¡Anhelarium cumple 2 añitos!
No puedo dar más que gracias, muchas gracias, a todas las personas que hicieron y hacen posible, que las ganas de escribir nunca las pierda. Es algo maravilloso el poder compartir con todo el mundo lo que más aprecias. Jamás imaginé que este proyecto, un proyecto desinteresado y completamente liberal, fuera a perdurar mucho más y por supuesto, jamás imaginé que esto me embriagaría tanto de placer, de satisfacción. Un proyecto que no es más que el amor por compartir lo que más quiero, con los demás. No quiero dármelas de altruista, no es mi intención, además de que ni tan siquiera creo que lo sea. Pero lo que sí soy, es un fiel seguidor de mis principios, unos principios que se fundamentan no de la razón exclusivamente, sino de lo que siente mi corazón. Las ganas de vivir, de soñar, de conocer, aprender, sentirme realizado, eficaz, sentirme feliz conmigo mismo y con los que me rodean.
Anhelarium no es más que un trampolín que me lanza, o una gran avenida por la cual deambulo hasta llegar a la felicidad, a mi felicidad. Jamás dejaré esta aventura que ya comencé hace dos años y que tantas horas me ha llevado. Una aventura que en algún momento, como todas las buenas historias, tendrá un final. Pero ese final esta muy lejos. Tengo la intención de que mis futuros hijos, se encargen de este espacio, Anhelarium será de ellos y en el momento en que yo no pueda, en el momento en que deje de existir en este mundo, Anhelarium sea un legado que pase de padres a hijos. Al menos espero y deseo que sea posible, y confiando en que sea así, entonces desde lo más alto, me sentiré enormemente feliz y sonreiré cuando vea a mi hijo enseñarle a mi nieto las cosas que un día disfruté.
Gracias a ti Erik, a ti Full, y cómo no a Isaac, Sandra, Manu, Luisa, Desirée -mi querida hermanita- Sergio, Rubén, Javi, Mikemarlowe, Alfie, Victor, Anónimo a veces, Yos, Alberto, a los recién llegados Edgar, Victor Bueno, Gabriel, Robert, Luciano, gracias por dedicarme siempre y generosamente un poco de vuestro tiempo y por supuesto, a todos los que aquí han dejado su huella en alguna ocasión, también, muchas gracias.
Antología Z. Vol.1 – La mar de coplas, qué diga, ¡de zombis!
Hace ya bastante que encargué este libro en uno de mis pedidos por internet y no ha sido hasta estas vacaciones cuando he podido disfrutarlo (bendito tiempo libre…) Lo crean o no, lo leí en un caluroso pero relajante día de playa. La cosa no podía pintar mejor, ahí recostado en la tumbona, ligeramente bronceado, bajo la atenta mirada de un irradiante sol y para mayor gozo, viendo pasar a esas hermosas chicas que dejan ver sus encantos con esos bikinis cada vez más minúsculos o esas que sólo llevan un tanguita y que van mostrando esos firmes pechos… ¡bueno bueno!, pero ¿esto qué es? ¡Que me estoy desmadrando!
El caso es que era lo que anhelaba desde hacía tiempo, concretamente durante todo este pesado invierno en el que me he dejado la piel estudiando (luego en las notas, me vi recompensado) Sol, playa, chicas y un buen libro de zombis, ¡no podía pedir más!
A medida que me iba tostando más y más por el Sol, desde por la mañana que llegué a la playa hasta bien entrada la tarde, pude disfrutar de una más que notable recopilación de relatos de género Z.
Los relatos están escritos por amantes de los muertos vivientes que hasta ahora son desconocidos, y digo esto porque algunos escriben que da gusto y fijo que en un futuro dan la sorpresa y publican algún que otro buen libro ya que muchos de ellos deberían de plantearse seguir escribiendo, porque algunas de esas mini historias son tremendamente buenas. Cada relato es una pesadilla, cada relato te sumerge en una situación crítica y dramática. Algunos son realmente agobiantes como ¡Clonk! o Floro, el perro y otras muy conmovedoras, Tiene mensajes nuevos, para escucharlos pulse…, Marchitas por dentro o Declaración de un superviviente.
Los escenarios en los que te sitúan cada historia son muy diversos, con protagonistas desemejantes entre sí pero todos envueltos en climas alarmantes y penosos y que comparten un miedo común, el de ser devorados por sedientas ordas de muertos vivientes. En cada una de estas narraciones se plantea un modo de superviviencia distinto, un modo de vivir cara a cara con el horror y la agonía y cómo el destino no trata a todos por igual.
Un libro muy intenso a la vez que atrayente -incluso para aquellos que no sean seguidores de este género- y a la vez, ligero, de fácil y entretenida lectura. Éstos y otros más son los relatos recogidos por Álvaro Fuentes y que componen el que es el primer volumen de esta saga de historias sobre muertos vivientes. Hasta la fecha, hay ya publicados cuatro de estos volúmenes y ya estoy con muchas ganas de hacerme con ellos. Me gustaría participar en alguno, pero según he podido leer, la segunda entrega está realizada por miembros de Nocte, la asociación española de escritores de terror, así que, muy a mi pesar, dudo poder participar con uno de mis relatos, aunque nunca se sabe.
Concierto The Skatalites + Los de Abajo en el Baluarte de la Candelaria, Cádiz. Una agradable noche al ritmo de SKA SKA SKA!
¡Qué noche la de aquél día! Quizás eso sea lo que diga cada vez que recuerde la noche de ayer. Hace ya bastantes años que conozco este agradable y deslizante estilo musical y, aunque no sea un amante fervoroso del Ska, si es cierto que de vez en cuando me he puesto las dos ediciones de Global Ska que me compré hace bastante tiempo y me dejo llevar por esta atrayente música.
Que un grupo como The Skatalites ofrezca un concierto cerca de tu ciudad hace que realmente pienses en ir, sobre todo si tienes un mínimo de cultura musical y sobre todo buen gusto, que es lo que hace falta para conocer y disfrutar de grupos como este. Para mí fue una gran sorpresa ver que venían a Cádiz. Todos los veranos navego por las páginas que tratan toda la oferta cultural que ofrece la capital gaditana y para mi sorpresa, ¡los Skatalites venían al Baluarte! Para quien no le suene de nada, el Baluarte es una antigua fortificación situada en Cádiz capital y que actualmente alberga cualquier tipo de conciertos, sobre todo, en verano.
Yo no me lo pensé mucho y de seguida se lo comenté a Manu. Como anécdota, cuando le comenté a éste si le apetecía venir al concierto, se quedó sorprendido y un tanto desconcertado, ya que el grupo en cuestión no era ni jevi ni hard rockero, y es que así soy yo señores, polifacético donde los haya.
Los de Abajo

Desde México, nos llegaba el grupo que iniciaría la noche de sonidos jamaicanos, un muy buen grupo que personalmente, me dejaron maravillado, sobre todo por lo buenos músicos que componían el grupo. Qué buenas rolas (como dicen ellos) y qué buen espectáculo ofrece esta banda. ¡Magnífico! Era imposible no dejarte llevar por sus ritmos y eso se veía en la gente que asistió anoche al evento. Un público bastante variopinto que en ningún momento paró de bailar, entre los que me incluyo claro, lo di todo, quería desinhibirme por completo y la atmósfera de anoche no podía venirme mejor. Los de Abajo nos presentaban su último disco, Actitud Calle. De agradecer fue lo del final de su actuación. Todos los miembros del grupo bajaron del escenario y se mezclaron entre el público, haciendo a todos vibrar al son de esos súbitos compases. Para mí fue toda una sorpresa, no tenía ni idea de quiénes eran los teloneros y nos dejaron a todos con un buen sabor de boca.
The Skatalites

Un grandísimo honor y un gran placer ver a un grupo de la talla de los The Skatalites en vivo y en directo. Digno de admirar ver a esos abueletes, con sus instrumentos, dándolo todo de sí. Desde 1964 llevan regalando buena música y es por ello que no es de extrañar que tengan más de 28 discos editados hasta la fecha. Hay que decir también que, como es lógico, han añadido algunos miembros nuevos y jóvenes al grupo para poder llevar el peso de los conciertos. Repasaron muchos de sus grandes éxitos como Sugar, Sugar, Guns of Navarone, Rock Fort Rock, Ball of Fire o Occupation. Mención especial a la señora que se subió al escenario con ellos (lo siento, no logro encontrar más información sobre ella) y cantó algunos temas, era maravilloso ver a gente de avanzada edad desenvolverse así un escenario. El grupo actuó de tal manera que disfrutabas cada instante, vivías con intensidad cada segundo. Yo me lo pasé como pocas veces, gocé como un enano y creo que jamás he bailado tanto como anoche, Manu os puede dar fe de ello.
Si tienen la oportunidad de ver a los The Skatalites, no lo duden, lo pasarán en grande.
Álvaro Rojas

































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