Horas antes de entrar a la sala La Riviera había una cola enorme. No era de extrañar, a varios días del concierto se agotaron todas las entradas. Se notaba que Amon Amarth eran los protagonistas del pasado viernes porque la gran mayoría de los allí congregados portaban camisetas de la banda. Pensé que vería a chavales muy jóvenes, ya que Amon Amarth lleva años calando entre el público joven y adolescente, y así fue, mucha muchachada, pero para mi sorpresa, también había un gran número de gente bastante más mayor. A mí desde luego no me sorprende que un grupo como Amon Amarth cale hondo ante un público tan variado. Si ya de por sí me gustaban muchísimo, desde que los he visto en directo me gustan aún más. Su directo es una bestialidad. Un par de horas antes de que dieran las seis de la tarde, hora a la que abrían las puertas de La Riviera, logré hacerme unas fotos con algunos de los miembros de Amon Amarth que casi disimulando como podían, bajaban de su autobús para entrar en la sala. Fueron en todo momento muy simpáticos.
Grand Magus
Los encargados de abrir, la que fue sin duda una gran noche de Heavy Metal, fueron los de Estocolmo, Grand Magus. Su actuación fue breve, pero a los allí presentes nos dejaron muy satisfechos. Nunca los había visto en directo y estuvieron muy correctos y entregados con el público. Comenzaron tocando I, The Jury, seguida de Sword Of The Ocean, de su disco titulado The Hunt publicado en 2012. Siguieron con más temas como Varangian, perteneciente a su último y recientemente publicado Sword Songs.
Testament
Y llegó el turno de Testament, una banda que tuve la oportunidad de ver por primera vez en el Metalway de Jerez de aquél verano de 2006. Recuerdo lo mucho que me gustaron aquella tarde, lo sorprendido que me dejó Chuck Billy y más aún cuando tras su actuación me contaron que logró superar un tumor cerebral que por poco acaba con su vida. Qué impresionado y fue un honor para mí poder conocerle en persona y conseguir hacerme una foto con él a las puertas del hotel en el que se encontraban. Tras casi diez años desde la primera y última vez que les vi, la banda de Chuck Billy era parte del encanto de este concierto. Me apetecía mucho volver a verles y, de nuevo, volvieron a encandilarme con su actuación. Debo de estar sordo, porque he leído en un par de ocasiones por Facebook que a Chuck apenas se le oía, que sufrieron un mal sonido. Quizás fuera por encontrarme en primera fila, pero yo los vi muy bien, y a Chuck se le oía perfectamente.
El show de Testament fue bastante más largo que el de Grand Magus. Chuck y los suyos dejaron boquiabiertos a todos los allí congregados que cada vez llenaban más la mítica sala de conciertos madrileña. Esta banda estadounidense vuelven a la carretera para presentar su último trabajo de estudio, Brotherhood Of Snake, y con la canción que le da nombre a su nuevo disco comenzaron su actuación. Tocaron más temas de este nuevo álbum como Pale of King pero fueron los temas más clásicos los que más celebró la gente que allí se agolpaba. Me refiero a temas como Disciples of the watch, de su segundo trabajo publicado en 1988, y el tema que le da nombre a este gran trabajo de esta banda de Thrash Metal. Me gustó mucho que tocaran el tema que da nombre a su Dark Roots Of Earth, un disco que disfruté muchísimo. Chuck siempre cercano al público, como así estuvieron Alex Skolnick y Steve Di Giorgio, siempre muy sonrientes y moviéndose sin parar.
Amon Amarth
Y llegó el momento de Amon Amarth. Tenía unas ganas tremendas de que llegara el momento. Es una banda que desde hace ods veranos me tiene realmente fascinado. Sú último disco, Jomsviking es una joya, para mí entra en el top 3 de todos sus discos, y aunque Deceiver of the Gods (2013) es mucho mejor, ese último no se queda muy atrás. Eran las 21:27 de la noche, y Amon Amarth hacía acto de presencia sobre un escenario comandado por un enorme casco vikingo con dos enormes cuernos donde, en lo más alto, se situaba el que es el nuevo baterista del grupo, Jocke Wallgren. Los suecos desde el minuto uno, dieron un espectáculo. Yo tenía los ojos como platos por la energía tan descomunal que infundan estos tipos. Empezaron su periplo por el escenario con una de las canciones más queridas por los fans, Pursuit Of Vikings, de su álbum Fate of Norns de 2004. Sorprendente la voz de Johan Hegg que sonaba como un relámpago. Menudo vozarrón.
At dawn’s first light, Cry of black birds, o el tema Deceiver of the gods, de su penúltimo disco, terminaron de enardecer el ambiente. Johan Hegg hizo que sus fans de desgañitaran antes de tocar otro gran tema como es Death in fire. El final del concierto te abría el apetito de hincarte una buena cerveza. Los que fueron al concierto sabrán a lo que me refiero. Muy grandes estos suecos. Si nunca los has visto en directo, no te los pierdas.
Espero que os haya gustado los vídeos, reflejan mínimamente el gran espectáculo que fue. Era de esperar, con un cartel así, que fuera a ser otra gran noche de Heavy Metal para el recuerdo.
Tres grupos suecos serían los encargados de amenizar la noche del jueves 11 de noviembre en la Sala Arena de Madrid. La lata la abrirían Smash Into Pieces, un grupo joven, que en 2013 debutaban con Unbreakable y ya dejaban claro qué tipo de Metal iban a hacer en adelante. Creo que ese Modern Metal como lo suelen llamar algunos aún está despegando, y aunque grupos como Three Days Grace ya llevan incluyendo elementos electrónicos en su música como muchos otros grupos, es con bandas como esta o Amaranthe donde vemos que el Metal electrónico da un paso más. No sabría cómo etiquetar la su música, ¿Dance Metal? ¿Pop Electric Metal? Al carajo las etiquetas. Sú música quizás no contente a los amantes más ortodoxos del Heavy Metal pero interesa y mucho a un gran número de ellos. A mí personalmente me encantan estos ritmos de música electrónica acompasada con guitarras rudas y un sonido contundente. Me parece una mezcla cojonuda. Los teclados y sintetizadores van y vienen y la música de estos tipos suena que da gusto. Isak Snow a la batería, enfundando en esa máscara luminosa y algo perturbadora, aporrea los parches mientras Chris Adam pone su voz a las diversas melodías que confluyen en esta interesante banda. Abrieron con un temazo, Stronger, de su último trabajo, The Apocalypse Dj (2015) en cual podemos encontrar un gran tema cantado a dueto con la mismísima Elize Ryd titulado My Cocaine. Su actuación fue breve pero muy intensa, donde se marcaron buenos temas como el que puedes ver a continuación y que pertenece al que en breve será su tercer disco de estudio. Por cierto, además de una gran noche, fue para mí una noche de púas. La primera que cogí fue la del guitarrista de esta banda.
Sonic Syndicate
Conocí a este grupo en 2007, cuando presentaban su Only Inhuman. Su single, Denied, me envenenó. Lo escuchaba día sí, día también. Por aquél entonces el grupo era otro, de esos seis jovencísimos músicos que hacían Metalcore se puede decir que ya no queda nada. Sonic Syndicate es un grupo nuevo y la canción y vídeo con el que presentan su último trabajo, Confessions, da muestra de ello. Lejos están de su sonido primitivo y eso provocó la salida de varios miembros debido a las discrepancias. Pero los miembros que quedan formatearon su empresa y nos regalan canciones como la que podéis ver pinchando en este enlace. No es de extrañar que estén de gira con Amaranthe. Comparten esa pasión por mezclar el Metal con los sonidos más electrónicos y modernos. El cantante Mr Nathan J. Biggs dio todo un espectáculo como podéis comprobar en los vídeos. Puso la sala patas arriba. Fue una gran actuación. Tocaron en un medley ese tema que tanto me hechizó en su momento, Denied, y fue para mí todo un momentazo. Nathan al terminó de su actuación se bajó a saludar, momento en el que aproveché para darles las gracias por su gran show y hacerme una foto con él. La segunda púa de la noche que cogía era más bonita, venía con el nombre y el logo de la banda. Es lo que tiene ponerse en primera fila, que de vez en cuando te cae algún regalito, aunque hace años que a mí no me cae una baqueta.
Amaranthe
Desde su gran debut en el año 2011, sabíamos que estábamos ante un grupo que iba a dar mucho que hablar. Desde entonces, su popularidad no ha parado de aumentar merecidamente. Pero fue con su segundo álbum, The Nexus, donde se afianzaron, mostraron al mundo su particular estilo de hacer Metal y desde entonces no han dejado de sacar discos cargados de canciones extremadamente pegadizas y bailables. Y hablando de bailar, quién diría que todos los que estábamos en la Sala Arena la pasada noche éramos unos metaleros, eso parecía una discoteca. Creo que jamás el Heavy Metal me había hecho bailar tanto. Era la primera vez que me disponía a disfrutar de esta banda en directo y desde que me compré la entrada andaba bastante ilusionado. Puntuales, estos suecos salían a escena y la señorita Elize Ryd no podía estar más simpática. Atentos al bailecito salsero que se marca la sueca antes de comenzar Hunger. Desde el primer momento se mostró sonriente, bromista, interactuando mucho con el público y maravillando a todos con su grandiosa voz de soprano. El conjunto sueco sonaba estupendamente. El que fuera guitarrista de Dragonland, Olof Mörck que se mostraba siempre muy sonriente y cercano, se marcó unos buenos solos, aunque era el bajista Johan Andreassen y Elize los que más energía mostraban encima del escenario. El buen sonido les acompañó durante todo el concierto en el que repasaron muchos de sus éxitos. Hasta 18 temas tocaron. Abriendo con Maximize, de su nuevo álbum recién salido del orno, hicieron un repaso a sus anteriores obras deleitando a los allí presentes. A Hunger le siguieron temas como Hunger, Invincible, 1.000.000 Lightyears, Call Out My Name, Dynamite o Trinity, entre otras. No podían faltar más canciones de su último trabajo, como Fury, Boomerang, y cómo no, su primer single, That Song. Pero de los temas que componen su último disco, Maximalize, fue con Endlessly el que marcó uno de los mejores momentos del concierto. Por esta maravillosa canción, por su extraordinaria voz y por ese sentimiento que le puso, nos hipnotizó a todos. Interpretó el tema de una forma espectacular. Cerraron, como podéis ver a continuación, con uno de los temas más eléctricos y bailables que tienen, Drop Dead Cynical. Un concierto bastante bueno, no te pierdas a Amaranthe si tienes la oportunidad. Y sí, me llevé otra púa, la tercera de la noche sería una de Amaranthe, y de de nuevo de las bonitas, con el logo de la banda. Desde luego no me podía quejar de nada la pasada noche del jueves. Rock on!
Ganazas las que tenía de que llegara la noche del sábado para disfrutar de una gran noche de concierto. Para esta ocasión, me dio tiempo y puede investigar bien la discografía de las bandas que acompañarían a KATATONIA, los protagonistas de la noche. VOLA, grupo proveniente de Copenhague (Dinamarca) y AGENT FRESCO, de Reykjavík (Islandia), fueron los grupos que telonearían a los de Estocolmo. Y qué teloneros, amigos míos. La Sala BUT abría sus puertas a las 19:00 cuando ya más de medio centenar de personas esperábamos afuera. Con una puntualidad inglesa, el primer grupo aparecía sobre el escenario, VOLA.
Por lo general, los grupos teloneros guardan cierta relación con el grupo protagonista, suele ser algo habitual que incluso compartan el mismo estilo musical, sobre todo en conciertos de Rock duro, pero para la ocasión no fue el caso. VOLA y Agent Fresco poco o nada tienen que ver en cuanto a música con KATATONIA. Pero fueron realmente sorprendentes y puedo decir desde ya y con total seguridad, porque lo viví, que todos los allí presentes quedaron encantados con ambas bandas, fueron muy bien recibidas y mejor despedidas.
VOLA
Como dije antes, me había portado bien días antes del concierto, había hecho los deberes y escuché con atención y mucha curiosidad la música de ambos grupos teloneros que hasta la fecha desconocía en absoluto. VOLA es una joven banda que experimentan con el metal progresivo dándole toques muy modernos. El sonido no les hizo justicia, pero los chavales pusieron mucha entrega durante su actuación, muy concentrados en hacerlo bien, tanto que en ocasiones los sentía algo desconectados del público. Supongo que por la falta de experiencia. Pero defendieron bien sus temas y encantaron al público allí congregado que poco a poco llenaba la madrileña sala. Presentan su segundo trabajo, publicado este mismo año, titulado Inmazes. El tema que más disfruté fue The Same War, para mí, el mejor tema que tienen entre su corta trayectoria musical.
AGENT FRESCO
De las dos bandas, AGENT FRESCO era la que más me había gustado cuando en los días previos al concierto me adentraba en la música de estas dos jóvenes formaciones. Me sorprendió la versatilidad y la técnica de su último trabajo, Destrier, de 2015. Sentía deseos por verles ya en directo y el momento llegó por fin. Allí, en primera fila de la BUT, me emocionaba al ser testigo de cómo la banda lucía con soltura esa mutabilidad como este que escribe pocas veces ha visto en una banda. Compaginan a la perfección el Pop alternativo impregnado de Metal, concretamente un Art Metal o Avant-Garde Metal, con toques progresivos muy armoniosos. Su cantante, Arnór Dan Arnarson, se comió el escenario y enardecía al público, llevándoselo consigo en cada canción. su forma de cantar, en los tonos más suaves, me recordaba a Adam Levine, líder de Maroon 5. Técnicamente la banda es prodigiosa, tanto Arnór como Þórarinn Guðnason (guitarra) se alternaban en los teclados, Vignir Rafn Hilmarsson al bajo y el simpático Hrafnkell Örn Guðjónsson, haciendo una labor muy técnica y hábil tras los parches. Imprescindibles que escuches temas como Howls, Eyes of A Cloud Catcher o Pyre, para conocer bien a estos islandeses que no te defraudarán.
Con Last Song Before The Fade, de su último disco, The Fall Of Hearts, KATATONIA abría el que sería un gran concierto por parte de los de Estocolmo. Muy bueno. KATATONIA ya nada tiene que ver con aquella banda que en el 96 presentaban su Brave Murder Day o dos años después su Discouraged Ones. La banda se alejó de su oscuro Death Metal para embarcarse años después en un Doom Metal o Depressive Rock. Lo más destacado de la noche, la voz de Jonas y el set-list elegido. Quince temas y tres más en los bises. Como para quejarse. Entre esos temas, muchos eran de sus últimos trabajos, algo que esperábamos todos. Canciones como Teargas, del Sanctitude (2015), o Dead Letters, como podéis ver en el vídeo que grabé, de su trabajo Dead End Kings (2012). Pero para los amantes de los KATATONIA de antaño, sonaron temas como For My Demons del disco Tonight’s Decission de 1999, o Saw Your Drown del Discouraged Ones (1998). El sonido se portó bien con la banda y pudimos deleitarnos con todas y cada una de las canciones de la mejor manera. Muy buen concierto de KATATONIA, era la primera vez que los veía en directo tras varios años ya escuchándoles y me fui muy contento y satisfecho. Una gran noche de Rock en pleno centro de Madrid.
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