
Durante todo este tiempo han sido enormes las ganas que tenía de escuchar el nuevo trabajo de los británicos HELL. Lo han vuelto hacer y con Curse And Chapter vuelven a meterse en el bolsillo a prensa y público, los cuales no dudan en catalogar al disco, como ya hicieran con Humans Remains, como uno de los mejores del año 2013 que a punto está de terminar. Sobre su primer trabajo ya os hablé brevemente y comentaba lo mucho que me había atrapado. Es de esos discos te cortejan y te conquistan, de esos que te atrapan y no puedes dejar de escucharlos. Acabas totalmente enamorado y entregado. Así fue con Humans Remains y así es con este Curse And Chapter, de nuevo, otra auténtica pasada de disco. Musicalmente hablando, no hay mejor manera de despedir este año escuchando al completo este enorme trabajo.
¿Qué hubiera sucedido si todo este desbordante talento se hubiera llevado a cabo en aquellos años dorados del Heavy Metal? Es lo que me pregunto cuando se me viene a la mente la tan mala suerte que el grupo tuvo en esos años. La discográfica belga Mausoleum Records firmó un contrato con ellos, pero la quiebra de esta y el poco apoyo que ya de por sí ofrecía a la banda, hizo que los miembros de HELL se vieran desilusionados y poco dispuestos a seguir adelante, teniendo en su haber tan sólo un single editado en 1983, Save Us From Those Who Would Save Us. Pero lo que realmente los llevó a abandonar este proyecto musical fue el suicidio en 1987 del cantante y guitarrista Dave Halliday. Eran los años de gloria para la NWOBHM (New Wave of British Heavy Metal) y HELL era una de esas promesas que se unirían a esa ola de bandas británicas de puro Heavy Metal. Bandas como Judas Priest, Iron Maiden, Saxon, Venom, Tokyo Blade, Praying Mantis, Samson o Motörhead entre otros, provocaron que el Heavy Metal llegara a todos los rincones del planeta y este estilo musical pasara a convertirse en todo un fenómeno de masas.

Como fiel amante de este estilo de música estoy completamente convencido de que HELL, con un poco de más suerte, hubieran pasado a engrosar esa lista de bandas que revolucionaron el mundo de la música y la cambiaron para siempre. Pero en 2008 la banda se reorganizó, y bajo la producción del guitarrista y productor Andy Sneap (que por lo que he podido leer en foros de internet, era un gran admirador en su adolescencia de esta banda) y finalmente con la incorporación como cantante de David Bower, hermano de Kev Bower, guitarrista, teclista y fundador del grupo, el grupo estaba listo nuevamente para compartir con el mundo lo que éste antaño se perdió, y no es más que un Heavy Metal con sabor añejo, un Heavy Metal que recuerda a los mejores Maiden, a los mejores Judas. Una música vibrante, convulsa, con unos riffs rugientes, unos cambios de ritmo sorprendentes y una voz, qué menuda voz, amigos míos, David Bower no te dejará indiferente.
De las cosas que más destaqué cuando conocí a esta banda fue precisamente esa peculiar teatralidad típica de aquellas películas de terror de los años ochenta, esa sombría atmósfera de la que hacen gala que recuerda a los primeros discos del grandísimo King Diamond, con esa apariencia maligna y demoniaca y por supuesto, por la orientación oscura de sus letras que hablan del infierno, de macabros y reales sucesos, y de Satán. Vamos, todo un explosivo cóctel para alimentar a todos aquellos detractores de este género musical que tanto lo achacan a las artes oscuras y al maligno. Y es que ya se sabe, amigos, hay de todo. Todo depende de los ojos con los que se miren las cosas.
Con este segundo lanzamiento, la banda sigue tal y como estaba en 2011 y sus integrantes son nuevamente David Bower (voz desde 2008) Kev Bower (guitarra y teclados), Titerm Bowler (batería), Andy Sneap (guitarra) y Tony Speakman (bajo). La mayoría de las composiciones de Human Remains fueron compuestas hace más de veinte años y para esta ocasión el grupo se enfrentaba al reto de crear composiciones nuevas que, por supuesto, estuvieran a la altura de su primer disco. Eso es algo que, si oyes ambos trabajos, verás que se ha cumplido, notarás que este Curse And Chapter es el digno sucesor y la ansiada continuación de Human Remains.
Todo el disco es una verdadera proeza para los que amamos esta música. No hay ni una sola canción que baje el nivel de este álbum. Todas son impresionantes. A nivel personal, los temas que más me han gustado han sido la contundente Land of the Living Dead, la frenética The Disposer Supreme, Harbinger of Death, donde David muestra como nunca su admirable voz y The Age of Nefarious, por ser una excelente manera de abrir el disco, haciéndote ver lo que se te viene encima si lo sigues escuchando.







































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