Entro en el Surf – El arte de deslizarse sobre las olas
Desde antes de terminar el curso ya rondaba por mi cabeza la idea de crear un buen artículo relacionado con el surf y la posible manera de enfocarlo. Hace ya más de un año, escribí sobre la que fue mi primera experiencia surfera y desde entonces no he vuelto a tocar el tema, pero ya estoy de vacaciones, me he librado de este pesado y cansino curso que ya ha quedado atrás, eso sí, aprobado todo con notables y sobresalientes y ya puedo centrarme plenamente en mí y en las cosas que me gustan, entre las que se encuentra, el surf.
La idea de adentrarme en el maravilloso mundo del surf nunca se apagaba, desde siempre el surf ha sido un deporte que me ha llamado la atención, pero nunca conseguía dar el paso, supongo que por lo mal que se me dio la primera vez con Gonzalo. Pero de eso ya hacía mucho tiempo, ocho años nada más y nada menos y, entre eso y que este es mi último año aquí en mi ciudad, ya que pronto me voy a vivir a Madrid por temas de estudio (y… vaya vaya allí no hay playa), era el ahora o nunca. Así que el pasado invierno, me lancé de lleno, pasé horas y horas frente al ordenador, navegando sin rumbo fijo por todas las webs relacionadas con este deporte, viendo muchos videos por la red y sobre todo empapándome de todos esos consejos para principiantes que encontraba en numerosos web/blogs. Pero lo más importante es que el pasado mes de marzo me apunté a un curso de surf, ya no había marcha atrás, por fin iba a dedicarle el tiempo necesario a este deporte que de una vez por todas, ya tenía entre manos.
El Día D
Mes de marzo. Acababa de hablar por teléfono con Guillermo, un simpático argentino, el encargado de enseñarme surf durante unas semanas y con el que había quedado para empezar a tomar las clases para el día siguiente. Contacté con él gracias a un anuncio de internet en una conocida página web en la que éste se ofrecía para impartir clases de surf. El día antes, a pesar de que Guille me comentó que tenía varias neoprenos, fui a comprarme uno, y es que ya saben, los neoprenos son muy ajustados, no sé, pero la idea de ponerme prendas de ese tipo y que han sido usadas por otras personas, por muy lavadas que estén, me da mucha tericia, soy muy repipi para esas cosas, además tenía ganas (e ilusión) de tener uno propio.
A la mañana siguiente me desperté temprano, se notaba que marzo se estaba despidiendo y que pronto llegaría el buen tiempo ya que el día amaneció despejado y muy soleado. Había quedado en la playa con Guillermo a las ocho y media y allí me presenté, un tanto nervioso, no voy a negarlo, pero también excitado, contento con lo que estaba a punto de hacer. Y eso es muy bueno, para aprender a hacer algo hay que tener muchas ganas sobre ello y sobre todo, mucha ilusión.
Tras haberme explicado las nociones básicas en cuanto al remado y posicionamiento en la tabla, calentamos un poco antes de entrar en el agua (muy importante hacerlo) y después nos lanzamos como patos, decididos a hacer surf, o al menos eso es lo que yo tenía en mente. Y es que, sin resultar tan patético como aquella primera vez, al principio me resultó algo complejo, sobre todo la remada, algo que a priori parece sencillo, pero he de decir que cuesta mucho y más si uno no está acostumbrado a ejercitar los brazos de esa forma. Resaltar que la remada se hace más fácil o más difícil ya no sólo dependiendo de la fuerza de la persona en cuestión, sino de la tabla a utilizar. En mi caso, como viene a ser lo normal, he empezado con una tabla evolutiva pero no de fibra, sino de poliuretano o de “espuma” como también se les llama, un tabla un tanto pesada y gruesa, algo que sin duda viene bien para que encuentren el equilibrio y se adecuen en la tabla los principiantes pero que en contraposición, dificulta un tanto la remada y la maniobra. Con mi experiencia personal, sin duda veo prescindible el uso de este tipo de tablas, de primeras, recomiendo una tabla evolutiva pero de fibra, en otras palabras, la típica tabla de surf que siempre le veis a los surferos.

Fuente: Google.es
Mientras remaba hacia dentro tumbado en la tabla (y con la espalda ligeramente erguida, como debe hacerse) sabía que en los días posteriores iba a estar acompañado de unas bonitas agujetas. Y llegó el gran momento, el momento de darse la vuelta, con los pies juntos y con el cuerpo en equilibrio y neutralizado con la tabla, la ola se acercaba y llegaba el momento de cogerla. Quien diga que a la primera se deslizó en la ola, se consiguió poner de pie y la surfeo un tiempo, miente. Yo ni a la primera ni a la segunda ni a la tercera conseguí levantarme en la tabla, siempre acababa de rodillas antes de dar de bruces con el agua. Pero mi afán por aprender a surfear no amainaba, independientemente de cómo tomara la ola, volvía a remar hacia dentro (quizás lo más duro, ya que es lo que más cansa), buscaba la ola idónea y, una vez que la identificaba me iba hacia ella, volvía a posicionarme correctamente en la tabla y de nuevo intentaba agarrarla lo mejor posible. Le dije a Guillermo (intentando no parecer desagradable) que cogiera él su tabla, que dejara de estar varado a mi lado viéndome y que surfeara a mi lado, ya que soy de los típicos que se ponen nervioso si alguien está atentamente mirándome a ver cómo hago lo que estoy haciendo. Y ahí es donde me sentí más a gusto, me venía bien no tener la atenta mirada de nadie y sobre todo, necesitaba ver a alguien surfear (bien) a mi lado, y es que en ese momento, sólo estábamos los dos en el agua, la playa estaba prácticamente vacía, a esas horas y en el mes de marzo, no cabría esperar otra cosa. Eso era algo que agradecía, no me agradaría que mucha gente viera mi inexperiencia en la tabla. Los minutos pasaban y yo estaba cada vez más desahogado y seguro, cada vez estaba más cerca de erguirme en la tabla, en términos técnicos, paulatinamente me iba saliendo mejor la maniobra del Take Off (momento en que se deja de remar acostado sobre la tabla y se pasa a la posición erguida, listos para deslizarse sobre la ola).
Todo esfuerzo tiene su recompensa o eso dicen, por eso cuando terminamos de surfear, ya fue costumbre el subir siempre a la terraza de uno de los bares situados frente a la playa y tomarnos unas cervezas y conversar largo y tendido sobre el surf y todo lo que este grandísimo deporte puede ofrecerte. A la hora de aprender, es importante también escuchar lo que los expertos pueden decirte, consejos, avisos, testimonios, anécdotas, todo ello enriquece el aprendizaje.
Tras muchas olas…
Tuve que abandonar las clases durante un tiempo debido a que pronto llegaron los exámenes finales. Así pues, no fue hasta que finalicé el curso cuando retomé el surf. Pensé que todo lo aprendido se me habría ido, pero en absoluto, esto es como montar en bici, jamás se olvida. Con mucha determinación y sin que en ningún momento cesara el ánimo, lo intentaba una y otra vez. Esto lo digo porque el surf es un deporte que al principio parece duro, es más, lo es, además de tener una buena forma física (y una adecuada salud) hay que ser constante para practicar este deporte, hay mucha gente que a la primera de cambio piensa que el surf no es lo suyo y que deben dedicarse a otra cosa. Pero si verdaderamente te sientes atraído por el fascinante mundo del surf, seguro que no decaes en ningún momento.
Los días pasaban y cada vez me adhería mejor a la tabla. No diré que ya surfeaba en perfectas condiciones, pero sí se me iba dando mucho mejor, conseguía hacer el take off, y en lo que tenía que centrarme (y sigo en ello) es en mantenerme en esa posición y encaramarme durante más tiempo a la ola.

Fuente: TodoPaisajes.com
Constancia
Esa es la clave del éxito, la constancia, o al menos en el surf. A día de hoy, y sobre todo, debido a que estoy de vacaciones completas hasta mediados de septiembre, sigo incrementando mi aprendizaje, me sigo instruyendo y todas las mañanas que se presentan con olas ahí estoy para continuar surfeando. En breve tendré una tabla de fibra echa a mi medida y personalizada, uno de los tantos caprichitos que me voy a dar este verano por haberme esforzado tanto estudiando a lo largo del curso. Cuando la tenga, la presentaré como es debido aquí en Anhelarium.
El surf y la huella que deja en ti
El impacto anímico y espiritual que propicia este deporte en todas aquellas personas que lo practican es imborrable. No se pude ni se podrá jamás explicar con palabras lo que sientes al estar sentado en la tabla, acariciando el mar con tus manos mientras la brisa te besa en la cara, allí, mirando al horizonte, esperando ver llegar la ola que tanto anhelas alcanzar. Un momento contemplativo, un momento místico que embriaga todos tus sentidos.
Desde aquí, agradecer a Guillermo por sus enseñanzas y todas esas buenas horas de surf y también a mi hermana Desirée por alentarme aún más a practicar este deporte. ¡Muchas gracias chicos!
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¡ESPAÑA EN LA CIMA DEL MUNDO! ¡ESPAÑA CAMPEONA DEL MUNDIAL 2010!

Fuente: Cuatro.com
UN DÍA PARA LA HISTORIA
Si me preguntaran por si sería capaz de ver de nuevo el partido de anoche, diría que no rotundamente. No quiero volver a verlo en la vida. Hacía tiempo que no experimentaba una ansiedad así. Sin ser religioso y apenas creyente, no paraba de santiguarme una y otra vez, no paraba de moverme de un sitio a otro, me abrazaba a gente que apenas conocía para encontrar consuelo a la vez que lloraba de la manera más amarga hasta que, de repente, como el milagro que todos esperaban, reaparece él, incansable, imparable, ¡¡INIESTA marca en el minuto 116 y da a España su primer Mundial!!
¡ESPAÑA ESPAÑA ESPAÑA!
El 11 de julio ya es un día histórico para este país. Todos los que ayer estuvimos pendiente de lo que ocurría en Johannesburgo somos conscientes que vivimos algo inolvidable, y que ha marcado un antes y un después en la historia de España.
Nuestra selección se merecía ganar y así ha sido. Los chicos de La Roja se enfrentaron ante unos holandeses que jugaron de la manera más sucia, los cuáles no merecen ni tan siquiera, más mención en este articulo, porque los principales protagonistas, son nuestros jugadores, nuestra selección, nosotros, ¡LOS ESPAÑOLES!
Según cifras oficiales, más de 1 Billón (con B) de personas en todo el mundo, siguieron con atención la gran final de este Mundial 2010 y por consiguiente, fueron todos testigos de la gran victoria española, un sueño hecho realidad. Y es que como se ha podido comprobar en televisión, el partido se pudo disfrutar en ciudades de todo el mundo, como en París, Washington, Pekín, Bruselas, Buenos Aires, Rio de Janeiro, etcétera. En todos esos lugares, se instalaron pantallas gigantes y durante toda la noche, personas de distintas nacionalidades alrededor del mundo, fueron por unas horas, más españoles que nunca. Y es que nuestra selección partía como favorita a la gran final de la cual ha salido vencedora.
Iker, Puyol, Iniesta, Pedrito, Arbeloa, Marchena, Torres, Piqué, Xaxi, Sergio Ramos, Xavi Alonso, Fábregas, Villa, Reina, Valdés, Albiol, Busquets, Javi Martinez, Silva, Juan Mata, Navas, Llorente, Capdevilla, ¡GRACIAS CAMPEONES!
RECIBIDOS COMO SE MERECEN
No ha transcurrido ni tan siquiera veinticuatro horas del final del partido, y ya la selección española está en casa. Tras ser calurosamente recibidos por una gran multitud en el aeropuerto de Madrid Barajas y tras un merecido almuerzo, han hecho un recorrido oficial por el Palacio Real, donde han sido recibidos por sus Majestades los Reyes de España junto a las infantas, los príncipes de Asturias y sus hijas. Así mismo, también han sido recibidos en el Palacio de La Moncloa por el presidente José Luís Rodríguez Zapatero, el cual les daba la enhorabuena junto con otras personalidades del panorama político y ante un considerable número de personas. El seleccionador Vicente Del Bosque, junto con el capitán Iker Casillas y el héroe del momento, el gran Iniesta, pudieron hablar ante todos y dedicar a España entera este premio tan elogiado por tantos y que durante cuatro años, será nuestro.
Actualmente la selección española recorre las calles de Madrid en un autobús descapotable, dándose un merecido baño de masas. Más de un millón de personas, se reúnen en la capital española para festejar junto a los jugadores, el triunfo de este país.
¡VIVA ESPAÑA! ¡VIVA NUESTRA SELECCIÓN!


































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