Aquellos discos de Power Metal Vol.1
Me apetecía escribir otra entrada sobre música, y más concretamente sobre Power Metal, mi querido Power Metal, del que hacía tiempo no escribía. Y se me acaba de ocurrir una idea: escribir sobre esa oleada de Power Metal que nos inundó a todos a principios de la década pasada. A partir del año 2000 fuimos testigos de una enorme fiebre de Power Metal, y si bien es cierto que se contaban por centenares las bandas que parecían clonarse unas a otras y que no aportaban nada emocionante, muchos fueron los grupos que estaban bastantes escalones por encima del resto y que nos dejaron, en pleno fervor powermetalero, discos para la historia. Como son muchísimos los discos que me envenenaron en esos años de mi adolescencia, lo mejor será ir poco a poco y, paulatinamente, ir publicando distintas entradas donde homenajear breve pero intensamente a todos aquellos discos de Power Metal. Comenzamos con este primer volumen:
Thunderstone – Thunderstone [2002]

Esto es un blog personal y en casi todas las entradas plasmo todo aquello que me entusiasma. Pero en esta entrada además de dar hueco a todos esos discos que tanto me marcaron, os prometo que al mismo tiempo intento ser objetivo y daré su lugar a todos esos discos que por lo general calaron muy hondo en nuestras entrañas. Este fue el primer álbum de Thunderstone, banda procedente de Helsinki. Reconzco que he dudado en si poner su su segundo disco, The Burning en vez de éste, pero al final me he decantado por su debut porque no considero que se quede atrás. Sus dos primeros discos son una joya del Power Metal. Desde que la banda nació a principios del 2000, en estos diecisiéte años nos han dejado seis discos, de los cuales, los tres primeros, recomiendo con todas mis ganas. En este primer completo de la banda nos encontramos con muy buenos temas como Virus, que no paraba de sonar en mi cadena de música por esos años. Un tema con unos riffs acojonantes y unos teclados que le dan su toque épico. Pasi Rantanen fue la voz de la banda hasta 2008 cuando lo sustituiría el actual cantante Rick Altzi. Para mi gusto, Pasi lo hacía mucho mejor y siempre asociaré a la banda con su gran voz. Seguimos con muy buenos temas del disco como el medio tiempo Worlds Cry o la veloz Me My Enemy, en este último la batería y las guitarras suenan magníficamente, y el estribillo, una pasada. Hacía tiempo que no escuchaba este disco y ahora que lo he restado estoy disfrutando como entonces lo hacía de adolescente. No me acordaba de la última canción, Spread My Wings, uno de los platos fuertes del álbum, aunque para mí es sin duda la mejor. Otro medio tiempo, mucho más sentido y con unos momentos de esos que te ponen los pelos de punta. Qué buen disco, qué buena banda, y qué recuerdos…
Kamelot – Karma [2001]

Y aunque el Power Metal siempre ha sido magnánimo en Europa, donde salían y siguen saliendo bandas por un tubo, algunas bandas norteamericanas ya dejaron su huella en esto del Power Metal años antes de la gran fiebre powermetalera de principios del 2000. De esas tierras, más concretamente de Florida, nos llegaba Kamelot, banda que nos dejaría con el tiempo grandes discos y una gran cantidad de buenos temas, siendo de las mejores bandas en directo durante muchos años. Recuerdo cómo era de las más celebradas por el público en los festivales durante esos años. De ellos he elegido para este post su quinto disco, Karma, publicado en 2001. Uno de los discos de Power Metal que más sobresalieron durante esos años sin lugar a dudas. Si no me crees puedes preguntarle a cualquier metalero que conozcas. Comienza este disco con Forever, un tema que se acabaría convirtiendo en uno de los mayores estandartes de la banda. Sascha Paeth, gran músico y conocidísimo compositor y productor en el mundillo del Heavy Metal, se encontraba tras la producción de este disco, y que estuviera el señor Paeth ya era un sello de calidad. Este disco resultó ser el más powermetalero de la banda hasta el momento y dejaron muy clarito su apuesta por este subgénero del Metal con temas como Wings of Despair o la que le da nombre al disco, Karma. Este disco, junto con Epica, publicado dos años más tarde, serían los que darían fama mundial a este grupo, haciendo que los promotores de todo el mundo se dejaran la piel para que Kamelot se subiera a los escenarios.
Angra – Rebirth [2001]

Aunque pensar en los brasileños Angra es, casi sin poder evitarlo, pensar en Andre Matos, y aunque pensar en Angra es, casi sin poder evitarlo, que se te venga a la cabeza temas como Carry On, esta banda me marcó igual o incluso más, en su nueva etapa que daba comienzo en aquel año de 2001. Andre Matos sería sustituido por Eduardo Falaschi, Felipe Andreoli, bajo, por Luís Mariutti y Aquiles Priester, batería, por Ricardo Confessori. Con esta nueva formación daban a luz este gran disco, Rebirth. La voz de Falaschi nos encandiló a todos, y aunque Matos es mucho Matos, Edu Falaschi nos hacía vibrar tanto que mientras sonaba alguno de los temas de este disco nos hacía olvidar por unos momentos al gran Andre. Esta nueva era en la banda la materializaron también dando forma a uno de los mejores temas del plástico con el que la comenzaban, titulado Nova Era. Rápido, melódico, pegadizo, épico. Le sigue Millenium Sun, un tema de un comienzo apesadumbrado pero que coge muchísima fuerza para acabar siendo una gran tema de Power Metal. Pero sin discusión que valga, todos estaremos de acuerdo en que el plato estrella de este disco es Heroes Of Sand. No podría decir las de veces que he escuchado este tema. Cientos. Ahora lo estoy escuchando y me sigue seduciendo como la primera vez. ¡Qué barbaridad! Es mi tema favorito de la era Falaschi. Con esta canción nos metieron a todos en el bolsillo, consiguieron estos brasileños atrapar nuestra atención de tal manera que todos acabaríamos por seguirle siempre la pista a esta banda.
Gamma Ray – No World Order! [2001]

No podía dar forma a esta nueva entrada de Anhelarium sin acordarme de los clásicos, de los fundadores de este género. No podía hacer este artículo de ninguna de las maneras sin acordarme de Gamma Ray y su No World Order! publicado igualmente en el año 2001. Los primeros años del 2000 fueron para el Power Metal lo que el Kétchup a la hamburguesa. Los que sentíamos verdadero vicio por esta música ya conocíamos de sobra a Gamma Ray pero es que en este año, su séptimo disco, sería otra pieza elemental en el Power Metal. No había nadie en la década pasada que amara el Power Metal y no lo flipara con este disco. Esa intro inolvidable que nos hablaba de los Illuminati y sus ansias de control, nos daba paso a toda una batería de canciones henchidas del mejor Power. Hablamos de Heaven Or Hell o The Heart Of The Unicorn. Temas estandartes de Gamma Ray. Los siete primeros discos de Gamma Ray son para enmarcar, absolutamente magistrales. Lástima que Kai Hansen a finales de la década y hasta hoy, haya perdido la magia de entonces. Ni rastro del Kai que un día fue. Pero su música, sus enormes discos estarán siempre ahí. Solid es otro de los temazos de este disco que mantiene esa esencia powermetalera de los año 80. Este disco especialmente es el disco de Gamma Ray que más me hace recordar a los los primeros Helloween, Solid, por ejemplo, me encaja perfectamente en el Wall Of Jericho. Incluso en alguno de los Keepers. Y si me la imagino cantada por Kiske ya…
Y hablando de Helloween…
Helloween – The Dark Ride [2000]

Llevo tiempo queriendo dedicarle un post a este disco como ya hiciera hace años con Better Than Raw y todos y cada uno de los últimos discos de Helloween. Y lo haré, prometo que lo haré, porque hablar del The Dark Ride es hablar de uno de los mejores discos de Power Metal, y uno de los mejores de la banda. Helloween, siempre a la cabeza del Power Metal, publicaban en el año 2000 un disco atípico, vanguardista, si se me permite decirlo, dentro del genero. Pero sobre todo, un disco experimental dentro de la discografía de la banda. Un disco de Power Metal no tan Speed, más denso, oscuro, combinado con toques Thrash e incluso Gótico. ¿No me creéis? Escuchadlo bien. El inicio de If I Could Fly ya lo hubieran querido conseguir muchos grupos de Gothic Metal para alguna de sus canciones. Si bien ésta fue la más comercial, The Dark Ride está lleno de temas con una gran variedad de matices. Canciones soberbias y espléndidas como Salvation, All over The Nations o Escaltion 666. Los registros de Deris en este álbum van un paso más que los que presentara en Better Than Raw. Vocalmente es el mejor disco de Andi Deris con Las Calabazas. Departed (Sun Is Going Down) es prueba de ello, es Andi Deris en todo su esplendor. Mi etapa favorita de Helloween es precisamente esta, en la que la banda tenía una formación inmejorable: Weikath, Markus, Uli, Roland y Deris. Lástima que todo se fuera al traste y este fuera el último disco con ese line-up. El tándem que hacían estos músicos era insuperable, y los discos que van del 94 al 2000 hablan por sí solos. I Live For Your Pain o la increíble The Dark Ride, son canciones que harán que este disco no lo escuches sólo un par de veces, sino muchas más. Paro, necesito hablar de este The Dark Ride más y mejor en una entrada exclusiva para este gran disco. Será próximamente.
Blind Guardian – A Night At The Opera [2002]

Pues sigamos con los dinosaurios del Power Metal. Vamos con Blind Guardian y aquí su famoso ANATO. O lo odias o lo amas. Muchos fans de la banda echaron su bilis porque este disco se pasaba de experimental, se alejaba demasiado de los sonidos clásicos de los bardos. A mí me encanta. Y aunque es más que cierto que sus discos anteriores son infinitamente mejores, de la década del 2000 este es con el único disco de los de Hansi con el que me quedo. ¿Por qué? Escucha estas canciones y luego dame tu opinión: Battlefield, Punishment Divine y The Soulforged. La primera de estas tres rebosa epicidad por los cuatro costados y sus guitarras suenan feroces. A mí me gusta que los grupos innoven, que se reinventen, y si elogio a Helloween por haberlo hecho con The Dark Ride, tengo que tener la misma vara de medir con Blind Guardian y más cuando a ellos les salió bien la jugada. Porque si el ANATO fuera un mal disco o uno mediocre, sería el primero en decirlo, pero no es así. Estamos ante un álbum de una elegante y acertada producción y otra prueba de ello es la canción de catorce minutos de duración: And Then There Was Silence. Además este disco ha dejado grandes canciones para el directo, y doy de fe de ello, porque Battlefield queda impresionante en sus conciertos. Me he ido a los platos fuertes de este disco pero no me puedo olvidar de Precious Jerusalem, otro temazo de los bardos. Sí, el sonido de los Blind Guardian de los 90 es el que todos por unanimidad adoramos, pero este disco es una joya y no puede faltar en tu colección.
Masterplan – Masterplan [2003]

Uli y Roland, dos años después de ser expulsado de Helloween, y junto a Jorn Lande, formaron un grandísima banda: Masterplan. Hoy día ya no son ni la sombra de lo que fueron, pero sus discos siempre estarán ahí. En el año 2003 parieron su álbum debut y, junto con Aeronautics, su segundo disco, son de lo mejor que se publicó en esos años. Con MK II y el cambio de cantante seguían teniendo mucha fuerza y dejaron grandes temas, pero no era ya lo mismo. Sus dos primeros discos tienes que escucharlos, sí o sí. Y si ya los tienes más que escuchados, póntelos de nuevo, no cansan jamás. Spirit Never Die es el primero de sus temas, la canción con la que dan comienzo a su carrera musical como Masterplan. Un tema rápido, melódico y de lo más atrayente. Jorn sin duda aumenta el valor de estos dos discos. El noruego todo lo que toca lo convierte en oro, es una lástima que no cuajara y se esfumara de Masterplan. Este disco es una mezcla de Power Metal y Hard Rock y Enlight Me es la prueba. Me acuerdo que este fue el tema elegido para presentarse en sociedad, fue el single de presentación de este debut. Yo aquí tengo que confesaros una cosa: fue gracias a Masterplan cuando comencé a seguir la carrera de Jorn Lande. Quedé atrapado con su voz, me hechizó y quise seguir flipándolo. No me decepcionó, todo lo contrario, la voz de este señor ha amenizado muchísimo mi vida, y para mayor satisfacción, forma parte de uno de los más grandes proyectos del Metal: AVANTASIA. Pero sigamos un poco más con este discazo. El nivel compositivo es prodigiso, y no cabría esperar otra cosa, pues Roland Grapow en esos años derrochaba toda calidad, la que ya mostró en sus años con Helloween y que aún le quedaba por mostrar. Heroes es otro de los grandes temas que guarda este álbum y más si al ponérnoslo, escuchamos ahí a Michael Kiske. Tobias Sammet tomó buena nota de esta dupla, de cómo de perfecto combinan la voz de Lande y Kiske, y la explotaría en sus posteriores discos de Avantasia. Por supuesto, mención para nuestro querido Uli Kusch, técnicamente, el mejor batería que ha tenido Helloween (con todos mis respetos a Ingo). En Kind Hearted Light, Uli se luce a las baquetas.
HammerFall – Renegade [2000]

Tras su gran debut con Legacy Of King, estos suecos publicaban su tercer disco de estudio: Renegade. HammerFall es una banda que ha sabido mantenerse en la escena powermetalera y posee una buena legión de fans. No están ofreciéndonos grandes discos en estos últimos años, pero tampoco llegan a decepcionar. Pero sus primeros discos bien merecen mención especial cuando uno habla de Power Metal. Los suecos no sólo se dedicaban a sacar portadas súper molonas y tela de épicas con guerreros por aquí y mazas y espadas por allá, y esto lo digo porque en la proliferación de grupos powis, muchos parecían saber hacer sólo eso. No, Joacim y Cia saben hacer buena música. Sus dos primeros discos: Glory To The Brave (1997) y Legacy Of Kings (1998) son los discos que convirtieron al grupo en todo un estandarte del Power Metal. Y si bien es cierto que son muy superiores a este Renegade, me parece justo traerlo a colación en esta entrada que tan sólo pretende reunir a todos esos discos que consolidaron aún más las bases de este estilo de Heavy Metal. Reconozco que he dudado si centrarme en este disco o pasar directamente al Crimson Thunder (2002). Creo que en este caso en concreto la nostalgia y no la objetividad me ha podido más. Del disco destacan temas como Living in Victory o la melancólica Always Will Be. Su Power Metal es sencillo, sin una gran técnica y muchos arreglos, pero cumplen su función. Para muchos este grupo es un tostón, un grupo para quinceañeros que se hacen pajas de sangre pensando en juegos de Rol. Además en estos últimos años se les critica mucho por sus directos, bastante mediocres. Yo no los he visto aún en directo, sólo he visto varias actuaciones en YouTube, pero no es suficiente para opinar sobre ello, así que prefiero no opinar ahí. Otros afirman que los suecos han tenido mucha suerte por mantenerse en la escena, pues son demasiado ramplones. Ahí discrepo. La gente no es tonta, si un grupo no aporta nada, no engancha a la gente, no muestra cierto carisma y sobre todas las cosas, no sacan material decente, ese grupo cae en el olvido a no ser que tenga el apoyo de grandes compañías y buen marketing, que no es el caso de HammerFall. Si estos chicos están ahí después de tantos años, será por algo. The Way Of The Warrior es otro de los temas destacables de Renegade.

Iced Earth – Horror Show [2001]
Termino este primer volumen de Aquellos discos de Power Metal con un señor discazo. Iced Earth tras varios discos de corte más thrasher, se pasaron definitivamente al Power con su Horror Show, regalándonos toda una colección de riffs impresionantes. Desde Estados Unidos (también de Florida) nos llega otra banda que acabaría dejando su huella en el Power Metal. Lo primero que apreciamos de este disco es que es un disco temático, centrado en los monstruos legendarios del cine y la literatura. Nos encontramos con El Hombre Lobo, Jack El Destripador, Jekyll & Hide, Frankstein…Pero lo importante es que para los que a principio y mediados de la década pasada descubríamos a esta banda, quedábamos asombrados por lo aplastante que sonaba y por la voz de Matt Barlow. Damien, que se centra en la tétrica figura infantil que todos conocemos por la obra The Omen, conforma uno de los mejores temas de este trabajo. Una canción densa, aplastante, con unos riffs desbordantes que acompañan a la voz de Matt y que hacen que la canción sea todo un pasaje del terror. Su teatralidad me recuerda en ocasiones al mejor King Diamond. Personalmente me encanta cuando las bandas hacen esto. Hace que me meta mucho más en la música, que me vea absorbido totalmente por la atmósfera que crean. Me pasa lo mismo con el debut de Ghost o los discos de Hell. El siguiente tema, Jack, es aún más vertiginoso, y es que el protagonista no merece menos. Es Jack, el que en su tiempo libre destripa a prostitutas, por lo que su canción es violenta y rápida a la vez que sutil. De nuevo destacar los riffs, las guitarras suenan como si las tocara el mismísimo diablo. Los registros de Matt son impresionantes, su nivel vocal un prodigio. Lo demuestra Ghost Of Freedom, la balada del disco. Cuando escuché este álbum por primera vez no me esperaba en absoluto disfrutar de una balada tan sentida. Me llegó de verdad y ahora que la vuelvo a escuchar me parece perfecta. Y de nuevo, esos riffs…Madre mía. A nivel instrumental este trabajo es portentoso. Con El Fantasma de la Opera, tema que cierra este Horror Show, estamos ante otra proeza. Técnicamente este tema está lleno de matices. A Matt le acompaña una voz femenina, la de Yunhui Percifield, y la teatralidad en esta canción se acentúa mucho más. Matt hará de el fantasma que se esconde tras esa máscara y Yunhui de Christine. El tema es uno de los más extensos del disco y es un continuo diálogo entre los dos personajes. Los riffs son más eléctricos y rápidos y la percusión hace que el tema suene como una apisonadora. Un disco irresistible.
Lost Horizon, EdGuy, Sonara Arctica, son muchos los grupos que nos dejaron grandes obras en aquellos años. Así que, continuará…

12 agosto, 2017 | Categorías: Música | Tags: Heavy Metal, Helloween | 2 comentarios
¿Por qué me gusta tanto el Black Metal?
ATENCIÓN, ESTA ENTRADA SOBRE EL BLACK METAL TIENE SU VERSIÓN EN FORMATO PODCAST DONDE DURANTE CASI TRES HORAS PODRÁS EMBELESARTE CON EL MEJOR BLACK METAL Y SUS DISTINTAS VARIANTES. ¡PINCHA EN ESTE ENLACE, SUBE EL VOLUMEN Y DISFRUTA!
He leído y escuchado muchas veces a lo largo de mi vida eso de «Me he hecho mayor, he madurado y, con el tiempo, escucho música más suave» Y a mí no me puede suceder más lo contrario. Si bien es cierto que, siendo adolescente, solía ponerme muy de vez en cuando algunos temas de Children Of Bodom o Kreator (me apasiona ese Violent Revolution), el Metal extremo no era lo mío, y el Black Metal, para ser más exacto, quedaba a años luz de mí. Lo que ansiaba a cada momento eran otros estilos de Rock y Metal, como el Hard Rock, Glam, AOR, Heavy Metal clásico y alternativo, Speed, algo de Progresivo y mucho, muchísimo Power. También ciertos básicos del Thrash, pero el Death Metal y el Black no solían envenenarme como ahora. No tardé mucho en inmiscuirme en el Death Metal, sobre todo su vertiente más melódica tipo In Flames o Amorphis, pero el Black se me seguía atragantando.
Pero desde hace apenas un año, aproximadamente, jamás me había enamorado tanto el Black Metal y toda la mutabilidad que exhibe. Tengo claro que ha sido el Post Rock más ambiental el culpable de haberme adentrado tanto en la senda más blackened. El Post Rock si es un estilo que llevo escuchando desde hace ya años, seguir su senda me llevó a rincones donde comencé a disfrutar de bandas de Ambient Black Metal y recorrer ese camino me ha lanzado a venerar la versatilidad de este género como nunca antes lo había hecho. A la vejez viruela.
Versatilidad es la palabra
Me complace, como antes ni imaginaba que pudiera hacerlo, el Black más extremo como el de Gorgoroth (claramente satanista) o Inquisition, transitando por sonidos más paganos como el de Burzum o surrealistas y tétricos como el de Terra Tenebrosa del que ya os hablé en Anhelarium no hace mucho. Y ni olvidarme de los violentos Marduk, Immortal o su reciente escisión, Abbath. Pero mi antojo por el Black Metal me ha hecho descubrir la volubilidad de esta música y la gama de contrastes que aporta, porque me envuelvo muchísimo en bandas como Wolves in The Throne Room, donde el Black Metal suena de lo más elegante y poético. Hay bandas de un corte más íntimo y melancólico como Illyria o Lustre. No me puedo olvidar de la parte Black más mustia y deprimida, orientada bastante al Depressive Rock como Lifelover o Forgotten Tomb, esta última con toques Doom. Tampoco me puedo olvidar de Enslaved, que por desgracia, me fue imposible ir a verles en su reciente visita a Madrid.
| Insomnium |
Concierto de Destruction en Madrid |
| Shadows of the Dying Sun [2014] | + Flotsam & Jetsman + Enforcer + Nervosa |
Por otra parte, tenemos bandas de Black Metal que experimentan con una música más diáfana como Astranoid o mis queridos Alcest, cuyo último disco, Kodama (2016), se ha alejado bastante del sonido de aquél Shelter que tanto me embelesó.
La complejidad y la sorpresa de encontrarme pasajes musicales y letras tan emotivas que me hicieran sentir tanto son los factores que, desde hace tiempo, han hecho que me beba los vientos por estos sonidos. Me gusta por la atmósfera que crea, me concede cierto recogimiento. Soy un gran amante del AOR/Hard Rock melódico, y los que os pasáis a menudo por Anhelarium lo sabéis de sobra, me encantan los estribillos pomposos, pegadizos y las melodías enérgicas que te provocan ganas de salir a la calle y disfrutar de la vida, pero no toda la música es eso. Hay momentos para todo. También me seduce la idea de salir a la calle a pasear una tarde o noche mientras escucho en reproductor de música varios discos/bandas de Black Metal por conocer. Me relaja. No seré hipócrita, y si estoy de subidón, si estoy muy contento y quiero ponerme música, sin pensarlo me pongo algo de Iron Maiden, Helloween, Posion, Ratt o a los putos FM mismamente (thaaaat giiiiirl…). Pero hay momentos y momentos, como he dicho antes. Algunas de las bandas a las que más enganchado estoy ultimamente son: TAAKE, Vreid, Vinterriket, IXXI, Saor, y muy recientemente ando encantadísimo con Downfall of Gaia. Desde Anhelarium, recomiendo con mucho elogio a todos los que se dejan llevar por esta música que escuchen atentamente todas estas bandas. Como no podía ser de otra manera, en esta entrada además recomendaré algunos discos que me han dejado absorto en estos últimos meses. En primer lugar comienzo recomendado Eldamar y su The Force Of The Ancient Land (2016). Con esta banda nos adentramos en un Ambient Black Metal de temática fantástica cuyas letras y armonías son una oda a la naturaleza apoyándose para ello en la mitología de J.R.R.Tolkien. El Suffocating in The Swarm of Cranes (2012) de Downfall Of Gaia es otro imprescindible que me apetece destacar en esta entrada para aquellos a los que les encanta el Black más atmosférico. Otro disco esencial para mí es el Ruun (2006) de Enslaved, Black Metal de sobresaliente. En su último disco, In Times, coordinan sus clásicos guturales con voz clara y se acercan un tanto a la complejidad del Metal Progresivo, dejando un disco de diez.
«¿Pero entiendes lo que cantan?»
Es lo que me han preguntado en más de una ocasión cuando me han visto escuchando esta música. Y otras cosas peores, como que me voy a quedar loco si sigo escuchando esos berridos y esas cosas. La verdad es que, ante esta pregunta, no me queda más remedio que reír, sobre todo cuando recuerdo aquella entrevista a Alexi Lahio, cuando le preguntaron por qué en el libreto del Hatebreed, su segundo álbum de estudio con Children Of Bodom, apenas venían las letras de las canciones. Ahí el amigo, con todo el arte del mundo y toda la poca vergüenza, contestó que en muchas de ellas simplemente hace como que canta y que total, nadie entendía nunca nada y en realidad solo hace ruido con la boca. Aunque, y esto lo sabemos todos, donde no se le entiende nunca es en los conciertos, porque lleva casi siempre semejante cogorza que es incapaz de vocalizar. Si con el Hard Rock entiendo casi todo lo que dicen salvo palabras sueltas, ya que mi nivel de inglés no es malo sin ser excelente, con el Black Metal al revés, sólo entiendo palabras sueltas y tengo que recurrir a buscar las letras para saber de qué tratan. Pero no todo en el Black Metal son voces guturales, muchas bandas combinan voces claras y, así, descongestionan la canción de tanta vehemencia. A mí esa mezcla de guturales y voz limpia me gusta bastante.
¿Y a ti, te gusta el Black Metal?
28 enero, 2017 | Categorías: Música | Tags: Black Metal, Heavy Metal | 27 comentarios
Amon Amarth + Testament + Grand Magus en Madrid
Horas antes de entrar a la sala La Riviera había una cola enorme. No era de extrañar, a varios días del concierto se agotaron todas las entradas. Se notaba que Amon Amarth eran los protagonistas del pasado viernes porque la gran mayoría de los allí congregados portaban camisetas de la banda. Pensé que vería a chavales muy jóvenes, ya que Amon Amarth lleva años calando entre el público joven y adolescente, y así fue, mucha muchachada, pero para mi sorpresa, también había un gran número de gente bastante más mayor. A mí desde luego no me sorprende que un grupo como Amon Amarth cale hondo ante un público tan variado. Si ya de por sí me gustaban muchísimo, desde que los he visto en directo me gustan aún más. Su directo es una bestialidad. Un par de horas antes de que dieran las seis de la tarde, hora a la que abrían las puertas de La Riviera, logré hacerme unas fotos con algunos de los miembros de Amon Amarth que casi disimulando como podían, bajaban de su autobús para entrar en la sala. Fueron en todo momento muy simpáticos.
Grand Magus
Los encargados de abrir, la que fue sin duda una gran noche de Heavy Metal, fueron los de Estocolmo, Grand Magus. Su actuación fue breve, pero a los allí presentes nos dejaron muy satisfechos. Nunca los había visto en directo y estuvieron muy correctos y entregados con el público. Comenzaron tocando I, The Jury, seguida de Sword Of The Ocean, de su disco titulado The Hunt publicado en 2012. Siguieron con más temas como Varangian, perteneciente a su último y recientemente publicado Sword Songs.
Testament
Y llegó el turno de Testament, una banda que tuve la oportunidad de ver por primera vez en el Metalway de Jerez de aquél verano de 2006. Recuerdo lo mucho que me gustaron aquella tarde, lo sorprendido que me dejó Chuck Billy y más aún cuando tras su actuación me contaron que logró superar un tumor cerebral que por poco acaba con su vida. Qué impresionado y fue un honor para mí poder conocerle en persona y conseguir hacerme una foto con él a las puertas del hotel en el que se encontraban. Tras casi diez años desde la primera y última vez que les vi, la banda de Chuck Billy era parte del encanto de este concierto. Me apetecía mucho volver a verles y, de nuevo, volvieron a encandilarme con su actuación. Debo de estar sordo, porque he leído en un par de ocasiones por Facebook que a Chuck apenas se le oía, que sufrieron un mal sonido. Quizás fuera por encontrarme en primera fila, pero yo los vi muy bien, y a Chuck se le oía perfectamente.
| Amaranthe + Sonic Syndicate + Smash Into Pieces |
KATATONIA en Madrid |
| Muchos suecos y buen Metal electrónico | + VOLA + AGENT FRESCO |
El show de Testament fue bastante más largo que el de Grand Magus. Chuck y los suyos dejaron boquiabiertos a todos los allí congregados que cada vez llenaban más la mítica sala de conciertos madrileña. Esta banda estadounidense vuelven a la carretera para presentar su último trabajo de estudio, Brotherhood Of Snake, y con la canción que le da nombre a su nuevo disco comenzaron su actuación. Tocaron más temas de este nuevo álbum como Pale of King pero fueron los temas más clásicos los que más celebró la gente que allí se agolpaba. Me refiero a temas como Disciples of the watch, de su segundo trabajo publicado en 1988, y el tema que le da nombre a este gran trabajo de esta banda de Thrash Metal. Me gustó mucho que tocaran el tema que da nombre a su Dark Roots Of Earth, un disco que disfruté muchísimo. Chuck siempre cercano al público, como así estuvieron Alex Skolnick y Steve Di Giorgio, siempre muy sonrientes y moviéndose sin parar.
Amon Amarth
Y llegó el momento de Amon Amarth. Tenía unas ganas tremendas de que llegara el momento. Es una banda que desde hace ods veranos me tiene realmente fascinado. Sú último disco, Jomsviking es una joya, para mí entra en el top 3 de todos sus discos, y aunque Deceiver of the Gods (2013) es mucho mejor, ese último no se queda muy atrás. Eran las 21:27 de la noche, y Amon Amarth hacía acto de presencia sobre un escenario comandado por un enorme casco vikingo con dos enormes cuernos donde, en lo más alto, se situaba el que es el nuevo baterista del grupo, Jocke Wallgren. Los suecos desde el minuto uno, dieron un espectáculo. Yo tenía los ojos como platos por la energía tan descomunal que infundan estos tipos. Empezaron su periplo por el escenario con una de las canciones más queridas por los fans, Pursuit Of Vikings, de su álbum Fate of Norns de 2004. Sorprendente la voz de Johan Hegg que sonaba como un relámpago. Menudo vozarrón.
At dawn’s first light, Cry of black birds, o el tema Deceiver of the gods, de su penúltimo disco, terminaron de enardecer el ambiente. Johan Hegg hizo que sus fans de desgañitaran antes de tocar otro gran tema como es Death in fire. El final del concierto te abría el apetito de hincarte una buena cerveza. Los que fueron al concierto sabrán a lo que me refiero. Muy grandes estos suecos. Si nunca los has visto en directo, no te los pierdas.
Espero que os haya gustado los vídeos, reflejan mínimamente el gran espectáculo que fue. Era de esperar, con un cartel así, que fuera a ser otra gran noche de Heavy Metal para el recuerdo.
15 noviembre, 2016 | Categorías: Conciertos | Tags: Amon Amarth, Grand Magus, Heavy Metal, Madrid, Testament | 15 comentarios
































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