Concierto The Skatalites + Los de Abajo en el Baluarte de la Candelaria, Cádiz. Una agradable noche al ritmo de SKA SKA SKA!
¡Qué noche la de aquél día! Quizás eso sea lo que diga cada vez que recuerde la noche de ayer. Hace ya bastantes años que conozco este agradable y deslizante estilo musical y, aunque no sea un amante fervoroso del Ska, si es cierto que de vez en cuando me he puesto las dos ediciones de Global Ska que me compré hace bastante tiempo y me dejo llevar por esta atrayente música.
Que un grupo como The Skatalites ofrezca un concierto cerca de tu ciudad hace que realmente pienses en ir, sobre todo si tienes un mínimo de cultura musical y sobre todo buen gusto, que es lo que hace falta para conocer y disfrutar de grupos como este. Para mí fue una gran sorpresa ver que venían a Cádiz. Todos los veranos navego por las páginas que tratan toda la oferta cultural que ofrece la capital gaditana y para mi sorpresa, ¡los Skatalites venían al Baluarte! Para quien no le suene de nada, el Baluarte es una antigua fortificación situada en Cádiz capital y que actualmente alberga cualquier tipo de conciertos, sobre todo, en verano.
Yo no me lo pensé mucho y de seguida se lo comenté a Manu. Como anécdota, cuando le comenté a éste si le apetecía venir al concierto, se quedó sorprendido y un tanto desconcertado, ya que el grupo en cuestión no era ni jevi ni hard rockero, y es que así soy yo señores, polifacético donde los haya.
Los de Abajo

Desde México, nos llegaba el grupo que iniciaría la noche de sonidos jamaicanos, un muy buen grupo que personalmente, me dejaron maravillado, sobre todo por lo buenos músicos que componían el grupo. Qué buenas rolas (como dicen ellos) y qué buen espectáculo ofrece esta banda. ¡Magnífico! Era imposible no dejarte llevar por sus ritmos y eso se veía en la gente que asistió anoche al evento. Un público bastante variopinto que en ningún momento paró de bailar, entre los que me incluyo claro, lo di todo, quería desinhibirme por completo y la atmósfera de anoche no podía venirme mejor. Los de Abajo nos presentaban su último disco, Actitud Calle. De agradecer fue lo del final de su actuación. Todos los miembros del grupo bajaron del escenario y se mezclaron entre el público, haciendo a todos vibrar al son de esos súbitos compases. Para mí fue toda una sorpresa, no tenía ni idea de quiénes eran los teloneros y nos dejaron a todos con un buen sabor de boca.
The Skatalites

Un grandísimo honor y un gran placer ver a un grupo de la talla de los The Skatalites en vivo y en directo. Digno de admirar ver a esos abueletes, con sus instrumentos, dándolo todo de sí. Desde 1964 llevan regalando buena música y es por ello que no es de extrañar que tengan más de 28 discos editados hasta la fecha. Hay que decir también que, como es lógico, han añadido algunos miembros nuevos y jóvenes al grupo para poder llevar el peso de los conciertos. Repasaron muchos de sus grandes éxitos como Sugar, Sugar, Guns of Navarone, Rock Fort Rock, Ball of Fire o Occupation. Mención especial a la señora que se subió al escenario con ellos (lo siento, no logro encontrar más información sobre ella) y cantó algunos temas, era maravilloso ver a gente de avanzada edad desenvolverse así un escenario. El grupo actuó de tal manera que disfrutabas cada instante, vivías con intensidad cada segundo. Yo me lo pasé como pocas veces, gocé como un enano y creo que jamás he bailado tanto como anoche, Manu os puede dar fe de ello.
Si tienen la oportunidad de ver a los The Skatalites, no lo duden, lo pasarán en grande.
Álvaro Rojas
Comienza mi etapa favorita del año
Como ya hiciera el año pasado por estas fechas, desde Anhelarium, quiero darle la bienvenida, y con los brazos bien abiertos, a la primavera, mi etapa favorita del año. Tal es así, que lo ideal para mí sería vivir en una eterna primavera, una primavera perpetua en la cual pueda disfrutar todos los días de esos espirituales amaneceres y nostálgicos atardeceres que sólo el buen tiempo de la primavera y el verano nos puede regalar. Pero aquí, como ya hiciera en el anterior artículo, tengo que puntualizar mi bipolarismo con respecto al verano. Me encanta el verano, la playa, el no tener que estudiar y tener todo el tiempo del mundo para uno mismo, pero el calor, el abrasante calor que uno sufre en los meses de julio y agosto es cuanto menos, angustioso. Todo lo contrario en primavera. Ni frío ni calor, el tiempo perfecto. Puedes ir a la playa en cazadora vaquera, darte unos chapuzones y volvértela a poner, no pasa nada, sigues igual de bien. Además, yo nací en primavera, concretamente un veinte de mayo de hace ya, casi veinticinco años.
Pero para mí, la diferencia de temperatura no es lo más importante. Lo verdaderamente significativo para mí, es que tras pasar meses de frío, lluvia, y grisáceos días, regresa una vez más el color, el buen tiempo, y con él, el ánimo, la luz, la alegría y las ganas de regar todos tus sentidos de valiosas sensaciones que sólo el buen contemplador (algo de lo que hablaré en breve en esta página) sabe distinguir y apreciar.
¡Bienvenida seas otro año más preciosa!
































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