Sobre el Rock alternativo y algunos bohemios intelectuales

Parece ser que cada cierto tiempo me toca aguantar la pretenciosa y repelente actitud de algún fervoroso amante de lo alternativo, lo underground, lo indie, o como se le quiera  llamar. Si, esos que suelen asistir al Primavera Sound o al FIB Heineken. Me toca mucho los huevos el gusto paupérrimo que tienen por la literatura alternativa, la música alternativa, el cine alternativo, el arte alternativo, en definitiva, todo lo que sólo conozcan ellos, despreciando todo lo que se salga de su micro entorno intelectual, para luego flagelarse y llevarse las manos a la cabeza cuando se encuentran a gente que no conocen estas tendencias tan alternativas y tan modernas, estas obras tan desconocidas y que nadie en su sano juicio tiene capacidad para valorar ya que son demasiado…alternativas. Y es que, perdónenme, pero el cine de autor bielorruso se me hace difícil de entender, lo siento, no soy tan inteligente y mucho menos, no soy tan cool como debería.

Tranquilo, este primer párrafo será lo más vulgar que leas en esta entrada. No pienso entrar en descalificativos ni en desprecios, eso es algo que ya se los dejo a ellos. Pero, ¿qué es el gafapastismo? El gapastismo se presenta como una vanguardia social, personas políticamente progresistas, personas que suelen tener estudios superiores y un marcado carácter tremendamente snob. A pesar de que a todos estos intelectuales les encanta dejarse los cuartos en la FNAC y comprar aparatos Apple, suelen ser personas con una clara tendencia hacia la izquierda política, suelen simpatizar con la clase obrera, personas supuestamente cultas que adoran los libros corta venas de filósofos franceses, las películas en versión original aunque luego no se enteren de nada, para posteriormente hacer críticas de todo como si a la gente le importara una mierda su opinión. Son personas que luchan por alejarse de todas las tendencias, gustos e intereses de la mayoría. No, porque ellos son demasiado diferentes, demasiado inteligentes.

Como he dicho, cada cierto tiempo me toca aguantar la pedantería de alguno de estos sujetos. Y es por eso que escribí el siguiente mensaje en mi página de Facebook hace apenas unos minutos:

Creo sinceramente que hay más incultura musical en el ambiente alternativo/gafapasta (pseudo-intelectual) que en el reggaetonero, y ya es decir. Me irrita la gente que por aparentar ser más bohemio e inteligente desprecian cosas, cuando luego demuestran no tener conocimientos de aquello que desprecian y tampoco de lo que dicen amar.

Lo escribí a raíz de escuchar a un intelectual hablar sobre el Rock alternativo y lo insípida que le parecía la mayoría de la música que el resto de los mortales parecemos escuchar. Os prometo que a peores he visto, y lo peor, es que no en la televisión, sino cara a cara. Y es que ya me he topado con demasiados sabiondos a lo largo de mi vida, eruditos con los que a día de hoy me niego a seguir discutiendo sobre música, cine o literatura, veo que es algo inútil por mi parte, es realmente como hablar con la pared.

A diferencia de ellos, mis gustos son muy amplios, abiertos. No le hago ascos a nada, siempre y cuando presente un mínimo de calidad. Me encanta aprender, siempre he tenido una marcada tendencia por seguir aprendiendo, seguir conociendo, cuanto más mejor, cuanto más sepa, mucho mejor. El interés y la curiosidad por lo que no conoces, es algo que nunca se puede perder. De ahí que nunca le haya hecho ascos a nada, tenga la etiqueta que tenga. Tengo mis preferencias, y son inamovibles, claro está, pero no le hago ascos a algo que merezca verdaderamente la pena.

Me crispa ver cómo se las dan de inteligentes al despotricar de toda película salida de Hollywood, o cuando intentan ir de interesantes al decir que leen libros de tal autor serbo croata, autor que muy probablemente sólo tenga un libro publicado y el cual leen mientras están en un Starbucks, con su portátil Mac, degustando un café malo, ridícula y descaradamente caro, con la intención de ser visto, necesitando como el respirar esa aprobación por parte de los demás, que éstos reconozcan lo inteligentes que son. Necesitan eso, aprobación. Por no hablar de los que se van allí, al Starbucks, a estudiar. ¿Quién verdaderamente se concentra en un Starbucks estudiando?

Leen libros que no entienden, porque no los entienden ni los que los han escrito. Algunos leen verdaderas joyas de la literatura, que tampoco entienden, pero que luego para dárselas de personas doctas, copian y pegan las frases más interesantes de la obra en su cuenta de Twitter o Facebook, así todos podrán ver lo interesantes e intelectuales que son. Ahora, si coleccionas cómics de superhéroes o te gusta la literatura fantástica, si eres un fan de El Señor de Los Anillos o Warhammer, entonces tienes que madurar. Lo mismo pasa con las películas, ellos no pueden entrar al cine a ver la última película de Peter Jackson o Zack Snyder, ellos sólo ven cine independiente tailandés, francés o croata, y pobre de aquél que entre a ver Iron Man 3 o Los Vengadores, porque ese será un ignorante de por vida.

Con vuestro permiso y sin pretender alargar mucho esta nueva entrada, me dispongo a  glosar de manera concisa lo que más detesto de estas personas tan doctas y tan cultas: su visión de la música. Para mí la música es algo fundamental en mi vida y el trato que estos seres superiores dan a la música es sin duda lo que más me crispa.

El gafapastismo y la música

Para ser un buen bohemio intelectual debes de amar a todos aquellos grupos y artistas minoritarios y que sólo ellos conocen a la perfección, como por ejemplo Joe Crepúsculo, Vetusta Morla o Sufjan Stevens. Salvo excepciones, claro, porque bandas como los Arctic Monkeys, Radiohead, MUSE, The Cure, Soundgarden, ya son palabras mayores, esas son ya las bandas a venerar por todo bohemio moderno e intelectual. Lo peor de todo esto es que el 90% de los amantes de esta música considerarán ruidoso e incluso molesto todas aquellas bandas que hagan Rock de forma distinta a estos súper grupos (?). Estos eruditos son capaces de sentir un orgasmo al escuchar canciones estridentes de grupos como Skillet, The Strokes o MUSE y al mismo tiempo despreciar todo lo que tenga la etiqueta de Hard Rock o Heavy Metal. Y es que esa música la dejan para los frikis y raros. Os doy mi palabra, que he conocido a varias personas a las cuales les he preguntado por sus gustos musicales y que me han reconocido no poder soportar el Heavy Metal o Hard Rock por ser demasiado retumbante, pero acto seguido me han comentado ser amantes de grupos como los anteriormente mencionados, que sin que nadie me lo pueda negar, poseen en su discografía temas bastante estruendosos, sin melodía alguna, temas cargados de guitarras rancias y estrepitosa percusión y lo más absurdo y delirante de todo es que alguno de ellos me confesaban disfrutar de vez en cuando con temas de grupos como Metallica o Guns N’Roses.

Fíjate, qué curioso, disfrutan de bandas tan extremadamente populares como Metallica o Gun N’ Roses, pero las demás, que son del mismo estilo, e incluso mejores, las desprecian. ¿Pero éstos no eran amantes de lo underground? ¿Cómo es posible que te gusten temas de Metallica pero digas que el Heavy Metal no es lo tuyo? ¿Cómo es posible que no te guste algo que no conoces? Etiquetas. Creen que parecerán así más interesantes si mencionan a sus interlocutores grupos de Rock alternativo que grupos de Power Metal. Es una muestra más de que lo que más les interesa es ser lo más cool posible. Porque claro, no es lo mismo reconocer que lo flipas con temas de Metallica que con temas de Testament o Megadeth. Queda mucho más guay lo primero. Pero sobre todo, a día de hoy sigue siendo muchísimo más interesante y modernete si dices que te gustan los Vetusta Morla. Si dices eso y además dices que estás leyendo un libro de Serguéi Gavrov, ya lo bordas. Eres una persona de lo más interesante, te sentirás mejor al ver cómo los demás tienen esa imágen de ti. 

Demuestran ser intolerantes, de una cultura musical nefasta y además, quedando en ridículo constantemente precisamente por lo que os acabo de comentar. Porque es irrisorio comprobar cómo la gran mayoría de ellos desaprueban el Hard Rock o Heavy, con el pretexto de que les parecen estilos ruidosos, y luego ves cómo se deleitan con temas, objetivamente, mucho más chillosos y retumbantes. Pero claro, es que lo otro es muy mainstream y el Rock alternativo o indie es más inspiracional, vanguardista más moderno y por supuesto, denota más intelectualidad. Yo llevo desde los 15 años escuchando Heavy Metal y Hard Rock y con el tiempo he sabido apreciar otros estilos más o menos alejados de la escena rockera que más me gusta. Ídem con la literatura o el cine. Dentro de mi lista de canciones se encuentra precisamente algunos temas que pertenecen a ese Rock alternativo que tanto idolatran, porque como he dicho, no soy ningún estrecho de miras y entiendo de lo que es bueno y lo que es malo. Me encantan temas como Radioactive o It’s Time de Imagine Dragons, uno de los grupos alternativos que más está despuntando a día de hoy. Y para más reseña, uno de los grupos más imprescindibles e importantes para mí son mis queridos The Cranberries, el grupo alternativo que más éxito ha cosechado, liderando las listas musicales durante toda la década de los 90. Me pregunto quiénes son más ignorantes, porque los hay quienes ponen barreras al seguir conociendo y se aferran a lo que conocen dentro de un campo que se han autodelimitado o los que, de lo contrario, saben apreciar y cuanto más mejor. No detesto el Rock alternativo pero sí el ambiente pedante que lo rodea. Personas que se creen superiores por escuchar una determinada música o consumir otro tipo de literatura o cine.

He escuchado a muchos soltar pestes de grupos como Europe, Bon Jovi, Iron Maiden, Whitesnake, Judas Priest, y un largo etcétera de grupos del mismo estilo musical. Grupos que han vendido millones de discos en todo el mundo y que llenan estadios y demás recintos deportivos en sus giras. Todas esas personas tienen un mal gusto musical. Las casi 80.000 personas que hubo en el último concierto de Maiden están equivocadas y los cuatro gatos que van a ver a grupos de Rock independiente a actuar en bares o en salas pequeñas y que no los conoce ni Dios, sí, esos sí saben qué música es la mejor. El Heavy, el Hard Rock, eso es música para los cavernícolas, esos que llevan melenas y chupas de cuero. Todos vamos con el paso cambiado y ellos, los gafapastas, son los que todo lo saben, los que únicamente saben dónde está la buena música, la buena literatura y el buen cine. Aún recuerdo cuando hace años, uno que supuestamente es periodista y que trabajaba para un conocido periódico de este país, un pseudo-intelectual conocido por ser un amante de las tendencias alternativas gafapastiles, asistió con otro amigo de la misma índole a un concierto de Saxon en Barcelona para posteriormente escribir una “reseña” en la cual ridiculizaba todo lo que en dicho concierto vio, incluso tildando a los allí presentes de homosexuales por llevar melenas y pantalones vaqueros estrechos, caricaturizándolos y burlándose del tipo de música que sonó aquella noche. No voy a decir ni su nombre ni os pondré el enlace a su crónica del concierto porque no merece ni la más mínima atención, os lo aseguro.

Así que desde aquí, le digo que si quieren sentirse interesantes  de verdad, es preferible que no lo hagan criticando todo lo que se salga de su entorno intelectual. Les invito a que sean creativos, que conozcan más allá, que no sean unos falsos intelectuales que copian cual loros todo lo que oyen o leen de los demás. Sobre gustos no hay nada escrito, a cada uno le puede gustar una cosa u otra, pero este tema lo toco porque ya no es un tema sobre gustos musicales, esto trata sobre la tremenda intolerancia, ignorancia e hipocresía. Siempre me ha crispado la gente que intenta ir de lo que no es, que se refugian en algo para así intentar aparentar ser algo más. Autenticidad señores, eso es lo que os falta.

8 comentarios

  1. Bueno Álvaro, te has despachado a gusto. Coincido contigo practicamente al 100%. Yo tengo un amigo así, siempre se ha cebado con el heavy tachándolo de ridículo y luego me grababa cintas, de esto hace ya unos cuantos años, de Smashing Pumpkins o Butthole Surfers que metían una brea que no veas en alguna de sus canciones. Por cierto los Smashing me parecen un gran grupo, esa es la diferencia. Por lo demás mi amigo es un buen tío, pero en lo referente a temas culturales no coincidimos mucho. Sobre el odio que te producen esos Pseudointelectuales, escribí una cosa que los retrataba perfectamente, o al menos esa es la visión que yo tengo de ellos. Otro día lo pongo, porque lo tengo en mi ordenador. Evidentemente este no es el mío.
    Come verás, últimamente, de varios días para aquí, no estoy demasiado activo, ni en Anhelarium ni en el face. Estoy en una mala racha que estos días se ha acentuado, a nivel personal.
    Pero bueno todo se pasa por malo que sea, espero, porque parece que me ha mirado un tuerto joder.
    Por cierto, buena entrada.

    28 mayo, 2013 en 18:47

  2. Salva, pásate cuabdi tú puedas, esta es tú casa y escribas mucho o poco, siempre se agradecerá. Deseo de todo corazón que esta mala racha dure poco y vuelvas a estar con las pilas cargadas. Ya sabes que me gusta mucho leer todo lo que escribes y me encantaría leer lo que opinaste en su día sobre estos petardos. Hay de todo, quizás con este artículo he generalizado bastante, pero pocos modernetes he visto yo que no sean así de pedantes, los muy joíoporculos xD

    Pensé contar en este post algunas anécdotas que me han pasado con algunos de los intelectuales de pacotilla que me he econtrado a lo largo de estos años, pero sabría que si lo hacía se alargaría mucho y no quería tampoco escribir un ladrillado. Si te parece bien, y a Néstor tambien, podemos comentar aquí algunos de nuestro encuentros con este seres iluminados. ¿Qué te parece? Luego más tarde comento algunas 😛

    Y sí, es lo que más coraje me da, que estos palurdos critiquen el Heavy o el Hard Rock por ser demasiado estridentes y luego se corran de gusto con temas de Smashing Pumpkins que son mil veces más insoportables auditivamente hablando. Y el motivo es fácil: queda mucho más cool, moderno o interesante decir que te gusta mucho un grupo indie que los putos JUDAS PRIEST, jajajajajaja 😀

    Un abrazo, Salva.

    29 mayo, 2013 en 17:01

  3. Sabía que iba a “disfrutar” leyendo esto, y es que casi lo podría haber escrito yo, para desahogarme un poco :P. Anécdotas concretas tampoco me vienen a la mente ahora, más bien es algo continuo desde hace unos años. De los creadores de “todo suena igual” (ya sea AOR o power metal, por ejemplo) o “no es bailable” llega el popular “ya no estamos en los 80”. Da igual que sea una canción del año 2000 o del 1975, si la pongo yo ya se creen que es de los años 80 y sólo por eso ya dicen que no les gusta, y eso cuando puedo ponerla o hablar de algún grupo…
    Habría que hacer un experimento, y os voy a contar los pasos que hay que seguir para llevarlo a cabo:

    1- Hacerse locutor de radio
    2- Conseguir trabajo en Europa FM o en Los 40
    3- Soportar más o menos una semana poniendo los súperexitazos alternativos novedosos recién salidos del horno (o del ordenador…) e intentar ganarse a la audiencia.
    4- Anunciar el primer single de la súperbanda alternativa X.
    5- Poner una canción de AOR más o menos nueva, para que haya menos posibilidades de que se conozca.
    6- Esperar a que suba un poco en las listas de ventas o lo que sea (lo hará).
    7- Decir en realidad qué tipo de canción era.
    8- Soltar el discursillo y repetir procedimiento hasta que la gente quede concienciada.

    Experimento alternativo (ja ja ja):

    1,2,3- =
    4- Convencer al cantante famoso X de que cante una canción del estilo de las nuestras y ponerla en la radio
    5- = que el 6
    6- Descubrir el petate y montarse un grupo xD

    Ahí lo dejo 😛

    30 mayo, 2013 en 14:37

  4. Me he reído mucho con tu primer párrafo, Néstor, de los creadores de….jajajajajaja, qué bueno 😀

    Salva me ha dicho por Facebook que él también ve bien que contemos alguna que otra experiencia vivída con uno de estos seres. Yo empezaré con la más reciente:

    Este invierno tuve un ligue y salí una noche con sus amigos. No eran gafapastas, y mucho menos no eran unos estúpidos pedantes, pero aún así, sabiendo sus gustos, me intuía qué podría pasar si tocábamos el tema de la música, sabría lo que me esperaría. Y así fue. De hecho, mi experiencia con éstos es lo que me hizo escribir este artículo, el detonante fue el modernillo que salió en La 2 de TVE, pero los que me “crisparon” fueron estos con los que salí este invierno. Y lo que me pasó con ellos es precisamente lo que más señalo en este post; se corren de gusto con temas a los que le meten mucha brea (como dice Salva, expresión que me ha gustado mucho y que me la agencio xD) pero no oyen Hard Rock o Heavy porque lo consideran demasiado…en fin, ya lo sabemos todos.

    He de decir que los chavales eran muy buena gente, de verdad, me reí con ellos bastante y pasé una buena noche, no los juzgo, y he de decir que no fueron unos gafapastas como los que describo en esta entrada, para gafapasta engreído y pretencioso ya tenemos al siguiente:

    Fue hace ya casi un año. El pasado mes de junio. Estaba ya totalmente de vacaciones, había terminado la Selectividad muy bien y me disponía a disfrutar de un buen verano. Así que siempre que podía me iba a surfear. Una de esas mañanas de surfing, ya al finalizar, y como suelo hacer la mayoría de las veces que voy a surfear, me quedé un rato en la arena meditando, ensisimismado con el paisaje y pensamientos. A los pocos minutos se me acerca un chaval con pintas de alternativillo (gafas de pasta incluídas) preguntándome sobre cómo había estado el agua y si había surfeado bien. Me contó que acababa de llegar y que había visto por internet que habría olas, no podía haber venido antes y acaba de llegar. Yo le dije que no estaba mal pero que tampoco era para tirar cohetes. Se presentó (no recuerdo ya su nombre, aunque me suena que era Victor) y se sentó al lado mia. Comenzamos a hablar….

    Terminó contándome que estaba recién llegado de Japón, había estado viviendo tres meses allí y ahora había vuelto al Puerto (como así se llama mi ciudad). Bueno me estoy enrollando, el caso es que terminamos hablando sobre música porque este chaval me invitó al Monkey Week, un festival que dura una semana y que se celebra en varias ciudades de España (no al mismo tiempo, claro). Consiste en que durante una semana, muchos grupos de Rock alternativo o indie ofrecen conciertos gratuitos por muchos bares de la ciudad (ciudad en la que toque celebrar dicho festival alternativo). Me invitó a ir porque él era uno de los organizadores. Fue un poco graciosom porque cuando me dijo que estaba trabajando para dicho festival, le pregunté si era de ‘pipa’, es decir, montanto y desmontando, a lo que sorprendido y con cierta mirada de irritación me dijó que no, que él era uno de los organizadores.

    Total, que le dije que no tendría problema en ir aunque no fuese una música que me atrajera mucho. Me preguntó que qué música escuchaba, le dije que Heavy Metal y Hard Rock, pero que desde hacía unos años estaba muy enganchado al AOR. Me preguntó que qué era dicho estilo y le puse el vídeo (tenía el móvil a mano) de Slowly Sliping Away de Harem Scarem. Éste, con gesto pedante, me dijo: Ah, a ti que te gusta la horterada de los 80 ¿no?

    Será gilipollas….Encima no era un tema de loc ochenta, el tema pertenece a un disco de 1991. Claro, ellos ya ven que es Hard Rock y encima de esos años y ya: NO ES COOL, no es lo bohemio que ellos anhelan.

    Al festival por supuesto no fuí, no volví a verlo más, ni en la playa ni en ningún lado. Entre otras me comentó que al finalizar el festival se iría a Granda a estudiar, una ciudad con un ambiente universitario brutal, muy bueno, pero que alberga en su haber una ingesta cantidad de bohemios gafapastas tremenda, lo sé porque tengo coleguitas allí viviendo.

    Puedo contar otra, pero lo haré más tarde.

    30 mayo, 2013 en 17:44

  5. Deivi

    Hola, me gusta el rock alternativo, principalmente es lo que escucho y alguna cosa clásica, pero también cosas de las que esta gente a la que se está refiriendo encasillaría como “comerciales”, eso por ejemplo es un criterio ingenuo, y uno que nunca tuve, no me llevo por más que mi propia subjetividad y preferencias, así que a la hora de criticar géneros, bandas libros etc, hay muchas formas de criticar pero hay que separar criticas subjetivas y objetivas me parece. Una cosa es ser abierto, pero otra es negar que todo puede llegar a criticarse de forma objetiva, pero no es algo fácil de lograr, y si sé que se puede llegar a criticar a la música por ejemplo el reggaetón con criterios objetivos, yo soy músico y psicólogo, sin empacho eso me hace tener un poco de autoridad moral para opinar de ciertas cosas, y se lo que reflejan algunos estilos en cuanto a quienes tienen ciertos tipos de preferencia sean o no indicadores exactos, y si se los conceptos musicales que se han degradado con muchos de esos géneros contemporáneos, como nada menos que la armonía y melodía, sobre todo la calidad de estas, quedando prácticamente solo ritmo y rellenándolo con alguna otra insipidez, como pasa en el caso reggaetón, y eso refleja inevitablemente que quienes lo prefieran tengan ciertas características psicológicas. Esto sin saber demasiado sobre el género pero si lo suficiente, no me pondría a escuchar a ninguno de ellos para confirmar lo que ya se, y podría extenderme analizando distintos tipos de lenguaje musical, que daría para largo. Pero mira que también dentro de la bolsa que se tira al rock alternativo hay mucha basura bizarra. Dentro de todo género hay de todo un poco, e incluso dentro de una misma banda suele pasar. En el caso del heavy metal, hay mucha cosa para analizar, este suele tener tanto basura como excepciones, dentro de las propias banda metallica y los guns n’ roses que vos nombras pasa esto, hay bandas de metal que parecen que “llenan el oido” con sus solos por ej, pero por más que usen escalas armónicas y cromatismos, son muy chatas en cuanto a tiempos y se basan no más que en la velocidad por lo que pierden en definitiva expresividad, en el caso de la guitarra eléctrica, un recurso que se llama bending (el que se jala la cuerda), que estos no lo saben aprovechar, y por otro lado guitarristas como slash y chris hamer casualmente si, sobretodo slash. Igual esas no son bandas de las que más prefiero, ni de las que quiero hablar, pero ya que las pusiste en la mesa te hice esa distinción. Pero no tengo empacho en decir que ciertas bandas alternativas, como Radiohead, explotan recursos musicales de una forma que muy pocos logran, para volcarlo en una subjetividad que uno puede o no compartir, por lo que como ya digo no tiene que ser una banda que haya que escuchar necesariamente para ser de una u otra forma, si no que puede reflejar o no algo en la persona. Pero lo que si estoy lejos es a llegar a ser pedante, reconozco que es una estupidez pretender ser brillante encasillándose a sí mismo en una determinada tendencia, por que como ya dije son indicadores, el hecho de ser psicólogo, y saber sobre rasgos de las personas, sobre los tipos de inteligencia y los tipos de “atrofia social” que trae muchas tendencias contemporáneas, porque no se trata solo de géneros, porque algunos géneros particulares traen de trasfondo muchas otras cosas, estilos de vida, valores, y la misma formalidad de los mismos, como ya dije del requesón que reflejan ciertos caracteres de quienes lo elaboran y quienes lo consumen. No me parece tampoco de que haya que tener empacho de ser consiente estas realidades, pero no necesariamente quien tenga ciertas preferencias tiene siempre ciertas características, porque esas cosas, como los estudios de inteligencia, son muy complejos y difíciles, para que llegue a opinar estos “rockeritos rebeldes”, que entiendo se critican, pero tampoco quiere decir que tengan la razón, de la forma que se expresan, quienes a estos ofenden, en definitiva son temáticas demasiado delicadas para opinar es innecesario atrincherarse en posturas. No me parece que sea asertivo mirar tanto películas comerciales como las poco conocidas, pero si estas suelen tener ciertas características y así quien las miran, es lo mismo para muchas de estas cosas como la literatura, que no son el tipo de gustos de como a quien le gusta el helado de sabayón o el de chocolate y no reflejan por lo tanto lo mismo, como piensan muchos simplicistas del tema. Lo que estaría bueno también es que no se defina al rock alternativo o a quienes lo escuchamos por ciertas actitudes de ciertos grupos de gente pretenciosa y pedante, que no niego que los hay, pero tampoco hay que negar realidades de las que muy por arriba mencione en tanto se sepa de estas. Con razón, se puede criticar, pero no generalizar, que es yo apuesto sin degradar a nadie ni pretender alarde de nada.
    espero que analices y reflexiones sobre lo que expongo, saludos

    15 agosto, 2013 en 21:34

  6. Salva

    Aquí tenemos debate, pero vamos, dices unas cuantas gilipolleces. Me refiero a Deivi. Músico y Psicologo. No tengo palabras. Por cierto tampoco nos gusta que a los seguidores del metal se nos meta en el mismo saco. “Rockeritos rebelde”s jajajajaja. Mira no tengo ganas de perder el tiempo. Néstor, Álvaro todo vuestro. Aunque me temo que este es de los que tampoco se quede mucho tiempo por aquí.

    16 agosto, 2013 en 11:49

  7. Señor Deivi, déjeme darle la bienvenida primero y sobre todo agradecerle que haya participado en Anhelarium.

    Debo decirle que me ha costado leerle, no sé si es que yo estoy hoy muy espeso, pero he tenido que leer su comentario dos veces seguidas y aún así me ha costado leerle, quizás por su manera de redactar, quizás por que se va por las ramas un poco, o quizás por las dos cosas al mismo tiempo.

    Estamos de acuerdo en que géneros como el puto reggaeton son criticables objetivamente. Porque no hay manera de ser objetivo y decir que semejante esperpento es música. Pero en cuanto al tema de la música alternativa y los pseudo intelectuales (como yo despectivamente los llamo), no entiendo bien lo que me quiere decir. Aunque en resumidas cuentas creo que lo que me quiere decir es que no puedo o debo generalizar ya que todos los gafapastas bohemios intelectuales son iguales. Pues sí, ahí le doy la razón, pero es que hay taaantos y taaaantos gilipollas en ese docto ambiente.

    Gracias y será bienvenido siempre que quiera.

    16 agosto, 2013 en 12:27

  8. Salva

    Touche.

    16 agosto, 2013 en 12:40

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