Adentrándome en el maravilloso mundo del JAZZ

Louis Armstrong performs with bandmates in Vienna, Austria, on February 22, 1959 (© Franz Hubmann)

El Jazz ha sido un estilo que siempre me ha llamado la atención pero que injustamente he ignorado, aunque tengo mis razones. Siempre he sido un tipo abierto de mente y mi melomanía me hace apreciar cualquier estilo de música siempre y cuando lo que sea que esté escuchando me encandile. Por ejemplo, he pasado olímpicamente del Rap toda mi vida, han sido varias las veces que por curiuosidad he navegado por ese mundo pero nunca me sentí enamorado de dicha música, haciéndola caso omiso, pero hay una artista que consiguió encender en mí lo que ningun MC ha logrado, Gata Cattana, de la que algún día hablaré en Anhelarium. Son muchas las veces que acudo a su poesía rapeada y acabo maravillado. Quizás deba de darle más oportunidad al Rap, pero no siento deseo alguno de hacerlo. Cattana es una excepción. Con el Jazz nunca me pasó igual, siempre supe que algún día me adentraría en él, esto del Rap lo he escrito para aclarar que siempre, incluso en mis años de adolescente inmaduro, he estado receptivo a la hora de disfrutar de buena música. Nunca he sido un Talibán del Metal que cual “True Metal Warrior” sólo quiere esecuchar Manowar, Judas Priest o similares. Ser ese tipo de jevi, nunca ha ido conmigo. Con el Jazz siempre me he sentido a gusto, las pocas veces que he metido los ocicos en este género me ha gustado mucho y me he sentido muy reconfortado. Pero desde bien jovencito pensaba: primero; en la pasión que siento por el Rock y Metal y en mi obsesión por conocer más y más subgéneros y grupos del estilo, priorizando en todo momento estos géneros y, segundo; que ya tendría tiempo de zambullirme en el Jazz más adelante, cuando fuese más mayor y hubiese abarcado casi por completo toda la escena metalera. Parecerá una gilipollez y de hecho seguro que lo es, pero a lo antes mencionado, durante muchos años siempre me vi demasiado joven para el Jazz. Siempre me decía a mí mismo que a ese mundo ya llegaría. El Rock y Metal siempre ocuparán gran parte del tiempo que le dedique a la música, eso siempre será así porque estilos como el Thrash, Power, AOR, Hard Rock, Post, Black o Death son imprescindibles en mi vida. Pero de ahora en adelante el Jazz siempre tendrá su hueco y de manera permanente. La hora de profundizar en el Jazz ha llegado, porque a mis 34 años ya siento que he abarcado toda la escena del rock duro o lo mejor que puede ofrecer y porque creo que es el momento ideal para degustar tranquilamente todo lo que el Jazz puede ofrecer. Digo que es el mejor momento no sólo por mi edad, experiencia en la músia y/o por mi cirscutancia personal (se abre una nueva e importantísima etapa en mi vida), sino porque mi queridísima amiga Miren, que entró en mi vida hace poco, es una apasionada del Jazz y nadie mejor que ella querría yo que me mostrara los entresijos del cautivador mundo del Jazz.

Como bien dice Miren (Mirentxu para los amigos), a ella le encanta el poliéster, como a todo el mundo, pero más le gusta la seda, y el Jazz es seda pura. El Jazz nunca ha sido ni será una música ultra procesada en estudio, a este sofisticado y elegante estilo de música le basta con muy pocos instrumentos para enamorarte locamente. No se necesitá más, con pocos instrumentos que ordenadamente van entrando y una voz cautivadora ya es más que suficiente para hechizarte. De la mano de Mirentxu entro en el Jazz y por todo lo alto. Ella me ha recomendado los siguientes artistas que de lo más atento y encantado ando conociendo. En algunos predominan las cuerdas (piano, bajo) y en otros, el viento (trompeta, saxofón, clarinete). Todos estos instrumentos son los más imprescindibles para entender bien el idioma del Jazz. Y para aprender a controlar este idioma tan rico en claves tan melódicas y armónicas, hay unos artistas que son igual de imprescindibles para saber adentrarse en los recovecos de esta maravillosa música.

Miles Davis

Una de las figuras más relevantes del Jazz. Miles Dewey Davis III, más conocido como Miles Davis, no sólo fue un pionero en esto del Jazz sino que siempre se mantuvo como uno de los más vanguardistas e innovadores de este estilo. Su Jazz tiene como principal caracterísitca su mítica trompeta con la que presentaba un sonido suave y muy melódico.


Charlie Parker

Charles Christopher Parker, Jr, es considerado como uno de los mejores saxofonistas del Jazz y uno de los músicos más importantes de todos los tiempos. El estilo de Parker es mucho más rítmico y fue creador de todo un subgnéro del Jazz como es el Bebop, que se caracteriza por sus tempos rápidos, solos individuales y una mayor sonoridad vocal.


John Coltrane

John William Coltrane es otra de las piezas clave del Jazz. Fue un músico estadounidense de jazz, saxofonista tenor y saxo soprano que, de manera ocasional, tambiém tocó el saxo alto y la flauta. Coltrane también se caracterizó por su creatividad y por estar en primera línea de la vanguardia jazzera. Pero lo que más caracteriza su jazz son sus improvisados y, en ocasiones, inacabables, solos de Jazz. Tanto es así que algunos temas de Coltrane superan los treinta minutos de duración. Su destreza al saxofón la acompañaba de un rítmica percusión y un elegante piano.


Me dice Mirentxu que estos tres músicos son como el Espíritu Santo del Jazz, donde Miles Davis es el Padre, Charlie Parker es el Hijo y John Coltrane el Espíritu Santo. Pero también me dice que no me puedo olvidar de otros grandes artistas como Bill Evans, Wynton Kelly, Esperanza Spalding, Ahmad Jamal o el gran Louis Armstrong.

Bill Evans

Evans es un gran ejemplo de cómo el Jazz puede ejecutarse de manera notoriamente diferente. En Bill Evans encontramos un Jazz donde el principal protagonista es un piano, melódico pero muy relajado, donde Evans solía deleitar con sus improvisaciones. El escritor Gene Less llegó a decir de Bill Evans que era el poeta del piano por la gran belleza que emanaba de sus cuerdas. Con Evans nació un nuevo subgénero del Jazz, el Cool Jazz, género jazzístico que sucedió al Bebop. Este estilo, al que también se le conoce como West Coast Jazz, está marcado por ser un estilo mucho más reljado y orquestal. Tuvo mucha expectación en la década de los años 50, década en la que el Bepop andaba algo estancado. Evans consiguió desnudar al Jazz de toda esa carga blusera y lo revistió de una manera más clásica, al más puro estilo europeo.


Wynton Kelly

Este pianista jamaicano de Jazz es uno de los artistas más prolíficos de este género musical. Se dice de él que fue un excelente músico acompañante y un distintivo solista. Participó en la grabación de Kind of Blue, que muchos consideran el mejor álbum de la historia del jazz, lo que le hizo pasar a la historia. Para muchos fue un infravalorado pianista de Jazz que tras su muerte, acabó creando escuela.


Esperanza Spalding

Pero Miren también me ha descubierto grandes artistas del Jazz más actual, como Esperanza Spalding, la gran promesa del Jazz más moderno y que ha sido la primera artista de Jazz en ganar un premio Grammy a la mejor artista revelación. Esta cantante, contrabajista y bajista estadounidense de jazz tiene tan sólo treinta y seis años y tras lo logrado, no es de extrañar que sea de las estrellas que más brillen en el Jazz hoy día. Publicó su primer disco en 2006, titulado Juno, al que le siguió Esperanza, en 2008 y, ya con su tercer disco, publiado en 2010, Chamber Music Society, alcanzó el puesto 34 en los Billboard 200.


Ahmad Jamal

Con Jamal estamos ante otro de los grandes pianistas de Jazz de todos los tiempos. Fue una gran influencia para Miles Davis y es uno de los estandartes del Cool Jazz. Su música se caracteriza por ser innovadora y minimalista, haciendo gala de un piano armonioso, con líneas muy melódicas e inventivas.


Louis Armstrong

¡Y cómo hablar de Jazz y no mencionar al gran Louis Armstrong! El Leo Messi del Jazz, Armstrong fue cantante y trompetista, y aunque en sus orígenes comenzara como cornetista y posteriormente como trompetista, fue como vocalista como se consagraría como uno de los dioses del Jazz. Su increíble personalidad, esa que reflejaba en su manera de hacer Jazz, lo han convertido en una figura imprescindible de esta música. Comenzó en Nueva Orleans siendo un gran solita en la corneta y trompeta, donde se hacía de notar por sus inmejorables improvisaciones que lucían alegres, originales y muy melódicas. Pero como dijera, fue como vocalista como mayor fama logró. La cúspide de su trayectoria musical llegó en la década de lo sesenta desvancando a los mismísimos Beatles con su canción Hello, Dolly (1963). Pero la canción con la que más se le conoce es con la inconfundible obra maestra, What A Wonderful World (1967).


Jazz para rato, amigos míos. No dejaré ya de empaparme de esta música en lo que me quede de vida. Ahora el Jazz ocupa el hueco que merecía en la banda sonora de mi vida. En cuanto a mis gustos, me decanto más por el piano Jazz como el de Evans, o al menos, ahora que doy mis primeros pasos en esta senda del Jazz, es lo que más me agrada. Pero acabo de adentrarme en en el Jazz, me queda mucho por escuchar, mucho por aprender, a saber cuáles serán mis preferencias dentro de unos años. Pero mientras tanto, disfruto de la música de estos grandes artistas y, de la mano de Miren, me adentraré más y más en este maravilloso mundo del Jazz. Espero que a los que lleguéis a esta entrada de blog buscando de qué manera iniciaros en el Jazz, os sirvan estas pequeñas pinceladas que hago de estos imprescindibles músicos que, por supuesto, ha sido todo gracias a las recomendaciones de mi hermosa amiga jazzera  a la que le dedico, cómo no, esta nueva entrada musical de Anhelarium.

6 comentarios

  1. Mery

    Interesante reflexión! Yo asistí en Madrid a un par de lugares con este tipo de música y lo disfruté.. Tuve una sensación de ‘relax’ impresionante! Espero que disfrutes de esta nueva etapa 😉
    Un abrazo Álvaro!

    1 diciembre, 2020 en 8:04

    • ¡Hola Mery! Muchas gracias por pasar y comentar, estoy descubriendo poco a poco, pero a fondo, la música Jazz y creo haberlo dejado para más adelante fue ina buena idea, porque ahora le estoy prestando toda la atención que merece.

      ¡Un beso Mery! Espero que estés teniendo una buena semana ; )

      2 diciembre, 2020 en 15:31

  2. Mery

    Gracias a ti por acercarnos a temas que pueden ser interesantes!
    Aunque el piano me encanta.. Para el jazz me quedaría con el saxofon..Es un instrumento con sonido fuerte pero elegante.
    Un beso!

    2 diciembre, 2020 en 18:07

    • ¡Sí! Disfruto mucho del saxo y de la trompeta, pero creo que como siempre, el poquísimo Jazz que escuchaba era con instrumentos de viento, al conocer a fondo el piano Jazz, pues me ha causado mucha curiosdiad y por supuesto, me ha cautivado una cosa mola, jajaja.

      Un beso Mery, que tengas un lindo día.

      3 diciembre, 2020 en 7:46

  3. El Jazz, un mundo inmenso por descubrir.
    ¡A disfrutar!.
    Saludos Álvaro.

    7 diciembre, 2020 en 18:06

    • ¡Estoy gozándolo, Leo! Gracias por pasarte, un abrazo ; )

      8 diciembre, 2020 en 10:21

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