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District 9 – El apartheid alienígena

Peter Jackson. Este nombre,  pone en alerta máxima a cualquier cinéfilo. Y así, cuando advertí, que el señor Jackson formaba parte de la producción de este film, no me hizo falta nada más para quedar convencido y con esa sensación de obligación de ver District 9.

La película viene de la mano del director Neill Blomkamp el cual está muy encantado con la idea de hacer una secuela de District 9, ¡y los fans que se lo agradecemos!.

Una gran película de ciencia-ficción. Así es District 9.

Todo comienza cuando una nave extraterrestre llega a La Tierra. Pero esta vez, no se posa ante la Casa Blanca, El Pentágono o cualquier paisajístico lugar norteamericano.  La enorme nave espacial planea sobre Johannesburgo (Sudáfrica). Ante el asombro de todos, la nave queda paralizada, suspendida en el aire sin ningún tipo de determinación.  Tras esto, los alienígenas serán recluidos en una área apartada de la población donde malvivirán durante veinte largos años. A este área, se le conoce como, Distrito 9.

Durante todos estos años, la población humana creía que los recién llegados provocarían un ataque o proporcionarían tecnología avanzada, pero nada de eso sucedía, y el armamento avanzado que traían consigo sólo podía ser utilizado por ellos mismos. Tan sólo, provocaban altercados y se reproducían como cucarachas (primas hermanas de éstos, seguro).

Se crea un grupo policial, llamado MNU,  que se responsabiliza de la seguridad en el refugio alienígena pero se interesa más por los beneficios armamentísticos que puedan obtener de los recién llegados. Junto con Naciones Unidas, se llego a un acuerdo para desahuciar a los aliens del Distrito 9 y llevarlos a un emplazamiento donde estarían ellos solos, ya que en el Distrito 9, convivían con mafias surafricanas y las disputas eran continuas.

El encargado de la misión para desalojar a los alienígenas es el agente especial Wikus van der Merwe (Sharlto Copley) que tras un incidente, contrae un virus que altera radicalmente su ADN y lo convierte paulatinamente en un planetario marciano en toda regla.

Sin quererlo, Wikus se convierte en una pieza clave y es perseguido por la MNU, ya que él contiene la clave esencial de la raza allegada.

Mundialmente famoso de la noche a la mañana, y sin el apoyo de los suyos, Wikus Van der Marwe, solamente le queda una opción, ocultarse en el Distrito 9 e idear un plan.

Unos efectos especiales extraordinarios y un guión sencillo y a la vez espectacular, hacen de esta película una obra de arte. Una nueva crítica social de cómo nosotros, los humanos, somos la especie más terrorífica del planeta y sólo pensamos en nuestros intereses.

Lo que más me llamó la atención, fue cómo lograban entenderse los humanos con los extraterrestres, ya que los bichos hablaban en una lengua ininteligible e indescifrable pero sin explicación dada, se entendían casi a la perfección.

Encantado de haberla visto, espero con ansias esa secuela que ha prometido Neill Blomkamp. Película recomendada a todos los que quieran pasar un buen rato en el cine.

Un saludo.

Álvaro Rojas

Expediente 39 – ¡Eso ha sido mezquino!

Suntuoso thriller del señor Christian Alvart.  Inquietante a más no poder. Te sentirás intranquilo, te asustarás, te alborotarás, te agitarás en la butaca como nunca. Pero sobre todo, disfrutarás de una buena película de terror.  Esta noche, mi hermana y yo hemos ido al cine a ver este film y hemos salido gratamente sorprendidos. Se que puede resultar un maldito cliché o un repetitivo tópico lo que voy a decir a continuación, pero para nada me esperaba que fuera así, no me esperaba gran cosa, lo juro. Ya sea porque no leí la sinopsis y apenas vi el trailer una sóla vez o bien porque ya estoy curado de espanto debido a la cantidad de malísimas y repetitivias películas de terror o pseudo-terror que me he tragado.

Emily Jenkins (Renée Zellweger), es una atractiva trabajadora social que conoce a una pequeña niña llamada Lilith Sullivan (Jodelle Ferland) la cual han intentado matar sus propios padres. Emily, aterrada y apenada por la pobre Lilith, decide llevarsela a su casa temporalmente, y ahí comienzan los sucesos… mezquinos.

Si el papel de Renée Zellweger es de sobresaliente, el de la preciosa Jodelle, es de matrícula de honor. A esta jovencísima actriz, la conocímos todos por la película Silent Hill, película basada en el infinitamente galardonado videojuego que lleva el mismo nombre. ¿Es que Jodelle no crece? Es lo primero que pensé al verla. Recoerdemos que Jodelle tiene actualmente catorce años, y cuando hiciera Silent Hill, tenía doce. Pues bien, fisicamente, esta igual. Pero memeces aparte, el papel de Jodelle, es asombroso. Para quién quiera ver la película, o para la persona que la haya visto, le recomiendo y le recuerdo, que preste atención al momento en el que el psicólogo infantil mantiente una entrevista con ella. ¿No es brillante? Pocas niñas trabajan así en el cine. Estoy deseando ver el film en versión original nada más que por contemplar ese espléndido momento.

Por cierto, con respecto al título del post…Cuando veas la película, ya lo entenderás 😉

The Cranberries – La música de mi infancia

The Cranberries

The Cranberries

A menudo, todos recordamos nuestra infancia, esos años pasados que nunca volverán, esos años en dónde éramos felíces de verdad. Algunos recordamos esos años casi a diario porque somos unos nostálgicos patológicos y nos rodean cosas que nos hace recordar esos años, cosas cómo, por ejemplo, un olor, un paisaje, un entorno, una película, un grupo de música, etc.

The Cranberries es de esas cosas que me sumergen en lo más profundo de mis recuerdos , en esos recuerdos que más bien parecen fotogramas que andan extraviados en mi cerebro, pequeños trozos de imagen que reflejan una vida pasada y que me provocan un nudo en la garganta y un sentimiento raro, mezcla de alegría y tristeza.

Mis hermanas escuchaban este grupo irlandés a diario, como si no existiera otro, como si la música fuese invención de los arándanos.

Yo era el pequeño de la familia, y era como una esponja, todo lo absorbía, las películas que veían, la música que escuchaban, las chuches que comían, todo. Menos mal que era la década de los noventa, si fuese ésta década, me hubiese tocado tragarme la mierda de música y series que hay hoy día. Pero los noventa, es la mejor década que ha conocido la juventud.

Todas las canciónes de este grupo, todas, las he escuchado. Son mis hermanas las que poseen toda su discografía. Pero hace unos días, mientras estaba de compras, me pille un recopilatorio, ‘The Cranberries STARS The Best Of 1992-2002’. Y aquí estoy amigos, escribiendo estas líneas, con un nudo en la garganta…

Un abrazo.