Llevo muchos años escuchando Metal y son muchas las cosas que he aprendido. Entre ellas, que muchos grupos están compuestos por verdaderos músicos, músicos con alma atrevida, con aires vanguardistas, esos músicos que siempre intentan crear algo nuevo con su sus instrumentos y con ese don que no todos tienen. Los muchos años que llevo tras estos duros sonidos me han hecho ver que muchas bandas deciden no apostar, aferrarse a una fórmula que saben que les dará réditos, dar a sus fans lo que quieren escuchar. Es totalmente respetable, pero como melómano obcecado, como fiel amante de la música, no es precisamente eso lo que más me entusiasma. Me gusta que los músicos originen, que busquen siempre la manera de sorprendernos. Cuando uno tiene confianza en sí mismo, la calidad sale sola, y estos barbudos músicos venidos de Atlanta tienen calidad para dar y regalar.
Mastodon es desde su Leviathan uno de los estandartes del Metal actual. Escuchar discos como Blood Mountain o Crack The Sky hacen que no haga falta dar muchos argumentos para considerar a estos norteamericanos como los legatarios que nos ofrecen en garantía con estos discos que serán y por mucho tiempo, el futuro del Metal. Algunos recibieron con poco entusiasmo su penúltimo trabajo, The Hunter, pues con él se denotaba el cambio, con este disco se apreciaba claramente el camino que querían tomar con su música. A muchos no les gusta que las cosas cambien, pero el cambio es siempre bueno si es para bien. Mastodon no tiene disco malo, en mi opinión, en estos quince años no han hecho más que evolucionar en su sonido y seguir mostrando esas ansias de hacer buena música. Tras tres años, este pasado verano volvían a dar un golpe en la mesa con su Once More ‘Round The Sun.
Lo que este último trabajo nos ofrece es otra de las cosas que he aprendido durante todos estos años y que reconozco que me apasiona. Y es que los músicos, con el tiempo, suelen tender hacia la melodía. Y en Once More ‘Round The Sun como ya se advertía en The Hunter, las guitarras se impregnan de armonía, suenan más diáfanas, y los estribillos son mucho más melódicos. Si algo más se puede apreciar en estos dos últimos discos es que la producción es más cuidada y detallada, con estos dos últimos trabajos la banda parece haberse afianzado, como si hubieran llegado justo al lugar donde querían. La banda se siente más confiada, madura, y este último plástico no es más que un ejemplo de esas ansias por mostrarse renovados y más enérgicos que nunca. Mastodon es un grupo que toca varios palos, como el Thrash, Progresivo, Sludge, Groove, pasando por el Heavy Metal más tradicional. Es difícil intentar etiquetar al grupo, pero tampoco hay necesidad de ello, tan sólo la de disfrutar su música.

El álbum comienza con Tread Lightly, donde las guitarras se compactan a la perfección, la batería suena contundente y la voz Bill Kelliher te incita a querer volver a escuchar este tema antes de seguir con los siguientes. The Motherload, uno de los temas principales de este disco, no podría sonar mejor. Con esta canción y sobre todo con ese estribillo, el disco ya consigue atraparte. La batería se hace con mayor protagonismo y es aquí donde en mi opinión encontramos uno de los mejores riff de guitarra de todo el disco. High Road, con un comienzo rudo, y de nuevo, me siento obligado a destacar el magnífico dúo de guitarras que forman Bill y Brent Hinds, pues sus guitarras suenas más que acompasadas. Pasamos al tema que da título al disco, Once More ‘Round The Sun, un tema con aires noventero, más inclinado a ese groove que tan bien saben hacer. Es un tema tan psicodélico como lo es su portada, las guitarras suenan duras pero sin pasarse de velocidad. Chimes At Midnight comienza siguiendo la senda de su antecesora, pero cambia y nos encontramos con la esencia más sludge que inesperadamente da paso a un estribillo melódico. Un tema que coge velocidad en su segunda mitad y que suena demoledor. Simplemente, ¡me fascinan éstos músicos! Con Asleep In The Deep la cosa se suaviza un tanto, y tras contemplar con todo lujo de detalles esas guitarras, pasamos a un tema menos atronador pero más denso, su estribillo resulta pegajosamente adictivo. En su recta final, volvemos con otro sinuoso riff. Feast Your Eyes retoma la celeridad en sus acordes y vuelven a sonar abrumadores sobre todo con esos estribillos, nada rimbombantes pero que de manera efectiva calan hasta los huesos. Ya en la recta final del disco nos encontramos con uno de mis temas favoritas de este Once More ‘Round The Sun, Aunt Lisa. Es de esos temas que sin saber exactamente por qué, te llegan más que otros y no dejas de querer gustarlas una y otra vez. Además, tiene una gran carga happy que la hace muy simpática.
El disco va acabando y los temas no decaen ninguno. Ember City no es más que otro de los platos fuertes de este trabajo y donde mejor se disfrutan estos atractivos riffs. Parece que lo mejor se lo tenían guardado para el final, porque fue escuchar este tema por primera vez y quedar totalmente encandilado. Hablo de Halloween, penúltima canción de este Once More ‘Round The Sun y para mí, la mejor de todas. Y digo más, considero que es de los mejores temas que tienen estos Mastodon. Refleja al 100% el sonido que han anhelado durante estos años y que con el que se han encontrado. No paro de querer escuchar este tema una y otra vez. Una obra de arte. Y con ritmo acústico, este trabajo se despide con Diamond In The Witch House, con una guitarra más estridente y de sonido más oscuro, nos topamos con un tema de casi ocho minutos de duración, más progresivo y con un sonido fatuo. Un disco altamente recomendable, y, aunque el tiempo lo dirá, estoy seguro envejecerá como el buen vino y que será de los más importantes de su carrera musical. Han dado vida a un disco dificilísimo de olvidar, amigos míos. Un señor disco.
El disco no puede comenzar mejor y desde los primeros segundos ya somos abordados por una melodía alegre, pegadiza. Hard To Love es el tema que abre el disco debut del grupo Harem Scarem, grupo liderado por su vocalista y principal compositor, Harry Hess. Es de esperar encontrarse en un disco de este tipo canciones donde abunden los teclados, las guitarras más armoniosas y estribillos pegadizos, porque son elementos clave en la música AOR, pero dejadme que os diga, que no considero nada fácil crear con ello canciones como las que presenta este trabajo, pues llevan a la más alta cima esta manera de componer, y como ejemplo de todo lo que pretendo decir, es el siguiente tema, Distant Memory, un medio tiempo directo, donde asoma ese romanticismo del que os hablaba antes, uno que no pretende ser empalagoso, sino natural, cercano, real. Las letras de este disco no las considero nada pomposas, y es que de letras facilonas el Rock anda sobrado. Por eso considero este disco una autentica proeza del AOR, porque sus letras, como bien refleja With A Little Love o el tema que le sigue, Honestly, uno de los temas insignia de esta banda, no caen en lo repetitivo, en esas letras y ritmos ya manidos en el AOR, sino que cobran el mismo protagonismo que la melodía que las envuelve. El primero, todo un surtidor de melodía y fuerza, y el segundo, una power ballad que pone los vellos de punta. Tras Love Reaction, nos venimos de nuevo arriba y el grupo te hace abrir boca para lo que sigue a continuación: el que es uno de los temas más reconocidos por los apasionados de esta música: Slowly Slipping Away. Probablemente sea la canción que más he escuchado en mi vida, una canción de la que nunca podría prescindir, pues es de las encargadas de amenizar mi vida, es la que pone la banda sonora en esos momentos donde me siento feliz, entusiasmado, esos en los que nada ni nadie me quitan esas ganas que a uno le entran de comerse el mundo. Esta canción es como el buen vino que acompaña a una rica cena. Es la compañera perfecta para esos momentos en los que uno parece acariciar la felicidad con las manos. Exquisita melodía, estribillo inmejorable, letra sentida, directa, puro AOR.



































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