la cual ha sido catalogada como una de las mejores obras del género. Y yo que lo secundo.

Recomendada al 100%. Disfruté mucho viéndola y sé que a todos aquellos que se hayan criado viendo películas de George Romero, saldrán contentos tras visionar Dead Set.

 


The Big Bang Theory – Nunca la ciencia me divertió tanto

Hacia tiempo que no hablaba de series y ahora que me he enganchado a esta fantástica serie, me apetece hablar de ella.

Reconozco que me he engarzado a esta serie un poco tarde, pero viendo la duración de cada capitulo (aproximadamente unos veinte minutos), las temporadas que lleva, que son dos, y que me ha encantado y no paso un día sin disfrutar de un par de episodios, no tardaré mucho en terminar de verla.

Una serie de frikis, ¡pero frikis frikis! rozando ya el extremo del trastorno compulsivo obsesivo, pero imposibles ser más graciosos.

Pero vámos por partes. ¿De qué va exactamente la serie?:

Leonard (Johnny Galecki) y Sheldon (Jim Parsons)  son dos amigos que comparten una vida llena de teorías físicas, dificiles problemas algebráicos, enormes estudios de ingeniería y algo más importante aún, comparten piso.

Son dos prestigiosos físicos a los que no se les resiste ningun problema en absoluto, lo saben todo, son como máquinas feroces, mentes maravillosas –a güonderful mains-, pero a la hora de entablar una simple conversación con un habitante normal de La Tierra como puede ser una simple camarera, se ponen a balbucir y acaban haciendo el ridiculo.

(más…)


Ricky, ecce homo (Trailer Park Boys)

ricky

Pocas veces me he reído tanto con un personaje ficticio. Me parto de risa con Stewie Griffin y su humor más que macabro, Homer Simpson es tambien uno de los que más adoro. Otro personaje que me fascina, es Hal, padre de Malcolm (Malcolm in the Middle) y así muchos más, pero es que con Ricky, hay que hacer un punto y aparte. Yo no he visto persona más despreocupada, pasota, flojo, y tan jodidamente idiota, ¡pero que risas por dios! Como bien se dice cuando alguien es realmente bueno en algo o increiblemente gracioso, ¡es el puto amo! Para el que lea ésto y se sienta un poco perdido, comentar que Ricky pertenece a una serie que empezó a emitirse en el 2001, llamada Trailer Park Boys. Revela la vida cotidiana en forma de documental, de un grupo de personajes de clase muy baja que vive en un parque de Caravanas (Sunnyvale Trailer Park). a las afueras de Halifax, Canadá. Más adelante, hablaré de esta magnifica serie, pero ahora sólo quiero centrarme en el personaje de los personajes, en Ricky.

Ricky esta arrejuntado con su ex con la cual comparte una hija. Se dedica a vender costo con su inseparable amigo Julien, e intenta sacarse el graduado por las tardes. Su peor enemigo es el señor Lahey, vigilante del parque de caravanas de Sunnyvale. Éste, no para de fastidiar los planes de Ricky y así intentar que no venda más marihuana y entre en la cárcel.  Y lo consigue, ya que Ricky no para de entrar y salir de la cárcel, pero no sólo él, entra todios, Julian, J-Roc, Bubbles…Siempre va conduciendo un coche siniestro total, y siempre que lo aparca, atropella algo. El coche siempre se lo deja a su hija, como buen padre pensaréis todos, ¡claro!, pero es que su hija tiene diez años LOL.

Ricky siempre se esta quejando de que él no es el inteligente del grupo, que siempre es Julian, pero es que verdaderamente, es el tío más imbecil y retrasado que existe.  Un buen ejemplo de ello, es lo que Ricky decía a cámara mientras se fumaba un pitillo en su celda:

En cuanto a mi, soy listo, bueno, autolisto mejor dicho, porque es por mí mismo. Gracias a la naturaleza, las drogas, y a rollos diferentes, he autoaprendido yo mismo, y esa es la diferencia, yo no necesito libros y esa cosa de estudiar, y tal, lo he aprendido todo sólo y por eso siguo vivo. Si hubiera leido libros e ido a la universidad, ahora estaría muerto, porque dicen que los libros y la universidad te hacen más listos, pero tambien sirven para que te maten, que es lo que me podría haber pasado.

Mi cerebro no usa mucho oxígeno porque no esta lleno de mogollón de rollos, sólo esta lleno una parte, por eso ahora mismo estoy vivo.

Los guardias nos dan libros para leer, para ser mas listos, y yo sólo hago como que los leo, porque mi cerebro se llenaría y me daría un infarto joder.

Lo dicho, imbecil hasta decir basta, pero…¡el puto amo!

 

En cuanto a mi, soy listo, bueno, autolisto mejor dicho, porque es por mí mismo. Gracias a la naturaleza, las drogas, y a rollos diferentes, he autoaprendido yo mismo, y esa es la diferencia, yo no necesito libros y esa cosa de estudiar, y tal, lo he aprendido todo sólo y por eso siguo vivo. Si hubiera leido libros e ido a la universidad, ahora estaría muerto, porque dicen que los libros y la universidad te hacen más listos, pero tambien sirven para que te maten, que es lo que me podría haber pasado.

Mi cerebro no usa mucho oxígeno porque no esta lleno de mogollón de rollos, sólo esta lleno una parte, por eso ahora mismo estoy vivo.

Los guardias nos dan libros para leer, para ser mas listos, y yo sólo hago como que los leo, porque mi cerebro se llenaría y me daría un infarto joder.