¡Bendita Champions! Como la orejona, ¡ninguna!
La Champions más intensa y emocionante que he visto en muchos años. El pasado miércoles vibré como un colchonero más, me dejé la voz apoyando al Atlético de Madrid, y es que no debía hacer otra cosa, porque todo amante del buen fútbol, aquél que se deja de fanatismos, debe reconocer que este Atlético de Madrid merecía pasar a las semifinales de Champions. Pero es que por merecer se merece absolutamente todo, porque lo que está demostrando en estos últimos años el Atlético del Cholo Simeone, es digno de ver. Por otra parte, y a pesar de que colchoneros y culés manifiestan día tras día su animadversión por el que es el equipo de mis sueños, el Real Madrid, yo defendí la pasada noche del 9 de abril, y como el que más, al equipo rojiblanco. Y no, no lo voy a negar, no sólo por el merecido reconocimiento que merecen, también porque reconozco disfrutar viendo cómo el Barça perder hasta el autobús. Esto no pasaría si el F.C. Barcelona no fuse un club tan tremendamente politizado, y sobre todo, tan hostil a todo lo que representa mí país, España. Pero eso es otro tema, porque no me gusta mezclar política con deporte, algo que precisamente hacen allí por Cataluña diariamente y parece haberse convertido en parte de su idiosincrasia. En fin, lo importante en este asunto es que el club colchonero eliminó, en un partido que ya ha pasado a formar parte de la historia de nuestro fútbol, al mismísimo Barça, en un partido en el que su máxima estrella, Lionel Messi, andaba por el campo haciendo senderismo parece ser. Y no lo digo yo, amigos, preguntad por ahí o ver el partido en diferido, no miento. El F.C.B ha sido eliminado de forma aplastante de la Copa de Europa por un Atleti henchido de fuerza e intensidad, y es que los del Cholo saben defender y mantener la presión como muy pocos actualmente.
Sí, el Real Madrid hizo un partido de vuelta en Dortmund deleznable. ¡Suerte que en la ida supo hacer las cosas bien! ¡De lo contrario el Dortmund nos hubiera echado de nuevo de la Champions! Pero hablando de suertes, ¿qué tipo de suerte ha tenido mí querido Real Madrid con los equipos alemanes? ¿Acaso el Madrid está jugando la Copa Alemana o algo por el estilo? Primero ante el Schalke 04, luego el Borussia Dortmund, y ahora nos ha tocado el coco en semifinales, ¡el equipo más fuerte y peligroso de todos! ¡El actual campeón de la Bundesliga y campeón de Europa! ¡El Bayern de Múnich! Si ganamos la Champions eliminando a Schalke, Dortmund y Bayern que nos convaliden también la Bundesliga, ¿no? Por si esto fuera poco, dicha apisonadora de equipo está dirigida por un hombre que sabe bien lo que hace, un auténtico genio del fútbol, el señor Pep Guardiola. ¡Amigos madridistas! ¡Agárrense que vienen curvas!
No lo vamos a negar, el Real Madrid lo tiene muy difícil ante este equipazo, y más si el equipo blanco juega como lo viene haciendo en esto últimos partidos. Porque anda que el partidito en el que perdió el liderato ante el Sevilla, o el último partido de Champions en Alemania… ¡Vaya tela! Este mismo mediodía ha sido el sorteo para la semis de Champions, al Atlético de Madrid le ha tocado contra el Chelsea de José Mourinho. Reconozco que hubiera preferido el equipo de Mou para el Madrid, hubieran sido dos partidos de lo más morbosos. Aunque quién sabe, quizás estén los dos para la Final. Es algo difícil, siendo sincero. ¡Pero esto es fútbol, y esto es la Champions!
No tenemos las cosas muy a nuestro favor. Reconozco que Ancelotti es el peor entrenador de los cuatro. Y es que el Cholo, Pep y Mou, hacen un tándem inmejorable. ¡Pero para ganar la Champions hay que ganar a los mejores! ¡Tenemos que intentarlo! ¡A por todas! Para que todo vaya bien, hay que ganar en el Bernabeu 2-0 o 1-0 mínimo sin encajar ningun gol, de esa forma tendremos muy cerca la grandiosa Final. El Real Madrid puede verngarse de lo ocurrido en la semifinal de Champions de hace ya dos temporadas. Sí, esa en la que Ramos mandó el balón a la Luna en ese penalti. Podemos quitarnos esa espinita, ¡ya lo hemos hecho con el Dortmund hace pocos días y podemos hacerlo contra el Bayern! Con Cristiano, Gareth Bale, Isco, Módric, Alonso, Di María, y con Iker Casillas en la portería, ¡todo es posible!
Si ganamos la Champions eliminando a Schalke, Dortmund y Bayern que nos convaliden también la Bundesliga, ¿no?
Como era de esperar, todos los culés están preparando el cava para descorcharlo la noche en la que su queridísimo Pep, elimine al Real Madrid en el partido de vuelta que se celebrará en el Allianz Arena. Bueno, mal de muchos consuelo de tontos dicen. La prensa catalana ya se frota las manos, ya están deseando ver tropezar al Madrid ante su idolatrado (y no es para menos) Pep Guardiola. Es lo que tiene, amigos míos, se contentan con las derrotas de otro, algo que los hace eternamente acomplejados. Creo, que el F.C.B ha crecido enormemente en estos últimos años, pero su afición, la prensa deportiva que le rodea, y sobre todo sus directivos, parecen no hacer. Ellos parecen aún vivir en los años de Joan Gaspar. Los que rodean al club, aún siguen teniendo esa manía de ir de víctimas y corderitos degollados, porque, y aunque esto es otro tema que tiene su miga, todos los males ocurridos en Can Barça, cómo no, son todos culpa de España y sus poderes fácticos, y por supuesto, de Florentino Pérez y el Real Madrid. Véase todas las sandeces que se han dicho por mor del caso Neymar, Messi y Hacienda (que eso sí que manda cullons…) ¡España les roba todo, amigos! Lo de siempre.
Pero no olvidemos tampoco un dato importante, y esto va para los más antimadridistas del lugar: mi queridísimo Real Madrid aún sigue vivo en las tres máximas competiciones, Liga, Copa y Champions. En Sevilla desperdició una oportunidad enorme al tirar el liderato, un liderato importantísimo porque desde hacía décadas, no se veía una Liga tan ajustada, tan complicada y emocionante, en la que los tres equipos, Atleti, Barça y Real Madrid, se aferran con uñas y dientes hasta el último momento.
Pero el partido Atléti-Chelsea, tiene su tomapanymoja, pues mi más que admirado Fernando Torres, el que nos hizo con su gol campeones de Europa por primera vez con La Roja, se enfrenta al que es el club de su vida. ¿Cómo recibirá el Calderón al niño Torres? ¿Cómo se le dará a éste el partido? En poco más de una semana, lo vemos. Primero, está el partido de este miércoles, la Gran Final de la Copa de Su Majestad el Rey, donde Barça y Madrid se vuelven a ver las caras en Mestalla. Un partido en el que Cristiano Ronaldo es duda por lesión, haciendo que los madridistas andemos un poco desangelados, pues sabeos que Cristiano es un activo importantísimo para el equipo. Sin él, no es lo mismo. Sin Cristiano, el partido ya está desequilibrado y la balanza favorece a los blaugranas. Pero no quiero convertir esto en una excusa en caso de perder la Final. Hablamos del Real Madrid, un equipo que de garra y casta sabe, pues es algo que tiene y de sobra, y nunca, pero nunca, se le puede subestimar, algo que muchos osadamente suelen hacer. Nunca aprenderán.
Con respecto a las semifinales contra el Bayern de Múnich, digo absolutamente lo mismo. El Real Madrid lleva años ansiando su décima Champions, y este año mientras otros tiran la oportunidad de luchar por su quinta, el Real Madrid sigue en lucha por su décima Copa de Europa. ¡Admirable es poco!
¡Disfrutemos del buen fútbol, amigos míos! ¡Estamos ante lo mejor de esta temporada!
Tiburón, de Steven Spielberg [1975]

Fuente: 4usky.com
Existen miedos que nunca desaparecerán. Como el miedo al mar, a los secretos que debajo esconde, y sobre todo, miedo a los dientes, dientes grandes de fauces enormes, poseídas por demonios marinos que pululan por las entrañas de un gigantesco paraíso subacuático. Esta película de Spielberg no ofrece nada nuevo, pues el miedo a los tiburones siempre ha existido y siempre existirá. Pero Steven Spielberg tiene algo que pocos directores poseen, y es esa tremenda capacidad de contarte cualquier cosa de tal manera que parezca algo extraordinario, nuevo, fascinante. Si a esto le sumamos que esta historia viene acompañada por los compases de John Williams (el mejor compositor de música cinematográfica), la película cobra un mayor sentido y nuestro miedo al mar, a los dientes, se acrecienta y nos quedamos pegados al sofá sin querer apartar la vista de la pantalla.
Steven Spielberg es de esos directores que en la década de los setenta y ochenta, crearon una nueva forma de hacer cine, toda una verdadera manera de marcar un antes y un después. En esos años tuvimos a Coppola y su trilogía de El Padrino, a George Lucas y su Guerra de Las Galaxias y a Martin Scorsese con Taxi Driver. Todos ellos y otros más, revolucionaron a lo grande el séptimo arte.
Tiburón fue un éxito rotundo, la película que encumbró al que está considerado uno de los mejores y más grandes directores de cine del mundo. Spielberg podrá gustare mucho o poco, pero sin duda, ha sido y es pieza fundamental en la historia del cine. Las cosas que tiene la vida…Spielberg estuvo a punto de abandonar la realización de esta cinta pues no le permitían grabar escenas en el mar, y qué cosas, al final acaba haciendo una película que con el tiempo se convertiría en todo un clásico. Esta cinta está basada en el libro de Peter Benchley, y Spielberg supo condensar ese libro en la gran pantalla. La película no sólo nos cuenta la historia de un tiburón que devora a personas. La historia trata sobre la desesperación de todo un pueblo que vive mayormente del turismo y comprueba que su economía se ve en peligro por las ansias de un tiburón por acabar con todo bañista que se tercie. De hecho, el director centra su atención precisamente en este punto durante la primera parte de esta película. Spielberg muestra cómo es el pueblo al completo, la manera de vivir de sus habitantes, sus quehaceres, intereses, y por supuesto, el miedo a perderlo todo por culpa ese escualo que tiene atemorizado a todos.

Fuente: Google.es
La fotografía de esta película es impecable, ésta juega de forma espléndida mostrando el júbilo de los bañistas en la playa, la felicidad de los ciudadanos, todo eso adornando con el fondo de ensueño que aporta el azul del mar y la luz dorada del sol. La playa es el escenario de esta historia, por eso los que somos amantes del mar, del sol y la playa, vemos en esta película un plus más.
Leí no hace mucho que el rodaje de esta película fue todo un quebradero de cabeza. La maqueta del tiburón traía de los nervios, y qué decir de la barca con la que dan caza al tiburón, se hundió, teniendo que izarla de nuevo mientras se volvía a hundir en pleno rodaje. Y precisamente en esa barca donde encontramos el mayor esplendor de los principales personajes de esta película. El tándem Scheider-Shaw-Dreyfuss es magistral en la segunda mitad de esta cinta. Son los héroes de esta historia, los que se juegan la vida para poner fin al temor de todo un pueblo. Necesito destacar brevemente la escena en la que los tres conversan a altas horas de la madrugada en la barca, una escena que me encantó por su tremendo calado. Quizás sea ahí el punto más álgido de estos tres héroes, los protagonistas de Tiburón.
Algo muy habitual en Spielberg es hacer que en sus películas, una persona totalmente corriente se enfrente a situaciones excepcionales, y es así como vemos que tres hombres se enfrentan a lo insólito. Tiburón fue la primera película de la historia del cine que pasó la barrera de los 100 millones de dólares en recaudación. Con los años, esta película no ha perdido nada en absoluto. Tiburón es desde hace décadas una habitual en la parrilla, una de esas películas que emiten todos los veranos y siempre acaba sentando a miles de personas ante la pantalla, pues consigue un efecto totalmente cautivador, expandiendo aún más ese terror que el humano siempre ha sentido por los monstruos y por las desconocidas profundidades marinas. Y eso lo consigue principalmente gracias a unas interpretaciones muy reales y al tratamiento tan adulto y serie que se le da a las escenas más terroríficas de esta película. En esta película parece que todo el mal que ronda por este mundo ha quedado encerrado en una bestia marina, ahora dueña caprichosa de la muerte, una muerte que en vez de una afilada guadaña posee unos aterrantes y afilados dientes que todo lo sesgan. La película trasmite tensión y mucho miedo.
Y es por esto que un joven director, que apenas había cumplido los 30 años de edad, se consagra como el rey del cine. Desde esta película, Spielberg podía campar a sus anchas, tendiendo la posibilidad de elegir y pedir todo lo que quisiera a la hora de dirigir una nueva producción.
Muy pocas películas sobre monstruos o animales sanguinarios te provocaran tanto miedo como Jaws (como así se titula originalmente). Una película muy entretenida, tensa, que por momentos logra asfixiar al espectador en esos momentos de pánico provocados por los ataques del tiburón. No sé si catalogarla como cine de terror, de aventuras o suspense, pero sea cual sea su etiqueta, esta película hará que te pienses dos veces eso de meterte en el mar, y esto te lo está diciendo un surfista, que conste.

Fuente: Google.es





































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