No son buenos días para los blogueros

No son buenos días para los blogueros. O mejor dicho, no son los buenos días que eran antes, pero tampoco es para ponerse melodramático. Cualquier compañero de la blogosfera podrá darme la razón si digo que los blogs han perdido bastante. Las redes sociales lo han fagocitado todo y son la principal fuente de información. ¿O debería decir, desinformación? Da igual, eso es otro tema. Ya la gente no se para a buscar blogs o foros especializados en algo en concreto. Ahora siguen grupos o páginas de Facebook o perfiles de Twitter. Algo totalmente lícito por otra parte. Los tiempos cambian, avanzan y con él, la tecnología, las formas de comunicarse y el acceso a la información.

Pero es tal el exceso de información. Es tan basto el bombardeo constante de información, mucha de ella información basura (sí, esto también es otro tema) que la gente ya no se para a leer con el detenimiento o interés de antes. La gente, en especial los más jóvenes, se ha acostumbrado a leer esas pequeñas noticias compartidas en Facebook o escuetos tweets, es decir, se han habituado a leer poco y de ahí sacar un conocimiento general , en vez de leer mucho y sacar un conocimiento algo más concreto y metódico. Pero no me voy a meter en temas epistemológicos ni me voy a desviar del tema analizando la forma en la que la gente obtiene información para aprehender conocimientos.

Sea cual sea la temática del blog, aunque sea un blog que reciba muchas visitas y tenga cierto éxito, es seguro que ya no registra los números de hace unos años. Anhelarium está por cumplir seis años ya y a día de hoy no me hace los números de años atrás aun no siendo nada malas las estadísticas actuales. Si bien es cierto que por temas de estudio no puedo dedicarle el tiempo que otrora sí, el blog sigue manteniéndose en el tráfico virtual debido a su contenido y por, de vez en cuando y mucho menos de lo que me gustaría, alimentar su feed con las entradas que el tiempo del que dispongo me permite publicar. Pero hablándolo con otros blogueros, la cosa no sólo va únicamente de si publicas mucho o poco en tu blog. Y es cuando volvemos a lo que comentara en un principio: Las redes sociales.

Renovarse o morir. O eso dicen. Es por ello que desde hace varios años, muchos de los que administramos webs/blogs nos hacemos hueco en las redes sociales, sobre todo Twitter y Facebook, para llegar a más público y que aquello que ofrecemos en nuestros dominios tenga su escaparate en dichas redes. Pero es tal la fagocitación de la que os hablaba antes que dichas redes sociales han acaparado toda la atención, siendo el epicentro de todo. Y me explico. Puedes publicar un artículo en tu blog y comprensiblemente publicitarlo en Facebook por ejemplo. Y lo que ocurre de un tiempo para acá, es que incluso los comentarios que antes recibías en tu blog, se quedan en su correspondiente página de Facebook. A la gente hasta le da pereza clickar y llegar al blog donde se encuentra la entrada al completo. Ahora, y por lo general, la sociedad es más vaga que nunca a la hora de leer. Si los periódicos lo sufrieron con la aparición de las versiones digitales, ahora incluso los portales de información o sitios webs lo sufren con las concurridas redes sociales. Ahí queda todo.

Así, las personas no sólo se han habituado a obtener información de forma rápida y concisa, sino que además, su manera de participar en los debates también lo es. Comentar en Facebook una noticia o entrada es mucho más rápido y sencillo que hacerlo en el propio blog, donde para participar debes rellenar un pequeño formulario con tu nombre, correo y por supuesto, tu comentario. Con todo, es comprensible, y para los que nos dedicamos a esto, bastante notable, que la dinámica de los blogs ha aminorado de manera evidente. La actividad que un blog podía registrar hace unos años no es la que puede experimentar ahora. Y esto lo digo más por los comentarios que por las visitas. Las visitas se pueden mantener en mayor o menor medida, dentro de una media, pero los comentarios, la participación por parte de usuarios en espacios como este, no. Esto ya no es lo que era. Y se echa mucho de menos. Pero, al menos en mí, esto no me quita las ganas de seguir escribiendo en este humilde rincón. Un lugar abierto a todos, para todos, cuando y cuánto quieran. Yo sigo igual de agradecido por todas esas personas que siguen llegando a Anhelarium. Sólo deseo que la visita les haya gustado.

12 comentarios

  1. Muy de acuerdo con todo lo que has escrito. Yo también he notado que a la gente le cuesta mucho leer textos largos. Lo del descenso en el tráfico yo lo achaco a otras circunstancias. Para empezar, ¿no os cuesta más navegar por internet? Ahora me parece que tardan más en cargarse las webs.

    24 junio, 2015 en 22:30

    • ¡Hola tocayo! Muchas gracias por pasar y comentar ¡Cuánto se agradece a estas alturas! 😉

      El descenso en el tráfico viene propiciado por varios factores y seguramente, aunque no lo tenía en cuenta, pueda incidir eso que comentas. Y la respuesta a tu pregunta creo que más o menos andará en que ahora todo está optimizado de otra forma. Si te das cuenta las app para móviles (que es el soporte que utiliza la gran mayoría para navegar por la red) están hechas a medida para las redes sociales más utilizadas. O sea, con el móvil puedes navegar por Facebook, Twitter, Instagram, etc, con muchísia soltura. Ahora, con ese mismo móvil, navegar por varias webs/blogs es más costoso y sobre todo, no tan cómodo y vistoso como lo es mirar el muro de tu Facebook con tu smartphone.

      Las cosas han cambiado amigo, es lo que hay. Yo me planteé hace tiempo iniciar un podcast, me hacía mucha ilusión. Incluso reconozco que me encantaría tener mi propio canal de YouTube, subir vídeos reseñando discos, o hablando de todo lo que me apetezca. Pero eso sí que es misión imposible para mí, pues peco de ser un tipo muy inseguro y muy vergonzoso como para exponerme de esa manera al mundo entero. Lo del podcast sí que es algo que no descarto. Ambas cosas son maneras de expandir Anhelarium.

      Un abrazo Álvaro. Feliz jueves 😉

      25 junio, 2015 en 0:42

  2. Una gran realidad y una gran explicación del fenómeno en sí

    25 junio, 2015 en 5:46

    • Siempre he agradecido muchísimo los comentarios que recibo en mi blog y cómo no, ahora más. ¡Gracias por participar! Le mando un fuerte abrazo.

      25 junio, 2015 en 11:22

    • Gracias Álvaro por los comentarios. Te sugerimos pasar por nuestra nueva plataforma, que posee los contenidos originales de esta, más muchos otros nuevos.
      http://www.atavolaconilconte.es

      26 junio, 2015 en 6:23

  3. Pues, Álvaro, aprovecho para escribirte en esta entrada porque justamente he leído un comentario tuyo en una entrada del blog de elfotonauta, que sigo desde hace relativamente poco tiempo, y me he sorprendido de ver una interacción tuya por ahí. Estos algoritmos de WordPress funcionan bien… interconectan blogueros igual que perfiles de redes sociales…

    Te alegrará saber que, aunque no te haya dejado comentarios desde hace, creo… ¡años! te sigo desde hace mucho tiempo. Si echas un vistazo al historial de comentarios me verás por ahí, en fechas del Pleistoceno tardío (más o menos).

    Y tienes razón, esto ya no es lo que era porque las redes sociales se han convertido en el núcleo duro de todas las interacciones, toda información que se comparte pasa a través de ellas y, a veces, parece que deciden más la información que consumimos los algoritmos que nosotros mismos.

    Lo de los comentarios lo comparto totalmente… Es muy díficil encontrarte comentarios en tu blog (se suelen quedar en el enlace que uno publicó en Facebook, por ejemplo), pero es que incluso en ciertos contenidos, como las fotos de la red social de fotografía 500px que te encuentras en Facebook, ves que tienen más de mil “likes” cuando los comentarios quizá no llegan ni a ¡tres!

    Pero oye, no perdamos la esperanza… Creo que, al final, toda tendencia social tiene una cota, un pico máximo y luego tiende a estabilizarse. Además, siento como si en los blogs (y en ciertos vlogs) hubiera siempre esa gente que tiene una “calidad superior”, que no se limitan a compartir contenidos virales “porque sí”, sino que aportan reflexiones interesantes, que generan o pueden generar reflexión y debate… O un entretenimiento menos “borreguil”, que siempre es necesario.

    Somos pocos pero estamos lo suficientemente locos como para que nos de igual esto de los números 😉

    En cuanto a comenzar otros proyectos como lo del podcast o el canal de Youtube… Anímate, que no te tire para atrás, siempre y cuando disfrutes haciéndolo. Sí que son buenas formas de expandir tu blog, de hecho yo tengo pensado algo parecido, tanto para el blog personal en el que escribo ahora como para otro que he montado con colegas de la carrera para hablar de cine.

    Veremos, finalmente, por dónde salen los tiros…

    Un abrazo!

    25 junio, 2015 en 20:04

  4. @ Rubén

    Alucinado estoy tío. ¡Qué de tiempo! ¡Claro que me acuerdo de ti! durante un tiempo nos escribíamos habitualmente. Me gustaba mucho visitar tu blog. Pero, al igual que seguro te habrá pasado a ti, los estudios y mil cosas más, hacen que el tiempo nos falte por y para todo y entre una cosa y otra vamos dejando sin querer ciertos hábitos. Pero recuerdo perfectamente que no dejé de seguir tu blog por falta de tiempo precisamente, sino porque, y corrígeme si me equivoco, ¡lo borraste! Tu blog dejó de existir, al menos el blog en el que yo solía meterme y participar. De hecho la url que me aparece en tu comentario no pertenece a aquél blog tuyo que recuerdo con nostálgia.

    Muchísimas gracias por tu comentario y sobre todo, mucha más gratitud siento al saber que ha seguido mis escritos dejándote caer por aquí. He añadido tu blog a favoritos por así seguirte como es debido. Pero me encantaría que me hablaras de ese blog sobre cine que tienes con tus amigos de la Facultad (por cierto, periodismo fue la primera carrera que pensé estudiar y la espinita la tendré siempre clavada).

    Me gustaría retomar ese contacto sano y desinteresado que teníamos. Te mando un abrazo enorme, Rubén. Cuídate mucho, y por supuesto, nos seguimos leyendo amigo 😉

    29 junio, 2015 en 4:19

  5. vidalmoyaperez

    Bueno yo de joven recuerdo que no tenia tiempo para leer y devoraba los tebeos sin leerlos si quiera, pero imaginando esos diálogos con viñetas que yo mismo me hacia en mi cabeza, ahora lo que mas ansió es poder tener tiempo para estar leyendo una buena novela en una hamaca de esas que cuelgan con un bello paisaje a mi alrededor…
    Esta sociedad parece que va en un tren Ave desbocado y yo prefiero ir en un viejo tren a vapor saboreando todos esos rincones que me acompañan…..
    saludos y suscribo desde un lado más poético todo lo que tu afirmas, añorando esas viejas postales que escribíamos de pequeños a esas novietas o esos amigos del cole.

    27 julio, 2015 en 7:41

    • Todo lo que sea poético es deleite para mí. Vidal, la gente cada día es más floja y la tecnología de hoy día aseguran que así sea. Vaya tela…

      Un abrazo amigo.

      27 julio, 2015 en 18:37

  6. Bastante cierto lo que dices, y me gustaría añadir que desde que se puede conseguir algo de dinero con esto de los blogs, hay más blogs que nunca. Eso si, una gran mayoría nace y muere antes de los 2 años.

    ¡Enhorabuena por el cumpleblog!

    16 agosto, 2015 en 8:01

  7. Muchas gracias Holden. Acabo de pasarme por tu blog y me lo he guardado en mi blogroll particular. Me pasaré paulatinamente por él. Y lo que comentas; no me extraña que hayan proliferado los blogs con el fin de lucrarse. En todo este tiempo son varias las veces que han contectado conmigo para añadir aquí publicidad. Pero me niego. Soy un romántico, jeje. Me gusta que este sea un sitio sencillo, que no deje nunca de ser un blog personal. Nada más.

    ¡Nos seguimos leyendo, Holden!

    16 agosto, 2015 en 10:44

  8. Bueno pues aquí me vas a permitir que discrepe un poco, a través de mi propia experiencia, la mía repito. Yo empecé a escribir un blog como un mero desahogo personal, nunca busqué, estadísticas ni grandes cifras por lo tanto mis lectores efectivamente comentaban el la red social mencionada en tu post y nada mas. Si es cierto que yo empecé en blogger y no es tan ágil ni fácil como wordpress. Con el paso del tiempo cambié y también mi manera de trabajar en el blog. Sigo compartiendo mis entradas en facebook y twitter pero he comprobado que no son los canales que más tráfico me traen. El tráfico a mi blog lo traigo yo misma. ¿Cómo?
    Pues es sencillo y laborioso a la vez, pero terriblemente satisfactorio. El tráfico te lo traes tu mismo cuando sigues a otros bloggers, cuando les pones un “me gusta” porque el contenido realmente es bueno, cuando les comentas una entrada que te ha parecido estupenda. Cuando agradeces cada uno de sus comentarios y mantienes un diálogo abierto con ellos. Cuando les conoces por sus verdaderos nombres. Y eso es socializar!!!!
    Interaccionar, de eso se trata.
    Mi blog es mi casa, la gente viene, les invito a café, a pastas, y sé que se sienten queridos y les apetece volver. De la misma manera voy a las suyas, me tomo su café y sus galletas y también vuelvo. Ese es tu tráfico. Y el SEO, las redes sociales, y todas esas monadas están bien, pero lo importante es que valoren tu trabajo y que tu valores el de los demás.
    Un besito, y gracias por el café y las pastas. Volveré

    27 octubre, 2015 en 14:31

¡Participa! [NO ES NECESARIO RELLENAR EL FORMULARIO PARA COMENTAR]

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s