Archivo para agosto, 2013

El arte de contemplar

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La foto fue tomada por mi hermana, en nuestro viaje a Huelva en mayo de 2013. Al frente, Portugal.

 

Te invito a que por unos instantes sientas tu vida, que la percibas, y con ella, todo lo que te rodea. Te invito a que por un momento tomes conciencia de tu existencia, de cómo existes, de cómo estás aquí y cómo formas parte de un todo que es maravilloso e infinito. Algo tan maravilloso como lo eres tú, porque eres un ser único y excepcional. Tu presencia aquí no es más que otro milagro de la vida, la vida, lo más valioso que se pueda tener jamás. La vida es el mayor de los regalos y la peor de las pérdidas. Te invito a que seas consciente de lo que eres, de lo que tienes, de lo tremendamente importante que es y que debemos saber valorar. Tienes que saber lo afortunado que eres, y tienes que hacer todo lo posible para que esta vida que de lo desconocido se te ha sido otorgada, valga la pena. Haz que tu existencia embellezca más este mundo que nos rodea.

Siéntate en algún lugar tranquilo, aléjate de todo pensamiento negativo y respira. Respira, controla tu respiración. Siéntela. Percibe cómo el aire hincha tus pulmones y luego expúlsalo poco a poco. Toca con tus manos el suelo en el que estás sentado, siente dónde estás y toma consciencia de todas las partes de tu cuerpo. Siente tus brazos, tus manos, tus piernas y tus pies. Enciende tus sentidos, excítalos. Escucha atentamente la armonía del lugar que te rodea, el oleaje de una playa, el canto de los pájaros o el mecer de las ramas. Olfatea la esencia de ese espacio. Quédate con los olores y saborea si puedes.  Ahora observa, contempla ese lugar, míralo y mírate a ti mismo viviendo ese preciso momento. Haz una fotografía mental de ese instante, grábalo a fuego en tu mente ayudándote de tus sentidos para poder recrearte en él siempre que lo necesites. Tu mente hará que tus sentidos rescaten la naturaleza de ese instante que has guardado y puedas volver a apreciarlo de alguna manera.

Impregna ese trance de tus mejores recuerdos, de tus mayores sentimientos. Recibe ese momento, llénalo de toda energía positiva y guárdalo por siempre en tu corazón y en tu mente.

Puedes hacerlo durante el tiempo que quieras, cuando quieras y dónde quieras. Siéntete vivir, da gracias por todos y cada uno de los días que vives, y haz que vivir sea siempre motivo de alegría.

 


¡Gracias Power Rangers!

A veces soñaba con ser el ranger rojo, otras veces el verde, y por último, soñaba ser el blanco, el White Ranger. Todos queríamos ser él. Tan majestuoso, tan imbatible, el líder perfecto para este grupo de superhéroes. Qué largos y buenos eran esos momentos en los que en el jardín de mi casa jugábamos a ser unos Power Rangers y gritábamos eso de: ¡A metamorforsearse!  Tuve la suerte de pasar mi infancia en aquellos años de la década de los noventa. Los Power Rangers marcaron a millones de niños, y así han hecho generación tras generación, porque los rangers fueron evolucionando, nuevos actores, nuevos trajes, nuevos poderes, nuevos nombres, nuevos enemigos. Pero, con todos mis respetos, como los primeros nada de nada, esos eran los auténticos, los que más pasiones levantaron. Quien no haya vivido esos años y con esa edad, no puede comprender lo que para muchos niños significaron esos héroes.

Yo, gracias a los Power Rangers, no sólo he pasado muy buenos momentos de mi infancia. No sólo recuerdo esos maravillosos e irrepetibles años. No sólo es una clásica y mítica serie infantil que me trae a la mente una buena época. Los Power Rangers me brindaron más que buenos momentos e inolvidables recuerdos. Ellos significan algo más para mí, pues los Power Rangers me mostraron algo más que dar patadas voladoras y combatir a los malos. Gracias a ellos, disfruté enormemente de algo nuevo, algo que por aquél entonces no sabía qué era,  se me abrió una puerta más, una que me ayudaba a imaginar mejor, a sentir mejor mis sueños, a vivir con más placidez. Seguid leyendo si queréis, y sabréis por qué…

Supongo que los que me conocéis bien ya os habréis hecho una idea. Era tal mi fascinación por esta enorme canción que ansioso le pedí a mi madre que por favor me comprara la cinta de la banda sonora de la película. Era verano de 1995 y había ido al cine a verla con un amigo de la infancia y su hermano. Recuerdo perfectamente que, aún con las luces encendidas y la sala de cine aún por llenar, ya estábamos ansiosos por ver la película, queríamos que empezara ya. Estuve con los ojos como platos durante toda la película, emocionado, impresionado, pero fue al final de la misma cuando conseguí excitarme aún más. Justo en la escena final, mientras los Power Rangers disfrutaban de una fiesta con espectáculo pirotécnico incluido, fue en ese instante cuando sonó el tema de Van Halen, Dreams. Una canción que pertenece al álbum 5150, publicado curiosamente justo el año en que nací, 1986. Tras tanta escena cargada de acción y momentos épicos, llegó una escena final cargada de emoción, con cierto toque melancólico y sobre todo, una escena brillante de energía y fuerza. Quedé totalmente prendado…

Fue ahí cuando todo comenzó, aún yo sin saberlo, fue ahí cuando me convertí en un melómano. Porque cuando regresamos de comprar el cassette con las canciones que formaban la banda sonora de la película, sin pensarlo me fui a la cara b de la misma, y rebobinando con afán, buscaba escuchar de nuevo esa canción. A los pocos días de ver la película, no me separaba de mi radio cassette rojo chillón, uno con pequeño micrófono amarillo incorporado para hacer karaoke y unas teclas del mismo color. Iba a todos lados con ese loro, mi loro, escuchando una y otra vez, una y otra vez, ese tema de Van Halen, uno de los mejores temas AOR que puedas escuchar, un tema que recoge a la perfección la pura esencia del Rock melódico.

No creáis que sabía lo que estaba escuchando, no, yo por aquél entonces no sabía nada de música, no tenía ni tan siquiera interés por saber qué músicos o qué grupo estaba detrás de esa canción, sólo sabía que amaba esa canción, que me ayudaba a soñar, ayudaba a que mis días fueran más felices, puso música a mi vida. Muchas fueron las canciones que cantaba en mi infancia y que adoraba escuchar, pero ésta fue la primera que me marcó profundamente.

Con el paso de los años dejé de escucharla aunque nunca salió de mi cabeza. Fue con quince años cuando comencé a sentir curiosidad por la música, en especial por el Heavy Metal y fue ahí cuando comenzó ese proceso, ahí fue cuando esa melomanía durmiente comenzaba a despertar. Como muchos adolescentes, comencé escuchando los acordes más duros del Rock, mucho Thrash, mucho Power y mucho Heavy Metal. Y con veintiún años, ya anhelaba escuchar otros estilos de Rock. Fue entonces cuando conocí los recodos más melódicos de este género musical, es ahí cuando rescaté aquella canción de Van Halen y comencé a indagar en estas melodías tan anímicas y alegres. Fue ahí cuando me enamoré del AOR y el Hard melódico.

Por supuesto, mención especial también para el tema oficial de la serie, la que abría y cerraba cada episodio y que todos los que fuimos niños en aquella época recordaremos con mucho cariño. ¡Puro Power Metal!

GO, GO,  POWER RANGERS!!


Paddle Surf. El deporte de moda este verano

Paddle SurfConsidero que ha sido este verano de 2013 donde más se ha podido ver la práctica de este deporte en nuestras playas. Yo personalmente no he visto que años atrás el Paddle Surf haya tenido tanta aceptación como ahora, al menos en nuestro país. Ha sido este año, concretamente este verano, donde el Paddle Surf ha llegado a un numeroso público. Muchos creen que esto del Paddle o también llamado SUP (Stand Up Paddle) es algo nuevo, y dejadme que os diga que nada más lejos de eso. La práctica de ir encima de una tabla de surf de gran tamaño, con la ayuda de un remo, se remonta a la década de los 60. En eso años, los instructores de surf (aquellos famosos Beach Boys Surf) se montaban de forma vertical en estas tablas, con sus rudimentarios remos de canoa y sus cámaras colgadas al cuello, para fotografiar a los turistas que decidían probar el surf y por supuesto, para dar instrucciones y poder ver el oleaje mucho antes que aquellos que se iniciaban en este maravilloso deporte.

Pero la práctica del Paddle no fue a más. Precisamente los 60 y 70 fueron los años dorados del surf. Dos décadas en las que este deporte evolucionó considerablemente, las tablas se fabricaban con otros materiales, se hacían de diversos diseños, cada vez más modernos y estilizados. Incluso a lo largo de los 70 cambió la forma de surfear. El surf llegaba cada vez más a un público más numeroso. Estas dos décadas fueron los gloriosos años de este deporte, un deporte que revolucionó la sociedad de la época y que bien se merece una entrada más detallada en Anhelarium. Pero eso será más adelante. Pasaba el tiempo y se pusieron de moda la práctica de otras modalidades, como el Wind Surf, celebrándose en 1973 el primer campeonato y siendo en 1984 el año en el que fue considerado como deporte olímpico. A lo largo de los 80  y principios de los 90, ya apareció una nueva tendencia de surf, el Kite Surf. Todo esto hizo que el Paddle realmente no tuviera aceptación alguna.

Con los años, los surfistas utilizaban estas tablas para saciar el apetito de surfear cuando no había olas. Por decirlo de otro modo, con el Paddle surf lograban quitarse el mono. Fue a principios del 2000 cuando reconocidos surfistas como Dave Kalama, Brain Keaulana, Archie Kalepa y Laird Hamilton comenzaron a experimentar con el Paddle ya que notaron cómo con su práctica conseguían una mayor estabilidad y lograban mantenerse en plena forma los días en los que no había olas que surcar.

El Paddle Surf no requiere un contacto tan directo con el agua como con el surf y por supuesto, no requiere de tanto esfuerzo físico, aunque con esto no quiero decir que el SUP sea coser y cantar. Para todas las modalidades de surf es necesario estar en forma físicamente, es un requisito fundamental. La finalidad del Paddle no es exclusivamente coger olas, el SUP es más bien una práctica orientada para realizar tranquilas travesías por aguas en calma.

Además, como ya habéis podido comprobar, el tamaño de la tabla nada tiene que ver con una de surf. Para el SUP es necesaria una tabla de mayor longitud para que la flotabilidad sea mucho mayor y la persona pueda alzarse verticalmente en ella con más agarre. Algo imposible en una tabla de surf convencional. El accesorio clave es sin duda alguna el remo, una pala que sirve para mantener el equilibrio, avanzar y controlar la dirección, como si de un pequeño timón se tratase. Por supuesto, no nos olvidemos del invento o “leash” de seguridad y el neopreno si lo decidimos probarlo en pleno invierno.

Os recomiendo que alquiléis todo el material y toméis algunas clases de iniciación para probar si de verdad os convence o no. Las tablas de surf, en especial las de SUP no son nada baratas y siempre es bueno probar antes que hacer tal desembolso. Aunque parezca una tontería, hay gente que se gasta un dinero curioso en algo que luego comprueba que no le gusta. Y pocas cosas hay más tontas que esa.

Sobre gustos no hay nada escrito y a cada persona le llamará más una modalidad u otra. Dependiendo de qué se busque en cada momento, los que amamos practicar deporte en el agua tenemos para elegir. Y eso siempre es bueno. Cierto es que con el surf convencional o el Kite Surf, que también ha tenido un enorme tirón en estos últimos años, la emoción y diversión es mayor.

Pero con el Paddle Surf logramos disfrutar de otra forma, conseguimos adaptarnos a esta práctica más rápidamente por su fácil aprendizaje, no requiere de tanto esfuerzo y habilidad, lo que hace que más gente pueda practicarlo y por supuesto, aporta otras cosas como la sensación de relajación y esparcimiento en un ambiente tan agradable como es el mar, haciendo que la persona que lo practique disfrute aún más del paisaje.

Todo ello ha provocado que podamos ver a personas de todas las edades practicarlo. Aunque, como he dicho anteriormente, no requiere de un esfuerzo físico, con el SUP se trabajan piernas, brazos, espalda y abdominales, y claro está, mejora nuestro equilibrio. El Paddle surf tonifica físicamente y estimula emocionalmente.