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ANATHEMA y su nuevo disco, We’re Here Because We’re Here

Were Here Because Were Here

Con mucho cuidado tengo que realizar este articulo, primero, porque no soy ningún experimentado amante del rock progresivo y segundo, porque ante semejante belleza musical, uno debe medir bien sus palabras, no vaya a ser que deje de hacer justicia a esta magistral obra.

Este es el último trabajo de los hermanos Cavanagh, el cual atrapó todos mis sentidos y ha provocado de manera implacable, que me enamore de esta maravillosa banda. Melancolía, sentimiento, nostalgia, pasión y sobre todo, mucha sensibilidad, es lo que percibirás con esta nueva obra que nos traen estos ingleses.

Es inevitable el no comentar el rotundo giro de trescientos sesenta grados que dio la banda desde su tercer álbum. A partir de ese instante, se apartarían esmeradamente de los recodos más sólidos del Death Metal para orientarse a lo que verdaderamente anhelaban, hacer lo que a día de hoy siguen haciendo, rock progresivo y de manera excelente.

Los de Liverpool nos han dejado un trabajo cargado de grandes temas, como Dreaming Light, mí preferido, Angels Walk Among Us, donde Ville Valo de la banda HIM grabó las voces para esta canción que fue presentada junto con otras dos, Everything y A Simple Mistake antes de la salida del disco por la web oficial del grupo y las cuales requieren mención aparte. Everything, con un toque más melancólico, pero que resulta de lo más anímico, requiere de toda tu atención, un tema majestuoso. A Simple Mistake es el corte más largo de este disco, un hermoso tema, relajante al principio y exaltante en su final.

Este nuevo disco quizás se aleja un poco más del sonido atmosférico que poseía A Natural Disaster,  su séptimo trabajo, editado en 2003.  Y es que no cualquiera está facultado para escuchar la música de Anathema. Sólo aquellos que posean una mente abierta a otros recodos musicales, totalmente distintos a lo que cada cual tenga acostumbrado a escuchar, apreciaran la extraordinaria armonía y el dilatado colorido que posee esta música.

 

Aquellas noches de terror…en la cocina

No, no veía fantasmas en la cocina de mi casa, ni había monstruos en la despensa ni espectros en el frigorífico, nada de eso. Lo que había, era algo tan simple como una tele. El típico televisor de los noventa, pequeño, diecisiete pulgadas, de esos que tenían una ruletita para el volumen (como la típica radio de abuelo) y diez botones para cada canal, los cuales sólo cogía los principales porque nadie tenía ni zorra de cómo sintonizar esa tele que solo se usaba para que mamá pudiera ver a la María Teresa Campos mientras hacía la comida. Esa tele que se quedaba encendida horas porque nadie se acordaba de apagarla cuando la comida estaba lista y nos poníamos todos juntos a comer en el salón.

Pues a esa tele, le debo mucho y con lo tremendamente friki que soy, si mis progenitores no la hubiesen tirado, aún la conservaría, aunque sólo fuese para tenerla de recuerdo.

Gracias a esa tele, pude disfrutar de un centenar de pelis de terror mientras mis padres y mis hermanas se divertían con Emilio Aragón y su Gran Juego de La Oca.

Cuando todos pensaban que estaba en mi habitación, jugando con los Action Man, o simplemente durmiendo, yo me acercaba sigiloso como una ninja a la cocina, encendía la tele y ponía la segunda cadena, donde todas las semanas (no recuerdo el día exacto, aunque me da que eran los martes), ponían cine de terror. Esas noches siempre están en mis recuerdos, nunca las olvidaré.

Me tragué alguna que otra mierda, porque no todas eran buenas películas. Aún me viene a la memoria aquella película de cuyo título no me acuerdo, en la que un grotesco vampiro, atormentado de serlo y locamente enamorado de la sirvienta de un adinerado del pueblo, iba matando ridículamente y sin piedad a todo aquel que se pusiera por delante. A esa edad, no es que tuviera un gran criterio cinematográfico, pero no hacía falta ser ni tan siquiera medio listo, para darse cuenta de lo mala que era.

Pero por suerte, no era así. Por suerte, la mayoría de las veces pude disfrutar de películas que a día de hoy, son todo un clásico para el amante del cine de terror.

La primeras pelis de la saga Halloween, Pesadilla en Elm Street, El Exorcista, Evil Dead, Creepshow, ambas de 1982,  La Noche de Los Demonios (Night Demons) de 1987, o la gran Fright Night de 1985 entre otras, sin olvidarme (¡faltaría más!) de otras grandes como Poltergeist, La Cosa, Jóvenes Ocultos, etcétera. Hay algunas que tengo en mente, pero no recuerdo nada que las pueda identificar para así buscarlas en google, pero también me hicieron pasar una noche acojonante.

Se dibuja una sonrisa en mi cara (como ahora), cuando recuerdo aquella vez que mi hermana, entraba en la cocina y sorprendida, encendia la luz a la vez que gritaba: Mamaaa el niño está en la cocina viendo pelis para adultos!!

Chivata…

 

ZOMBI – GUÍA DE SUPERVIENCIA de Max Brooks

Zombie - Guia de supervivencia

Ahora lo entiendo, ya no tengo ninguna duda. Al principio creí que eran simples borrachos. Menudo pedal que llevan esos, pensé. Era de madrugada e iba caminando por una oscura y solitaria calle camino a casa. A medida que me iba acercando más hacia ellos, vi que de borrachos nada, eso no lo hacía una borrachera, esos tipos estaban endrogaos perdíos. Esa manera de andar no era normal y esos gemidos, por favor, pero, ¿qué se han metido estos para estar así? Me pregunté.

Fue cuando ya me encontraba a la altura de los afligidos muchachos cuando empezó mi calvario. De pronto, uno de ellos, alertado por mis pasos, se giró bruscamente, tenía la boca llena de sangre, me llamó la atención su color de piel, tenía una piel grisácea, oscura, con tonalidades verdosas. El otro chaval se giró también, en cuestión de segundos, los tenía encima, uno de ellos me agarró por la camisa con fuerza, consiguió  desgarrármela entera. Me asusté, grité y de un golpe pude librarme de sus putrefactas manos. Me alejé de ellos, y a pocos metros me di la vuelta, me perseguían, a paso lento, aunque no lo suficiente. Si me quedaba allí parado, seguramente me volverían a coger. A medida que avanzaban hacia  mí, yo seguía alejándome sin dejar de mirarlos y de insultarlos a viva voz (por la adrenalina supongo).

No me atreví a ir a comisaria, tampoco me habían hecho nada. Se lo comenté a varios amigos, pero si bien me creían, no le ponían mucho empeño en lo que les contaba. No vi ningún titular al respecto en los periódicos ni en las noticias locales. Parece ser que nadie más observó  a esos extraños individuos. Durante mucho tiempo estuve dándole vueltas a la cabeza.

¿Qué les pasaba a esos tíos? ¿Qué fue de ellos? Ahora, ya lo tengo muy claro. Esa noche, tuve un encuentro con un par de zombis, lo que vi, fue un brote de Clase 1.

zombis

Este libro ha sido todo un éxito mundial. Para muchos intelectuales, esta obra no será más que una tontería para frikis del género, pero ya quisieran muchos autores, tener la habilidad que ha demostrado poseer el autor de esta guía, para enganchar a tantísima gente a esta su obra.

Con una lectura tremendamente adictiva, cada página del libro absorberá toda tu atención, mantendrá la emoción y sustentará el anisa por saber más sobre cómo sobrellevar tal amenaza zombi.

Gracias a Max Brooks y su guía para la supervivencia Zombie ya sé cómo enfrentarme a los muertos vivientes. ¿Y tú? ¿A qué esperas? ¿Podrías sobrevivir a un masivo ataque de zombis?

Esta completa guía consta de varios capítulos en los que el autor, de la forma más específica y detallada, instruye al lector en las distintas formas y maneras de sobrevivir a una invasión zombi.

Al inicio de esta obra, Max Brooks nos explica los mitos y realidades de los muertos andantes. Cómo son, las diferencias entre los zombis reales y los del mundo cinematográfico, qué tipo de virus convierte a los vivos en muertos vivientes y cómo se propaga la infección.

Hasta aquí, nada me sorprendía, ya que cualquier seguidor de este género se sabe a la perfección las características de los zombis. Era algo que conocía bastante bien, sin embargo, no dejada de ser interesante el leerlo, sobre todo, porque aparte de ser una narración completamente didáctica, no deja de ser simpática y entretenida, dando ligeras pinceladas de humor negro.

Tras la breve introducción a lo que son los muertos vivientes, la guía se centra en cómo sobrevivir a ellos. Mediante una serie de capítulos, absorberemos los conocimientos mínimos para mantenernos sanos y salvos en una sociedad plagada de cadáveres sedientos de sangre.

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Armas y técnicas de combate

Tras la introducción, la guía nos enseña qué tipo de armas son las adecuadas para luchar contra los no muertos. Este capítulo en concreto (junto con el siguiente) es el que encontré más interesante y el cual, hizo que me enganchase a este libro de mala manera. Si en algún momento, pensaste en que una buena ametralladora o una estridente moto sierra sería lo ideal para contraatacar a los no muertos, estás muy equivocado. Lee atentamente este capítulo y lo comprenderás.

Siempre que he mantenido una conversación sobre zombis, he comentado lo mucho que me gustaría, aunque sólo fuera durante unas horas, vivir la experiencia de estar en un mundo post-apocalíptico repleto de zombis. Si, se que parece una autentica frikada, o para algunos, esto es de estar mal de la chota, pero los que amen este tipo de cine/literatura, me comprenderán. Siempre que he visto películas como El Amanecer de Los Muertos o 28 Días/Semanas Después, me quedaba completamente prendado, viendo la adrenalina que debe suponer correr delante de decenas y decenas de zombis.

Es parecido a lo que sienten los corredores de encierros en San Fermín. O mínimamente, lo que sientes cuando un perro rabioso te persigue. Pues imagínate, que en vez de toros, o perros enrabietados, son  zombis que  ocupan las calles de tu ciudad y que están deseosos de clavar sus putrefactas mandíbulas en carne fresca.

Defendiendo

En esta ocasión, aprenderemos a defendernos y a sobrevivir a los zombis permaneciendo en un lugar fijo. Esta parte del libro, es muy importante. No a todos los ciudadanos les dará por huir a otras zonas en un supuesto ataque zombi. Algunos, querrán quedarse en casa, en su casa, con sus cosas y con sus familiares. ¿Cómo asegurar tu casa para que no sea invadida? Esta parte del libro me sorprendió mucho. Pensaba que el vivir en un chalet o finca, sería lo peor, ya que los zombis entrarían fácilmente y lo mejor sería permanecer en un edificio, en un piso o estudio (o en su defecto, un local) donde solamente hay una entrada, que a su vez hace de salida. ¡¡Cuán equivocado estaba!!

Huyendo

Si eres de los que no quieren quedarse en casa encerrado y quieres buscar zonas seguras fuera o dentro de tu ciudad, este capítulo es crucial para ti. En este se te enseñará a dónde no tienes que  ir y cuales son los lugares más seguros.

Qué irónica es la vida. Los lugares más seguros en una ciudad, como las comisarias u hospitales, son los más peligrosos. Y sin embargo, un humilde e inocente colegio de primaria, es la mejor opción.  El porqué de esto, lo sabrás cuando leas este interesantísimo capitulo.

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Atacando

Un capitulo para los más atrevidos. Aunque ten en cuenta, que, quieras o no, te guste o no te guste, tendrás que matar. En un mundo plagado de zombis, inevitablemente hay que matar. En un supuesto escenario caótico, donde la gente es devorada a cada segundo que pasa por cadáveres que andan arañan y muerden, no puedes simplemente huir. En algún momento, habrá una ocasión en la que te sientas amenazado, acorralado y te veas en la obligación, de reventar cabezas. Si, literalmente.

Distintos métodos de ataque se dan lugar en este capítulo dónde el objetivo principal es, matar, a cuántos más zombis mejor.

Escenarios

Porque no es lo mismo vivir un ataque zombi en Siberia que en Jerez de La Frontera, en este capítulo se nos enseña cuáles son los lugares idóneos para sobrevivir a los no muertos. Quién lo iba a decir, los interminables desiertos del Sahara forman el lugar más seguro e idóneo para sobrevivir tranquilamente. Esto puede llamar la atención, pero tiene su lógica.

¿Crees que estarías a salvo en un casco urbano (por ejemplo, el centro de Madrid) repleto de gente frenética huyendo de zombis? Caos, devastación, saqueos, histeria colectiva, entaponamientos masivo de gente que quiere huir. A todo esto añádele zombis cuyo principal hobby es devorarles las entrañas a las personas.

Tras estos capítulos explicativos, las últimas páginas del libro se centran en documentar algunos de los casos ocurridos con zombis a lo largo de la historia. Esta parte me gusto mucho, porque da una “explicación” a algunos de los sucesos históricos que conocemos y que, de manera ficticia (o no), tienen su coherencia.

La entrada más antigua es 60000 AC, en Katanga, el África central y la entrada más reciente es de 2002, en Saint Thomas, Islas Vírgenes de E.E.U.U.

Este libro es una autentica biblia para todos aquellos que son amantes de la cultura zombi como este que os escribe. Una lectura, MUY INTERESANTE.