Conciertos

Concierto acústico de Danny Vaughn y Eric Martin en Madrid

Llevo años deleitándome con la bonita voz de Eric Martin, una de las mejores voces del AOR. Conocí a este artista hace ya siete años. En el verano de 2006, el amigo de un amigo mío tenía como hobby el coleccionar videoclips que se bajaba de internet para posteriormente almacenarlos en esos cedes Verbatim de 700Mb. Aún guardo con mucho cariño la tarrina de discos llenos de videoclips que me regaló.  Era todo un sofrito entre grupos AOR/Hard Rock y Heavy Metal, tanto de la década de los ochenta, noventa y vídeos de grupos de los años dos mil. Una madrugada de ese mismo verano me puse uno a uno todos esos discos en el reproductor del salón y fue ahí donde supe de Eric Martin por primera vez. Hacía mucho calor, no tenía sueño, así que me abrí una cerveza y me puse cómodo en el sofá, quería pasar un buen rato escuchando música y sabía que seguro conocería algún tema o algún grupo que me encandilara. Entre esos vídeos se encontraba el de Mr.Big, concretamente el vídeo correspondiente a la canción Shine, la primera que escuché de ellos y sin duda, mi favorita del grupo.

No tenía ni idea de quiénes eran, no sabía nada del grupo que estaba viendo, pero la canción, por muy comercial que sonara, porque eso sí, la estética del video y del grupo y la canción en sí, no pegaba casi nada con la del resto de canciones de los grupos que en esos discos había, me encantó. Incluso llegué a pensar que a este chico se le había colado el vídeo ese sin querer en el recopilatorio. Lo curioso de todo fue que pensé que el cantante, Eric, era un chaval de unos veinte años, y cómo fue mi sorpresa cuando me enteré que en esos años era un cuarentón. ¡Y es que este hombre parece que ha hecho un pacto con el diablo! Ahora, metido en los cincuenta, sí se le notan los años, pero a principios y a mediados de la década pasada, realmente llamaba mucho la atención que con cuarenta años aparentara muchos menos. Mirad el vídeo de Shine y sabréis a lo que me refiero.

Dejando tonterías aparte; la canción me pareció fantástica y su voz me enamoró. Una voz rasgada, delicada, muy personal, tanto que durante todos estos años sólo he encontrado una voz que se le parezca, aunque salvando las distancias, y es el cantante de Heartland cuya voz se asemeja un tanto a la de Eric. Y es que eso precisamente me encanta, un cantante que tenga una voz totalmente única y reconocible. Como es el caso de Andi Deris, Bruce Dickinson, Michael Kiske, y por supuesto, Eric Martin. Son muchos los cantantes que poseen voces totalmente sorprendentes, como la voz de Danny Vaughn, pero cantantes con esa tonalidad de voz, hay muchos, cantante con voces potentes, con grandes agudos y demás los hay a montones, y es por eso que valoro mucho las voces tan personales y palpables, esas voces que reconoces al segundo.

Lógicamente me metí de lleno en la banda, escuché todos los discos de Mr.Big y Eric Martin en solitario, me enamoré de temas como To Be With You, Take Cover, Promise Here The Moon, Wild World, Everytime I Think Of You, These Are The Good Times y un gran etcétera. Canciones que formaron, desde la primera vez que las escuché, parte de la banda sonora de mi vida, canciones imprescindibles para mí.

El concierto comenzó con la actuación, igualmente en acústico, de Manuel Seoane, cuya banda ha sido reformada y donde la formación actual la constituye Johnny Benson (Bai Bang) a la batería, Tobbe Skogh (Carnival Sun) encargado del bajo, Mikkel Henderson (Fate) al teclado y el mismísimo Danny Vaughn (Tyketto) a la voz. No lo pudieron haber hecho mejor, tocando temas de su Burning Kingdom y una sensacional versión de Here I Go Again del supergrupo ochentero Whitesnake. Danny, al igual que Seoane, se mostró muy simpático y cariñoso con el público allí presente. Nos sorprendió a todos con la gran voz que posee. Sin duda Manuel Seoane ha hecho un magnífico fichaje para continuar con su grupo.

El momento esperado de la noche llegó cuando Eric se subió a la tarima. Ya sabía que era un tipo muy divertido y bromista, ¡pero no tanto! Estuvo durante todo el concierto haciendo reír a todos, siempre con sus gestos y bromas. Donde más me reí fue cuando dijo en mitad de la canción: aquí es donde viene el sólo de Richie Kotze o cuando comenzó a hacer un solo de guitarra y paró a los pocos segundos diciendo que era muy bonito, sí, pero era lo único que sabía hacer.

Principalmente se centró en temas de Mir.Big, y para mí, como comprenderéis, el momento más especial fue cuando interpretó Shine. Al poco de finalizar el concierto, Danny y Manuel Seoane se unieron a Eric Martin para cantar algunos temas juntos. El trío nos regaló un momento inolvidable cuando tocaron Wild World, sin duda el mejor momento del concierto, fue la canción más celebrada por el público.

Tuve la suerte de poder estar con Eric al finalizar el concierto, sólo unos segundos, le di las gracias por la gran noche que nos hizo pasar y el me miró sonriendo devolviéndome las gracias. Un cantante extraordinario, un artista muy profesional y una persona encantadora. Así es Eric Martin.

Desde aquí, darle las gracias a este gran artista por tan mágico momento. ¡Muchas gracias!



¡Grandísimo concierto de Helloween en Madrid!

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Helloween is the Law!

Llevo casi una década viendo a este fantástico grupo en directo y os puedo asegurar que el pasado viernes fue el mejor concierto que he visto de Helloween sin duda alguna. Los alemanes, con motivo de su último trabajo, Straight Out Of Hell, comienzan una nueva gira internacional que los llevará por los cinco Continentes y que arrancó aquí, en nuestro país, siendo sus primeros conciertos en Barcelona, Madrid y por último, en Bilbao.

Y como ya hicieran en 2008, cuando presentaban su disco Gambling With The Devil, vuelven a girar con Gamma Ray como teloneros, la banda que lidera el ex guitarrista y co-fundador de Helloween, Kai Hansen, presentando así el Hellish Rock Part II. La primera edición de este Hellish Rock fue un rotundo éxito, sentó como un bombazo la noticia de que las dos bandas girarían juntas por todo el mundo y se unirían al final del concierto para hacer lo que se conoce como una Jam Session, eso encandiló a prensa y público. Kai Hansen en años anteriores ya se había subido al escenario con sus antiguos compañeros de la banda en momentos puntuales, como en el festival alemán Wacken Open Air de 2004. Pero con Hellish Rock era la primera vez que se les veía tan unidos a todos, haciendo ver que las rencillas del pasado estaban más que resueltas. Con su penúltimo disco, 7 Sinners, Helloween volvió a los escenarios de medio mundo pero esta vez con otra sensacional banda como artista invitado, Stratovarius. Fue un grandísimo concierto del cual podéis leer la reseña del mismo en este enlace. Parece que fue ayer cuando estábamos viendo a dichos grupos en La Riviera (Madrid) aquel mes de enero de 2011, eso es lo que pensé en más de una ocasión cuando el pasado viernes me encontraba de nuevo en la misma sala, esperando ver a Helloween una vez más. Tempus fugit

Comienza el espectáculo

Todos estábamos citados a temprana hora, a una hora muy temprana diría yo. A las siete de la tarde se abrían las puertas y daría comienzo la actuación de la primera banda telonera, Shadowside. En la primera edición del Hellish Rock, la banda que inauguraba la noche era AXXIS, haciendo que la noche fuese completa y perfecta. AXXIS,  Gamma Ray y Helloween, nadie se podía quejar, una verdadera noche de Heavy Metal y de mucho nivel.  En esta nueva edición, cuentan con los brasileños Shadowside. No puedo dar una opinión detallada sobre ellos, cuando entré en la sala ya habían empezado, sólo puedo decir que técnicamente sonaban fabulosamente, pero que la voz de la cantante sonaba demasiado basta, desde mi punto de vista y sin ánimo de ofender, desafinaba muchísimo y no estaba a la altura de la gran calidad que los músicos reflejaban.

La sala ya comenzaba a abarrotarse y la emoción del público allí presente ya se comenzaba a notar. Antes del concierto de Gamma Ray, tuve el enorme placer de conocer en persona a dos de los lectores incondicionales de Anhelarium y que desde hace tiempo se han convertido en buenos amigos con los que seguro compartiré más de unas risas y cervezas de aquí en adelante. Néstor e Isaac, me encantó conoceros y pasar un rato tan agradable con vosotros. Gracias, amigos. Por cierto Isaac, por lo que me dijiste en el concierto, ya quedan sólo horas para que te cases, así que desde aquí quiero darte la enhorabuena y ofrecerte mis mejores deseos en esta nueva vida que inicias, buen amigo.

Ya sabíamos que Gamma Ray traía un setlist bastante descafeinado, por internet veíamos como mucha gente se quejaba por lo aburridos que sonaron la noche anterior en el concierto de Barcelona. La banda de Kai Hansen en esta ocasión no presenta ningún disco nuevo, y a pesar de tocar un par de temas nuevos del que será su próximo álbum, toda su actuación se centra en temas un tanto insípidos para los fans, dejando los temas más emblemáticos de la banda a un lado. Nunca llueve a gusto de todos,  pero sinceramente, lo de Gamma Ray colmaba un poco bastante. Temas como Anywhere In The Galaxy y Men, Martians and Machines¸ animaron muchísimo al público allí presente, pero luego el resto de temas hicieron que la actuación de Gamma Ray pareciera aburrida y con falta de vitalidad. Lo más triste, fue ver cómo el público se volvía arriba con la banda cuando ésta tocó Future World, uno de los temas más laureados de Helloween. Y sintiéndolo mucho, me dio pena ver cómo la canción más coreada y celebrada de Gamma Ray en toda la noche fue precisamente la que no es de Gamma Ray. Me pareció injusto para la banda y para Kai Hansen en especial, pero también ellos tienen parte de la culpa al ir presentando un setlist tan simple.

Una vez más, Helloween forever

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El plato fuerte de la noche estaba a punto. Por fin vería de nuevo a los Helloween. Me sentía muy emocionado. Allí, de pie, junto a miles de personas, comencé a recordar los buenos momentos que he vivido gracias a la música de esta sensacional banda. Recordaba con añoranza la primera vez que los escuché, aquella tarde de mayo de 2003, me enamoré perdidamente del Time Of The Oath, el primer disco que escuché de Helloween. Recordé igualmente la primera vez que los vi en directo, hace ya casi una década, y todas las veces que les he ido a ver, en todas me hicieron pasar unos momentos inolvidables. Pero sobre todo, mi mente evocaba todos los momentos en los que la música de Helloween ha sido protagonista en mi vida. Helloween es uno de los grupos más significativos en mi vida, y verles en directo es siempre toda una experiencia.

Pero ha sido este último concierto el que más me ha cautivado. El pasado viernes asistí al mejor concierto de todos los que de Helloween he visto.  Horas antes del concierto mi expectación, al igual que la de muchos seguidores del grupo por todo lo que pude leer por las redes sociales, era máxima. Y es que tras muchos años, la banda se volvía a centrar en los temas más importantes de su etapa más reciente, dejando de lado de una vez por todas, la manía de tocar temas clásicos de los primeros años del grupo. Desde 2005, no han parado de tocar temas de la era Keeper, ignorando muchos de los grandes temas que desde 1994 han cautivado a millones de personas. La banda se mostraba injusta con sus propios trabajos, algo que pudimos comprobar de nuevo los fans años más tarde en la primera edición del Hellish Rock, donde sólo tocaban dos temas del nuevo disco, siete de los Keepers, y sólo tres temas de entre todos los que tienen desde 1994, año en el que comienza la etapa de Andi Deris en el grupo, en adelante.

Ya comenzaba a resultar frustrante para los fans ver cómo en la gira del 7 Sinners, ya en 2011, volvían a hacer lo mismo. Se centraban en los temas clásicos, volviendo a tocar muchos de la etapa Keepers, sólo tres del nuevo disco y tres temas clásicos de la etapa de Andi Deris como vocalista. Ya la cosa resultaba bastante irritante, hasta tal punto de que en el foro oficial de la banda, cientos de fans recogían firmas para que cambiaran la forma de hacer sus set lists y se centraran en los temas que hay desde el Master Of The Rings hasta el presente. Cabreaba mucho ver cómo discos tan buenos como el Gambling With The Devil o 7 Sinners no eran defendidos en directo, daba la sensación de que la banda no creía en lo que hacía, no creía en su trabajo.

Pero todo ha cambiado en esta nueva gira, y han hecho algo muy parecido a lo que ya hicieran en 2003, con la gira del disco Rabbit Dont Come Easy e incluso en 1996, con el mejor directo de la banda, High Live. Y es que ahora se centran en interpretar los mejores temas del nuevo disco (que bien se lo merece) y dejan de lado los ya cansinos temas de la ‘era Keeper’ centrándose más en temas más recientes. De nuevo, el set list elegido no ha dejado a todos contentos, pero eso es algo normal en cualquier grupo que tenga más de veinte años de historia, que nunca contentará a todos los fans a la hora de elegir el reparto de canciones. Pero en esta ocasión, sí han dado un paso de gigante y han mejorado notablemente en cuanto a la selección de temas para el directo.

La actuación de Helloween comenzaba con Wanna Be God, donde todos se presentaban en el escenario aclamados por el público y donde comenzaron a dar verdadera caña con el que es el single de presentación de este Straight Out Of Hell, Nabataea, una canción que gana mucho más en directo por la fuerza que ésta tiene y lo bien interpretada que resultó. Los Helloween ya estaban de nuevo ahí, el grupo nos volvía a hacer vibrar un año más, otro concierto más para el recuerdo. Con Eagle Fly Free el grupo hizo enloquecer a los que allí nos dimos cita, todos coreaban el estribillo, allí todos nos sentíamos alegres, vivos. El siguiente tema fue Straight Out Of Hell, que le da a su vez nombre al disco y que sorprendentemente sonó fenomenal. Antes del concierto pensé en la posibilidad de que el público se mostrara un tanto frío o distante a la hora de sonar los nuevos temas, pero nada más lejos de la realidad. El nuevo disco de Helloween ha conseguido entrar en las listas de ventas de varios países europeos, latinoamericanos y asiáticos y buena prueba de ello fue que los temas del nuevo álbum fueron muy pero que muy coreados por los fans. Where The Sinners Go fue el siguiente tema, y aquí creo que podrían haber hecho una excepción. El tema en directo queda bastante bien, algo que ya se demostró en la gira del 7 Sinners, pero para esta ocasión quizás hubiera sido mejor dejarla a un lado y meter un tema más, ya sea del Better Than Raw (probablemente el mejor disco de Helloween con Deris) o del The Dark Ride. Pero como he dicho antes, nunca llueve a gusto de todos.

Lo más sorprendente era ver la actitud de la banda al completo. En una entrevista realizada a Andi Deris pocos días antes del comienzo de la gira, éste decía que se sentía como en una nueva era, una nueva etapa en el grupo, una etapa más moderna, y que el hecho de haberse desligado de los temas clásicos le hacía coger con más fuerza esta nueva fase en la que se sumerge la banda. Pues bien, no puedo estar más de acuerdo con esos argumentos, porque lo que pudimos ver la noche del viernes pasado fue a una banda totalmente entregada y muy ilusionada, creen en lo que hacen, y se nota. Jamás he visto tanto buen rollo y complicidad entre los miembros del grupo y dejad que resalte la extraordinaria e impecable actitud de Andi Deris en el escenario. Quien conozca la historia de la banda sabrá que este señor entró a formar parte de ella en el peor momento y que gracias a él la banda siguió a flote, gracias a sus composiciones y a su carisma la banda consiguió alcanzar de nuevo el éxito de los primeros años.

Con Waiting For The Thunder se demostró que están en lo cierto, que han dado en el clavo, porque esta canción fue una de las canciones que mayor acogida tuvieron en el concierto. Andi Deris está mejor de voz que otros años, su actitud encima de las tablas es inmejorable, sin duda, el mejor frontman que la banda ha podido y puede tener. Muchos aún seguirán prefiriendo los años de Michael Kiske, y es totalmente respetable, pero como he dicho en alguna que otra ocasión, los más fanáticos tienen la batalla perdida. Desde hace ya varios años el grupo está teniendo una trayectoria intachable, con buenos directos y muy buenos discos, sin nada que reprocharles. Andi Deris es el preferido por todos, y si bien es cierto que este no tiene la voz de Kiske, la actitud y el carisma de Andi dentro y fuera del escenario es incomparable. Desde que Michael Kiske retornó a los escenarios, hemos podido comprobar lo insulso que se muestra y la poca sangre que tiene encima de las tablas, pareciendo a veces que canta a desganas, algo que ya venía mostrando en sus últimos años con el grupo a principio de los 90. Y  sin pretender entrar en polémica, tan sólo digo esto porque hubo un tiempo, coincidiendo con las horas bajas del grupo, en que al señor Andreas Deris se le tachaba de lo peor, los más fanáticos e intolerantes fans de Kiske y de los primeros años del grupo no parecían mostrar respeto, durante un tiempo se palpaba en internet una guerra estúpida y sin sentido, unos defendían a otro mientras otros hacían lo contrario. Pero creo que la vuelta a los escenarios de Kiske ha puesto a cada uno en su sitio y se ha visto quién ha ofrecido y ofrece más a la escena rockera.

Sascha Gerstner y Michael Weikath cada vez se complementan mejor a las guitarras y Dani y Markus, excepcionales en lo suyo. Me atrevo a decir, y con todos mis sinceros respetos a la memoria de Ingo, que Dani es el mejor batería de todos los que por la banda han pasado, y aunque técnicamente Uli pueda resultar mejor, el espectáculo y el carisma que Dani muestra es único. Burning Sun, la que parecía que sería imposible de interpretar en directo por su rapidez y sus agudos, quedó genial en directo. Tras un solo de batería de Dani, la banda regresó para interpretar otro de los temas de 7 Sinners, Who Is Mr.Madman? Por lo que se ha visto en los siguientes conciertos que el grupo ha dado, esta canción la van intercambiando noche tras noche por Steel Tormentor, uno de los mejores temas de Helloween y sin duda, mi preferido. Una lástima que en Madrid no lo tocaran, los de Bilbao tuvieron más suerte.

Live Now! y Hold Me In Your Arms, fueron los siguientes temas del Straight Out Of Hell que quisieron presentar en su directo. La primera fue muy energética, avivó mucho al público y con esta canción Andi Deris aprovechó para jugar un poco con el público haciéndonos cantar. Es ya algo muy habitual en el cantante y se agradece por el buen rato que hace pasar. La  segunda es la power ballad del disco y que quedó maravillosa en el directo, muy sentida por parte del grupo y público. Néstor, no se me olvida ese momento gayer ¿eh?, los dos abrazados y viviendo la canción cual quinceañeras en un concierto de Enrique Iglesias en sus mejores años ¡jajaja!

Pero la gran sorpresa de la noche, la canción que todos estábamos deseando durante años oír en directo, por fin llegó. El siguiente tema fue Falling Higher, el tema más impresionante del Better Than Raw y que hasta ahora nunca se había tocado en ninguno de sus conciertos.  Tenía uno que ver las caras de la gente para comprobar la expectación y la emoción que esta canción despertó en todos los que estábamos allí. Fue uno de los momento más álgidos de la noche. Una canción muy difícil de ejecutar en directo pero que ellos supieron llevarla a cabo a la perfección. En esos instantes que duraba la canción, yo saltaba de alegría, fue un momento muy especial, porque esa canción precisamente ha sonado mucho a lo largo de todos estos años y juega un papel muy importante, tiene un gran significado para mí. Los siguientes temas fueron Hell Was Made In Heaven, del disco Rabbit Don’t Come Easy y que ya incluyeron en la gira del Legacy, y una que nunca puede faltar, Power. Ambas sentaron muy bien, la gente reaccionó a los primeros acordes de Hell Was Made In Heaven y se disfrutó mucho, pero no tanto como con Power, una de las canciones indispensables del grupo y que en su día los lanzó aún más a la fama por su estribillo pegadizo, directo y comercial. La gente supo recibirla como sólo se merece una canción así, festejándola por todo lo alto.

Tras una breve pausa, volvieron con Are You Metal?, un tema que resulta mucho mejor si se vive en directo que si se escucha en el disco. Este fue el single de presentación del 7 Sinners, tercer tema que tocan de dicho disco en esta gira. De nuevo, la gente volvía a gritar y a celebrar. El público no paró de mostrarse complacido y agradecido. Por último, y antes de la esperada fiesta final, tocaron uno de los temas más míticos del grupo, Dr.Stein, una canción que a mi parecer está demasiado sobada y podrían haber sustituido por Why?, Before The War, y otro de los tantísimos temas que tienen y que son una auténtica maravilla. Porque está claro que son muchísimos los temas que contiene la era Deris que son bastante portentosos, como, por poner algunos ejemplos, Escalation 666, We Damn The Night, Hey Lord!, I Can, Sole Survivor, y un buen etcétera.

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A continuación, Kai Hansen apareció en el escenario para interpretar junto a sus antiguos compañeros un medley, a mi parecer, sensacional: Halloween/ How Many Tears/Heavy Metal (is the law). Es cierto que del subidón que te da el escuchar How Many Tears, te entran ganas de escucharla entera, como es debido, pero mejor eso que nada. Aquí, Andi canta los dos primeros temas hasta llegar a Heavy Metal (is the law) donde deja todo el protagonismo a Kai Hansen para posteriormente volver todos juntos al escenario, los miembros de Gamma Ray y Helloween, como ya hicieran en la primera edición del Hellish Rock, tocando el tema más conocido y premiado por los fans, I Want Out. La noche no podía acabar de mejor manera, la gente saltaba, gritaba, se abrazaban, elogiaban a los músicos, la gente disfrutaba lo que estaba viviendo. Jamás olvidaré ese momento final en el que Néstor y yo saltamos y nos dejábamos la voz como dos posesos, saboreando cada segundo, deleitándonos con cada acorde.

Otra noche para no olvidar jamás, otra vez la música fue protagonista en nuestras vidas, ¡y de qué forma, y qué música! Llevo escuchando a Helloween desde que tenía 15 años, y así seguirá siendo mientras viva, porque nunca me cansaré de decir que forman gran parte de la banda sonora de mi vida.

Gracias Isaac, gracias Néstor, gracias a todos los allí presentes, y sobre todo, gracias Helloween, por otra imborrable alegría.

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Concierto de The Cranberries en el Palacio Vistalegre, Madrid

¡TODO UN SUEÑO HECHO REALIDAD! Anoche asistimos al mayor concierto de nuestras vidas, y no me refiero al mayor concierto porque fuese el más espectacular ni el más multitudinario, sino por todo lo que significó para nosotros, el concierto que llevábamos esperando durante años, el concierto del grupo que nos ha marcado desde bien pequeños, el grupo de nuestra infancia, el grupo que ha puesto banda sonora a nuestra vida. En primera fila, los estábamos viendo, vivíamos su música embriagados de nostalgia al recordar bellos momentos pasados y orgullosos y felices de que formara igualmente parte de nuestro presente. Cada canción que sonaba, sobre todo si eran temas clásicos de la banda como Linger, Dreams, I Still Do, Empty, Twenty One, Salvation o la archiconocida Zombie, mi hermana Desirée y yo nos mirábamos a los ojos y reíamos, nos abrazamos, llorábamos y seguíamos riendo, dando saltos sin parar de cantar y cantar, aunque no tan bien como cantó anoche nuestra querida Dolores O’Riordan.

¡Espectacular DOLORES! Se presentó ante las miles de personas que llenaban entusiasmadas el Palacio Vistalegre con una sincera y bonita sonrisa, con un elegante vestido y un nuevo peinado, teñida de rubia en esta ocasión, como lucía años atrás.  Los años no parecen pasar por ella, la misma vitalidad encima de las tablas, encandilando al público con su voz y su particular manera de bailar y moverse por el escenario. No podía sentirme más agradecido, con lo que ha significado esta mujer para nosotros, allí estábamos, viéndola tan cerca y tan exuberante, así que cada vez que Dolores se acercaba hacia donde estábamos, siempre le mandaba besos, y en una de esas ocasiones, ella me miró y me sonrió. Yo, como os podéis imaginar, ¡estallé de la locura!

Fuente: teinteresa.es

La banda sonó aplastante, fueron una auténtica apisonadora, ¡Rock en toda su esencia! He tenido el placer de asistir a números conciertos del Rock más duro y anoche The Cranberries no se quedaron atrás,  su Rock fue demasiado contundente, tanto, que sorprendió a muchos de los fans que estábamos allí presentes. Sabemos de sobra que tienen entre su discografía temas bastante duros como Promises, pero es que hasta en los temas más suaves los irlandeses no perdieron fuerza, quisieron dejar constancia de sus ganas por volver a los escenarios y de su infinito amor por la música que hacen. Jamás imaginé ver a unos Cranberries tan entregados, no dejaron de sorprender en cada momento. Un buen ejemplo fue Waltzing Back, una canción que gana por enteros en directo, sonando mucho más suave en el disco de estudio y quedando más impetuosa en su interpretación en vivo.

¡Noel Hogan es mi nuevo guitar hero! El co-escritor y principal guitarrista de la banda estuvo espectacular, incitando a todos allí presentes a hacer headbanging sin parar, y no es de extrañar que tenga este dolor de cuello, no podía creer que muchos de los que estuvimos anoche en primera fila pareciera que estuviésemos en un concierto de Judas Priest. Noel, junto al baterista Fergal Lawler, hicieron que la banda no dejara ni un instante de ser energizante.

Hemos crecido escuchando la música de este sensacional grupo. Escuchar su música es sentir mi vida, añorar aquellas mañanas de verano de los primeros años de los 90, en las que mi hermana me despertaba siempre con canciones tan inolvidables como Dreams o Linger. No podía tener un despertar más placentero y sentido. Anoche, los dos abrazados, pasábamos de escuchar a los Cranberries en el jardín de nuestra casa, o en la piscina, mientras jugábamos como niños que éramos, a verlos de cerca y sentir su música como nunca.

Gracias por tantos años de buena música, gracias por esta noche tan bonita e inolvidable, y gracias por esa mirada y esa sonrisa.

¡Larga vida a The Cranberries!