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Cerebro offline

Aquí estoy, en la terraza de mi lugar favorito, tomándome una cerveza fresquita y observando la puesta de sol.

Es una ya vieja costumbre por mi parte venir a este sitio y disfrutar de la buena comida que sirven, venir a compartir con un amigo una buena charla amenizada con unas cervezas o sentarme, pedir una Budweiser y simplemente, hacer lo que estoy haciendo ahora, escribir. Me encanta venir aquí a la fresquita (como se le suele llamar aquí en Cádiz a las últimas horas de la tarde) y escribir sobre lo que sea, lo que me apetezca, lo que me salga, en definitivas cuentas.

Y este es el motivo de este post y su respectivo título; no tengo la más mínima idea de qué escribir. Claro, siempre puedo ponerme un disco, disfrutarlo y luego escribir sobre él (ídem con una peli o un juego) pero eso es lo fácil. Como podéis ver en Anhelarium, aunque lo parezca, no todo es AOR, Hard Melódico o Zombis. Ahora me apetece escribir, sobre muchos temas sobre los que quiero tratar en el blog, como mis añorados años 90, los cuales he mencionado hasta la saciedad aquí en mi página y nunca les he dedicado el tal merecido artículo -que por supuesto, lo haré- o un relato quizás.

Pero nada, NADA es lo que sale de mi mente, mi cerebro está en OFF. Pienso en muchas cosas, mi cerebro identifica muchos asuntos que anhelo pero no termina de arrancar, no los procesa. Es algo que la mayoría conoce como “falta de inspiración”. Pero hey!, ¡que yo inspiración tengo mucha! ¿Por qué ahora no me sale nada entonces? ¿Necesito acaso otra cervecita? Vale, hago una breve pausa para pedirme otra, ahora vuelvo.

Ya está, aquí estoy, con otra birrita más. Ya la tengo a la mitad, me he tomado mi tiempo, estoy a gusto, cómodo y el alcohol empieza a hacerse de notar en mis venas.

NADA, que no arranco coño, no coordino. En mi interior, el cable que debe de conectar los temas que quiero tratar con la manera de cómo tratarlos, no está conectado y el sistema da error. Mientras busco la manera de enchufarlo, aquí me quedo, ya se está yendo el Sol, ¡ah no!, que ya se ha ido. Bueno, yo voy a pedirme otra cerveza más, ¡ya nos leeremos en otra ocasión!

 

¿Qué hay que hacer ahora para hacer una buena peli de terror?

¿Creéis que esto se lo preguntan los productores de cine hoy día? Yo no lo sé, pero los que nos gusta el cine de terror, es una pregunta que nos ronda la cabeza una y otra vez cada cierto tiempo, sobre todo cuando uno ve películas como My Soul To Take, la última obra de Wes Craven, un de los famosos master of horror, conocido por ser el creador de la saga Elm Street.

Esta película ha hecho una vez más que me cague en la madre que parió al demonio y de la madre de Wes Craven, que la pobre no tiene culpa de nada. ¿Acaso teníamos algo que esperar de este director actualmente? No sé ustedes, pero yo sí, y no sólo con este director, sino con todos aquellos directores de cine de terror como John Carpenter, George Romero, Dario Argento, Peter Jackson, M. Night Shyamalan y muchos más. Llámenme inocente o iluso, pero siempre espero que aquellos que una vez sorprendieron a millones de personas con películas como La Noche de Halloween, Viernes 13, Saw, Phenomena, El Sexto Sentido, Braindead, La Noche de Los Muertos Vivientes, etc.,  lo hagan otra vez.

Ya se ha dicho en muchas ocasiones que en el cine de terror ya está todo inventado, ¿es eso cierto? ¿Es imposible hacer algo terroríficamente nuevo? Personalmente, no lo creo. Ahí tenemos ejemplos como Paranormal Activity -aunque la segunda entrega sea un cagarro- algo que dio un soplo de aire fresco al cine de terror o la admirada película de bajo presupuesto, The Blair Witch Project que tanto éxito obtuvo por lo original de su apuesta para con el público.

¿Y ahora? ¿Qué más nos puede ofrecer Hollywood además de remakes innecesarios? Vayamos por partes e indaguemos brevemente en cada estilo de películas de este género.

Slashers. Los adolescentes siempre en peligro

My Soul To Take, Viernes 13, Halloween, Elm Street, Scream, Leyenda Urbana, Sé lo que hicisteis el último verano. ¿Algo nuevo para este tipo de cine de terror? Esta visto y comprobado que en el género slasher pocas cosas nuevas se pueden inventar, aunque nunca se sabe. Sólo cabe esperar que los nuevos directores venideros inventen asesinos nuevos y hagan buenas películas fuera de los clichés que las slasher ofrecen una y otra vez. Esto lo digo porque para matar a jovenzuelos que se van de excursión poco más se puede hacer.

Espiritus y fantasmas. ¡Más que una sábana con agujeros!

The Ring, una de las más exitosas, Al Final De La Escalera, El Grito, El Sexto Sentido, Los Otros y la reciente Insidious, son algunas a destacar. Pero para destacar, sin duda nombrar Paranormal Activity, una buena peli de casas encantadas (con fantasma incluido) que ofreció algo nuevo en este género. Quizás es en este estilo donde más se puede indagar. Con eso de que para nosotros, actualmente los fantasmas siguen siendo un tema tabú, veo normal que los directores moldeen sus argumentos como les plazca para ofrecernos nuevas y buenas películas sobre espíritus malignos.

Survival Horror. Sobrevivir es lo más importante

28 Días/Semanas Después, Soy Leyenda, Rec, Monsters y una gran lista que seguro viene por delante.  Un género actualmente muy explotado y que al igual que el estilo anterior, por supuesto tiene mucho que ofrecer, porque para crear un mundo sumergido en un clima apocalíptico uno se puede inventar lo que quiera. Epidemias, zombis, guerras nucleares y un sinfín de motivos por los que ver el mundo destruido. A día de hoy, las que más éxito tienen son aquellos Survival Horrors donde los protas son muertos vivientes sedientos de sangre y carne ya que películas como The Road, no obtienen ahora mismo demasiado tirón a excepción de La Niebla, versión cinematográfica de la exitosa novela de Stephen King y que fue igual de impresionante en la gran pantalla como en el libro.

Demoníacas. Porque el demonio también tiene su hueco en el cine

El exorcista, El exorcismo de Emily Rose, El Rito. Este probablemente sea el género que menos originalidad puede ofrecer, ¿por qué? Bueno, es difícil hacer una original película de niña enloquecida y poseída por algún demonio y el correspondiente cura tratando de exorcizarla. De todas formas, es el género de terror que menos me encandila, salvo, por supuesto, la mítica película El Exorcista.

Psychokillers. Slasher para adultos

American Psycho, El Resplandor, Amityville, Misery, Carrie. En este estilo los protagonistas ya no son adolescentes que además de ir al instituto e ir a fiestas de universitarios tienen que huir de malos malotes cargados de armas de lo más variopintas. Otro estilo que puede dar mucho de sí. Sólo faltan buenos argumentos y no sólo hacer pelis llenas de cuchilladas y violaciones.

El caso es que se pueden hacer copias y copias de todas estas películas citadas (algunas pueden llegar a ser sumamente buenas), pero, ¿se pude hacer algo nuevo en cuanto a crear un nuevo estilo de cine de terror? Parece realmente difícil y lo que realmente parece es que para salir del paso, muchos directores tiran de mezcolanzas y hacen películas de vampiros contra hombres lobo, momias contra vampiros…Vamos, que hasta podemos ver películas tan extravagantes como Boa vs Pitón. Mother of God of the year!!!!

Así que como lo único que queda (o eso parece) es aferrarse a estos patrones anteriormente esquematizados, lo ideal sería lo expuesto anteriormente: ser o intentar ser lo más original posible dentro de estos estilos del cine de terror. Pero volvemos a la pregunta de antes, ¿cómo de original se puede llegar a ser haciendo, por ejemplo, una película slasher? ¿Tan sólo creando un asesino nuevo? No, eso es lo fácil, porque tan sólo tienes que inventarte una careta o traje nuevo, al igual que un arma (el cuchillo, machete, moto sierra, y garfio ya están pillados, sorry) e inventar un “por qué” ha de matar ese locuelo a todos los que se les crucen por delante.

Volcados en esto, ahora me da que pensar. Pienso que lo mejor es centrarse en hacerlas ya no sólo intentando ser original sino, esmerarse en hacer algo de calidad y no películas como My Soul To Take de Wes Craven. Qué a gusto me he quedado…

 

Alberto Vázquez Figueroa – Siete vidas y media

Un autentico visionario, es lo primero que pensé cuando terminé de leer este más que interesante libro, biografía de uno de los mejores periodistas y escritores de este país, Alberto Vázquez Figueroa, nacido en Canarias en 1936. Aunque como inventor -sí, como leen, inventor- no tenga el mérito reconocido, es cierto que sus invenciones han sido tomadas en cuenta a priori aunque acabaran casi siempre desechadas o mejor dicho ignoradas. Y es que este libro además de mostrarnos las experiencias, aventuras, idas y venidas y más de una anécdota de este profesional, nos muestra de manera breve pero muy clara algunas de las posibles soluciones a problemas como el del agua, nuestro bien más preciado y que tan mal administrada está su difusión y utilización.

Alberto Vázquez Figueroa nos relata la historia de su vida, sus años como corresponsal de guerra, momentos cruciales en los que peligraba en cada momento su vida, épicos reportajes de investigación en lugares apenas conocibles de la más profunda Latinoamérica, alguna que otra anécdota graciosa con Paquita Rico y un tal periodista que en vez de estar en México de corresponsal le estaba tirando los tejos a la modelo. Ay Alberto, si es que no te perdías una…

Pero lo que más destaco de este inolvidable libro son los momentos vividos por Alberto Vázquez Figueroa en África, lugar donde pasó su infancia y aprendió a apreciar el sentido de la vida. No sería justo acabar este artículo y no destacar los métodos que este inventor en sus ratos libres ha planteado desde hace años como la desalinización y posterior utilización del agua y su famoso y extrovertido proyecto, Babilonia 2000 pero, ¿por qué mejor no lo descubren ustedes mismos? Prometo que esta agradable y complaciente lectura no les dejará indiferentes.