De toda la vida el cine ha tirado de secuelas, precuelas y remakes, no es nada nuevo. Para los que somos amantes del cine y nos importa de verdad (no esos que solo van al cine por hacer algo los viernes por la noche) estas palabras nos ponen los pelos de punta y personalmente, con razón.
Estamos totalmente traumatizados por el bombardeo de nefastas secuelas mal hechas y sin sentido que hemos recibido durante estas dos últimas décadas. Si bien soy un gran nostálgico y amante de la década de los noventa, también tengo que reconocer que se hicieron versiones bastante humillantes de grandes obras del género de terror. Por ejemplo, películas como Viernes 13. El Final: Jason va al Infierno de 1993, Jason X de 2001 o Halloween 6. La Maldición de Michael Myers de 1995, hacen que no confiemos demasiado en las nuevas entregas y las expectativas las tengamos a ras de suelo. Ni qué decir tiene, todas esas fatídicas secuelas que ha tenido la clásica saga de la que en este articulo se habla. El mito de Elm Street, desde que Wes Craven creara la historia, ha ido pasando por las manos de distintos directores que han ido haciendo y deshaciendo a su gusto, dejando películas totalmente prescindibles que no hacen justicia en lo más mínimo, al gran trabajo que hiciera el señor Craven y un jovencísimo Johnny Deep en 1984.
Samuel Bayer ha hecho un trabajo excelente. Con un Freddy Krueger que esta vez, sí que da miedo, unos actores de calidad que dan notablemente la talla y con escenas bien producidas, ha dejado este nuevo origen a la altura de su antecesora, que revolucionaba el cine de terror en la década de los ochenta.
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Me alegró mucho el comprobar quiénes formarían el elenco de actores en esta nueva entrega de Pesadilla en Elm Street. Thomas Dekker (Las crónicas de Sarah Connor), Clancy Brown (Los Inmortales, Carnivalle), Katie Cassidy (Venganza, Harper’s Island (TV)) y sobre todo, para mí, un gran acierto ha sido la gran promesa del cine, Kyle Gallner (Exorcismo en Connecticut, Red, Sublime) el cual dejo a todos anonadados por su excelente papel en The Haunting in Connecticut. Mención especial para el principal protagonista, Jackie Earle Haley (Shutter Island, Watchmen) el cual da vida al nuevo Freddy Krueger. Sin ánimo de provocar a los más puristas y hacer que éstos me arrojen adoquines a la cabeza, personalmente, es el mejor Freddy que he visto hasta la fecha. Con una estética más terrorífica y una personalidad mucho más malvada, este nuevo Freddy Krueger personalmente me gusta bastante más.
Me ha llamado mucho la atención, las malas críticas hacia esta entrega, y que en una conocida página de cine, le den a esta película un 4,7, algo que me parece una autentica canallada. Y es que mucho gafapastismo veo yo por ahí. No es nada nuevo el que esté de moda criticar las películas hollywoodienses para aparentar ser un poco más interesante o bohemio. Pero esto es otro tema que ya se tratará en otro momento.
Ayer salí del cine con un buen sabor de boca y es que la nueva pesadilla del hombre del jersey a rayas, sombrero y guante con chuchillas afiladas, cumple con la tarea de dejar a los espectadores con el culo pegado a la butaca, asustados y en tensión, porque… quien no se haya escondido, ¡tiempo ha tenido! (frase típica de Krueger).
Álvaro Rojas
Con mucha nostalgia, recuerdo cuando el verano pasado, pude descubrir el que es, uno de los mayores trabajos editados en toda la historia del AOR. Me refiero al disco de 
































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