El cuarto y por ahora, último libro de la saga. Debido a su prolongación, en un primer momento, Festín de Cuervos iba a ser publicado en dos tomos, como ya se hizo anteriormente con Tormenta de Espadas. Pero a última hora, George Martín decide centrarse en una serie de personajes en este número, y el resto, en su continuación, A Dance with Dragon que aún no ha sido publicado.
Antes de acabar la lectura de Tormenta de Espadas, del cual podéis leer un difuso articulo pinchando en este enlace, varios seguidores de la saga ya me comentaron lo del señor George y su problema con el encauzamiento de la obra y su debido parón y que Festín de Cuervos no era ni la mitad de apasionante que sus antecesores. Aún así, en cuanto terminé de leer los dos volúmenes del tercer número, ya estaba deseando zambullirme en este último.

Y si, es cierto, muy cierto que este último número no tiene el impacto de Juego de Tronos, no tiene la emoción e intriga de Choque de Reyes ni el desconcierto y anarquía de Tormenta de Espadas, pero su lectura no deja de ser interesante, sobre todo, a partir de la segunda mitad y el inesperado final, que como siempre, te deja anhelando.



































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