Kristian Matsson – El mejor sonido estadounidense venido desde Suecia
Primera entrada de este recién comenzado 2015 y como no podía ser de otra forma, de buena música va la cosa. Desde el primer momento en que escuché a este cantautor supe que su música había venido a mis oídos para quedarse. Ni os imagináis lo mucho que me sorprendió saber que la voz que había tras The Tallest Man On Earth no provenía de ninguna zona rural de la América profunda. El folk anglosajón se ve nuevamente encumbrado en esta ocasión por un Kristian Matsson, originario de Dalarna, Suecia, que desde su álbum debut, Shallow Grave, publicado en 2008, lleva maravillando a todos los apasionados del sonido más sureño.
Con su último trabajo, There’s No Leaving Now, se consolida como un nuevo icono de la música folk más moderna y por supuesto, para mí, en un artista del que no me olvidaré jamás. A su voz rasgada le acompaña su guitarra o banjo, y con esos elementos da forma de la manera más sencilla a unos sonidos melancólicos, emotivos, que dan paso a letras vibrantes y entusiastas. Con su primer disco Shallow Grave, Matsson nos regala los oídos con canciones como I Won’t Be Found y con ella nos imaginamos a un granjero nostálgico, descorazonado, pero que nunca pierde la esperanza. Con The Gardener igualmente, Kristian Matsson, como si del mejor trovador se tratara, nos cuenta de forma simpática otra entrañable historia con esos aires folclóricos tan característicos.
El 13 de abril de 2010 sale su segundo trabajo, The Wild Hunt y la crítica cayó rendida a sus pies, pues en él encontramos canciones como Burden Of Tomorrow, Troubles Will Be Gone, o King Of Spain, que nos dejan encandilados con la primera escucha. Mención especial para Kids On The Run, donde nuestro cantautor se sirve de la elegancia y delicadeza del piano para concedernos la que es mi canción favorita de este, el hombre más alto de la tierra.
El 6 de septiembre del mismo año, salía a la luz un EP titulado Sometimes the Blues is Just a Passing Bird, y en él notamos cómo Matsson se siente mucho más seguro e ilusionado y nos obsequia con canciones más intensas y emocionantes, como Little River o la que me enamoró desde los primeros acordes, The Dreamer. Su armonía recorre tu cuerpo como la brisa, te prende, y te cautiva como no todos los artistas pueden hacer con sus canciones. Es arte en estado puro, amigos míos. De este plástico destaco todos sus temas. Pues Like the Wheel o Tangle In This Trampled Wheat son sencillamente abrumaduras.
Ya en 2012, Matsson dio vida a su tercer álbum, There’s No Leaving Now. Con él recorrería los escenarios de medio mundo, haciendo las delicias del Primavera Sound de Barcelona por segunda vez consecutiva y compartiendo escenario con artistas de la talla de Justin Vernon (Bon Iver). No es de extrañar que al pasar por nuestro país, las entradas se agotaran de inmediato. Yo estoy deseando que se deje nuevamente ver por estas tierras porque no dudaré un instante en ir a verle. En este último disco, canciones como 1904, Leading Me Now, y sobre todo, la que da nombre al disco, hacen que este trabajo sea un must have en las estanterías de todo melómano.
Concierto completo en la sala Razzmatazz (Barcelona)
Bruce Springsteen – Born To Run [1975]
El poeta urbano
Creo que Springsteen no tuvo ningún precedente. Ha sido único en lo suyo. Si bien es cierto que desde su Greetings from Asbury Park, N.J coqueteó con otros géneros y estilos, considero que con Born To Run Bruce Springsteen logró reflejar lo que él quería, asentó las bases de la música que querría hacer hacia delante. Y cuando digo que Bruce no tuvo precedentes es precisamente porque ninguno antes había conseguido cantarle así a la cotidianidad, nadie jamás había compuesto líricas con tanta elegancia dedicadas a la ciudad, a la carretera, y a las anécdotas de bar. Y así fue como con este Born To Run nuestro querido Bruce se consagró como una de las estrellas más importantes del Rock, lo que sigue siendo y será por siempre. Con este disco, no era de extrañar que se metiera a medio mundo en su bolsillo. El éxito cosechado por este disco fue asombroso, y es que este álbum contiene temas tan legendarios como Thunder Road, Meeting Across The River, o la que le da nombre al disco, Born To Run.
La sociedad de la época se había topado con un nuevo poeta, uno que no usaba letras avezadas y eruditas, todo lo contrario, un poeta de calle, con letras sencillas y seductoras, un poeta callejero con magia, gracia y mucho gancho. Todo un ángel del asfalto, que con su música embrujaba a conductores, caminantes, bebedores de wiski barato y por supuesto, a los buenos amantes de la vida y la buena música.
Un disco para la historia
El disco abre con la que es una de las mejores canciones de la historia de la música, Thunder Road. Es la canción que más logra reflectar la esencia del Boss. Con esta canción Springsteen te invita a iniciar un viaje a cualquier parte, porque tiene muchas ganas de largarse de aquí. Para este que os escribe, el humanismo literario de esta canción es enormemente admirable, una espléndida oda a la vida y al anhelo.
A esta pieza clave del Rock le sigue Tenth Avenue Freeze-Out donde el saxo de Clarence Clemons cobra protagonismo, un tema de auténtico soul. En ella Bruce nos narra cómo es una simple tarde en la calle. Y con Night, ya nos habla de la noche, del albedrío que en ella uno se encuentra y de la libertad que uno siente cuando la vive. Si prestas atención a la letra y vuelves a poner esta canción, su inicio parece querer trasmitir precisamente ese momento en que dejas tus quehaceres y puedes dedicarte a tu tiempo libre. Algo parecido a cuando suena un viernes la campana del cole que pone fin a las clases y sales pitando a la salida, con ganas de vivir el fin de semana. La grabación de este disco tuvo lugar en los estudios de sonido Record Plant de la ciudad de Nueva York entre 1974 y 1975 bajo la producción de Mike Appel, Jon Landau y el propio Springsteen. Su recepción por la crítica fue muy buena, considerándolo como el mejor trabajo de Springsteen hasta la fecha y uno de los más importantes de la historia del Rock. La portada de este álbum es una de las imágenes más populares e icónicas del Rock. Fue Eric Meola el que tomó la fotografía durante una sesión que duró más de tres horas y en la que tomó 900 fotos, que posteriormente fueron recopiladas en el libro Born to Run: The Unseen Photos.
Backstreets es otro de esos temas en los que Bruce consigue conquistarte, porque la letra es una auténtica obra maestra. En esta canción Bruce narra la amistad entre dos amigos, y nos deja estrofas tan emotivas como:
Remember all the movies, Terry, we’d go see
Trying to learn how to walk like heroes we thought we had to be
And after all this time to find we’re just like all the rest
Stranded in the park and forced to confess
To hiding on the backstreets, hiding on the backstreets
We swore forever friends on the backstreets until the end
Hiding on the backstreets, hiding on the backstreets
Con Born to Run encontramos un tema optimista, vital, enérgico, que nos invita a perseguir nuestros sueños. Es magnifica, brillante, ideal para coger el coche y marcharse a donde quieras. Y tras el subidón de esta grandísima canción nos topamos con She’s The One, donde Bruce se pone más sentimental y versa sobre cómo nos hechizan las chicas, lo locos que nos pueden llegar a volver, y es que ya se sabe, las mujeres son lo más preciado que tenemos los hombres. Finalizando este Born To Run bruce nos deleita con Meeting Across The River, con una intro espectacular, y de nuevo, nos cuenta otra bella historia, en esta ocasión, la de un hombre que en pleno Manhattan se adentra en el mundo de los negocios sucios para dejar de ser un don nadie. Y para cerrar este radiante e intenso disco, Bruce con su guitarra y Clarence al saxo, se encerraron más de diez horas en el estudio para dar forma a este tema épico, Jungleland, que describe cómo es la ciudad que nunca duerme, la omnipotente ciudad de Nueva York.
The midnight gang’s assembled and picked a rendezvous for the night
They’ll meet ‘neath that giant Exxon sign that brings this fair city light
Man there’s an opera out on the Turnpike
There’s a ballet being fought out in the alley
Until the local cops, Cherry Tops, rips this holy night
The street’s alive as secret debts are paid
Contacts made, they vanished unseen
Kids flash guitars just like switch-blades hustling for the record machine
The hungry and the hunted explode into rock’n’roll bands
That face off against each other out in the street down in Jungleland
Un disco magistral, ambicioso, un disco que supuso la consagración del mejor artista que ha parido los Estados Unidos de Norteamérica.
1st Avenue – Tears And Triumph [1992] – Otro imprescindible del AOR
Tremendo disco que se marcaron estos holandeses a principios de los 90. Un disco que combina elegantes temas al más puro estilo AOR con otros más encauzados al Hard Rock. Esta banda publicó dos discos solamente, este del que os hablo a continuación y Daily Battle de 1994. Una pena que, por las razones que fueran, esta banda no diera para más, sobre todo su cantante, Peter Strykes, pues percibirás desde el primer instante el vozarrón que se marcaba en esos años, sobre todo en temas como You Forsake Me.
Como es de esperar en disco de esta etiqueta, volvemos a disfrutar de teclados potentes y melódicos, guitarras intensas y enérgicas y temas cargados de melodía por los cuatro costados. Un disco de Rock melódico, muy influenciado por artistas de la época como Zinatra, los ingleses Magnum o Robby Valentine, quien además colabora en este trabajo.
El disco está cargadísimo de canciones asombrosas de las que no dejan indiferente a ninguno de los amantes de este Rock tan armonioso. Temas como When The Night Is Gone, quizás el más impetuoso junto con Heaven In Your Arms, mi preferida de esta banda holandesa que despareció con el tiempo. Con temas como Once In A Million Years, otro de los platos fuertes del disco, vemos que el nivel compositivo es brillante, llena de sentimiento, y qué decir del nivel vocal de Strykes, una voz con un agarre espectacular, idílica para este tipo de música.
Never Too Late To Live, Hel Me Out, o Tears And Triumph, son temás más rápidos que hacen el disco mucho más variable y que compactan el que es sin duda alguna una de las obras imprescindibles del AOR, una masterpiece del Rock puro Rock.


































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