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Lia cumple dos añitos

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Dice el saber popular que uno no es el propietario de su gato, sino al revés, que el minino es el dueño de uno, y quizás haya algo de razón en ello. Ellos buscan tu cariño cuando quieren, necesitan su espacio. Un gato aceptará las caricias sólo cuando le apetezca y exigirá la atención del dueño cuando le plazca. Se pasean por la casa como si verdaderamente fueran ellos los dueños de la misma, parece que sólo reclaman tu atención cuando quieren que les pongas de comer y en ocasiones utilizan tu cabeza como almohada. Son muy autónomos y más aún si los comparamos con los perros. Pero muchos de ellos, dependiendo del cariño que reciban desde bien pequeños, pueden mostrarse bien apegados a sus dueños. Pueden mostrar un comportamiento totalmente distinto al que de primeras asociamos a los gatos. Y esto es lo primero que aprendí en mi experiencia con un felino.

Desde el primer día que adopté a Lia quise informarme de los gatos y sus modos de comportamiento. Y es ahora más que nunca cuando aquella frase que leí de John Bradshaw, experto en comportamiento animal en la Universidad de Bristol y autor del libro Cat Sense, cobra mayor sentido para mí. Bradshaw afirmó que: a diferencia de los perros, nuestros amigos felinos nos tratan como si fuéramos gatos. Precisamente por ello, desde el primer día que llegó a casa, cuando apenas toda ella cabía en la palma de mi mano, quise transmitirle esa sensación de protección, hacerla saber que a mi lado se sentiría segura, que estaría a salvo. Leí también que la manera en la que los gatos muestran su afecto es restregando su rostro. Y yo, tontamente restregaba el mío con el suyo a cada momento. De esta manera conseguí que Lia sea una gatita muy cariñosa y que siempre quiera permanecer junto a mí.

Lia ya lleva dos años a mi lado y en todo este tiempo no he dejado de admirar un solo día su excéntrica personalidad y su peculiar visión del mundo. Me fascina comprobar cómo cada instante para ella es una aventura y cómo cualquier cosa es idónea para el juego y la diversión. Para los gatos es más que un placer explorar el territorio que les rodea. Son aventureros, muy inteligentes y al mismo tiempo pueden ser la mar de temerarios. Ven una puerta abierta y se meten sin saber qué les aguarda al otro lado. Aunque tengo que decir que Lia no suele ser tan inconsciente como otros gatos a los que he podido observar. Ella suele recular un poco más, y yo lo agradezco. Y a pesar de su autonomía y de no ser tan dependientes como los perros, pocos son los momentos en los que se separa de mí.

Parece que fuera ayer cuando este pequeño animal entró en mi vida. No me cansaré de decir jamás que adoptarla fue de las mejores decisiones que he tomado. En estos dos años he aprendido mucho de los gatos, o mejor dicho, he aprendido mucho de ella. Una vez leí que los perros son para poseer y los gatos para admirar. No estoy del todo de acuerdo a lo que respecta a los canes, pues a éstos sólo los he tenido para cuidarlos y que me hagan compañía. Igual que ahora con los gatos. Pero sí estoy de acuerdo en que éstos, los felinos, suelen despertar en uno mucha más curiosidad. Son muchas las cosas que podría decir de mi gatita, como ya hiciera cuando cumplió un año. Pero prefiero centrarme para esta ocasión no sólo en su manera de ser sino lo que en mí ha provocado.

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Día tras día, y desde hace ya dos años, convivir con Lia hace que sienta diariamente lo que es la ternura, el afecto, la suavidad y el cariño que sólo un gatito podría concederme. Para mí, sentir estos sentimientos es imprescindible para una persona. Generalmente estos momentos de ternura y de mimo suelen ser fugaces en nuestra monotonía. Pero nada más despertar y verla a mi lado, estos momentos son continuos. Sin duda, resulta ser tremendamente terapéutico convivir con un gatito. Y es que en esta etapa, en la que la carrera ha absorbido gran parte de mi tiempo y el estrés suele visitarme con asiduidad, tumbarme en el sofá tras una dura jornada y sentir su ronroneo tiene en mí un efecto balsámico. Sentir su incansable y sincera compañía es lo que más me enamora, lo que más agradezco. Verla subirse a mi despacho cuando estoy estudiando y observar cómo se tumba despreocupadamente entre tantas páginas de apuntes buscando mi atención me hace reír como un idiota. Una gatita que con su manera de ser enciende esa chispa a cada momento. Una chispa de felicidad, afecto, entusiasmo y diversión.

Sentir ganas de besar y abrazar es quizás lo más bello que podamos percibir como seres humanos. Y es que cuando la veo contestar con maullidos a todo lo que le digo, cuando me levanta la patita para chocar sus cinco almohadillas conmigo, o cuando felizmente juega conmigo al escondite por toda la casa, no puedo resistirme a las ganas de estrecharla entre mis brazos y no cansarme de darle besos. No podría agradecer de mejor manera toda la ateción y el cariño que me brinda.

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Gracias por todo lo que me das, Lia.

¡FELIZ CUMPLEAÑOS GATITA!

Kingdom Come y el majestuoso Superman de Alex Ross

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El origen de uno de los mayores cómics de la historia

Cada viñeta de este cómic es un cuadro a venerar. Una verdadera muestra de arte en el mundo del cómic. Que no resulten exageradas mis palabras. Compruébalo tú mismo. Ningún fan de este arte puede perderse un cómic así, y menos si te apasionan los cómics de superhéroes. Pero no es sólo el dibujo lo que hace que esta obra sea un must have de cualquier coleccionista de cómics. Es también por su gran guion, por la historia tan elaborada que encierra sus viñetas.

Corrían los años 90, poco tiempo atrás Alan Moore había triunfado como las bellotas con sus peculiares héroes de Watchmen y en un primer momento él sería el encargado de poner argumento a esta obra. Pero por causas que al menos yo desconozco y de las cuales nada oficial he encontrado por la red, se rechazó esta primera idea y el guion pasó a manos de Mark Waid conocido guionista estadounidense de cómics de superhéroes. Muchos se preguntan si esta obra sería más notoria a día de hoy si finalmente Moore hubiera sido el encargado del guion. Puede ser. Pero yo no cambio nada de este cómic. Para mí es perfecto tal y como es. Desde la primera hasta la última página, sólo veo un cómic soberbio, de lo más atrayente y horrorosamente imprescindible

Como he dicho, corrían los años 90 y los cómics habían evolucionado hacia derroteros un tanto insulsos. Parecía que en los cómics de aquellos días lo único y verdaderamente importante era dibujar corpulentos superhéroes repartidores de hostias a diestro y a siniestro. Verdaderamente la trama la dejaban en un segundo plano. Una moda que no tardaría mucho en desaparecer. Así, en 1996 y bajo el sello de Elseworlds, la editorial DC Comics publicó la obra que hoy os presento en Anhelarium, Kingdom Come.

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Su argumento: la ausencia de valores

Su historia nos muestra a un Superman ya retirado, apartado de todo y de todos. Tras su marcha, se abrieron paso al mundo una nueva ola de héroes encabezados por Magog. Unos héroes que tienen una especial visión de la justicia, impartiéndola de la manera más violenta y amenazante. La sociedad no miró con malos ojos a estos nuevos justicieros, pero con el tiempo el miedo se apodero de todos. Nadie sabía lo que serían capaces de hacer y dónde estarían sus límites. Tal es la falta de escrúpulos de estos nuevos salvadores y tantas las víctimas inocentes que dejan a su paso, que hasta villanos de la talla de Lex Luthor, entre otros, lideran el Frente de Liberación de la Humanidad, para así, en esta ocasión, poder acabar con el predominio de los súper poderosos.

Los valores que encarnaban los superhéroes de días pasados han desaparecido. Es por ello que la Liga de la Justicia se ve forzada a regresar, Superman, Batman, Wonder Woman se ven obligados a salvar al mundo una vez más. La historia tiene notorias reminiscencias bíblicas ya que toda la trama se ve encuelta en una atmósfera apocalíptica. Es por eso que el libro de de las Revelaciones, último libro del Nuevo Testamento, hace de partitura en los acontecimientos de Kingdom Come.

Así, alejándose del estereotipo de los superhéroes que se veían en los cómics de la década de los 90, en 1996, el dibujante Alex Ross y el guionista Mark Waid presentaron este comic, cuyos superhéroes lucían de manera más realista y con un claro aire vintage. Nada que ver con los ciclados y corpulentos personajes que tanto bregaban en las viñetas por aquél entonces. Pero no por ello encontrarás unos superhéroes vulnerables o menos poderosos, nada más lejos. Precisamente Superman con el tiempo, al estar sometido durante años y de manera ininterrumpida a la exposición del sol, se ha vuelto más poderoso, tanto que llega a ser inmune a la kryptonita.

Un cómic convertido en obra de culto al instante y que no puedes dejar pasar.

La historia trata de manera bastante profunda la existencia de los superhéroes. Personajes como Batman o el mismísimo Superman recibirán una cura de humildad, pues éstos nunca han estado exentos de errores. Impartir justicia no se consigue sólo con lucir un traje y una máscara. Nadie dijo que fuera fácil y mucho menos que no trajera graves consecuencias.

El Superman de Alex Ross

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Alex Ross tiene una peculiar forma de trabajar. Este artista se inspira en amigos y familiares para crear sus dibujos. Para la ocasión, contó con su viejo amigo, Frank Kasy, tomándolo como modelo para inspirarse en su sensacional e imponente Superman. Lo que más destaco de este cómic es su dibujo. Es para mí una de las mayores expresiones artísticas dentro del género del cómic. Son muchos los dibujantes de cómic que realizan un trabajo espectacular en sus viñetas, como Jim Lee, Frank Miller o Neal Adams. Pero considero que Alex Ross da un paso más. Con sus dibujos, Ross eleva a una potencia este admirable arte de dibujar.

Como habrás podido comprobar con tan sólo haber echado un vistazo, esta versión de Superman refleja una imagen del Hombre de acero que se escapa de la primera que te llega a la mente al pensar en el kryptoniano. En esta obra el señor Ross nos presenta a un Superman bien entrado en años, curtido en mil batallas y afligido por la traumática muerte de Lois Lane. Además, la indulgencia y afabilidad han desaparecido de su fuero interno. En Kingdom Come vemos a un Superman más apático, un tanto desidioso, inexorable e intransigente por momentos. Un Superman que, ahora que podemos disfrutar de su última versión en las películas de Zack Snyder, me resulta mucho más imponente y monumental, uno que inpira mucho más respeto y esto es precisamente por la veteranía que los lápices de Ross han sabido reflejar.

Una obra grandiosa para un superhéroe legendario.

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¡23 años de aquellos Power Rangers! Una de las series que más marcó nuestra infancia

pr1__mighty_morphin_by_scottasl-d76af4zEl otro día recordé este post que publiqué hace casi un año en el que le daba las gracias a los Power Rangers no sólo por haberme hecho disfrutar tanto en mi niñez sino por meter en mi vida el AOR y hacer que me acabara enamorando de esta música para los restos. Y aunque hay que aclarar que era algo muy habitual que el AOR fuera la música elegida para poner melodía a una gran cantidad de series y películas de la época, sin duda, junto con Los Vigilantes de la Playa y su I’m Alway Here de Jimi Jaminson, los Power Rangers fueron los que más hicieron que esta música calara en lo más hondo de mí.

Y precisamente al recordar esto, me pregunté cuánto tiempo había pasado ya desde entonces, desde que esa serie encandilara a todos los niños que por aquél entonces teníamos una infancia saludable, acorde a nuestra edad (pobrecillos los niños de ahora con tanta fornicación y violencia a su alrededor). Así que tras googlear un poquito me percaté que nuestros añorados Power Rangers cumplirán este próximo mes de agosto 23 años. Y parece que fuera ayer…

¡A metamorfosearse!

Los Mighty Morphin’ Power Rangers fue el comienzo de una de las mayores sagas de nuestra cultura televisiva. Y esto precisamente lo digo por su duración, ya que a día de hoy, tras 23 años, dicha saga continúa. Como es todo un habitual aquí en occidente, le copiamos la idea a los del otro charco. La serie original provenía de Japón y fue Haim Saban, un productor de televisión estadounidense de origen israelí quién adquirió los derechos para adaptarla al público occidental y comercializarla sacándole el máximo rendimiento. En Japón, y desde hace más de 30 años, se emiten series denominadas sentai (en español: grupo de héroes), y sólo unas pocas atravesaron el Pacífico y triunfaron en las parrillas televisivas de occidente como Ultraman o los Turbo Rangers. Pero hay que decir que las series asiáticas de este tipo fascinan a los asiáticos, se amoldan a su cultura, costumbres y manera de ser. Y es por eso que Haim Saban acondicionó la idea al estilo americano. Y ya sabemos todos que lo que mola en Norteamérica mola en todo el mundo.

Sin duda alguna, la versión yankee de Mighty Morphin’ Power Rangers es superior en todos los sentidos a la japonesa. Los americanos son los amos del entretenimiento y endulzaron la atmosfera de estos coloridos superhéroes encajándolos en el típico instituto americano. Y es que las series de instituto precisamente tuvieron su origen pocos años antes con Parker Lewis nunca pierde, serie de la que ya os hablé hace años en Anhelarium y Salvados por la campana, creando una exitosa fórmula televisiva que dura hasta nuestros días. Porque sí amigos míos, las series de instituto eran lo más en esos días, pero los productores americanos no sólo supieron encuadrar la serie en un ambiente típico de instituto.

La serie además contaba con una canción muy, pero que muy chula, y estaba protagonizada por personajes mucho más carismáticos que la versión nipona. A esto añadir que los capítulos eran mucho más emocionantes y estaban cargados de humor. Recordad si no a los míticos masillas, al adorable y en ocasiones ahostiable Alpha 5 y los malotes del cole, Bull y Skull. ¡Todos nos reímos con ellos!

El éxito estaba asegurado

Comenzó a emitirse en agosto de 1993 y la serie tenía todo lo que podía encandilar a un niño de la época. Si ya de por sí resultaba molón ver a unos superhéroes que aún iban al instituto y entre clases, exámenes y actividades extraescolares combatían al mal, liderado en esta ocasión por Rita Repulsa y sus secuaces, molaba un puñado más si veíamos a estos héroes enfundados en trajes de colores a cada cual más chulo. Sin olvidarnos de las armas y por supuesto de los dinozords, los primeros Zords de los Power Rangers, con apariencia de dinosaurios, que constituyen la fuente de poder de las primeras Power Monedas y que utilizaban cuando los malotes de turno, porque todos lo hacían, se transformaban a tamaño gigante. Era ahí cuando se ponían a pelear entre edificios de cartón y donde saltaban chispas del suelo en plan petardos baratos de la manera más cutre. No sé si muchos se dieron cuenta, pero las escenas de lucha entre los zords y los malotes eran escenas totalmente copypasteadas de la versión japonesa.

Si no me equivoco, esta primera saga de la serie duró 3 temporadas, con un total de 155 capítulos. Además Power Rangers era una serie regular que se emitía en USA a diario y esto hacía que no hubiera niño que no conociera la serie. La misma se emitía en pleno horario infantil y recuerdo con mucha nostalgia que en aquellos veranos de principios de los noventa emitían sus capítulos todos los días a mediodía.

Recuerdos de infancia

Pero lo que más recuerdo con cariño son todas esas charlas que teníamos sobre los Power Rangers en el recreo del cole o cómo pasábamos las horas y horas jugando a ser uno de ellos. Cualquier momento era el idóneo para jugar a ser Power Rangers. Nunca olvidaré aquellas mañanas de verano que me iba a casa de Armando a jugar con nuestros Power Morphers para metamorfosearnos, esos que nuestras madres nos habían comprado en la juguetería y por supuesto, nuestras Blade Blaster, las armas básicas de los cinco Power Rangers que disponían de dos modos, un modo cuchillo y un modo pistola láser.

A mí me encantaba ser el Power Ranger rojo, pero cuando comenzó la saga del Green Ranger y éste pasó a formar parte de los buenos, todos nos enamoramos de él. Todos queríamos ser el Power Ranger verde porque el verde tenía un escudo dorado la mar de chulo, tenía una daga que usaba al mismo tiempo como ocarina con la que llamaba a su zord y además éste era el más soberbio de todos, el famoso Dragon Zord. Entre todas esas charlas que teníamos, me acuerdo perfectamente de lo jodidamente hechizados que nos dejó ver las nuevas imágenes promocionales de los que serían los nuevos episodios de los Power Rangers. ¿Por qué? Pues porque junto a los cinco Power Rangers, aparecía uno más, ya no estaba el Green Ranger entre ellos, en su lugar, uno de color blanco, con un escudo aún más elegante y de apariencia más poderosa que tenía la forma de un tigre. Me río al recordar cómo teorizábamos sobre quién sería ese nuevo Ranger y cómo algunos de mis amigotes decían que ese sería el mismísimo Zordon, mentor de los Power Rangers que fue encerrado por Rita Repulsa en un agujero en el tiempo, una especie de contenedor espacial donde permaneció 10.000 años.

white_ranger_movie_pic_1_by_kellhiro-d4nzqm1El White Ranger colmó el vaso. Si la serie ya era un éxito, con la aparición de este nuevo personaje, que resultó ser Tommy Oliver, el antiguo Green Ranger que abandonó el grupo para regresar nuevamente como el líder pero esta vez como el Power Ranger blanco, ahora no había niño que no hablara de lo mucho que le gustaban los Power Rangers. Por cierto, me acuerdo que Tommy estaba enamorado de Kimberly, la Pink Ranger, que posteriormente salía en la serie Felicity y que finalmente se hicieron pareja. Como White Ranger, Tommy recibió los poderes del Tigerzord, y su arma era el sable parlante llamado Saba. El Power Ranger blanco pasó a ser el preferido por todos. A mí es el que más me acabó gustando.

La serie fue todo un fenómeno, y como es comprensible, nadie quiso parar la franquicia que tantos y tantos beneficios estaba reportando. Pues no sólo la serie triunfaba, sino también todo lo relacionado con ella. Juguetes, merchandising…Así, la serie se fue renovando cada año y cada año comenzaba una saga distinta. Creo que la siguiente fue Power Rangers Zeo y a partir de ahí, me pierdo totalmente en la infinidad de sagas y personajes que hasta la fecha no paran de salir. Es indiscutible que la primera saga fue la más aclamada. Y si bien es cierto que las generaciones van sucediéndose y cada una se identifica con la saga que le corresponde temporalmente, a día de hoy sigue siendo Mighty Morphin’ Power Rangers la más añorada y venerada por el público en general. Los productores se aseguran que cada generación de chavales tenga su serie de Power Rangers y en mi opinión, creo que ya saturan bastante y es por eso que ninguna saga ha tenido ni tendrá el impacto de la primera.

mighty-morphin-power-rangers-the-movie-frontEn el año 1995 se hizo la película: Power Rangers: The movie. Me acuerdo nítidamente del momento en que mi amigo Armando, su hermano pequeño y yo, acompañados por el padre de éstos que aburrido se sentó atrás a echar una cabezadita, estábamos expectantes en la sala de cine esperando que diera comienzo la esperada película. Se presentaba muy atractiva pues lo primero que llamaba la atención de ésta eran los nuevos trajes. Ya no parecían unos llamativos pijamas, sino que para la ocasión, eran unas armaduras, con un aire mucho más estilizado y moderno. Y si mucho me marcó la serie, la película no se quedó atrás y en el post que os enlazaba antes explico por qué. No olvidaré jamás el final de la peli, con todos los Rangers juntos, contentos por haber derrotado a Lord Zedd y sonando de fondo el Dreams de Van Halen. Ya en el 97 se volvió a hacer otra película que ni de lejos alcanzó el éxito de la primera y que ponía fin a la saga de Power Rangers protagonizada por Jason Lee (Red Ranger), Kimberly Hart (Pink Ranger), Trini Kwan (Yellow Ranger), que acabó pocos años después falleciendo en un accidente de coche, Zack Tylor (Black Ranger), al que me acuerdo percatarme de que le faltaba un dedo, Billy Cranston (Blue Ranger) y Tommy Oliver (Green/White Ranger). Aunque éste último ha sido el protagonista más notorio y acabó participando en varias sagas posteriores.

Con qué cariño y nostalgia he escrito este artículo. Espero que os haya gustado y sobre todo, haya hecho que rememoréis bellos tiempos, esos que nunca desaparecerán de nuestra memoria. Un abrazo amigos míos.

Go, go Pooooower Rangeeeeers!