Cómics

Batman. Blanco y negro

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Un demonio de la noche, que se cuela cuando menos te lo esperas, un demonio que hace aterrar a los malvados, que se convierte en la peor pesadilla para un mortal. Con su enorme capa negra intimida a todo aquel que deambule con malas intenciones por las oscuras calles de la ciudad gótica. Ese demonio que nunca descansa, el demonio que hace que la noche sea suya. Batman, el caballero oscuro, siembra justicia cuando ésta parece haber desaparecido.

Siempre es un placer para mí leer cómics de Batman, pero hacía tiempo que no disfrutaba tanto como con Batman. Blanco y negro. No es de extrañar que uno disfrute tanto de esta lectura, pues los dos tomos que componen esta obra albergan diversas historias realizadas por grandes autores del cómic. Todos ellos, a su manera, rinden tributo a uno de los superhéroes más aclamados de la historia del cómic. Autores de la talla de Ted McKeever, Joe Kubert, Andrew Helfer, Dennis O`Neil o Bill Sienkiewicz entre otros.

Todas y cada una de estas historias cortas que podrás encontrar en ambos números te harán sentir algo, ninguna te dejará indiferente. La que más me ha impactado sin duda fue Dejar y tomar guionizada y dibujada por Dennis O`Neil, una historia corta pero intensa, desgarradora, como también lo es Luto Perpetuo de Ted McKeever (guión) y John Workman (dibujo), un pequeño relato contando en primera persona, de forma muy sentida, empática, muy conmovedora. Batman sufre continuamente por aquellos a los que no puede salvar, es el espejo donde se reflejan aquellas víctimas que para él, nunca caerán en el olvido.

Uno de los relatos más espectaculares es Buenas noches, media noche, cuyo guión y dibujo se presentan de la mano de Klaus Janson. Otra historia, en este caso, muy inteligente, es En sueños, de Andrew Helfer, quizás la más sorprendente.

Otras historias como Heroes, de Archie Goodwin y Gary Gianni o Una navidad mortal, de Dennis O`Neil hacen de esta obra un auténtico must have para los fans del hombre murciélago.

 Podéis disfrutar de algunos relatos de esta obra realizados en Motion Comic por DC pinchando en este enlace.


Wolverine. El fin

Tras la decepcionante película de Lobezno: Inmortal, estrenada este verano hace apenas un par de semanas, no me queda otra que refugiarme en los cómics de Marvel para poder gozar en su totalidad de uno de mis personajes favoritos: Wolverine. Junto con Superman y Batman, Lobezno es para mí de los más espectaculares personajes de cómic.

En los cómics verás a un lobezno totalmente diferente al que te pintan en las películas, sobre todo en esta última. Lobezno es rudo, sangriento, un hombre atormentado por todo lo vivido en su pasado. Un pasado muy mal aprovechado en la película de James Mangold, porque en ella vemos como de injusto se le ha tratado al personaje. Porque han cogido un argumento pobre, poco emocionante, los personajes secundarios como Víbora son de lo más insulsos y lo peor de todo, el Lobezno que vemos encarnado por Hughe Jackman es de lo más descafeinado del mundo, ya que poco o nada tiene que ver con el verdadero Logan de los cómics. En la película vemos a un Lobezno al que lo vapulean todos, falto de carisma, de fuerza y lo de siempre, un personaje blando. No han sabido ni tan siquiera aprovechar al buen actor que tienen su disposición. Al menos el Lobezno de Hughe  Jackman de las primeras películas de X-Men o incluso el de Lobezno Orígenes, estaba mucho mejor que este último. Es una pena, porque este actor tiene talento de sobra para trasladar a la pantalla grande al mejor Wolverine de todos los tiempos. Pero no, no es así. Sólo espero y deseo que, como hicieron con el Spiderman de Toby McGuire, reinicien de nuevo la franquicia, con este u otro actor, y que el próximo director le dé al personaje el trato que se merece. Qué pena que Christopher Nolan (director de la trilogía El Caballero Oscuro) no se encargue de todos los personajes comiqueros, porque de ser así, fliparíamos en colores. Imaginaos una película de Lobezno recibiendo el mismo trato que el Batman de Christian Bale. Pero Marvel es así, y sus adaptaciones a la gran pantalla siempre tendrán ese toque infantil, supongo que pare poder vender muchos juguetes por navidad del personaje de turno.

Pero este iba a ser una entrada relacionada con este gran cómic, Wolverine. El fin. Así que me centro ahora en esta buena historia de Logan llevada a cabo por Paul Jenkins, Claudio Castellini y Paul Mounts, estos últimos dibujando de manera magistral a Lobezno en este cómic.

Los que conocemos bien a Logan, sabemos que es un pobre hombre encerrado en el cuerpo de un monstruo constantemente sediento de venganza, lleno de ira. Quizás Lobezno sea el personaje de cómic más atormentado, quizás su historia sea la más dramática junto con otros como The Punisher. La historia de ambos está marcada por la tragedia y el dolor. Y de nuevo, una vez más, es lo que se plasma en este comic de Wolverine. Vemos en este caso a un viejo Logan, que cuenta ya con más de 200 años de edad,  combatiendo a sus fantasmas, esos que lo atormentan a cada momento. De nuevo, el que fuera una vez un inocente niño, de nombre James Howlett, se embarcará en un viaje intrapersonal, y con sus garras revolverá entre los oscuros y dolorosos rincones de su pasado para dar respuestas a todas esa preguntas que lo martirizan.

Si su historia ya es de por si siempre conmovedora y sorprendente, si le añadimos el excelente trabajo que Castellini y Mounts han hecho, obtenemos una obra sensacional. Llevo más de una década leyendo a Lobezno y quizá sea por eso que lo que más me ha sorprendido de este cómic sea precisamente su dibujo y su color. Hacía tiempo que no disfrutaba tanto con el dibujo de un cómic. En este, te aseguro que te quedarás más de un minuto mirando fijamente muchos de los dibujos que en él se encuentran. Personalmente me ha encantado cómo han dibujado a Logan en este trabajo y es lo que más he valorado cuando al final de la lectura he analizado la obra.

Lobezno se verá atraído hasta Japón, donde conocerá a su hermano mayor, John Howlett, quien le ofrece respuesta a todas sus preguntas y además afirma poder ofrecerle todas las claves para que Logan pueda hacer frente a su futuro. Pero en absoluto será así de simple. Su hermano tiene oscuros planes y quiere que Logan forme parte de ellos.


Superman. Último Hijo

Me compré este comic sin pensarlo al ver que el mismísimo Richard Donner, el director de la primera película de Superman (1978) colaboraba con el joven Geoff Johns en él. No me había llegado a enterar de ello antes, así que cuando miré la cubierta del cómic y vi su nombre quedé gratamente sorprendido. Para quien no lo sepa, Richard Donner además fue el director de películas como Los Goonies, La Profecía, las cuatro películas de Arma Letal, Lady Halcón o Timeline entre otras. Pero ahí no quedaba todo, porque si ya de por sí me sorprendió ver el nombre de Richard Donner en la portada, más aún cuando vi que Eric Powell también participaba en este tomo. Powell es el creador de unos de las novelas gráficas más divertidas de los últimos tiempos y de la cual os hablé hace unos años en Anhelarium, El Bruto (The Goon), es uno de los cómics que más recomiendo a los seguidores de este tipo de lecturas. Concretamente, Powell no trabaja en Superman Último Hijo, sino que lo hace creando una historia aparte, Huida de mundo Bizarro, y que queda recogida al final de esta nueva edición.

Para mí, comprar un cómic de Superman es siempre algo muy gratificante, pero jamás he sentido tanta ilusión como con este tomo, fue comprarlo y desear llegar a casa para leerlo lo antes posible. Sabía que no podría defraudarme con tal elenco de artistas, el cual se cierra con el excelente el dibujo de Adam Kubert.

Antes de entrar a reseñar brevemente este cómic, un apunte: hasta la fecha, Richard Donner ha sido el único director que ha hecho justicia al mito. Este director no pudo reflejar mejor al hombre de acero en la gran pantalla. Reconozco que no puedo ser del todo objetivo cuando hablo sobre esta película, porque es de las películas que más me emocionaron cuando era niño, y lo sigue haciendo como el primer día. Con un reparto de lujo y con el mejor actor que se ha enfundado la capa roja, Christopher Reeve, millones de personas pudieron, y pueden seguir disfrutando por siempre, de una película extremadamente épica, conmovedora, emocionante, tierna. Y es que desde 1978, no se ha tratado al mejor héroe de todos los tiempos con justicia. Porque las secuelas de Richard Lester, Sidney J. Furie y Bryan Signer son un auténtico desastre. Ahí ya no me ciega mi pasión por Superman, y es por eso que se me hace imposible defender proyectos tan insípidos como el de Superman Returns, de 2006.

Es ahora, 35 años después, cuando Chiristopher Nolan y Zack Snyder, se han propuesto llevar a Superman a lo más alto. Sólo hay que ver el tráiler de Man Of Steel para darse cuenta que estamos ante el proyecto más ambicioso de ambos directores, y todo un nuevo reto para DC Cómics y Warner Bros. Deseando estoy de poder verla. No quise ver el tercer tráiler recientemente publicado porque quiero que cuando me siente en mi butaca, en apenas un mes, sea toda una sorpresa para mí. Será algo totalmente emocionante.

¿Entendéis ahora por qué tanta emoción al comprar este cómic?

Richard Donner ayuda a Geoff Johns en las labores de guion para traernos esta nueva historia de Superman. En esta encontramos como principal protagonista a un joven muchacho, cuya nave se ha estrellado en mitad de Metrópolis y que sólo habla kryptoniano. Al principio me pareció muy poco original, ¿otra vez otro kryptoniano que llega a la tierra y muestra sus extraordinarios poderes? Y, ¿cuántos sobrevivieron al apocalipsis de Krypton?  Tengo que reconocer que siempre me ha parecido muy cutre el hecho de que cuelen como si nada a supuestos supervivientes de la masacre del planeta de Kal-El. La prima de éste, Supergirl, el perro del mismo, Krypto, luego uno después el otro, y ahora un preadolescente es el que de nuevo, sobrevivió a la colosal explosión y llega la Tierra, concretamente a Estados Unidos, cómo no. No digo que este argumento me defraudara, pero sinceramente, esperaba algo más, y aún más sabiendo quién estaba tras este cómic. Pero quitando ideas preconcebidas y dejándolas a un lado, os digo con toda objetividad que estamos ante un buen cómic. En él, encontramos a los protagonistas intachables en el mito de Superman, personajes como el General Zod, que para esta ocasión, me ha gustado mucho cómo se ha llevado a cabo su papel en la trama, o el insaciable Lex Luthor. No quiero entrar en detalles sobre el argumento y el desarrollo de la historia, pero os podéis imaginar el pifostio que se monta.  Los peores enemigos de Superman, con  todas sus artimañas para acabar con el hombre de acero y un niño recién llegado del espacio, acosado por los medios y por el gobierno norteamericano, el cual  le quiere para hacerle pruebas como a un ratón de laboratorio, algo que Superman intentará evitar. Una trama enredada, emocionante y en ocasiones divertida. Un cómic lleno de acción y que no decae en ningún momento.  Me ha gustado mucho ver cómo Superman realmante las pasa canutas para poder solucionar todo el tinglado que se monta. El dibujo, espectacular, no se podría esperar menos de Adam Kubert, y es que para mí, y supongo que para muchos seguidores de este superhéroe, es imprescindible el dibujo en Superman, para mí, es siempre lo que más me embelesa de los cómics de este personaje, ver cómo tratan su traje, su capa, cómo lo plasman en los momentos en los que surca los cielos, la presencia todopoderosa del héroe, es lo que, como mínimo, pido en estos cómics.

La parte más entrañable de este tomo sin duda la lleva a cabo Eric Powell. Nos introduce de  nuevo en el esperpéntico clima de Bizarro, el personaje más surrealista de Superman, el villano más absurdo y divertido que se pueda ver en las historias gráficas, Bizarro, el copia mal hecha de Superman, vuelve a hacer de las suyas. Lo más destacable de Huida de mundo Bizarro es ese toque único de Eric Powell, su dibujo y esa forma de llevar las historias a cabo, con esa bizarrería, nunca mejor dicho, esos gags tan extremos como simples e incoherentes, pero que como ocurre con Eric Powell, siempre llevan a algo emocionante y conmovedor, aunque no siempre, claro. Esto lo digo por cómo trata este artista al mítico y entrañable Jonathan Kent, aunque para saberlo tendrás que leerlo tú mismo.