Música

Ese 5% de música que escucho muy de vez en cuando

El artículo dedicado al último vídeo de Taylor Swift es el culpable de que ahora regrese con este otro, en el que pretendo darle cabida en Anhelarium a algunos de esos temas que en mayor o menor medida me calaron a lo largo de mi infancia y adolescencia y que no podrían estar más alejados del sonido Rock/Heavy que tanto apasiona a este humilde servidor. el Rock y sus vertientes abarca el 95% de la música que escucho y el 5% restante -y me atrevería a decir que incluso menos- lo componen temas de distinto calado que escucho muy de vez en cuando. Porque no amigos, aunque ahora cague cadenas de acero puro de lo jevi que soy, no fue hasta los quince años cuando realmente comencé a disfrutar escuchando los acordes de una guitarra eléctrica y sus poderosos riffs. Hasta entonces, mi criterio musical era inexistente y sólo sentía predilección por algún que otro tema que lograba transmitirme lo que fuera. Y fue a lo largo de esa etapa, donde una inocente infancia iba dejando paso a una empanada adolescencia, y mientras se ponían de moda canciones como El Tractor Amarillo o más adelante, cuando mis compis de clase me mal influenciaban con el dichoso Break Beat que tanto por culo dio y ese flamenquito rancio y apaleao que tan de moda se puso a principios de los años 2000, cuando yo me resistía a seguir escuchando tanta basura. La música por aquel entonces no era ni de lejos lo importante que lo es para mí hoy día.

Aun así, y siendo apenas un niño, sí que experimentaba esa agradable sensación de sentirse pleno con una canción, de notar ese deleite en el momento que la oyes por primera vez y el placer que deja cuando la escuchas varias veces, dejando huella. Una huella de por mi vida si además la aderezamos de gratos recuerdos. La música es vida, amigos míos.

Y sin enrollarme más, paso a mostraros cuáles fueron las canciones del mejor Pop y Dance que tanto me entusiasmaron y que, actualmente, me siguen maravillando. ¡Espero que os guste! ¡Ah, si os apetece, poned las vuestras! Será todo un agrado poder escucharlas 😉

Double You – Please Don’t Go

Era un renacuajo cuando se publicó esta canción. Corría el año 1992, pero la canción sonaba y sonaba, crecí con esta canción y es de mis preferidas de aquella colorida década de los 90. TE-MA-ZO.

(más…)


Taylor Swift – Out Of The Woods. Cuando una canción te hace clac

Que el vídeo no tenga ni tres días y ya posea más de once millones de visitas no es nada sorprendente. Taylor Swift es de las pocas artistas que ha superado los mil millones de vivistas con sus vídeos en YouTube. Una bestialidad. Pero a mí poco me importa eso. Como tampoco me ha importado la trayectoria musical de la señorita Swift, para que os voy a engañar. No voy a ir de fan suyo pues sólo he escuchado de ella esta canción. Pero quizás me esté perdiendo muy buenas canciones al ignorar su música y pese a ser más jevi que un chute de heroína, será a partir de ahora cuando me revise su discografía. Y esto último lo digo en tono bromista. Sí, es verdad, soy más jevi que una lluvia de hachas, pero mi melomanía no tiene límites, me apasiona la buena música y puedo gozarlo igualmente escuchando un tema de Sergio Dalma.

Pero a lo que voy. Anoche, de madrugada, tras terminar de ver El Imperio Contraataca y antes de meterme en la cama a dormir, llegue de pura casualidad a la noticia de este nuevo vídeo de la cantante mientras trasteaba con Facebook. Ni siquiera pinché en la noticia de Taylor Swift con demasiado interés aunque algo me tuvo que llamar la atención, quizás su belleza, porque desde luego su música hasta la fecha me había interesado lo mismo que a un caracol una GameBoy. El caso es que ahí estaba yo, viendo el último vídeo de la señorita Swift que ya estaba haciéndose viral. No es para menos. Parece ser que sus vídeos son de los más esperados, pues además de su buena música, poseen una producción como pocos.

El vídeo me dejó embobado, lo reconozco, es una pasada. Pero a los videoclips de las artistas del Pop no es que les dé yo mucha importancia que digamos, más bien interés menos cero por mi parte. Lo que me dejó deslumbrado fue la canción, Out Of The Woods. ¡Menudo derroche de melodía! Y ya sabéis lo que me gustan a mí las buenas melodías. Me gustaron mucho esos toques de Synth-pop a lo Savage Garden (grupo noventero que tanto me gustaba de pequeño) y ese tono oscurillo de fondo. Esto despertó en mí totalmente el interés por seguir escuchando esta canción. Así fue como la canción me llevó a su estribillo y ahí el clímax. Deslumbrado me quedé con el estribillo de esta canción. Con esos coros, esos ritmos. El tema me fascinó tanto que no sabría decir cuántas veces seguidas vi el vídeo, que a su vez me iba gustando más, pues el lobo es el animal que más me seduce, y si encima aparecen varios persiguiendo a una atractiva mujer de rostro feérico y de extrema elegancia, desde luego normal que como mínimo me impresione.

Out Of The Woods es un tema soberbio que ya forma parte de la banda sonora de mi vida. Son de esos temas que hacen en ti ese clac y sublevan tus sentidos. La música es la mayor de las artes, pura magia. Para los que entendemos la música como algo más que música, en ocasiones, menos de lo que nos gustaría, conocemos canciones que nos marcan a fuego. A veces por su mensaje, otras por su enérgica melodía, o a veces porque llegan en ese momento justo. Por lo poco que he podido leer, Taylor Swift es la niña bonita de América que los ha tenido a todos embelesados con su Country y que ahora pretende ser la nueva diva del Pop. Y me da que pocos temas como este Out Of The Woods voy a encontrar en su trayectoria. Porque sí, en estas últimas horas he escuchado algunos temas sueltos y sí que se alejan del sonido conseguido en esta canción que tanto me ha enamorado. Pero quién sabe.

Beautiful-singer-Taylor-Swift-hd-wallpaper-images


Vivian Campbell – Uno de los mayores talentos del Heavy Metal de los 80

viviancampbell

Si me pongo en plan soñador y me imagino cómo hubiera sido si Vivian Campbell no se hubiera marchado de DIO, o la mujer de Roonie no le hubiera echado porque éste quería cobrar más que su marido, o lo que mierdas pasara. Si me imagino el cómo hubiese sido si Campbell y Ronnie se llevaran como hermanos y compartieran largos años de carrera juntos. Si me imagino más discos como el Holy Diver, The Last in Line y Sacred Heart. Si me imagino que los conciertos de esos maravillosos años hubieran tenido continuidad en el tiempo. Sólo se me viene a la imaginación que estaría ante la mayor banda de Heavy Metal, la más virtuosa y laureada, y sin duda, mi favorita. Pero no, el ser humano es así. Y en su relación con los demás, el ser humano puede llegar a ser de lo más visceral, tóxico y rencoroso. No me voy a meter en ese cruce de mierdas que tanto les salpicó a ambos durante años. Nunca me importó, y ahora menos, cuál de los dos tenía la razón, porque sus razones tendrían para no querer ni oír hablar el uno del otro. De hecho escribo esta entrada con la única intención de compartir con vosotros mi punto de vista sobre este prodigio de la guitarra, su virtuosidad, y lo que puedo ser y no fue. Y comenzaré por esto último.

El Heavy Metal perdía a uno de sus grandes titanes

Vivian Campbell, con permiso de mi añorado Marty Friedman, es uno de mis guitarristas favoritos. Lo es por todo lo que dio más que por lo que acabó dando, que no es poco. Y es que Vivian, antes de enrolarse en la fastuosa gira del homónimo y más coronado álbum de la banda de David Coverlade en 1987, sustituyendo al grandísimo John Sykes, era un joven diestro en la guitarra, toda una promesa del Heavy Metal en aquellos días. No solamente tocaba como el mismísimo diablo, sino que además fue parte en la composición de los que son y serán por siempre, los discos clave en este género musical. Hablo de los tres primeros discos de la banda DIO.

¿Veis? Pura magia. Su versatilidad, su energía, su juventud. El chico de oro. Cuando hace ya muchos años me dejé conquistar por estos sonidos, por esta música de dioses, mi pasión me llevaba a documentarme cada vez más sobre esas bandas que tanto me encandilaban, quería conocer todo lo que podía sobre esos artistas que con su música, jamás han dejado de hacerme vibrar de la emoción. Por eso, cuando siendo aún un adolescente que poco a poco se curtía con esta música y di con la trayectoria de Roonie James Dio y los suyos, me chasqueó la realidad de ver cómo aquello no fue a más. Para mí, con todos mis respetos hacia los fans de Def Leppard, fue y es una pena comprobar cómo Vivian Campbell colgó ese halo de magia en su perchero y aceptó tener un rol secundario en la afamada banda de Sheffield. Y por si fuera poco, su trayectoria con los Leppard no es para tirar cohetes y jamás ha vuelto a brillar como antes. No soy un experto en Def Leppard pero tengo el suficiente criterio como para decir que el fallecido Steve Clarks era el empuje de esos Leppard que llenaban estadios y vendían millones de discos. Quizás fueron esos los cantos de sirena los que hicieron que Vivian Campbell, aquél chico que, subido al escenario, deslumbraba a todos interpretando temas como Rainbow In The Dark o The Last In Line no se convirtiera en el mito que pudo haber sido. El Heavy Metal perdía a uno de sus grandes titanes.

Y el AOR entró en su vida

Pero no olviden que soy un gran admirador de Vivian Campbell y como no podía ser de otra manera, le seguí la pista. Ya los ochenta quedaron atrás, el Heavy Metal para él era parte del pasado. Los años noventa acababan de empezar y el AOR copaba como nunca las emisoras de radio. Encendías la tele y el AOR sonaba por todos lados. Sus videoclips eran los más demandados en la MTV y hasta las pelis y series de televisión no dudaban en utilizar el AOR como banda sonora. Quizás fueron esos los cantos de sirena los que hicieron que Campbell coqueteara con el mejor AOR. Y sí, su aportación al Rock melódico fue, en mi opinión, sensacional.

Así nació Riverdogs en 1990, y junto al batería Marc Danzeisen, completó el line-up que daría forma a uno de mis discos noventeros favoritos. Espléndido Hard Rock endulzado con la sensibilidad del mejor AOR. Así es este gran disco, uno que alberga temas como Whisper, tema con el que comienza este álbum o Toy Soldier. Lanzaron tres años después su segundo álbum, titulado Bone, ni la mitad de bueno que el homónimo y no, ya Vivian no se encontraba en las filas del grupo. A este segundo disco lo acompañaron con un acústico en directo que es toda una delicia, Absolutely Live, donde interpretan Toy Soldier como nunca. Tanto que prefiero su versión en acústico que la de estudio. El primer disco se ganó las alabanzas de la crítica y tuvo una muy buena acogida entre los fieles al Rock más melódico. En 2011, Vivian regresó a la formación para publicar World Gone Mad como tercer disco. Nada más que deba destacar.

Pero antes, en 1991, Campbell acompañó a Lou Gramm, cantante de la importantísima banda Foreigner, en un proyecto que quedó en el olvido incomprensiblemente. Una joya del AOR extraviada en el tiempo. Hablo del homónimo y único disco de la banda Shadow King. Presentaron este proyecto con el single I Want You, pero fue realmente su medio tiempo Don’t Even Know I’m Alive, la que causó más efecto. Poco antes de que acabara la década de los noventa Vivian presentó otro nuevo proyecto, uno con base muy melódica y tintes Pop. El grupo se llamaba Clock y de nuevo, poco más puedo destacar.

Tampoco entraré a reseñar su etapa en Def Leppard, un grupo del cual sólo me gustan temas sueltos y mucho menos, su intento de rescatar (a buenas horas, y de qué manera) el legado de DIO con The Last In Line, otro de sus nuevos proyectos. Ahora, se reúne con sus antiguos compañeros de aquella gloriosa etapa, Vinny Appice y Jimmy Bain para intentar hacer algo parecido a aquellos majestuosos discos con Ronnie al frente. No han conseguido acercarse lo más mínimo.

El rencor, la falta de armonía que hace perder las buenas formas, la poca inteligencia emocional y las muchas ganas de ganar dinero, provocaron que el talento de este guitarrista se esfumara y con él, la posibilidad de crear un legado sin igual que pudo empezar con aquél Holy Diver. Pero, amigos míos, perdonad si sueno pesimista, no es mi intención. Porque sé que al menos, tenemos esos discos, los primeros discos de DIO ayudaron a consolidar aún más, y de la mejor manera posible, el Heavy Metal, el género musical que lograría extasiar a la mismísima María Teresa de Calcuta.

Heavy Metal is the law!