Terrorismo yihadista y muchos mensajes de paz

Esta tarde se ha cometido un nuevo atentado, esta vez en Túnez, con al menos 14 muertos tras estallar un autobús en pleno centro de la ciudad. Aún tenemos en la retina las terribles imágenes de lo sucedido recientemente en la capital francesa y parece ser que será costumbre el advertir este tipo de atrocidades. Y Mientas todo esto sucede, se está fraguando una nueva tendencia en España, la de #NoEnNuestroNombre. Esta versión española del originario hashtag #NotInMyName, muy bien utilizado por los musulmanes tras los atentados de Charlie Hebdo para desmarcarse de la corriente yihadista, está comandada ahora por integrantes políticos como Ada Colau, Xulio Ferreiro, Pablo Iglesias y actores de renombre como Javier Bardem (y cómo no, su madre también) Wyoming, Juan Diego Botto y un buen etcétera. Algunos lo tildan como la versión 2.0 del No A La Guerra del año 2003, pero en mi opinión, todo esto es muy diferente. Todos los españoles nos manifestamos aquél año para que España no entrara a formar parte de una guerra que se avecinaba inútil, como inútil acabó siendo, y es que hasta el mismo Tony Blair recientemente lo confirmó (o más bien lo confesó), pues al final, ni rastro de esas armas de destrucción masiva.

Pero como digo, el percal ahora es muy distinto. Si ya lo sabíamos, ahora y tras los crueles atentados del pasado día 14 de noviembre en distintos puntos de París, la gente de todo el mundo, y en especial la de toda Europa, ha tomado conciencia de que el terrorismo yihadista no es un problema puntual y mucho menos, un problema de Oriente Medio. Ya han pasado los días en los que toda Europa y medio mundo quedaba conmocionada por los asesinatos de Bataclan. Todos nos quedamos sobrecogidos. Este que os escribe, aquél fatídico viernes, sentía miedo, temblaba mientras veía las noticias, y eso que me encontraba en el salón de mi casa. No me quiero imaginar el miedo y la impotencia que sintieron los parisinos durante esos días de caos, estupor y nerviosismo. Pero ahora, cabeza fría. Durante todos estos días los telediarios y programas se centran en debatir ya no sólo sobre el supuesto origen del Yihadismo, sino en cómo ha podido expandirse tanto, hasta el punto de ver cómo son los propios ciudadanos europeos los que atentan contra su pueblo en nombre de una religión que profesa el terror y sobre cómo hacerle frente y acabar con el miedo impuesto desde hace tiempo por el DAESH o más conocido como el autoproclamado Estado Islámico.

El Partido Imputado
La cultura del sadismo, el arte de la muerte y el dolor
El peor Gobierno de toda nuestra democracia
Nuestra “fiesta de los toros”

Sin entrar en detalles sobre ISIS, su nivel propagandístico no encuentra precedentes. No ha existido nunca un grupo terrorista con tal capacidad de captación. En estos años, son muchos los adeptos que se suman a esta Guerra Santa, y muchos de ellos son nuestros vecinos. Como se ha venido viendo, estamos rodeados de inhumanos que están dispuestos a sembrar el caos en nuestras calles. Y no, no me vengan con que esto es propaganda barata del terror. Yo no busco culpar a mis vecinos por vestir o pensar diferente. Sólo plasmo una realidad. Y esa realidad es que Europa entera está repleta de lobos solitarios y comandos que en un santiamén montan la barbarie de París. De hecho, el ’cerebro’ que capitaneó los asesinatos en la ciudad de París (aunque de cerebro tuviera poco) residía en Francia, callejeaba con total normalidad e iba y venía de Siria sin problema alguno. ¿Tienen que sucederse atrocidades como las de París o este pasado verano en Túnez para inspeccionar con firmeza la llegada de cierta inmigración? Y con cierta inmigración me refiero a personas con una determinada confesión religiosa o declaración política. Pienso que se nos ha ido de las manos el tema de la inmigración, hemos hecho jornadas de puertas abiertas intensivamente y ahora les hemos perdido el rastro a los yihadistas. Ahora táchenme de racista o xenófobo. Pues es lo que toca.

Y es ahora, cuando los de ideología más izquierdista, esos mismos que hace unos días colgaban a la entrada de la Univesidad Autónoma de Madrid pancartas en apoyo a las guerrillas kurdas, los que firman un manifiesto antibelicista de todo por la paz y convocan a la ciudadanía para posicionarse en contra de toda intervención bélica. Y es que según palabras de algunos de los promotores de esta propensión, a la violencia no hay que combatirá con más violencia, sino con mensajes de amor y paz. Es tal la vergüenza ajena que me producen estas palabras que ni tan si quiera voy a mencionar quién las ha dicho, pues es además un personaje del que no descarto hablar en próximas entradas. Desde luego ahora no.

Pues es en estos momentos cuando la hipocresía, el doble rasero, la demagogia populista y el síndrome del bien queda o buenísmo se dan la mano, se proclaman mensajes de paz a los cuatro vientos y se apoderan de flores para hacer frente a las armas de los desalmados. Pues las armas no son la solución, decían hace poco en la televisión. Que sí, que el vídeo viral del padre y el niño hablando sobre lo ocurrido a las puertas del restaurante atacado en París es muy bonito, pero falto de objetivismo. Soy el primero en estar contra los bombardeos sobre inocentes. Las medidas del trio de las Azores, Blair-Bush-Aznar, demostraron ser deficientes, ineptas. ¿Cuántas vidas para nada? Pero me costaría ver esta actitud tan poética y pacifista si los terroristas atacaran sus barrios llenándolos de cadáveres, si llegaran a hacer sangrar a sus familiares. Con esta actitud, si esta actitud fuera la más propicia en estos conflictos de tal magnitud, Europa hubiera sucumbido a los nazis, y si tiramos hacia atrás en la Historia, de este modo no se habría conocido mundo libre jamás.

Pero lo que ocurre es que ahora se están organizando manifestaciones para este sábado día 28 de noviembre en varias ciudades españolas como Cádiz, Madrid o Barcelona para estar en contra de una guerra en la que ni tan siquiera estamos. Es ridículo. Tanto como decir que con mensajes de paz se solucionará esta lacra. Lo lamento, pero para mí es palpable la tremenda ambigüedad moral de aquellos que promueven este manifiesto por la paz y estas manifestaciones bajo el lema #NoEnNuestroNombre. Parece ser que es más cómodo posicionarse del lado de los verdugos que de las víctimas. Algo que lo hace más triste e incomprensible. No entenderé jamás esta forma de proceder de la izquierda de este país. Siempre caminan al paso correcto, si dices algo en contra, pasas a ser del bando contrario, eres como mínimo un fascista. Basta decir que no comulgo con la derecha de este país y que aborrezco por entera la cúpula del Partido Popular. La derecha tradicional me parece arcaica y rancia, pero es que la izquierda que tenemos nunca consigue convencerme de casi nada. Razón por la que nunca me he sentido confraternizado con ningún partido político.

Desde aquí invito a todos los que enarbolan esa idea utópica de conseguir la paz, que vayan hacia Mosul o Raqqa e intenten dialogar con monstruos que decapitan a niños, que intenten con diálogo apaciguar a los que queman, crucifican y lapidan a inocentes. ¿Intervención bélica? Por supuesto. Hay que barrer militarmente al Estado Islámico, hay que luchar contra ellos, desde nuestro propio suelo hasta el último confín del planeta. Pero no bombardeando a civiles, no haciendo que familias sirias sufran el mismo salvajismo que los inocentes europeos a los que el terrorismo yihadista golpea. Hay que intervenir militarmente en aquellos puntos estratégicos, territorios donde el DAESH se suministra, castrar su tráfico ilegal de crudo, que es la actividad que reporta miles de millones al Estado Islámico y por extensión, prohibir la compra de ese petróleo a todos esos países de Oriente Medio que entran en su sucio juego, pues financian directa o indirectamente sus atrocidades. Hay que extirpar de toda Europa todas esas redes de captación, cercenar todas sus vías de contacto y detener a todos los que tengan algún nexo de unión con células yihadistas y a todos los que caen presa de su fanatismo.

Así, mientras aguardo con que así sea, la maquinaria del terrorismo islamista sigue en marcha y más potente que nunca, siguen abriendo los telediarios de medio mundo con sus mensajes amenazantes y sus cruentos vídeos. El miedo que intentan infundir no puede calarnos los huesos, debemos de ser fuertes, salir a la calle sin perder la ilusión y las ganas de vivir, pues de lo contrario ganan ellos. Pero no por ello debemos mostrarnos condescendientes y permisivos, ya nos han atizado y lo seguirán intentando. No podemos permitir que derramen la sangre de inocentes, ya sean de aquí o allá, y a las pocas semanas mirar hacia otro lado pensando que son sólo sucesos puntuales y aislados. No podemos contestar con compasión y clemencia tras ver cómo sesgan la vida de tantas personas. ¿Tan poco valen sus muertes para no querer responder con contundencia? Ya que es con contundencia y persuasión como podemos aplacar este espanto.

 

6 comentarios

  1. Soy de la opinión de que llegados a este punto no hay más remedio que usar las armas. Pero también soy de la opinión de que podrían haberse evitado muchas cosas. La capacidad propagandística de ISIS no es fortuita, en países europeos muchos inmigrantes musulmanes acaban militando entre sus filas por buscar un arraigo que en Europa no tienen ya que los gobiernos no se han molestado en desarrollar unos mecanismos que favorezcan la integración. Y es precisamente todas estas guerras de principios de milenio, junto con la creación artificial del estado de Israel y otros asuntos en los cuales los occidentales no deberíamos habernos metido porque no nos incumbía lo que ha gestado un rechazo a lo occidental de lo que ISIS no ha dudado en hacer leña. Personalmente creo que es un tema complejo que no se resuelve con bombardeos, hace falta un gran despliegue de los servicios de inteligencia para detectar y cortar todas las fuentes de financiación de ISIS. Y los mensajes de paz es lo que más falta hace en nuestro continente básicamente para evitar que se sigan engrosando las filas de ISIS.

    24 noviembre, 2015 en 22:00

  2. Jose Luis

    Una fuerza solo se contrarresta con otra mayor. Esta “formula” tiene cientos de años y no hay nada que la rebata.

    Contra estos asesinos psicópatas es la unica medicina aplicable y efectiva.

    El diálogo y la democracia deberían ser para los que lo quieren y la respetan, no para los que se rien y aprovechan de un sistema que muchas veces produce miedo e impotencia a las personas de bien.

    Para terminar, el que crea que el Islam es una religión de paz, o es tonto, o es analfabeto……o las dos cosas.

    24 noviembre, 2015 en 23:39

  3. ggamar

    Comparto enteramente tu opinión y tus palabras. Me avergüenza, como española, dicha manifestación encabezada por las mismas personas de siempre. Hacer demagogia de sillón es muy fácil, yo también les invitaría a ir allí. Y quiero decir que no en mi nombre, esa manifestación. ¿Por qué no hay otra a la que pueda asistir para proclamar lo contrario?

    25 noviembre, 2015 en 7:14

  4. @ Bambú

    Gracias por tu comentario, Tere. Estoy en parte de acuerdo con lo que has comentado respecto a la integración de estos inmigrantes. Entiendo que un francés de tercera generación se sienta engañado, estafado, pues a pesar de que es ciudadano francés, por el hecho de ser de piel oscura y llamarse Mohamed, se da de bruces con la triste realidad de que no va a ser visto con los mismos ojos que una ciuadadana francesa, rubia, de ojos claros, de nombre Karine. Pero esto es problema de la sociedad, y Francia, a pesar de ser un país donde existe un porcentaje elevado de racismo (véase el partido de Jean-Marie Le Pen, el cual tiene muchísimo apoyo en las urnas), en su mayoría, es un país que ha sabido acoger y convivir con todo tipo de razas, religiones, etcétera desde hace más de medio siglo. París es el claro ejemplo de que el multiculturalismo puede ser de lo más apacible y no tiene que ser el origen de todo mal, como algunos racistas nos intentan vender.

    Eso a pie de calle. Porque a nivel institucional, los Estados como España, Francia, Italia, etc, han sabido dar cabida e integración a las corrientes migratorias. ¿Cuántas ayudas reciben en España los inmigrantes? Tienen todo tipo de herramientas para integrarse, en nuestra educación, sistema sanitario, hasta en nuestras fuerzas armandas. Y así ha sido sin problema alguno, y me parece lo correcto. Los ciudadanos españoles o franceses, tienen que tener el mismo derecho sean del origen que sea. Si se sienten verdaderamente rechazados por la sociedad, eso no les da motivo alguno para enrolare en las filas de un grupo terrorista tan depravado y atentar contra conciudadanos inocentes.

    También estoy de acuerdo en que debe de haber un enorme y eficiente despliegue de los servicios de inteligencia internacionales para mermar el poder económico y armanetístico que tienen los yihadistas. Pero para eso hacen falta realizar incursiones armadas, es totalmente incoherente pretender luchar contra el terrorismo islamista sin ningún tipo de intervención militar como proclaman los pacifistas. Esto es como el que está en contra de la policia, que cuando le atracan o le agreden, son los primeros en llamar a los cuerpos de seguridad para demandar protección.

    @ Jose Luís

    El musulmán más moderado ya de por sí es misógino. Esto es así y se que no queda bien decirlo. Pero a las pruebas me remito. Sólo tienes que ver cómo tratan a las mujeres. Los más progresistas se rasgan las vestiduras cuando entre occidentales oyen un comentario machista hacia una mujer. Pero sin embargo aceptan sin reparo alguno que las mujeres lleven un burka y estén totalmente intimidadas por el hombre, que hereden la mitad qeu su hermano varón, etc. Y ya ni hablar si mencionamos los Decretos Islámicos. Ahí la mujer queda reducida a un simple objeto sexual. Hay que aclarar que esto es un modo de vida. No todas las familias musulmanas practicarán la religión al mismo nivel. No todas las mujeres musulmanas se ven en una misma situación. Hay de todo y no se puede generalizar, sería injusto. Gracias por tu comentario, Jose Luís.

    @ ggmar

    Hola amiguita. Gracias por pasar y comentar. Si hubiera una manifestación para mostrar tu posición con respecto a este tema, a ti y a todos los que asistieran a la misma, se os tacharía de fascistas. Es la lacra de nuestra sociedad, la hipocresia. Si no estás con lo que dicen, tienes la mínima consideración, por no decir ninguna. Yo quiero la PAZ, como todo el mundo. Yo no quiero guerras, no quiero que muera más gente inocente. Eso es ponernos al nivel de estos demonios. Pero en esta situación tan extrema, en la que toda Europa está en estado de alerta porque se ve amenazada día sí y otro también, este buenismo no servirá nada más que para mostrar lo débiles que somos los europeos. El poner la otra mejilla no es la solución. Ante esta tesitura no se puede responder poniendo la otra mejilla y lanzando mensajes paz. Hay que actuar de todas las maneras posibles y de la manera más eficiente.

    Si sintonizas ahora mismo las noticias, verás que hay presos que desde la cárcel reclutan a fanáticos para que hagan la yihad. Hay que revisar minuciosamente todo, absolutamente todo, internet, las cárceles, las mezquitas, etc. No hay que escatimar en medidas de seguridad.

    Gracias por tu comentario 😉

    25 noviembre, 2015 en 9:53

  5. aoradicto

    Hola de nuevo Álvaro, hace mucho de mi último comentario aquí, que no visita ya que lo hago con asiduidad. Pero he decidido esconderme del mundo virtual por razones que no vienen a cuento. Solo decir que necesitaba un respiro y dedicarme más a los míos y tras la muerte de mi padre, que me dejó muy tocado me replantee muchas cosas.
    Y ahora al turrón. Como bien dices, posicionarse a favor de una guerra, invasión o como quieras llamarlo no queda bien. Yo mismo en su día llevaba en mi coche un cartel en contra de la guerra de Irak, pero ahora pienso que el caso es totalmente distinto. y aquí podríamos mentar algo que dice la biblia, ojo por ojo diente por diente. Quiero suponer que los gobiernos y servicios de inteligencia de todo el mundo no son tontos y estarán trabajando en solucionar este problema que a mi personalmente me da mucho miedo. Pienso en el futuro que pueda tener mi hija.
    Pero lo que ningún gobierno puede permitirse es dejarse amedrentar por estos asesinos. No estamos hablando de un país o nación. Estamos hablando de un grupo terrorista que tiene en jaque al mundo entero y eso es lo que más inverosimil me parece.
    Cada cual tendrá sus teorías a la hora de acabar con esta gente, pero pienso que situaciones límite requieren medidas expeditivas extremas.
    En cuanto a lanzar mensajes de paz a esta “gente” me parto cuando escucho a gente como el amigo Monedero decir que deberíamos usar nuestros lazos históricos con el mundo árabe para solucionar el problema. ¿Comoooorrrrrr? Este tío es imbecil, se ha fumado algo o habla en serio.
    Sobre ideologías políticas me cuesta mucho definirme la verdad porque al igual que tú y mucha gente no me identifico con ningún partido político actual, que se dedican ha decir lo que la gente quiere escuchar.
    No se, has planteado un tema que da para mucho y sobre la que cada uno tenemos variadas opiniones, pero sigo manteniendo que yo soy partidario de medidas extremas. Cualquier día nos puede pasar a nosotros.
    Me vuelvo a mi agujero amigo, y siento si en su día no me despedí de todos como debería hacerlo.
    Un abrazo, guapo.

    P.D – Me leí hace poco una recomendación tuya, La Casa, me gustó aunque el final me dejó un poco plof. Ahaora estoy con la segunda parte de la trilogía de Baztan, de Dolores Redondo altamente recomendable.
    Lo dicho, un abrazo.

    29 noviembre, 2015 en 19:17

  6. Hola Salva. Créeme si te digo que me ha emocionado leerte de nuevo por aquí. Y si te contesto dos días después es porque lo quiero hacer tranquilo y sobre todo, escribiéndote con la dedicación que te mereces, ya no sólo por la excelente persona que eres sino por todo lo que has participado en Anhelarium durante estos años, algo que sabes valoro muchísimo y más viviendo de personas como tú que tanto me han reportado.

    Pero no todo son palabras de elogio. Porque a pesar de que comprendo tu situación y que hayas querido retirarte, no me ha gustado un pelo que hayas eliminado tu blog, porque era mi blog preferido como asiduo lector de blogs que soy. Quiero creer que sólo lo has puesto en cuarentena y pronto volverá a estar disponible para todos. Porque si lo has borrado totalmente, me parece entonces triste, bastante triste. Pero no soy quién para ahondar más en ello, es sólo una opinión. También tengo que decirte, aunque esto es algo más privado, que en muchas ocasiones te he dado mi teléfono, así que te vuelvo a repetir, porque nunca me cansaré de decírtelo, que puedes contar conmigo para lo que necesites. Si no he estado más encima tuya es porque considero que ya lo he estado y no quiero parecer cargante o inoportuno.

    Y contestando en base a los putos yihadistas…Hoy mismo ha saltado la noticia de que han detenido a uno en Pamplona que pretendía unirse al DAESH y reclutaba a más demonios (porque no se les puede llamar de otra manera) en la tetería que regentaba en dicha ciudad. Vaya tela. Si es que están por todos lados. Medios británicos dicen que alrededor de unos tres mil radicales han podido colarse en toda Europa entre los refugiados. A ver cómo cojones manejamos esta solución. Porque por mucho que los borres del mapa, es decir, aunque mañana mismo masacraran Oriente Medio eliminando a to kiski, aquí ya tenemos a muchos locos. Tenemos al mal en casa. Y eso, como dices, da mucho miedo.

    Confío en nuestros servicios de inteligencia. Y confío en que estés pronto mucho mejor y retomes tu precioso blog, mentalpardise 😉

    Pd.- De un mentalparadisiano 😀

    ¡UN BESO ENORRRME GUAPO!

    1 diciembre, 2015 en 17:44

¡Participa! [NO ES NECESARIO RELLENAR EL FORMULARIO PARA COMENTAR]

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s