Tres grupos suecos serían los encargados de amenizar la noche del jueves 11 de noviembre en la Sala Arena de Madrid. La lata la abrirían Smash Into Pieces, un grupo joven, que en 2013 debutaban con Unbreakable y ya dejaban claro qué tipo de Metal iban a hacer en adelante. Creo que ese Modern Metal como lo suelen llamar algunos aún está despegando, y aunque grupos como Three Days Grace ya llevan incluyendo elementos electrónicos en su música como muchos otros grupos, es con bandas como esta o Amaranthe donde vemos que el Metal electrónico da un paso más. No sabría cómo etiquetar la su música, ¿Dance Metal? ¿Pop Electric Metal? Al carajo las etiquetas. Sú música quizás no contente a los amantes más ortodoxos del Heavy Metal pero interesa y mucho a un gran número de ellos. A mí personalmente me encantan estos ritmos de música electrónica acompasada con guitarras rudas y un sonido contundente. Me parece una mezcla cojonuda. Los teclados y sintetizadores van y vienen y la música de estos tipos suena que da gusto. Isak Snow a la batería, enfundando en esa máscara luminosa y algo perturbadora, aporrea los parches mientras Chris Adam pone su voz a las diversas melodías que confluyen en esta interesante banda. Abrieron con un temazo, Stronger, de su último trabajo, The Apocalypse Dj (2015) en cual podemos encontrar un gran tema cantado a dueto con la mismísima Elize Ryd titulado My Cocaine. Su actuación fue breve pero muy intensa, donde se marcaron buenos temas como el que puedes ver a continuación y que pertenece al que en breve será su tercer disco de estudio. Por cierto, además de una gran noche, fue para mí una noche de púas. La primera que cogí fue la del guitarrista de esta banda.
Sonic Syndicate
Conocí a este grupo en 2007, cuando presentaban su Only Inhuman. Su single, Denied, me envenenó. Lo escuchaba día sí, día también. Por aquél entonces el grupo era otro, de esos seis jovencísimos músicos que hacían Metalcore se puede decir que ya no queda nada. Sonic Syndicate es un grupo nuevo y la canción y vídeo con el que presentan su último trabajo, Confessions, da muestra de ello. Lejos están de su sonido primitivo y eso provocó la salida de varios miembros debido a las discrepancias. Pero los miembros que quedan formatearon su empresa y nos regalan canciones como la que podéis ver pinchando en este enlace. No es de extrañar que estén de gira con Amaranthe. Comparten esa pasión por mezclar el Metal con los sonidos más electrónicos y modernos. El cantante Mr Nathan J. Biggs dio todo un espectáculo como podéis comprobar en los vídeos. Puso la sala patas arriba. Fue una gran actuación. Tocaron en un medley ese tema que tanto me hechizó en su momento, Denied, y fue para mí todo un momentazo. Nathan al terminó de su actuación se bajó a saludar, momento en el que aproveché para darles las gracias por su gran show y hacerme una foto con él. La segunda púa de la noche que cogía era más bonita, venía con el nombre y el logo de la banda. Es lo que tiene ponerse en primera fila, que de vez en cuando te cae algún regalito, aunque hace años que a mí no me cae una baqueta.
Amaranthe
Desde su gran debut en el año 2011, sabíamos que estábamos ante un grupo que iba a dar mucho que hablar. Desde entonces, su popularidad no ha parado de aumentar merecidamente. Pero fue con su segundo álbum, The Nexus, donde se afianzaron, mostraron al mundo su particular estilo de hacer Metal y desde entonces no han dejado de sacar discos cargados de canciones extremadamente pegadizas y bailables. Y hablando de bailar, quién diría que todos los que estábamos en la Sala Arena la pasada noche éramos unos metaleros, eso parecía una discoteca. Creo que jamás el Heavy Metal me había hecho bailar tanto. Era la primera vez que me disponía a disfrutar de esta banda en directo y desde que me compré la entrada andaba bastante ilusionado. Puntuales, estos suecos salían a escena y la señorita Elize Ryd no podía estar más simpática. Atentos al bailecito salsero que se marca la sueca antes de comenzar Hunger. Desde el primer momento se mostró sonriente, bromista, interactuando mucho con el público y maravillando a todos con su grandiosa voz de soprano. El conjunto sueco sonaba estupendamente. El que fuera guitarrista de Dragonland, Olof Mörck que se mostraba siempre muy sonriente y cercano, se marcó unos buenos solos, aunque era el bajista Johan Andreassen y Elize los que más energía mostraban encima del escenario. El buen sonido les acompañó durante todo el concierto en el que repasaron muchos de sus éxitos. Hasta 18 temas tocaron. Abriendo con Maximize, de su nuevo álbum recién salido del orno, hicieron un repaso a sus anteriores obras deleitando a los allí presentes. A Hunger le siguieron temas como Hunger, Invincible, 1.000.000 Lightyears, Call Out My Name, Dynamite o Trinity, entre otras. No podían faltar más canciones de su último trabajo, como Fury, Boomerang, y cómo no, su primer single, That Song. Pero de los temas que componen su último disco, Maximalize, fue con Endlessly el que marcó uno de los mejores momentos del concierto. Por esta maravillosa canción, por su extraordinaria voz y por ese sentimiento que le puso, nos hipnotizó a todos. Interpretó el tema de una forma espectacular. Cerraron, como podéis ver a continuación, con uno de los temas más eléctricos y bailables que tienen, Drop Dead Cynical. Un concierto bastante bueno, no te pierdas a Amaranthe si tienes la oportunidad. Y sí, me llevé otra púa, la tercera de la noche sería una de Amaranthe, y de de nuevo de las bonitas, con el logo de la banda. Desde luego no me podía quejar de nada la pasada noche del jueves. Rock on!
Ganazas las que tenía de que llegara la noche del sábado para disfrutar de una gran noche de concierto. Para esta ocasión, me dio tiempo y puede investigar bien la discografía de las bandas que acompañarían a KATATONIA, los protagonistas de la noche. VOLA, grupo proveniente de Copenhague (Dinamarca) y AGENT FRESCO, de Reykjavík (Islandia), fueron los grupos que telonearían a los de Estocolmo. Y qué teloneros, amigos míos. La Sala BUT abría sus puertas a las 19:00 cuando ya más de medio centenar de personas esperábamos afuera. Con una puntualidad inglesa, el primer grupo aparecía sobre el escenario, VOLA.
Por lo general, los grupos teloneros guardan cierta relación con el grupo protagonista, suele ser algo habitual que incluso compartan el mismo estilo musical, sobre todo en conciertos de Rock duro, pero para la ocasión no fue el caso. VOLA y Agent Fresco poco o nada tienen que ver en cuanto a música con KATATONIA. Pero fueron realmente sorprendentes y puedo decir desde ya y con total seguridad, porque lo viví, que todos los allí presentes quedaron encantados con ambas bandas, fueron muy bien recibidas y mejor despedidas.
VOLA
Como dije antes, me había portado bien días antes del concierto, había hecho los deberes y escuché con atención y mucha curiosidad la música de ambos grupos teloneros que hasta la fecha desconocía en absoluto. VOLA es una joven banda que experimentan con el metal progresivo dándole toques muy modernos. El sonido no les hizo justicia, pero los chavales pusieron mucha entrega durante su actuación, muy concentrados en hacerlo bien, tanto que en ocasiones los sentía algo desconectados del público. Supongo que por la falta de experiencia. Pero defendieron bien sus temas y encantaron al público allí congregado que poco a poco llenaba la madrileña sala. Presentan su segundo trabajo, publicado este mismo año, titulado Inmazes. El tema que más disfruté fue The Same War, para mí, el mejor tema que tienen entre su corta trayectoria musical.
AGENT FRESCO
De las dos bandas, AGENT FRESCO era la que más me había gustado cuando en los días previos al concierto me adentraba en la música de estas dos jóvenes formaciones. Me sorprendió la versatilidad y la técnica de su último trabajo, Destrier, de 2015. Sentía deseos por verles ya en directo y el momento llegó por fin. Allí, en primera fila de la BUT, me emocionaba al ser testigo de cómo la banda lucía con soltura esa mutabilidad como este que escribe pocas veces ha visto en una banda. Compaginan a la perfección el Pop alternativo impregnado de Metal, concretamente un Art Metal o Avant-Garde Metal, con toques progresivos muy armoniosos. Su cantante, Arnór Dan Arnarson, se comió el escenario y enardecía al público, llevándoselo consigo en cada canción. su forma de cantar, en los tonos más suaves, me recordaba a Adam Levine, líder de Maroon 5. Técnicamente la banda es prodigiosa, tanto Arnór como Þórarinn Guðnason (guitarra) se alternaban en los teclados, Vignir Rafn Hilmarsson al bajo y el simpático Hrafnkell Örn Guðjónsson, haciendo una labor muy técnica y hábil tras los parches. Imprescindibles que escuches temas como Howls, Eyes of A Cloud Catcher o Pyre, para conocer bien a estos islandeses que no te defraudarán.
Con Last Song Before The Fade, de su último disco, The Fall Of Hearts, KATATONIA abría el que sería un gran concierto por parte de los de Estocolmo. Muy bueno. KATATONIA ya nada tiene que ver con aquella banda que en el 96 presentaban su Brave Murder Day o dos años después su Discouraged Ones. La banda se alejó de su oscuro Death Metal para embarcarse años después en un Doom Metal o Depressive Rock. Lo más destacado de la noche, la voz de Jonas y el set-list elegido. Quince temas y tres más en los bises. Como para quejarse. Entre esos temas, muchos eran de sus últimos trabajos, algo que esperábamos todos. Canciones como Teargas, del Sanctitude (2015), o Dead Letters, como podéis ver en el vídeo que grabé, de su trabajo Dead End Kings (2012). Pero para los amantes de los KATATONIA de antaño, sonaron temas como For My Demons del disco Tonight’s Decission de 1999, o Saw Your Drown del Discouraged Ones (1998). El sonido se portó bien con la banda y pudimos deleitarnos con todas y cada una de las canciones de la mejor manera. Muy buen concierto de KATATONIA, era la primera vez que los veía en directo tras varios años ya escuchándoles y me fui muy contento y satisfecho. Una gran noche de Rock en pleno centro de Madrid.
No había mejor manera de despedirse del mes de septiembre (y por supuesto del verano) que asistiendo a esta cita en la Sala Arena de Madrid y más cuando ha sido por el módico precio de 27 euros. Cuando al poco tiempo de regresar a la Capital miré la agenda de conciertos, me dije a mi mismo que este concierto organizado por los de Madness Live! no me lo podía perder. Una auténtica noche de buen Thrash Metal en el que se citaban bandas como Flotsam & Jetsam o Nervosa que reconozco, no conocía en absoluto y me dejaron con muy buen sabor de boca. Los suecos Enforcer, que desde hace aproximadamente un año que los conocí no he parado de escucharlos (su música me enamoró a la primera escucha), fueron los únicos que se alejaron del sonido más thrasher la pasada noche del viernes 30, pero con su Speed Metal amenizaron y de qué manera a todos los allí presentes. Y qué deciros de Destruction, uno de esos grupos del Thrash más underground que más escuchaba en mis primeros años de adolescencia, cuando me adentraba poco a poco en esto del Heavy Metal. Mi relación con el Thrash sin duda ha ido de menos a más. Fue un subgénero que siempre dejaba algo aparcado, centrándome más en el Heavy más clásico y por supuesto, en esa oleada de Power Metal que a principios de los años 2000, los años de mi adolescencia, tanta guerra daba. Pero a medida que me hacía viejoven más han sido las ganas y la constancia de escuchar subgéneros del Metal más duros como el Thrash sobretodo y bastante de Black y Death. Así que este viernes disfruté de lo lindo.
Nervosa. Desde Brasil llegaron tres chicas que nos enamoraron a todos
No conocía absolutamente nada de esta banda brasileña. Así que cuando vi a tres atractivísimas chicas salir al escenario parapetadas en sus instrumentos, me quedé gratamente sorprendido. Pero para sorprendido cuando comenzó su show. Allí me encontraba, en primera fila y justo frente a Fernanda Lira. ¿Qué? ¿Acaso creen que luego no la buscaría por internet? ¡Pero si me dejó con cara de idiota! Su enérgica entrega en el escenario, su manera de interactuar con el público allí presente (simpatiquísima y en un perfecto castellano) su forma de cantar y de tocar y esa belleza, hizo que más de uno quedásemos totalmente embrujados con ella. La líder de este trío brasileño nos arengaba en todas y cada una de las canciones que componían el breve repertorio de Nervosa la pasada noche. Siete fueron en total los temas con los que estas chicas nos deleitaron, entre ellos Hypocrisy, Arrogance o Hostages, sin duda, las más celebradas por el público. Un Thrash contundente, técnicamente muy bien ejecutado. Muy amablemente, Fernanda avisó que después de su show andarían por la sala para echar unos tragos juntos, como ella dijo. Y efectivamente, allí la pudimos conocer y siempre risueña y cariñosa, accedió a firmar discos y a hacerse una foto con aquellos que se lo pedíamos .Yo desde luego no podía irme de allí sin conocerla, ya ha se ha ganado otro fan incondicional. También tuve la fortuna de hacerme una foto con la batería del grupo, Samantha Landa, que por si ella hubiera sido, su actuación hubiera durado tres horas más. Incansables estas Nervosa.
Enforcer. Lo admito, fueron ellos los que hicieron que fuera a este concierto
Sí, fue verles en el cartel y no dudarlo, compré la entrada ipso facto. Llevo mucho enganchado a la música de estos chicos. Into The Night, Diamonds, Death By Fire y From Beyond, sus cuatro discos de estudio, han sonado y sonado durante todo este tiempo y lo que queda. No me canso. Es de esos grupos que te enamoran a la primera de cambio. Había mucha expectación por ver a este grupo el pasado viernes, muchos fans ataviados con camisetas de la banda pedían a gritos muchas de sus canciones, la que más, Katana, que al final nos quedamos con las ganas de escuchar. Verles en directo para mí ha sido muy satisfactorio. Salieron a escena con muchísima fuerza, y aunque echamos de menos algunos temas, es normal que siendo tres los grupos teloneando a Destruction, no pudieran tocar un repertorio demasiado largo. Sin parar de moverse por el escenario, Olof Wikstrand nos interpretó temas como Live For The Night, Mezmerize By Fire, Below the Slumber, Take Me Out of This Nightmare, entre otras. Una actuación fantástica que por mí hubiera durado el doble. Al igual que Nervosa, sus componentes accedieron muy amigablemente a hacer selfies con todos los que querían y cómo no, fui uno de ellos. Menos al batería, pude conocer a todos en persona y hacerme una foto con ellos. ¡Muy grandes! Os dejo con uno de los vídeos que grabé de su actuación, aquí su última canción, Midnight Vice.
Flotsam & Jetsam. Una banda con mucha solera subía al escenario
Los deberes que antes del concierto no pude y se me olvidó hacer, los hice poco antes de la actuación de esta banda. Desde Arizona llegaban estos tipos que enarbolan el estandarte del Thrash más añejo. Quién dirían que eran otro grupo telonero, porque fueron recibidos como las estrellas de la noche. Hace tan sólo cuatro meses que lanzaron su nuevo disco de estudio, uno homónimo que en el momento de escribir esta reseña estoy escuchando. Comenzaron con Seventh Seal, de su último disco, y tras este trallazo decidí ir a por una buena cerveza, comprobé que tener a este grupo delante de mis narices era todo un privilegio y quise vivir el momento de la mejor manera posible. Sonaban de lujo, y su cantante, Erick A.K., sin poseer una gran voz, desde luego dio una clase magistral de cómo hacer una buena actuación. Sabía que al regresar a casa, tendría que investigar mucho sobre esta banda porque bien lo merecían. Cual groupie, tras su show, me fui hacia el cantante, y tras agradecerle el gran concierto que dieron, le pedí que se hiciera una foto, a lo que accedió con total amabilidad. Hammerhead y Life Is A Mess fueron los temas que mejor sonaron y que más enardecieron.
Destruction. Los amos de la noche
Impresionantes. Como podéis comprobar en el vídeo que grabé nada más salir al escenario, su Thrash es demoledor. Abrieron con Under Attack, y le siguió Curse The Gods y Pathogenic, también de su último trabajo, titulado Under Attack y del cual me empapé muchas veces antes de este concierto junto con otros discos como Inventor Of Evil, con el que recordé muy buenos tiempos. Quince fue el número de canciones que tocaron los alemanes que desde 1984 no paran de hacer buen Thrash Metal. Marcel Schirmer, como no podía ser de otra manera, impuso con su presencia y dejó a todos boquiabiertos por su manera incansable de cantar y tocar. Junto a los primeros temas, Life Without Sense, Black Death o The Butcher Strikes Back antes de entrar a los bises, fueron los grandes momentos de su actuación. Culminaron con Bestial Invasion una noche en el que lo nuevo y lo viejo se dieron cita para cautivar a los que anhelábamos escuchar buen Heavy Metal. Una noche para enmarcar.
Y en dos semanas, otra cita con la buena música. Anoche mismo compré la entrada para el próximo concierto de KATATONIA el 15 de octubre en la Sala But, en Madrid. Heavy Metal is the law!
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