
Para muchos puristas pecaré de exagerado si digo que esta puede ser la única película a día de hoy que se acerque a la que sigue siendo la mayor película de terror de todos los tiempos, El Exorcista, de William Friedkin (1973). Con esta película, los que amamos este género cinematográfico, estamos de enhorabuena. Creo que es en el cine de terror donde más morralla hay, a mi modo de ver es el género más trillado con diferencia. Durante años hemos visto como la gran mayoría de películas de terror eran totalmente descafeinadas, remakes prescindibles, y películas malas, muy malas. Pero recientemente hemos tenido la suerte de ser complacidos con algunas películas que han dado un toque de aire fresco a este tipo de cintas, una nueva ola de cine de terror. Me refiero a películas que han sabido destacar por méritos propios como Insidious (James Wan, 2010), La cabaña en el bosque (Drew Goddard, 2011), Mientras Duermes (Jaume Balagueró, 2011), Sinister (Scott Derrickson, 2012), y por supuesto ésta de la que os hablo en este post, Expediente Warren, de nuevo, del director de Insidious y Saw, James Wan.
En esta cinta no te encontrarás escenas de típico susto fácil con volumen elevado, no, porque James Wan ha demostrado que poco a poco se va asentando en este género del miedo. Tampoco encontrarás baratas escenas sangrientas ni giros de guión. Estamos ante una película que, aunque el argumento es algo nada original, técnicamente parece inmejorable, y cuando digo técnicamente, me refiero a la dirección, fotografía, sonido, y por supuesto, interpretaciones. Una puesta en escena excelente.
Expediente Warren: The Conjuring [2013] – La mejor peli de terror de la última década http://t.co/sD8NJuMubq
— Anhelarium (@Anhelarium) enero 20, 2014
Para los que no sólo nos contentamos con ver cine de terror, sino que además nos gusta escuchar y ver programas relacionados con el misterio y lo paranormal (soy un tremendo admirador de Milenio3 y Cuarto Milenio), ya conocemos más o menos, aunque fuera de oída, la historia de Ed y Lorraine Warren, una pareja de parapsicólogos que desde la década de los setenta investigaban sucesos paranormales y ayudaban a numerosas personas que se veían envueltas en problemas con lo sobrenatural. Para la película, la cual tuvo la supervisión de Lorraine Warren y algunos miembros de la familia Perron, contaron con Patrick Wilson en el papel de Ed y Vera Farmiga en el de Lorraine. No puedo seguir escribiendo esta entrada si no menciono lo mucho que me gusta esta mujer, y no sólo por su tremendo atractivo físico, sino por la calidad en su interpretación. Desde aquí aconsejo a los serie adictos que por favor, vean la serie Bates Motel, de la cual la señorita Farmiga es protagonista, y seguro que no les dejará indiferente.
La película está basada en hechos reales y nos presenta los sucesos sobrenaturales que sufrió la familia Perron en su casa de Rhode Island a principios de la década de los setenta. Ed y Lorraine Warren, investigadores de renombre en el mundo de los fenómenos paranormales, acuden a la llamada de Roger y Carolyn Perron (Ron Livingston y Lili Taylor), que junto a sus hijas, forman una agradable familia que se ve aterrorizada por la presencia en su granja de un ser oscuro que los atormenta a cada momento. Aprovecho la mención para destacar el papel tan convicente y notable que hace Lili Taylor (a la que conocí hace años en la serie de televisión A Dos Metros Bajo Tierra).

La película trata una historia bastante espeluznante, algo parecida a la conocida historia de Amytiville, suceso también investigado por los Warren. The Conjuring, como también se le conoce a esta cinta, cuenta la historia de una forma muy real, donde el suspense es el entrante y el miedo el plato fuerte. Aquí está el éxito quizás de Expediente Warren. Durante toda la película tendrás la sensación de estar viendo una película de terror de verdad, y creedme, viendo lo visto en todos estos años, es harto difícil.
Expediente Warren bordea los tópicos de forma magistral, sobresaliente. Es sin discusión alguna la película de terror más notable de la última década. Considero que el director James Wan ha utilizado elementos muy típicos del cine de terror pero administrándolos con mucha sabiduría, tacto, precisión, y además, ha añadido en esta cinta ese toque típico de las pelis de suspense de los años 70 y 80. Desde luego, demuestra que cada vez se mueve mejor en este género cinematográfico, como pez en el agua. Espero y deseo que esta película haya creado un nuevo camino a seguir por muchos más directores de cine, porque la película ha conseguido algo que durante mucho tiempo una película no conseguía, y era provocarme miedo de verdad, ese miedo que te pone los vellos de punta y te hace sentir un frío sobrecogedor en la nuca.
Aprovecho para decir, que los más asustadizos y aprensivos, no querrán quedarse en casa solos durante un tiempo si consiguen ver esta película entera. Este género de terror vivó una época de larga caminata por el desierto que ha durado décadas, y ahora, amigos míos, con esta película y gracias a un joven director que promete darnos muchas más sorpresas con el paso de los años, vemos como el cine de terror resucita.

Con Orphaned Land estamos ante una de las bandas que más repercusión ha alcanzado en estos últimos años, y creedme, no es de extrañar. Para este nuevo post me decidí por una serie de discos y sin pensarlo, añadí All Is One de Orphaned Land a la lista. En esta ocasión traigo a Anhelarium un disco de Folk Metal, el nuevo trabajo de estos israelíes que tanto éxito está cosechando en la escena metalera y que proviene de los recodos más underground del género. Me llamó la atención leer que para la elaboración de este nuevo proyecto, la banda contó con cuarenta músicos de sesión, veinticinco coristas y los ocho intérpretes de cuerda (violín, viola y chelo). Una muestra de la profesionalidad y entrega y sobre todo, de la ilusión que estos músicos ponen a su música. Por si fuera poco, la banda israelí ha demostrado transmitir con sus letras y también en sus conciertos, un auténtico mensaje de paz y reconciliación entre religiones como la musulmana y la judía. Su música es un intento más de unir al mundo.
Uno de los mejores discos del año, amigos míos. Tras su grandísimo Beyond Hell Above Heaven, trabajo editado hace ya cuatro años, y que considero su obra maestra, nos presentaron este pasado año un nuevo trabajo, Outlaw Gentlemen & Shady Ladies. Es un discazo de principio a fin señoras y señores. No tuve la oportunidad de ir a verles hace unos meses cuando se dejaron caer por Madrid, encima siendo teloneados por Iced Earth ni más ni menos. Pero estoy seguro que con la acogida que tuvieron aquí, vendrán muchas más veces, y ahí sí que no me los perderé. Con este último disco la banda danesa sigue tan entregada y potente como años atrás. Sus temas gamberros, sus melodías y estribillos, y esa mezcla de Heavy Metal con Rockabilly y el Rock and Roll más sesentero hacen de Volbeat toda una delicia para nuestros oídos. Algunas canciones de este álbum nos recordarán mucho a temas de su anterior trabajo, y no es de extrañar. Han querido volver ajustar un nuevo disco del mismo calibre y en mi opinión lo han conseguido. Todo el disco es un prodigio, canción tras canción te das cuenta de que estás ante una banda que desborda energía y sobre todo, frescura, mucha frescura. Volbeat es otro de esos grupos con denominación de origen, de una casta única que hace a la banda más atractiva si cabe.
































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