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¿Por qué me gusta tanto el Black Metal?

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He leído y escuchado muchas veces a lo largo de mi vida eso de «Me he hecho mayor, he madurado y, con el tiempo, escucho música más suave» Y a mí no me puede suceder más lo contrario. Si bien es cierto que, siendo adolescente, solía ponerme muy de vez en cuando algunos temas de Children Of Bodom o Kreator (me apasiona ese Violent Revolution), el Metal extremo no era lo mío, y el Black Metal, para ser más exacto, quedaba a años luz de mí. Lo que ansiaba a cada momento eran otros estilos de Rock y Metal, como el Hard Rock, Glam, AOR, Heavy Metal clásico y alternativo, Speed, algo de Progresivo y mucho, muchísimo Power. También ciertos básicos del Thrash, pero el Death Metal y el Black no solían envenenarme como ahora. No tardé mucho en inmiscuirme en el Death Metal, sobre todo su vertiente más melódica tipo In Flames o Amorphis, pero el Black se me seguía atragantando.

Pero desde hace apenas un año, aproximadamente, jamás me había enamorado tanto el Black Metal y toda la mutabilidad que exhibe. Tengo claro que ha sido el Post Rock más ambiental el culpable de haberme adentrado tanto en la senda más blackened. El Post Rock si es un estilo que llevo escuchando desde hace ya años, seguir su senda me llevó a rincones donde comencé a disfrutar de bandas de Ambient Black Metal y recorrer ese camino me ha lanzado a venerar la versatilidad de este género como nunca antes lo había hecho. A la vejez viruela.

Versatilidad es la palabra

Me complace, como antes ni imaginaba que pudiera hacerlo, el Black más extremo como el de Gorgoroth (claramente satanista) o Inquisition, transitando por sonidos más paganos como el de Burzum o surrealistas y tétricos como el de Terra Tenebrosa del que ya os hablé en Anhelarium no hace mucho. Y ni olvidarme de los violentos Marduk, Immortal o su reciente escisión, Abbath. Pero mi antojo por el Black Metal me ha hecho descubrir la volubilidad de esta música y la gama de contrastes que aporta, porque me envuelvo muchísimo en bandas como Wolves in The Throne Room, donde el Black Metal suena de lo más elegante y poético. Hay bandas de un corte más íntimo y melancólico como Illyria o Lustre. No me puedo olvidar de la parte Black más mustia y deprimida, orientada bastante al Depressive Rock como Lifelover o Forgotten Tomb, esta última con toques Doom. Tampoco me puedo olvidar de Enslaved, que por desgracia, me fue imposible ir a verles en su reciente visita a Madrid.

Insomnium
Concierto de Destruction en Madrid
Shadows of the Dying Sun [2014] + Flotsam & Jetsman + Enforcer + Nervosa

Por otra parte, tenemos bandas de Black Metal que experimentan con una música más diáfana como Astranoid o mis queridos Alcest, cuyo último disco, Kodama (2016), se ha alejado bastante del sonido de aquél Shelter que tanto me embelesó.


La complejidad y la sorpresa de encontrarme pasajes musicales y letras tan emotivas que me hicieran sentir tanto son los factores que, desde hace tiempo, han hecho que me beba los vientos por estos sonidos. Me gusta por la atmósfera que crea, me concede cierto recogimiento. Soy un gran amante del AOR/Hard Rock melódico, y los que os pasáis a menudo por Anhelarium lo sabéis de sobra, me encantan los estribillos pomposos, pegadizos y las melodías enérgicas que te provocan ganas de salir a la calle y disfrutar de la vida, pero no toda la música es eso. Hay momentos para todo. También me seduce la idea de salir a la calle a pasear una tarde o noche mientras escucho en reproductor de música varios discos/bandas de Black Metal por conocer. Me relaja. No seré hipócrita, y si estoy de subidón, si estoy muy contento y quiero ponerme música, sin pensarlo me pongo algo de Iron Maiden, Helloween, Posion, Ratt o a los putos FM mismamente (thaaaat giiiiirl…). Pero hay momentos y momentos, como he dicho antes. Algunas de las bandas a las que más enganchado estoy ultimamente son: TAAKE, Vreid, Vinterriket, IXXI, Saor, y muy recientemente ando encantadísimo con Downfall of Gaia. Desde Anhelarium, recomiendo con mucho elogio a todos los que se dejan llevar por esta música que escuchen atentamente todas estas bandas. Como no podía ser de otra manera, en esta entrada además recomendaré algunos discos que me han dejado absorto en estos últimos meses. En primer lugar comienzo recomendado Eldamar y su The Force Of The Ancient Land (2016). Con esta banda nos adentramos en un Ambient Black Metal de temática fantástica cuyas letras y armonías son una oda a la naturaleza apoyándose para ello en la mitología de J.R.R.Tolkien. El Suffocating in The Swarm of Cranes (2012) de Downfall Of Gaia es otro imprescindible que me apetece destacar en esta entrada para aquellos a los que les encanta el Black más atmosférico. Otro disco esencial para mí es el Ruun (2006) de Enslaved, Black Metal de sobresaliente. En su último disco, In Times, coordinan sus clásicos guturales con voz clara y se acercan un tanto a la complejidad del Metal Progresivo, dejando un disco de diez.


«¿Pero entiendes lo que cantan?»

Es lo que me han preguntado en más de una ocasión cuando me han visto escuchando esta música. Y otras cosas peores, como que me voy a quedar loco si sigo escuchando esos berridos y esas cosas. La verdad es que, ante esta pregunta, no me queda más remedio que reír, sobre todo cuando recuerdo aquella entrevista a Alexi Lahio, cuando le preguntaron por qué en el libreto del Hatebreed, su segundo álbum de estudio con Children Of Bodom, apenas venían las letras de las canciones. Ahí el amigo, con todo el arte del mundo y toda la poca vergüenza, contestó que en muchas de ellas simplemente hace como que canta y que total, nadie entendía nunca nada y en realidad solo hace ruido con la boca. Aunque, y esto lo sabemos todos, donde no se le entiende nunca es en los conciertos, porque lleva casi siempre semejante cogorza que es incapaz de vocalizar. Si con el Hard Rock entiendo casi todo lo que dicen salvo palabras sueltas, ya que mi nivel de inglés no es malo sin ser excelente, con el Black Metal al revés, sólo entiendo palabras sueltas y tengo que recurrir a buscar las letras para saber de qué tratan. Pero no todo en el Black Metal son voces guturales, muchas bandas combinan voces claras y, así, descongestionan la canción de tanta vehemencia. A mí esa mezcla de guturales y voz limpia me gusta bastante.

¿Y a ti, te gusta el Black Metal?