Harem Scarem [1991] – El mayor estandarte del AOR
Este disco representa la esencia del AOR de aquellos primeros años de la década de los noventa. El debut de estos canadienses es el mayor ejemplo de lo que siempre ha querido trasmitir este estilo de música: melodía, romanticismo, entusiasmo, optimismo. Fueron los años dorados del AOR y discos como este acentuaron aún más, y de qué manera, la imponente corriente musical de aquella maravillosa época. Algo irrepetible parece ser, y más viendo la música que prima hoy día. Además, este disco es el mayor culpable de que acabara completamente seducido por esta música y de que jamás pueda apartarme de ella. Como melómano intratable, la música es el motor de mi vida, y me dejo atrapar por sonidos dispares, por una cantidad de grupos y estilos varios. Pero el AOR me lleva donde no me lleva ninguna otra música, y gran parte de las canciones de este disco tienen un efecto único en mí, logran transmitirme como pocas, toda la energía que uno espera recibir al escuchar buena música.
El disco no puede comenzar mejor y desde los primeros segundos ya somos abordados por una melodía alegre, pegadiza. Hard To Love es el tema que abre el disco debut del grupo Harem Scarem, grupo liderado por su vocalista y principal compositor, Harry Hess. Es de esperar encontrarse en un disco de este tipo canciones donde abunden los teclados, las guitarras más armoniosas y estribillos pegadizos, porque son elementos clave en la música AOR, pero dejadme que os diga, que no considero nada fácil crear con ello canciones como las que presenta este trabajo, pues llevan a la más alta cima esta manera de componer, y como ejemplo de todo lo que pretendo decir, es el siguiente tema, Distant Memory, un medio tiempo directo, donde asoma ese romanticismo del que os hablaba antes, uno que no pretende ser empalagoso, sino natural, cercano, real. Las letras de este disco no las considero nada pomposas, y es que de letras facilonas el Rock anda sobrado. Por eso considero este disco una autentica proeza del AOR, porque sus letras, como bien refleja With A Little Love o el tema que le sigue, Honestly, uno de los temas insignia de esta banda, no caen en lo repetitivo, en esas letras y ritmos ya manidos en el AOR, sino que cobran el mismo protagonismo que la melodía que las envuelve. El primero, todo un surtidor de melodía y fuerza, y el segundo, una power ballad que pone los vellos de punta. Tras Love Reaction, nos venimos de nuevo arriba y el grupo te hace abrir boca para lo que sigue a continuación: el que es uno de los temas más reconocidos por los apasionados de esta música: Slowly Slipping Away. Probablemente sea la canción que más he escuchado en mi vida, una canción de la que nunca podría prescindir, pues es de las encargadas de amenizar mi vida, es la que pone la banda sonora en esos momentos donde me siento feliz, entusiasmado, esos en los que nada ni nadie me quitan esas ganas que a uno le entran de comerse el mundo. Esta canción es como el buen vino que acompaña a una rica cena. Es la compañera perfecta para esos momentos en los que uno parece acariciar la felicidad con las manos. Exquisita melodía, estribillo inmejorable, letra sentida, directa, puro AOR.
All Over Again sigue manteniéndote en esa onda de optimismo y emoción, y junto con la bailable Don’t Give Your Heart Away, realmente provocan que te entren ganas de comerte el mundo. Excelentes coros y unas guitarras acertadas, sin estridencia alguna y sobradas de ritmo, hacen el puente perfecto para, y como digo muy a menudo, otro de los platos fuertes de este discazo, How Long. Con temas como este no es de extrañar que la banda fuese catapultada a la fama de manera casi instantánea. Harem Scarem comenzaba a estar en boca de todos y pronto se convirtió en referencia para muchos otros grupos que sin cesar, repetían esta fórmula que tanto éxito cosechó hace ya más de veinte años. Para cerrar este disco de culto para los fieles amantes de esta música, Something To Say, un melancólico tema acústico. Aunque para acústicos, los que acompañan la edición de lujo de este trabajo, donde encontramos tres bonus track, acústicos de Slowly Slipping Away, How Long y Hard To Love. Casi nada.
De los mayores trabajos que se han hecho en esto del Rock melódico. Un disco por el que no pasan los años, del que es imposible no sentirse atraído e impregnado por su alta dosis de positividad y extraordinaria melodía.
Lights & Motion. Belleza, inspiración, vida…Música
Hace unos años os hablaba sobre God Is An Astronaut, la que es mi banda favorita de Post-Rock y cuyo artículo rescato para esta ocasión. Desde que adentré mis sentidos por los recovecos de este género musical, son muchas las bandas que he conocido y que me han deleitado con esos sonidos instrumentales capaces de invocar la más pura esencia del Rock, esa que hace conectar algo que está dentro de ti, que te sumerge en ensoñaciones o te zambulle en tus propios sentidos. A medida que conocía más sobre este estilo, me daba cuenta que las bandas que más me atrapan son aquellas que mezclan el mejor Post-Rock con el Ambient más visionario y emocional. Una combinación excelente, una excelsa unión de dos estilos musicales que consiguen dar vida a episodios musicales rebosantes de misticismo y sensibilidad. Como ya me habréis leído u oído decir, autentica música para el alma, amigos míos.
Es precisamente por eso que quiero dedicar esta entrada al proyecto musical Lights & Motion, fundado por Christoffer Franzén. Hace escasos días salió a la luz su tercer trabajo, Chronicle, por el sello americano Deep Elm Records y en el que además ha colaborado Dave Cooley, miembro de M83, uno de los grupos más populares de Synthpop, Ambient y Post Rock y del que sin duda os hablaré más adelante en Anhelarium. Franzén, desde su pequeño estudio de Gotemburgo, Suecia, vuelve a cautivarme y fascinarme como ya hiciera con sus dos discos anteriores. Pero dejad que vaya por partes y en orden. Pues la música de Lights & Motion es la más espectacular que he escuchado en muchos años, donde sus canciones y videos, son una puesta en escena de nuestra existencia, de ese algo que está en nuestro interior, pero que a la vez es algo más grande que nosotros mismos.
No exageran mis palabras, si eres melómano como yo, su música te transportará a donde quieras ir, es el vehículo perfecto en donde llevar tus emociones, recuerdos y anhelos, y llevarlos hasta donde quieras.
2013 fue para Franzén un año significativo, pues en ese mismo año dio vida a Light & Motion, donde dos fueron los discos que albergan la grandeza de esta filarmonía. Reanimation fue el primero. El 16 de enero de 2013 fue el día señalado para presentar el cinemático proyecto musical de Christoffer Franzén, un Post-Rock elegante, directo, impregnado de un ensoñador Ambient. Reanimation abre con Requiem, una onírica intro que da paso a Home, tema elegido para presentar en formato vídeo este nuevo e interesantísimo proyecto musical. Un tema espectacular, donde la guitarra y los teclados se acompasan de la manera más fina y estilosa, originando un tema enérgico, conmovedor, y épico por momentos.
Podría detenerme en cada tema, como suelo hacer en cada reseña musical, y detallar cada canción, pero aquí pretende resaltar tres discos y apuraré un poco más. En Reanimation encontramos otros cortes como Aerials, digna sucesora de Home, o Drift, tema más orientado al Post-Rock tradicional, donde la batería adquiere un gran protagonismo. Es el tema más dinámico e intenso del disco. 13 son los temas que componen este Reanimation y en ellos nos encontramos con pasajes musicales de puro lujo, como The March, otro plato fuerte del disco, tema totalmente cautivador y del cual volvieron a realizar otra cinemática exquisita que podréis ver pinchando en este enlace. Destacar igualmente otros temas como Texas, de casi diez minutos de duración, siendo el más extenso del disco, o Faded Fluorescence, corte de casi ocho minutos totalmente imprescindible. En Light & Motion predominan los temas instrumentales, pero para esta ocasión, el último tema encontramos a Franzén acompañando con su voz una bella melodía. Dream Away es otro tema imposible de resultar indiferente. Un tema in crescendo, donde el final es puro encantamiento. El disco fue elegido por la comunidad la Post-Rock Community como el mejor disco del año 2013. Era de esperar.
Pero para el 12 de noviembre del mismo año, Christopher Franzén nos sorprendía con otro lanzamiento. Su segundo trabajo, un nuevo disco de Lights & Motion titulado Save Your Heart. El álbum contiene once temas que hacen una duración total de 40 minutos. Pocos meses de su debut, Christopher anunciaba un nuevo disco, y las expectativas se dispararon. Los que quedamos prendados por su música, ansiábamos poder escuchar ese nuevo material. Y así es como a los pocos meses, nos vimos escuchando Heartbeats, el primer tema de este segundo álbum de Light & Motion. Era impresionante, recuerdo cómo me sentí al escucharlo por vez primera. Totalmente hechizado. Con este tema se vuelve a crear con acordes un ambiente mágico, con unos crescendos inesperados y soberbios.
Le sigue un tema de corta duración, que no llega a los tres minutos pero que deja huella en ti desde los primeros acordes. Cuando lo escuché pensé que era una forma de cerrar el tema anterior. Hablo de Ultraviolet, un tema magnifico. Le sigue otro magistral corte, Sparks, donde la guitarra y los teclados se suman a unos coros que hacen las delicias de cualquiera. Shimer, de corte más Ambient, regresa un poco a la calma y resulta de lo más agradable para los oídos. Todos estos temas, como el que viene a continuación, Snow, o Bright Eyes, la música que hay en ellos, abogan por la felicidad, la alegría y la paz que las acompaña. Todos estos temas ayudan a crear momentos de pura realización y agrado, por lo que somos y por todo lo que nos rodea. La música de Light & Motion alberga paz, y nos ayuda a positivizar todo nuestro entorno. A conectar con nosotros mismos, pues esta música genera un estado de conexión inconmensurable.
La música de Light & Motion alberga paz, y nos ayuda a positivizar todo nuestro entorno. A conectar con nosotros mismos, pues esta música genera un estado de conexión inconmensurable.
Crystalline es otra proeza de este segundo disco, con un piano apasionante que arroja valentía e inspira entereza. Desde luego, los crescendos es algo de lo más característico, elemento fundamental en los discos de Light & Motion, y en We Are Ghosts tenemos prueba de ello. LA quietud llama al movimiento. La calma en esta ocasión no precede a la tempestad, sino a la energía, a la actuación, a esa realización que nos hace sentir bien con nosotros mismos, que nos hace sentir más vivos. No me sorprendió en absoluto ver cómo para anunciar los Oscars del pasado año, utilizaron para ello la música de este compositor sueco.
Hoy, 24 de enero de 2014, acabo de escuchar por primera vez este Chronicle. Desde hace tiempo anhelaba que llegara este momento. Casi me ha faltado contar los días para esperar a este mes y poder escuchar el tercer álbum de Light & Motion. Ha sido maravilloso. Volvemos a toparnos con un disco cargado de una música optimista, inspiradora, increíble. Es pura belleza musical. Canciones que transmiten sosiego, Northern Lights, o como Fireflies y la fascinante The Spectacular Quiet, son prueba de ello. Pues parece que te invite a vivir una verdadera aventura, de esas que marcan de por vida. Disfrutad de esta música, sentidla, porque vaya si merece la pena.



































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