Música

Heavy Metal is the law! #4

Three_Days_Grace_HumanThree Days Grace – Human [2015]

Me quiero centrar en discos de este año 2016, pero como estoy que no paro este verano, aprovecho este post metalero para colaros este disco del pasado año porque me encanta, lo he escuchado ya no sé cuántas veces y si no hablo ahora de él no sé cuando lo haré. Así que con permiso de todos, cuelo en este post el último álbum de estudio de los canadienses Three Days Grace, Human, ahora, con Matt Walst a las voces, sustituyendo al cantante original, Adam Gontier. Puedo decir con total seguridad que dentro del Metal alternativo, los de Ontario son de lo mejor que puedes escuchar, y sobre todo, que este último disco es el mejor de la banda. Todo es muy subjetivo, quizás te puede gustar más el primero o el segundo. Pero no se puede negar que este disco es de mayor calado que los anteriores por una razón cuantitativa, y es que todos y cada unos de los temas que componen el disco, los doce, son un verdadero deleite. Mientras escribo estas líneas estoy escuchando nuevamente el disco, suena Fallen Angel, y estoy gozándolo. Todos los temas rebosan melodía y están cargados de muy buenos estribillos. El disco abre con un temazo, más pesado, pero henchido de melodías, Human Race. Desde luego la canción hace que te enganches al disco y quieras seguir descubriendo qué más tiene. Landmine es otro de los grandes temas que tiene este Human, mucho más rápido con un sonido que recuerda al estilo Punk Rock americano de mediados de los 90. A continuación, un medio tiempo exquisito, Tell Me Why con un sonido limpio y cómo no, cargado de melodía. El disco es un devenir de melosidad y cortes más duros como Painkiller, tema utilizado como uno de sus singles de presentación, donde además, más se puede apreciar el gran trabajo que hacen el bajo y la batería. Es algo que me llamó la atención de este disco, lo bien que suena el bajo. El disco es una verdadera joya y los que nos gusta deleitarnos con el Metal más melódico, lo disfrutamos una barbaridad. I Am Machine es el corte del disco donde Matt, el cantante de la banda, más se luce con su voz. Me es imposible no seguir escribiendo más sobre Human, sobre todo cuando aún quedan temas como Car Crash, otro medio tiempo que va in crescendo, seguido de otro medio tiempo más calmado donde abusan más de sintetizadores pero de riffs bastante potentes, Nothing’s Fair In Love and War. Habiendo escuchado los anteriores a conciencia, tengo claro que este es su mejor trabajo.

555095Regresamos al presente y nos vamos a la otra punta del Metal. Os presento ahora el último disco de Caliban, Gravity, un gran disco de Metalcore que, cómo no, también anda bien cargado de melodías para cautivar. Quedaba poco para la primavera y los alemanes nos sorprendían con este buen disco. Los conocía desde hace tiempo y me encantaron, así que el nuevo disco lo escuché con ganas. Es una banda a la que me he enganchado no hace mucho, los conocí a principios de año y aún les sigo dando varias escuchas a sus discos. Paralyzed es el tema que abre este noveno trabajo de los alemanes y que abre una lata llena de grandes temas. Intentaré sintetizar y no enrollarme tanto como con el anterior disco, así que iré al grano diciendo que el Metalcore melódico ya lleva muchos años enfilado, desde principios de los 2000 el metalcore se despegaba de su lado más hardcore y se acercaba al lado más melódico con bandas como At The Gates. Ahora son muchas las bandas de este palo, pero a Anhelarium intento traer lo mejor y os aseguro que Caliban es de los grupos que mejor desarrollan su música sin caer en repeticiones, dejando su sello, sobre todo, y en mi humilde opinión, desde Say Hello To Tragedy, lanzado en 2009. Who I Am, es uno de mis temas favoritos de este trabajo, quizás por ser el más melódico y al mismo tiempo, el más pesado. Es el tema que mejor combina la bipolaridad que refleja este género del Metal, como pasa igualmente en el Death Metal melódico del estilo de In Flames, Amaranthe, etc. Crystal Skies es otro de los grandes temas de este disco, pues a además de ejecutar esta fórmula perfectamente y ser un tema muy rápido que hará que te entren ganas de salir a la calle y darlo todo, tiene un pasaje casi onírico, de apenas unos segundos, adornado por unos coros, llegando a su final, que me ha dejado totalmente encandilado. Lo mismo sucede con el siguiente tema, Walk Alone, que sigue las pautas del anterior. The Ocean’s Heart es uno de los cortes más duros, el más contundente y pesado, con una ejecución en la batería a duo con potentes riffs donde nuevamente oímos esos coros femeninos de fondo. Descomunal. Imprescindible para los seguidores de este estilo. No me puedo olvidar de hablaros de brOKen, un medio tiempo que técnicamente es un prodigio. Los chicos de Caliban parecen haber metido en la sartén una pizquita de Ambient, algo de Thrash,  y unas gotitas del Metal más épico y en apenas con una duración de cuatro minutos nos dejan un tema impresionante. For We Are Forever es el tema más duro del disco, y lo mismo sucede con Inferno, aunque a este último lo adornan con más melodías. Escuchad el disco entero porque es una gozada.

Cult-Of-Luna-Mariner-47690-1_2Cult Of Luna – Mariner [2016]

Nos adentramos en los obtusos senderos del Post-Metal, fusionado en esta ocasión con el Sludge-Metal. Los suecos Cult Of Luna me han dejado asombrado con este disco. No los conocía en absoluto y este disco me ha hecho querer saber más de ellos. Alucinante este álbum. Para los paladares más exquisitos y sobre todo, para los que nos gusta adentrarnos por estos pastos que esconde el Metal, Mariner, es un trabajo muy placentero. Decir que este disco es un trabajo en colaboración con la cantante Julie Christmas (Made Out of Babies,  Battle of Mice) y será ella quien adorne con su melódica voz este gran disco que en ocasiones resulta de lo más experimental. Podemos catalogar este disco como un punto de inflexión en la banda porque si bien es cierto que aún tengo que degustar sus anteriores trabajos con más atención, este disco colaboracionista en principio nos aleja del sello Cult Of Luna y por momentos nos sumerge en pasajes algo desconocidos con respecto a la banda de Klas Rydberg. Cinco son los temas que presentan en Mariner. Tres de ellos superan los ocho minutos de duración y los otros dos llegan casi al cuarto de hora. Las composiciones y los arreglos en cada tema son sensacionales. Como si de suave seda se tratara, la voz de Julie sortea las espinosas ramas en casa uno de los temas. A Greater Call es sin duda el mejor corte de este trabajo. Con él han querido mostrar lo acertado que ha sido colaborar con la cantante neoyorquina. Chevron en su inicio es bastante diferente a lo que Cult Of Luna tiene acostumbrado pero a medida que avanza el sello de los suecos hace aparición. Un tema estridente de una gran labor en las cuerdas. Cada uno de los seis temas presentan una ejecución bien distinta. El disco me resulta como un viaje en el que tropiezas en recónditos lugares. Con Cygnus, ya al final del álbum, cult Of Luna nos envuelve en su atmósfera densa y más primitiva, un tema puramente Post-Metal.

1280x1259Last In Line – Heavy Crown [2016]

No hace mucho os hablaba de Vivian Campbell y el talento que perdió el Heavy Metal de los 80 con su marcha. Es ahora, en 2016, cuando ya ha llovido mucho desde que Ronnie James Dio y él se tiraran mierda a raudales el uno al otro, cuando Vivian se reúne con sus antiguos camaradas de DIO para hacer Last In Line, un intento de continuar con esas ganas de hacer Heavy Metal que tenían cuando eran unos mozalbetes. Tres de los músicos que compartieron con Ronnie la mejor etapa de DIO, Vivian Campbell (guitarra), Vinnie Appice (batería) y el recientemente fallecido Jimmy Bain (bajo), se dan cita junto al cantante Andrew Freeman (Hurricane) para intentar lograr capturar esa esencia que todos juntos creaban en la década de los ochenta. Todos ellos parieron discos míticos e imprescindibles para el Heavy Metal como el gran Holy Diver (1983), Last In Line (1984) o Sacred Heart (1985), los tres discos más importantes en la historia de DIO y de los mejores del Heavy Metal. Bajo el nombre de aquél segundo trabajo de DIO, presentan ahora esta nueva banda. Era de esperar que ni tan siquiera se acercaran a ese halo que transmiten los primeros discos de DIO pero no por ello hay que desmerecer este disco. Para mí es un buen trabajo y merece toda consideración. Si bien es cierto que uno ansiaba con encontrarse algo más grandioso por parte de Vivian y sus colegas, el disco no defrauda y la calidad de estos brilla, aunque no lo deseado, en este Heavy Crown. Con temas como Burn This House Down o el con el que abre este nuevo proyecto, Devil In Me, son muestra de que estamos ante un Heavy de mucha calidad. Blame It On Me, con tintes Hard, es otro de los grandes temas de este disco.

Devildriver – Trust No One [2016]

Devildriver-Trust-No-One

En unos días tengo pensando publicar una entrada dedicada al Groove Metal y lo adicto que me tiene desde hace tiempo. Ahora os presento a Devildriver y su Trust No One, su último trabajo. Esta banda estadounidense formada en Santa Bárbara, California, para mi gusto se han marcado un discazo más jevi que una lluvia de hachas. Es un disco machacón, cargado de grandes riffs, con ciertos toques melódicos, donde destaca el vozarrón de Dez Fafara (ex- Coal Chamber). Para los que disfrutamos con este estilo de Metal el disco no defrauda y se mantiene en cada una de sus canciones. No me atrevo a decir si es el mejor de la banda, porque tengo que profundizar más en su discografía, pero sí noto que estos temas son claramente mejores que el disco anterior. My Night Sky es una pasada, como el tema que abre el disco, Testimony Of Truth. El disco posee una rítmica muy buena, como en temas como Above It All o en Feeling Un-god-ly. El disco tiene algunas pinceladas de Thrash y Black pero el Groove Metal lo presenta a granel y a mí me encanta. Desde que escuché este disco me enamoré musicalmente del señor Fafara y desde entonces ando metido en su música.

dreamtheatercoverjpgDream Theater – The Astonishing [2016]

Termino esta entrada con unos grandes de la escena metalera, los progresivos Dream Theater. Una banda que con el tiempo me fue ganando y adentrando en el Rock/Metal progresivo, estilo del cual, cuando era adolescente, solía despotricar. Es lo que tiene la adolescencia. Con The Astonishing lejos estamos de un Images And Words, un Awake o un  Metropolis Part II: Scenes From A Memory, pero considero que un buen disco y es por eso que lo traigo a la palestra. En este disco nos topamos con una historia repartida en dos actos que, obviamente, si adquieres las mejores ediciones de este trabajo podrás apreciar con más claridad. Pero dejando de lado las historias fantásticas que los antiguos Majesty nos presentan, prefiero ir directamente a lo que musicalmente nos presentan. El disco, como cabía esperar, es un prodigio a nivel técnico. Yo no echo de menos a Mike Portnoy, quizás también porque le he tomado cariño a Mangini, que hace un trabajo magistral en este disco. LaBrie, como siempre, sensacional a la voz,  y qué deciros de Petrucci y Myung. Ahora sí, el que más me ha llamado la atención en este disco ha sido Rudess a los teclados. Los medios tiempos en Dream Theater son siempre muy bien recibidos por los fans y The Answer es una maravilla. En ocasiones anhelo más escuchar sus pomposas canciones que sus derroches técnicos. Es más, me llegué hace tiempo a crear una carpeta con sus mejores baladas y medios tiempos. Cuando hablamos de Dream Theater hablamos de complejidad y multiplicad musical, lo que han hecho que esta banda sea de las más prestigiosas de la escena del Rock duro. Tras otro agradable y más armonioso medio tiempo, A Better Life, nos topamos con una heterogeneidad de temas como Lord Nafaryus, con ese toque a lo tango argentino. Siempre he sido de los que piensan que para escuchar a Dream Theater, no sólo basta con ser abierto de miras a la hora de escuchar cosas distintas y vanguardistas, sino que además uno necesita estar algo acostumbrado a lo que a Rock progresivo se refiere, porque de lo contrario suele ser difícil pillarle el gusto a estos estadounidenses. Dentro de los tres discos que han presentado tras la marcha de Portnoy, este quizás es el mejor. Sin duda lo es con respecto al presentado en 2001, A Dramatic Turn Of Events que, personalmente, me pareció tremendo tostón.

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Iron Maiden + The Raven Age en Sevilla

iron-maiden-2016-sevillaHace ya seis años de aquél magnífico concierto de AC/DC en el Estadio de la Cartuja, en Sevilla, y este pasado jueves regresaba para disfrutar en esta ocasión de uno de mis grupos fetiche, uno de los grupos que, con su música, más ha marcado mi vida, Iron Maiden. Ya tenía mi entrada comprada desde el mes de mayo y uno de los planes para este verano al que más ganas le tenía era que llegara el día del concierto. Me sentía muy entusiasmado con este concierto, anhelaba desde hacía años poder vivir un concierto del que es, uno de los mejores grupos de la historia de la música y quizás, el más importante y laureado dentro del Heavy Metal. Y eso de, uno de los mejores grupos de la historia de la música, que no suene a exageración, por favor, porque con esa frase hasta pienso que me quedo corto. Iron Maiden, por su extensa carrera musical, iniciada en 1975 y por todo lo que ha aportado al mundo de la música, y teniendo en cuenta de que estamos ante un grupo de sexagenarios que como músicos y artistas muestran más energía y carácter que muchos de sus colegas, casi de igual manera que cuando empezaron siendo unos mozalbetes, no podemos decir otra cosa que Iron Maiden, es de esas bandas legendarias, toda una institución para todo melómano que se tercie.

La Doncella de Hierro ha tenido el detalle de brindarnos con su presencia este verano para presentarnos la gira de The Book Of Souls, su decimosexto disco de estudio. Y lo ha hecho hasta en cuatro ocasiones. El concierto de Sevilla fue su tercer asalto. Antes, la Doncella se dejó ver por Galicia y Madrid, y tras Sevilla, le tocará el turno a Barcelona. Al llegar al Estadio de La Cartuja, en la calurosa, bella y antigua Híspalis, y quedando aún varias horas para el concierto, ya uno podía disfrutar de un ambiente extraordinario. El mítico estadio sevillano se disponía nuevamente a albergar a miles de almas venidas de todas partes para otra noche memorable del mejor Heavy Metal. Me era imposible no fijarme en la cantidad de niños que había acompañados de sus padres. Me encanta ver un ambiente tan fan familiar en un concierto de Rock duro, y la Cartuja estaba llena de niños y adolescentes llevando con orgullo sus camisetas de Iron Maiden y luciendo ese rostro de expectación, ese que uno tiene cuando sabe que va a presenciar algo grande, que le va a dejar un recuerdo inolvidable, porque no sólo es ir a ver una buena banda de Heavy Metal, es ver a Iron Maiden, y para muchos de esos niños, muy seguramente, fuera además su primer gran concierto.

Cuando al estadio aún le quedaba bastante para que se terminara de llenar, comenzaron The Raven Age. Decir que me sorprendieron es nada. Cierto es que no los conocía y no tenía la más mínima ilusión por verles. Quizás por eso, por no esperar nada de nada de ellos, mi sorpresa fue aún mayor. Lo hicieron de maravilla y si por mí fuera, me hubiera encantado que tocaran más tiempo. The Raven Age, banda liderada por George Harris, hijo del legendario bajista de Iron Maiden, Steve Harris, presenta un Metal melódico enérgico, eficiente, con canciones muy buenas y que con su directo, dejaron embobados y tremendamente satisfechos a los allí presentes que se entregaron totalmente al show que ofreció la joven banda inglesa. El público, que ya abarrotaba el estadio cuando The Raven Age estaba por finalizar su actuación, se vio totalmente entregada a esta reciente formación que espero y deseo den mucha guerra en los años venideros. Desde luego yo les seguiré la pista, porque bien lo merecen.

Estaba previsto que Iron Maiden comenzara su show a las 22:00 horas y así fue. Las luces se apagaron y entre el sonido del gentío comenzó a sonar el tema Doctor, Doctor de la también británica banda U.F.O. con el que Iron Maiden hace indicar a los asistentes que su show, está a punto de comenzar. De esa forma, y ante la incondicional entrega de las miles de personas que abarrotaban el estadio sevillano, Bruce Dickinson salió a escena, cual hechicero, para presentar el primer tema de la noche, If Eternity Should Fail. Personalmente, me sorprendió que abrieran con esta canción, pero os aseguro que la idea no pudo ser más acertada. Una impecable manera de abrir el concierto y presentar el disco al mismo tiempo. Con Bruce Dickinson ante esa suerte de caldera de los conjuros, entonando las primeras estrofas de la canción, y creando un atmósfera casi mágica, dio paso al resto del grupo para comenzar así una excitante noche de glorioso Heavy Metal. Y digo que el inicio no podía haber sido más acertado no sólo por el tema con el que abrieron sino por el que le siguió. Le tocó el turno a Speed Of Light y la gente la celebró de lo lindo. Soy muy sincero y os digo que el último disco me dejó bastante frío, salvo por un par de temas y entre ellos está Speed Of Light que, sin haber llegado a ser el single al que durante tantos años Iron Maiden nos tiene acostumbrados, cumple bastante bien y más en directo. Children of the Damned fue una de las sorpresas de la noche. Fue el primero de los pocos temas clásicos que tocaron en la noche sevillana y la gente no podía estar más exaltada. Normal, delante teníamos todos a una banda totalmente entregada, como si los más de treinta años a sus espaldas fueran una mera anécdota. ¡Impresionantes estos Iron Maiden!

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Le tocarían el turno a dos canciones más del nuevo trabajo, Tears of a Clown y The Red and The Black. El primero de ellos, un tema compuesto por Adrian Smith y Steve Harris, es de esos que me costaron un poco de digerir cuando escuché el disco por primera vez y tras las siguientes escuchas fue convenciéndome cada vez más. Y ya en directo ni os cuento. Un tema que a la banda le sirvió para tomar un poco de aire para el portento que vendría después. The Red and The Black es de los platos fuertes de este nuevo álbum, un tema de casi catorce minutos de duración, muy progresivo pero repleto de las melodías made in Maiden. En directo quedó espectacular, y fue aquí donde la banda más interactuó con el publico allí presente ya que los coros de esta canción invitan a ello. Con este tema el ambiente estaba enardecido y listo para el manjar que estaba a punto de sonar. Como ya es costumbre en Iron Maiden, suelen presentar por cada canción un telón de fondo distinto, acorde con el tema a tocar. Cuando apareció el telón de Eddie como soldado, con esa bandera y su característica casaca roja, la gente enloquecía aun cuando los acordes de The Trooper no habían comenzado a sonar. ¿Qué decir de esta canción y cómo nos lo pasamos con ella? Todo un estandarte del Heavy Metal y un imprescindible en los sets de la Doncella. Y cómo no, un Bruce enardecido, correteando de lado a lado del escenario interpretando uno de los temas insignia de esta banda. Tras tan álgido momento, le tocaría el turno a Powerslave, otro de los clásicos de Iron Maiden, un trallazo que ya sonaba por el mundo entero cuando aún quedaban dos años para que este servidor naciera. Con este tema sería un pecado no resaltar el excelente duo que hacen Adrian Smith y Dave Murray. Sus guitarras hacen de esta canción la perfección.

Cual niño caprichoso y fan incondicional de Iron Maiden y sus discos más clásicos (porque, con el debido respeto, desde A Matter Of Life And Death los discos que Maiden presenta no me terminan de embrujar), chasqueé la lengua al ver que tras The Trooper y Powerslave no seguían con más canciones clásicas. Mi corazón pedía que sonara de repente un 2 Minutes To Midnight o un Heaven Can Wait, pero los temas siguientes fueron Death or Glory y la canción que le da título al último proyecto presentado por la Doncella, The Book Of Souls. Con el primero, Bruce hizo de las suyas, sacó su lado más cómico y disfrazado de mono nos hizo bailar a todos, fue el momento más simpático de la noche sin duda. Con el segundo, hizo aparición Eddie, peleándose con todos los integrantes de la banda, sobre todo con Janick y Bruce, el cual le terminó arrancando el corazón. Algo un tanto explícito, sobre todo cuando el tito Bruce lo partió y comenzó a rociar de sangre al público. Se lo podría haber ahorrado el amigo. Ohgg…

Pero para mi contento y mayor felicidad, los temas que siguieron en adelante fueron sentando como agua de mayo. A partir de aquí el show llegaba a su punto más álgido haciendo que Sevilla fuera un autentico hervidero. Seis temas clásicos para cerrar una noche de autentico deleite para los acérrimos de una música que logra transmitir lo que ninguna. El primero fue Hallowed Be Thy Name, que desde los acordes de Murray, ya nos tenía a todos a flor de piel. Una verdadera maravilla vivir este tema en directo. Técnicamente, fue el mejor tema de la noche. Nicko minucioso y contundente a los parches, Harris dándole al bajo con energía, Dickinson cual maestro de ceremonias y con una voz impecable, haciendo vibrar a todo el estadio con su famoso Scream for me…Sevilla!, Murray y Smith ofreciendo una clase magistral de cómo tocar una guitarra y Janick, a sus cosas. Nada más acabar comenzaba uno de mis temas favoritos de Iron Maiden, Fear Of The Dark. La noche desde luego no hubiese sido la misma si no hubiesen tocado esta canción. Es LA CANCIÓN de Maiden para mí y para muchos. Y para muchos fue, precisamente con esta canción, el momento de la noche. Su melodía, su estribillo. Un emblema de la música Rock. Y llegando al final del show, sonó Iron Maiden antes de llegar a los bises. No había nadie que no lo estuviera dando todo. Imposible permanecer impasible cuando suena este tema en un concierto de estos británicos.

Tres fueron los temas para cerrar el concierto. El primero de ellos, The Number OF The Beast. La gente enloquece y aparece en el escenario el mismísimo diablo, de brazos cruzados, y con cara desafiante. Pero ni el mismísimo diablo en persona podría  intimidar a las miles de personas embriagadas por esta canción. Para mí, otro de los grandes momentos de la noche fue con la penúltima canción, Blood Brothers perteneciente a mi disco favorito de Iron Maiden junto al Somewhere In Time. El disco reunión de la banda, lanzado en 2001, es tremendamente importante para mí, no sólo por ser un discazo, una verdadera joya en la discografía de Maiden que escenificó el regreso de la banda de Heavy Metal más importante de todos los tiempos, sino que simboliza para mí una época imborrable. Y con este tema volví a tener quince años, la mitad de los que tengo ahora, la mitad de mi vida. El Álvaro de aquellos días vibraba junto a mí al son de este grandioso y espléndido tema. Fue toda una experiencia, mi momento de la noche. Y para poner el broche final a un concierto  que a nadie podría defraudar, ya fuera por los temas que sonaron o por la entrega constante de la banda, los británicos nos regaron el alma con otro de los temas más celebrados por los fans, Wasted Years. El estribillo de este tema azuzó a todos los que excitados, vivíamos un concierto de Iron Maiden.

Aquí os dejo con el inicio del concierto. Es lo poco que grabé, y apenas hice fotos. Y es que estaba totalmente embelesado con el concierto.

UP THE IRONS!


West Coast. Sí, definitivamente es la mejor música para una puesta de Sol

Hace años, cuando inauguré Anhelarium, publicaba una entrada sobre uno de mis discos favoritos, West Of Sunset, un gran álbum que refleja como ninguno la esencia del mejor West Coast. Eternamente ligado al AOR, este estilo musical para mi es toda una delicia, y de una manera concisa y cariñosa, me apetece dedicar este nuevo post en forma de homenaje a esta música que tan buenos momentos lleva regalándome durante todos estos años. Lo primero que se me viene a la cabeza cuando intento describirle a alguien qué es el West Coast, es que es un AOR suave, más melancólico y tranquilo. Pero cuando uno habla sobre el origen del término West Coast como manera de etiquetar esta música, viene de maravilla traer a colación una anécdota que oí hace años de un viejo rockero. Este se encontraba en San Francisco (California) de vacaciones y decidió recorrerse algunas de las mejores y más legendarias tiendas de discos de la ciudad. Siendo un apasionado de esta música, por cada tienda a la que entraba, preguntaba por el West Coast y todos los dependientes, algo extrañados, le contestaban diciendo que West Coast era la parte de Estados Unidos donde se encontraba. Ninguno parecía conocer ese estilo de música llamado West Coast, porque ninguno relacionaba tal música con ese nombre. Y es curioso porque, en la Virgin de los Campos Elíseos de Paris, hay una sección dedicada sola y exclusivamente al West Coast. Eh, ¿hola? Es sencillo, precisamente fue en Francia donde se acuñó el término West Coast y de ahí que los europeos tildemos esta buena música como West Coast y los propios melómanos de la Costa Oeste de mi añorada Norteamérica ni tan siquiera lo hagan. Para ellos, es simplemente Rock-Pop, Soft Aor, o Rock jazzero sin más.

Y ya que sale el Jazz por aquí, me viene de perlas para comentar algo más acerca del West Coast.  Porque, como dije anteriormente, este estilo de música estará eternamente ligado al AOR pero, lo que más lo diferencia del Adult Oriented Rock no es sólo su ritmo pausado, sino que es mucho más divergente hacia distintas ramas musicales como el Jazz contemporáneo o Smooth Jazz. Incluso algunos discos de West Coast nos hacen escuchar algo de música Tecno o también conocido como High Tech. Pero algunos van más allá y combinan algo de música New Age o Folk. Tomemos como ejemplo el Belief de DARE o a Kip Winger. El Pop por supuesto tiene su hueco en este género musical, sobre todo aportando la parte más comercial, y un buen ejemplo lo tenemos en George & G y su So Much To Say o a David Pack. Hasta el Christian Rock tiene su cabida en el West Coast, como sucede en la música de Curtis Chapman, músico cristiano estadounidense. Así, el West Coast es un cruce de caminos que tiene su origen en el AOR y que se abre paso por varias sendas musicales.

Todo esto también me hace pensar que realmente el West Coast no es un estilo musical con una identidad propia. Hace unos años comentaba con otro rockero en un foro en el que participaba que si le preguntaran al bajista de Iron Maiden qué tipo de música toca, éste respondería sin dudarlo que Heavy Metal, o Hard Rock si le preguntaran al batería de Motley Crüe. De lo contrario, si preguntas a casi todos los músicos de grupos que muchos tildan de West Coast, es muy probable que muchos de ellos no tengan ni pajolera idea de lo que les hablas. ¿West Coast? ¿Qué es eso, se come? Por lo tanto, podemos pensar que el West Coast no es un tipo de música en concreto ni en particular, y que los músicos no se centran en hacer este tipo de música sino que sale de la propia fusión musical y son los propios amantes de este sonido los que utilizan el término West Coast cuando contemplan a una banda que fusiona el AOR con otros estilos creando así una música más dulzona y apacible.

La música West Coast nos ofrece de manera más sosegada y melancólica letras cargadas de sentimiento pero igualmente avezadas con muy buenas melodías y estribillos directos y cautivadores. La temática gira, como era de esperar, en torno al amor, a todos los estados que el enamoramiento conlleva, pero adornada de muchas puestas de sol, playa y noches inolvidables. Es una música que para los que nos enamora el estilo de vida californiano, es lo más. Aquí os dejo algunos de los temas West Coast que más me gustan, que ahora que se acerca el veranito, vienen como anillo al dedo. Algunos temas se remontan al origen del West Coast y otros son de los años noventa, donde este genero ganó más reputación y ganó en calidad. En la actualidad, son pocos los grupos que se embarcan en hacer esta música, pero los hay y por supuesto, tendrán su cabida en Anhelarium en próximas entradas. Disfruten de esta música tan agradable, buen fin de semana, amigos míos.