Durante estos últimos días he estado de lo más sorprendido y emocionado, y no sólo por el hecho de haberme comprado una preciosa tabla de Surf, sino porque me he visto de nuevo, y tras mucho tiempo, seducido por los sonidos más duros del Rock. Gracias al foro de Fallen Angels y a los compañeros que allí comparten con los demás la pasión y la entrega por la misma música, he descubierto unos discos que de aquí en adelante, siempre me acompañarán y no sólo porque vayan a ocupar parte de mi colección de discos, sino porque realmente me han cautivado, hacía tiempo que no disfrutaba tanto de la compañía del buen Heavy Metal.
Desde la creación de este blog, he reseñado ya varios discos de Heavy Metal, el último fue el disco debut de Starbreaker y otros como Keldian y Avenged Sevenfold, sin olvidar la cantidad de artículos relacionados con Helloween. Pero sin duda los artículos musicales de Anhelarium por lo general han ido vinculados al AOR y Hard Melódico. Es cierto que estos dos últimos estilos son los que más me seducen desde hace ya unos años, forman la música que más me gusta, mi música preferida. Pero del Heavy nunca me he olvidado y jevis fueron los primeros grupos que escuché y de los que me enamoré cuando tan sólo tenía 15 años. Aunque nunca haya dejado de escuchar Heavy Metal, si es cierto que por lo general, salvo alguna excepción como la de Avenged Sevenfold, me despreocupé por completo del panorama del Metal actual, partiendo siempre de los grupos clásicos y de los ya veteranos. Para que os hagáis una idea, cuando dejé de interesarme por grupos nuevos del estilo, digamos que los grupos que despuntaban por aquél entonces eran grupos como HammerFall o Sonata Arctica.
Ha llovido desde entonces. Y es por eso que a partir de este artículo inauguro una nueva sección en Anhelarium, Heavy Metal is the law!, donde de vez en cuando abordaré varios trabajos de ayer y hoy de este género en un solo artículo.
En esta ocasión, los discos que traigo son de una calidad relevante. ¡Comencemos!
CAULDRON – BURNING FIRE (2011)
Estos canadienses nos traen un disco sobresaliente. De un corte bastante clásico, tanto que recuerdan a los primeros Iron Maiden con temas como Taken MyDesire. Burning Fire es un disco que todo fiel de este estilo musical debe escuchar. Todos están cortados por el mismo patrón, pero algunos temas sobresalen más debido a que poseen una cierta dosis extra de melodías, temas como Frozen In Fire o Queen Of Fire. Cauldron no ofrece nada nuevo dentro del género, pero si algo fresco. Es más que probable que este grupo de mucho que hablar en un futuro, puesto que calidad poseen y demostrado a quedado. Quizás el disco te parezca demasiado breve, ya que tan sólo cuenta con nueve temas pero, analizando bien, un grupo novel que se abre paso en el mercado internacional presentando temas así, es algo más que suficiente. Un disco más que recomendado.
HELL – HUMAN REMAINS (2011)
Sería falso decir que HELL es un grupo nuevo, ya que éstos ingleses ya daban caña allá por finales de los años ochenta. Pero debido a causas que al menos un servidor desconoce, el grupo no siguió adelante, quedando disuelta la banda en 1987. Pero en 2008, los músicos de este grupo decidieron reunirse y ofrecer una serie de conciertos en varios países y festivales y no fue hasta este año que por fin, se decidieron a sacar un nuevo trabajo. ¡Y menudo trabajo! Probablemente sea, junto con el disco de los italianos Lionville, mi disco favorito de este año. No he parado de escucharlo desde que los conocí hace unos días.
El disco, además de poseer una técnica instrumental de sobresaliente que ofrece un sonido magnífico, tiene canciones dignas de admirar, como Plague And Fire, The Quest o Blasphemy And The Master que junto con otras canciones como No Martyr’s Cage, Save Us From Those Who Would Save Us y Macbeth, temas con mucha teatralidad y misterio, le dan un toque nostálgico que recuerdan a esas canciones que acompañaban muchas de esas películas ochenteras de terror o fantasía como Jóvenes Ocultos o Laberinto. Como dato curioso, algunos temas tienen una ambientación tan siniestra y oscura que ayer, bien entrada la noche, mientras hacía footing por una apartada urbanización llena de calles oscuras y poco transitadas, escuchaba este disco y en más de una ocasión me entraba un escalofrío por la espalda teniendo varias veces que echar la vista atrás y ver si había algo o alguien. ¡No puedes olvidarte de este disco! ¡Realmente sensacional en todos los aspectos!
BATTLE BEAST – STEEL (2011)
¡Todo un descubrimiento! Formada en 2008, esta banda finlandesa rebosa calidad por los cuatro costados y su disco debut es muestra de ello. Su primer disco, Steel, es toda una sorpresa de principio a fin del cual disfrutas cada canción al máximo, un disco que roza la perfección. Portentosa la voz de la cantante que capitanea este formidable grupo, Nitte Valo, la cual hace una labor magistral en este trabajo. Enter The Metal World, la primera canción con la que estos finlandeses se presentan es todo un asombro, como el tema que le sigue, Armageddon Clan, y otros como la épica Iron Hand, muestran de la fuerza que posee Battle Beast, haciendo cómo no, honor a su nombre, una batalla más que bestia de buena música.
Buenos estribillos, fuertes melodías y ásperos coros son los ingredientes que componen Steel, un discazo que no puedes perderte.
PASTORE – THE PRICE FOR THE HUMAN SINS (2011)
Colosal el trabajo de estos brasileiros y majestuosa la voz del cantante Mario Pastore. Un disco atrayente que te retiene en todo momento debido a la cualidad de sus temas. Fuerza, garra y duras melodías rebosan por cada tema de este trabajo. La primera canción, la cual le da nombre al disco, seguida de otros temas como Far Away, Save My Soul, donde Mario Pastore se luce como Dios o Keep The Flame Alive, una canción bestial, son los temas a destacar. Aunque mención especial a Sign From The Skies, la última canción del disco y de un tono más powermetalero y la melancólica Horizons, donde Mario en esta ocasión nos regala los oídos con su voz, una voz en esta ocasión más calmada y sosegada.
Desconocía por completo a este grupo, pero sin duda, tanto al grupo en sí como al cantante, les seguiré la pista, porque me han sorprendido satisfactoriamente.
Si se tuviera que explicar a alguien qué es el AOR esta canción estaría ahí presente, imprescindible conocerla para captar la esencia del mejor estilo de música que jamás se ha creado. Decir fantástico, es decir poco, es uno de los mejores temas del género y una de las mejores canciones que puedas escuchar. De la mano de los norteamericanos Urgent, aquí tienes Running Back. Atento, porque no será la última vez que la escuches.
Estos suecos nos sorprenden este verano con el que es uno de los discos del año. Bai Bang han lanzado recientemente su séptimo álbum y, en esta ocasión, mucho más melodioso que sus antecesores, ligados a un Hard Rock más seco. No se extrañen conmigo si comparo este disco con el Sweet Trade lanzado en 2007 por los, también suecos, The Poodles. Si ya es el Sweet Trade para todos los amantes del Hard Melódico un disco sobresaliente y completamente imprescindible en nuestra colección, indiscutiblemente Livin’ My Dream es también uno de ellos pues es digno de estar a la altura.
Mucho Hard Rock a las espaldas
Desde 1988, año de su debut, Bai Bang ha ido editando, no de manera muy continuada, todo hay que decirlo, varios discos de los cuales, yo personalmente destaco los dos últimos ya que los demás, carecen de fuerza, esa garra que hace que te enganches a un disco sin querer parar de oírlo. Además, poseen una producción que deja bastante que desear. Bai Bang ha compartido escenario a lo largo de su carrera con bandas como L.A. Guns, Thin Lizzy, Ratt, Dio, Motley Crüe, además de haber participado en importantes festivales como en Sweden Rock, Wacken y Rocklahoma.
Bai Bang recuerdan muy mucho a dos grupos que ya conocerás si éste es tu estilo. Esos grupos son Wig Wam y los anteriormente mencionados, The Poodles. La estética, el estilo y sobre todo, la música es algo que comparten las tres bandas de tal manera que llegan a parecer una calcomanía la una de la otra.
Livin’ My Dream, soberbio Hard Melódico
Curiosamente el disco no comienza con un tema muy melódico que digamos, We’re United es un tema bastante rancio y que a mi parecer, es el peor tema del álbum (y de los peores que he escuchado en mucho tiempo, para no mentiros) así que se lo podrían haber ahorrado. Pero es a partir del segundo tema donde el Hard más melódico hace su aparición y se esparce hasta conseguir envolver todo el plástico. El tema en cuestión da nombre al disco, Livin’ My Dream, un tema que jamás olvidarás. Potencia, nervio y energía rebosa por cada decibelio.
Come On, muy happy e igual de melódica, una canción digna de poner en la radio de tu coche a todo volumen mientras das un plácido garbeo con tu chica, eso sí, con el cinturón puesto ¿eh? Rock On es un sentido medio tiempo con una armonía muy envolvente que… ¡pone los bellos de punta! Sí, una fantástica canción que sola te deja llevar hacia unos rumbos cargados de melodía.
Stay, mi preferida y el plato fuerte de este disco. Radiante, admirable tema, puro Hard melódico que manifiesta la verdadera esencia de este estilo. Seguro la escuchas, y la vuelves a poner, ¡es sobrenatural! Le sigue Gonna Have It All y vuelven a lucirse. Magistral medio tiempo, mucho mejor que el anterior, más discernido y sensible, extraordinario tema.
Tonight es otro de los platos fuertes de este nuevo trabajo de Bai Bang. Con un sonido más cargante al inicio, despega un bravo y armonioso estribillo acompañado, cómo no, de buenos coros. Rock It vuelve a ser otro tema muy alegre, más rápido y fiestero y sobre todo, muy comercial, tanto que recuerda un poco a esos grupos americanos de rock-pop para adolescentes, pero es un gran tema, ideal para el verano.
El disco no decae, podemos seguir degustando más platos fuertes, como Die For You, el siguiente y penúltimo tema de este grandísimo disco y Put On Her Dress. El primero es el tercer medio tiempo, el mejor de los tres y uno de los mejores que un servidor ha escuchado. Para mí, es una canción inolvidable y que marcará tu vida, créeme. Put On Her Dress es el tema más ochentero/noventero de este álbum, más nostálgico que nunca, te acordarás de esas bandas de pelos cardados y esas camisas estampadas, ¡qué tiempos! Un tema más cañero y vibrante, indispensable, necesario para todos los que amamos este estilo de música.
Un disco sobresaliente. ¿Entienden ahora por qué digo que la primera se la podrían haber ahorrado?
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