Más reciente

MINICRÍTICAS de CINE #8 – Southbound – Suspiria – SPRING – Life Afther Beth – Cheap Thrills – Deathgasm

Hace unos días terminaba la esperadísima segunda edición de INSOMNIA, el Festival de Cine Fantástico  que se celebra cada verano en mi ciudad, El Puerto de Santa María. Para un servidor, que se celebre este festival hace que cada verano cobre mayor aliciente. La expectación que este festival levanta a todos los que por estas tierras amamos este tipo de cine es enorme. Desde el nacimiento de INSOMNIA, este festival se ha convertido en uno de los planes más esperado del verano. Al menos lo es para mí, que celebro con mucho entusiasmo la llegada de este festival palomitero.

Para este segunda edición se siguió con la emisión de cortometrajes como ya se hiciera el pasado verano. Se proyectaron más de 35 cortometrajes en un conocido pub de la localidad, hubo 3 exposiciones de género y una charla con Javier Coronilla, que ha trabajado en los efectos especiales para películas como Star Wars VII, Rogue One, Un monstruo viene a verme. Por si fuera poco, y para completar el programa del festival, el día 18 de julio pudimos vivir una bonita experiencia:  la proyección inédita gracias, al departamento de cultura, de Nosferatu (1922) y con banda sonora en directo gracias al trío Cinetones. Los tres músicos se encargaron durante toda la proyección de poner música y efectos sonoros a la película. Fue precioso, para mí, una experiencia antes no vivida.

Pero vamos con las películas elegidas para esta nueva edición e INSOMNIA. He de decir que el cartel del pasado año me pareció mejor, pero no por ello desmejoro las pelis elegidas para este ocasión. Pero tengo que decir que eché de menos la proyección de otra película de mayor calado (algo al estilo Coherence o We Are Still Here, proyectadas el año pasado) y no tanta de corte juvenil.

SOUTHBOUND

La película que abriría el cartel de INSOMNIA II fue todo un acierto. Para los que hemos disfrutado con las entregas de V/H/S y su secuela, esta peli no podía defraudarnos. Y es que los creadores de la antes citada dieron forma a una nueva antología del terror en forma de roadmovie. En esta ocasión son cinco relatos de terror conectados entre sí los que nos provocarán todo tipo de sensaciones. La película te hará sentir como si vivieras en primera persona estas cinco pesadillas que no te dejarán indiferente en ningún momento. Con Southbound vemos cómo sus creadores le han puesto mucho más mimo que en V/H/S. Con cierto regusto a aquellas historietas de Creepshow, estos relatos se nos presentan inquietantes, sobre todo el tercero, en el que empieza con un hombre conduciendo por una larga y oscura carretera.


SUSPIRIA

¡Nunca pueden faltar los clásicos! La película del italiano Dario Argento fue la elegida para esta nueva edición. Suspiria (1977) es una película demasiado densa y difícil de ver, no todo el mundo la aguanta. Jessica Harper da vida a una joven que ingresa en una exclusiva academia de baile la misma noche en que asesinan a una de las alumnas.  La protagonista de esta cinta se verá sucesivamente envuelta en una pesadilla de la que no sabrá despertar. Suspiria es una película estéticamente perfecta, quizás la película de terror más hermosa y elegante que jamás he visto. Cuidada al más mínimo detalle, con una música tremendamente hipnótica. Digo que es una película difícil de ver porque no se centra en un argumento remarcado y en los efectos típicos de las pelis de terror. No, Argento se centra en cada metraje en el arte oscuro, tétrico y a veces incomprensible, que encierra esta película.


SPRING

Para mí, y seguro que para muchos de los asistentes al festival, fue la gran sorpresa de esta nueva edición de INSOMNIA. En Spring, el terror y el amor van de la mano en una película muy intimista. Evan, un joven norteamericano, viaja a Italia donde conocerá a una chica atractiva a la par que enigmática. Los dos viven un romance pero él descubrirá el oscuro secreto que aguarda en ella. En esta película no vemos grandes sustos, no es ese estilo de película. De hecho, me atrevería a decir que a partir del segundo o tercer acto de la película, ésta deja de ser una de terror para convertirse en toda una historia de amor, aunque una historia muy especial. Si bien la primera parte de la película te engancha por el misterio que encierra la joven Louise, lo restante te encandilará por la química que surge entre los dos actores y final de su historia.


LIFE AFTER BEATH

Titulada en español como Amor Zombie, esta cinta nos sitúa en la vida de Zach tras la repentina muerte de su novia. Ésta, como si nada, regresa a la vida, pero ella ya no es la de antes, ni ella ni muchos más. ¿Por qué? Porque esta es otra historia de zombis, de muertos vivientes. Esta película no es nada original, y tampoco aporta nada del otro mundo al género zombi, pero es una muy buena película si este es tu género. Los que me conocen saben que me desvivo por estas películas, que el cine zombie, aun el más cutre, es música celestial para mis oídos. Tanto que, como podéis comprobar, tengo hasta una sección dedicada a los zombies en Anhelarium. A principios de verano fallecía George A. Romero, creador de esta temática, y durante la proyección de esta película me acordé de él, pensando en todo lo que nos ha dado el cine y la literatura gracias a lo que este director comenzó a hacer en 1968 con aquella noche, la Noche de los muertos vivientes. Esta es una comedia zombi que sin llegar a ser como Zombies Party (2004), sigue su estela y nos deja pasar un buen rato.


CHEAP THRILLS

Segundo plato fuerte del festival. Junto con SPRING, las dos mejores de esta reciente edición. En un principio, esta película iba a estar dirigida por Tarantino, pero acabó abandonado el proyecto y fue E.L. Katz quien le dio vida. Juegos sucios, como se llamó en España, nos cuenta la historia de Craig, un padre de familia en serios apuros económicos que conoce de casualidad a una pareja algo excéntrica. Él le propondrá una serie de pruebas a cambio de dinero, de mucho dinero. Todo comienza siendo un juego absurdo para terminar siendo la peor noche de Craig. ¿Qué estamos dispuestos a hacer por dinero? Esa es la idea en la que gira esta película, una película repleta de escenas violentas, hilarantes y eróticas. Pero hay algo más, no todo gira en torno al dinero. La película deja como último mensaje si todo aquello que hacemos, por muy extremo que sea, puede o no estar justificado. Juega, digamos, con esa ambigüedad. Cheap Thrills es gamberra como ella sola, con escenas que rayan lo gore y con otras que es para partirse de la risa. Es una película perfecta para festivales, para que todos los presentes griten, rían y aplaudan, en definitiva, hagan ruido con esta película porque bien lo merece.


DEATHGASM

Película con la que cerraría esta segunda edición del festival portuense. Esta película si que fue gore. Desde Nueva Zelanda nos muestran una cinta cargada de violencia y vísceras a ritmo de Heavy Metal. Otra película festivalera con la que disfrutar en compañía, sobre todo si tus amigos y tú sois jevis que una lluvia de hachas. Deathgasm es la historia de Brodie un joven metalero que acaba de trasladarse a un pequeño pueblo donde hará amistad con Zakk, el típico rebelde sin causa. Los dos son fanáticos del Metal extremo y hacen muy buenas migas, tanto que deciden montar una garage band con otro par de perdedores que conocen del instituto. Todo bien hasta que sin querer, tocan una partitura que le roban a una estrella del Rock y que resulta estar endemoniada. Han abierto las puertas del infierno y ahora todo está perdido. Delirante comedia y poco más que decir de ella, la verdad sea dicha.

Es un inmenso placer poder disfrutar durante unos días de este tipo de películas en un patio hermoso, bajo un manto de estrellas y rodeado de gente enamorada de este género.

Esperando con ansias INSOMIA III…

¡Desde chiquitito!

Primavera de 1992. Ahí estaba yo con mi equipación del Real Madrid. Bueno, equipación…Ese escudo, además de parecer que lo había bordado una manca, era más falso que los penaltis a favor del Barça, o que el doctorado en termodinámica de Kiko Rivera. ¡O más falso que los besitos que te da tu suegra! Pero yo era feliz de mostrar mi madridismo. Lo que nunca entenderé es por qué estaba yo tan doblao en esa foto, que parece que me había hincado una botella de Fino Quinta yo solito. Pero yo no podía ser más feliz de mostrar mi madridismo. Las calzonas desde luego me las colocaba cual torero, hasta los sobacos, aunque, ¿y esas piernas? Con esas piernas que tenía tan escuchimizadas poco fútbol iba yo a mostrar. Me iba a desmontar más rápido que una pieza de Lego, ¡ni Prosinecki oiga! Pero qué feliz estaba de mostrar mi madridismo. Por aquél entonces no tenía ni idea de cuántos títulos tenía el Real Madrid ni del prestigio que ostentaba, pero sí sabía deciros de memoria la alineación de aquél Madrid de Buyo, Zamorano, Míchel, Hierro…

Hoy, a mis 31 años, disfruto de ver jugar al Madrid como cuando era pequeñito. Sigo llorando de emoción cuando veo a los blancos levantar un título, como también lloro de rabia cuando soy testigo de sus derrotas, de esas que duelen, aunque por suerte, de esas hay pocas. En estos últimos años los madridistas hemos podido emborracharnos de alegría al ver a nuestro equipo levantar tres Copas de Europa, las dos últimas seguidas. El Real Madrid es el club con más copas europeas, doce. Fue el único en ganarla en cinco ocasiones consecutivas (1955-56, 1956-57, 1957-58, 1958-59, 1959-60) y ya en el formato actual de la Champions League, es el único equipo en conquistar el título dos años consecutivos (2015-16, 2016-17). Llevamos unos años donde el Real Madrid sigue marcando a fuego su sello en la historia del deporte. Qué afortunado somos de vivir momentos tan únicos. Me vuelve loco ver jugar a mi Madrid, y qué os voy a contar cuando lo veo hacer historia. Historia que tú hiciste, historia por hacer… Ni si quiera sabría deciros por qué me hice del Real Madrid. Quizás me viera influenciado por la gran cantidad de madridistas que hay en mi querida ciudad, pero sinceramente, no lo siento así. Sí recuerdo el sentirme enamorado de ver a los jugadores lucir el color blanco como nadie, me encantaba imaginarme jugar al fútbol ante la atenta y vehemente mirada de miles de personas que no paran de animar. Aún hoy, cuando cierro los ojos antes de quedarme dormido, me gusta imaginarme vestido de corto jugando en el Santiago Bernabéu, marcando goles y celebrándolos con la afición. Sigo siendo ese niño que, sin tener hechuras de futbolista, sigue soñando que es uno de ellos.

¡HALA MADRID SIEMPRE, AMIGOS MÍOS!

 

¡8 añazos, Anhelarium!

Compartir es la palabra

Anhelarium es el espacio que me permite plasmar la poca creatividad que poseo y compartir con los demás todo lo que me apasiona. De todas las entradas que he escrito refiriéndome a la intención o razón de ser de este humilde blog, la palabra compartir es la primera que se me viene a la cabeza y la que mejor puede resumir el propósito que me marqué hace ya ocho años. Esa era, es y será siempre la idea, compartir con todos vosotros las pequeñas y grandes cosas que me diviertan y me impresionen.

De todo un poco y de nada en concreto

Anhelarium nunca ha tenido una tématica fija aunque parezca un blog sobre música. Pero qué le voy a hacer, soy un melómano empedernido. A lo largo de estos ochos años he publicado todo tipo de entradas: desde las más frikis hasta las más personales. Los que le hayan echado un buen vistazo a esta página verán que el contenido es variado y más que podría serlo, porque me encantaría escribir sobre otros temas, como historia, filosofía o política, pero no me convencía la idea de crear semejante batiburrillo en una misma página. Por ello creé Ecos de Selah, página hermana de Anhelarium que acabé eliminando por la escasísima repercusión que tenía. Es por eso que, con el tiempo, tengo en mente dar salida a esos temas pero en formato podcast donde, y estoy seguro, tendrán mejor alcance y quedarán mucho mejor.

Y es que, sin vosotros, esto no tendría sentido

Este blog se ha mantenido durante tantos años por la cantidad de visitas y comentarios que recibe. Si bien es cierto que el blog no alcanza los números de hace años, cuyas razones ya os explicaba en esta entrada sobre la situación actual de los blogs y bloggers, no me puedo quejar  de las estadísticas de Anhelarium y más teniendo muy en cuenta los meses en los que dejo, por motivos personales, el blog bastante varado. Un blog sin visitas y comentarios, queda algo triste. He visitado a lo largo de estos años que llevo navegando por la blogosfera muchos blogs de contenido bastante interesante donde la participación era prácticamente nula. Siempre me  ha parecido algo desoladora la idea de que nadie lea o participe en algo que has publicado con tanta ilusión y esmero. Por eso, GRACIAS, MUCHAS GRACIAS A TODOS por hacerme sentir tan animado. Los que lleváis un blog o simplemente compartís de alguna manera todo aquello que con afán realizáis, bien sabréis lo mucho que reconforta recibir la atención, que no la aprobación, de los demás. Ver que aquello que presentas no caen en un saco roto.

Siempre que Anhelarium cumple años, no sólo me acuerdo de todos los que por aquí dejan su huella, sino también, de todos aquellos que desde años, siguen dejando su estampa aquí. Si es vivificante comprobar que personas de todo el mundo leen, participan y comparten lo que aquí presento, lo es mucho más cuando veo a esas personas que desde el inicio de esta andadura en el ciberespacio, aún caminan a mi lado.

Es muy reconfortante veros ahí. De todo corazón, muchísimas gracias a todos. ¡Seguimos a por otro año más!