Helloween – Chameleon [1993]

Es el disco más controvertido de la banda, por el cambio radical en su sonido y por lo que supuso para la trayectoria del grupo en sí. Un disco odiado por la mayoría y elogiado por muy pocos. Un disco muy incomprendido, como incomprensible fue el giro tan drástico en el estilo musical de Helloween, donde no sólo se distanciaron del Power Metal que ellos mismos se encargaron de concebir y presentar al mundo entero, sino que se alejaba directamente del Heavy Metal. Chameleon marcaría un antes y un después en Helloween. Este disco provoca que la banda se despedace, y no sólo en lo musical, sino en lo personal. Este sería el último disco de Michael Kiske en Helloween, como también lo sería para el batería Ingo Schwichtenberg, que dejaría la banda por sus problemas mentales y su adicción a las drogas. Ingo sufría esquizofrenia, no podía actuar con el grupo, la depresión se hizo mayor y dos años después, en 1995, se suicidó lanzándose a las vías del metro. Dicen que llevaba puesta una camiseta de Helloween cuando lo hizo. En paz descanse. Simboliza sin duda el fin de una era. ¿Simbolizaría también el fin de la banda? Muchos pensaron que sí, pero ocurrió todo lo contrario en 1994 con la llegada de Andreas Deris y ese disco, Master Of The Rings. Pero a partir de ahí, es otra historia.
La portada de Chameleon ya hacía presagiar a los fans que algo raro pasaba. Para mí, no es una portada tan horrorosa como muchos dicen. Pero es que estos Helloween de 1993 ya nada tenían que ver con los de los Keepers. Absolutamente nada. Posteriormente, gracias a entrevistas que los miembros de la banda concedieron a lo largo de los años venideros, se supo que ninguno estaba contento con la dirección musical que había tomado la banda. Kai Hansen había dejado Helloween pocos años atrás, en 1989. Para Kai, Helloween se alejaba de lo que él había ideado. Michael Weikath y Michael Kiske tomaron el timón del barco, y en ambos recaería el peso compositivo a partir de entonces. Weikath lamentaba el giro que había dado la banda desde Pink Bubbles Go Ape en 1991 y había perdido el control del grupo del cual él era el líder. Y Kiske, cada vez sentía más desapego por el Heavy Metal. Entre un ambiente tenso y enrarecido por notables diferencias entre los miembros del grupo, publican Chameleon. ¿Quisieron alejarse del Heavy porque veían que ya no pegaba tanto como antes? Recordemos que era la época en la que el Grunge se abría camino a pasos agigantados. El foco de atención ya no estaba puesto exclusivamente en el Hard Rock y el Heavy Metal como en los años ochenta. Sea como fuere, Michael Weikath llegó a decir que la banda casi muere en esos días. Habían perdido a muchos fans y tenían que retomar de alguna manera esa senda de la que, por una razón u otra, se habían extraviado.
Muchos grupos legendarios han experimentado con su música, y como melómano, es algo que yo personalmente no lo veo mal. El problema aquí es que Helloween quizás experimentó demasiado pronto. Acababan de deslumbrar al mundo con sus Kepeer Of The Seven Keys Part I y Part II, y aun alcanzando una gran popularidad, aún les quedaba para consagrarse y afianzarse como una banda gigante, de esas que jamás pierden seguidores hagan lo que hagan y pase el tiempo que pase. Quizás si Chameleon hubiese sido un disco en paralelo a otro del calado de los primeros, pero no, parecía ser el nuevo rumbo musical de la banda. De hecho lo era. Y a las pruebas me remito, cuando Helloween a finales de 2009, poco antes de anunciar su 7 Sinners, lanzó Unarmed, un disco experimental en el que llevaron sus canciones más emblemáticas a otros terrenos musicales, nadie se rasgó las vestiduras. Era simplemente eso, un disco anecdótico y desenfadado. Pero no fue así en aquellos días de 1993. La banda estaba de capa caída, sin ideas y, sin mucha visión de futuro.

Han sido muchas las veces que he sentido el impulso de escribir sobre Chameleon. Los que me conocen saben de mi pasión por los de Hamburgo, es mi banda favorita, y después de siete años con este blog, ya iba siendo hora de que me pusiera manos a la obra con este disco que a mí, os confieso, me entusiasma. Mi etapa favorita de Helloween son los años con Andreas Deris al frente, pero soy un incondicional de la banda al completo y disfruto como loco con todos y cada unos de sus discos. Y este Chameleon desde el primer momento me gustó y lo consideré una obra a valorar. Es un buen disco de Rock. El problema con este disco es que está estigmatizado de por vida. Pero es un disco que firmarían muchas otras bandas e infinidad de músicos. Chameleon posee una gran calidad técnica y también compositiva, no es un disco hecho a lo loco. El problema es en el momento en el que fue concebido. Apreciamos en él un gran trabajo a las cuerdas por parte de Weiki y Grapow, ambos, dos virtuosos de la guitarra. Y qué decir de Kiske. Él es un sello de calidad, su voz, una de las mejores de la historia del Heavy Metal (y me atrevería hasta decir que del Rock), se luce como siempre y pone los vellos de punta. Pero no sólo derrocha calidad con su voz, sino en la composición, pues cuatro de los temas que componen el disco llevan su firma y, creedme, son los mejores. Kiske dejaba ver a todos en qué campo se sentía mejor jugando. Este trabajo oscila entre diversos sonidos, llegando a momentos algo progresivos, pero su base es el Hard Rock y el Pop. Chameleon comienza con el tema First Time, el tema más rockero y rápido del disco. Compuesto por Michael Weikath, es un tema que recuerda los momentos más Happy Metal de la banda, algo muy distintivo en ellos. Es rápido, con buenas guitarras y estribillo más que decente. La canción recuerda a los temas que alberga Pink Bubbles Go Ape, y de hecho, podía pasar perfectamente por un tema de ese disco. Suena igual. Es a partir de la segunda canción donde encontramos a unos Helloween difíciles de reconocer. When The Sinner es el single elegido para presentar Chameleon y fue Kiske quien lo compuso. Para los que hayan explorado los discos en solitario de Michael Kiske, podrá comprobar cómo era esto lo que él anhelaba hacer. Este tema me recuerda a los temas de sus primeros discos, sobre todo al Instant Clarity, publicado en 1995 o Readiness To Sacrifice, de 1999. El tema se caracteriza por la utilización de instrumentos de viento y arreglos orquestales que la hacen atípica como poco para una banda como Helloween que venía haciendo lo que venía haciendo. El tema además posee un buen solo de guitarra.
Le sigue I Don’t Wanna Cry No More, compuesta por Grapow. Durante años he mantenido mi deseo de escuchar este tema en directo, pero el tema de los créditos hace que sea imposible. Grapow dejó la banda por culpa de Weikath, que lo echó a él y a Uli Kusch de una manera algo rastrera (enviándoles a ambos unos emails donde les comunicaba que prescindía de sus servicios) y claro está, escuchar esta canción se hace harto difícil. Mantuve durante mucho tiempo mi deseo de escucharla en la voz de Andi Deris, que sin ser este mejor vocalista que Kiske, a las baladas les impregna mayor sentimiento. Es un medio tiempo que cumple con creces. Esas guitarras acústicas dotan a la canción de un ritmo atractivo y el estribillo y la letra resultan muy melancólicos y melosos. Helloween tiene temas de este corte con mucho más feeling, pero este tema lo disfruto bastante. Es de los mejores temas que contiene Chameleon. Cuarto tema del disco, Crazy Cat, de nuevo de Roland Grapow, un tema jazzero y gamberro que lo pongo en un pedestal por la labor en las cuerdas, que me parecen un prodigio por cómo suenan. No es un gran tema, pero se deja escuchar.
Giants, compuesta por Michael Weikath, sí la tocaron en directo estando ya Andi Deris como frontman del grupo en su gira del Master Of The Rings. Con Deris suena de escándalo, lo siento por los más acérrimos de Kiske, pero creo que Giants es la única canción de la era Kiske que Deris mejora. Esto no quiere decir que con Kiske no me guste, todo lo contrario. Son dos cantantes muy distintos, dos registros muy distintos, y con los dos, el tema es portentoso, pero el halo que le impregna Deris me emociona más. Este tema mejora en su segunda mitad, aumenta el tempo y por supuesto, el final que aporta Kiske es bestial. Él y sus vibratos, únicos. Kiske es el cantante más imitado y nunca igualado que conozco dentro de la escena metalera. Impresionante. Windmill es el siguiente tema del álbum, una nana compuesta por Weiki. Sí, leen bien, es una nana, y ellos mismos lo reconocen. Fue compuesta con esa intención. Llamadme ñoño, pero a mí me encanta. Esta es ya la segunda balada que nos encontramos en el disco y disfrutamos de la armoniosa voz de Kiske en sus estribillos, apreciando los cambios de registro que tiene este hombre en su voz. Aumentan los decibelios con Revolution Now, otro tema de Weikath y que lastimeramente no han vuelto a tocar en directo. Me encandilaría escucharla, es el tema con más fuerza del plástico e intuyo que sería de lo más coreable en directo. Este tema vuelve a encerrar en su interior otro gran trabajo a las cuerdas, Roland y Weikath se lucen que da gusto. Con In The Night vuelve Kiske a las riendas en la composición. De nuevo Kiske nos deja una prueba de lo que sería su trayectoria como solista. Es un tema nuevamente muy atípico y, sobre todo, osado a sabiendas de quiénes los escucharían.

Llegamos a las últimas canciones de Chameleon con un tema épico que no han sabido sacarle más partido, una pena. Music es un tema portenoso, de un trabajo técnico sobresaliente. Compuesta por Roland Grapow, creo que por todo lo que abarca, es el tema más meritorio del disco. Por la labor de Kiske, las tremendas guitarras que suenan, la energía en los parches de Ingo, las notas de teclado y esos toques progresivos. Una maravilla de canción. Step Out of Hell descorre las cortinas del Rock más progresivo. De nuevo es Grapow quien está detrás de esta canción, un tema enérgico y arrojado. Es comprensible la reacción de muchos fans. Si no llega a ser por la reconocible voz de Kiske, nadie diría que está sonando Helloween. Roland consiguió encauzar su carrera musical fundando Masterplan junto a su amigo Uli y dejando grandes discos para la historia. Lástima que la gasolina se le haya agotado desde hace ya años. Es un buen compositor y lo ha demostrando con creces.
I Believe es el mejor tema de Helloween compuesto por Kiske. Eso otro tema glorioso. Para mí está difícil elegir qué tema es el mejor. Pero entre Music, I Believe y Longing, está la cosa. El cometido de Kiske en la composición de esta canción es extraordinaria, pero más lo es su voz en ella. Es un derroche de talento y sentimiento. Puedo afirmar que es la balada en la que más sentimiento pone Michael Kiske de todas las que le he escuchado. Y cerrando este Chameleon, Longing, donde Kiske nuevamente es el compositor. ¿La canción? Yo me atrevo a decir que es de las mejores de la etapa de Kiske en Helloween. Longing mantiene la expectación y oscila entre unos pasajes instrumentales sorprendentes. Esta canción, como alguna de las anteriores, no suena a Helloween, pero son grandes temas de Helloween. Existen caras b de Chameleon, temas bastante desenfadados y muy hard rockeros como I Don’t Care You Don’t Care o Ain’t Got Nothin’ Better la cual me gusta bastante. Y las instrumentales, la blusera Red Socks and the Smell of Trees y Oriental Journey. Roland acostumbraría en Helloween a delitar en los b sides con temas instrumentales.
¿Qué hubiera pasado si …
…con esta formación Helloween hubiera seguido en esta senda musical?
Ese ‘¿Qué hubiera pasado si…?’ es desde luego infinito y abierto a mil conjeturas. Quizás Helloween hubiera lanzado más discos de este calibre, pero desde luego, con el tiempo se habría convertido en una de esas bandas que en sus conciertos no congregan a más de cien personas en un bar. O quizás, se hubieran convertido en una banda tributo a Duncan Dhu. Ahora en serio, dada la situación de la banda, poco futuro se les veía juntos.
…siguiendo con Kiske y Roland en la banda, hubiera vuelto a la senda del Power Metal?
Por supuesto tampoco lo sabremos. Pero de ser así, seguro que hubieran parido grandes discos, porque calidad para ello había, y de sobra. Pero lo que no habían eran ganas y buen rollo entre ellos. Era el fin de una época. Era renovarse a morir, y la solución por todos es conocida. Quizás si no hubieran tomado la decisión de seguir adelante con un nuevo cantante como fue con Andi Deris, la banda alemana Helloween hubiera dejado de existir por el rechazo de sus fans y la desgana de sus integrantes.
¡Larga vida a HELLOWEEN!
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| Helloween y su disco 7 Sinners |
Unarmed – The Best Of (2010) |
Mi etapa favorita de Helloween | Better Than Raw – El mejor disco |
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25 octubre, 2016 | Categorías: Música | Tags: Heavy Metal, Helloween, Michael Kiske | 15 comentarios
Concierto de KATATONIA + AGENT FRESCO + VOLA en la Sala BUT, Madrid
Ganazas las que tenía de que llegara la noche del sábado para disfrutar de una gran noche de concierto. Para esta ocasión, me dio tiempo y puede investigar bien la discografía de las bandas que acompañarían a KATATONIA, los protagonistas de la noche. VOLA, grupo proveniente de Copenhague (Dinamarca) y AGENT FRESCO, de Reykjavík (Islandia), fueron los grupos que telonearían a los de Estocolmo. Y qué teloneros, amigos míos. La Sala BUT abría sus puertas a las 19:00 cuando ya más de medio centenar de personas esperábamos afuera. Con una puntualidad inglesa, el primer grupo aparecía sobre el escenario, VOLA.
Por lo general, los grupos teloneros guardan cierta relación con el grupo protagonista, suele ser algo habitual que incluso compartan el mismo estilo musical, sobre todo en conciertos de Rock duro, pero para la ocasión no fue el caso. VOLA y Agent Fresco poco o nada tienen que ver en cuanto a música con KATATONIA. Pero fueron realmente sorprendentes y puedo decir desde ya y con total seguridad, porque lo viví, que todos los allí presentes quedaron encantados con ambas bandas, fueron muy bien recibidas y mejor despedidas.
VOLA
Como dije antes, me había portado bien días antes del concierto, había hecho los deberes y escuché con atención y mucha curiosidad la música de ambos grupos teloneros que hasta la fecha desconocía en absoluto. VOLA es una joven banda que experimentan con el metal progresivo dándole toques muy modernos. El sonido no les hizo justicia, pero los chavales pusieron mucha entrega durante su actuación, muy concentrados en hacerlo bien, tanto que en ocasiones los sentía algo desconectados del público. Supongo que por la falta de experiencia. Pero defendieron bien sus temas y encantaron al público allí congregado que poco a poco llenaba la madrileña sala. Presentan su segundo trabajo, publicado este mismo año, titulado Inmazes. El tema que más disfruté fue The Same War, para mí, el mejor tema que tienen entre su corta trayectoria musical.
AGENT FRESCO
De las dos bandas, AGENT FRESCO era la que más me había gustado cuando en los días previos al concierto me adentraba en la música de estas dos jóvenes formaciones. Me sorprendió la versatilidad y la técnica de su último trabajo, Destrier, de 2015. Sentía deseos por verles ya en directo y el momento llegó por fin. Allí, en primera fila de la BUT, me emocionaba al ser testigo de cómo la banda lucía con soltura esa mutabilidad como este que escribe pocas veces ha visto en una banda. Compaginan a la perfección el Pop alternativo impregnado de Metal, concretamente un Art Metal o Avant-Garde Metal, con toques progresivos muy armoniosos. Su cantante, Arnór Dan Arnarson, se comió el escenario y enardecía al público, llevándoselo consigo en cada canción. su forma de cantar, en los tonos más suaves, me recordaba a Adam Levine, líder de Maroon 5. Técnicamente la banda es prodigiosa, tanto Arnór como Þórarinn Guðnason (guitarra) se alternaban en los teclados, Vignir Rafn Hilmarsson al bajo y el simpático Hrafnkell Örn Guðjónsson, haciendo una labor muy técnica y hábil tras los parches. Imprescindibles que escuches temas como Howls, Eyes of A Cloud Catcher o Pyre, para conocer bien a estos islandeses que no te defraudarán.
| Concierto de Destruction en Madrid | Concierto de Iron Maiden en Sevilla |
| + Flotsam & Jetsman + Enforcer + Nervosa |
+ The Raven Age |
KATATONIA
Con Last Song Before The Fade, de su último disco, The Fall Of Hearts, KATATONIA abría el que sería un gran concierto por parte de los de Estocolmo. Muy bueno. KATATONIA ya nada tiene que ver con aquella banda que en el 96 presentaban su Brave Murder Day o dos años después su Discouraged Ones. La banda se alejó de su oscuro Death Metal para embarcarse años después en un Doom Metal o Depressive Rock. Lo más destacado de la noche, la voz de Jonas y el set-list elegido. Quince temas y tres más en los bises. Como para quejarse. Entre esos temas, muchos eran de sus últimos trabajos, algo que esperábamos todos. Canciones como Teargas, del Sanctitude (2015), o Dead Letters, como podéis ver en el vídeo que grabé, de su trabajo Dead End Kings (2012). Pero para los amantes de los KATATONIA de antaño, sonaron temas como For My Demons del disco Tonight’s Decission de 1999, o Saw Your Drown del Discouraged Ones (1998). El sonido se portó bien con la banda y pudimos deleitarnos con todas y cada una de las canciones de la mejor manera. Muy buen concierto de KATATONIA, era la primera vez que los veía en directo tras varios años ya escuchándoles y me fui muy contento y satisfecho. Una gran noche de Rock en pleno centro de Madrid.
18 octubre, 2016 | Categorías: Conciertos | Tags: Agent Fresco, Heavy Metal, Katatonia, Madrid, VOLA | Deja un comentario
Destruction + Flotsam & Jetsam + Enforcer + Nervosa en Madrid
No había mejor manera de despedirse del mes de septiembre (y por supuesto del verano) que asistiendo a esta cita en la Sala Arena de Madrid y más cuando ha sido por el módico precio de 27 euros. Cuando al poco tiempo de regresar a la Capital miré la agenda de conciertos, me dije a mi mismo que este concierto organizado por los de Madness Live! no me lo podía perder. Una auténtica noche de buen Thrash Metal en el que se citaban bandas como Flotsam & Jetsam o Nervosa que reconozco, no conocía en absoluto y me dejaron con muy buen sabor de boca. Los suecos Enforcer, que desde hace aproximadamente un año que los conocí no he parado de escucharlos (su música me enamoró a la primera escucha), fueron los únicos que se alejaron del sonido más thrasher la pasada noche del viernes 30, pero con su Speed Metal amenizaron y de qué manera a todos los allí presentes. Y qué deciros de Destruction, uno de esos grupos del Thrash más underground que más escuchaba en mis primeros años de adolescencia, cuando me adentraba poco a poco en esto del Heavy Metal. Mi relación con el Thrash sin duda ha ido de menos a más. Fue un subgénero que siempre dejaba algo aparcado, centrándome más en el Heavy más clásico y por supuesto, en esa oleada de Power Metal que a principios de los años 2000, los años de mi adolescencia, tanta guerra daba. Pero a medida que me hacía viejoven más han sido las ganas y la constancia de escuchar subgéneros del Metal más duros como el Thrash sobretodo y bastante de Black y Death. Así que este viernes disfruté de lo lindo.
Nervosa. Desde Brasil llegaron tres chicas que nos enamoraron a todos

No conocía absolutamente nada de esta banda brasileña. Así que cuando vi a tres atractivísimas chicas salir al escenario parapetadas en sus instrumentos, me quedé gratamente sorprendido. Pero para sorprendido cuando comenzó su show. Allí me encontraba, en primera fila y justo frente a Fernanda Lira. ¿Qué? ¿Acaso creen que luego no la buscaría por internet? ¡Pero si me dejó con cara de idiota! Su enérgica entrega en el escenario, su manera de interactuar con el público allí presente (simpatiquísima y en un perfecto castellano) su forma de cantar y de tocar y esa belleza, hizo que más de uno quedásemos totalmente embrujados con ella. La líder de este trío brasileño nos arengaba en todas y cada una de las canciones que componían el breve repertorio de Nervosa la pasada noche. Siete fueron en total los temas con los que estas chicas nos deleitaron, entre ellos Hypocrisy, Arrogance o Hostages, sin duda, las más celebradas por el público. Un Thrash contundente, técnicamente muy bien ejecutado. Muy amablemente, Fernanda avisó que después de su show andarían por la sala para echar unos tragos juntos, como ella dijo. Y efectivamente, allí la pudimos conocer y siempre risueña y cariñosa, accedió a firmar discos y a hacerse una foto con aquellos que se lo pedíamos .Yo desde luego no podía irme de allí sin conocerla, ya ha se ha ganado otro fan incondicional. También tuve la fortuna de hacerme una foto con la batería del grupo, Samantha Landa, que por si ella hubiera sido, su actuación hubiera durado tres horas más. Incansables estas Nervosa.
Enforcer. Lo admito, fueron ellos los que hicieron que fuera a este concierto
Sí, fue verles en el cartel y no dudarlo, compré la entrada ipso facto. Llevo mucho enganchado a la música de estos chicos. Into The Night, Diamonds, Death By Fire y From Beyond, sus cuatro discos de estudio, han sonado y sonado durante todo este tiempo y lo que queda. No me canso. Es de esos grupos que te enamoran a la primera de cambio. Había mucha expectación por ver a este grupo el pasado viernes, muchos fans ataviados con camisetas de la banda pedían a gritos muchas de sus canciones, la que más, Katana, que al final nos quedamos con las ganas de escuchar. Verles en directo para mí ha sido muy satisfactorio. Salieron a escena con muchísima fuerza, y aunque echamos de menos algunos temas, es normal que siendo tres los grupos teloneando a Destruction, no pudieran tocar un repertorio demasiado largo. Sin parar de moverse por el escenario, Olof Wikstrand nos interpretó temas como Live For The Night, Mezmerize By Fire, Below the Slumber, Take Me Out of This Nightmare, entre otras. Una actuación fantástica que por mí hubiera durado el doble. Al igual que Nervosa, sus componentes accedieron muy amigablemente a hacer selfies con todos los que querían y cómo no, fui uno de ellos. Menos al batería, pude conocer a todos en persona y hacerme una foto con ellos. ¡Muy grandes! Os dejo con uno de los vídeos que grabé de su actuación, aquí su última canción, Midnight Vice.
Flotsam & Jetsam. Una banda con mucha solera subía al escenario

Los deberes que antes del concierto no pude y se me olvidó hacer, los hice poco antes de la actuación de esta banda. Desde Arizona llegaban estos tipos que enarbolan el estandarte del Thrash más añejo. Quién dirían que eran otro grupo telonero, porque fueron recibidos como las estrellas de la noche. Hace tan sólo cuatro meses que lanzaron su nuevo disco de estudio, uno homónimo que en el momento de escribir esta reseña estoy escuchando. Comenzaron con Seventh Seal, de su último disco, y tras este trallazo decidí ir a por una buena cerveza, comprobé que tener a este grupo delante de mis narices era todo un privilegio y quise vivir el momento de la mejor manera posible. Sonaban de lujo, y su cantante, Erick A.K., sin poseer una gran voz, desde luego dio una clase magistral de cómo hacer una buena actuación. Sabía que al regresar a casa, tendría que investigar mucho sobre esta banda porque bien lo merecían. Cual groupie, tras su show, me fui hacia el cantante, y tras agradecerle el gran concierto que dieron, le pedí que se hiciera una foto, a lo que accedió con total amabilidad. Hammerhead y Life Is A Mess fueron los temas que mejor sonaron y que más enardecieron.
Destruction. Los amos de la noche
Impresionantes. Como podéis comprobar en el vídeo que grabé nada más salir al escenario, su Thrash es demoledor. Abrieron con Under Attack, y le siguió Curse The Gods y Pathogenic, también de su último trabajo, titulado Under Attack y del cual me empapé muchas veces antes de este concierto junto con otros discos como Inventor Of Evil, con el que recordé muy buenos tiempos. Quince fue el número de canciones que tocaron los alemanes que desde 1984 no paran de hacer buen Thrash Metal. Marcel Schirmer, como no podía ser de otra manera, impuso con su presencia y dejó a todos boquiabiertos por su manera incansable de cantar y tocar. Junto a los primeros temas, Life Without Sense, Black Death o The Butcher Strikes Back antes de entrar a los bises, fueron los grandes momentos de su actuación. Culminaron con Bestial Invasion una noche en el que lo nuevo y lo viejo se dieron cita para cautivar a los que anhelábamos escuchar buen Heavy Metal. Una noche para enmarcar.
Y en dos semanas, otra cita con la buena música. Anoche mismo compré la entrada para el próximo concierto de KATATONIA el 15 de octubre en la Sala But, en Madrid. Heavy Metal is the law!
2 octubre, 2016 | Categorías: Conciertos | Tags: Destruction, Enforcer, Flotsam & Jetsam, Heavy Metal, Madrid, Nervosa | 5 comentarios





































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