La historia de este grupo puede recordar a la de muchos de aquella década de los noventa. Y es que Hardline, fue uno de esos grupos que a principios de dicha década, sacaba disco éxito en ventas por su inmensa calidad para acabar desapareciendo al poco tiempo. Corría el año 1992 cuando Hardline editaba su disco debut Double Eclipse el cual contenía uno de los éxitos musicales del momento, la canción Hot Cherie que, intrépidamente aguantaba la aplastante fagocitosis del fenómeno Grunge en los medios de comunicación del momento. La banda estaba liderada por los hermanos Gioeli (Johnny y Joey) y Neal Schon (Journey, Bad English). Éste último iba a ser el productor de Hardline, pero quedó tan asombrado por la calidad de los temas y la energía de Johnny Gioeli (mi tercer cantante favorito) que decidió formar parte de esta banda. El grupo lo cerraban Todd Jensen (ex-Sequel) y el batería Deen Castronovo. Tras largos años de inexplicable separación, en 2002, vuelven a reunirse y editan II un disco que pasa sin pena ni gloria.
Pero no fue hasta el año pasado, que Hardline volvía a encandilar a todos con un elaborado y preciso trabajo titulado Leaving the End Open, con un sonido más actual, vacilando entre el Modern Rock y su ya dominado Hard AOR.
Fue en pleno mes de mayo cuando conocí este trabajo, y fue, dando un paseo por la playa, cuando le di la primera escucha. Una fecha y un lugar que venían a la perfección para tal música ¿no creen? Ya saben, yo y la nostalgia.
El disco comienza con Voices un excelente tema asociado a unos fantásticos coros y un más que notable estribillo. Un tema realmente cargado de aires positivos. No te dejara impasible. Falling Free, es su segundo corte, algo más ligero, pero cargado con las mismas melodías efectivas. Quizás mi tema favorito del disco sea el que viene a continuación, Start Again, no puedo explicar cómo me sentí cuando lo escuché por primera vez, pero os puedo asegurar que muy pocas canciones me tocan el alma como ésta. Una excelente composición, una letra emotiva y directa, con un refrescante e intenso estribillo.
Pieces Of Puzzles probablemente sea el tema más duro de este Leaving the End Open sin dejar de sostener entre sus versos esas melódicas rimas. Llegamos al ecuador de este trabajo con Bittersweet, su quinto tema, un medio tiempo que sin ser tan soberbio como los anteriores temas, reza notablemente. She Sleeps In Madness va en la onda de Piezes Of Puzzles, un tema más duro, con unas guitarras más pesadas y una atmosfera más oscura.
Soy fan incondicional de Johnny Gioeli, adoro su voz, perfecta para este estilo musical. Desde que en 1998 se integrara en la banda alemana, Axel Rudi Pell, no he parado de seguir sus trabajos y jamás me separo de su música. Su último disco, The Crest, editado este mismo año y uno de sus temas, Prisioner Of Love, dan muestra de la gran calidad de este cantante.
Pero para temazo, el que viene a continuación, In This Moment. Séptimo tema del disco, y uno de los mejores temas que he escuchado en mucho tiempo. Desde la primera vez que disfruté este tema, no ha dejado de humedecer mis ojos y erizar mi piel cada vez que me lo pongo. Soberbia canción. Give in to This Lovey Before Thisson los temas que le relevan. Este primero, Give in to This Love, más heavies y con riffs más marcados y el segundo, Before This, más suave y acompasado.
Llegando a la recta final, nos encontramos con Hole in my Head y el tema que designa el nombre al disco, Leaving the End Open. Hole in my Head está entre los cuatro mejores temas del disco, al menos para mí. Me encantan sus pasajes y ese clima tan etéreo. Leaving the End Opencierra este extraordinario trabajo de la mejor manera posible, con uno de eso temas que te trasladan a los mejores momentos de tu vida, recordándolos con un nudo en la garganta.
Como si del Ave Fénix se tratase, de las cenizas de Helloween renace un nuevo grupo.
Ya estoy preparado, equipado con mi casco y mi fusil, estoy listo para enfrentarme a la infatigable horda de seguidores de Michael Kiske, el cual admiro muchísimo por su soberbia etapa en Helloween y claro está, por sus grandes colaboraciones en numerosos trabajos musicales. Y es que, independientemente de que Michael Kiske me parezca un ido de la olla por la cantidad de sandeces que ha soltado a lo largo de más de una década, profesionalmente me resulta extraordinario. Aunque permítanme decir, que desde hace ya varios años, a Andi Deris se le ha mortificado mucho por su voz en directo, y con todos mis respetos, tras ver la vuelta a los escenarios de Michael Kiske, este no sale mejor parado, ya que tampoco puede llegar a esos tonos que llegaba cuando joven. Y es lo que tiene la edad, que no perdona ni a uno ni a otro.
Digo esto porque uno debe tener mucho cuidado cuando dice que prefiere la etapa de Andi Deris a la de Michael Kiske. Cuando uno hace una afirmación así, de la nada y con mala suerte, surge una docena (sí, y a veces ni una docena, tampoco son muchos) de incansables discípulos de la Santa Orden de Michael Kiske que nunca han llegado a aceptar la expulsión de éste (allá por 1993) y que, sin saber decir Cest finí!, siguen esperando la vuelta utópica del ruiseñor alemán a las filas de Las Calabazas. Pero ahí no acaba la cosa, su Guerra Santa no sólo consiste en desear día tras día la vuelta de Kiske a Helloween sino que además deben ir por todos los rincones donde se hable de Helloween (aunque sea una mísera noticia relacionada con la banda) para poner a caer de un burro a todos sus integrantes, en especial a Andi Deris y despreciar todo el trabajo hecho por dichos músicos a lo largo de estos últimos años. De hecho, aquí en Anhelarium, cuando hemos abordado un tema relacionado con los actuales pumpkins, hemos sufrido en un par de ocasiones la vehemente intensidad amorosa de algunos por Kiske que, como si éste les pasara una paguita mensual por los servicios prestados (no mucho ¿eh?, que Kiske no tiene ni pa pipas…), han arremetido contra los miembros actuales de Helloween como si de pedófilos se tratase, desairando muchos de sus discos, los cuales, algunos son verdaderas obras maestras.
Menos mal que son una minoría y como se puede totalmente comprobar tanto en sus conciertos como en sus videos y dvd’s, Helloween posee una gran reputación exaltada por millones de fans en todo el mundo, siendo uno de los grupos más importantes del Heavy Metal. Y es que sí amigos, no somos cuatro gatos los que preferimos la etapa de Andreas Deris. Se podría hacer una encuesta general y el resultado sorprendería a más de uno.
Gozo cuando oigo los magníficos Keepers, y a diferencia de muchos Talibanes del Metal, me encanta Chameleon, uno de los discos que más me gustan, y no sólo de Helloween, sino de todos los que un servidor ha catado en toda su vida. Pero luego, cuando me predispongo a escuchar Master Of The Rings, The Time Of The Oath o Better Than Raw, siento que estoy en otro nivel, uno totalmente distinto y en el cual, me siento mucho más a gusto.
Todas sus etapas son muy honorables, pero siempre he dicho que la etapa que más me gusta de este grupo es desde 1994 a 2001. La formación perfecta: Roland Grapow, Michael Weikath, Uli Kusch, Andi Deris y Markus Grosskopf. Con todo mi corazón, hubiera deseado que esa alineación de músicos no se rompiera jamás y, aunque la formación actual de Helloween me resulte excelente, por desgracia, nunca volveremos a ver la insuperable formación que Helloween acaecía en esos días.
Comenzando imponente su nueva etapa en 1994, con Master Of The Rings nos regalan el oído con temas como Sole Survivor, Perfect Gentleman, Why?, In The Middle Of A Heartbeat o Mr. Ego entre otras canciones. Como si del Ave Fénix se tratase, de las cenizas de Helloween renace un nuevo grupo.
Llega 1996 y The Time Of The Oath arrasa con todo. Prensa y público se rinden a esta nueva generación, a este grupo que reclama lo que es suyo. Sus singles, Power y Forever And One (Neverland) es muestra de ello. Steel Tormentor, If I Knew o Before The War son otros de los temas que se graban a fuego en tu memoria de por vida. Y tras esto y una apabullante gira mundial, los alemanes dejan constancia de su éxito en uno de los mejores directos que se puede encontrar, High Live, donde se puede disfrutar de los mejores temas de la banda en vivo y en directo.
Pero mi disco favorito llega con Better Than Raw, otro disco que ensalza más aún el prestigio de la banda. I Can es mi tema favorito de todos los que posee Helloween, mi canción favorita y, junto a Hey Lord, pone la guinda a un pastel delicioso. Un disco que, cualquier amante del buen Heavy Metal, catalogaría como una autentica joya. Time, la apoteósica canción Falling Higher, o Midnight Sun, cuyo final es de lo más virtuoso, hacen que Better Than Raw sea un disco indispensable en tu colección.
Con The Dark Ride Helloween anublan un tanto su composiciones y con ese toque oscuro crean un disco que ha ido mejorando con el paso de los años. Digamos que ha tenido una muy buena vejez. If I Could Fly, uno de los temas más populares del grupo y qué más quisieran muchos grupos del mundillo heavy-gótico haberla creado, arrasa en las listas y junto con Salvation, The Departed (Sun Is Going Down), Mr. Torture y sobre todo con el tema que da nombre al disco, The Dark Ride, clausuran este disco con broche de oro.
Tras la mala decisión tomada por Michael Weikath de expulsar del grupo a Roland y a Uli, Helloween pasará por unos años cargados de malas críticas. Y no es para menos. En 2003, Rabbit Don’t Come Easy, un disco del cual se salvan dos temas y con una producción tercermundista (algo incomprensible para un grupo con tanto caché) deja muchísimo que desear a todos. Tal fue la mala acogida de dicho trabajo, que en su gira mundial, que por supuesto, fue exitosa (es lo que tiene cuando un grupo se consagra, sus fans nunca los abandonan) su set-list se centraba en los temas más idolatrados de su carrera musical. Apenas dejaron hueco para las canciones del Rabbit.
Ya en 2005 toman el craso error de poner por título a su nuevo disco, Keeper Of The Seven Keys –The Legacy-, un disco notable, al que le sobraban muchos temas y sobre todo, debería haberse llamado de otra forma. Ese nombre, era totalmente prescindible. Pero aún recibiendo comparaciones con los clásicos Keepers, nadie podía negar la gran calidad de temas como Occasion Avenue, The Invisible Man o The King For a 1000 Years. El disco tuvo buena acogida y a tras varios años, Helloween volvía a estar en las listas de muchos países. Sin ir más lejos, en Estados Unidos consiguió alcanzar la posición #28 en los Billboard 200. La gira, mundial y más exitosa que la anterior, recogía en dos grandes dvd’s titulados Live on 3 Continents. Keeper of The Seven Keys- The Legacy World Tour 2005-2006 el triunfo cosechado.
Pero retoman el vuelo, y de qué manera, en 2008 volviendo con otro virtuoso nuevo disco titulado Gambling With The Devil cuyo single, desde el primer momento que lo escuché, me cautivó radicalmente. As Long As I Fall, mi segunda canción favorita de Helloween, un armonioso y melódico tema, con un pegadizo estribillo presentan a unos Helloween con las pilas recargadas y mostrando que hay fuerzas y ganas para muchos años. Gambling With The Devil, disco que muchos compararon con Better Than Raw y que verdaderamente se asemeja, sorprendió a todos y demostró que Helloween aún tienen mucho que ofrecer. Todo un éxito en ventas, llegando al Nº1 en Japón, Suecia y Francia. Todo un tapabocas para algunos.
Sin duda alguna, me quedo con esta etapa, me satisface muchísimo más. Ahora y habiendo demostrado con Unarmed, que son unos permutados y excelentes músicos, se presentan de nuevo con un trabajo que promete ser toda una bomba. 7 Sinners es su nueva obra y tan sólo se puede disfrutar del single, titulado Are You Metal?, un atronador tema, de una rapidez increible. Hacia tiempo que Helloween no desarrollaba algo parecido. El videoclip se grabará en Alemania el 30 de septiembre y con la participación de los fans. Por lo poco escuchado, se puede deducir que este disco está mucho más cerca de la calidad del Better Than Raw mezclado con la ferocidad del The Dark Ride. El disco saldrá a la venta el 31 de octubre (en Halloween, por supuesto) y deseando estamos de poder escucharlo y disfrutarlo en su totalidad.
Recordemos que para la nueva gira mundial de Helloween, éstos contarán con los míticos Stratovarius como teloneros. Algo que ningún amante del buen Heavy se puede perder.
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Hacía ya tiempo que en Anhelarium no se trataba un disco de Heavy Metal, y es que desde el artículo sobre el Better Than Raw de Helloween, el cual publiqué en el mes de octubre del año pasado, todo ha girado en torno al Hard Melódico y al AOR. Pero no crean que me he amariconado del todo, no no, que donde hubo retuvo y este que os escribe, que vacilaba tanto de escuchar el jjjjevi más cañero, siempre hará hueco para escuchar esos buenos discos de Heavy Metal que por ahí siempre asolan. Así que, mis apreciados colegas Mike, Full e Isaac, pueden estar tranquilos, ahora les traigo algo que seguro les va a gustar (o no, que con estos nunca se sabe por dónde pueden salir)
Y como se suele decir eso de para muestra un botón, para que vean que sigo portando en mi interior a un gran amante del headbanger, entro en Anhelarium para hablaros sobre uno de los mejores discos de Heavy Metal recientemente editados: Nightmare, de los norteamericanos Avenged Sevenfold.
Los fans esperaban una noticia como la que se comunicó en febrero del año pasado, Avenged Sevenfold editarían este verano nuevo disco y esta vez, junto a Mike Portnoy entre sus filas. Y es que tras la muerte de su batería, James Owen Sullivan el pasado mes de diciembre, el grupo ha estado sumido en un duro trance. Mike Portnoy, baterista de Dream Theater fue un gran ídolo para Sullivan y cuando Matthew Charles, vocalista del grupo, le preguntó si quería participar como batería en el nuevo trabajo de Avenged Sevenfold, éste contestó que sería para él un gran honor.
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