Tras la infravalorada película titulada Superbad (Supersalidos) estrenada en 2007, Greg Mottola nos ha dejado una película cargada de condimentos típicos y tópicos pero con una gran pizca de originalidad por muy contradictorio que parezca.
La primera de la que os voy a hablar es Adventureland (2009), última cinta del señor Mottola.
¿El verano que todos quisimos tener alguna vez?
A James Brennan (Jesse Eisenberg) no le queda más remedio que olvidarse del sueño de ir en verano a Europa tras su reciente graduación en la universidad y dedicarse a buscar un empleo para el verano cuando sus padres le comunican que tienen serios problemas económicos.
De esta forma, James acaba aceptando un trabajo que nunca deseó pero en él, vivirá la mejor etapa de su vida, donde conocerá a distintas personas, entre ellas, a su primer amor, Emily (Kristen Stewart).
Permitidme decir que me encanta esta actriz, me parece fabulosa (al igual que guapa) y en las demás películas que he visto de ella, nada tiene que ver con la majadera e infeliz de Bella en los films de la saga Crepúsculo.
La película carece del humor de Superbad y se centra más en la comedia romántica adolescente, pero como dije, nada que ver con las ponzoñosas pelis de adolescentes que todos estamos pensando. Adventureland, que no destaca absolutamente en nada, ya que es lo más simple del mundo, te atrapa en un mar de sentimientos desde el primer minuto. Te sentirás identificado con muchas de las cosas que suceden a lo largo de la cinta, y es que, en la adolescencia, ¿qué es lo que no te pasa?
Esta película me hace añorar algo que nunca he tenido, es lo que les pasa a los que sufren constantemente de nostalgia aguda, como le sucede a éste que escribe. Y es que, si uno se pone en la piel de James, y pasa tres meses rodeado de buena gente a la que aprecias y adoras estar junto a ellos y además, pasas todo ese tiempo con la chica de tus sueños…entonces es imposible olvidar, eso siempre quedará adherido a tu corazón de por vida.
¡Muy recomendada!
Y entre zombie y zombie, buena dosis de humor negro.
El domingo pasado pude disfrutar de la que para mí, es una de las mejores películas del género zombie. Hacía tiempo que no lo pasaba tan bien viendo una película en el cine. Buena dosis de humor a base de reventar cabezas, atropellar, quemar y espachurrar a miles de zombies.
Como fiel seguidor de los muertos vivientes (que en este caso, vuelven a ser infectados concretamente pero denominados igualmente ‘zombies’) esperaba con ansias esta película.
De nuevo, nada original y de lo más simple. Pero en este caso, el director Ruben Fleischer, sabe hacer de lo más sencillo, algo grande. Tras el rotundo éxito de Shaun Of The Dead (2004), Zombies Party en español, era de esperar que en un futuro no muy lejano, se hiciera algo parecido. Y digo ‘algo parecido’ porque en todo este tiempo transcurrido, se han hecho muchas películas (algunas ni se merecen que las llamen así) de humor-zombie (por llamarlo de alguna manera) que ni por asomo se han acercado a la estupenda calidad de la obra de Edgar Wright a excepción de ésta de la que estamos tratando.
Bienvenidos a Zombieland (cuyo título original es sólo Zombieland) cuenta de nuevo con Jesse Eisenberg (Columbus) como protagonista, cuya interpretación es prácticamente la misma que en todas sus películas, la de introvertido adolescente friki.
Columbus está completamente sólo, quiere llegar hasta la otra punta del país en busca de sus padres y tiene una serie de reglas a seguir para poder sobrevivir en un mundo plagado de zombies y evitar por todos los medios ser devorado por ellos. Las famosas reglas son 32 y la primera de todas es: CARDIO. ¿A qué se refiere? Pues a que corras, ya que los zombies que aquí tenemos, no andan a paso lento, estos corren como el demonio y los primeros en caer…los gordos. Segunda regla, MATA Y REMATA. Una vez que has matado a un zombie, asegúrate de rematarlo, ya que no sienten y pueden volver a levantarse. Asegúrate de que esté bien muerto.

Estas y muchas más reglas a seguir, como la de ponerse el cinturón (evidentemente, nunca puede faltar), son de las mejores cosas de esta película.
Columbus se encuentra por el camino a un rudo sureño encantado de aniquilar zombies auto-apodado Tallahasse (Woody Harrelson) No estarán solos, ya que en el camino se cruzarán con dos lindas señoritas, Wichita, interpretada por la sensual Emma Stone, y Little Rock, a quien da vida Abigail Breslin, dos hermanas que intentan sobrevivir de la manera más perspicaz.
Juntos, pondrán rumbo a una encarnizada lucha contra todo muerto viviente que se les presente.
Lo mejor de la película, sin duda, Woody Harrelson. Sus gags son lo más ocurrente de esta cinta. Encarna a la perfección su papel de devora-zombies cuya único cometido es encontrar sus pastelitos favoritos, los Twinkie (dulce americano).

La última regla, la número 32: DISFRUTAR DE LAS PEQUEÑAS COSAS DE LA VIDA.
Y así fue, disfruté con esta película una cosa bárbara. Así que, ya sabes, disfruta cuanto puedas de todos esos detalles de la vida que te hacen feliz, porque quién sabe lo que puede pasar el día de mañana.
Un abrazo.
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