La Liga de la Justicia de Zack Snyder (2021). Una película para hacer justicia

La película ha sido un rotundo éxito y está cosechando una crítica excelente por parte de prensa y público, las únicas impresiones negativas que he leído hasta el momento han sido referentes a ciertos detalles técnicos, como su duración y que el director renunciase al formato panorámico. Antes de comenzar a desgranar esta película, me gustaría dar mi opinión respecto a esto. En referencia a la ausencia de formato panorámico, el propio director ya lo explicó: quería un formato cuadrado para resaltar a los personajes y no al paisaje. Y es que, son ya muchos años donde hemos normalizado lo panorámico, tanto que, a mucha gente se le hace raro disfrutar de una película como antaño. Lo mismo ocurre con la imagen en blanco y negro, hace medio siglo era lo habitual y ahora se nos hace raro ver una película actual de esa manera. Igual pasa con el HD. Recuerdo perfectamente lo raro que se hacía hace unos veinte años ver películas en tan altísima calidad. Para mí, que Snyder haya elegido el formato 1.33:1 para presentarnos su versión de La Liga de la Justicia no hace más que potenciarla aún más, hacerla más interesante, porque ya sabemos todos que en DC lo primordial son los personajes, quedando lo fastuoso en un segundo plano. Ya, respecto a la duración, os tengo que confesar que, cuando he leído a bastante gente quejarse de las casi cuatro horas que dura la película, me produce cierta crispación de lo ridículo que me parece. Me explico. En primer lugar, estamos ante una cinta muy esperada, que lleva mucho tiempo generando una expectación sin igual, a lo que hay que añadir la particularidad de que tiene detrás una triste historia, recordemos que Snyder tuvo que apartarse del proyecto por la trágica muerte de su hija Autumn, teniendo que hacerse cargo del mismo otro director que le dio un enfoque totalmente distinto. Y, segundo, si bien es cierto que dura más que la clásica Ben-Hur, esos que se quejan de su duración son los primeros que luego se vanaglorian y pregonan a los cuatro vientos que se han tragado la primera temporada de no sé qué serie en una tarde o que se han tragado horas y horas de esta otra, o que han hecho una maratón durante toda una noche viéndose tal saga de películas. ¿Ahora, so memos, os vais a quejar de que esta película dure cuatro horas? No seáis más ridículos, por favor.

Es la película que necesitábamos ver, así de sencillo. Es una lástima que la versión de Joss Whedon vista en los cines nos destripe parte de la historia de esta versión de Snyder, porque poder disfrutar de esta nueva película partiendo del más absoluto cero debe de ser una experiencia alucinante. Envidio a aquellos que se acerquen a La Liga de la Justicia por primera vez con esta recién estrenada versión que fue publicada en HBO el pasado jueves día 18 de marzo. Porque en noviembre de 2017, la inmensa mayoría salimos del cine decepcionados. Joss Whedon hizo una película mediocre y mal resumida. Tampoco quiero atizarlo, porque también tendríamos que ponernos en su piel, menuda faena tener que hacerse cargo, y a contrarreloj, de algo tan grande, porque como hemos podido todos comprobar estos días viendo la versión de la Liga de la Justicia de Zack Snyder, el director tenía, además de muchísimo material, una idea muy grande entre manos. Zack nos ha demostrado que tenía una idea en mente que quería desarrollar, estaba montando poco a poco todo un conglomerado de personajes que dieran forma a un Universo DC para competir, aun teniéndolo muy difícil, con la exquisitez lograda por MARVEL con Los Vengadores y todas sus películas aledañas. Así que esta película también era la película que necesitaba su director, Zack Snyder, para redimirse, para ver que todo su trabajo ha podido por fin ver la luz.  Esta película es Zack Snyder en estado puro, el director hace de esta cinta su propio parque de atracciones. Snyder está completamente desatado. Creo que por desgracia, aun con el triunfo y notoriedad de esta recién estrenada versión, ya es tarde, y me da que tendremos que conformarnos con esta versión como broche final. Aunque quién sabe, poderoso caballero es don dinero y, quizás tras el éxito, nos presenten más adelante una secuela de La Liga de la Justicia o esa secuela de Man Of Steel que tanto tiempo llevamos esperando. Pero me da que no, es muy poco probable que se haga una secuela y más cuando, tras el estreno mundial de esta nueva cinta, Snyder a revelado con todo lujo de detalle todos los pormenores que tenía pensando hacer para posteriores secuelas. [EDITO: esta entrada de blog comenzó a escribirse el pasado domingo, y a comienzos de esta semana ya Warner ha confirmado que no da continuidad al proyecto de Snyder]

En definitiva, estamos ante una película que tiene alma, que a diferencia de su antecesora, evoca y provoca emociones, una película que deja un recuerdo tan bonito como imborrable

Durante estos años las redes sociales clamaban por poder ver este material, y hasta hace unos días, aún podía uno ver el hastag #ReleaseTheSnyderCut siendo trendig topic mundial. Además, recuerdo cuando muchos decían hace tiempo que esto de la versión de Snyder no era más que una suerte de nueva leyenda urbana o rumorología barata, hasta que el propio Snyder comunicó hará un año y medio aproximadamente que su versión existía, que era algo totalmente distinto a lo que habíamos visto en cines y que pronto podríamos verla. Entonces estalló el hype, a todo el mundo se nos puso por las nubes. La versión de La Liga de la Justicia de Zack Snyder desde ya, eclipsará por siempre (y merecidamente) la versión de Whedon. Por mucho que pasen los años, los fans de hoy y del mañana, siempre acudirán al Synder’s Cut para disfrutar de La Liga de la Justicia. Este director nos ofrece una visión más adulta (incluso algo oscura) de estos superhérores, como ya viene siendo habitual en él y en DC. Algo que contrasta muchísimo con el colorido humor de las películas de MARVEL. Si la comparamos con la versión de Whedon, esta cinta de Snyder es una versión completamente amplificada. Con la duración que tiene, Zack Snyder ha tenido tiempo para desarrollar todo el argumento y sobre todo desarrollar, como deseaba desde un primer momento, todos sus personajes, como es el caso de Cyborg o Flash, mostrándonos la gran (y vital) importancia de estos superhéroes en la historia. Esta versión de Snyder es enriquecedora, no un sofrito sin sentido como la que vimos en el cine. Sin entrar (por supuesto) a spoilear, pondré de ejemplo al Superman de Henry Cavill, un actorazo que llevan años desaprovechando. Desde el icónico, y por todos querido, Christopher Reeves, no disfrutábamos de un actor que encarnara a Superman de esta manera. Recordemos que Man Of Steel fue estrenada en la primavera de 2013, hace ya ocho años. Tras esta película, tan sólo nos han presentado Batman V. Superman. El Amanecer de la Justicia (2016) y, ahora, en 2021 la verdadera Liga de la Justicia.  Con esto quiero decir que se está desaprovechando mucho a Cavill como Superman y, tras el sabor tan amargo que nos dejó su aparición en la versión de Whedon, hemos tenido que esperar cuatro años para disfrutarlo como se merece. Porque el papel de Cavill como Superman en esta versión de Snyder es lo que queríamos ver, era el Superman que todos echábamos en falta. Por otro lado, Cavill tiene casi treinta y ocho años, ¿van a espera a que tenga cuarenta y tres para hacer una secuela de Man Of Steel? Cada vez se rumorea que tiene los días contados como Superman y que pretenden buscar a un nuevo Kal-El como ya han hecho con Batman. Ya veremos.

La versión de Whedon dejó un sabor amargo tanto en lo general como en lo particular. Si ves la versión de 2017, créeme que las dos horas se te harán eternas, sin embargo, las cuatro horas de la versión de Snyder se te pasarán en un santiamén. Porque el desarrollo de la historia en la película de 2017 era tan engorroso como pobre y sobre todo, bastante ridículo el desarrollo de los personajes. Un largometraje manoseado que, tras haber visionado ahora la que fue la idea original, resulta sonrojante saber que millones de personas vieron (muchos en cines) semejante batiburrillo sinsentido. En esta recién estrenada cinta, vemos como todos, absolutamente todos los personajes, tienen su evolución, donde se explica la misma y la manera en que todos ellos se vinculan. Incluso el villano Steppenwolf es otro ejemplo, no sólo a nivel estético, sino su personalidad y la historia que le lleva a actuar como tal, es absolutamente diferente. No tenemos mas remedio que decir que estamos ante dos películas totalmente distintas. Entre ambas hay un mundo de diferencia. Antes de comenzar a desmenuzar un poco esta gran película de superhéroes, me gustaría también hacer mención a las escenas de acción. Ahí también disfrutamos, más si cabe, del sello Snyder. Escenas que lucen originales, cosa que a estas alturas es bastante difícil, y esos momentos a cámara lenta tan típicos de Zack. La fotografía es otra de las espectacularidades, muy también del estilo Snyder. Me refiero a esos momentos en los que la cámara enfoca a los superhéroes en esas poses dignas de esculturas griegas. El espectador se recrea visualmente tan sólo con ver al personaje aunque éste esté quieto. Por otro lado, es ese tono serio, adulto y oscuro, quizás a veces demasiado oscuro, el que hace que esta película te enamore, es una manera diferente de hacer cine de superhéroes. Me encanta que Zack Snyder haya impregnado todas estas películas con ese aire a lo Watchmen (2009). La única pega que puedo poner es que, en muy contadas ocasiones, el CGI es algo cutre, muy de películas de 2005, pero hay que entender que son escenas en bruto que han estado en un cajón durante cuatro años. Muchas de las escenas que vemos en esta versión no están pulidas. Por lo demás, la película es pura poesía visual. En definitiva, estamos ante una película que tiene alma, que a diferencia de su antecesora, evoca y provoca emociones, una película que deja un recuerdo tan bonito como imborrable.

**** ATENCIÓN EMPIEZA LA ZONA DE SPOILERS ****

Hasta la propia Lois Lane, que en 2017 se nos presentó demasiado fría y distante, en esta versión (la versión original, no lo olvidemos) se nos muestra más humana, rota de dolor por la pérdida de Clark, como ocurre con Martha Kent, que ademas protagoniza uno de las escenas más importantes de esta versión, aunque quizás debería decir, Detective Marciano, el factor sorpresa de este película. Aunque aparece en dos brevísimas ocasiones, este personaje nos hace tener más claro aún que Snyder tenía en mente un proyecto de larga duración que, como ya os he anunciado un poco más arriba, Warner rechaza por completo. Este personaje es un extraterrestre llegado del planeta Marte que se encarga de vigilar la Tierra y el impacto que tiene los superhéroes en ella. Pero es más que un observador, este enigmático alienígena es Calvin Swanwick (Harry Lennix), un personaje que ya habíamos visto en Man Of Steel y en Batman V. Superman. Puede adoptar muchas formas distintas para cumplir con sus objetivos, por eso adoptó la forma de Martha Kent para citarse con Lois y ayudarle a recuperar el ánimo, porque la periodista es fundamental para el desarrollo de la narrativa. Cuando la señora Kent sale de casa de Lois y acto seguido vemos la transformación en Detective Marciano, seguro que no exagero en decir que a todos los espectadores nos voló la cabeza. Su segunda y última aparición fue justo al final de la película, cuando visita a Bruce Wayne y le explica que está aquí solamente para ayudar a este mundo.

Cyborg y Flash

Pero ahora dejad que me centre en el resto de personajes, sus historias y la manera en la que se relacionan entre ellos, porque es ahí donde reside la verdadera magia de esta cinta. Y empezaré por Victor Stone, o dicho de otro modo, Cyborg (Ray Fisher). Como ocurriera con Flash, ambos personajes quedaron caricaturizados y reducidos al absurdo en la versión de Whedon. Aquí son piezas imprescindibles, sin ellos todo se va al traste. Recuerdo que en el teaser, antes de que todo se fuera al garete, me impresionaron ciertas escenas que jamás vimos en la película que llegó a los cines y, entre esas escenas, el protagonista era Victor Stone. Ahora Snyder nos muestra la tragedia de este joven, una promesa del fútbol americano, un estudiante brillante, hijo de uno de los científicos más reputados, Silas Stone, que trabaja investigando la tecnología alieníginea con la que se ha topado la sociedad tras la llegada de Superman. Tras un trágico accidente, donde la madre de Victor pierde la vida y éste queda al borde de la muerte, Silas utilizará la tecnología extraterrestre de la que hace uso para evitar la muerte de su hijo. Ahí es donde comienza la senda de este personaje, tan plano en la primera película y tan fundamental en esta última. Victor Stone es prácticamente una máquina, ya no queda nada de ese estudiante prometedor y eso lo atormenta. Pero lo que no sabe es que será decisivo para salvar a la humanidad. Bruce Wayne y la princesa Diana serán los encargados de reclutar una pequeña tropa para hacer frente a la amenaza que se acerca. Mientras Bruce Wayne está lidiando con Barry Allen (Flash), Diana intenta convencer a Victor Stone de lo necesario que es que salga de su letargo, acepte lo que es, y que está predestinado para hacer protagonizar gestas aún más grandes de las que tenía imaginado. Y aquí es donde vemos al personaje con mayor arco en toda la película. Porque esa amenaza que se yergue gira en torno a tres cajas de poder, las cajas madre, tres artefactos cuyo origen se desconoce y que lucen como una suerte de mini supercomputadoras que albergan un poder infinito. Aquí Cyborg es fundamental para poder conectar con ellas y utilizarlas a conveniencia. De hecho, gracias a él y a Flash, utilizando una de esas cajas, consiguen resucitar a Kal-El proyectando con ella la energía suficiente en su cadaver. ¡Coño, hasta Flash y Cyborg son los que sacan a Clark de su tumba! Estos chicos hacen lo más gordo en esta peli. Y aunque a la película le pongo un 10/10 como una casa, me chirrió algo, y es que cuando Flash y Cyborg están desenterrando el féretro de Clark, los guionistas dieran hueco a chascarrillos cómicos. En un momento así, donde se encuentran desenterrando al hombre de las estrellas que, como Jesús, se sacrificó por la humanidad, me esperaba una escena un tanto más solemne. De hecho mientras éstos dos están cavando en la tierra, Diana y Arthur Curry (Aquaman) están de cháchara a pocos metros. Llamadme tiquismiquis, pero esto no me gustó.

Pero si la versión de Cyborg en la película de Whedon fue de lo más insustancial, lo de Flash riza el rizo. Snyder hace que Flash sea crucial en esta película. Además de su historia y lo fundamental que resulta para el argumento, es el que pone las notas de humor en esta cinta. En la versión de Whedon más que un superhéroe, este personaje quedó reducido a la de payaso, pero en la versión de Snyder no sólo le dan más peso sino que reducen considerablemente sus gags cómicos. Aun así, Flash, como os decía, es quien alivia la tensión en la película con su peculiar personalidad y sus chascarrillos. Como sucede con Victor Stone, el director se sumerge de lleno en la historia personal de Barry Allen regalándonos, además, una escena ya mítica para los amantes de este tipo de películas. Porque el momento en que Flash salva a la chica con la que hace ojitos en su improvisada entrevista de trabajo, es espectacular. Esa escena fue una de las que también salieron en el tease y que nunca llegamos a ver en la versión de Whedon. Zack Snyder ya nos mostró la vital importancia de Barry Allen en Batman V. Superman, cuando Bruce tiene una visión de Flash en el futuro, diciéndole que Lois es la clave de todo. Y en esta nueva película, Flash comenta que cuando supera la velocidad de la luz, «al tiempo le pasan cosas raras». Y sabiendo cómo es el final de esta versión de La Liga de la Justicia, final que comentaré en unos instantes, su director nos hace ver que, nuevamente, Flash es pieza clase para salvarnos a todo del pifostio. Si Cyborg, gracias a estar hecho de tecnología alienígena, podía hacer conectarse a una de las tres cajas, para poder resucitar a Clark necesitaba proyectarle toda la energía posible, y para eso estaba Barry, para coger carrerilla y, sincronizándose con Victor, reactivarla y chutarle a Superman toda la energía para poder devolverle a la vida. Sin ellos, La Liga de la Justicia habría fracasado en todo intento.

Aquaman y Wonder Woman

Con Arthut Curry (Aquaman) no sucede lo mismo, porque debemos tener en cuenta que este personaje tiene su película individual, estrenada un año después de la versión de Whedon, donde en ella se indaga por completo en sus orígenes. Aun así, en la versión de Snyder, como sucede con todos los personajes, Aquaman (Jason Momoa) adquiere mayor relevancia y, como pasara con Flash en la primera película, no se le reduce al absurdo. Es más, el Aquaman de esta cinta es mucho mejor que el Aquaman que encontramos en la película de James Wan. A mí particularmente no me gustó mucho esta película, se nos presenta a un Arthur Curry demasiado inmaduro, más centrado en hacer chistes tontos que en conocerse así mismo como Rey de Atlantis. En este largometraje de Snyder, que pasará a la historia como una de las mejores películas de superhéroes, vemos a un Jason Momoa bestial, carismático, imponiendo respeto e impartiendo justicia. Me sorprendió mucho su presentación en este Snyder’s Cut.

Diana de Artemisa es, junto con el Joker de Joaquin Phoenix, lo mejor que ha hecho DC en muchísimos años. El producto de Gal Gadot como Wonder Woman no raya la perfección, es perfecto lo mires por donde lo mires. La primera película de Wonder Woman estrenada en 2017 y dirigida por Patty Jenkins causó un furor sin igual en lo que a heroínas se refiere. Ningún personaje femenino de ficción ha despertado tanto entusiasmo, un personaje que tanto en merchandising como en venta de entradas, le mira de tú a tú a otros como Spiderman, Iron Man, etc. Estamos ante un personaje icónico que ahora lo es aún más desde que lo encarna la siempre mujer de ensueño, Gal Gadot. El pasado año se estrenó la secuela de Wonder Woman, WW84 (2020), también dirigida por Patty Jenkins y, si esta nueva película en solitario de Gal Gadot como la Mujer Maravilla ha afianzado aún más a este personaje y ha llegado a enamorar a espectadores no asiduos a este tipo de cine, en esta película Zack Snyder, consciente de la potencia de este personaje, se guardaba un as en la manga. Diana es, junto a Bruce Wayne, quien vertebra La Liga de la Justicia, quien arma de valor a Cyborg para aceptarse así mismo y quien mantiene siempre unidos a este escuadrón de la justicia. Ahora que el feminismo se ha visto como nunca, en boca de todos, no era de extrañar que iconos femeninos de la ficción salieran a relucir, y nada mejor que Wonder Woman para impulsar la lucha feminista desde la gran pantalla.  Y por supuesto, ninguna mejor que Gal Gadot para interpretar al personaje. En esta versión de Snyder luce como lo que es, una mujer maravilla en todos los sentidos. Pero no sólo ella, sino Las Amazonas, que si ya pudimos disfrutarlas en ambas películas en solitario de Wonder Woman, aquí no iba a ser menos. Imposible no enamorarte de ellas, del carácter implacable que tienen, de su fuerza, como de la belleza sin igual que las caracteriza. Las Amazonas deslumbran al público y uno nunca se cansa de verlas. Espectacular las escenas donde salen todas ellas, sobre todo cuando están intentando contener a una de las cajas, o cuando Steppenwolf les ataca queriendo arrebatársela. El único pero, es que el CGI cojea un poco en algún metraje de esas escenas de lucha que, como dijera anteriormente, luce un poco cutre. Destaco especialmente a Connie Nielsen, actriz que interpreta a la Reina Hyppolyta, imposible no embelesarte con esta mujer, le queda el papel como anillo al dedo y sale en cada escena con la majestuosidad de una verdadera reina.

Los villanos

Snyder ha logrado hacer algo tan grande que en esta película no sólo hay lugar para un villano, sino para tres, y los tres te dejan con los ojos como platos. Steppenwolf no solo luce radicalmente distinto en cuanto a su estética, sino que adquiere mayor relevancia en la cinta de Snyder, no como el mero villano insulso de usar y tirar que aparece en la versión de Joss Whedon. Steppenwolf (que en alemán significa «lobo de la estepa » o coyote), es el hermano menor de Heggra y el tío de Darkseid que, junto con Lex Luthor y Doomsday, es el peor villano en el universo de Superman. Él dirige el ejército de Apokolips y tiene encomendada la tarea de destruir civilizaciones y poner los mundos al servicio de Darkseid. En esta película no sólo vemos su voracidad y sus ganas de acabar con la Humanidad, no sólo se refleja aún mejor sus características, poderes y su personalidad, sino que los espectadores vemos como está supeditado en todo momento a su sobrino Darskseid, personaje que aparece en varias ocasiones a lo largo de estas cuatro maravillosas horas. La profundidad de estos personajes hace que la película adquiera más notoriedad, porque los villanos no quedan relegados a esos monstruos que salen para que se luzcan los superhéroes. No, estos villanos salen a escena para lucirse ellos solitos. Darkseid aparece grandioso, el antagónico peso que tiene Steppenwolf queda eclipsado por éste, personaje con el que Zack vuelve a demostrar que tenía mucho en mente por hacer, porque este supervillano no sale derrotado en esta cinta, su director deja claro que es el villano a combatir en una secuela de La Liga de la Justicia que ya sabemos que nunca llegará. Y es una pena, porque DC podría presumir de villano, pues Darkseid nos dejo atónitos. Es otra de las grandes sorpresas de esta versión.

El tercer villano no es otro que El Joker de Jared Leto, el gran bombazo de esta película. Os confieso que yo, como muchos tantos, nunca quedé prendado de este Joker, no me transmitía nada, pero siendo justos, hay que decir que nunca se le ha dado la oportunidad para que el actor pudiera desarrollar bien al personaje. En Suicide Squad (2016) él no era ni tan siquiera protagonista. Pero aquí, amigos, es otro cantar. La escena final en la que sale el Joker de Snyder impresiona muchísimo, es una escena breve, pero tremendamente buena. Es una pequeña conversación entre Batman y su antagonista bajo la atenta mirada de Mera (Amberd Heard), Cyborg, Flash, y Deathstroke (Joe Manganiello). La escena discurre en un clima postapocalíptico que ya nada tiene que ver con lo que hemos visto en las horas previas. Snyder nos cuenta que quería provocar un encontronazo de Joker con Batman en su película, aunque fuera como una escena post créditos, pero que sentía la necesidad de hacerlo. Y menos mal que así ha sido, porque sabiendo que Warner prefiere tirar por caminos totalmente diferentes, al menos nos quedamos con el buen sabor de boca que nos deja esta escena. El Joker le entrega una carta a Bruce Wayne y le propone que, mientras la tenga, habrá tregua entre los dos,   ya no importa todo lo que ambos se han hecho y han hecho en el pasado, en ese ecosistema casi infernal en que se ha convertido la Tierra, se firman extrañas alianzas. Pero también, con esa manera tétrica de hablar, el perturbado villano le reprocha a Batman que éste dejara morir a Robin e igualmente le recrimina el haber dejado al chico maravilla (Kal-El) encargarse de la tarea de un hombre. En este sueño premonitorio, Superman le espeta al caballero oscuro que éste le quitó todo lo que amaba. Synder tenía tanto con lo que jugar, tanto que ofrecernos…La premonición que vimos tener a Bruce en la película Batman V. Superman, al menos en esta suerte de universo paralelo, se hace realidad. Esa pesadilla no es más que el futuro, o eso parece, pues Bruce vuelve a despertar de semejante pesadilla y es ahí cuando recibe la visita del Detective Marciano. Por supuesto, en esta versión de Snyder también vemos la escena post crétidos que disfrutamos en la película de Whedon: Lex Luthor reclutando a Deathstroke para fundar su propia Liga.

Batman y Superman

El Batman de Ben Affleck siempre será, al menos a nivel estético, el mejor Batman que hemos visto. Mi superhéroe favorito desde que era niño es Superman, le sigue Wolverine y luego Batman. Para mí, el Batman de Christopher Nolan, teniendo en cuenta todos los aspectos (el actor y su actuación, historia, narrativa, realismo, guión, etc.) sale ganando, pero visualmente Affleck es el Batman de los cómics, el hombre murciélago que todos hemos visto desde pequeños tanto en viñetas, dibujos animados o en videojuegos. Snyder ha sabido explotar este Batman y, como cabía esperar, es un mejor Batman que el que vimos con Whedon. Siento repetirme, pero es que en este caso las comparaciones, aun siendo odiosas, aquí se hacen necesarias. A diferencia de la primera película, aquí vemos a un Bruce Wayne menos serio, con algún que otro momento distendido, pero con mucho más empaque y determinación. Y amigos, qué deciros de Superman. De ver a Cavill con la cara retocada por un CGI horripilante por culpa del maldito bigote que no podía quitarse debido a que se encontraba rodando Misión Imposible: Fallout (2018) a poder verle como es él, ya es más que suficiente para respirar aliviados con el kryptoniano que vemos en la versión de Snyder. El Superman de Whedon era lo más cutre de esa cinta, cutre por como lucía su rostro y pobre por lo poco que supieron explotar al personaje en un momento tan cumbre como su renacimiento. Aquí, en el Snyder’s Cut, por fin vemos a Superman con el traje negro, que para los que conocemos bien la historia de este superhéroe, sabemos que es necesario que vista dicho atuendo, pues con él, puede absorber mejor la energía del sol cuando se encuentra falto de fuerzas, como así se encuentra tras regresar de la muerte. Si bien es cierto que Snyder no explica a los espectadores el por qué sale Superman luciendo el traje negro, podemos verle todo el tiempo vistiéndolo y en una breve escena, sale Superman de espaldas a la pantalla y acercándose al sol, en clara alusión a lo que explicaba anteriormente, la necesidad de retomar toda esa energía solar, algo que le facilita el black suit. Ver a Superman de esa guisa ya era toda una delicia para nuestros ojos. Zack Snyder vuelve a darle ese toque jesusiano a su Superman, porque, como Jesucristo, vuelve de entre los muertos para salvaros a la humanidad. Otro detalle de Superman que hace hincapié Snyder y que no vimos en la mal lograda primera cinta, es su reencuentro con Lois y la señora Kent, lo más emotivo de la cinta. No sé qué recorrido le quedará a Cavill como Superman, pero ya ha dejado para la historia tres películas donde podemos tenemos al Hombre de Acero con el que todos soñamos ser. El trabajo que hace Henry enfundándose el traje del kryptoniano es soberbio, no cabe un solo pero y no lo digo como fanático del personaje, os doy mi palabra que estoy siendo lo más objetivo que puedo. Como sucede con Christopher Reeve, este actor siempre será reconocido por lo que es, el Superman de S.XXI. Difícil lo van a tener los futuros actores que acepten el papel de Clark Kent. Y vuelvo a decir, que es una pena que no podamos disfrutar más de este actor como el Hombre de Acero, yo tengo la sensación que, como Clark Kent, aún podría sorprendernos más, y como Superman, ya ni me lo quiero imaginar, pero para eso hace falta una continuación de Man Of Steel, una secuela que nunca no llega. Es esta versión de Snyder vemos al Superman que tanto anhelábamos.

Otros momentos a destacar es el papel de Mera en ese sueño premonitorio de Bruce. Mera deja clara sus intenciones de enfrentarse a Aquaman, por lo que vemos cómo éste se ha aliado con Superman y pasan a estar en el bando de los malos. Y hablando de Mera, tampoco me puedo olvidar  de Willem Dafoe en su papel de Vulko, asesor científico del reino submarino de Atlantis. Su participación en la película es breve y nada determinante, pero es siempre un lujo ver a este actor, su sola presencia ya le da calidad a la película.

Creo que esta entrada se me ha hecho demasiado larga, y eso que he intentado reducirla bastante, dejándome fuera ciertas cosas a comentar de esta película, pero creo que ya es suficiente. Disfruté de esta película teniendo al lado a mi mejor amigo, que más que un amigo es como un hermano, Rafa, algo que hizo que la visualización de esta ansiada película fuera mucho más amena. Vaya mañana divertida de sábado que pasamos. Las cuatro horas se nos pasaron en un santiamén.

Gracias Zack, si ya me tenías ganado como director, tras esta película poco me falta para ponerte un altar con velas en la entrada de mi casa. Vaya película nos has regalado. La Liga de la Justicia del tito Snyder es una película de culto instantánea, pasarán décadas y las distintas generaciones de jóvenes babearan al ponerse esta película.

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