Superman. Último Hijo
Me compré este comic sin pensarlo al ver que el mismísimo Richard Donner, el director de la primera película de Superman (1978) colaboraba con el joven Geoff Johns en él. No me había llegado a enterar de ello antes, así que cuando miré la cubierta del cómic y vi su nombre quedé gratamente sorprendido. Para quien no lo sepa, Richard Donner además fue el director de películas como Los Goonies, La Profecía, las cuatro películas de Arma Letal, Lady Halcón o Timeline entre otras. Pero ahí no quedaba todo, porque si ya de por sí me sorprendió ver el nombre de Richard Donner en la portada, más aún cuando vi que Eric Powell también participaba en este tomo. Powell es el creador de unos de las novelas gráficas más divertidas de los últimos tiempos y de la cual os hablé hace unos años en Anhelarium, El Bruto (The Goon), es uno de los cómics que más recomiendo a los seguidores de este tipo de lecturas. Concretamente, Powell no trabaja en Superman Último Hijo, sino que lo hace creando una historia aparte, Huida de mundo Bizarro, y que queda recogida al final de esta nueva edición.
Para mí, comprar un cómic de Superman es siempre algo muy gratificante, pero jamás he sentido tanta ilusión como con este tomo, fue comprarlo y desear llegar a casa para leerlo lo antes posible. Sabía que no podría defraudarme con tal elenco de artistas, el cual se cierra con el excelente el dibujo de Adam Kubert.
Antes de entrar a reseñar brevemente este cómic, un apunte: hasta la fecha, Richard Donner ha sido el único director que ha hecho justicia al mito. Este director no pudo reflejar mejor al hombre de acero en la gran pantalla. Reconozco que no puedo ser del todo objetivo cuando hablo sobre esta película, porque es de las películas que más me emocionaron cuando era niño, y lo sigue haciendo como el primer día. Con un reparto de lujo y con el mejor actor que se ha enfundado la capa roja, Christopher Reeve, millones de personas pudieron, y pueden seguir disfrutando por siempre, de una película extremadamente épica, conmovedora, emocionante, tierna. Y es que desde 1978, no se ha tratado al mejor héroe de todos los tiempos con justicia. Porque las secuelas de Richard Lester, Sidney J. Furie y Bryan Signer son un auténtico desastre. Ahí ya no me ciega mi pasión por Superman, y es por eso que se me hace imposible defender proyectos tan insípidos como el de Superman Returns, de 2006.
Es ahora, 35 años después, cuando Chiristopher Nolan y Zack Snyder, se han propuesto llevar a Superman a lo más alto. Sólo hay que ver el tráiler de Man Of Steel para darse cuenta que estamos ante el proyecto más ambicioso de ambos directores, y todo un nuevo reto para DC Cómics y Warner Bros. Deseando estoy de poder verla. No quise ver el tercer tráiler recientemente publicado porque quiero que cuando me siente en mi butaca, en apenas un mes, sea toda una sorpresa para mí. Será algo totalmente emocionante.
¿Entendéis ahora por qué tanta emoción al comprar este cómic?
Richard Donner ayuda a Geoff Johns en las labores de guion para traernos esta nueva historia de Superman. En esta encontramos como principal protagonista a un joven muchacho, cuya nave se ha estrellado en mitad de Metrópolis y que sólo habla kryptoniano. Al principio me pareció muy poco original, ¿otra vez otro kryptoniano que llega a la tierra y muestra sus extraordinarios poderes? Y, ¿cuántos sobrevivieron al apocalipsis de Krypton? Tengo que reconocer que siempre me ha parecido muy cutre el hecho de que cuelen como si nada a supuestos supervivientes de la masacre del planeta de Kal-El. La prima de éste, Supergirl, el perro del mismo, Krypto, luego uno después el otro, y ahora un preadolescente es el que de nuevo, sobrevivió a la colosal explosión y llega la Tierra, concretamente a Estados Unidos, cómo no. No digo que este argumento me defraudara, pero sinceramente, esperaba algo más, y aún más sabiendo quién estaba tras este cómic. Pero quitando ideas preconcebidas y dejándolas a un lado, os digo con toda objetividad que estamos ante un buen cómic. En él, encontramos a los protagonistas intachables en el mito de Superman, personajes como el General Zod, que para esta ocasión, me ha gustado mucho cómo se ha llevado a cabo su papel en la trama, o el insaciable Lex Luthor. No quiero entrar en detalles sobre el argumento y el desarrollo de la historia, pero os podéis imaginar el pifostio que se monta. Los peores enemigos de Superman, con todas sus artimañas para acabar con el hombre de acero y un niño recién llegado del espacio, acosado por los medios y por el gobierno norteamericano, el cual le quiere para hacerle pruebas como a un ratón de laboratorio, algo que Superman intentará evitar. Una trama enredada, emocionante y en ocasiones divertida. Un cómic lleno de acción y que no decae en ningún momento. Me ha gustado mucho ver cómo Superman realmante las pasa canutas para poder solucionar todo el tinglado que se monta. El dibujo, espectacular, no se podría esperar menos de Adam Kubert, y es que para mí, y supongo que para muchos seguidores de este superhéroe, es imprescindible el dibujo en Superman, para mí, es siempre lo que más me embelesa de los cómics de este personaje, ver cómo tratan su traje, su capa, cómo lo plasman en los momentos en los que surca los cielos, la presencia todopoderosa del héroe, es lo que, como mínimo, pido en estos cómics.
La parte más entrañable de este tomo sin duda la lleva a cabo Eric Powell. Nos introduce de nuevo en el esperpéntico clima de Bizarro, el personaje más surrealista de Superman, el villano más absurdo y divertido que se pueda ver en las historias gráficas, Bizarro, el copia mal hecha de Superman, vuelve a hacer de las suyas. Lo más destacable de Huida de mundo Bizarro es ese toque único de Eric Powell, su dibujo y esa forma de llevar las historias a cabo, con esa bizarrería, nunca mejor dicho, esos gags tan extremos como simples e incoherentes, pero que como ocurre con Eric Powell, siempre llevan a algo emocionante y conmovedor, aunque no siempre, claro. Esto lo digo por cómo trata este artista al mítico y entrañable Jonathan Kent, aunque para saberlo tendrás que leerlo tú mismo.
Superman: Tierra Uno
O lo odias o lo amas
Este es uno de esos cómics que son amados y odiados al mismo tiempo. Muchos te dirán que Superman: Tierra Uno es una pérdida de tiempo y dinero. ¿Qué digo yo? Digo que depende. Si eres un gran amante de los cómics, te recomiendo que no adquieras esta novela gráfica y te decantes por otra dentro de la infinidad de cómics que existen en el mercado. Pero si eres un gran amante de los cómics y además eres un fiel seguidor de este superhéroe, sí, en ese caso sí te lo recomiendo. Este cómic no es una proeza, no es un cómic imprescindible, es más, este cómic se ha quedado en un intento de lo que supuestamente iba a ser. Pero tampoco es que haya que crucificar a los que están tras él ni haya que quemar esta obra y tacharla de lo peor de lo peor. A pesar de no cumplir con las expectativas, este cómic simplón hará las delicias de todo fiel amante de Superman. Y con esto no estoy llamando simplones a los amantes del kryptoniano, en absoluto, porque yo soy uno de ellos, llevo toda mi vida siéndolo. Lo digo porque si eres de los que se deleitan tan sólo con ver una imagen de Superman, como un servidor, y en este caso bien hecha, al menos por eso, este cómic merece la pena.
¿Por qué Tierra Uno?
Como ya hicieran los de Marvel con la línea ULTIMATE, DC se puso las pilas para hacer lo mismo. En ambos proyectos, se pretendía reiniciar a los personajes más emblemáticos, retomarlos desde su origen y darles un enfoque distinto al que estamos acostumbrados. Y así se hizo, al menos DC lo ha hecho con Batman y Superman. Por eso en este Superman: Tierra Uno, nos encontramos con un nuevo comienzo, donde se cuenta la historia de Clark Kent desde bastante antes de enfundarse en ese traje espacial y surcar los cielos con esa elegante capa roja.
El cómic
Con un guion de J.M. Straczynski y un dibujo de Shane Davis, la editorial Planeta nos trae esta novela gráfica, donde se nos muestra a un Clark Kent recién llegado a Metrópolis y que intenta buscar su sitio, un lugar donde encajar y hacer una vida normal, algo que ha ansiado desde pequeño. Y aquí el fallo, lo que prometieron ser algo espectacular, algo nunca visto, algo que sorprendería a los lectores y amantes de Superman, se queda ahí, en una buena idea no llevada a cabo. El argumento es muy simple, demasiado, no tiene mucha emoción, no te engancha, te deja totalmente indiferente. Otra historia más del origen del superhéroe, otra más del montón. Lo más destacable de este cómic, eso sí, es su dibujo. Para muchos el dibujo está a la altura del guion elaborado por J.M. Straczynski, pero ahí yo no estoy nada de acuerdo. Es lo mejor de esta novela, el dibujo. Aunque en algunos momentos resulta un dibujo demasiado normal, me parece que muchas escenas que aparecen en la obra están llevadas a cabo con un dibujo bastante notable y que es lo único que le da un toque de emoción a Superman: Tierra Uno. Considero que Shane Davis ha realizado un trabajo más que respetable, sobre todo en lo que a la caracterización de Superman respecta. Ha dado vida a un Clark Kent más oscuro, no a lo tan boy scout, como suele suceder siempre, y moldeado bien a un Superman, con un traje que respeta al tradicional pero que le da un toque moderno y que personalmente me ha gustado bastante. Largos han sido los minutos que me he llevado mirando y remirando el dibujo de este cómic. En 2011 se publicó la segunda entrega, Superman: Tierra Uno vol.2, pero no he tenido el palcer de leerla, aunque lo que sí sé, es que tanto un volumen como el otro, han triunfado en indice de ventas, pero eso es lo que tiene el llevar el nombre Superman por delante, que siempre triunfa allá donde va.
Sin más que añadir, termino diciendo que recomiendo este cómic sólo a los que son muy amantes de Superman, el resto, pueden abstenerse.
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Superman: Legado

Como fanático que he sido y soy de Superman, puedes fiarte de mí si te digo que este es probablemente uno de los mejores cómics que puedas encontrar de este mítico e insuperable superhéroe. Nunca he sido de coleccionar cómics de superhéroes, ni lo seré nunca, pero con Lobezno y Superman tengo que hacer una excepción. Son mis dos héroes favoritos, más el segundo que el primero, ya que Superman ha sido más significativo y relevante en mi niñez y a lo largo de mi vida. Aún recuerdo con nostalgia cuando me ponía como capa el delantal de mi madre, un delantal blanco a cuadros azules, y soñaba despierto creyendo ser Superman. Es de agradecer que mi madre con el tiempo me hiciera una linda capa roja, no era plan de ir con un delantal lleno de manchitas de aceite y grasa correteando por la casa.
Jerry Siegel y Joe Shuster, creadores de Superman, se sentirían muy orgullosos de esta obra escrita por Mark Waid, dibujada por Leinil Francis Yu, tintada por Gerry Alanguilian y coloreada por Dave McCaig. El dibujo es tremendo, de una maestría considerable y es lo que más destaco de este cómic junto con el enfoque argumental que le da Mark Waid a la historia de Superman y sus orígenes y por supuesto, que no se me olvide, la manera en la que ha dado vida a Lex Luthor, enemigo por antonomasia de nuestro héroe. Personalmente el desarrollo de la trama la he visto demasiado exagerada, muy llevada al límite, y eso es algo que no me llegó a contentar, pero no hay que ser demasiado pretencioso y cargante, que esto es un cómic y no un hay que analizarlo como un cuadro de Miró.
La historia no se hace pesada en ningún momento y eso que es un cómic denso, de 304 páginas, pero la lectura es entretenida y fluye con facilidad.
SINOPSIS: “Finalizados sus estudios universitarios, Clark Kent decide embarcarse en un peregrinaje alrededor del mundo, con objeto de lograr encontrarse a sí mismo y adquirir la experiencia y el rodaje suficientes como para terminar ejerciendo la profesión de periodista. Durante una etapa de este viaje, Kobe Asuru, líder de una tribu oprimida del África Occidental, quien terminará por influenciar enormemente al joven de Smallville. Tras esta experiencia, Clark decide tomar dos decisiones que cambiarán radicalmente su vida, y la de aquellos que le rodean: trasladarse a Metrópolis, y hacer uso de sus asombrosos poderes en beneficio del bien común.”
Clark Kent se verá renovado con este viaje a África, un viaje que le cambiará la vida radicalmente, tendrá una nueva visión del mundo, y de él mismo. Lo que Clark vive en este peligroso viaje no es más que el detonante que provoca que Clark, un periodista novel y veinteañero, decida luchar contra la injusticia utilizando los férreos valores que los Kent le han enseñado y por supuesto, sus poderes heredados de su sangre kryptoniana.
En esta obra encontramos a personajes tan míticos en las historias de Superman como multimillonario Lex Luthor, que desde hacía tiempo no veía un Lex Luthor tan malvado y bien hecho como el que sale en estas páginas, la conocida por todos Lois Lane, el joven fotógrafo Jimmy Olsen y el insoportable y lameculos jefe del Daily Planet, Perry White. La gran participación de estos personajes en Superman: Legado, también me sorprendió ya que leí antes de adquirir el cómic que esta obra sería una nueva versión que reiniciaría la saga del último hijo de Krypton. No ha sido así exactamente, la historia parte de las mismas bases, tan sólo se le da un enfoque más notable al origen de Kal-El, su verdadero planeta, Krypton, y su posterior destrucción (aunque no se muestra en la obra qué o quién exactamente provocó la destrucción del planeta) Con respecto a lo demás, todo es igual. Jonathan y Martha Kent crían e inculcan una buena educación a un extraño niño que cayó del cielo en una pequeña cápsula alienígena en mitad de un campo de un pueblo llamado Smallville, un chico joven, alto y guapo que se hace periodista y viaja a Metrópolis, la gran ciudad de las oportunidades, donde comenzará a trabajar en el Daily Planet como periodista y conocerá a la insaciable de protagonismo Lois Lane, que todo hay que decirlo, en esta obra no cae tan pesada como en otras obras de Superman. Pero como dije antes, el personaje que más me ha sorprendido en este más que recomendable cómic es sin duda el personaje de Lex Luthor, más maquiavélico que en otras ocasiones, donde Mark Waid nos muestra su atormentado pasado y más que a un simple villano de cómic, nos muestra a un verdadero hombre perturbado que no sólo tiene como obsesión deshacerse de Superman, hay muchos intereses y un profundo trasfondo que seguramente te animes a descubrir entre estas páginas de Superman: Legado.

El resto ya lo conocemos: Superman vela por la seguridad y la justicia de todos y cada uno de los habitantes de Metrópolis, porque aunque Superman dejara claro que no representa a ningún pueblo o nación, bien es cierto que la gran mayoría de sus aventuras tiene como escenario la gran urbe de Metrópolis.
Un cómic entretenido, de gran talento y muy bien elaborado. No lo puedes dejar escapar si eres uno de los incondicionales de Superman y éste tiene un fuerte valor sentimental en tu vida.


































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