Go surfing!
Desde luego la playa es otra cuando todo el turisteo se las pira. En los meses de julio y agosto me puedo olvidar de surfear en mi playa. Podría irme a otras, como la de El Palmar o la de Camposoto, pero no dispongo de coche actualmente y la idea de trasladarme hasta allí en transporte publico con mi tabla, se me hace afanoso y agotador. Siempre surfeo en la playa de Santa Catalina, a la altura de Las Redes, donde mejores olas entran, aquí en El Puerto de Santa María. Es la playa donde me crié y una suerte enorme tengo de poder disfrutar tanto de ella. Para pasear, meditar, hacer running, disfrutar de un buen día de playa, contemplar el paisaje, tirar fotos, o compartir un agradable momento con alguien especial. Además de todo eso, puedo dar rienda suelta a esta pasión por el Surf sin tener que trasladarme a otras playas, porque ésta se ajusta perfectamente a lo que quiero a la hora de surfear.
Y hasta el próximo verano volvemos a tener la playa bastante desocupada y disponible para los que nos gusta disfrutar de ella sin la aglomeración de los veraneantes. Pues con tanta gente en la playa es imposible surfear, además, la Ley de Costas lo prohíbe expresamente para proteger a los bañistas. Algo totalmente comprensible. Hoy he podido volver a disfrutar del Surf y ha sido un día de olas muy bueno. Me sentía algo oxidado por las semanas que no he estado surfeando, pero pronto me hice con ello. Antes de meternos más en el curso académico que apenas acaba de comenzar, quiero aprovechar todo lo que pueda para practicar y saciarme de surf. La remada ha sido hoy algo dura del tiempo que he estado sin meterme al agua con la tabla. Hoy las olas no se presentaban con mucha periodicidad. Había que esperar unos minutos a que viniera otra ráfaga y yo personalmente lo agradecí, porque noté bastante que físicamente no me encontraba en optimas condiciones tras estar unas semanas desconectado del surf. Por lo que, de haberme topado con una gran serie de olas, me habría dejado reventado y surfear me habría sido bastante dificultoso. Aproximadamente unas tres horas he estado en el agua. Si por mí fuera, la playa presentaría las condiciones de hoy eternamente. Era todo un gustazo poder coger una ola y tranquilamente remar hacia dentro y esperar a la siguiente. Prefiero las series más prolongadas como hoy, para poder tomar aire y, sentado en la tabla, disfrutar de la quietud de ese instante en que esperas, mirando al horizonte, la siguiente ola.
¡Os presento mi primera tabla! ¡Espero que os guste!
(Pincha en las imágenes para verlas en grande)
Tipo de tabla y fisionomía
Tras un tiempo utilizando una tabla que muy amablemente Guille me había dejado, ¡por fin tengo mi primera tabla de Surf! ¿Qué os parece? No está mal ¿eh? ¿No tiene un cierto tono andalú con esos colores? Já! El tamaño de tabla es una 7 pies de tipo Evolutiva y de la marca Soul Captive, una tabla técnicamente ideal tanto para expertos como para principiantes. Antes de seguir con las caracteristicas hago un pequeño stop para dar las gracias a Diego González, creador de la marca Soul Captive y de origen uruguayo, el cual ha sido el shaper que ha fabricado esta preciosidad de tabla justo a mi medida. ¡Muchas gracias compañero! Como iba diciendo, estas tablas son más grandes y gruesas que las shortboards y tienen la punta ligeramente redondeada, algo que le da estabilidad y flotabilidad a la vez que también ofrece una maniobrabilidad excelente. Las evolutivas son tablas que hacen más cómoda la remada y por supuesto, permiten surfear las olas desde el primer día. El rocker, es decir, la corvatura de una tabla, en este caso no es demasiado prominente debido a que las tablas con mucho rocker están hechas para olas muy potentes y así girar bruscamente, y no es el caso. En cuanto al borde de la tabla, el canto, es redondeado y la popa de ésta es de tipo squash, la más estandar, una cola cuadrada pero algo más redondeada con lo que se consigue mayor estabilidad en la ola. Lo único que le falta a la tabla es añadirle el Grip para así conseguir un mayor agarre.
Go surfing!
Grandes momentos de surf, playa y olas me esperan con esta maravilla, o al menos, eso es lo que espero yo. A día de hoy, ya entrado en el mes de septiembre, la temporada de verano se da por finalizada y ya podemos ir con más tranquilidad a la playa sabiendo que no vamos a jorobar a ningún bañista. Ahora, y hasta el próximo mes de junio, la playa estará libre de veraneantes y domingueros, disponible y puesta a punto para aquellas personas que verdaderamente valoran estar en en un paraje así y no van sólo por el hecho de que es verano y hay que tostar la piel. Personas que necesitan estar en una playa para poder relajarse, entrar en armonía con ese lugar. Otros pocos sin embargo van con sus cañas de pescar y pasan largas horas contemplando el horizonte.
Pero no obstante, en esas fechas y, dentro del agua, podrás distinguir unas manchas negras que de vez en cuando se mueven astuta y rápidamente. Chicos y chicas enfundandos en esos trajes negros y que practican el que probablemente sea el mejor deporte de todos los tiempos. Si alguna vez los ves, si nos ves, míranos, porque seguro que te entran ganas de probar.
¡Ahora la playa es nuestra!
Comienza mi etapa favorita del año
Como ya hiciera el año pasado por estas fechas, desde Anhelarium, quiero darle la bienvenida, y con los brazos bien abiertos, a la primavera, mi etapa favorita del año. Tal es así, que lo ideal para mí sería vivir en una eterna primavera, una primavera perpetua en la cual pueda disfrutar todos los días de esos espirituales amaneceres y nostálgicos atardeceres que sólo el buen tiempo de la primavera y el verano nos puede regalar. Pero aquí, como ya hiciera en el anterior artículo, tengo que puntualizar mi bipolarismo con respecto al verano. Me encanta el verano, la playa, el no tener que estudiar y tener todo el tiempo del mundo para uno mismo, pero el calor, el abrasante calor que uno sufre en los meses de julio y agosto es cuanto menos, angustioso. Todo lo contrario en primavera. Ni frío ni calor, el tiempo perfecto. Puedes ir a la playa en cazadora vaquera, darte unos chapuzones y volvértela a poner, no pasa nada, sigues igual de bien. Además, yo nací en primavera, concretamente un veinte de mayo de hace ya, casi veinticinco años.
Pero para mí, la diferencia de temperatura no es lo más importante. Lo verdaderamente significativo para mí, es que tras pasar meses de frío, lluvia, y grisáceos días, regresa una vez más el color, el buen tiempo, y con él, el ánimo, la luz, la alegría y las ganas de regar todos tus sentidos de valiosas sensaciones que sólo el buen contemplador (algo de lo que hablaré en breve en esta página) sabe distinguir y apreciar.
¡Bienvenida seas otro año más preciosa!

































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