1st Avenue – Tears And Triumph [1992] – Otro imprescindible del AOR
Tremendo disco que se marcaron estos holandeses a principios de los 90. Un disco que combina elegantes temas al más puro estilo AOR con otros más encauzados al Hard Rock. Esta banda publicó dos discos solamente, este del que os hablo a continuación y Daily Battle de 1994. Una pena que, por las razones que fueran, esta banda no diera para más, sobre todo su cantante, Peter Strykes, pues percibirás desde el primer instante el vozarrón que se marcaba en esos años, sobre todo en temas como You Forsake Me.
Como es de esperar en disco de esta etiqueta, volvemos a disfrutar de teclados potentes y melódicos, guitarras intensas y enérgicas y temas cargados de melodía por los cuatro costados. Un disco de Rock melódico, muy influenciado por artistas de la época como Zinatra, los ingleses Magnum o Robby Valentine, quien además colabora en este trabajo.
El disco está cargadísimo de canciones asombrosas de las que no dejan indiferente a ninguno de los amantes de este Rock tan armonioso. Temas como When The Night Is Gone, quizás el más impetuoso junto con Heaven In Your Arms, mi preferida de esta banda holandesa que despareció con el tiempo. Con temas como Once In A Million Years, otro de los platos fuertes del disco, vemos que el nivel compositivo es brillante, llena de sentimiento, y qué decir del nivel vocal de Strykes, una voz con un agarre espectacular, idílica para este tipo de música.
Never Too Late To Live, Hel Me Out, o Tears And Triumph, son temás más rápidos que hacen el disco mucho más variable y que compactan el que es sin duda alguna una de las obras imprescindibles del AOR, una masterpiece del Rock puro Rock.
Mi etapa favorita de Bad Company
Me centro en la que es la etapa que más me gusta del grupo, la época con Brian Howe a la voz. Estamos ante un supergrupo formado en la década de los 70 por el que han pasado verdaderas leyendas del Rock, como el mismísimo Paul Rodgers, una banda con una prolífica discografía y que ha dejado para la historia grandes discos, sin ir más lejos, su debut homónimo de 1974, Run With The Pack o Desolation Angels entre muchos otros. Y aun gustándome todos sus discos, hoy con esta breve entrada hago hueco en Anhelarium a la que es mi era favorita de esta clásica banda. Hablo de los años comprendidos entre 1986-1994, los años de Brian Howe al frente y en los que la banda se acercó comprensiblemente a ese sonido Rock que tanto me apasiona, arrimándose al AOR tan característico de principios de los 90. Digo comprensiblemente porque en los primeros años de esa colorida década muchas bandas que acostumbraban a hacer un Rock más clásico y menos armonioso coquetearon con el AOR entre los centenares de bandas que ya practicaban este estilo de música, pues era el género musical que más fuerte pegaba por entonces.
Mientras Rodgers trabajaba junto a Jimmy Page en el que sería otro supergrupo, The Firm, los miembros que aún integraban Bad Company incorporaron a Brian, ex vocalista de Ted Nugent a la banda. Una vez recompuesta nuevamente, la banda contactó con Keith Olsen, productor de los afamados Foreigner para trabajar en el que sería el primer disco de la nueva formación de Bad Company. Esto, más el cambio en las filas del grupo, trajo consigo un nuevo sonido, un nuevo estilo de Rock con el que los chicos trajinarían sus nuevas composiciones. Se acoplaron teclados para dotar de melodía las nuevas canciones, se inspiraron en los grupos de Rock melódico que tanto sonaban en las emisoras de radio y televisión, y así es como debutaron con Fame And Fortune en pleno año de 1986. Su single de presentación, This Love, alcanzó un buen ranking en la listas de las canciones más sonadas. No era de extrañar que eligieran a Howe para este nuevo sendero a recorrer. Con este disco uno aprecia cómo la voz de Brian Howe es idílica para este tipo de Rock, ¡con Brian consiguieron justo lo que querían!
Tras unos nuevos cambios en el line-up del grupo, con Dangerous Age cosecharon un mayor éxito, y como ya hacían muchas bandas del género en esos años, también se subieron al carro de producir algunos vídeos musicales para que la MTV, que por aquél entonces era un buen canal de música, no la mierda que es ahora, los retransmitiera una y otra vez. Y así es como llegaron más éxitos de Bad Company como No Smoke Without A Fire, Shake It Up o One Night. Todos ellos llegaron a estar en el top 10 de las listas y gracias a ello obtuvieron un disco de oro.
Y con Holy Water, ya abriendo la década de los 90, ahora sí que arrasaron. Este tercer disco con Brian a la voz consiguió un enorme éxito, sedujo por completo a prensa y público y lógicamente fue un verdadero triunfo en ventas. El single que da nombre al álbum, Holy Water alcanzó el puesto #1 durante dos semanas en las listas, y con If You Needed Somebody, una de mis power balad favoritas, logró el puesto #2. Pero llegados a este punto no puedo olvidarme del que es uno de los temas AOR más intensos y enérgicos para mí, y hablo del segundo tema de este Holy Water titulado Walk Through Fire. Puro AOR noventero, como siempre digo, es una canción que lo tiene todo. Todo lo que es AOR es esta canción, y esta canción es puro AOR amigos míos.
Todas estas canciones les hicieron embarcarse en giras exitosas por todo el mundo. En 1991 compartían cartel con los Damn Yankees, una grandísima formación de la que ya hablé en Anhelarium hace un tiempo, rindiéndole un merecido homenaje. Llegamos al último disco de Bad Company con Brian Howe. Here Comes Trouble, álbum que data de 1992, lucía nuevamente con más temazos AOR como How Abaout That o This Could Be The One, y de nuevo, consiguieron otro disco de oro, ya que todos estos temas alcanzaron las primeras posiciones en todas las listas. Para cerrar esta magnífica e inolvidable etapa, la banda grabó un álbum en vivo, What You Hear Is What You Get: The Best of Bad Company durante la gira del Here Comes Trouble.
Inmejorable el aporte de esta banda al género AOR que tanto nos apasiona. Unos discos necesarios, esenciales para todos los apasionados del Rock melódico, cargados de temas irremplazables, vitales, poderosos. ¡AOR en su mayor esplendor!
Just If I – All One People [1993]
Hacía tiempo que no reseñaba un disco de AOR en Anhelarium, es por eso que el disco elegido para esta especial ocasión es toda una rareza de este estilo musical. Me complace muchísimo retomar un post sobre el AOR y más si el disco del que os hablo es All One People, de Just If I, editado en 1993. Fue un proyecto de corta vida, sólo publicaron un álbum. Algo habitual en aquellos años dorados del Rock más melódico, en el que muchos artistas de bandas consagradas se juntaban para dar vida a proyectos musicales que a día de hoy siguen deleitando a los que amamos este género.
Que los músicos canadienses hayan sido los que probablemente más hayan aportado y enriquecido al AOR es algo que todos sabemos (Harem Scarem, Regatta, Dan Lucas…), por lo tanto, si sabiendo que las canciones escritas para este disco vienen de la mano de músicos canadienses como Noah ‘Neal’ Shilkin and Sam Kaleniuk, le sumamos que participan grandes artistas como Neal Schon, guitarrista de Journey y Mike Reno cantante de Loverboy, sabemos que no hará falta escuchar el disco para saber que estamos ante algo de una calidad asegurada.
Shilkin, Kaleniuk and Mike Reno escribieron todas las canciones, ellos además se encargaron de invitar al músico Humberto Gatica (Kenny Loggins, Michael McDonald, etc.) y a los productores y también amigos, Ken Sinnaeve & Matt Frenette (Loverboy, Streetheart) y por supuesto, a Neal Schon (Joureny, Hardline) para grabar este disco en el estudio de éste en Vancouver. El hecho de que Mike Reno esté tras la composición de los temas que conforman este disco, hace que el mismo tenga muchísimas similitudes con su banda Loverboy. La musicalidad es prácticamente la misma.
Muchos aseguran sin dudar que este disco posee las letras más hermosas jamás escuchadas en un disco de AOR. En mi opinión, tengo que decir que al leer sobre este disco, me esperaba mucha más melodía y estribillos pegadizos, más pomposidad, algo característico del AOR de los años 90. Pero en su defecto, bien es cierto que las letras de este álbum son una auténtica maravilla, todas irradian un gran sentimiento, derivando en canciones de mucho talento. Prueba de ello es la canción titulada Cindy’s Song, inspirada en la historia de una chica llamada Cindy que sufrió de pequeña abusos sexuales.
Canciones como Go Ahead And Cry, Carpe Diem, el brillante medio tiempo After The Storm, y la excepcional balada Anytime, Anywhere hacen que este disco sea excelente. Un disco perfectamente producido, una joya del AOR de principio de los 90, en definitiva, un disco altamente recomendado a los amantes y nostálgicos del mejor AOR.

































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